Capítulo 20.
Harry, Ron y Severus estaban sentados alrededor de la mesa de la sala común de Gryffindor, envueltos por el silencio. Un galeón dorado se hallaba frente a ellos. Era uno de un par, un recuerdo de los días del Ejército de Dumbledore. El otro galeón, se hallaba en posesión de Draco.
"Draco va a estar bien, no?" susurró Ron. "Quiero decir, es su padre."
Severus miro al muchacho. No era una mirada poco amigable, pero era del tipo fulminante. "Has vivido una guerra, Comadreja. Has visto que tan profundamente un ser humano se puede hundir." Se movió y miró al galeón con impaciencia. "Por que haces preguntas de las cuales ya conoces las respuestas?"
Ron se sonrojó avergonzado, pero asintió.
La moneda se encendió por un momento y los tres se pusieron de pie para leer.
Herm c/L en Bib.
Severus hizo aparecer un plano de la mansión Malfoy, que Draco les había dado y lo extendió sobre la mesa. Marcó una parte del plano con uno de sus largos dedos índices. "Aquí esta. La entrada sur, que tiene, por lo menos, tres ventanas. Lucius es un paranoico, así que mientras este allí con Hermione, no despegará los ojos de esas ventanas para detectar cualquier movimiento sospechoso."
"Aguarden. Esta llegando otro mensaje de Draco."
McN en Foy. C/varita.
"Foy? Qué carajos es un 'foy'" dijo Ron, disgustado. "Estúpido mocoso."
Severus y Harry se quedaron mirando al pelirrojo. "Quiere decir 'foyer' imbécil!", Replicó Snape.
"Y qué mierdas es un foyer, Con?"
"Eres un desperdicio de tejido cerebral, Neandertal."
Dol &Rab LeSt en solar.
"Carajo! Son cuatro Mortífagos y nosotros solo somos tres." Ron se mordió el labio. "No sé si Draco se pondrá contra su padre. Si lo hiciera, pondría a su madre en riesgo. Me dijo que Lucius lo mantiene de su lado castigando a Narcissa cuando Draco comete algún error., Si fallamos..." Weasley no pudo terminar, pero los tres muchachos sabían que la Sra. Malfoy la pasaría muy mal si Draco se implicaba.
Yax & Trav en Inv.
"Seis," suspiro Harry. "Son mas que el doble de nosotros." Se frotó distraídamente la cicatriz de su frente. "Bueno, hemos estado en desventaja anteriormente y nos las arreglamos."
Severus resoplo. Potter había logrado salir adelante solo porque Snape se había puesto a cubrir al muchacho cuando la estampida de thestrals que había sido el temperamento asesino de Voldemort se había desatado. Dios, esperaba poder concebir un mejor plan que ese.
"Está bien," dijo el Maestro de Pociones, atrayendo la atención de los muchachos una vez más. "Lo que sea que hagamos, debe ser en silencio. Si Malfoy se da cuenta que está bajo ataque, matará a Hermione de inmediato. La buena noticia es que Lucius me conoce y no va a esperar que llegue con apoyo."
"Y eso por que es?" Preguntó Potter tranquilamente.
"...siempre he sido un solitario. Además, por lo que él sabe, nunca he confiado en nadie que resguarde mi espalda, como voy a hacerlo en esta operación." Severus mantenía los ojos sobre el plano, estudiándolo, en busca de lugares potenciales en donde montar una emboscada. Se rehusó a dejar que sus manos temblaran.
Ron y Harry se quedaron en silencio por un momento. Luego el chico de la cicatriz dijo, "Cuando todo esto se termine, querremos oír tu historia, Con."
"Veremos, Potter."
"Un mensaje más." Dijo Ron con rapidez.
Entr. Via hab Elf en coc.
Casi instantáneamente, la moneda volvió a brillar y los tres chicos observaron como las letras se reordenaban.
PC SERPENSORTIA.
"Bueno, eso es todo, Potter. No olvides tu capa de invisibilidad."
Draco daba vueltas por la enorme cocina, preguntándose en dónde carajos estaba la caballería.
Tenía los nervios como incendiados, sabiendo que su padre estaba haciendo sabrá Dios, que cosas a Hermione, y había cinco Mortífagos en la casa. Se mordió el interior de la mejilla y se miró el brazo izquierdo.
