Muy buenas a todos mis queridos lectores! Aquí les traigo un nuevo episodio. Les adelanto que en el próximo habrá un nuevo salto temporal y muchas cositas interesantes! ^^

Reimy: mi querida lectora! te había echado de menos jiji ^^ pues sí, nuestro querido Cloud fue delatado por sus miradas y su comportamiento demasiado cariñoso con Aeris...si hubiera tenido más cuidado...pero el amor no se puede esconder por mucho que lo intentemos :( Y tienes razón, lo que está roto, roto está, pero Zack y Aeris tienen un hijo en común y no pueden luchar contra esa situación, por lo que ambos deberán dejar de lado sus problemas para poder sacar adelante a su hijo ! Me alegro mucho de que vayas a estar presente en mi próxima historia, me hace mucha ilusión que quieras leerla cielo! Desde que termine esta, comenzaré a subirla te lo aseguro ^^Muchísimas gracias como siempre por todo tu apoyo y tu cariño hacia mi en cada review, espero verte en el próximo! Muchos besitos y abrazos! ^^

ElCJLokoshom21: mi querido lector! La disculpa he de pedírtela yo, que pensaba que te habías cansado de leer mi historia cuando realmente estabas pasando por un suceso terrible :( Déjame decirte que siento mucho tu situación de verdad, fue muy trágico lo que me contaste en tu review y la verdad deseo de todo corazón que la rehabilitación te ayude a curarte y a mejorarte con el tiempo, me sentí muy triste y afectada por lo que te sucedió y te mando todo mi cariño y apoyo desde aquí! No te preocupes por comentarme ni nada por el estilo, ya que primero que nada está tu salud, eso es lo más importante! Te mando muchos besitos y abrazos y todo mi cariño y mi apoyo! ^^

Lady Yomi: mi querida lectora, te eché de menos en el anterior episodio! :( Sólo espero que tus problemas de salud no te estén dando muchos dolores de cabeza, por lo que te mando todo mi cariño y mi apoyo desde aquí y muchos besos y abrazos!

También quería dejarles alguna novedad sobre la nueva historia que quiero subir ^^Entre sus personajes, estará Claudine (la madre de Cloud que yo la llamé así en esta historia jiji) ya que vi que es un personaje al que se le cogió mucho cariño y tranquilos, que durará toda la historia esta vez ! Espero que les guste este nuevo episodio!

Capítulo 21

Cloud regresó a casa desolado, frustrado tras la conversación que había tenido con Aeris en el que se había convertido en el escondite de los amantes.

Aeris había dado por terminada la relación. Se iba de nuevo de su lado y, como la última vez, no había hecho nada por evitarlo. Pero, ¿qué podía hacer? Como ella había dicho, no quería destruir su familia. Ella tenía un hijo y sus prioridades se habían convertido en otras, por lo que el hecho de mantener una "aventura" con él quedaba relegada a un puesto menor.

Pero aún así, Cloud no podía hacerse a la idea de perderla de nuevo. De que se marchara, de no poder volver a tenerla entre sus brazos, abrazándola; de no poder besar sus labios, de no poder amarla. De tener que soportar que ella tenía que hacer su vida con otro hombre que no era él. Daría todo lo que estuviese en su mano, daría incluso su vida por poder pasar al menos una hora junto a ella. Pero todo se había terminado con aquellas palabras, y el sueño que él creyó vivir alguna vez se había esfumado como el polvo en el viento.

Aquel día, Rinoa no tenía ganas de ir a ninguna parte. No sabía si era parte de su embarazo, aún en sus semanas de inicio, el hecho de estar desganada o se debía al muro invisible que, sin querer o queriendo, Cloud había interpuesto entre ellos.

Se encontraba tumbada en la cama de su dormitorio, leyendo una revista de moda, dejando que las horas pasasen sin pesar, cuando de repente, decidió dejarla a un lado, sintiéndose aburrida. Se dio cuenta entonces que el uniforme de Cloud colgaba de la percha y, levantándose lentamente, se acercó a dicho uniforme, con el deseo de que el perfume del rubio aún perdurase en él. Era su forma de sentirlo más cerca, ya que hacía tiempo que no se abrazaban.

La morena llegó a la altura del uniforme y lo estrechó entre sus brazos, abrazándolo como si fuese a Cloud a quien estaba abrazando. Olió su perfume, cerrando los ojos, como si le diese vida. Pero entonces, sintió como algo dentro del bolsillo del uniforme se arrugaba, escuchando el leve sonido del papel al ser estrujado. Curiosa, metió la mano en los bolsillos para ver de que se trataba. Y lo que extrajo de aquel bolsillo la dejó sin habla.

