Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a andquitefrankly.


CAPÍTULO 21: Bolos

Loki nunca se había sentido más incómodo en toda su vida como se estaba sintiendo ahora. No es cierto. Se había sentido igualmente incómodo durante el trayecto, pero se dio cuenta que no era más que una extensión de eso, así que sí, estaba oficialmente en su lista de las diez cosas más incómodas.

Se había visto obligado a sentarse entre Volstagg y Fandral. A Loki no le importaba si Sif era la única chica. Hacer que el chico más grande se sentara en la parte trasera con otros dos chicos, igualmente grandes, no era el concepto que Loki tenía sobre manejo de espacios.

Y encima de eso, el automóvil de Thor no podía acaparar cómodamente a Hogun, Volstagg, Fandral y a Loki en la parte trasera. Así que los cuatros habían sido aplastados, con Loki recibiendo todo su peso durante cada turno, o cada vez que ellos pensaran que era divertido moverse.

Fandral le había sugerido a Loki sentarse en su regazo, pero Loki lo fulminó con la mirada más letal de su repertorio.

Y ahora que estaban en la bolera, Loki cayó en cuenta que la pesadilla apenas comenzaba.

¿Cómo se suponía que iba a socializar con estos… cavernícolas? Y Loki estaba incluyendo a Sif. No le importaba si era una chica. Era tan poco refinada y tosca como el resto de ellos.

—¿No es emocionante, hermano? —Tronó Thor, golpeando su mano en la espalda de Loki, haciendo que se tropezara ligeramente. Thor inhaló profundamente y dejó salir el aire con exuberancia.

—Es lo máximo. —Respondió Loki, con el sarcasmo volando sobre la cabeza de Thor.

Thor tomó a Loki de los hombros y lo llevó hacia sus amigos, quienes estaban agrupados. Sin duda, hablando de él.


¿Por qué estaban comiendo? ¿De quién fue la idea estúpida de ir a comer? No necesitaban la comida. La comida era innecesaria. Lo que necesitaban era abandonar ese estúpido restaurante e ir a los bolos. Tony recordó haberles dicho que iban a jugar a los bolos. No a meter sus caras en los aros de cebolla y beber hasta saciarse de batidos.

Tony estaba haciendo pucheros. Tony sabía que estaba haciendo pucheros. Pero era muy difícil no hacer pucheros cuando sabía que a menos de una milla de distancia Loki probablemente estaba despellejando y destripando cuatro víctimas inocentes.

Tal vez no inocentes. Estaban con Loki. Esos chicos no iban a bajar la guardia sólo porque Thor estaba ahí.

Tony metió las papas fritas en su hamburguesa Tex-Mex. Tenía que pensar positivamente. Comerían y luego irían a los bolos. No hay problema. Tony podía manejar esto.

—¿Qué es eso? —Preguntó Clint, con la nariz prácticamente en la hamburguesa de Steve. Steve intentó apartarlo, pero Clint no se desanimó.

—Hamburguesa vegetariana. —Respondió Steve.

Clint hizo una cara y agarró su propia hamburguesa. —Carne, amigo. —Dijo Clint. —El punto de una hamburguesa es la carne. —.

—Esto viene de la persona que sumerge sus aros de cebolla en su batido. —Bruce intervino.

—¡Tony sumerge sus papas en su batido! —.

—Pero las papas son aceptables. —Contrarrestó Bruce. —Los aros de cebolla son raros. —.

Clint se unió a la fiesta de pucheros mientras desgarraba su hamburguesa con queso.


—Las zapatillas de bolos son insalubres. —.

Ahí. Dijo Loki. Había dejado en claro su punto.

Él también estaba siendo ignorado, considerando que Hogun estaba empujando las zapatillas de bolos en las manos de Loki mientras Thor agarraba los zapatos de Loki y se los entregaba al encargado de guardarlos.

Loki miró de reojo las zapatillas de bolos.

—No muerden. —Le dijo Volstagg a Loki. Loki desvió su mirada de reojo a Volstagg quien le ofreció una sonrisa tranquilizadora.

Loki se mofó mientras volvía a las zapatillas. No sabía si era su reputación cambiante o el hecho de que era el hermano de Thor, pero su situación no habría sido plausible incluso hace dos semanas.