Todavía estaba allí. Había esperado que desapareciera con la caída del Señor Ten...con la muerte de Voldemort. La oscura marca se retorcía alrededor de su brazo como un río negro, contaminado de sangre. El eterno recordatorio de en que se había permitido convertirse...el monstruo el cual Draco había permitido que su padre hiciera aflorar.
Había sido en vano, no? Potter y sus compañeros habían derrotado al Señor Tenebroso, pero él solo había sido uno, la maldad personificada. No podían combatir contra toda la oscuridad que existía, escondida en cada persona. Los pecados secretos que se cometían a diario eran mas que las cosas positivas. Se necesitaban millones de Potters para aplacar a todos los Lucius Malfoys, Waldens y McNairs del mundo. Draco casi vomita. Un millón de Potters. Escucho un ruido y levanto la mirada.
Constantine Prince había entrado en la cocina, con el rostro contorsionado de preocupación y el mapa de la mansión apretado en la mano. "Draco! Algún problema?"
El rubio sonrió. Alzó su varita y la apuntó directamente al corazón de Con. "Solo uno, Prince."
Draco observó con interés mórbido, como la sangre se desvanecía del rostro del joven de cabellos negros.
Severus se quedo helado, mirando la varita de Draco.
"Y cual es, Malfoy?" Dijo él con cautela.
"No pensabas que iba a ponerme en contra de mi padre para ayudarte a ti, o sí?" Su voz chorreaba un frío ártico, y la mano que sostenía la varita no se movió ni un ápice.
Severus observó cuidadosamente a Draco. Eso era exactamente lo que había pensado. Le habían fallado tanto sus instintos de espía? Acaso los tres meses de estar enamorado de la joven de cabello rizado lo habían suavizado tanto como para no poder diferenciar un aliado de un enemigo?
Draco guiñó un ojo lentamente.
Ah, por supuesto que no.
"Baja tu varita, Prince y tal vez decida no castrarte." Apuntó la varita de madera de espino hacia la entrepierna de Severus.
El Maestro de Pociones maldijo con ganas. Este mocoso tiene que ser más cuidadoso. Podría necesitar eso. Bajó con lentitud su varita de ébano hasta dejarla sobre la mesada de granito cerca de la isla, en medio de la cocina. Severus se sentía desnudo y desprotegido y esperaba que Draco supiera lo que estaba haciendo.
El rubio apuntó su varita levemente hacia la izquierda de Severus y dijo, "Petrificus Totalus!" Entendiendo lo que debía hacer, Severus se puso rígido como si el hechizo lo hubiera alcanzado. De inmediato, la puerta de la cocina se abrió y Yaxley entró.
"Lo has hecho bien, muchacho. Tu padre estará orgullosos de ti. Estaba preocupado porque pensaba que te habías puesto suave desde la muerte de nuestro Señor Tenebroso." Sus obtusas facciones se acomodaron en lo que Draco supuso era un intento de sonrisa orgullosa, pero sus dientes estaban amarillentos y destrozados y Severus vio como Draco contenía un estremecimiento.
Los ojos azul pálido de Yaxley se movieron sobre el chico que, presumía, estaba petrificado. "Así que este es, eh? Severus Snape? Se ve parecido a ese traidor, aunque mucho mas joven. En qué carajos estaba pensando Dumbledore?"
El Maestro de Pociones vio como los ojos de Draco alcanzaban enormes proporciones a medida que las piezas se reacomodaban en su cabeza. El rubio ladeó la cabeza y lo examino. Tenía sentido. Sus ojos, claramente decían, Vamos a tener una conversación tu y yo sobre esto, mas tarde. Severus solo esperaba que Harry y la Comadreja no hubieran escuchado la revelación. Estaban bajo la capa de invisibilidad de James Potter y no estaba seguro si habían entrado o no a la casa.
Los ojos de Yaxley recorrieron el hombro de Severus y sus cejas se unieron. "Qué mierda es eso? Un zapato?" Cuando se alejó un poco de los dos muchachos, el Maestro de Pociones tomó su varita de ébano y, sin decir una palabra, petrificó al Mortífago.
Moviéndose silenciosamente, Severus fue a ver que era lo que había alarmado tanto a Yaxley. Se rió suavemente. "Torpe," dijo el y se volvió hacia Draco. "Cuando pretendiste que me hechizabas, golpeaste a Potter y a Weasley debajo de la capa."
"Por que no me lo dijiste? Eres mi padrino. Hubiera guardado tu secreto." La voz de Draco sonaba pequeña.
