Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia es de bornonhalloween,yo solo la traduzco.
Capítulo beteado por Ruby Cullen O´Shea
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Hola! Después de tanto tiempo he vuelto para dejaros los últimos capítulos. Mi beta estaba con problemas personales y no me podía pasar lo que quedaba de fic, así que otra chica se ofreció a corregírmelo y ya los tengo. Siento muchísimo la tardanza, pero no iba a subir los capis sin estar corregidos, y tampoco podía estar en el ordenador revisándolos, espero que lo entendáis.
Muchas gracias por seguir ahí, los que aun sigáis. Besos!
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Capítulo 21: Año Nuevo
~BPOV~
/ -9:00-/
"Perdón por levantaros tan temprano, pero queremos llegar a la Muestra Anual de Antigüedades de Santa Mónica antes de que nos quiten las cosas".
"No se preocupe, Dr. C", respondió Alice.
"Vamos a escuchar las normas, chicos", dijo Carlisle.
Emmett: "Solo se consumirá el alcohol reservado para esta noche".
Edward: "No están permitidos otros amigos".
Emmett: "Si aparece alguien, los llamaremos de inmediato".
Edward: "Si viene la policía, vosotros no sabéis nada acerca de esto".
Jasper: "Todo tiene que estar de vuelta en su lugar por la mañana, y todos tenemos que estar listos para salir a las 9:30".
"Muy bien, queridos. Ellos parecen saberse las reglas. ¿Nos vamos?", Carlisle dijo, levantando su bolsa de viaje hasta su hombro y tendiéndole la mano a Esme.
"Feliz Año Nuevo, niños. Por favor, id con cuidado", dijo Esme a su salida.
Al segundo de cerrarse la puerta, Emmett cogió un bloc de papel y un bolígrafo de la mesa auxiliar. "Está bien, vamos a hacer una lista de los suministros..."
/ -11:00-/
"¿Estás segura de que no quieres esto?"
"No, Edward, no vamos a hacer zucchini esta noche".
"Oh", él dijo decepcionado, colocando la verdura de nuevo en su compartimiento en la pared. "¿Qué hay de los plátanos?"
Negué con la cabeza y una sonrisa juguetona apareció en su cara. Cogió un manojo de apio y levantó una ceja. Yo negué con la cabeza de nuevo.
"Hmmm", dijo él, viajando por el pasillo de productos frente a mi cesta. "Me pregunto qué te va a satisfacer esta noche... para la cena".
"Necesitamos un par de pepinos, Edward".
"¿Un par?", se tiró hacia atrás. "¿Ahora uno no es suficiente?"
/ -14:30-/
Al oír los pasos de Edward acercándose por el pasillo, rápidamente metí el conjunto de Victoria Secret en el interior de la maleta.
"¿Qué haces?", preguntó en el marco de la puerta.
"Guardar las cosas, así mañana podré dormir un poco más".
"Buena idea", dijo, marchándose para hacer lo mismo.
/ -16:30-/
"¿Vas a mirarme de esa manera todo el día?", le pregunté.
"Sí, probablemente", respondió él. "Es tu culpa. No deberías haberme dado mucho tiempo para pensar en ello".
Levanté una ceja. "¿No estabas pensando en eso antes de que yo lo mencionara anoche?"
"Bueno, maldita sea, sí, pienso en ello todo el tiempo, Bella. Pero no sabía que era inminente".
Giré la muñeca para mirar el reloj. "Siete horas y bajando".
Él miró la hora. "¿Así que solo vas a darme media hora? Lo siento, no, eso no funciona para mí. Tenemos que empezar a más tardar a las once. Diría 10:30, pero creo que eso sería demasiado obvio para los demás".
"¿Ellos no lo saben ya?"
"¿Qué? ¿Me estás preguntando si yo he dicho algo?"
"Bueno, puede ser que yo haya mencionado algo..."
"¡OH! ¡Me preguntaba cuando me enteraría de lo que tú y Rose estabais hablando mientras estábamos en ese viaje de los Simpsons!"
"¿No estás enfadado?"
"Por supuesto que no. Ella es tu mejor amiga y es como tu entrenadora de la vida".
"¿Pero no vas a decirle nada a Jas o a Emmett?"
"Contrariamente a la creencia popular, los hombres no se jactan entre sí sobre el sexo. No cuando eso realmente importa".
/ -19:00-/
Los dos estábamos encargados de una ensalada gigante, así que estábamos de pie cortando verduras cuando Edward se inclinó sobre mi oído. "Cuatro horas más", dijo, plantando besos suaves por mi cuello.
"Mmmm, no puedes hacerme esto cuando tengo un cuchillo afilado en la mano".
"Bella, yo también tengo un arma peligrosa a la que hacer frente, ya sabes", me advirtió, sus ojos cayeron en la parte delantera de sus pantalones.
"Agradable", le hice gracia. "Muy romántico".
"Solo lo digo", dijo encogiéndose de hombros de una manera adorable.
/ -20:00-/
Rose abrió el champán y Alice puso música con su iPod, los chicos lo tenían preparado para que se escuchara a través del sistema de sonido Cullen. Los chicos prepararon una pista de baile improvisada quitando la mesa de café grande de la alfombra en el centro de la habitación. Edward me ofreció una copa de champán con un beso y un mensaje: "Tres horas más, cariño".
A partir de ese momento en adelante, sus ojos nunca dejaron mi cuerpo. Lo sentí toda la noche. Cada vez que pasaba a mi lado, me besaba en algún lugar inesperado: un hombro, la muñeca. Sus ojos hambrientos me seguían a la cocina, al cuarto de baño, a la pista de baile con las chicas. Recordé cuánto disfrutó Edward viéndome bailar con Rose en la fiesta de Emmett, y lo repetí. Me moví y dejé que el champán hiciera su magia.
No era un juego si ibas a entregarte.
^EPOV^
/ -20:59-/
La víspera de Año Nuevo de Dick Clark Rockin estaba en la televisión, pero estaba en silencio. Nuestra música era mucho mejor, solo estábamos viéndolo para la celebración en Times Square. Pero nuestra cuenta atrás estaba jodida de todos modos. En primer lugar, estábamos en la costa oeste y el balón caería a las nueve de la noche de aquí. En segundo lugar, me importaba una mierda la medianoche de este año. Porque Bella y yo contábamos hasta las once.
/ -22:00-/
"Sesenta minutos, Bella", gruñí en su oído. Toda su parte frontal se presionó contra la mía y creo que lo que estábamos haciendo técnicamente podría llamarse bailar, pero la verdad, era solo algo un toqueteo vertical.
Los ojos de Bella se ensancharon con la notificación de sesenta minutos. Me acerqué de nuevo para que solo ella pudiera escucharme: "Esta es tu última hora como una virgen. ¿Alguna cosa que quieras hacer?"
"Hmmm, ¿quieres decir como si fuera mi última comida?"
"Claro", bromeé.
"Genial. Quiero más para beber", respondió ella.
Yo me reí. "¿Quieres jugar a Bizz-Buzz?"
"De ninguna manera. No me puedo concentrar en estos momentos. Ahora mismo solo puedo emborracharme y dormirme".