¿Por qué los amigos de Thor eran amables con él? Loki no había hecho otra cosa más que causarles problemas. Estuvo el incidente de Sif (que todavía le traía una sonrisa a la cara de Loki), y la vez que puso polvo para causar comezón en los cascos de fútbol de Los Tres Guerreros. O cuando Loki les bloqueó la entrada a la casa a los cinco durante una tormenta eléctrica.

Loki era un imbécil. Lo admitía. Estaba orgulloso de ese hecho. Era necesario tener una charla seria con Thor sobre su elección de amigos.

—¿Quieren hacer equipos? —Preguntó Sif. Todos los demás llevaban puestas sus zapatillas de bolos y estaban sentados alrededor del marcador electrónico que fue situado convenientemente encima de una mesa.

Equipos. Qué terrible. Thor insistiría que estuviera en su equipo. Sif probablemente se negaría a estar en un equipo con Loki así que uno de esos idiotas se uniría a él y Thor.

¿Y si no hay equipos? Pensó Loki. ¿No sería mucho más simple?

Pero Loki estaba muy lejos, todavía mentalmente luchando contra las zapatillas, así que no tenía ni voz ni voto en la decisión. La cual era, por supuesto, los equipos.

Thor, Loki, y Fandral estaban en un equipo, Hogun, Volstagg, y Sif en el otro.

Loki ató sus cordones y caminó por encima de los paganos donde el pagano número uno (Fandral) agarró a Loki por los hombros y con una sonrisa dijo, —Adivina ¿quién está en tu equipo, Loks? —.

Loki se estremeció. Nadie tenía permitido llamarlo Loks. Excepto Stark, dijo una voz que Loki calló de inmediato.

Se apartó del agarre de Fandral, diciendo, —Los hermanos Mario, espero. —.

—Eso te haría la Princesa Peach. —Sonrió Fandral.

Loki luchó contra el impulso de golpear esa sonrisa maliciosa de su cara. Dos frases y Loki quería matarlo. Recuerda tu entrenamiento… —Preferiría Yoshi. —Respondió Loki gratamente. O al menos, lo suficiente.

Loki encontró un asiento vacío lejos de todos los demás pero fue rápidamente seguido por Thor.

—¿Por qué no te unes a los demás? —Preguntó Thor.

—Porque me odian. —Respondió Loki. No era una completa mentira. Sif lo odiaba. Los Guerreros… bueno, eran diferentes.

Thor negó con la cabeza vigorosamente. —No te odian, Loki. —Lo tranquilizó Thor. —De verdad te quieren aquí. No estarías entre nosotros si no te quisieran alrededor. —.

Loki se encogió ante esas palabras. Loki sabía que Thor tenía buenas intenciones, pero no era el mejor expresándose. Lo que Thor decía, hería.

¿Cómo es que Thor nunca le había preguntado a Loki si quería tener a esos bufones a su alrededor? Si Loki no los quería a su alrededor, entonces no deberían ser forzados de ninguna manera. Pero las cosas nunca iban en ambos sentidos con Thor.

—Sif no. —Continuó Loki, ahorrando el argumento para otro día.

—Es verdad, ella todavía sigue enojada por lo que hiciste. —Thor estuvo de acuerdo. —Pero ella confía en que no vas a hacerle daño. —.

Loki se mofó. —Por supuesto que no. No con Jasón y los argonautas alrededor. —.

Thor se rió y luego miró a Loki fijamente. Seriamente, dijo: —Dales una oportunidad, hermano. Por mí. —.

Le estaba mostrando sus ojos de cachorrito. Loki lo maldijo en silencio. ¿Cómo era que Thor había perfeccionado esa mirada? ¿Se la había pasado holgazaneando con cachorros todo el día?

Loki suspiró, derrotado. —Está bien. —.