Severus estiró una mano y apretó el hombro de su ahijado. "Lo se, Draco. Créeme. Lo se. Ni yo lo sabia hasta la noche anterior. Podemos hablar de esto mas tarde? Ni una palabra a tonto y retonto, esta bien?" Dijo el, apuntando el pulgar a donde estaban los dos chicos paralizados.
"Pero, tío..."
"No tenemos tiempo," dijo con firmeza. "Hermione todavía está en peligro."
El joven rubio asintió. Movió su varita. "Finite Incantatum."
Harry arrojo a un lado la capa, revelando su rostro y el de Ron. "De toda la puta suerte, Malfoy! No puedo creer que nos golpearas!" Miro a Yaxley. "Ocupémonos de este infeliz."
Severus saco un frasco de su bolsillo y lo destapo. Retiro unos cabellos de la rubia y sucia cabeza del Mortífago y lo dejo caer dentro del frasco que brillo por un instante.
Harry y Ron levantaron a Yaxley y lo metieron en el cuarto de las escobas, en una esquina de la cocina. Lo lanzaron sin ninguna gentileza allí dentro. Antes de cerrar la puerta, Ron tomó la varita del Mortífago y con toda la calma del mundo, la partió a la mitad. Severus le dedicó una mirada de aprobación.
"Quién quiere tomar la poción y quien se queda debajo de la capa?" El Maestro de Pociones alzo el frasco al que le había añadido el cabello. "El que quede debajo de la capa, se ocupará de McNair en el foyer. El falso Yaxley irá tras Travers en el invernadero. Luego nos reuniremos aquí."
"Yo seré Yaxley." Se ofreció Harry.
"Supongo que eso me deja con la capa," dijo Ron, encogiéndose de hombros.
El-chico-que-gimoteaba tomó un sorbo del frasco y gruñó al sentir sus huesos cambiar, reacomodándose hasta tomar la montañosa forma de Yaxley. Crujieron, sonando débiles y el cabello de Potter se puso rubio ceniciento. AL final, se enderezo y asintió, demostrando que estaba listo.
Los jóvenes salieron de la cocina.
"Por favor, apresúrense," susurró Severus.
Harry entró en el invernadero y vio al canoso Travers reclinado en un sofá, con uno de los pies sobre el apoyabrazos. Hojeaba despreocupadamente una Playwizard que Harry sabía era del año pasado. No como que se ocupara de leer semejante cosa.
"Hey, Yax, mira a esta nena. No te encantaría una porción de esta deliciosa mujer?" Le mostró la revista y Harry vio a una morena montada sobre una Firebolt. En la foto, la mujer deslizaba sus manos sobre la escoba y le guiñaba un ojo, mientras que su lengua humedecía el labio inferior. La Srta. Noviembre, pensó. O como si mirara semejantes cosas.
Harry hizo girar su varita entre los dedos, tratando de parecer casual. "Nah, Demasiado delgada. Me gustan las mujeres con un poco mas de sustancia. Hace que montarlas sea mas cómodo." sonrió cuando la Srta. Noviembre dejó de acariciar la escoba y se mostró irritada.
Travers se volvió y lo miró con una extraña expresión en el rostro. "Que? Eso no fue lo que dijiste ayer..."
"Petrificus Totalus," dijo Harry con la voz suave. El Mortífago canoso quedo petrificado con una expresión de incredulidad en el rostro.
Potter destrozo su varita sin pensarlo dos veces y regreso a la cocina.
Ron ya estaba allí cuando llego.
"Carajo, Con. McNair tiene unos reflejos del infierno. Al instante que puso los pies en el foy...el fu...la entrada del hall, levanto la cabeza y se preparo para atacar."
"Si, McNair tiene como un sentido sobrenatural con respecto al peligro."
El pelirrojo se quedo mirándolo inexpresivo.
"McNair sabe cuando hay enemigos cerca." Clarifico.
"Claro. Ya sabía lo que querías decir."
Severus revoleo los ojos.
"Harry! Ya esta todo listo?" Pregunto el Maestro de Pociones.
"Una tontería. El idiota estaba muy ocupado con la Playwizard. Fue cosa de dos o tres minutos. Que sigue?"
"Háganse cargo de Rabastan LeStrange y Antonin Dolohov." Severus desenrollo el mapa sobre la mesada. "Están aquí", dijo apuntando al solario. "Esa es la única entrada. Entren y sepárense de inmediato para que lo que paso aquí en la cocina," dijo, refiriéndose a su Petrificación accidental, "no suceda allí también."
