Capítulo 21: "Una condición."
*Narras Tú*
Me desperté jadeando de nuevo. El sudor me pega la playera al cuerpo y los cabellos a mi frente.
Retiro las sábanas de encima y me siento.
Dios... ¿qué es lo que me pasa?
Llevo una semana desde que volví a casa. Me dejaron salir un día después del encuentro con ese extraño chico y desde entonces no puedo dejar de soñar con él.
Esta vez mi sueño (o más bien pesadilla) trataba de él y Kendall.
Estaba de pie junto a ellos dos y los escuchaba gritarse cosas.
Todo a nuestro alrededor estaba negro, y había una plataforma blanca en donde estábamos parados.
-"Morirás." Kendall le dijo.
-"No tengo miedo." el extraño chico, (me dijo que su nombre es Carlos) le respondió y luego vinieron los golpes.
Una y otra vez Carlos lo golpeaba y yo gritaba pidiéndole que parara.
Me acerqué corriendo a ellos pero por más que trataba de separarlos no podía.
Carlos me miró con ojos rojos. Rojo intenso y brillante que me provocaron escalofríos. Era el mal en persona.
Al final nunca pude lograr separarlos.
Me desperté de la misma forma en la que me he despertado estos días. Y necesito averiguar que sucede.
Bajo las escaleras sin hacer el más mínimo sonido después de haberme metido en unos jeans y una blusa que encontré rápidamente en mi cajón.
Debido a que mis padres están aquí al igual que un sobreprotector
hermano James que me pueden matar si saben que salgo de casa. Peor, si saben a dónde me dirijo.
Tomo las llaves del auto de James y abro la puerta de la entrada despacio para evitar que cruja mientras la abro.
La cierro con la misma precaución y salgo corriendo antes de que alguno de mi familia se haya dado cuenta.
Subí al auto y pisé el acelerador. Se supone que no debería de estar haciendo esto. El doctor claramente indicó reposo debido a que aún me dan dolores punzantes en la cabeza de vez en cuando y que me siento confundida varias veces pero no me importa. Necesito respuestas, ahora.
Llego al hospital y me estacionó en el primer lugar vacío que encuentro. Es más de la media noche y por lo que veo, muchos no se quedaron a cuidar a sus familiares esta noche. Hay muchos lugares disponibles para estacionarte.
Entro corriendo por las puertas y me detengo en el escritorio. Todos ya me conocen y saben lo que me pasó, así que en cuánto me ven me mira preocupados esperando lo peor.
-"¿Todo bien cariño?" la enfermera detrás del escritorio, Mel, me mira alterada.
-"Estoy bien. Necesito verlo Mel." le digo y contengo las lágrimas.
Sólo él debe saber lo que me está pasando.
Mel me hace una mueca.-"Ya se acabaron las horas de visita cariño. "
-"Necesito verlo." le dije y ahogue un gemido.
Ella se mordió el labio algo insegura.-"Bien. Sígueme la corriente si preguntan o dicen algo."
Asentí. Lo que sea con tal de verlo.
Seguí a Mel por todo el pasillo y varios enfermeros y doctores me miraban confundidos.
Preguntaban que hacía allí si no era hora de visitas y Mel les contestaba que me sentía algo mal y que iba a un chequeo en la sala de consultas pero ellos no parecían creerlo. Aunque, al parecer, les daba igual si era cierto o no. No los culpo, a mí también me daría igual algo como esto si fueran pasadas la media noche y en vez de estar durmiendo bajo mis calientitas sábanas estuviera trabajando y viendo a personas enfermas vomitar hasta lo que comieron la semana pasada.
-"10 minutos solamente. Si te quedas mucho y alguna enfermera o doctor te descubre, estarás muerta al igual que yo." dice Mel una vez que llegamos a su puerta.
Habitación número 111. El número de la suerte de Kendall.
Asiento.-"Lo que sea, necesito verlo."
Mel asiente y luego desaparece.
Abro la puerta con cuidado y me encuentro a la mamá de Kendall dormida en un sillón reclinable. Kendall yace dormido en la cama.
Apenas ayer salió de coma y fue puesto en una habitación para recibir visitas y por más que quise venir a verlo mis padres y James alegaron que necesitaba reposo que estaba loca... etc.
