El silencio reinó en la habitación, mientras Kitty miraba a Marley a los ojos, con la respiración ligeramente lenta, pausada, aunque sintiendo una especie de adrenalina recorriendo todo su cuerpo, empezando a darse cuenta de lo que acababa de hacer, y de las posibles consecuencias de sus actos.

La castaña le observaba con los labios entreabiertos, sorprendida, desconcertada, como si no se esperase que sucediese algo parecido a lo que acababa de pasar. Pero, es que, ¿quién se iba a esperar que Kitty Wilde estuviese enamorada de Marley Rose, cuando parecía que la detestaba? La muchacha parecía estar procesando esa información, y a cada minuto que pasaba, Kitty se arrepentía más de la decisión que había tomado.

¿Cómo podía decirle que estaba enamorada de ella, cuando estaba prometida con otra persona? Marley le había cambiado la vida, y ahora, se estaba a punto de desmoronar por completo, porque la animadora iba a perder a su amiga, y sabía que tarde o temprano, tendría que hacer lo correcto, y ser sincera con Jake, para hacerle entender que ya no estaba enamorada de él. En sí, se preguntaba si alguna vez estuvo de verdad enamorada, ahora que sabía lo que era sentir amor, intenso, puro, hacia otra persona.

Ahora que sabía que amaba a Marley.

―Marley, yo...―empezó al ver que la muchacha no reaccionaba, sacudiendo la cabeza. No se iba a permitir ser débil con ella, no cuando estaba claro que la estaba rechazando― Es mejor que me marche.

Se dispuso a moverse, pero unas manos se lo impidieron, sujetándola de los hombros, frunciendo el ceño ella ante eso. Cuando levantó la mirada, se encontró con unos labios aprisionando los suyos en un apasionado beso, lo que hizo que abriese más los ojos, debido a la sorpresa que acababa de sentir, notando como la boca de su compañera le instaba a que entreabriese la suya, dejándose hacer, presa de la sorpresa del momento, y a su vez, de una sensación cálida que le estaba recorriendo por todo el cuerpo.

La lengua de Marley no tardó en introducirse en su boca, deslizándose entre sus labios, los que seguían apresados contra los de la castaña, que parecía que no tenía intenciones de dejar de besarla en ningún momento. Quería seguir besándola, sentir como su lengua exploraba su boca, cada rincón de esta, muriéndose del placer que estaba sintiendo. No pudo evitar llevar una de sus manos a la nuca de la más alta, como para impedir que se apartase, solo lo estrictamente necesario para respirar. No quería centrarse ahora en nada más que no fuesen los besos de Marley.

La muchacha empezó a caminar, llevando a la más baja hacia atrás, haciendo que chocase contra la pared de manera delicada, sin dejar de besarla en los labios, notando la rubia como estos se hinchaban a cada intenso beso que le daba la otra, notando las manos recorrer sus caderas y parte de su espalda, mientras deslizaba los dedos por la piel de su nuca, con los ojos cerrados, dejándose hacer por las caricias que Rose le proporcionaba.

¿En serio estaba sucediendo todo aquello? No se podía creer que en esos momentos, su piel estuviese recorriendo la de la que fue su antigua enemiga, la anterior novia de su prometido, la persona a la que había detestado durante mucho tiempo. Pero en ese instante, sus dedos estaban recorriendo la nuca de la más alta, enredándose después con su cabello castaño, sintiendo como su corazón se aceleraba por momentos, con su respiración agitada contra los labios de la otra, que se apartó un momento; lo hizo como si necesitase verla a los ojos antes de volver a besarla, aprisionando su cuerpo bien contra la pared, sin querer ella misma moverse. No quería ni iba a dejar en ese momento que Marley se apartase.

¿Pero qué significaba todo eso? Suponía que la chica sentía algo por ella, porque sino no estaría besándola con esa necesidad y esa intensidad, como si le fuese la vida en ello. Y ella no quería que dejase de hacerlo. Necesitaba tenerla cerca, sentir que su boca presionaba la suya, notar como la lengua se adentraba en esta para poder recorrerla, adentrarse en ella. Se le escapó un leve jadeo ante los besos tan intensos que la otra le estaba dando, con sus piernas temblando ligeramente ante el contacto de las manos de la otra, que se introdujeron por debajo de su camisa, pasando las yemas de los dedos por la zona baja de la línea marcada en la espalda, notando como un escalofrío le recorría por completo, cerrando los ojos, dejándose hacer por completo.

