YOOOOSSSUUUU! Aquí llega el capítulo 21! Creo que nos vamos acercando al final! Qué nervios! Tener dos fics largos terminados... Esperemos que el próximo sea la Isla de Master Hand! Que ya le viene bien... xD
MUCHÍSIMAS GRACIAS A MARTH-A-LOWELL, PRINCESS AARAMATH Y ZELDI-CHAN POR SUS MARAVILLOSOS REVIEWS!
Y ahora a leer. Yo voy huyendo para que no me persigáis cuando... cuando eso. e.e
Ahora todo me tenía sentido. Roy realmente había sido hipnotizado. Estaba frente a mí, con el dedo sobre el botón de detonación, repitiendo la misma frase.
"No quedarán testigos".
Era una sutil forma de decir que éramos de usar y tirar. La conexión de audio con Snake hacía tiempo que se había cortado. Era una realidad. Íbamos a morir. No nos iban a soltar. Nos iban a enviar al otro mundo.
- Joder...- murmuré, a punto de llorar de frustración.
El mínimo movimiento que hiciera para acercarme a Roy e intentar quitarle el detonador, probablemente causaría una reacción en él y sólo conseguiría adelantar el aciago destino que se cernía sobre nosotros.
No iba a volver a ver a Ike. No iba a poder darle otro beso. No sabría que había pasado con Zelda. No había podido ayudar a Link y a Pit. Y lo que era peor: había fallado como guardaespaldas de mi mejor amigo. Mi definición en aquel instante era "persona totalmente inútil, incapaz de proteger a los suyos".
Apretando los puños, vi como Roy dejaba de hablar y movía un poco los ojos, al instante que levantaba el dedo pulgar, preparándose para pulsar el botón. Noté las gotas de sudor caer por mi cara y sentí el irremediable impulso de saltar sobre Roy, para intentar quitarle el detonador. Pero era demasiado tarde. El dedo de Roy comenzó a bajar y ya no había vuelta atrás. Fue casi gracioso el hecho de que lo vi a cámara lenta.
- ¡Roy, no lo hagas!- grité casi por reflejo, echando a correr hacia él, viendo pasar mi vida ante mis ojos.
Si no conseguía detenerlo, por lo menos le protegería con mi cuerpo. Así que fui a abrazarle, pero de pronto la puerta se abrió de golpe y una corriente de viento inundó el despacho. Cerré los ojos y esperé la explosión... que no llegó nunca. En lugar de eso sentí que alguien me abrazaba y me protegía. Abrí los ojos lentamente.
Todo había ocurrido en menos de dos segundos.
- ¿Pero qué...?- murmuré.
Roy se hallaba inconsciente en brazos de Link, su brazo estaba siendo sujetado por aquel enmascarado que vimos en el pasillo, que en la otra mano tenía el detonador. Detrás de ellos estaban Pit y Melocotón. A mis pies vi a Meta Knight. Y entonces caí en los fuertes brazos que me sujetaban desde detrás de mí, protegiéndome de la bomba por si ésta explotaba.
- Eres un peligro, Marth- susurró en mi oído una voz que conocía muy bien y que me aceleró el corazón.- Mira en qué líos te metes cuando no estoy contigo...
Sonreí, cogiendo sus manos.
- Está en mi naturaleza, supongo- murmuré.
Escuché una risita de Ike y sentí que me abrazaba más fuerte, pero antes de que pudiera disfrutar más de su contacto, escuché un carraspeo.
- Tenemos que irnos- dijo el enmascarado.- Si queremos devolver el golpe y escapar, no podemos demorarnos más.
- Tienes razón- dijo Ike.- Además no sabemos si Feres volverá en sí. Hay que darse prisa y dejarlo a buen recaudo.
- Un momento- corté.- ¿Alguien puede explicarme qué está pasando aquí?¿Quién eres tú?¿Y por qué nos ayudas?
- Marth, eso es largo de explicar...- empezó Ike.
- No realmente- dijo el enmascarado, quitándose las vendas.
La cara de tonto que se me quedó seguro que fue para enmarcarla. Zelda sacudió un poco la cabeza, dejando libre su cabello. Y me sonrió.
- Soy yo, Marthy- dijo.
Yo no reaccionaba. Aquello había sido un maldito shock para mi cerebro. Sin embargo, cuando vi la cara de Link, totalmente embobado y casi babeando por mi mejor amiga, mi sangre de "hermano-mayor" entró en ebullición y le di una colleja al actor.
- ¡Ay!
- ¡No lances miradas lascivas a mi amiga!- le advertí.
- ¡¿Eh?!
El hecho de ver a Zelda sonrojarse ante la situación me provocó la risa. Los demás me miraban como si estuviera loco. En efecto, un poco sí que lo estaba. Sin perder más tiempo, cogí a Meta en brazos y nos fuimos, siguiendo a Ike y Zelda. No vi a nadie durante el trayecto. Roy se despertó a medio camino y se asustó al ver que Ike le amenazaba con un bate por si seguía hipnotizado. Al no ser el caso, seguimos corriendo.