"Bueno, eso sería poético. Como en Navidad." ¿Debería? Debería. "Y como en nuestra primera cita".
"¿Qué? Ahí no me dormí".
"Vamos, Bella, ¿no es hora de confesar?"
"Bueno, tal vez solo por un segundo", ella finalmente admitió.
Sonreí por su admisión retrasada. "¿Qué tal si los dos tenemos un brindis privado?"
"Perfecto", respondió ella, sonriendo ampliamente.
La saqué de la pista de baile y la llevé a la zona de bar improvisada. Además de la cerveza y el champagne, mis padres nos habían permitido una botella de Patron Silver. Serví dos tragos y le di uno a Bella.
"Para acabar el 2011 con estilo", brindé.
"Por el fin de una era", respondió ella, chocando mi copa con la de ella.
"Y el comienzo de algo nuevo", agregué antes de beber mi tequila. Sus ojos nunca dejaron los míos mientras vaciaba el vaso.
/ -22:40-/
Mis labios se detuvieron en su oído. "Veinte minutos más, virgen", le susurré sin aliento.
Ella estaba de pie temblorosamente y anunció: "Deberíamos empezar a limpiar ahora".
"¿Qué? ¿Por qué?", Emmett preguntó.
"Estoy muy cansada", ella intentó cubrirse.
"Yo también", fui rápidamente en su ayuda, cogiendo un puñado de botellas y poniéndolas en el contenedor de reciclaje.
"¿Qué pasa con vosotros? Ni siquiera-", Emmett acusó, pero Rose lo interrumpió con un golpe en el codo, Dios la bendiga.
"No seas uno de esos matones en la víspera de Año Nuevo, Emmett. Ya es 2012 en la universidad", dijo ella, y yo pillé a Rose y a Bella intercambiando miradas de complicidad.
Jasper, inconsciente pero aún un poco desfasado, se levantó y bostezó poderosamente. "No me resultará difícil ir a dormir. ¿Y tú, Alice?"
"Me parece bien".
Emmett se levantó, desconcertado, en el centro de la sala, viendo como todo el mundo a su alrededor comenzaba a limpiar y a poner fin a la fiesta. Al darse cuenta de que estaba en inferioridad numérica, sacudió la cabeza y dijo con una gran cantidad de desprecio: "Estudiantes de primer año".
"¡Hey!", protestó Rose con un golpe en sus entrañas. El pobre Emmett estaba recibiendo todo tipo de abuso físico.
"Tú no, bebé", él intentó, pero Rose estaba todavía con el ceño fruncido. "Oh, bien, vamos a hacer la maleta".
/ -22:50-/
"Dame diez minutos y luego me reuniré contigo en tú habitación".
"¡Rrrrrrrrr!", moví mi lengua hacia ella a lo Roy Orbison.
~BPOV~
Me deslicé por la escalera tan elegantemente como pude. Mi corazón latía con fuerza cuando llegué a mi habitación y empujé la puerta. Rose me esperaba con una sonrisa alentadora.
"¿Estás lista?", preguntó.
"Lista".
"¿Te importa si te pregunto lo que vas a usar para la ocasión?", preguntó. Pequeña entrometida.
Yo abrí la maleta y saqué la caja de rayas de color rosa. "Sue me compró esta... cosa en Victoria Secret. Es un camisón de color azul marino con una bata de seda a juego".
"Elegante, B", dijo sonriendo y poniéndose de pie para darme un abrazo. "Recuerda, solo relájate y deja que Edward te guie".
Un escalofrío recorrió mi espalda. "Me tengo que ir. Él subirá pronto".
"Disfruta. Feliz Año Nuevo, Bella".
"Feliz Año Nuevo, Rose".
Cogí algunos elementos esenciales del baño, le di a Rose un abrazo, y metí la caja de color rosa bajo mi brazo. Asegurándome de que Edward no estaba arriba, me escabullí por el pasillo y fui hasta su habitación. Me dirigí directamente a su cuarto de baño y me encerré. Saqué la ropa rápidamente y pasé una manopla enjabonada a lo largo de mi cuerpo, contenta de que mi piel todavía estuviera suave del afeitado de la mañana. Mi cepillo suave produjo un brillo sedoso en mi cabello. Me lavé los dientes, usé el enjuague bucal de Edward, y por último, me puse la lencería de seda. El deslizamiento se sintió fabuloso contra mi piel desnuda. Había un tanga a juego, pero decidí dejarlo en el montón con mi ropa. En el último minuto, pasé la bata por mis hombros y la até con un lazo en la cintura.
Oí la puerta exterior abrirse y cerrarse y supe que Edward me estaba esperando en su habitación. Le di unos minutos para prepararse, lo que significara eso para él. Yo me lo imaginé quitándose la camisa y tirándola en su ropa sucia. Tal vez podría quitarse los pantalones, tal vez decidía dejárselos puestos. Mierda, ¿y si necesitaba el cuarto de baño? Todo se puso incómodo de repente. No quería simplemente abrir la puerta, a pesar de que sabía que él no era modesto en lo más mínimo.
Golpeé suavemente desde el interior de la puerta del baño. "¿Edward?"
"Sí", se rió. "¿Esperabas a alguien más?"
"¿Necesitas entrar en el cuarto de baño... primero?". Gah, me alegré de que no pudiera ver mi sonrojo loco en estos momentos.
"Estoy bien, Bella. He usado el baño de Emmett".
"¿Estás listo para mí?"
"¡Bella, he estado listo para ti desde octubre! Sal de ahí".
¡Aquí iba!
Abrí la puerta con cuidado, y me sentí aliviada al ver que las luces estaban apagadas. La habitación estaba solo iluminada por la luna brillando a través de las persianas. Oí a Edward suspirar y me di cuenta de que estaba de pie justo en frente de la puerta del baño, desnudo excepto por unos bóxers sueltos como los que había usado para dormir durante toda la semana. Su magnífico y musculoso pecho brillaba sutilmente en la tenue luz, y su pelo casi parecía ser brillante. Sus expresivos ojos esmeralda brillaban hacia mí como los ojos de un gato en la oscuridad. Era tan hermoso en ese momento, que hizo que mi corazón realmente doliera.
Yo quería esto. Yo lo quería a él.
Me di cuenta de la música, alguna pieza sexy de guitarra acústica con una orquesta entera como fondo. Comprendí que Edward lo había puesto para calentarnos. Que dulce.
Él dio un paso hacia mí. No fue agresivo, tal como estaba en el vestuario en el centro comercial, pero mi cuerpo respondió de la manera que siempre respondía cuando Edward estaba cerca. Más aún esta noche, con las expectativas tan altas. Mi respiración se aceleró, mi corazón latía más rápido, estaba en la orilla esperando su primer toque. Él levantó la mano a mi sien y pasó sus dedos por mi cabello y detrás de mi oreja, ahuecando la parte de atrás de mi cuello. Todo mi cuerpo se apoyó en su mano.
"Bésame, bésame mucho", Edward cantó con la voz salvaje y romántica. Yo sabía el suficiente español para entender que él estaba a punto de besarme una y otra y otra vez.