Pudo ser consciente de los besos que le iba depositando la más alta, dejando una línea de estos por la mandíbula, rumbo hacia su oreja, estremeciéndose al sentir el leve mordisco en el lóbulo, sintiendo un cierto temblor por el cuerpo, soltando otro jadeo sin poder evitarlo. Creía que Rose lo que pretendía, firmemente, era volverla loca, enloquecerla, hacerla sentir plena y satisfecha. Y se estaba sintiendo así. Estaba creyendo que en cualquier momento no iba a poder quedarse relajada. En cualquier instante no se iba a poder contener, y quería mantenerse cuerda un momento más.

―Kitty...―le oyó pronunciar en su oído, tragando saliva. Creía que se iba a morir del placer al notar ese leve susurro en su oído, con una voz sugerente que creía que no iba a poder soportarlo. ¿Cómo podría ser Marley así? Ni tan siquiera se lo imaginaba.

Pero cuando esperaba que le dijese algo, lo único que pudo sentir era como los besos descendían por su mandíbula a su cuello, con las manos recorriendo sus costados, rememorándose en la línea de las caderas, soltando un suspiro por ello. No se podía creer estar así con la castaña, aún acariciando su cuello con las manos, arañando ligeramente con sus uñas afiladas. Marley se apartó un momento, rozando sus labios contra los suyos, con la respiración agitada por completo. Y antes de poder replicar, o decir algo coherente, sintió de nuevo los labios presionarse sobre los suyos, cerrando los ojos por completo, disfrutando de esa caricia que le estaba proporcionando.

Si alguna vez se hubiese imaginado que se estaría besando así con Marley, lo negaría. No se lo hubiese imaginado en miles de años. Se podía decir que ese era el verdadero beso. El bueno. El que de verdad contaba, porque el primero ni siquiera se acordaba con la suficiente coherencia. Pero ese beso lo significaba todo. Ese beso quería decir que la relación entre ellas ya no podía volver a ser lo que era antes. Y eso le asustaba a Kitty. ¿Qué iba a suceder ahora entre ellas?

Y entonces, se acordó de Jake.

Jake, su prometido, la persona con la que iba a pasar el resto de su vida. Jake, el que siempre había estado con ella durante los últimos años, apoyándole, demostrándole que no estaba sola, siendo el único que había mostrado que podía comprenderla. Jake, el que siempre la había tratado bien. El que, además, había sido su mejor amigo, incluso después de que él la dejase. Esa persona que le había mostrado que, pese a que era difícil, podían estar juntos. Eran personas que necesitaban algo intenso para estar unidos a algo, e increíblemente, ellos dos lo habían logrado.

Pero ahora no era así. Ahora estaba sintiendo los besos de Marley, y nunca había sentido nada parecido a lo que estaba sintiendo en esos momentos. Jamás se había sentido así con nadie. Nadie había logrado que sintiese lo que, Marley, había logrado que sintiese. Era algo tan increíble que incluso a ella misma le asustaba. El sentir esa corriente eléctrica recorriendo todo su cuerpo, mientras notaba el tacto de los besos en su mandíbula, para al final, apartarse, respirando profundamente.

―Marley...―la castaña se alejó un poco, pero no mucho, de manera que ambas permanecían a una distancia cercana, mirándose las dos a los ojos―Esto no está bien...

―Kitty―empezó la muchacha, pero esta sacudió la cabeza.

―No puedo hacerle esto a Jake...Ha sido muy bueno conmigo y me ha querido y respetado durante todo este tiempo―murmuró la rubia, mientras la otra se quedaba observándola atentamente.

No podía hacerle eso que le estaba haciendo. No podía engañarle con otra persona, aunque ella estuviese enamorada de Marley. Jake había estado con ella durante demasiado tiempo, y no solo era su prometido. Pese a todo, con el tiempo, se había dado cuenta de que el moreno le importaba, más que nada porque, ante todo, era su amigo. Era la persona en la que había confiado en su momento. Con el que había contado en numerosas ocasiones. El que le había arropado entre sus brazos. Y aunque ella no estaba segura de querer tener una relación con Marley, con consecuencias ante los demás, si tenía claro que no le podía hacer eso a una persona que le había demostrado tanto. Que de verdad había visto algo más en ella. Alguien que la había amado pese a sus defectos. Pese a ser como era ella.

―Kitty...Acabas de decirme que estás enamorada de mí―la aludida se quedó callada ante ese hecho, mordiéndose el labio, nerviosa. Todo se había descontrolado. Ni siquiera ella misma era capaz de ver nada lógico en esa situación.

