Disfrutad del nuevo capitulo =DDDD
Es un Lemon asi que ya sabeis jajajaja
Ojos Azules
Capitulo 21: La noche
Era una noche clara, la luna sobrevolando en lo más alto, iluminando a los dos jóvenes que recostados bajo las sabanas se entregaban al acto más antiguo pero a la vez hermoso: el amor.
Amu acariciaba el cabello de su amado, aquel pelo suave como el terciopelo, como el pelaje del gato más oscuro; atrayéndolo hacia ella.
Sus labios, en un principio tímidos, se movían ansiosos sobre los del chico, sus manos se movían entre las ropas del gato callejero, dejando ver su pecho bien formado, que se apresuro a acariciar con las yemas de los dedos.
Sin duda alguna Ikuto era hermoso, pensó Amu observando el cuerpo del chico. Su cuerpo estaba totalmente curado, las heridas habían ido curando con el paso de los días, quedando solamente pequeñas cicatrices; su pecho bien trabajado, sus músculos marcados por los entrenamientos y los gimnasios, los huesos de su cadera, aquel lugar desconocido cubierto por los pantalones...Elevo los ojos hasta encontrarse con los azulados de Ikuto. Su rostro parecía haber sido esculpido por algún artista griego; aquellos ojos como piedras preciosas, la nariz, muy masculina, los pomulos pronunciados, aquellos labios...tan sensuales y carnosos...Amu no podía dejar de verlos.
Ikuto le quito la camiseta y descubrió un tesoro. Un hermoso sujetador de encaje cubría los senos de la jovencita que hizo babear al joven que se debatía entre quitárselo o no.
-¿Qué haré con esta cosa tan bonita?-Pregunto observándola entrecerrando los ojos. Al final se decidió por la opción dos; el sujetador salió volando haciendo compañía a las demás prendas que se arremolinaban en el suelo de la habitación.
Se fueron desnudando con parsimonia, sin prisa alguna, tomándose su tiempo para otorgarse caricias, besos; sus labios recorriendo el cuerpo de la chica sin pudor alguno.
Sus labios succionaron los pezones suaves de la chica, haciéndola gemir, los recorrió con la lengua, con las manos…empapándose de ella, queriendo recordar su cuerpo para la eternidad.
Amu también correspondió sus caricias, otorgándole las mismas atenciones que le había dado a ella.
Ikuto suspiro cuando sintió los labios de la chica en su pecho, recorriendo aquellos músculos, los brazos…sus manos recorrieron su abdomen con suavidad.
-Amu…
Bajo las sabanas, sin más compañía que la luna observándolos desde lo más alto, Ikuto y Amu se entregaron voluntariamente, Amu grito cuando el peliazul la penetro con fuerza, intentando hacerle el menor daño, abrazándola y calmando sus lágrimas con besos y palabras dulces.
Ikuto sabía que le iba a doler ya que la chica era muy estrecha y además él estaba muy dotado para ella pero Amu lo acogió toda su longitud y lo abrazo con fuerza.
Acepto todos sus movimientos e Ikuto se movió lentamente haciéndolo más placentero para ambos, mordiendo su cadera, jugando con su pequeño ombligo, mordisqueando sus pequeños pezones que ya estaban completamente duros, besando sus labios…
Sus sensibles orejas captaron cada pequeño gemido de la chica que como una canción armonizada por el mejor compositor entraba en sus oídos.
Aumento sus acometidas hasta que llegaron al clímax y se recostó, agotado sobre la cama, colocándose de lado y llevando a la chica con él.
Inmediatamente cayeron en brazos de Morfeo.
A la mañana siguiente, Amu despertó como en un sueño, Ikuto, apoyado en su brazo la observaba, acariciando su cabello rosado. Sonrojada recordó todo lo que había pasado la noche anterior y recordó también que Ikuto se iba a marchar.
-Amu, no llores-Dijo Ikuto limpiándole la mejilla con un dedo.
-No quiero que te marches
-Lo sé. Pero volveré
-Lo prometiste
-Y voy a cumplir mi palabra
Aquella tarde Ikuto subió a un avión y desapareció en el cielo azul; la familia Hinamori había acompañado al peliazul para despedirlo y este había besado a Amu antes de entrar en el avión.
Amu se derrumbó en brazos de su madre después de haber visto como Ikuto se marchaba.