Thor sonrió y llevó a Loki de nuevo al grupo quienes estaban ingresando sus nombres en el marcador. Loki se sentó y observó cómo los nombres aparecían en el monitor por encima de sus respectivas pistas. Thor… Loki… Fandral… Sif… Volstagg… Hogun…

Era como leer los nombres de los personajes de alguna leyenda nórdica. Loki no entendía cómo era posible para Thor encontrar amigos con nombres tan oscuros como el suyo. Era como si sus padres se hubieran reunido y hubieran discutido los méritos de Escandinavia, o Islandia, o algún otro lugar extraño. Honestamente, ¿cuáles eran las probabilidades?

Fandral había logrado colarse junto a Loki y le dio un codazo en el hombro. —¿Listos para ganar? —Preguntó Fandral.

—Supongo que estarás esperando a que te responda esa pregunta. —.

—Lo tomaré como un sí. —Respondió Fandral.

—Tómalo como quieras. —Respondió Loki.

Fandral sonrió de manera maliciosa una vez más. —Lo haré. —Le guiñó un ojo a Loki antes de exclamar en aprobación ante la habilidad de Thor al derribar 8 bolos en el primer intento. Loki suspiró. Esa iba a ser una noche larga.


—¿Qué pista quieres? —Preguntó la señorita en el registro. Tenía una mirada vidriosa en los ojos y eso no era de ninguna manera tranquilizante.

—¿Importa? —Preguntó Steve cortésmente.

La señorita se encogió de hombros mientras digitaba algunos números en su computador. —Te corresponde la pista 12. —.

Steve le dio las gracias y se dirigió de nuevo a sus amigos que se estaban probando sus zapatillas. —Nos tocó la pista 12. —Les dijo Steve.

—Me encantan las zapatillas de bolos. —Comentó Clint mientras felizmente se las ponía. Caminó con ellas un par de veces antes de ser detenido por una sonrisa proveniente de Rhodey.

—Lucen bien en ti, Dorothy. —Bromeó Rhodey. Clint frunció el ceño, pero continuó para admirar sus zapatillas.

Bruce se hizo enseguida de Tony quien estaba atando distraídamente una de sus zapatillas. —¿Qué estás haciendo? —Preguntó Bruce.

—Nada. —Respondió Tony.

—¿En serio? —Preguntó Bruce. —Porque parece que estás echándole un vistazo a todo el lugar. —.

Tony se encogió de hombros. —Sólo estaba mirando las salidas de emergencia. Nunca se sabe cuando se puedan necesitar. —.

Bruce asintió con escepticismo. Antes de que pudiera presionar a Tony aún más, la atención de Bruce se vio desviada por un rugido proveniente del final de la pista de bolos.

Normalmente, a Bruce no le importaría. Lo ignoraría. Pero Tony había estado actuando de manera extraña durante toda la tarde. Y ahora Bruce sabía por qué.

Dos chicos fornidos estaban animando sobre lo que sólo podría haber sido una chuza por parte de un joven más bien alto y delgado con cabello oscuro.

—¿Loki? —Susurró Bruce. Tony cubrió su rostro, concentrándose únicamente en sus zapatillas. —¿Estamos aquí por Loki? —.

Tony miró y le sonrió tímidamente a su amigo. —¿Es sólo una coincidencia? —.


Infortunadamente, su padre estaba en lo correcto. No había olvidado cómo jugar a los bolos. Sin mencionar que Thor había mantenido su torpeza general cuando se trataba de los bolos. Fue suerte, y no habilidad, cuando Thor golpeó tres bolos o más. Era bueno saber que él era mejor en algo que Thor. Incluso si era algo tan inútil como los bolos.

Loki le sonrió con malicia al otro equipo mientras se abría camino hacia su asiento. Era su tercera chuza en una fila y se sentía bastante engreído. ¿Por qué no? Se lo merecía.

Loki sintió ganas de gritar. Pero solamente por sus compañeros de equipo. Y luego reiría a carcajadas. O algo igualmente ridículo.

Thor le dio una palmada a Loki en la espalda, con una gran sonrisa plasmada en su rostro. Fandral golpeó juguetonamente el hombro de Loki mientras seguía hacia el turno que le correspondía.

—Si hubiera sabido que tu hermano era bueno, —Dijo Sif. —Me hubiera unido a ti en lugar de estos idiotas. —.

—Me molesta eso. —Respondió Hogun, lo que le valió un buen empujón.