"Hay algo que debamos saber de esos dos?" Preguntó Harry, enfocándose en el asunto.
Severus asintió con aprobación. "Dolohov es mas estúpido que una bestia, pero es tan fuerte como una, también. Rabastan LeStrange tiene una gran cantidad de recursos y es muy inteligente. A él es al que deben atrapar primero o se dará cuenta que eres un impostor casi de inmediato. A Dolohov le va a tomar un rato darse cuenta de lo que pasa. Ron," se volvió a mirar al pelirrojo. "Ron, en el momento que Harry ponga a LeStrange fuera de combate, tu ocúpate de Dolohov. Esto tiene que terminar en cuestión de segundos o se arriesgarán a salir lastimados. Los esperaremos en el foyer...perdón, en la entrada del hall."
Siguieron el consejo que les habían dado y tan pronto como entraron en el Solario, se separaron.
"Que estas haciendo Yaxley?" Pregunto Rabastan. Era un tipo pequeño, pero con ojos de depredador. La combinación era desconcertante. Aunque carecía de la presencia de su hermano mayor, él había sobrevivido a la batalla final y Rodolphus no. "Se supone que debes estar cuidando la otra entrada de la biblioteca. Lucius se va a enojar si se entera que dejaste tu puesto."
"Travers esta ahí," dijo Harry, agitando su varita negligentemente. "Solo vine a ver si alguno de los dos quería algo de comer. Estoy hambriento."
Los ojos de Rabastan se estrecharon y se enfocaron en la varita que Harry estaba moviendo. "Esa no es tu varita, Yax..."
Harry lo petrifico.
Había subestimado su fuerza al lanzar un hechizo, y mientras Rabastan quedo frío de inmediato, se había creado una oleada mágica que reboto contra el Mortífago y voló la capa de invisibilidad encima de Ron.
Dolohov se dio vuelta para encararlo y contrarresto el hechizo que Ron le lanzo, con facilidad. Le sonrió a los muchachos y les hizo señas con los dedos para que se acercaran.
"Vengan aquí, niños. Déjenme ver lo que tienen."
Harry lanzó de inmediato un hechizo silenciador, para que Lucius no se enterara de la pelea. No querían perder el elemento sorpresa. Estaba protegiendo a Hermione e incrementaba las chances de llevarla de regreso en una pieza.
"Locomotor Mortis!" Grito Ron.
Dolohov esquivó el hechizo en silencio y contraatacó, siseando. "Sectum Sempra!"
Ron colapso y el Mortífago observo como la sangre brillaba al salir de la boca del pelirrojo. Dolohov se dirigió hacia él y también colapsó de cara al suelo. El muchacho que vivió, todavía con la cara de Yaxley, estaba de pie a sus espaldas, con la varita alzada.
Harry se apresuro para llegar hasta Ron y grito cuando le quito la capa de encima y vio enorme herida seccionando el torso de su amigo. La sangre se agolpaba en su boca y Harry tuvo que morderse los labios para frenar el llanto.
"Episkey," murmuró y observó como la herida se cerraba apenas, y volvía a abrirse.
"Episkey!" Gritó esta vez, con las lágrimas corriéndole furiosamente por la cara. La herida se cerró mas rápido esta vez, y Harry contuvo la respiración, orando para que su amigo no se muriera frente a sus ojos. Maldijo cuando la herida se abrió una vez mas. La herida no se iba a mantener cerrada hasta que se las arreglara para detener el hechizo.
Estaba mas allá de sus habilidades para curar, y Harry sabía que no era tan grave como para que Madame Ponfrey o los medimagos de San Mungo no lo pudieran arreglar.
Hermione no tenía tanto tiempo, y una vez que Lucius descubriera que habían desmantelado su guardia de honor, estaría mejor que ella muriera.
Ron ,sin embargo, solo tenía una chance mínima de sobrevivir si no lo llevaba al hospital.
Harry sintió náuseas al tener que decidir entre las vidas de sus dos mejores amigos.
N/A: Pronto llega el momento en el que salvan a Hermione, eh? Y no se preocupen, Ron no se muere...Sigan leyendo!
Ah! De nuevo, gracias a tsuki por sus comentarios. Respondo a tus preguntas: Draco no va a sufrir y, obviamente, va a quedar como un héroe.
Si, es una traducción.
No, todavía no termine de traducirla toda. Pero ya la leí, por supuesto.
Gracias a todas las que comentan o ponen la historia en favoritos y eso. Y muchas mas gracias por seguir leyendo!
