La búsqueda regresa, y acá tomamos un tiempo para una pequeña introspección a la mente de Nupao, cada vez nos acercamos más al final de esta historia. Ah, y Spoilers del Principio del fin, se podría decir.

Primero un paso, luego otro, los largos caminos empiezan así, y aunque la meta tarde en llegar, los atajos no existen en la vida, uno solo puede seguir yendo hacia adelante, y algún día llegara.

Cuando terminó de trepar la montaña, la alegría embargó a Nupao, del otro lado pudo ver su antiguo hogar, el templo que pertenecía a La Secta, ¿encontraría su salvación, o su perdición?

La búsqueda capitulo 21: "La búsqueda de mi ser".

"¿Estás seguro de que quieres ir solo?", le había preguntado Tebigong hace tan solo unas horas.

El viaje había durado varios días, pero habían logrado encontrar las montañas que Nupao buscaba, no fue fácil, sobre todo porque Asia se convirtió en un desierto helado hace años, pero seguramente valdría la pena el esfuerzo.

"No se preocupen", respondió Nupao, "quédense aquí, volveré lo más pronto que pueda".

"No te mueras", le dijo Miriam, pero Nupao siguió adelante.

No es que no sintiera nada por ella, era solo que no sabía qué era lo que sentía, nunca antes se había enamorado de alguien…, bueno, hubo una época en que sintió cierta atracción por uno de sus compañeros de La Secta, pero no importaba ahora, el tema era que en esos días la situación entre los dos fue bastante tensa, simplemente él no sabía que decir, y ella siguió como siempre.

Pero en este momento tenía otras cosas en las que pensar, como ver su antiguo hogar.

El lugar se caía a pedazos, las casas tenían arboles creciendo en los muros, nieve por todas partes, a duras penas se podía distinguir algo.

Nupao se sentó en una roca en medio de la soledad.

"Supongo que esto comprueba que estoy en el futuro".

Nupao vio hacia donde antes estaba la puerta de entrada, formada por dos largos pilares de roca, de los cuales quedaba uno solo ahora, y recordó…

"Suéltame", dijo Nupao mientras Dolphin lo llevaba agarrado del brazo, "no me voy a escapar, ¿quieres ser menos molesto?".

Dolphin no dijo nada, nunca solía decir nada, solo señaló a aquel que estaba arriba, el Espíritu del Wu se encontraba allí.

"Bienvenido, debes ser Nupao", dijo calmadamente.

"¿Quién eres tú?".

"¿Para qué lo preguntas?, en el fondo sabes quién soy".

Ahí Nupao se dio cuenta que ya lo sabía, lo que lo sorprendió demasiado.

"No sé como hiciste eso, pero no me importa".

"Ay, Nupao, ¿por qué insistes en mantener tu estado agresivo?, Dolphin me contó lo que se vio obligado a hacerte".

"En este momento no me importa".

"Eso veo, pero yo tengo algo mejor para ofrecerte, algo que te permitirá hacer más bien que ninguna otra persona".

Eso llamó la atención de Nupao, y el resto fue historia.

"¿Estará por aquí lo que busco?", se preguntó Nupao en el presente, y comenzó a caminar entre los restos de su antiguo hogar, pero no encontraba nada, "no puedo creer que mis compañeros hayan fallado… ¿Cómo puede ser eso mínimamente posible?".

Entonces Nupao notó algo extraño, una gigantesca mancha negra que latía, y se le acercó.

"No recuerdo que hubiera algo así antes, ¿qué será?".

Lentamente Nupao acercó la mano, pero antes de llegar a tocarla, la mancha saltó y se colocó en un árbol, hasta tomar una forma humanoide, tenía horribles dientes, pelo negro, y una larga lengua.

"Al fin", gritó con una voz seseante, "tras todos estos años intentando volver a juntarme estoy libre", fue entonces cuando notó a Nupao, y sus ojos brillaron malignamente, "y un humano espera para ser devorado, no es el que me condenó a este sufrimiento, pero me da igual".

El ser dio un gigantesco salto pero Nupao le dio un potente golpe que lo mando lejos.

"No sé quién te crees que eres, pero no soy la comida de nadie".

El bicho se levantó, tenía una gran herida pero se regeneró rápidamente, "maldito humano, la regeneración que acabo de realizar me costó mucho, y tú me dañas aun mas, nadie daña a Otoroshi y sale con vida".

El demonio saltó pero Nupao lo agarró del cuello y lo tiró lejos nuevamente.

"Dime, ¿qué haces aquí?".

"Soy Otoroshi, soy la oscuridad misma, servidor eterno del demonio Shugenju, vine aquí con mis compañeros para causar una matanza, no sé cuánto tiempo ha pasado, pero viendo este lugar, creo que salimos triunfando".

Nupao se acercó con la mano intangible y la volvió solida dentro del cuerpo de Otoroshi causándole un gran dolor.

"Dime, demonio, ¿acaso ustedes fueron los destructores de La Secta?".

"Eso sí que sería interesante".