Él llevó la parte posterior de la otra mano a mi cara y suavemente cepilló los nudillos a lo largo de mi mejilla. "Como si fuera esta noche la última vez". Cuando sus labios cubrieron los míos por primera vez, lo único que lamenté fue que él dejara de cantar. Tal vez en otro momento, murmuré, cayendo en sus besos susurrantes.
Yo lancé mis brazos perezosamente alrededor de la parte posterior de su cuello. Nos estábamos balanceando al sexy ritmo latino de los bongos y tarareando mientras me besaba, me estaba volviendo loca. Mientras yo lo miraba, él estaba tomándose su tiempo y no apresurando las cosas, yo de repente estaba deseando que se desnudara para que ahora estuviéramos piel contra piel en este jugoso abrazo.
^EPOV^
Me encantaba Andrea Bocelli en esta canción. No fue fácil escabullirme de Bella ni siquiera media hora del día de hoy para reunir esta lista de reproducción, pero yo sabía de inmediato que esta canción de nuestra clase de español nos traería cosas. Estaba bastante seguro de que la señora DaCosta tenía algo con Andrea, y mierda, ¡no estaba pensando en ella ahora mismo!
Bella me dejó atónito por completo con esa atractiva ropa para nuestra noche especial, pero me pareció que ella no tenía el descaro de comprar algo como eso por sí misma. Por otra parte, si lo había comprado con Rosalie y Alice, cualquier cosa podría pasar. Bueno, casi nada, reí para mí mismo, recordando la respuesta de mi novia mojigata en nuestro viaje a Good Vibrations.
Su bata de seda se deslizó tranquilamente a lo largo de mi pecho desnudo mientras nuestros corazones latían a un mismo ritmo. La capa delgada entre nosotros no ocultaba su entusiasmo mejor que la mía, y estaba seguro de seguir adelante.
Andrea dio paso a Enrique Iglesias. Separé nuestros labios y canté las dos primeras estrofas mientras seguíamos balaceándonos. Mis manos se movieron a sus caderas.
"¿Quieres bailar si te invito a bailar?
¿Quieres correr y nunca mirar hacia atrás?"
Sus ojos se clavaron en los míos, inocentes y confiados. Cogí el lado de su bata, y el lazo fácilmente se deshizo. El aliento de Bella se enganchó mientras la tela de seda de su bata se abría.
"¿Quieres que llorar si me ves llorar?
¿Quieres salvar mi alma esta noche? "
Deslizando mis manos por debajo de la materia en sus hombros, arrastré la bata por ambos brazos y dejé que cayera en el suelo a sus espaldas.
"¿Tiemblas si te toco los labios?
¿Quieres reír? Oh, por favor, dime esto.
Ahora, ¿morirías por la persona que amas?
Abrázame en tus brazos esta noche".
"Eres tan hermosa, Bella", le dije, mis dedos pasaron sinuosos a lo largo de la piel desnuda de su cuello y sus brazos. Las bragas azul oscuro relucían en la iluminación suave e incluso en la oscuridad pude ver el contraste con su piel cremosa. Era como si estuviera viéndola a través del filtro azul de una cámara de cine, una cualidad etérea impregnaba nuestra escena. No es que Enrique necesitara mi ayuda, pero siempre me había encantado esta línea, así que canté con él:
"Me... quitas... el aliento".
Acerqué su cuerpo al mío otra vez, y dejé que ella sintiera lo que me estaba haciendo. Mis manos se deslizaron por su espalda y sobre la curva de su culo, y estaba claro que ella no tenía nada en contra de ese deslizamiento. Ese pensamiento me nubló la mente momentáneamente, y cogí un puñado de la tela mientras trataba de recomponerme otra vez.
"Ahhhh", Bella gimió, sintiendo el material arrugando y su exposición. Mi otra mano se fue suavemente hacia abajo a su trasero desnudo.
"Dios, Bella, tu piel es tan suave".
Bella respondió empujando sus caderas hacia delante y moliéndose contra mí. Joder, yo estaba tratando muy duramente de ser un buen chico esta noche. Antes contemplé los beneficios de llegar al borde, pero pensé que si Bella había esperado 18 años, lo menos que yo podía hacer era aguantar unas horas más.
Me desenganché del cuerpo de ella con gran dificultad, reconociendo esto como las viejas sesiones de juegos previos. Mis dedos llegaron a su cuello, dejando caricias suaves en su camino hasta la piel desnuda de su pecho y a la lujosa seda que cubría la curva de sus pechos. Sus pezones llegaron a mis manos al pasar por encima de ellos, y mis dedos se quedaron y jugaron. No iba a negarle nada esta noche.
"Nnn... nnnggggh... Ahhhhhh... mmm", sus pequeños sonidos de necesidad puntuaban cada toque.
Una mano bailó por su estómago y se encontró con el final del camisón en la parte superior de sus muslos. Mis dedos se deslizaron bajo el dobladillo y la acariciaron suavemente. La encontré resbaladiza y con ganas: mi manera favorita para encontrar a mi novia. Ella se tambaleó y puso una mano en mi hombro bajado para mantener el equilibrio.
"Estás tan mojada", observé con avidez.
"Mmmmm", gimió ella, ganándose otra caricia con mis manos. Bella se removió un poco sobre sus pies, y se me ocurrió que este era el motivo por el que una persona muy sabia inventó la cama. De repente la levanté de sus pies con una mano debajo de sus rodillas y la otra detrás de su espalda. La dejé con cautela en la parte superior de la colcha, dejando su cabeza con cariño en el montón de almohadas y gateando justo encima de ella.
~BPOV~
Él acercó su nariz a la mía y cerró los ojos por unos segundos, haciendo una pausa para recomponerse. Cuando volvió a abrir los ojos, brillaban con intensidad hacia mí y vi puro deseo. Eso envió un escalofrío por mi espalda que terminó justo en el borde de mis bragas.
Yo puedo ser tu héroe, bebé.
Puedo besarte para quitarte el dolor.
Voy a estar a tu lado para siempre
Me... quitas... el aliento.
Edward se empujó a sí mismo con sus rodillas y se instaló entre mis piernas, aplastando sus manos contra mis muslos. Sus pulgares viajaron hacia mi apertura, pero él es solo estaba tomándome el pelo. Cogió ambos lados del dobladillo de mi camisón y lo deslizó lentamente hacia arriba. Se maravilló ante cada nuevo centímetro que se revelaba. Mis propios ojos estaban clavados en él, yo no quería olvidar la forma en la que él me estaba mirando ahora mismo, tan amoroso, tan concentrado, tan deseoso. Me retorcí bajo su escrutinio y experimenté una nueva ola de necesidad gracias a ese hombre perfecto.
