Sakura caminó hacia su asiento aun tratando de adivinar o encontrar el sentido a su voz en el recuerdo anterior, gracias a Dios estaba junto a la ventana y así podría distraerse, sin embargo antes de poder siquiera poner sus cosas en su lugar, su mirada tropezó con una cabellera castaña que conocía bastante bien, sin embargo no estaba solo, una chica de cabello negro se acercó prácticamente saltando a él, incluso desde la distancia podía asegurar que estaba sonrojada, sabía que era lo que venía, no por nada su amiga se había pasado tanto tiempo advirtiéndole que al menos una chica se confesaba a Shaoran por día, siempre las rechazaba y aun así ella no pudo evitar sentarse en el filo de la silla, lo más cerca que pudo del cristal.
La chica extendió algo parecido a un papel mientras evadía su mirada, el chico la recibió y abrió para leer rápidamente, solo para segundos después regresarlo a su dueña e inclinar la cabeza solo una vez en señal de disculpa, pudo notar como su pose emocionada cambiaba rápidamente a una triste, desilusionada, dio unos pasos hacia atrás antes de salir corriendo, para la satisfacción de Sakura, tuvo que detener el flujo de sus pensamientos, ¿satisfacción?, no podía sentir eso, ella había liberado a Shaoran de la carga que ella suponía después del accidente, del constante sufrimiento que sentía cada vez que ella cometía un error, de amarla sin ser correspondido, es por ello que si en algún punto él llegaba a encontrar a alguien digno de su amor ella debía alegrarse, apoyarlo, no podía entrometerse en ese caso por la nostalgia y el miedo a perder a su mejor amigo, que sentía cada vez que una chica se le acercaba, porque era eso, no podía ser nada más, ¿verdad?
-Tomoyo…- llamo en un instante de necesidad, alguien debía ayudarla a comprender que era esto que la inundaba cada vez que se permitía pensar en perderlo, pero se arrepintió inmediatamente al recordar que ella se pondría del lado de su ex novio, sin embargo, la necesitaba- dime que hice lo correcto.
- ¿Sobre qué? - al notar la expresión de la chica a su lado camino hasta que sus ojos pudieron notar lo que ella veía, supo inmediatamente que es lo que había presenciado y una mezcla de sentimientos la invadieron- Sakura, sabes muy bien lo que pienso respecto a eso…
-Él no tenía que cargar conmigo, mucho menos si jamás podría…
-Eso no lo sabes.
-Solo dímelo, por favor- suplico con desesperación, apartando la mirada por un minuto.
-En ese momento parecía lo correcto e incluso justo para él, tú lo creíste así que supongo que fue lo correcto para ti…- sin embargo, espero que no sea demasiado tarde cuando descubras que no fue así. Se sintió sumamente preocupada cuando su mirada volvió al punto de inicio.
La chica de cabello negro se había ido, pero no su amigo, quien miraba al cielo antes de que su atención fuera reclamada por la sub capitana de porristas, quien se acercó a él con montones de papeles y diferentes tipos de tela.
La chica comenzó a hablar o eso supuso, sin embargo el castaño no parecía frustrado, incluso se veía interesado, ella tembló y llevo sus manos a su boca para exhalar aire antes de que el chico extendiera la mano para recoger los papeles, evitando que cayeran al suelo, la chica de ojos grises pareció deshacerse en disculpas, inclinándose rápidamente y caminando hacia atrás, gracias al hielo y a su distracción sus piernas resbalaron y estuvo a punto de chocar contra el suelo si no hubiera sido por el ambarino, quien sujeto el cuello de su abrigo y la detuvo, volvió a disculparse y para sorpresa de Daidouji, una vez que la puso de pie golpeo con suavidad su frente, en un gesto de regaño un tanto cariñoso, antes de iniciar el camino de regreso al edificio, adelantándose pero no caminando tan rápido como para dejarla demasiado atrás.
