Apartamento de los Kou
-Se está haciendo tarde y Yaten aún no se levanta –Taiki comenta viendo la hora.
-Lo llamaré -Seiya se dirige a su habitación y toca la puerta. Al no recibir respuesta abre con suavidad. Ve la cama sin usar y sonríe con malicia antes de regresar a la sala.
-¿Está enfermo? –le interroga el castaño
-Creo que está mejor que nosotros –Seiya sonríe de oreja a oreja –No vino a dormir
-O tal vez tuvo un accidente. Él no se quedaría a dormir fuera sin avisar
-Si tú lo dices… Sabes que lo que siente por Mina lo ha hecho cambiar. Jamás pensé ver a Yaten ruborizándose y saludando como tonto a una chica –agrega recordando la tarde anterior y remedando a su hermano
-No tengo nada que opinar al respecto –sentencia Taiki –Lo llamaré para saber donde se encuentra –marca el número del peliplateado y pone el altavoz.
Casa de Mina
La señora Keiko abre la puerta de entrada y se pasma al ver a su jefa dormida en el sofá abrazada por un joven que está segura ha visto en alguna parte.
En el año que lleva trabajando para ella nunca antes se había encontrado con esa escena, la chica jamás había invitado a un hombre a la casa. Por fortuna solo duermen, sin evidencia de que haya sucedido algo más. El joven tiene semiabierta la camisa, solo eso. En ese momento suena un celular.
Yaten busca en su bolsillo, abre los ojos lentamente y ve a Mina apoyada sobre él profundamente dormida. La noche anterior después de asear y ordenar la cocina, mientras bromeaba diciendo que su cocina tiene más utensilios que un restaurante salieron a la sala a tomar el café, y ponerse al día con sus vidas y entre besos, anécdotas y proyectos los fue venciendo el cansancio.
-¿Hola? –En ese momento se da cuanta que una mujer los observa atónita desde la entrada.
Torpe y rápidamente se levanta tumbando a Mina en el proceso.
-¡Ey! ¿Está temblando? –Ésta se pone de rodillas y mira asustada a su alrededor
Yaten avergonzado extiende la mano y la ayuda a levantar al tiempo que escucha a Taiki por el teléfono sin quitar la vista de la mujer.
-"¿Dónde rayos…?" –le demanda Taiki. Pero calla cuando escucha a Mina
-Señora Keiko, disculpe nuestro aspecto. Lo que pasa es que nos quedamos dormidos después de…
-tranquilícese señorita Mina –Keiko la interrumpe restándole importancia
-"¿Después de qué?" –Taiki se ahoga
-Le pido de antemano disculpas por el estado de la alcoba, pero anoche… -Mina se ruboriza mirando con el rabillo del ojo a su novio intentando no delatarse
-"¿La alcoba? ¿Anoche qué?" –Ahora es Seiya quien habla.
-Déjeme presentarle a mi novio, su nombre es Yaten Kou. Yaten la señora que ordena todos mis desastres Keiko Adashi –Ambos hacen una reverencia en silencio.
Keiko entra en la cocina y sale completamente maravillada
-Qué lindo, no lo había visto tan lindo
-"¿No había visto nada tan lindo?" –Seiya
-"¿Acaso estás sin ropa?" – Reclama Taiki
-Muchachos los llamo luego. –Interrumpe antes de que continúen con esas extrañas preguntas sin sentido
-Tome asiento señora Keiko –la invita Mina. Los chicos se sientan juntos en el sofá que compartieron la noche anterior –Necesitamos hablar con usted
-¿De qué quiere hablarme señorita Mina? –preocupada la interroga
-Yaten y yo hemos decidido… –el rostro de la mujer se contrae
-Lo que queremos decirle -se apresura Yaten antes de que la mujer rompa a llorar - es que si está en la capacidad de venir tres veces a la semana. También queremos aumentarle el sueldo diez por ciento por día, lo que equivale a que recibirá semanalmente… – pronuncia una cifra que provoca llanto de agradecimiento en Keiko –Si le parece bien
-Verá, usted sabe que no soy nada ordenada, hasta mi gato lo sabe. En cambio mi Yaten es maniático de la limpieza
-No lo soy –toca la nariz de su novia con dulzura –Solo que a ti no se te da el orden
-Aún no nos dice que le parece la propuesta –Mina espera su respuesta
-Ay señorita Mina, mis plegarias fueron escuchadas. Claro que acepto encantada –Seca sus lágrimas con la punta de sus dedos, a lo que él le entrega su pañuelo –Lo lavaré y se lo regresaré – Le promete
-Es un obsequio
-Si, tal vez en una subasta valga mucho dinero –Mina sonríe. Yaten intenta poner su gesto más serio, pero al parecer lo olvidó en su planeta.