La seda se deslizó sobre mis pezones y mis pechos, y no pude decir si el temblor se debió a que estaba expuesta o en respuesta a la forma en la que su lengua golpeaba todo mi labio inferior. Él colocó suavemente un dedo encima de cada montículo y los deslizó lenta y tortuosamente, abajo, rodeando los pezones, continuando hacia abajo, abajo, abajo, hacia el triángulo oscuro. Me removí cuando sus manos estuvieron cerca de mi centro, pero él se quedó afuera, burlándose de mí otra vez. Él invirtió su movimiento, utilizando la parte posterior de los mismos dos dedos, haciendo todo el camino hacia arriba y sobre mis pechos. Yo estaba acostada completamente inmóvil, a excepción de mi palpitante pecho, cada molécula centrada en donde sus dedos irían después. Él hizo eso varias veces, arriba y abajo, mirándome intensamente. Debió ver que la humedad se acumulaba en mi apertura, mi cuerpo literalmente lloraba por su atención.
Por suerte, o tal vez no tanto, en su próximo paso juntó más los dedos y pasó tentadoramente por mis labios inferiores, a lo que yo respondí: "nnnnnnnnnnn", con un entrecortado y necesitado gemido, y me retorcí. En el siguiente paso hacia arriba, metió los dedos directamente a través del epicentro de mi lujuria. "¡Ahhhhhhhh!", exclamé, pero el placer casi acabó antes de empezar. Se tomó su tiempo en mis pezones, añadiendo un ligero pinchazo, antes de ir hacia abajo de nuevo. Yo mentalmente estaba haciendo su viaje junto a él, era su ansiosa y caliente copiloto. Solo para volverme un poco más loca, paró esta última vez justo en el borde de mi monte de Venus, lo que hizo que rogara por él.
"Edward, por favor. Te necesitoooo". Gah, el sonido de mi propia suplica me empujó aún más al agujero del conejo.
Como si se le hubiera olvidado de que yo estaba en este caso, llevó los ojos frente a mi cuerpo para mirar mi cara.
"Yo también te necesito, cariño", respondió él con una voz ronca, justo antes de poner su boca sobre mi cuerpo, exactamente donde más dolor tenía por él.
"Ohhhhhhhhh", gemí, disfrutando la nueva sensación de su lengua aplastándose contra mi apertura. Mirando hacia abajo, todo lo que pude ver era la parte superior de su cabeza moviéndose sobre mí, y lo único que pude sentir era el aleteo de su suave y húmeda lengua dentro de mi cuerpo. Con una mano en cada lado, Edward me abrió y continuó saboreándome, muy suavemente, siempre tan desesperante. Mi atención se enfocó 100% en ese solo punto y en lo que la boca de Edward me estaba haciendo. Sus gruñidos suaves expusieron su deseo y recargaron el mío, por no mencionar el efecto que tenían en mi cuerpo.
Pájaros vuelan alto
Sabes cómo me siento
Sol en el cielo
Sabes lo que siento
Todo va a la deriva
Sabes lo que siento
Es un nuevo amanecer,
Es un nuevo día,
Es una nueva vida para mí,
¡Y me siento bien!
¡Sí, Muse, yo me siento bien también! Yo no podía superar la intimidad de ese acto, no podía superar el hecho de que el rostro de Edward estuviera enterrado profundamente en mi coño. Hasta que, ahí estaba, levantó esa cara hacia arriba y me sonrió gloriosamente, sus labios estaban brillantes por mis jugos.
Tuve que admitir que me sentí muy contenta cuando sus atenciones a mis partes íntimas fueron sustituidas por sus increíbles dedos. De alguna manera él sabía exactamente cómo jugar conmigo, y pronto, estuve de vuelta a donde estaba hacía un momento, girando bajo sus cuidados, deseando en silencio que no se detuviera hasta que el trabajo estuviera hecho. Él saltó hacia arriba y se sentó en cuclillas, presionando mis muslos abiertos con sus rodillas. Dos dedos aterrizaron juntos y dibujaron pequeños y lentos círculos alrededor de mi punto más sensible.
Vueltas y vueltas y vueltas y vueltas... Oh Dios, OH DIOS, OH DIOS, OH DIOS...
"¡No te detengas! ¡No pares! Mmmmmmm..."
^EPOV^
Su respiración se volvió jadeante y apretó las sabanas con sus manos. Sus pequeños y bonitos ruidos coincidían con mi movimiento, acelerado pero no firme.
"Ahhh... Ahhhh... Ahhhh... Ahhh..."
Joder, si yo no tuviera esta erección, estaría descaradamente frotándome contra su pierna en estos momentos.
Vi los inicios de su orgasmo. La cubrí suavemente con la palma de mi mano y dejé que se frotara contra mí tan duramente como ella necesitaba. Su voz era espaciosa, dulce y tan extremadamente fuera de control.
"Córrete para mí, mi hermosa chica".
Ella me mostró su placer sin censura, sin mostrar pudor o vergüenza.
Después, ella puso su mano sobre la mía, la cual todavía descansaba contra su cuerpo, y me acarició amorosamente. Yo trepé por su cuerpo y dejé caer la cara cerca de la de ella.
"¿Te importa si te beso?", le pregunté, sin saber si ella estaría bien al notar su propio sabor.
"No lo sé. ¿A qué sabe?"
"A sexo", le respondí inmediatamente.
"¿Podrías ser más específico por favor?"
"¿Quieres un lenguaje colorido, profesora?"
"Mmm hmm".
"Vamos a ver... el aroma embriagador del almizcle combinado con el sabor dulce del néctar de frutas. ¿Así te vale?"
"A +, Sr. Cullen".
Sonreí. "Entonces, ¿quieres un poco?"
"Sí", respondió ella, envolviendo sus manos detrás de mi cuello y tirándome hacia abajo. Toqué suavemente sus labios, dejando que ella tomara su propio sabor en la medida que quisiera.
"¿Qué piensas?"
"Más almizcle que fruta, pero no está mal... si estás de humor para eso".
"Oh, Bella, definitivamente estoy de humor".
Bella se removió hasta quedarse sentada, deslizó la bata sobre su cabeza y la arrojó al suelo en el proceso. Ella movió el dedo, pidiéndome que mi parte inferior estuviera más cercana a ella, eso fue algo que no tuvo que pedirme dos veces.
Rápidamente me acerqué a su lado izquierdo sobre mis rodillas. Bella metió una mano agresivamente bajo el elástico de la cintura de mis bóxers. "Tu turno", anunció, sorprendiéndome con algunos tirones rápidos.
"Como quieras", le respondí con una amplia sonrisa, la cual ella respondió con una de las suyas. Con una mano en cada lado de mis caderas, ella deslizó cuidadosamente mis bóxers por mis muslos hasta las rodillas, y yo los tiré el resto del camino hasta que salieron y los lancé sobre su camisón abandonado.
"Mmmm, ¿esto es todo para mí?", preguntó.
Justo a tiempo para que sonara Seal con su versión de Here I Am, Baby.
No puedo creer que sea real
La forma en la que me haces sentir
"Solo para ti, Bella".
Me estoy quemando muy dentro
Un amor que no puedo ocultar...
Mi punta ya estaba mojada en el momento en el que sus manos se acercaron de nuevo, tocándome juguetonamente, rodando y deslizando los dedos sobre mí, acariciando mis pelotas. Yo estaba listo y escurridizo y cada punto de contacto era pura alegría.