Se acababa de besar de una manera apasionada con Marley, porque ambas lo habían querido. No podía negar lo evidente. No podía hacer como si no hubiese sucedido nada. Y que la castaña se lo estuviese resaltando hacía que, por primera vez, se sintiese intimidada y vulnerable. No estaba preparada para nada como aquello, pero estaba claro que tarde o temprano, iba a salir todo a relucir.

―Sí...Lo acabo de decir―concedió la animadora. Era absurdo negarlo, o tan siquiera plantearse el hecho de que hubiese dicho eso por la situación.

Y tampoco se arrepentía. Y que Marley le hubiese besado significaba que también había algo por parte de ella, aunque no le hubiese tampoco comentado nada, cosa que hizo que el miedo apareciese en el interior de Kitty. ¿Y si Marley se había dejado llevar por el momento? O tal vez sentía solo atracción por ella, pero no quería nada serio. Era una idea absurda, pero había pasado bastante tiempo, y existía la posibilidad de que la castaña no sintiese algo serio, o algo tan fuerte como lo que estaba sintiendo ella. Suspiró, apartando la mirada, mientras la otra joven parecía estar pensando en qué contestar.

―No puedes fingir que no acaba de suceder nada...―murmuró al cabo de unos segundos, con un tono de voz serio, haciendo que la otra levantase la vista hacia ella, con expresión severa.

Le costaba mucho mostrarse solamente seria, y no sacar su lado más fuerte y directo. Detestaba sentirse tan vulnerable, como si en cualquier momento la otra pudiese causarle un grave daño, solamente por haber exhibido sus sentimientos sin tan siquiera haberlo podido ella evitar. No hacía falta que le recalcase que no podía fingir que nada de eso había pasado, porque no era una ingenua ilusa; pero también sabía que tenía responsabilidades. Responsabilidades que no podía eludir por las buenas.

―Pero no puedo hacer como que lo que tengo con Jake no existe―se defendió, mientras cruzaba los brazos sobre su pecho.

― ¿Y qué es lo que piensas hacer? ¿Vas a fingir que no sucede nada?

―No... ¡No sé que es lo que voy a hacer, Marley! ―Exclamó nerviosa, sacudiendo la cabeza mientras se giraba, tomando de la mesita las llaves―Necesito pensar...

Necesitaba aclarar sus pensamientos y sus ideas. La situación le podía demasiado, y estaba empezando a notar como respiraba más acelerada, y que pese a ello, le faltaba algo de aire. Intentaba mantenerse calmada, pero todo aquello le ponía nerviosa. Su corazón le dictaba que actuase de una manera, el sentimiento de querer; pero después, la lógica, la razón, y la culpa, le hacían que debía, por deber, actuar de una manera completamente diferente a la que le gustaría. Sentía que se encontraba en una encrucijada.

― ¿Necesitas pensar? ¿Y yo qué, Kitty? ―Quiso saber la otra, incrédula, viendo como su amiga tomaba sus cosas, dispuesta a salir de la casa―No te marches, por favor...―pidió mientras la más baja se detenía en frente de la puerta de la calle, agitada―No es malo lo que hemos hecho...No es malo lo que sentimos―murmuró.

―No sé lo que sientes tú, Marley―musitó, mientras la otra parecía perpleja. Bajó la cabeza, mirando un momento al suelo, quedándose ensimismada por un instante―, pero sí sé lo que siente Jake...Necesito pensar en lo que voy a hacer―la voz sonaba tan firme, que por primera vez, la castaña no parecía oponerse a ello―. Necesito pensar y aclararme. Necesito pensar para hacer lo correcto. Tengo que hacer lo correcto.

Y tras decir esas palabras, salió del piso, quedándose en la entrada, con la puerta cerrada tras de ella. Se apoyó sobre esta, levantando la cabeza hacia el techo, con sus ojos verdes fijos en este, intentando respirar profundamente. Podía sentir aún el sabor de la boca de Marley contra la suya, el cómo había sentido sus manos recorriendo algunas partes de su cuerpo. Casi que podía sentir aún el calor que desprendía su piel contra la suya.

La otra se quedó dentro del piso, con la boca abierta. No había sido capaz de expresar lo que sentía con palabras, pero no había podido evitarlo. Tenía que besarla. Tenía que tenerla entre sus brazos, amarla, no soltarla. Pero se acababa de marchar, y no estaba segura de lo que iba a suceder. Se había sentido en parte mal por Jake, porque le apreciaba, y sabía lo que significaba que la persona que te amaba te engañase con otra persona, pero no pudo evitar querer saborear aunque fuese una vez lo que era estar de esa manera con Kitty.

