El día de la graduación por fin había llegado, tal y como lo prometieron, Ieran y Fujitaka llegaron dos días antes de la misma, cosa que les pareció inusual a sus hijos, ya que sus viajes de trabajo solían durar no más de un fin de semana, pero decidieron no hacer preguntas al respecto.

Tal y como Touya lo había prometido, no había perdido a su hermana ni a su hermanastro de vista desde que llegó a Tomoeda, por lo que la pareja apenas y había tenido tiempo de verse en toda la semana y darse un par de besos ocasionales cuando Touya no se encontraba cerca.

Había sido una hermosa ceremonia de graduación, a la cual habían asistido Fujitaka, Ieran, Touya, Yukito y, además todas las hermanas de Syaoran en compañía de Meiling quienes decidieron realizar un corto viaje para la graduación y para hacer una pequeña visita a su familia. Además, Meiling estaba emocionada por ver a todos sus amigos de Tomoeda, por lo que no desaprovechó la oportunidad de viajar.

Todos los familiares lejanos habían llegado un par de días antes de la graduación, y a pesar de que no se quedaron en la casa de los Kinomoto, los habían ido a visitar todos los días, por lo que Sakura y Syaoran apenas y pudieron tener un tiempo a solas por las noches en la cocina cuando se suponía que estaban tomando agua, sin embargo, Touya los había interrumpido varias veces por no confiar en ninguno de los dos a esas horas de la noche.

Esa noche luego de la graduación que tuvo lugar en la tarde de aquel día, tanto los Kinomoto como los Li se encontraban en la casa familiar en un pequeño y sencillo brindis para celebrar la graduación de Sakura y Syaoran, cosa que los puso aún más nerviosos porque se suponía que esa noche les dirían toda la verdad a sus padres, aunque no contaban con la presencia del resto de las personas que estaban acompañándolos.

Casi no habían hablado ese día, y eso los tenía aún más nerviosos; Syaoran se encontraba en un rincón de la sala solo, viendo como Sakura era acosada por sus hermanas, como siempre lo hacían cuando tenían mucho tiempo sin verlos. Sonreía al verla feliz y recordando lo hermosa que se veía en la graduación con su sencillo vestido color rosa pálido y sonriendo de oreja a oreja mientras recibía su diploma.

Sin embargo, su sonrisa se aplacó un poco cuando sus ojos se encontraron con los de Touya dándole una celosa mirada que lo hizo apartar la vista de su novia, solo para no molestarlo. Ya se lo había advertido, porque obviamente, Syaoran no se salvó de una conversación de hombre a hombre con su hermanastro/cuñado esa primera noche que estuvo en casa luego de enterarse de su relación con su hermana menor.

-Flashback-

Syaoran estaba arropándose para apagar la luz e irse a dormir, no se atrevería en aquella noche a visitar a Sakura cuando apenas Touya podía aceptar que estaban juntos, trataría de no hacerlo enfadar demasiado. Sin embargo, cuando por poco cumplía su cometido Touya entró a la habitación y le habló.

-Ni se te ocurra dormirte ahora, vamos a hablar – Dijo él sentándose en su propia cama mirando a Syaoran acusadoramente.

El joven chino suspiró resignado, ya se imaginaba que algo así pasaría, por lo que se sentó frente a él y habló – Sólo dilo.

-Escucha mocoso – Empezó Touya – Ni creas que porque los he aceptado me parece correcto que se acuesten, creo que se han precipitado.

Syaoran bufó – Créeme, yo tampoco quería que tú te enteraras de que lo hacíamos.

-En fin, supongo que no puedo arreglar eso – Dijo resignado – Por lo que te voy a advertir que si se te ocurre obligarla, si quiera a darte un beso, voy a matarte, así que más te vale respetarla.

Syaoran se limitó solo a escucharlo – Si llego a enterarme que lo han hecho conmigo estando aquí y/o con nuestros padres, vendré directo a castrarte, así que asegúrate que no me entere.

-Tampoco querría que te enterases.

-Cierra la boca – Siguió Touya – Y por el amor de Dios, usa protección, porque solo tienen 18 años y si llega a quedar embarazada y le arruinas su futuro, me encargaré de que lo pagues cada día de tu vida ¿entendiste, mocoso?

-No soy idiota, Kinomoto – Respondió Syaoran – Y solo para que no te preocupes, si nos estamos cuidando, te aseguro que no serás tío aún.

-Más te vale – Dijo Touya – Y espero que recuerdes lo que te dije cuando te conocí.

Syaoran lo miró extrañado – ¿De qué hablas?

Touya lo miró seriamente – A pesar de que odio admitirlo, siempre supe que tú la mirabas de otra forma, no como a una hermana, y eso me hizo odiarte desde ese día que te mudaste y la ayudaste con la cortada, por eso aquel día cuando te conocí te dije que no la hicieras sufrir o te ibas a arrepentir, mi palabra sigue en pie. Buenas noches.