Aquí estoy, cariño, ven y llévame
Aquí estoy cariño, ven y llévame
Tómame de la mano
"Llévame de la mano", canté mientras Bella prestaba atención a mi petición. Ella me agarró con más fuerza, bombeándome como si fuera en serio.
Sé que no tomarás mucho de mí
Antes de que mi copa esté rebosando
Es este amor dentro de mí
No puedo evitarlo, va a haber una explosión, ¡HEY!
Hablando de explosiones, yo tenía que parar ahora mismo. Necesitaba ahorrar mi energía para el Evento Principal. Colocando la mano sobre la de ella, se lo advertí: "Será mejor que dejes eso".
Incluso en la oscuridad, en esta corta distancia, pude ver que sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta de la realidad. Era la hora.
"¿Todavía tienes un poco de miedo?", le pregunté.
"Mmm hmm", los bordes de sus labios se curvaron ligeramente.
"Sabes cuánto te quiero, ¿no?", le pregunté, de repente desesperado por saber que ella sabia la profundidad de mis emociones.
"Sí", respondió ella con confianza. Bien.
"¿Estás nerviosa?"
"Sí... pero probablemente ni la mitad de lo que lo estás tú", ella respondió con una amable sonrisa.
A decir verdad, yo estaba ansioso por si le hacía daño. Ella siempre me había dado su confianza libremente y sin límites. Yo no quería volver a hacer cualquier cosa para hacer que ella se arrepintiera de esto.
"Lo superaré", fingí audazmente, ocultando mi ansiedad.
~BPOV~
Se me ocurrió que podría ser su primera... virgen.
"No vas a hacerme daño, ya sabes".
"¿Cómo estás tan segura?", él preguntó, ladeando un poco la cabeza con la pregunta.
"Edward, eres la persona más considerada y amable que he conocido. Me estabas protegiendo incluso antes de que fuéramos una pareja". Estaba segura de que él recordaba su extraña conclusión de que yo tenía miedo a su tacto, y el esfuerzo extra que siempre hizo para asegurarse de que no estaba incómoda en torno a él. "Nunca nadie me ha tratado con tanto cuidado como tú".
"Bueno, te lo mereces, Bella. Siempre deberías ser tratada como una reina".
"¿Edward?", susurré.
"¿Sí?"
"Estoy lista".
Ella podía matar con su sonrisa y podía herir con sus ojos
Ella podía arruinar tu fe con sus mentiras casuales
Y ella solo revelaba lo que quería que tú vieras
Y ella se esconde como una niña, pero siempre será una mujer para mí...
"Está bien".
Ella va a sacar lo mejor y lo peor que puedes ser
Cúlpate de todo a ti mismo porque ella será siempre una mujer para mí
Él se inclinó y me besó de nuevo y me levantó lo suficiente para que nuestras narices se tocaran. "Esto lo cambia todo, ya sabes".
"¿Qué quieres decir? ¿Nosotros no seremos nosotros?". Ahora me estaba asustando un poco.
"Todavía seremos nosotros, solo que más. No puedo explicarlo mejor que eso, porque nunca me he sentido así por nadie antes. Te quiero tanto, Bella".
"Yo también te quiero, Edward", dije automáticamente, porque era tan cierto que ni siquiera era gracioso.
"Uno más", murmuró antes de inclinarse y presionar sus labios y su lengua contra la mía. Era como si me absorbiera la energía con los besos. Como si mis labios fueran el sol y él un panel solar.
Buscó debajo de su almohada antes de sentarse en sus rodillas, y me di cuenta que había cogido un paquete de aluminio que habría guardado antes. Miré con fascinación cómo él ponía el condón sobre su erección. Solo pensé que una vez que mis pastillas entraran en juego, él no iba a tener que hacer eso.
"Deslízate hacia abajo", me pidió con voz ronca, mirando mi cuerpo desnudo más allá de su erección. Pasó una mano desde mi hombro izquierdo hasta mi cadera. "¿Te inclinas para mí?", me preguntó, poniéndome en mi lado derecho, de espaldas a él. Sentí su cuerpo duro cerca, detrás de mí, mientras deslizaba su brazo derecho debajo de mí y pasaba su mano izquierda sobre mi cintura.
Y lo más que ella hará será tirar sombra sobre ti
Pero ella será siempre una mujer para mí.
Sus labios se arrastraron dando besos a lo largo de mi cuello, y sentí el soplo de aire cerca de mi oído cuando me habló en voz baja y tranquilizadora.
"Sé que esto no parece muy romántico, pero será más cómodo para ti. Y yo estoy aquí, Bella".
"Está bien", le respondí, tratando de ocultar mi decepción. En mi cabeza supuse que haríamos la posición del misionero o una variante del mismo juego, algo en lo que estaríamos frente a frente.
Los sabios dicen que solo los tontos se apresuran
Pero no puedo dejar de enamorarme de ti.
¿Debo quedarme? ¿Sería un pecado
Si no puedo dejar de enamorarme de ti?
Edward me tiró contra su pecho. Su dura longitud se apoyó contra mi suave trasero, y sus rodillas separaron mis piernas. Respiré hondo, teniendo miedo por primera vez esta noche. Esto era real. ¡Era eso!
La mano de Edward levantó mi rodilla desde detrás y suavemente puso toda mi pierna izquierda sobre su cadera. Ensanchó mi apertura con una sola mano y entonces sentí su insistente punta entre mis piernas. La imagen de un pájaro confuso golpeando repetidamente contra la ventana apareció en mi cabeza y me pareció que no podía borrarla.
La mano de Edward estuvo ahí para guiarse dentro de mí, pero cada vez que yo sentía la cabeza apretarse contra mí, tenía la tentación de apartarme. Pensando en la longitud, no parecía posible que yo pudiera manejar su circunferencia.
"Relájate, cariño. Confía en mí. 'Toma mi mano, toma mi vida entera también. Porque no puedo dejar de enamorarme de ti…' ", se unió a Elvis y cantó en mi oído. Me concentré en su voz.
Un dedo se deslizó dentro de mí. "Mmmmm", me relajé para él, no luchando contra la sensación.
"Esa es mi chica", se alivió, resbalando un segundo dedo junto con el primero. "¿Eso se siente bien, cariño?"
"Mmmm", repetí. En realidad se sentía muy bien, sobre todo cuando su mano se golpeaba contra mi cuerpo en la base de sus dedos.
^EPOV^
Dios, estaba tan jodidamente apretada. Nunca me fijé antes, porque solo era un dedo, ¿pero ahora? Mierda.
Deslicé un tercer dedo, rogando no hacerle daño, rezando incluso para que eso fuera suficiente. No presumí, pero yo era más grande que la media, dejando a Emmett de lado. Intenté distraerla con la mano derecha en su pezón, pellizcándolo y amasándolo mientras me alineaba a mí mismo en su entrada. Usé mi mano izquierda para abrir sus labios, proseguí metiendo mi punta en su cuerpo y ajustándome a mí mismo hasta encontrar el ángulo perfecto. Ella estaba húmeda y el condón estaba bien lubricado, pero ella seguía estando tensa y resistiéndose. Yo sabía que ella quería, pero su cuerpo le estaba diciendo que me rechazara.