Loki miró pero no contribuyó a la conversación. Estaba allí para jugar bolos. Nada más, nada menos. Le prometió a su hermano que vendría a jugar, no a socializar con simios.

Mientras Sif elegía su bola, Loki sintió un cosquilleo en su espalda. Como si alguien lo estuviera observando. Trató de quitárselo de encima, pero todavía estaba allí. Podía sentirlo.

Loki miró lentamente detrás de él y vio a la única persona en todo el universo que no quería ver.

Stark.

Loki se dio la vuelta rápidamente y se deslizó en su asiento. Comenzó a maldecir a Stark en voz baja. Hizo eso a propósito. Loki lo sabía.

Pero de nuevo, Stark estaba con sus amigos. Podrían haber sugerido jugar bolos y Tony pensó, "Oigan, ¿por qué no?" Y honestamente, ¿cuáles eran las posibilidades de que Tony supiera realmente en dónde iban a jugar bolos?

Está bien. Mala lógica. Esa era la bolera más cercana a su escuela. Por no hablar que estaba limpia, barata, y tenían buenas alitas de pollo.

Genial, ahora estaba hambriento.

Loki gruñó. Se preguntó qué había hecho para merecer eso.

—¿Estás bien, Loki? —Preguntó Fandral, inclinándose cerca. Loki asintió.

—¿Cuál es el problema? —Preguntó Thor.

Loki se limitó a negar con la cabeza. Tal vez si lo intentaba con todas sus fuerzas, podría desaparecer.


Tony prácticamente tuvo que ser arrastrado a la pista 12. Fue la resistencia de Bruce la que le impidió correr y pegarle a Fandral en la nariz.

¿Qué creía ese chico que estaba haciendo? ¿Y por qué Loki se lo permitía? ¿Acaso Loki pensaba que eso era un comportamiento normal? Ningún chico debería estar tan cerca a nadie a menos que tuviera algún truco bajo la manga y Tony sabía cuando un chico tenía algo bajo su manga porque normalmente Tony era de ese tipo.

—Tony. —Lo reprendió Bruce. Tony tomó un profundo respiro y se dejó guiar hacia un asiento que daba la espalda a la pista 9. —Juguemos bolos, ¿eh? —.


—¿Estás seguro de que estás bien, hermano? —Preguntó Thor por enésima vez en los últimos tres minutos.

—Perfecto. —.

Eso era ridículo. ¿Qué razón tenía Loki para sentirse culpable? ¡Ninguna! Le había dicho a Stark que iba a jugar bolos. Y estaba jugando bolos. Fin de la historia.


—¡Otra chuza! —Gritó Rhodey. —Vamos, ni siquiera lo estás intentando. —.

Tony se encogió de hombros con poco entusiasmo. Sabía que Bruce lo observaba.

—Sólo soy un ciudadano preocupado. —Le susurró Tony a Bruce una vez se sentó. —Tengo permitido estar preocupado. —.

—Estás al borde de la condición de acosador, Tony. —Dijo Bruce.

Tony negó con la cabeza. —Escúchame. —Suplicó Tony. —Loki no hace escenas sociales. Cuando le pregunté cuáles eran sus planes, llegó al punto de decirme que estaba prácticamente obligado. —.

Bruce alzó una ceja. —Está bien, no lo hizo. —Confesó Tony.

—Recuerda lo que te dije. —Dijo Bruce.

Los dos permanecieron en silencio por un momento, mirando a los otros chicos jugar bolos.

Finalmente, Tony suspiró, apoyando los codos en sus rodillas. —Me estoy volviendo loco, ¿no? —.

—Sólo un poco. —.


Nada mal. Loki sonrió ampliamente. Oh, ¡cómo echaba de menos los bolos! Loki recordó agradecerle a Thor después. Era genial recordar que era bueno en algo, y mejor que Thor.

No había manera en el mundo que Hogun, Sif, y Volstagg ganaran este juego. La puntuación de Loki por sí sola derrotaría a los terribles tres, y apenas sí era obstaculizada por Thor o Fandral.

—Siguiente juego, cambiaremos de equipos. —Dijo Volstagg mientras Fandral tomaba su turno. —Me niego a finalizar esta noche sabiendo que perdí debido a la desinformación. —.