-¿Cómo dice? –La mujer no entiende nada
-Olvídelo. Pero dígame qué sucede
-Mi hija tiene veinte años y fue diagnosticada con una enfermedad cuyo tratamiento es prolongado y costosísimo. Usted sabe que enviudé el año pasado y por eso tuve que salir a trabajar, pero esto… -
Comienza a llorar. La chica se le acerca y la abraza
- Sabe que no está sola. Veré qué puedo hacer para ayudarla.
-Se me acaba de ocurrir una idea. - Yaten marca el número de Taiki –Solo necesito los datos de su hija y del médico tratante.
-Mientras tanto me bañaré antes darle las nuevas instrucciones –La rubia corre a la alcoba y cierra con seguro para evitar el bochorno en caso que Yaten decida seguirla y se asuste al ver el desastre.
Apartamento de los Kou
-Yaten me colgó –Mira enojado el teléfono.
-Te dije que cambió, pero tú no escuchas. – Seiya queda en silencio pensativo -¿Qué crees que los encontraron haciendo?
-No quiero ni imaginarlo, pero lo que fuera para Yaten debió ser vergonzoso
-Por lo que pude escuchar sonó a que estaba en calzoncillos o sin ellos –Seiyase ríe de su propia ocurrencia
-Y no pudimos decirle de la entrevista que tenemos en el canal de televisión más visto de la ciudad.
-¿Ya estás listo? Vámonos, intentaremos llamarlo nuevamente en el camino
-Le llevaré una chaqueta para que aparente haberse cambiado. Me parece que a nuestro apartamento le sobrará una habitación.
-¿Por qué lo dices? –Llegan al auto y lo abordan
-Cuando llegamos nos dijo que le tenía preparada una sorpresa a Mina, y no creo que se haya referido solo al noviazgo. Hace dos noches lo vi revisando en la Internet los requisitos para casarse –Se pierde en sus pensamientos –Yo soy el que debería estar haciendo eso junto con mi bombón. -La tristeza acompaña a sus palabras
-Te recomiendo que te olvides de Serena y vivas tu vida. Hay muchas mujeres hermosas que están dispuestas a ir al fin del mundo si se los pides.
En ese momento suena su teléfono
-¡Vaya! Te dignaste a llamar doce horas tarde. –Le contesta a Yaten al responderle la llamada –Tienes que encontrarnos en…
-"cállate y escucha…" – Yaten comienza a explicarle con lujo de detalles el caso de la hija de Keiko y cómo pueden ellos ayudar a la mujer de escasos recursos
Toyama
Setsuna despierta al escuchar los gritos de Serena y se apresura a la alcoba al tiempo que sus amigas salen riendo.
-Tranquila Setsuna, cabeza de bombón se encuentra bien. Solo estábamos probando sus reflejos –Haruka acuesta a Hotaru en el sofá que Plu acaba de dejar –Últimamente cuando Hotaru duerme cae como una piedra.
- Está creciendo. Tiene catorce años. Recuerda que a nosotras nos pasó lo mismo a su edad –Michiru le dice mientras la arropa -Con la fuerza que tienes puedes cargarla y eso te hace olvidar su edad.
-Lo había olvidado. Eso significa que tendré que afinar mi puntería para que ningún bellaco se le acerque.
-Con un padre como tú, nuestra niña se quedará a vestir santos. –Le dice algo molesta Michiru –Como si no te hubieras enamorado a su edad.
-Por eso lo digo –comenta recordando las travesuras que hizo en el pasado y su amarga consecuencia –Por eso lo digo
En la alcoba Serena ríe avergonzada.
-Lo siento Darien pero no soporto que ninguna mujer se te acerque.