Un murmullo de sorpresa atrajo su atención solo para descubrir que su amiga no se había perdido ni un segundo del intercambio y es que Sakura no pudo evitarlo, no era la primera vez que la veía rondando a Shaoran, de hecho, si lo pensaba con detenimiento pasaban mucho tiempo juntos, todo su ser dolió cuando lo vio sonreírle, esos sencillos gestos que tenía con aquella joven eran mucho más de lo que le había ofrecido a la castaña en los dos meses que llevaban separados.
- ¿Quién es ella? - inconscientemente se levantó para poder pegarse completamente al cristal, buscando ver hacia donde se dirigían y que hacían.
-Haruka Ayanami… es la sub capitana de porristas en tu ausencia.
- ¿Crees que sea momento de que recupere mi puesto? - continuo con algo de decisión al no poder verlos más, no estaba segura de la razón, pero esa chica no le gustaba para nada.
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- ¡Shaoran! - grito mientras corrió a su encuentro y sacudía la mano a modo de saludo, Sakura había tomado la decisión de recuperar su antigua relación con el chico, extrañaba sus pláticas y el hecho de reír a su lado, no iba a perderlo o a sacarlo de su vida.
-Sakura…- le sorprendió encontrarla en las canchas a esa hora, hasta donde sabia ella no había regresado a su antiguo puesto y el comenzaba a retomar sus actividades del club lentamente, además ella no se le había acercado ni una sola vez desde aquel día…
-Volviste al equipo- repuso con una brillante sonrisa que ilumino su día, hasta que noto como es que ya había comenzado a recoger sus cosas- ¿terminaste?
-Sí, tengo que regresar lentamente, para no arruinar la rehabilitación- explico aun un tanto extrañado, no entendía cuál era el objetivo de la ojiverde, se habían prácticamente evitado el uno al otro durante dos meses y ahora ella se acercaba tranquilamente. No quiso decirle que tenía otro compromiso.
-Me alegra que ahora puedas reunirte con tus compañeros, aunque no tendrías que dejar a los demás en el olvido, Eriol no tiene con quien hablar cuando nos reunimos- concluyo verbalizando las preocupaciones de todos en su círculo de amistades.
-Hablo mucho con Eriol, me llama por teléfono casi diario.
-Tomoyo se siente extrañada por lo mismo…
-Ella y yo hablamos por chat seguido…- ¿por qué repentinamente sentía ganas de burlarse un poco de ella? Tuvo que suprimir la risa ante la cara de sorpresa de su compañera, que fue sustituida por un ceño molesto.
- ¿Entonces es solo conmigo con quien ya no hablas más, Shaoran? - su diversión fue interrumpida al escuchar el reclamo de la pequeña chica frente a él, no esperaba esto y se quedó sin palabras.
-Creí que solo necesitabas tiempo, así que te lo di…
-Tiempo para pensar y aclarar mi mente no para…
-Sakura no te entiendo, me pedias que no estuviera todo el día pegado a ti y ahora ¿me reclamas porque hago lo que pides? - su voz sonó molesta y lo estaba, había sido casi un infierno para el mantener su distancia con ella, pero se lo había pedido y había hecho todo en su poder para cumplir con su petición.
-Jamás te pedí que te alejaras totalmente de mi vida- casi grito, ¿por qué se sentía tan ofendida y molesta al pensar que el la abandonaría? ¿por qué le dolía tanto saber que él no estaría mas a su lado?
-Ahora soy yo quien te pide que aclares tu mente, dijiste que no me querías alrededor con una promesa que tal vez no podrías cumplir, con la esperanza de que algún día me amarías otra vez, no te entiendo.
-Se lo que te pedí- dijo al borde de las lágrimas, la confusión invadiéndola otra vez, ¿por qué no podía dejarlo ir?, ella se lo había pedido por su bien y el solo había cumplido sus deseos y sin embargo se sentía vacía- pero yo… Shaoran, eres mi mejor amigo, no quiero perderte.
-Sakura…- extendió la mano hacia ella, indeciso si tocarla o no, de su reacción hacia el gesto.