Y junto con decir esto Touya apagó la luz y se cubrió con sus sábanas, dejando a Syaoran analizando sus palabras y todas las acciones por parte de Touya desde que lo conocía, y es que ahora su odio corrosivo hacía él y sus extraños celos cuando estaba cerca de Sakura, tenían sentido después de todo.

-Fin de Flashback-

A pesar de que aquella había sido una extraña conversación con su hermanastro, Syaoran se sentía tranquilo de haberla tenido, de hecho, nunca habían tenido una conversación tan productiva y sin tantas peleas e insultos de por medio.

Por otro lado, Ieran miraba a su hijo desde el otro lado de la habitación, la mujer se encontraba realmente nerviosa, y Fujitaka quien se encontraba a su lado apretó su mano, sabía a qué se debía su comportamiento, habían tomado la decisión de hacerlo aquella noche, no podían retrasarlo más, por lo que le habló a su esposa en voz baja.

-Creo que deberíamos hacerlo ahora, las chicas están ocupadas interrogando a Sakura, por lo que podemos hacerlo lo más discreto posible.

Ieran asintió – Sí, no tiene caso retrasarlo más – Ella alzó su mirada y llamó a su hijo sin sonar demasiado nerviosa para no captar la vista del resto de los presentes.

Syaoran se paró frente a ellos, y fue su madre la primera en levantarse seguida de Fujitaka para dirigirse discretamente a la cocina. Syaoran no entendía la extraña actitud de sus padres, pero decidió no preguntar hasta que ellos decidieran contarle que era lo que estaba pasando. Cuando por fin estuvieron solo los tres fue Ieran quien habló primero.

-Xiao Lang, tenemos algo importante que decirte.

Syaoran frunció el ceño y sintió un nudo en la garganta, su madre lucía bastante preocupada y, además lo había llamado por su nombre en chino, por lo que la cosa iba en serio.

-Madre me están asustando – Dijo el muchacho – ¿Qué pasó?

Ieran suspiró – ¿Recuerdas que estuvimos fuera casi toda la semana? – Él asintió – Pues no les dijimos toda la verdad a ti y a Sakura, no estábamos de viaje por trabajo, en realidad estábamos en Hong Kong.

Syaoran se sorprendió ante aquello y siguió escuchando a su madre – Tenía un importante asunto por resolver, sobre ti hijo.

- ¿Qué clase de asunto? ¿Por qué no sabía nada al respecto, madre? – Preguntó un tanto furioso y confundido.

-Es sobre tu padre – Soltó la mujer – Verás, cuando él murió dejó algo más que su herencia para ti y para tus hermanas.

Syaoran no decía nada, simplemente escuchaba a su madre quien cada vez se veía más preocupada – Pero tú al ser el único hijo que tuvo Hien heredaste el liderazgo del Clan Li, te hablé una vez sobre eso ¿recuerdas?

El joven asintió aún sin asimilar lo que trataba de decirle su madre – El asunto es que fui contactada por el Consejo cuando cumpliste 18, por tu mayoría de edad esperaban que tomaras el mando del Clan inmediatamente, pero aún estabas en la escuela y no me insistieron solo por eso. Pero se han enterado de que hoy te graduarías por lo que tuve que atender el asunto personalmente en Hong Kong.

-Pero madre ¿por qué no me has dicho? Podría haberte acompañado, estamos hablando de mi vida ¿acaso no tengo algún tipo de voz en esto?

Ieran se tensó – No quise escondértelo Syaoran, es solo que sabía cómo reaccionarías al saber todas las condiciones que debes cumplir al convertirte en el líder del clan, y tuve que ir hasta Hong Kong para tratar de cambiarlas porque sabía que no eran justas para ti.

-No entiendo ¿de qué condiciones están hablando? ¿Ser el único hijo de mi padre no debería ser suficiente?

-Ojalá fuese así se sencillo – Resopló la mujer – Al morir tu padre mantuvimos el apellido Li, pero nunca te has preguntado cuando me casé con Fujitaka ¿por qué fui la única que cambió su apellido?

-Sí, madre – Respondió Syaoran – Pero siempre creí no tenía alguna importancia, de todas formas, vivo o muerto sigue siendo mi padre.

-Esa es una razón – Siguió Ieran – Pero también porque el consejo al saber de mi compromiso con Fujitaka me permitió dejar de ser una Li, pero no a mis hijos, por la herencia de tu padre y por tu futuro como Líder del Clan Li.

-Madre sé que esto no es tu culpa, pero no pretendo liderar un Clan del que apenas conozco, no tiene ningún sentido.

-Pero es tu derecho de nacimiento, hijo – Dijo la mujer – Además, el liderazgo del Clan no fue el único motivo de mi visita a Hong Kong.

Syaoran no dijo nada, solo le sostuvo la mirada a su madre hasta que ella soltó algo que lo dejó helado – Como parte de todo el protocolo, te han comprometido con una chica de otro Clan antiguo, el Consejo me la presentó en mi viaje.