Y tras escuchar esas palabras de la animadora, había albergado una pequeña esperanza en su interior. Una esperanzaba que acababa de desaparecer en el momento en el que la mujer de menor estatura había salido por la puerta, diciendo que tenía que hacer lo correcto. Y era consciente de que, para Kitty, lo correcto era estar con Jake. Porque Jake le iba a proporcionar una estabilidad en la sociedad que ella no iba a poder. Porque con Jake Kitty nunca iba a tener problemas, no como los que iba a tener al estar con ella.

Cerró los ojos, sintiéndose desasosegada, y finalmente, se dirigió hacia su cuarto, entrando en este y cerrando, sintiendo las lágrimas recorrer sus mejillas. Suspiró, apartando la vista de cualquier punto en el que la mirada se clavaba, intentando no pensar en lo que acababa de suceder. Pero su corazón se oprimió un poco, mientras se dejaba sentar en la cama, ocultando el rostro entre sus manos.

Kitty sacudió la cabeza, desolada, y se apartó de la puerta, saliendo corriendo por un lado del pasillo, intentando no echarse a llorar, intentando no pensar en nada de todo aquello. Solamente necesitaba estar un tiempo a solas para pensar, y poder decidir como actuar de una manera adecuada. Tenía que hacer lo correcto, aunque eso supusiese que una persona saliese herida. Y a pensar de que intentase buscar más soluciones, sabía que alguien iba a salir mal parado. Y tenía que pensar en cómo disminuir el daño. Debían pensarlo bien.

Mientras tanto, una figura que se encontraba en uno de los costados del pasillo, se asomó, quedándose de pie mientras escuchaba los pasos acelerados de la joven que bajaba por las escaleras. Finalmente, terminó de salir de las sombras, mostrándose su rostro, contraído en una expresión de seriedad. Sus ojos negros centellearon, y se acercó hacia la puerta del piso de las dos chicas. Se detuvo en frente de esta, como si dudase si llamar para entrar, pero tras sopesarlo un momento, se giró, y dispuesto, empezó a andar para seguir los pasos de la otra muchacha.

No sabía lo que estaba ocurriendo, pero tenía claro que tenía que ponerle remedio ya. Al menos, se merecía saber la verdad. Tenía pensado descubrir que era lo que pretendía hacer Kitty sobre ellos; porque Jake tenía claro que eso es lo que tenía que hacer. Debía de dejar de parecer un idiota.

Debían mostrar las cartas sobre la mesa.


¡Lamento la demora! Pero debo admitir que me he quedado un poco trabada en este capítulo...Aunque me he decidido ya, y al final, aquí lo tenéis...Me odiáis todas por dejarlo en la mejor parte. Lo sé, soy horrible, pero también así os dejo con intriga de más y de más :P

Dark: Lo corto en las mejores partes para después daros un poco de momentos en el siguiente capítulo y así (?) :3 *pone su carita de inocente chica* Por ahora Marley no ha dicho nada, aunque con los pedazos de besos que se han dado, se puede dar a entender sus sentimientos, aunque los va a decir en vivo y en directo :P Va a llegar el amor, solo que bueno, está Jake, está que se tienen que aclarar las cosas pero...Yo os voy a dar amor, lo aseguro. No me gusta crear misterio sobre mis intenciones jajaja además, debo admitirlo, soy una romántica :( Un besuco y gracias por soportarlo :P

pkn150: No me ahorques, que sino te quedas sin historia y no es plan (?) Y lamento la demora, pero me he quedado un poco trabada con este capítulo, aunque aquí lo tienes. Kitty y Santana...No me gustan. Son como extremadamente malas, me parecería casi algo más sexual, que como una pareja seria y formal. Ahora no se me ocurren más parejas jajaja Es probable que los hayas leído ya...Pero te comento. Mi favorito Faberry es uno que se llama "No me dejes caer". Ahora estoy leyendo uno que se llama "Just off the key of reason" que me parece extremadamente cuqui :3, también me he leído "Nuevos caminos" aunque solo me ha gustado la primera parte (la segunda me la leí y meh, y la tercera no me molesté ni en leerla)...También "Every little thing" que es muy buena historia...Y pocos más. Había alguno más pero veo que se borraron y todo :( esos igual seguro te los has leído porque son muy conocidos, y ahora no me llama ninguno la atención de Faberry. ¿Cuál te estabas leyendo? :O Un besuco y espero haberte ayudado :3

lo: Jajajaja si dejo de cortarlo en lo mejor, no sería yo misma, y sé que me adoráis así (?) un día de esto me matáis todas, lo veo D: jajajaja un besuco y muchas gracias por leer :3