"¿Me sientes aquí?", le hablé al oído, presionándome mientras lo hacía. "¿Todavía quieres esto, Bella?"
"Sí", dijo ella con voz temblorosa. "Es solo que... se siente..."
"¿Qué, Bella? Dímelo... por favor".
"Se siente como si me estuvieras apuñalando".
¡Mierda! Levanté su pierna de encima y la puse hacia adelante, por lo que se apoyó en la cama al otro lado de ella. Me moví para poder llegar a ella desde este ángulo y traté de presionarme hacia adelante. Golpe... golpe... empujón. La punta se deslizó finalmente entre sus labios externos, y la sostuve.
"Respira, Bella".
Ella soltó el aliento y sentí que todo su cuerpo se relajaba. "¿Mejor, cariño?"
"Sí", dijo ella. "Es bueno... creo".
Eso era todo. Yo estaba a solo un empuje de lo que ambos queríamos. Cogí su mano izquierda con la mía y puse las manos entrelazadas alrededor de su cintura, sosteniéndola con fuerza. Dejé caer mis labios en el hueco de su cuello y le advertí: "¡Aquí vamos! Respira profundamente..."
Su pecho se expandió y me sumergí en su interior con un rápido movimiento.
"¡AAAYYYYY!", ella gritó, asustándome y haciendo que me detuviera en seco.
"Mierda, Bella, ¿estás bien?"
"Sí", respondió ella, todavía con la respiración alterada.
"¿Debo parar?"
Por mucho que yo quería esto, nunca lo habría disfrutado si pensaba que la estaba lastimando.
"No", respondió en voz baja. "Sigue adelante". Cristo, eso sonó como si estuviera apretando los dientes. No era exactamente lo que yo esperaba...
"Bella, yo-"
"Edward", ella dijo de manera uniforme. "Yo quiero esto. Hazme el amor".
Yo era un hombre débil. Esas palabras me golpearon hasta lo más hondo. Y me fue imposible negárselo.
Separando nuestras manos, enganché la mía bajo la rodilla de Bella y realmente me concentré en visualizar la trayectoria de sus paredes interiores. Mis próximos dos empujes causaron que ella se estremeciera, y cuando yo estaba a punto de perder el corazón, finalmente conectamos de la manera correcta. Me deslicé hasta el final dentro de ella y mis pelotas chocaron contra su cuerpo en la parte donde estábamos unidos.
Bella dejó escapar un sorprendido: "¡Ahhh!" y se removió con mi siguiente movimiento. "Mmmm", gimió, relajando los músculos y sintiéndose cómoda a mi alrededor. Ella se alineó a sí misma y se empujó de nuevo en mí con cada empujón para que la penetrara más profundamente en el interior.
"¿Se siente bien?". Di que sí, te lo ruego.
"Sssí", dijo entre dientes. "Mmmmm".
Sabiendo que ella estaba disfrutando de esto ahora, por fin me concentré en mi propio placer. Entré en ella una y otra vez, con más entusiasmo cada vez. Nuestros cuerpos, húmedos por el sudor y el esfuerzo compartido, se moldearon juntos. Ella se acopló a mi ritmo y aumentó la fuerza cada vez que chocábamos.
"¡Ahh... te siento dentro de mí...!"
¡Mierda! "¡Dios, Bella, eres tan caliente y estrecha!"
"¡Mmmmmmm!"
"¡Nnnnnnnggggg!"
"Ahhhhhhhh"
Desesperado porque Bella compartiera mi clímax, deslicé mi mano hasta su clítoris y lo acaricié suavemente. Ella se molió contra mi mano en frente y sobre mi polla atrás.
Y fue entonces cuando Rufus Wainwright apareció:
He oído que había un acorde secreto
Que David tocaba y agradaba al Señor
Pero realmente no te preocupas por la música, ¿verdad?
Dice así, el cuarto, el quinto
La menor cae, el mayor se levanta
El rey desconcertado compone aleluya
Aleluya, Aleluya
Aleluya, Aleluya...
~BPOV~
Aleluya era la expresión perfecta de ese momento. Yo permití que el milagro de nuestro amor se arrastrara sobre mí y me entregué totalmente a la belleza de la música, al momento, y al chico increíble unido a mí en esta intimidad perfecta.
Hubo un tiempo en el que me dejaste saber
Qué era real y casi inferior
Pero ahora nunca me lo muestras, ¿verdad?
Y recuerdas cuando me movía contigo...
¡Señor, cómo se movía en mí! Cubrí su mano con la mía y sentí sus dedos acariciándome. Sus gruñidos se estaban acercando entre sí y sus golpes eran más urgentes.
"¡Me corro... Ungh... OH DIOS... me corro!", gritó él.
"Mmmmm", le respondí de una manera ininteligible.
La bendita noche fue moviéndose también
Y todos nuestros alientos dibujaron un aleluya
Aleluya, Aleluya
Aleluya, Aleluya…
En medio de los Aleluyas lastimeros, Edward llegó a su clímax, perdiéndose completamente en la sensación. Contuvo el aliento y me estranguló en su agarre desesperado por tres segundos enteros mientras él temblaba y explotaba dentro de mí.
Fue un grito silencioso que se sintió pero no se escuchó. Me sentí parte de él más que nunca, este acto que le daba tanto placer ocurrió dentro de las profundidades de mi cuerpo. No como cuando lo tomé en mi boca, no, eso era superficial en comparación con la forma en la que estaba enterrado dentro de mí ahora mismo.
Su respiración era pesada en mi cuello y sus dedos reanudaron su propósito acariciándome mientras descendía desde su altura. Él quería hacerme venir de nuevo, pero no lo necesitaba ni lo quería. Su cuerpo caliente envuelto alrededor y dentro de mí era todo lo que deseaba. Colocando mi mano sobre la suya, entrelacé nuestros dedos. Ese no era el punto, le dije sin palabras. Pasé su brazo por mi cuerpo y llevé su mano a mis labios.
Aleluya, Aleluya
Aleluya, Aleluya.
"Feliz Año Nuevo, Edward", le susurré, lleno hasta el borde e satisfacción y amor.
"El más feliz", él estuvo de acuerdo.
El Aleluya dio paso a una introducción orquestal y I Don't Want to Miss a Thing de Aerosmith. Edward cantó suavemente detrás de mí, fue casi un ronroneo:
"Podría permanecer despierto solo para escucharte respirar
Ver tu sonrisa mientras duermes
Aunque estés lejos y soñando
Podría pasar mi vida en esta dulce rendición
Podría quedarme perdido en este momento para siempre
Cada momento que paso contigo es un momento que atesoro... "
Edward me golpeó suavemente el hombro y yo giré el cuello. "¿Hmm?", pregunté, todavía soñadora con su sexy canto.
Su sonrisa era enorme. "Este año todavía no te he dicho cuánto te quiero".
Llevé mi mano a su mejilla y acerqué mis labios a los suyos en esta posición incómoda para darle un beso, porque siempre valía la pena. Steven Tyler comenzó la siguiente estrofa mientras nuestros labios y lenguas se conectaban.