—Jamás en tu vida. —Respondió Fandral. —Nosotros tres somos los vencedores y nos van a comprar la cena. —.

Loki se giró hacia Thor. —¿Cena? —.

Thor asintió. —Tendemos a hacer una apuesta en estos juegos. El vencedor es recompensado con la cena. —Sonrió.

Sif agarró su bola. —Este juego aún no termina, mis amigos. —Dijo ella, con una sonrisa ladina en su rostro. Loki creía que no le lucía en absoluto.


—¡Jódete! —Le gritó Tony a Clint.

Clint se había estado burlando de sus habilidades de bolos durante toda la noche y Tony ya había tenido suficiente. Actualmente estaban empatados, cierto, pero el punto era que a pesar de sus pobres resultados, Tony era capaz de superarlos. Y ganar. Pero la parte ganadora tendría que esperar unos turnos más.

Clint gruñó mientras observaba cómo sus números subían.

En realidad, su lucha era inútil. Steve estaba al menos con veinte puntos de ventaja y ninguno de los chicos era lo suficientemente bueno para superarlo.

Es por eso que cada vez que salían de bolos, dejaban que Steve ganara y competían entre ellos mismos. O más bien, entendían que Steve siempre ganaría y no se lo iban a impedir.

Tony se estaba sintiendo genial. La pequeña charla con Bruce lo ayudó. Tony había querido que Loki saliera, que tuviera una vida social, que hiciera amigos, hacer las cosas que normalmente hacen las personas. Y así era. Eso era lo que Tony quería para Loki. Ese era el punto.

Loki estaba progresando y Tony no tenía que sostener su mano en todo momento. No. No señor Bob. Él sin duda…


—¡Y ahora, nos damos un banquete! —Gritó Thor, a la cabeza del restaurante que estaba al final de la pista de bolos.

Sif estaba de mal humor. Lo había intentado, y fracasó épicamente. Su ego estaba herido y sabía que su bolsillo se iba a sentir un poco más ligero.

Loki se quedó atrás, dejando que los amigos de Thor tomaran la iniciativa. A pesar de su victoria (y fue su victoria, nadie iba a decirle lo contrario), Loki todavía se sentía como un intruso. Probablemente porque así era. La única cosa que lo mantenía allí era la sonrisa de su hermano cada vez que volteaba a mirarlo. Esto hacía feliz a Thor y Loki sentía que debía hacer su parte.

—Para alguien que nos ganó una cena gratis… —Observó Fandral. —… te ves bastante infeliz. —.

Loki se encogió de hombros. —Más bien incómodo. —.

Fandral puso una mano tranquilizadora en la espalda de Loki. —No deberías. —Dijo mientras guiaba a Loki a la mesa que ya estaba ocupada por Sif, Thor, y los Dos Guerreros.

Loki se tensó inmediatamente. ¿Qué demonios estaba pasando? Tragó saliva con nerviosismo mientras se sentaba. Podía sentir a Fandral mirándolo. ¿Por qué Thor no hacía algo?

Porque Thor estaba mirando fijamente el menú, es por eso. Loki no podía pedir a un hermano peor. Loki cogió el menú y eligió un artículo al azar. En otras palabras, sus famosas alitas de pollo y papas fritas.

Una vez la mesera tomó sus órdenes y se fue, Loki dijo: —Iré a lavarme las manos. —Y prácticamente saltó de su asiento.


—¡Pero es tu turno! —Lo reprendió Steve.

Tony estaba saltando sobre las puntas de sus pies, y si alguien le prestaba atención, sabría que no era porque tenía que ir al baño.

—Me tengo que ir, Steve. —Declaró Tony. Le mostró su cara de cachorrito, pero Steve no se dejó convencer. Agarró una bola de bolos y la metió en las manos de Tony.

—Bolos primero. —Le ordenó.

Tony accedió de inmediato y rápidamente hizo lo que le ordenó. Sorprendentemente, se las arregló para conseguir una chuza.

Prácticamente corrió al baño, desacelerando levemente para no chocar contra la puerta, y encontró a Loki lavando sus manos con extrema concentración.