-"Oh cariño." la mamá de Kendall se despertó con el ruido que hice al cerrar la puerta.
-"Lamento molestarla señora Schmidt."
-"Kathy. Sabes, aún puedes llamarme Kathy a pesar de todo, cariño."
No comprendía a qué se refería pero no podía entender porque la llamé por su apellido. Siempre le había dicho Tía Kathy, suegra o simplemente Kathy.
-"Oh cierto, Kathy, lo lamento. Me he sentido muy extraña estos días. "
Del nivel: No reconozco quién demonios soy.
-"No hay problema." se gira para ver a Kendall dormir.-"Lleva casi todo el día preguntando por ti. Hace apenas 15 minutos que se quedó dormido."
Suspiro y me acerco a la cama.
-"Tenía tantas ganas de venir a verlo, pero mis padres insistieron en que permaneciera en reposo."
-"Necesitas reposo cariño, la contusión que tuviste no fue algo insignificante."
-"Lo sé." respiro hondo.-"Pero no podía dejarlo así. Necesitaba verlo."
Kathy asintió con lágrimas en los ojos.-"Gracias por preocuparte por él. Desde que... bueno... rompieron, Kendall no ha sido el mismo."
¿Rompimos? ¿Cuándo? Kendall y yo ni siquiera hemos tenido nuestra primera pelea.
-"Yo... no sabía que habíamos terminado."
Los ojos de la mamá de Kendall se iluminaron con algo que no reconocí...¿esperanza tal vez?
-"Veo que quieres hablar con él aunque por el momento sea imposible debido a que está dormido pero supongo que con verlo te tranquiliza un poco."
Asiento ligeramente.
-"Los dejaré solos entonces. De todas formas tenía antojo de café."
Kathy se pone en pie y sonríe un poco cuando camina hacia la puerta. Cuando sale, me giro para ver a Kendall y arrastro una silla más cerca de su cama. Me siento y le tomo la mano.
Sus labios, ahora estaban de color blanco cuando antes estaban de color rosa.
Su cabello casi no tiene brillo como lo tiene en mis recuerdos.
Está pálido y su mano es fría alrededor de la mía. De pronto siento que la aprieta suavemente.
-"Viniste." dice y sonríe ligeramente.
Uno de sus característicos hoyuelos se profundiza en su mejilla.
Me levanto de la silla y lo beso suavemente en sus labios.
Él me regresa el beso con ternura y cuando nos separamos suspiró.
-"Llevaba tiempo extrañando eso." dijo y sus ojos se volvieron vidriosos.
Lo miré confundida.-"¿De qué estás hablando? Si es por lo del coma..."
-"No es por eso. Tú sabes que no es por eso." respira profundamente y yo me siento de nuevo en la silla sintiéndome demasiado confundida.-"Sólo quiero decirte que en verdad lo siento. Lamento todo lo que hice y dije. Estaba desesperado. Lo único que podía pensar era en hacer que tú volvieras a mi lado pero-"
-"¡¿De qué me estás hablando?!" pregunté.
Él levantó una ceja.-"De lo de Mary, lo de mentirte, sobre el plan de matar a Carlos y todo eso."
Y ahí estaba otra vez el nombre del misterioso chico siendo mencionado.
Lo miré. Estoy demasiado confundida.
Decidí empezar con lo básico.
-"¿Quién es Carlos?"
Obviamente vi al chico, pero ¿quién era? ¿De dónde venía? ¿Cómo me conoce?
Kendall se sentó rápidamente en su cama.-"¿Carlos? ¿Carlos Pena?"
Incliné mi cabeza hacia un lado.-"Eh..."
La boca de Kendall formó una 'O' de sorpresa.
-"¿Qué es lo que recuerdas de lo que nos pasó?"
-"¿Nos?" pregunto aún más revuelta.
A ambos nos pasaron cosas muy distintas, no hay un 'nos pasó' en ambos casos.
-"¿No sabes lo que ocurrió?"
Asentí. Esto era lo único que sabía con certeza y fue gracias a lo que Vane y James me dijeron.
-"Iba a salir de casa para ir a ver un maratón de Breaking Bad en casa de Pau cuando por accidente tropecé y caí por las escaleras. Me golpeé muy fuerte la cabeza así que no recuerdo exactamente como pasó todo eso ni cómo llegué al hospital... de hecho, sé eso porque Vane me contó lo sucedido y James lo afirmó."