-Pensarás que soy masoquista pero ya extrañaba tus celos –sonríe y se inclina para besarla, pero ella voltea la cabeza -¿Qué sucede? –le pregunta preocupado
-No me he lavado los dientes –sonrojada une sus manos en el regazo –y aún no me baño. Me siento un poquito desaseada –arruga la nariz - y no me he peinado y…
-Ya entendí. ¿Te gustaría darte un baño tibio y relajante? –Le pregunta a la vez que toma el cepillo de la cómoda e intenta peinarla con movimientos torpes
-Si por favor, antes de desayunar
-¿Conmigo? ¿Quieres que yo sea tu enfermero? –ella lo mira fijamente con sus hermosos ojos azules iluminados. No escuchan a Setsuna entrar a la habitación –Te abrazaré mientras enjabono tus brazos… –Pasa un dedo a lo largo por cada brazo – por tu cuello…
-Prepararé la bañera para bañar a la princesa –No está al tanto de los planes que Darien está haciendo -Deje todo en nuestras manos príncipe. Mientras tanto puede descansar, pasear por el jardín o leer un poco. En el auto de Haruka hay una maleta con ropa para usted.
La mujer entra al baño y Serena hace una mueca cerrando los ojos, en tanto Darien se encoge decepcionado. Si que se les estaba haciendo difícil la intimidad.
-¿Tendremos que mudarnos a la Antártida para poder estar solos? –Se lamenta Serena en voz baja.
-Te aseguro que cuatro pingüinos nos estropearían la velada -Darien bromea.
-Bueno Chiba puedes salir y distraerte mientras Michiru y yo desvestimos a Serena para que tome su baño – Haruka entra pretendiendo echarlo de la habitación -Aprovecharé de hacerle una pequeña hidroterapia que evitará que se le atrofien los músculos –Darien pone cara de horror al imaginar a la rubia de extraños gustos tocando a su novia.
-Y yo me encargaré de que Haruka se porte bien –Michiru lo toma del brazo y lo acompaña hasta la puerta antes de que él se oponga.
-Pero ¿Yo no tengo derecho a opinar si quiero que la toquen?
-No - Haruka responde muy seria
-Soy capaz de realizar el mismo trabajo que piensan hacer –pero le cierran la puerta en la nariz.
-Tranquilo que no se la comerán –Es la voz de Hotaru que se acaba de levantar al escuchar los disparates que sus padres hablban de ella. Darien voltea sorprendido por la jovencita que lo mira de arriba a abajo con severidad –Debe considerar ponerse algo sobre su pijama ya que estamos varias chicas aparte de ustedes
Él se observa su atuendo y entiende lo que la jovencita quiere decir. Disgustado se acerca a la chimenea y toma una de las colchas pasándosela por encima, todas sus cosas están el la habitación y no puede salir a buscar las del auto en esas fachas. Se sienta en el sofá en silencio.
Dentro de la alcoba las chicas ríen por el desplante que le hicieron a Darien. Solo Serena se encuentra disgustada.
-Tranquilízate cabeza de bombón, ya tendrán tiempo para estar juntos y… solos –le dice Haruka mientras le quita la cobija y la despoja de las medias.
Casa Tsukino
Rei, Lita, Amy y Luna están en la habitación de Serena poniendo todo en su lugar
-Cuéntanos que fue lo que sucedió ayer –Amy está terminando de colocar los artículos de tocador. Solo falta lo que Rei le llevó a Serena.
-Un policía vino a decirle a mamá Ikuko que Serena y Darien murieron en un accidente automovilístico. Yo me fui inmediatamente a buscarlas. Al no hallarlas regresé y encontré a Papá Kenji intentando tranquilizarla, estaba llorando y gritando que era una mala madre porque había olvidado a su hija y por eso estaba muerta.
Evoca el instante en que Sammy comienza a manifestar que conoce a Serena y se une a la histeria.
-Debió ser difícil para ti poner las cosas en orden –Lita se acerca y todas miran a su alrededor
-Necesité mucha energía para hacerlo. Por eso no pude buscarlas anoche. Ahora pido que me dejen a solas con la familia.
-¿Cuándo despierten seguirán bajo el poder de Diamante?
-No. Les regresaré la memoria hasta el mismo día en que Serena pisó esta casa por última vez a la misma hora que mamá Ikuko recibió la noticia de la muerte de los chicos.
-No entiendo –Lita y Rei hablan al mismo tiempo. Pero Amy comprende la intención de la gata
-Uniré esos recuerdos para eliminar todos los demás entre ellos. –se dirigen hasta la alcoba de los padres. Allí encuentran dormidos a los tres en medio de una suave luz palpitante.- Deben dejarme a solas con ellos para concentrarme y evitar que despierten antes de la hora señalada.
