¡También hoy pude actualizar! Lo malo es que es más de medianoche… bueno, espero que les guste este capítulo. ¡Cariño! ¿ya ves? ¿Cómo podría dejarte con la duda? Jaja, te dedico este capítulo como siempre, y lo siento si tomé prestada una que otra de tus frases, jeje.
¡Hasta pronto!
Capítulo Anterior
- Harry, deja de decir tonterías…- dijo ella soltando una risa nerviosa e intentando cambiar de tema.
- No Hermione. No son tonterías. Pero no voy a andar con rodeos…- dijo Harry deteniéndose nuevamente y haciendo que ella se detuviera también.
- ¿Entonces de qué hablas?- preguntó ella sosteniendo la verde mirada.
- Estoy hablando de Severus Snape…-
Capítulo XXI
- ¿Se… Severus Snape?- Hermione tragó saliva con dificultad. No era posible.
- Escuchaste bien-
- ¿Qué tiene que ver él con esto?- dijo Hermione cada vez más nerviosa, aunque aun lograba ocultarlo bastante bien.
Harry la interrogó con la mirada. Ella siguió intentando disimularlo.
- No sé, tú dime…- contestó Harry.
Hermione se rió intentando huir del tema, pero para su mala fortuna fue una risa nerviosa… y Harry la había captado…
- Menos mal que no tiene nada que ver con esto…- contestó él. Todo parecía indicar que la actitud de ella había confirmado sus sospechas, y la chica sintió que enrojecía de vergüenza.
- Estás loco…- dijo como último recurso. Pero ya nada podía salvarla.
- Puede que si, pero al menos no me gusta alguien que es una vida más grande que yo…-
- Eres un exagerado… Snape no es tan grande…- dijo ella a la defensiva, y muy tarde se dio cuenta de su error.
- Así que no lo niegas, y aparte lo defiendes-
Hermione no supo que contestar. Harry la había desarmado por completo. ¿Y ahora qué hacía? Necesitaba la confianza de Harry.
- ¿Harry?- preguntó con un temor indeseado en su voz.
El chico tenía la mirada perdida.
- Deberíamos regresar al castillo. Ya es tarde…- contestó, y se giró para emprender el regreso. Sin embargo, Hermione lo detuvo. Necesitaba saber que podía confiar en él.
- No le diré a nadie tu secreto, si eso es lo que quieres saber…- dijo él.
- Gracias Harry- fue lo único que ella contestó.
Caminaron de regreso al castillo, ambos en ese incómodo y sepulcral silencio al cuál Hermione ya se estaba adaptando. Solo unos cuantos insectos cantores rasgaban el mutismo de la naciente noche.
- ¿Hermione?- dijo él dudando un poco cuando entraron al castillo.
- ¿Aja?-
- Guardaré tu secreto, pero…- ella se dio cuenta de que el chico quería decir algo importante pero no encontraba la manera de decirlo. Después de pensarlo un poco, prosiguió. – …pero nunca lo pensé de ti…-
Fue como una cubetazo de agua fría que la abofeteó en plena cara.
- ¿A qué te refieres?- preguntó incómoda.
- ¿Snape? ¿Nuestro eterno enemigo? ¿Aquél a quien preferíamos no haber conocido? ¿Aquél de quien decíamos que el mundo estaría mejor sin su existencia? ¿Aquél que nos odia y que solo beneficia a Slytherin? ¿Aquél que fue mortífago y a quien mis padres odiaban?- Harry se desahogó de un solo golpe. Hermione no sabía qué decir.
La respiración de Harry era fuerte, y Hermione sabía que estaba luchando por no estallar.
- No sé cómo pudiste decirle que no a Ron. ¿Cómo pudiste cambiarlo por alguien tan detestable como Snape? No lo puedo entender…-
Ella pensaba en todas esas preguntas, y luchaba para contestar, pero se dio cuenta de que ni siquiera ella conocía las respuestas. Unos momentos después el chico pareció tranquilizarse. Quizás el que ella no contestara había ayudado.
- Eres mi mejor amiga Hermione. Pero no puedo apoyarte como quisiera…- dijo él inseguro. Hermione comprendió la incertidumbre de Harry, y asintió en silencio.
- Yo sé que no puedo meterme en tu vida y decirte lo que debes hacer y lo que no debes hacer. Eso es algo muy personal, y lo respeto completamente. Pero… de Snape a Ron, prefiero a Ron…-
Hermione soltó una risa, pero esta vez fue una risa que se llevó los nervios lejos de ella.
- Entiendo Harry. No te preocupes-
Harry le sonrió, y entonces continuaron su camino. Una vez rota la tensión del ambiente, era mucho más fácil hablar.
- ¿Y cómo sucedió?- preguntó el chico curioso.
- ¿Suceder? Aún no tengo idea de si está sucedió…-
- Si claro. Obvio que algo sucedió. Como dije, has estado rara últimamente…-
- ¿Rara en qué aspecto?-preguntó ella con curiosidad.
- Rara en el aspecto que pareces disfrutar cada una de las sesiones de entrenamiento. Cualquiera diría que estás ansiosa de que se llegue la tarde. ¿O me vas a decir que era mi imaginación?-
- Puede que sea tu imaginación…- contestó ella misteriosamente, pero en su interior se devanaba en cavilaciones. "¿Será tan notorio?"
- No es mi imaginación…-
- Bueno, digamos que todo comenzó cuando me propuse indagar en el pasado de Snape…-
- ¿Y por qué te lo propusiste?-
- Pues… no lo recuerdo...- dijo ella haciendo memoria, pero fracasando en sus intentos.
- ¿Cómo no lo vas a recordar?-
- Creo que fue cuando me dijo lo del concurso…-
- ¿Y cuándo te comenzó a gustar?-
Hermione enrojeció. Pero no iba a dejar que Harry la incomodara.
- Pues… puede que haya sido también cuando me dijo lo del concurso. O en el primer entrenamiento. O cuando me llevé su libreta por accidente. O cuando la fotografía de…- Hermione se calló muy bruscamente. Había estado a punto de decir algo completamente innecesario.
- ¿La fotografía de qué?- pero Harry ya tenía toda su atención en ello.
- La vieja fotografía de Snape…- dijo ella.
Harry la miró inquisitivo, pero pareció conformarse con la respuesta.
- Fíjate. Así está el asunto…- contestó ella.
- ¿Es un poco raro, no crees?- preguntó Harry.
- Muy raro. Pero de verdad, Snape ha demostrado ser completamente diferente a como lo conocíamos. Ni en sueños lo hubiera imaginado así. Creo que deberías conocerlo...-
- No gracias. Prefiero quedarme con la impresión que tengo de él…- dijo él borrando de su mente a un Snape feliz y sonriente.
- Como quieras…-
Casi habían llegado a la sala común. Justo antes de entrar, Harry la detuvo.
- ¿Y qué le vas a decir a Ron?-
Hermione lo pensó unos momentos.
- Por el momento nada. Quizás con el tiempo se lo pueda decir. O quizás con el tiempo se lo puedas insinuar. Pero por ahora, creo que está mejor así… ¿no crees?-
- ¿Qué no me van a decir?- se escuchó la voz de cierto pelirrojo que acababa de llegar detrás de ellos.