Loki levantó la mirada, con una expresión de sorpresa. Sin embargo, se recuperó rápidamente y le sonrió a Tony con malicia. —No me dejes interferir con tus asuntos. —.

Tony rodó sus ojos. —No lo haré. —.

Los dos permanecieron allí, incómodos. O más bien, Tony permaneció allí incómodamente mientras Loki restregaba furiosamente sus manos.

¿Qué se suponía que dijera Tony? —¿Cómo van las cosas? —.

—Bien. —.

—¿En serio? —.

Loki arrancó un pedazo de toalla de papel y comenzó a secarse las manos. —¿No crees que pueda comportarme en sociedad? —.

—No dije eso. —.

—No… —Pensó Loki en voz alta. —Pero lo estabas pensando. —.

Tony suspiró. —No, Loki. Estaba preocupado. No mentiré sobre eso, pero por otras razones. —.

Loki levantó una ceja, tirando la toalla de papel en la basura y confrontando a Tony, con los brazos cruzados a la defensiva. —¿Cómo qué? —.

Tony se encogió de hombros tímidamente. —Si no me lo dices, voy a asumir que estabas preocupado de que fuera a arrancarles el corazón y comérmelos en una cena a manera de victoria. —.

—Eso es asqueroso. —Tony se estremeció.

—¿Lo es? —Presionó Loki, dando un paso más cerca hacia Tony, quien ya estaba apoyado en el mostrador del lavabo.

Tony asintió. —Entonces ¿qué preferirías que hiciera? —.

—Yo… —Tony no podía hacerlo. —Te sugiero que respires profundamente e intentes recordar cuántos años conseguirás si cometes cinco asesinatos en primer grado. —.

Loki rió en la parte posterior de su garganta haciendo que los vellos de la nuca de Tony se erizaran. Oh Dios mío. Loki se acercó más hasta que sus narices casi se tocaban.

—Te alegrarás de saber que lo hice. —Dijo.

—Genial. —Dijo Tony con voz ahogada. Loki estaba tan cerca. Tan, tan cerca. Todo lo que tenía que hacer era inclinarse un poco más…

Antes de que Tony pudiera ir más allá, la puerta del baño se abrió de un golpe con un Fandral muy avergonzado en el marco de la puerta. —Lo siento… —.

Loki se enderezó y le sonrió a Fandral. —Hola. —.

—Oh… hola. —Fandral farfulló. —No fue mi intención… —.

—¿Qué? —Preguntó Loki. Tony no estaba seguro de si estaba fingiendo inocencia o si realmente no tenía idea de cómo había conseguido sacarlo de quicio.

—Está bien, Fandral. —Dijo Tony. —Estábamos discutiendo el sistema judicial. —.

Tony no estaba seguro si Fandral se había convencido con eso, pero era la verdad. Más o menos. —En fin… —Tony arrastró las palabras. —Volveré a la cabeza de mi juego. — Señaló con sus pulgares en dirección a la puerta. —Te veré mañana, Loks. —Loki simplemente sonrió. —O cuando sea… —.

Tony salió corriendo del baño, alegre de estar fuera de esa situación incómoda.

Fandral aclaró su garganta. —Entonces, ¿qué quería Tony? —.

—Quería asegurarse de que no había asesinado a nadie el día de hoy. —Respondió Loki.

Fandral asintió antes de mirar a Loki de manera aturdida. —¿Lo has hecho? —.

—No lo creo. —Sonrió Loki.

—Entonces, ¿por qué… —Fandral se interrumpió antes de recuperar su confianza. —Entonces, ¿por qué estaban tan cerca? —.

—¿Lo estábamos? —Preguntó Loki, harto de esas preguntas. El chico asintió. —No me había dado cuenta. —.

Loki se alejó, dejando a Fandral solo en el baño. Fandral sabía lo que había visto. No era estúpido. Había besado suficientes chicas y chicos en los baños para saber cuando algo se trataba más que una simple conversación sobre justicia o lo que fuera que Tony hubiera dicho.

Así que Loki y Tony Stark…

Fandral sonrió. Siempre le gustaban los desafíos.


Saludos,

Luna :)