La boca de Kendall se torció y sus cejas se juntaron.
-"¿Qué?" pregunto alarmada.
Él suspira. Dios me muero de ansias necesito saber que ocurre.
*Narra Kendall*
Despertar con su cálido beso me hace dudar en mi respuesta.
Al parecer no recuerda nada. No recuerda a Carlos, a quién tanto desearía que nunca hubiera aparecido en la escuela de cualquier manera. Y ella aún siente algo por mí.
¿Si le digo la verdad seguirá sintiendo eso? Seguramente no.
-"He tenido muchas pesadillas respecto a ti y ese chico. Quiero volver a dormir pacíficamente Kendall, por favor." me suplica.
Aprieto mi quijada y trago el sentimiento.
Yo soy una buena persona, soy una buena persona.
-"Tú y yo rompimos. Y te explicaré con detalle todo lo que sucedió."
Ella me miró confundida pero aun así asintió.
Tomé aire.-"A mediados de septiembre ese chico, Carlos llegó al colegio..."
*Narra Carlos*
Me senté en la banca con Mike por un lado y traté de calmarme. Llevo días sin poder dormir o pensar en otra cosa que no sea ella.
-"Me preocupas hermano, no has dicho ni una palabra después de que fuiste a verla."
Mike me da una palmada en el hombro.
Suspiro.
-"Vane me lo explicó todo... incluso ella me dijo que Renhorian le perdonará la vida si las cosas permanecen-"
-"¿Qué?" pregunto sorprendido.
Nunca en la vida Renhorian daría segundas oportunidades... porqué esto lo cambia?
-"Bendito sea el señor. Pensé que nunca volverías a hablar."
-"¿¡Renhorian qué?!"
-"Oye, tranquilo viejo. Te lo diré todo pero ten paciencia."
Asentí. La rabia escalaba por mi garganta hasta mi rostro.
-"Vane me dijo que Renhorian fue a visitarla al hospital cuando ella aún no despertaba y estuvo allí cuando despertó. Se dio cuenta de su pérdida de memoria y tomó eso como una ventaja. Él mismo fue quién les indicó a los demás que debían de decir cuando comenzara a preguntar sobre lo que pasó. Les dijo que si ella sabía sobre ti se metería en muchos líos no sólo con él si no con muchos más que la traen en tu contra. En fin, le perdonó la vida con una condición que voy a detestar por el resto de mi vida."
-"¿Qué condición?"
En mi mente recorrían horribles condiciones que posiblemente sugirió Renhorian.
Mike bajó la mirada a sus pies.-"Que Vane regresara a su círculo."
Se me cortó la respiración.
*Narra Vane*
Entré al lugar escoltada por dos chicos de Renhorian. Por supuesto que Carly me estaba esperando a un lado de él con una mirada asesina. Fingí no haberla visto.
-"Bienvenida a casa." dijo Renhorian y extendió sus brazos.
-"Ahórrate las bienvenidas y regalos que no decidí volver por mi cuenta."
Renhorian rio en cuánto Carly lo miró confundida.-"¿A qué demonios se refiere con volver?"
-"Oh claro lo olvidé." Renhorian secó con uno de sus dedos una lágrima imaginaria de su rostro mientras reía.-"Carly, cosita, eres miserablemente libre de irte."
-"¡¿Qué?!" ella gritó molesta.
-"Lo que oíste. Fuera de aquí tú ya no perteneces a este círculo."
Ella lo miró horrorizada.
-"Pero los representantes del círculo me matarán si no estoy con alguno de ustedes."
-"Ese ya no es mi problema." dijo Renhorian y se encogió de hombros.
Carly se giró a verme.-"¿No tienes suficiente no es así? ¡TE VOY A MATAR MALDITA-"
-"Sáquenla de aquí." ordenó Renhorian.
Los dos chicos la sostuvieron mientras la alejaban de nosotros.
Ella gritaba y forcejeaba mientras lloraba hasta que desapareció detrás del pasillo.
Me giré para ver a Renhorian. Él se acercó y me levantó la barbilla.
-"Te había extrañado cariño."
Sentí asco.-"El sentimiento no es mutuo, Ren."