-Te extraño- por primera vez y sin reflexionarlo las palabras salieron de su boca y no se arrepintió, su mano encontró la del chico y sus ojos se encontraron en un momento que hacía mucho no compartían, perdiéndose, algo que para Sakura, era desconocido.
Shaoran se aferró al contacto de sus manos, poco importándole si alguien los veía, deseaba que el momento se congelara para siempre para no tener que volver a la cruel realidad, en un reflejo su brazo se alzó para acariciar delicadamente su mejilla, aun con sus dedos entrelazados, Sakura no rehuyó el contacto, se limitó a mirarlo fijamente, tratando de descifrar el tornado de sentimientos que el roce despertó.
- ¡Senpai! - Sakura se separó de un salto ante el sonido de la estridente voz, completamente sonrojada, prácticamente aventando su mano y ocultando la mirada- están esperándonos…. Oh, Kinomoto-senpai, buenas tardes.
La castaña volteo para corresponder el saludo aun con las mejillas rosadas y una sonrisa nerviosa, la chica frente a ella usaba uniforme de las porristas y había algo familiar en sus ojos que no pudo identificar del todo.
Al encontrarlas juntas cualquiera pensaría que estaban emparentadas, hermanas seguramente, pero Shaoran había pasado el suficiente tiempo con ambas como para encontrar las diferencias, el cabello de Ayanami era dos tonos más obscuro, el tono de la piel en Sakura no era tan pálido y la sangre se arremolinaba encantadoramente en sus pómulos cuando se avergonzaba, sus ojos eran más grandes, expresivos, enmarcados por unas enormes pestañas rizadas que podrían encantar a cualquiera, podría pasarse el día entero enumerando todos aquellos detalles que la hacían única pero alguien tomo la orilla de su camisa para arrastrarlo al lado contrario de donde quería ir, en donde el gesto no era bienvenido.
- ¿Qué haces? - volvió la mirada furiosa, congelando a la chica en su lugar.
-Yo… senpai, llegaremos tarde, te hice esperar mucho así que podría ser mi culpa…- murmuro con desesperación, queriendo alejarlo lo más pronto posible de la capitana de porristas, había notado el intercambio y deseo con todo su corazón haber llegado antes.
El castaño, demasiado distraído en la manera en que la chica se tomaba esas libertades no le dio importancia, al contrario de Kinomoto, que escucho y registro cada palabra, un nudo se formó en su garganta y era casi imposible el deshacerse de él.
-No importa. No la hagas esperar, ve- trato con todas sus fuerzas de mantener el ánimo, pero parecía obvio que se sentía decaída y no podía dejar de pensar: estaba esperándola.
-Estamos hablando…
-Yo solo quería decirte que nuestros amigos: Eriol, Tomoyo, Naoko, Rica, Yamazaki, Chiharu y yo nos reuniremos para navidad, y queríamos invitarte si estas libre- susurro rápidamente antes de que el tema pudiera surgir otra vez, Shaoran sostuvo su mirada con mil cosas que decirle, pero se contuvo.
-Iré…- fue lo último que le dijo antes de tomar su mochila y marcharse, caminando lado a lado con la porrista y dejándola con una especie de vacío.
- ¿Está molesto? - preguntó Haruka una vez que se adentraron en el edificio y el silencio se hizo insoportable.
- ¿Tu qué crees? - por primera vez el no tuvo ningún tipo de consideración con ella, por lo tanto, la chica tenía que correr para mantener su ritmo. - ¿por qué lo hiciste?
- ¿El que…?
-No te hagas la inocente. Interrumpir de esa manera- giro tan violentamente y de repente que ella chocó con su pecho, casi cayendo en el proceso y él no la ayudo. - sabías lo que estábamos haciendo, era obvio y tu…
-Yo…- sabía que no la dejaría ir, no podría mentir- lo hice por su bien, ¿acaso no recuerda lo mal que ella lo dejo? ¿Todos los problemas que le causó? Senpai, si usted se permite caer de nuevo, esta vez no habrá vuelta atrás, no podrá levantarse.