La soltó como si quemase, dejando caer la fotografía al suelo. Con manos temblorosas, miró a aquel pedazo de papel de forma rectangular con temor, como si quisiera creer que se trataba de un sueño, o mejor dicho, de una horrible pesadilla lo que estaba viviendo en aquellos momentos. Sin embargo, ahí seguía, inerte, sobre el suelo de su gran dormitorio, desafiandola.

Apretó los labios, sintiéndose traicionada por aquella fotografía. No, no era la fotografía quien la estaba traicionando. Era Cloud. Y era ella. Era Aeris.

La mujer que posaba con una sonrisa dulce en aquella fotografía desgastada por el tiempo era una Aeris adolescente. Lo sabía por su cabello largo y su rostro algo más jovial que de costumbre. Sin embargo, sus ojos esmeralda brillaban con la misma intensidad con la que brillaban en la actualidad. Su belleza dolía.

Entonces, como si se tratara de la pieza de un puzle que acababa de encajar, Rinoa se había dado cuenta de la verdad. Se había dado cuenta de por qué Cloud había estado distinto desde hacía un tiempo. El mismo tiempo que ella conocía a Aeris. Las mismas semanas, los mismos días. Porque Aeris y Cloud no se habían conocido en la inauguración del gran Teatro de Midgar. Aeris y Cloud se conocían desde hacía años atrás. Y por lo que la morena podía intuir al ver la fotografía, no habían tenido una simple relación de amistad.

Minutos después, Cloud llegó a casa. Se encontró con un silencio devorador en el interior de su hogar, un silencio bastante intenso. Se preguntó si Rinoa habría salido a dar un paseo o a ver a su madre, pero se dio cuenta de que la joven estaba sentada en el borde de la cama del dormitorio.

Se acercó a ella lentamente con la intención de saludarla. Un beso en la mejilla, como llevaba haciéndolo las últimas semanas. Pero cuando el rubio estuvo cerca de Rinoa, se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y la tensión lo invadió.

Rinoa sostenía entre sus manos la fotografía de Aeris. La misma fotografía que él llevaba en el bolsillo de su uniforme. La morena tenía la cabeza agachada, la vista clavada en la foto, como si estuviera analizándola.

-Cloud - dijo Rinoa, pasándose las manos por las mejillas, dejando la fotografía en su regazo, como si estuviera limpiándose las lágrimas, pero sin mirarlo - ¿Lo has pasado bien con Squall?

Cloud se mantuvo en silencio. No sabía que decir, que hacer. Rinoa había descubierto la foto de Aeris.

-Si no me respondes - volvió a hablar ella - he de suponer que ni siquiera has estado con él, ¿verdad?

-Rinoa, yo…

-No me mientas, Cloud. No más mentiras. Debí de haberlo supuesto. Debí de haberme dado cuenta de las cosas. Pero estaba ciega, completamente ciega.

Cloud siguió en silencio, observando a Rinoa.

-Y lo peor es que ella se hizo pasar por mi amiga. Le pedí consejo sobre nuestra relación. Porque estabas distante conmigo.

-Ella no tiene la culpa de nada. He sido yo - dijo Cloud, con seriedad.

Sin embargo, Rinoa no parecía estar escuchándolo.

-Pero claro que estabas distante conmigo. Porque estabas revolcándote con ella - le espetó la morena, clavando sus profundos ojos negros en los azules de él. Sus oscuros ojos estaban repletos de lágrimas.

-Rinoa, todo tiene una explicación. Nuestra historia no fue fácil. - dijo Cloud.

-¿Y crees que eso te da derecho a engañarme? ¿A reírte de mi? - le gritó ella, levantándose y dándole golpes a Cloud con toda su fuerza.

El rubio agarró sus manos con fuerza en un intento de detenerla, intentando calmarla.

-¡Claro que no! - gritó él también - Nada justifica lo que he hecho. Pero no había otra opción.

-Ah, claro, no había otra opción. - dijo ella, soltando un bufido y soltándose de su agarre, con rabia.- Te diré una cosa, Cloud, si había otra opción y era no hacerlo. Por lo que veo, no la quieres de ahora, sino de siempre, ¿verdad? Te casaste conmigo pensando en otra mujer, ¿cierto? - sin embargo, Rinoa no dejaba que Cloud contestase a ninguna de sus preguntas - y dime, dime otra cosa, ¿también cuando hacíamos el amor pensabas en ella?