-Quedamos encontrarnos con Mina en la estación del tren en una hora –Rei le informa -Iremos a ayudar a Darien y Serena con algo importante. Volveremos mañana. Sabes cómo puedes localizarnos
-Adiós Luna –Se despiden todas de la gata
-Hasta la vista chicas… y buena suerte. –Envíenle mis mejores deseos a Serena
Casa Aino
Yaten tiene rato de haberse marchado. Keiko está feliz aseando la alcoba. Desde el instante en que conoció a su jefa le pareció una niña de carácter muy alegre, en un principio le pareció que era una persona seria y reservada, pero después brotó su verdadera personalidad alocada e idealista. Al instante de conocerse congeniaron.
Sus amigas son iguales que ella en la alegría y amor por la vida, pero cada una con personalidades distintas.
-Señora Keiko perdóneme por la escena que encontró al llegar –La rubia tiene las mejillas encendidas
-No se preocupe señorita Mina. Es muy normal en los jóvenes de hoy que los novios se queden a dormir juntos una que otra noche -Le resta importancia mientras tiende una sábana limpia y recoge el reguero
-Ay, como me dice esas cosas – cierra los ojos y baja la cabeza avergonzada – Pero sería muy romántico y lindo que Yaten hiciera eso –Suspira y ríe mientras habla
-¿Sabe? Creo haber visto a su novio en alguna parte, pero no logro recordar dónde.
-Es que a usted no le gusta el tipo de música que él canta –le comenta mientras busca la revista de hace dos años donde aparecen los Tree Ligths cantando en un concierto al aire libre.
-¿Su novio es artista? –Admirada la toma y lee el artículo –Con razón me pareció conocerlo, mi hija tiene sus cds. El grupo es bueno.
-Si, y muy bueno – dice orgullosa. Mira el reloj y se acerca al closet, de donde saca una caja amplia y revisa el contenido antes de cerrarla y llevarla a la sala donde la espera una maleta -Tengo que marcharme. No se esfuerce mucho, mire que la necesito sana y fuerte para que Yaten no huya despavorido –Hace una mueca de terror y Keiko se ríe.
-Descuide. ¿Donde está su gatito?
-Debe estar en una investigación importante –comenta sin pensar -O haciendo tonterías con Luna
- Le dejaré la comida por si regresa antes que usted –La imaginación de su jefa es pintoresca -¿Le dejo algo de comida preparada para usted?
-No, Saldré fuera de la ciudad y regresaré mañana. Además, mi Yaten dice que le gusta cocinar y me ha contratado como su asistente –Dice cerrando los ojos y riendoa la vez que se rasca la cabeza
-¡El amor hace maravillas!
Apartamento Mizuno
Amy regresó a su apartamento para buscar el equipaje cuando suena su teléfono
-Hola
-Buenos días Amy, ¿Cómo amaneciste hoy? –La voz de Taiki hace que casi se le resbale el receptor
-Hola Taiki, bien gracias –Responde alterada –dormí como un lirón
Falso, le costó conciliar el sueño. Cada vez que cerraba los ojos recordaba al joven sentado en su cocina tomando café e interesado en su vida
-Quería saber si quieres acompañarme por la tarde. Tengo varios libros que me encantaría que leamos y discutamos las conclusiones
A Amy le da un vuelco el corazón pero recuerda su salida
-OH Taiki me encantará, pero no será hoy, tengo un viaje pendiente con las chicas que no puedo aplazar por más que lo desee. La persona que conocemos nos necesita. Pero mañana por la tarde regresaremos y si tu invitación sigue en pie…
-Por supuesto –Su voz denota decepción - me hubiera gustado verte hoy pero… comprendo. –Hace una pausa – ¿Mina va con ustedes?
-Así es –le extraña que pregunte por su amiga –Saldremos todas
-Eso quiere decir que Yaten dormirá en casa esta noche
-No entiendo qué quieres decir
-Anoche mi hermanito durmió en casa de Mina
Amy se ahoga ante la confesión
-¿Yaten durmió en casa de Mina?
-Veo que no estás enterada pero pensé que Mina no les guardaba secretos. Olvida lo que dije –Se apresura a cortar la llamada no sin antes desearle buen viaje.
La pelicorto se ha quedado de pie mirando como tonta el auricular, preguntándose si escuchó bien lo que Taiki le contó.