-Eso no es asunto tuyo…
- ¡Claro que lo es! No permitiré que caiga, usted merece mucho y todo esto lo hago porque usted bien sabe que es sumamente importante para mi…
-Ayanami, el hecho de que veas a un hermano en mí no quiere decir que tengas algún tipo de derecho a intervenir, así que la próxima vez, mantén tu distancia- sin más que decir, prosiguió con su camino, él podía comprenderlo, ella reflejaba la imagen del hermano que nunca tuvo en él y en los pasados dos meses ella había probado ser una persona digna de confianza, lo había visto en sus momentos de gran necesidad, además jamás había demostrado tener un interés más allá de la relación kouhai-senpai que mantenían, debía admitir que tal vez era en parte su culpa que ella se tomara esas libertades por permitirle acercarse de más, pero no iba a permitir que eso afectara su relación con Sakura.
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La junta continuó sin más acontecimientos, todo estaba listo para el festival, Shaoran evitó cualquier contacto con Ayanami, se limitó a escuchar todos los detalles faltantes y marcharse en cuanto pudo, se encontraría con Eriol después y no quería retrasarse, sin embargo, la chica de ojos grises lo siguió hasta la entrada de la escuela, insegura de si el quería escucharla.
-Senpai… lo lamento mucho yo…
-Ahora no, tengo que irme y honestamente no tengo ganas de escucharte…
-Pero…- no pudo continuar ya que un elegante auto negro se estaciono frente a ellos, provocando que la chica retrocediera un tanto asustada y el castaño suspirara con alivio y diversión al reconocer el transporte.
-Tengo cosas que hacer como puedes ver, así que, supongo que te veré mañana- se despidió apenas mirándola mientras se acercaba y la puerta se mantenía abierta para el por el chofer.
- ¡Que tenga un buen día! - grito para que lo escuchara saliendo de su sorpresa al ver algo tan suntuoso como aquel auto, el ambarino, se limitó a mover la mano, dándole poca importancia mientras abordaba y era recibido por una risa burlona.
-Me parece que estas aprovechando muy bien tu recién recuperada soltería- quiso tomarle el pelo por un momento, sin embargo, se sorprendió al notar que su amigo no se sonrojaba como era de esperarse, sino que sencillamente parecía ligeramente molesto- acaso… ¿no lo has notado?
- ¿Que?
-Lo de esa niña, sus sentimientos…
-Para Eriol, es solo una chica de la escuela, es la representante de su clase, al igual que yo, tengo que dirigirlos para el festival de Navidad, eso es todo- susurro mientras su mirada se perdía en el paisaje que pasaba por las ventanillas.
-Shaoran, sé que siempre has sido extremadamente inocente y desde que Sakura entro a tu vida aprendiste a esperar lo mejor de las personas y comprendo que…- se detuvo, el ceño de su amigo le mostraba que no estaba listo para aceptar la realidad, desearía poder apoyarlo en estos momentos, y trataba de hacer lo posible, sin embargo el aún estaba dividido entre Inglaterra y Japón, no podía hacer más de lo que ya hacía y podía ver claramente que no era suficiente, tal vez era por eso que el castaño buscaba maneras de distraerse, no en un sentido extraño, solo una manera de seguir a flote, tal vez ese salvavidas era la porrista que acababa de ver y no podía destruir eso, aun no- ¿puedo darte un consejo?
-Aunque te diga que no lo harás.
-Mantenla a raya- cuando los ojos ambarinos se encontraron, confundidos con los azules, Eriol tuvo una vez más la tentación de decirle todo, sin embargo, se contuvo- Shaoran, ¿crees que esa niña es especial? - enfatizo la palabra niña para asegurarse de que lo entendía, sin embargo, no encontró reacción alguna.
-No, es solo otra kouhai- respondió con seguridad, aun sin comprender a dónde quería llegar- debo admitir que es extremadamente parecida Sakura, aunque probablemente si nuestros grupos no hubieran coincidido en el festival de Navidad, jamás la habría notado.