-Ya basta, Rinoa. - dijo él, esquivando su mirada.

Sin embargo, Rinoa le dio una cachetada que resonó en toda la habitación, dejando a Cloud aún más perplejo.

-¿Ya basta? - chilló ella - ¿eso es todo lo que tienes que decirme? Quiero que me digas la verdad, Cloud. ¡Dímela! - insistió ella, cada vez más nerviosa.

Entonces se hizo el silencio entre ambos, solo roto por los intensos jadeos de Rinoa, quien se secaba las lágrimas con furia, dejando sus mejillas enrojecidas.

-He amado a Aeris toda mi vida - dijo Cloud, finalmente - Pero sus padres se esforzaron en separarnos y nunca hemos podido ser felices.

Rinoa aplaudió, con sarcasmo.

-¡Qué bonita historia! ¡Pero no me importa! Porque yo también te he amado, desde que te conocí, Cloud y me he dedicado en cuerpo y alma a ti. ¡Incondicionalmente! - chilló ella, a la altura de su cara, mientras Cloud seguía evitando su mirada, apretando los labios con fuerza.

-Será mejor que me vaya de aquí Rinoa. Así tú y yo no tenemos por qué seguir haciéndonos daño.

Sin embargo, Rinoa no estaba dispuesta a perder todo lo que había construido junto a Cloud. Había dedicado años de su vida a él, a ser feliz con él, a nutrir su relación de pareja y no iba a dejar que ninguna mujer se interpusiese en su camino. No estaba dispuesta a dejarse ganar por nadie, a perder al que había sido el amor de su vida. Y sabía muy bien como hacer que Cloud se quedase a su lado. Él no dejaría de lado su responsabilidad.

-No puedes irte. - dijo ella, finalmente. Cloud la miró sin entender. - Estoy esperando un hijo tuyo.

Tras haber hablado con Cloud, Aeris regresó a casa. Zack esperaba por ella, mientras fumaba un puro. Sin saludarla, el moreno comenzó a hablar.

-¿Has hablado con él? - preguntó, con voz tenue. No se atrevía a mirarla aún.

Ella agachó la cabeza, cerrando los ojos.

-Sí. Ya todo ha terminado. Ahora espero que tu cumplas tu parte, ya que yo cumpliré la mía. Él no tiene por qué irse de Shin - Ra.

-Soy un hombre de palabra. - dijo Zack, con seriedad. - Si tu cumples tu parte, yo cumpliré la mía.

Aeris asintió con la cabeza y subió las escaleras para ir a ver a Denzel, que dormía plácidamente en su cuna. Con una media sonrisa, la joven acarició su mejilla con amor.

-Gracias a Dios que te tengo a ti - dijo ella, con voz ahogada - las cosas van a ser un poco difíciles ahora, cariño. Pero si estás conmigo, no tengo por qué tener miedo.

Mientras acariciaba a su bebé, Aeris recordó las palabras de Tifa, a quien había decidido ir a ver antes de regresar a casa. La morena le había jurado que ella no le había dicho nada a Zack y Aeris la creyó firmemente, ya que Tifa no tenía motivos para hacerlo. Sin embargo, la de ojos rubí le había dicho algo a la de ojos verdes que había dejado huella en su interior.

"Finalmente, has acabado sufriendo de nuevo" . Cuánta razón tenía Tifa con sus palabras. Extrañaría tanto a Cloud… tenerlo cerca, ya que vivían en la misma ciudad y a la vez, tan lejos, se le haría demasiado difícil de sobrellevar. No poder volver a sentir sus caricias ni sus besos… Sólo él sabía como besarla, como acariciarla. Nadie más lo había conseguido.

De repente, Aeris sintió un mareo intenso y lo vio todo negro.

-Y bien, doctor, ¿qué le ocurre a mi esposa? - preguntó Zack, mientras observaba al doctor recoger sus cosas.

El doctor se ajustó sus enormes gafas antes de contestar.

-Ese desmayo que ha tenido… los mareos…su esposa me ha explicado varios síntomas que me llevan a pensar una sola cosa. Habrá que dejar pasar unas semanas para determinarlo con exactitud pero…

-¿Pero? - insistió Zack, cada vez más nervioso.

-Enhorabuena - dijo el doctor, poniendo una mano sobre el hombro de Zack - La señorita está embarazada.

FIN DEL CAPÍTULO