Yo no quiero cerrar mis ojos. No quiero caer dormido
Porque te extrañaría, nena, y no quiero extrañar nada
Porque incluso cuando sueño contigo, tengo el sueño más dulce sueño
Yo aún te extrañaría nena y yo no quiero extrañar nada.
"Bueno, ponte delante entonces", respondí cuando mi cuello no pudo soportar la contorsión un momento más.
"Te quiero mucho, Bella".
Situado cerca de los latidos de tu corazón
Me pregunto qué estás soñando, si me estás viendo
Entonces beso tus ojos y agradezco a Dios que estemos juntos
Y yo solo quiero estar contigo en este momento para siempre
No quiero perder una sonrisa
No quiero perder un beso
Solo quiero estar contigo aquí, contigo así
Solo quiero tenerte cerca, sintiendo tu corazón muy cerca del mío
Y tú te quedarás aquí, en este momento, por el resto del tiempo.
^EPOV^
Dándole unos cuantos besos en el hombro, salí de ella. Bella se quejó por mi ausencia, haciéndome reír mientras yo ataba el condón. "Ya vuelvo", le prometí, pasando la mano por su espalda antes de rodar fuera de la cama.
Fiel a mi palabra, volví enseguida para encontrarla acostada de espaldas. Pasé el paño caliente contra su tierno cuerpo. "Mmmm, eso se siente bien", tarareó.
"¿Sientes dolor?"
"En realidad no".
"¿Lista para otra ronda?", bromeé.
"No mucho", ella se rió. "Pero gracias por la oferta".
"En cualquier momento", le respondí. "No, en serio, Bella. Lo digo en serio. Cuando quieras. Cualquier lugar. Cualquier posición. Soy tu hombre".
"Es bueno saberlo, Edward. Gracias", dijo ella sonriendo.
"Me estabas ocultando algo", la acusé, con lo que dirigió su mirada hacia mí. Me apoyé de lado sobre un codo, y pasé el tanga azul marino por encima de su ombligo.
"Hmm", ella lo consideró. "Pensé que menos podría ser más".
"Ciertamente hay algo que decir acerca de esto... ¿la próxima vez? Creo que esto podría ser muy divertido".
Ella se rió. "¿Con o sin el resto del traje?"
"Si no vas a querer una segunda ronda en este momento, realmente no puedes decirme cosas como esas", gruñí. "De todos modos, ¿de dónde sacaste ese traje? Ha sido perfecto".
"Sue me lo compró para Navidad".
"Ahhh". Eso tenía más sentido. "Yo sabía que le gustaba a Sue".
"Así que... ¿y la música?"
"¿Sí? ¿Te ha gustado?"
"Era como si hubieras preparado las canciones para que coincidieran con la coreografía. ¿Cómo lo sabías?"
"Solo me diste hasta la medianoche. Tuve que permanecer en el tema".
"Bueno, ha sido perfecto".
"Es difícil equivocarse con Elvis, Andrea y Enrique".
"Yo no estaba hablando solo de la música, Edward".
Llevó su mano a mi sien y pasó sus dedos por mi pelo.
No sabía qué decir.
¿Gracias?
¿Eres perfecta?
¿Te sentía como si tuviera el cielo a mí alrededor?
¿La próxima vez definitivamente te miraré a los ojos?
No importaba que no tuviera palabras, porque nunca saldrían con el enorme nudo en mi garganta. A veces, simplemente no había nada que decir.
"¿Pones la primera canción de nuevo para mí?", preguntó ella con dulzura.
Como el iPod estaba en su lado de la cama, le sonreí antes de sumergirme en su cuerpo desnudo para impulsar y darle al 'play'.
"¡Mmmmff!", exclamó ella, atrapándome con su mano sobre mi espalda.
Subí el volumen y la habitación se inundó con la guitarra acústica. Moviéndome hacia atrás, alineé mi cuerpo con el de Bella, quitando la toalla mojada de nuestro camino. Mis dedos se extendieron unos centímetros más allá de ella, pero estábamos rodilla contra rodilla, muslo contra muslo, cadera contra cadera y pecho contra pecho. Piel suave contra piel suave.
Me encantaba que pudiéramos estar juntos de esa manera, no había tensión en el aire, no había barreras entre nosotros, no había cosas más grandes que yo hubiera hecho y ella no hubiera experimentado. Estaba descansando sobre mis codos sonriendo a mi novia como un tonto feliz.
"Canta", susurró, mientras la orquesta llena la habitación.
Canté:
"Bésame, bésame mucho
Como si fuera esta noche
La última vez
Bésame, bésame mucho
Que tengo miedo a perderte,
Perderte después".
Mi canción era un susurro a corta distancia. Supuse que no le gustaba mucho mi forma de cantar, porque al poco de empezar la segunda estrofa ella envolvió sus manos detrás de mi cuello y tiró mi boca a la suya.
~BPOV~
Amaba el canto de Edward, pero amaba más sus besos.
/-AL DÍA SIGUIENTE-/
^EPOV^
"Papá, por favor, ¿no puedes hacer que mamá deje de llorar?"
"Ella va a estar bien tan pronto como todo lleguéis al interior del aeropuerto. Es solo la despedida lo que la pone tan triste", explicó.
"Sin embargo, ella me hace sentir muy mal", le dije, mirando a mamá abrazar a Bella, las lágrimas se veían desde los dos pares de ojos. "Uf, ahora Bella llorando", me lamenté más.
"Dame un abrazo, Edward, y deja de preocuparte por tu madre. Vamos a estar bien".
Entré en sus brazos y él me dio un cálido y fuerte abrazo. "Gracias por todo, papá. Esta ha sido la mejor Navidad", le dije, mis ojos vagaron a mi regalo mientras mamá finalmente la soltaba.
"Ha sido genial tenerte en casa. Cada vez que quieras traer a Bella, ella es bienvenida".
La verdad era que yo ya había empezado a conspirar en secreto sobre cómo llegar a un acuerdo con Bella para que ella pasara el verano con nosotros. El programa con el que yo trabajaba siempre buscaba grandes entrenadores para trabajar con los niños, y Bella sería una adición fabulosa para el personal. Pero todavía no había tenido el valor de abordar el tema con ella.
Papá me liberó con un último consejo: "Quédate en la cima de tu trabajo ahora. Sabes que puedes hacerlo, pero no te descuides".
"No lo haré, papá. Lo prometo".
"Bien", dijo con un golpe final sobre mi espalda. "Buen viaje, Edward".
Mantente bien.
Cuida de mamá.
Ten cuidado al conducir a casa.
Me puse al lado de Bella, y papá le dio un suave abrazo. Ellos murmuraron en voz baja entre sí, y admiré la naturalidad con la que Bella encajaba con mi familia. Jasper y Alice ya se habían despedido y estaban en la línea de seguridad.
Mamá acabó con Rosalie y se permitió a sí misma ser barrida por Emmett en un exuberante abrazo de oso. Él siempre llevaba una sonrisa a su cara, y yo estaba un poco celoso de eso, porque sabía que era mi turno y me iba a poner a llorar. Di un paso más cerca de ellos y oí las últimas palabras de Emmett.