-Aun así, hablas con ella e incluso le diste explicaciones, nunca lo habías hecho con nadie, excepto con Sakura- el castaño lo miró con sorpresa, lo había notado, debía admitir que le daba algún tipo de trato preferente pero no es como que tuviera sentimientos románticos hacia ella.
- ¿Tu punto es…?
-Si realmente no la consideras especial, debes dejárselo en claro, por el bien de todos- fue todo lo que dijo y aunque el castaño trato de que le explicara y no usura sus típicas frases a medias no logro nada, incluso no noto a donde se dirigían hasta que el auto estacionó en la entrada.
- ¿Qué hacemos aquí? - preguntó atónito ante las enormes rejas de la mansión Daidouji.
-Creí que estaba claro que no puedo pasar más de una semana lejos de mi dama- contestó con una enorme sonrisa pintada en el rostro, adoraba molestar a su amigo con sus muestras de cariño hacia su novia, pero el parecía demasiado distraído como para comprenderlo.
-Podríamos haber cambiado el día de la reunión o sencillamente cancelado, sabes que no me molesta.
-No es eso…
-No me importa quedarme solo, además hablamos lo suficiente por teléfono, no tienen que cambiar sus planes…
-Quería pasar tiempo de calidad con mi mejor amigo, además Tomoyo también extraña esas emocionantes platicas- palmeo su hombro con diversión antes de acercarse a las rejas que se abrieron inmediatamente.
-No deberías usar magia en la casa de tu novia…- murmuró entre avergonzado y agradecido por la frase anterior mientras lo seguía rápidamente.
-A ella no le molesta y le ahorró trabajo a los porteros…
-No me refería a eso…- murmuró frustrado ante tal muestra de confianza, claro, solo ellos podían mantener una situación así, cualquier pareja normal habría escogido otra cosa.
- ¿Entonces a qué? ¿A esto? - preguntó mientras metía la mano en su bolsillo y sacaba la pequeña llave con un dije de un gato negro muy parecido a Spinnel Sun.
-Si. A eso- suspiro, ¿qué más podía hacer?, por supuesto Eriol tenía la llave de la entrada de la mansión, tal vez incluso la de la habitación de la amatista, aunque dudaba que su suegra lo aprobará o siquiera lo supiera, pero ¿quién tenía que preocuparse cuando podía dormirla con un simple hechizo y visitar a su novia? Después de todo él también le había dado la llave de su departamento a Sakura, sacudió la cabeza, si continuaba así se deprimiria. - ¿Sigue diseñando los personajes de la compañía?
-Claro, su madre insiste en que al menos debe involucrarse en eso ya que ella será la dueña en un futuro no tan lejano, pero… bueno, tu sabes que ese no es su sueño- murmuro con ternura y preocupación.
Desde niña ella se había basado en Kerberos para las mascotas de su empresa, aunque en últimas fechas también usaba a Spinnel, quien ya la adoraba.
Eriol introdujo la llave que giró con facilidad y las puertas cedieron inmediatamente, revelando el inmenso e iluminado recibidor.
- ¡Eriol! - grito con emoción la pelinegra mientras se lanzaba a los brazos de su novio, quien la recibía con la misma euforia y se quedaban fundidos en un abrazo por unos momentos. Era extraño pensar que a pesar de que su amiga no tenía poderes mágicos siempre parecía sentir cuando el inglés ingresaba a algún lugar cerca de ella. - Hola Shaoran.
-Hola Tomoyo, lamento mucho interrumpir tu cita- sonrió tristemente al ver la interacción de sus amigos, sin embargo, la pelinegra negó suavemente antes de señalar el jardín, donde ya estaba preparado él té y postres, no olvidaba las costumbres inglesas, el castaño suspiro y se adelantó para darles privacidad.
-Sigues preocupada- afirmó mientras veía su rostro.
-Así es. ¿Te ha dicho algo?