Nupao volvió a realizar lo mismo que antes.

El demonio gritó con dolor, "no lo sé, pelee contra un tal Gabo, pero me separó en partes y recién ahora volví".

"¿Gabo?, ¿cuánto hace de eso?".

Nupao volvió a realizar lo mismo de antes.

"No lo sé", el demonio estaba desesperado por el dolor, "tal vez una hora, o mil años, es imposible para mi definirlo".

"Está bien, vete, demonio, espero que no nos veamos de nuevo".

Nupao comenzó a alejarse, ahí no tenia las respuestas que quería, pero Otoroshi saltó hacia él cuando ya se había alejado un poco.

Nupao se dio vuelta, pero entonces algo partió transversalmente a Otoroshi.

"¿Qué?", se preguntó Nupao, y entonces lo vio, "¿Dolphin?".

Dolphin se encontraba allí parado, con su espada alma en la mano, llevaba el pelo más largo de lo que Nupao recordaba, y su brazo izquierdo estaba lleno de extrañas marcas.

"Demonio", gritó Dolphin, "tu amo Shugenju no existe desde hace casi dos mil años, no tienes lugar aquí".

"Mientes", gritó Otoroshi, "nada puede matar a Shugenju, nada en este mundo", y pegó un salto hacia Dolphin usando sus manos.

Este dio un profundo corte con su espada desintegrando cada parte de Otoroshi.

Durante unos segundos en los cuales el humo se dispersaba nadie dijo nada, hasta que…

"Hola, Nupao", dijo Dolphin, "tiempo sin verte", y puso una sonrisa, solo que no parecía falsa.

"¿Estas sonriendo?".

"Ha pasado tiempo".

El viento corría los cabellos de Dolphin mientras su espada alma desaparecía.

"¿Ese tal Shugenju fue quien destruyó a La Secta?".

"…No, no fue él".

"Ya me parecía, nadie puede ganarte, lo sé".

"No fui yo quien lo venció".

"¿Cómo que no?, ¿fue el espíritu del Wu?".

"No".

"Cierto, el nunca interviene, ¿no me digas que fue Dashi?".

"Es… complicado, pero se podría decir que fue él".

"Eso sí que me sorprendió, se veía bastante inútil cuando lo conocí, ¿qué poder le dio el Espíritu?".

"Ninguno".

"¿Cómo?".

"Dashi no quiso volverse de La Secta totalmente, siguió otro rumbo después de su ultimo encuentro con Shugenju, y nos dejó a todos aquí".

Nupao se sintió algo apesadumbrado al escuchar eso, "si hubiera estado ahí no se hubiera ido".

Dolphin puso una cara rara.

"¿Qué?".

"Nada importante".

"No, creo que se lo que piensas, yo estuve, ¿no?, de alguna forma pude volver atrás en el tiempo y presencié el momento en que Dashi eligió su destino… ¿Pero qué fue lo que desbandó al grupo?".

"Nupao, no puedo decírtelo, aunque no puedo negar que me gustaría cambiar como se dieron las cosas, el pasado no puede tocarse, las consecuencias serian catastróficas, y alguien ya lo hizo, y por su culpa es que todo se convirtió en lo que es ahora".

"Tengo que modificar eso".

"No, el tiempo tendrá que intentar acomodarse a su nueva forma, y tu formaras parte de eso, tu lugar aquí no ha terminado aun".

"¿Qué?, ¿no puedes llevarme al pasado?".

"Puedo".

"Hazlo".

"No".

"¿Por qué?".

"Porque quieres ayudar a rescatar a la madre de Sasha".

Eso dejó a Nupao callado.

"Si, tienes razón, aun no terminé mi labor aquí, gracias por recordármelo".

"Está bien, Nupao, toma esto, te ha estado esperando estos dos mil años".

"¿Qué co…?".

Fue un segundo, un solo segundo, pero para Nupao pasaron horas, toda su mente se revolvió sobre sí misma, y lo vio de frente, ahí estaba él, su otro él, su él en el pasado, y estiró su mano, y lo tomó.

Entonces abrió los ojos, y estaba de nuevo con Dolphin al lado.

"¿Cómo te sientes?", le preguntó Dolphin.

"No se…, siento gran parte del odio que tenía cuando nos conocimos, todo ese odio que me sacaste, pero a su vez no me preocupa, y creo que puedo seguir adelante, tal vez eso sea sentirse normal al fin de cuentas".

"Está bien, mi labor aquí ha terminado".

"¿Qué?, ¿no podrías ayudarnos?".

"No, no es lo que debo hacer, pero antes de irme, recuerda esto, Nupao…, tu puedes hacerlo mejor que yo".

"¿Eh?, ¿qué significa eso?", pero Dolphin ya se había ido.

Nupao caminó hasta alejarse del templo, y notó que el sol estaba saliendo, y sonrió, sea lo que sea que el destino le trajera lo enfrentaría, y nada lo vencería. Siempre cumpliría su misión, sin importar que tanto tuviera que sacrificar por ella, y todo saldría bien al final.

Continuara…