"Ahora, Ma, no dejes que papá haga que cocines para él más de tres veces a la semana. Y asegúrate de que solo trabaja hasta tarde un sábado. No dejes que esos amigos del jefe se refugien aquí. Y aléjate de HBO, sabes que es demasiado violento para ti y... "
"Emmett" -ella se rio- "lo tengo, cariño. Gracias".
Él la puso abajo y la señaló con el dedo. En su voz más grave, dijo: "Voy a estar recibiendo informes sobre ti".
"No señales, querido. No está bien. Ya sabes eso, Emmett".
"Sí, mamá", dijo él con buen humor, dándole un último beso en la mejilla.
"Cuida de esa hermosa chica tuya, ¿de acuerdo?"
"Por supuesto que lo haré, mamá".
Ella se volvió hacia mí y puso sus manos en las mías. "Edward".
Estaba hecho papilla. "Mamá". ¿Podrías por favor no hacerme llorar?
Ella soltó mis manos una vez para acercarme lo suficiente para envolver sus manos alrededor de mi espalda. "Estoy tan orgullosa de ti. Te echaré de menos cuando te vayas".
"Lo sé, mamá".
"Ha sido maravilloso tenerte en casa".
"Gracias por todo", hablé cerca de su oído. "Han sido unas grandes vacaciones".
"Me alegro de que hayáis disfrutado. Estoy tan feliz por ti, Edward. Bella es una chica encantadora. Y ella es tan buena para ti".
"Lo sé, mamá".
Ella se alejó para darme una de sus miradas. "Y ella es la chica más afortunada de la tierra por tenerte a ti, Edward".
Me reí. "Me aseguraré de decírselo si se le olvida".
"Hazlo", dijo sonriendo. Vi las lágrimas en sus ojos, pero ella no las derramo en ese momento. Gracias.
~BPOV~
Pobre Edward. Las despedidas eran difíciles para él, ¿y quién podría culparlo? Él tenía una vida maravillosa aquí, y se iba muy lejos de casa. Además, entre los susurros y los abrazos juguetones, apenas conseguimos conciliar el sueño la noche anterior. Por mucho que yo no pudiera esperar para volver al campus, cuando la alarma se activó esta mañana fue muy difícil tener que salirnos de la pequeña burbuja de intimidad que habíamos construido nosotros mismos en la cama de Edward.
Como los padres sabios que eran, Carlisle y Esme nos esperaban a todos nosotros en la planta baja esta mañana, cuando llegaron a casa. A pesar de que no me vieron salir de la habitación de Edward, sentí como que lo que hicimos anoche estaba escrito por toda mi cara para que todos lo vieran. Yo no podía tener el mismo aspecto cuando me sentía como una persona completamente diferente esta mañana. Este año.
Pero si Carlisle y Esme habían detectado algo anormal, fueron demasiado educados como para hacer comentarios al respecto, se lo agradecí al Señor. Rose era otra historia. Ella me arrinconó en el coche y me bombeó para que contara los detalles, le proporcioné muy pocos.
"¿Él estuvo increíble?"... "¿Te dolió?"... "¿Cómo lo hiciste?"... "¿Has tenido un orgasmo?"
"Rose, lo siento. Yo no me siento como para compartir eso", le dije. Ella entendió el mensaje y dejó de preguntar.
O) (O
Habíamos levantado el brazo entre nosotros, así que yo estaba acurrucada con mi espalda sobre el pecho de Edward mientras él se inclinaba contra la ventana. Debajo del escaso cuadrado de paño grueso y suave de la compañía aérea, ambos brazos estaban a mí alrededor, y nuestras cuatro manos estaban entrelazadas en mi regazo. Debido a la regulación del cinturón de seguridad, no estábamos tan cerca como me gustaría estar, pero mi mejilla estaba apoyada contra su corazón y podía sentir cada latido. La palabra "satisfecha" flotaba felizmente alrededor de mi cabeza, ya que ambos dormitamos y estuvimos tranquilos todo el camino de regreso a Manchester. Jasper estaba desplomado en su silla junto a mí, con Alice en el pasillo, y Emmett y Rose se abrazaban de manera similar a nosotros. Los fuertes ronquidos de Emmett se escuchaban por toda la cabina, estaba segura. De vez en cuando Rose le daba un codazo para tranquilizarlo.
Cansados de nuestro viaje y de la resaca en mayor o menor grado de nuestra celebración, los seis hicimos nuestro camino de regreso a los dormitorios desde donde el autobús nos dejó en el campus. Era hora de cenar en la universidad, a pesar de que se sentía como si fuera más temprano para nosotros, y estábamos dispuestos a llenar nuestros estómagos en la cafetería e irnos a la cama.
"Voy a tener que aprenderme el nuevo horario," le dije, estudiando nuestras dos horarios de lado a lado en mi escritorio.
"Bueno, al menos los lunes, miércoles y viernes a las nueve tenemos juntos Historia del Rock".
"Parece que tienes Gestión Empresarial al mismo tiempo que yo tengo Trascendentalismo, y están bastante cerca una clase de la otra".
"¿Trans… qué?"
"No importa. Bueno, Economía y Marketing son los martes y jueves, de una a cuatro de la tarde. Eso es bueno... podrás dormir hasta tarde esos días".
"Sí, y tú no tienes Tragedias de Shakespeare hasta las 10:30, así que está todo bien".
"Parece que nuestra única mala noche será los miércoles cuando yo tengo Escritura Académica de siete a diez".
"Eso suena brutal", dijo él con una expresión de verdadera angustia cruzando su cara, eso me hizo reír.
"No debería ser tan malo. Además, tengo a Banner", sonreí.
"El profesor mascota", dijo sonriendo, rodando los ojos.
"Estás celoso", repliqué.
"Ah, sí, ya me gustaría estar escribiendo esa mierda académica y leer literatura transatlántica e intergaláctica," él sonrió
"Oh, Dios mío. Estás totalmente pidiendo eso", le aceché.
Por suerte, él estaba de pie justo en frente de mi cama cuando sonrió y dijo: "Acércate, Bella". Creo que fue el pequeño movimiento de su mano haciéndome señas para que fuera hacia él lo que realmente cerró el tema.
Me lancé a través del aire y lo abordé en la cama. Se vio agradablemente sorprendido por mi ataque y encantado de haber caído de espaldas conmigo encima de su cintura. Tomé sus manos y las levanté por encima de su cabeza, sosteniéndolas contra el colchón. Él me dio otra sonrisa y me desafío: "¿Ahora qué vas a hacer, Bella?"
"Voy a amarte como a la vida, Edward Cullen".
"Hazlo, cariño", él respondió.
… …
LISTA DE CANCIONES DE EDWARD PARA LA PRIMERA VEZ DE BELLA:
Andrea Bocelli, Bésame Mucho
Enrique Iglesias, Hero
Muse, Feeling Good
Seal, Here I am, Baby
Billy Joel, She´s always a woman
Elvis Presley, Fools Rush In
Rufus Wainwright, Hallelujah
Aerosmith, I don´t want to miss a thing