-Parece que no la considera especial… conscientemente, pero una parte de él tiene un gran interés en ella- la chica suspiro, lo sospechaba, desde el mismo momento en que noto como él no la alejaba supo que ella se convertiría en un problema- sin embargo, cariño no creo que esto vaya a más. Su amor por Sakura es inmenso no creo que eso pueda desaparecer tan fácilmente.
-Eriol, sabes muy bien como están las cosas entre esos dos, demasiado frágiles, tan débiles… cualquier interferencia podría hacerlos cambiar, además esa chica… no me agrada- los ojos amatista se oscurecieron al recordar todas las veces que los había visto juntos.
- ¿Quieres que haga algo al respecto? - ofreció al ver el ceño lleno de preocupación de la chica, no le gustaba verla en ese estado, además adoraba meterse en los problemas de los demás.
- ¿Podrías? - preguntó un tanto esperanzada, sin embargo, le fue imposible continuar de esa manera al notar la sencilla sonrisa condescendiente que le dedico su novio.
-Podría intentarlo…- tal vez podría crear una barrera entre ellos, modificar sus sentimientos, aunque fuera bajo, pero si Tomoyo se lo pedía haría un intento, aunque estuviera en contra de ello- sin embargo, ¿no crees que no deberíamos interferir?
- ¿A qué te refieres? - sorprendida, separo de golpe su rostro de su pecho, comprendiendo parcialmente lo que quería decirle, pero sin querer creerlo.
-Sé muy bien lo que ellos sienten por el otro, he sido testigo de ello, pero que tal… ¿qué tal si Sakura no recuerda? ¿Si su amor por el no vuelve? ¿No crees que sería injusto para Shaoran? Quiero decir tenerlo esperando por…
-Eriol- lo detuvo, sabía que el inglés estaba constantemente preocupado por el castaño, pero no le permitiría dudar en este momento- sé muy bien que Shaoran es tu mejor amigo y te angustias por él, pero Sakura es la mía y sé que volverá a él, conozco el alcance de su amor, ella volverá, justo como yo lo haría si estuviera en su situación- las palabras conmovieron al ojiazul, quien se limitó a abrazarla con fuerza, queriendo absorber un poco de la seguridad que ella tenía y así poder transferirla a su amigo.
-Siempre tan optimista, my lady- susurro en su oído con aquella voz tan musical que solo usaba con ella y que la estremecía.
-Tengo que atender a mi invitado. No estamos solos, ¿recuerdas? - repuso con el rostro totalmente sonrojado mientras lo apartaba suavemente y se encaminaba al jardín, donde seguramente Shaoran estaría impaciente.
-Sakura, tienes una gran amiga, a un hombre que te adora y todo mi apoyo, pero me temo que eso no será suficiente si no te apresuras a volver- hablo hacia la nada, con la esperanza de que el sentimiento la alcanzara, justo como lo hacía en sus días de primaria, sus ojos no se apartaron de la juvenil figura de su amada, fue solo hasta que se topó con Shaoran que la nostalgia lo invadió- y a ti amigo mío, espero que tu fortaleza sea suficiente como para soportar lo que está por venir y para enfrentar a tu familia…. El tiempo se te acaba.
Hola!
Bueno primero que nada, quiero pedir una disculpa por el repentino cambio de tipografía, he intentado de todo pero fan fiction no quiere arreglarlo. He pensado en subir mejor el documento pero dado que no escribo en computadora todo el tiempo podria tardar mas en actualizar.
Hoy he traído un capítulo más largo y fuera del día prometido, como lo prometí, entre mas reviews mas capítulos, así que, espero les guste. La promoción sigue en pie xD
Bueno, volviendo a la historia; como pueden ver Haruka está causando problemas y parece que comienza a sentir algo mas por nuestro castaño. Tomoyo y Eriol lo han notado quieren hacer algo para ayudarlos... Por cierto, ¿el tiempo se acaba para que?
Espero les guste.
¡Nos vemos!