Él creyó no haber escuchado bien y, de hecho, quedó en su sitio tratando de asimilar lo que su madre había dicho para luego explotar – ¡¿Y qué demonios se han creído ese montón de ancianos para decidir todo acerca de mi vida?!

-Syaoran – Dijo su madre, ella esperaba ese tipo de reacción por parte de él – Tienes que entender tu posición.

- ¡Y una mierda mi posición! ¡Estamos hablando de mi vida!

Syaoran salió de la cocina hecho una furia, todos los demás presentes ya se habían quedado en silencio cuando escucharon los gritos del muchacho provenientes de la cocina. Cuando él salió del lugar seguido de sus padres, posó sus ojos en Sakura quien lo miraba con preocupación y confusión, se sentía de lo peor, ni siquiera sabía cómo mirarla a la cara luego de saber todo aquello, solo sentía furia en su interior.

-Xiao Lang, tenemos que hablar – Dijo Ieran entrando a la sala con Fujitaka – No puedes huir de esa forma.

Syaoran se giró para encarar a su madre y padrastro – ¡No voy a cambiar toda mi vida solo porque mi apellido me obliga a hacerlo! ¡No quiero liderar ningún jodido Clan! ¡Y mucho menos quiero casarme con una desconocida!

Al escuchar esa última parte Sakura sintió si una estaca atravesara su corazón – ¿De qué prometida está hablando? ¿Qué está ocurriendo? – Tantas preguntas se arremolinaban en su cabeza mientras Syaoran le seguía sosteniendo la mirada a sus padres, aunque esta vez fue Ieran quien habló.

-Intente convencer al Consejo de que no podían obligarte a casarte, pero sus reglas son inadmisibles, Xiao Lang – Explicó Ieran bajo la mirada de todos los presentes – Además, no me tomaron mucho en cuenta por ya no ser una Li.

Fujitaka tomó a su esposa del hombro y le habló a su hijastro – Syaoran incluso yo intenté apelar, te conozco desde que eras un niño y sabía que no te iba a agradar para nada la idea del matrimonio arreglado, pero ni siquiera me escucharon.

-Un grupo de ancianos no tiene derecho de decidir mi vida entera, están completamente equivocados si piensan que les haré caso – Dijo el muchacho.

-Xiao Lang, entiéndelo – Dijo Ieran – Según el Consejo ya cumples con todos los requisitos necesarios para convertirte en el líder, eres mayor de edad, terminaste la escuela y estás preparado para iniciar tu entrenamiento para ser un líder en Hong Kong, además, saben que no estás para nada casado, y que no tengas pareja les facilita las cosas.

-No, madre – Respondió Syaoran – La verdad es que no me creo para nada capaz de liderar un clan, soy mayor de edad y creo que puedo tomar mis propias decisiones sin que un Consejo de ancianos chiflados interfiera, además, todos se equivocan, no cumplo con todos los requisitos para hacerlo.

Todos los presentes lo miraron confundidos y el joven volvió a hablar – Si tengo pareja.

-Hijo ¿tienes una novia? – Ieran admitía que en otras circunstancias se habría alegrado, pero dada la situación no tenía idea de cómo reaccionar ante esa confesión.

Sakura por su parte, sentía como si el corazón en cualquier momento se fuese a salir de su pecho, Syaoran la miró de reojo antes de volver a dirigirse a sus padres.

-Sí, madre – Respondió con un ligero nudo en la garganta – Tenemos varios meses juntos, y es la chica más fantástica que he conocido, no pienso cambiarla por una desconocida ni por ninguna otra chica de este mundo.

- ¿La conocemos? – Preguntó Fujitaka.

-Más de lo que crees – Dijo Syaoran sonriendo levemente y aunque un poco indeciso sobre si soltar lo siguiente o no, lo dijo antes de acobardarse – Ella está aquí ahora.

Todos miraron a Syaoran como si se hubiese vuelto loco, a excepción de Touya, él solo miraba de reojo como su hermana menor se levantaba del grupo donde estaba con las hermanas de Syaoran y con Meiling, y bajo la curiosa y confundida de mirada de todos los demás se paró al lado del chico y tomó su mano.

Sakura a pesar de sentir que un nudo apretaba su garganta sintió como Syaoran apretó fuertemente su mano y mirando a sus padres habló – Sí, aquí estoy.

Y tal como era de esperarse, los ojos de todos se abrieron de par en par y el silencio que albergó la sala nunca había sido tan ruidoso hasta ese momento.

oOo

N/A: Hola a todos! Ok yo sé que dejarlo así fue cruel, pero es que después iba a salir demasiado largo, además saben que me encanta el drama y dejarlos en suspenso, ojalá no quieran matarme por esto jajaja. Me alegro de que en el capítulo anterior a todos les haya gustado la actitud de Touya, pero que con este capítulo hagan lo mismo y me digan que piensan en los comentarios. ¡Nos leemos el lunes, no desesperen;) Gracias por leer, les mando besos y abrazos!