- ¡¿Dónde está todo el mundo?!- pregunté.
- Hemos liberado a los rehenes y acabado con los que los estaban reteniendo- dijo Ike.
¡¿Cómo demonios habían conseguido hacer eso?!
- Pero realmente me he asustado- dijo Ike, mirándome.- Pensé que no llegaríamos a tiempo...
Sonreí.
- Tendrás que darme una versión detallada de todo cuando hayamos salido de aquí- dije.
- Lo haré- respondió él, girando una esquina.
Todo parecía ir sobre ruedas. Efectivamente, se habían cargado a los que estaban allí evitando que los rehenes escaparan, por lo que no tuvimos ningún tipo de resistencia. Eché un vistazo a nuestro grupo. Pit parecía a punto de ahogarse de correr tanto, Melocotón se había quitado los zapatos para desplazarse mejor y Roy tenía una cara de culpabilidad tremenda. Mientras corríamos le habíamos explicado lo que acababa de pasar y casi había echado a llorar. Me puse a su lado.
- ¡Anímate, Roy!- dije.- ¡No fue culpa tuya!
- Pero Marth... ¡podría haberte matado!- gritó.- ¡Podría haberos matado a todos...!
Le cogí del brazo sin dejar de correr.
- ¡Pero no lo has hecho!¡Nuestros amigos han llegado a tiempo!¡Así que deja de culparte y concéntrate en correr!
Roy tragó saliva y asintió, acelerando un poco el ritmo. Entonces me puse al lado de Pit. Estábamos ya en el pasillo del primer piso. El idol parecía que se fuera a desmayar en cualquier momento.
- ¿Estás bien?- pregunté.
- Aha...ah... no... no mucho- dijo.- P-pero no te... preocupes...
Pero la verdad es que me preocupaba. Así que le detuve y me ofrecí para que subiera a caballito. El idol se sorprendió.
- ¿Qu-qué...?¿Marth?
- Venga, súbete, que nos quedamos atrás- urgí.- Meta Knight, ¿puedes correr?
La bolita asintió y echó a correr. Pit entendió que no tenía tiempo para pensárselo y se subió a mi espalda. Entonces eché a correr detrás de los demás, que sin darse cuenta habían dejado un espacio entre nosotros. Yo estaba nervioso, no creía que fuera a ser tan fácil escapar de ellos, a pesar de todo lo que había ocurrido. Pero lo peor era...
… que no sabía nada de Snake.
- Tenemos que salir de aquí ya- murmuré.
- ¿Seguro que así estás bien?- preguntó Pit desde mi espalda.
- Sí, tranquilo, no pesas nada.
Pero eso no era verdad. Aunque fuera poco, pesaba, y yo no podía ir tan rápido como quisiera. Sin embargo, la opción de dejar que al niño le diera algo por sobreesfuerzo no era mejor. Vi que torcían a la derecha y maldije a Ike por no darse cuenta de que nos habíamos quedado atrás.
Encabezados por Meta Knight, giramos a la derecha y vimos, con alivio, que nos encontrábamos ante las escaleras que bajaban al aparcamiento. Bajé lo más rápido que pude.
- ¿Marth?- escuché gritar a Ike.- ¡¿Dónde estás?! ¡¿No venían con nosotros?!
- ¡Sí, tarugo!- grité.- ¡Que no te enteras de nada!
Los vi suspirar de alivio al vernos aparecer por las escaleras e Ike empezó a caminar hacia mí, que iba corriendo hacia ellos. Los demás empezaron a preparar un coche. Un todoterreno como el que habíamos usado con Snake. Volver a pensar en el mercenario me provocó de nuevo escalofríos. Tenía una muy mala vibración. Cada vez era peor. Y entonces no dudé.
- ¡IKE, AL SUELO!- grité, girándome hacia las escaleras y soltando a Pit, quedando él detrás de mí.
Escuché un disparo y sentí un dolor muy fuerte, a la vez que escuchaba los gritos de Ike y los demás. Sabía que Snake estaba ahí. En mi subconsciente sabía que nos había estado siguiendo. Había tardado mucho en reaccionar y aquello podría costarme la vida. Así que cogí las fuerzas que me quedaban y me dirigí hacia el mercenario, corriendo y sangrando, recibiendo otro disparo que en el momento no supe si había sido capaz de desviar hacia una zona no letal. Ya daba igual.
- ¡MARTH!- escuché chillar a Ike.
Pero no dejé de correr. Tras recibir un tercer disparo, me abalancé sobre Snake, navaja en mano, y le hice un corte donde Dios quiso, porque en ese momento perdí la consciencia.
¿Se había acabado... todo?
Qué patético por mi parte morir así.
*no está, ha huído lejos*
*pero ha dejado una nota*
"Reviews y Ciaossu!"
Rikku
