Capítulo 21
REENCUENTROS
Su fría e inexpresiva mirada se mantenía fija y atenta en ver las casi desiertas y mojadas calles, panorama que veía perfectamente a través de la ventanilla del coche.
-No pensé que tu hermana me lo pidiera sin consultarte primero- se animó a romper el silencio la rubia a cargo del volante-
- Jun suele tomar decisiones por los demás sin importarle lo que piensen, lo que me extraña es que hayas sido tú- dijo mirándola de reojo.
- Ya te lo dije, seguramente fue idea de Pilika, después de todo ella le dio mi teléfono.
- Aun así no tenías que venir por mí.
- Si es tu forma sutil de decir gracias, pues de nada.
- Gracias- soltó al mismo tiempo que volteaba a verla- conseguir un taxi con esta lluvia hubiera sido algo muy estresante.
- Descuida, además "supongo que tú también lo harías por mi"- aprovecho el alto que marcaba el semáforo para verlo a la cara.
- ¿Sabes qué?-hablo en un tono áspero, pero tan pronto sus ojos se toparon con los de ella no pudo evitar cambiar su mirada y tono de voz a uno más cálido- si lo haría.
Ante la franqueza y delicadeza del chico no pudo evitar sonreír de una forma tan especial que Ren tuvo que voltear nuevamente a su ardua tarea de ver por la ventanilla evitando el sonrojo en su rostro, al mismo tiempo que la chica volvía su atención a conducir tratando de liberarse de ese extraña sensación que recorrió su cuerpo.
- Pensé que ya no tenías coche propio.
- Y no lo tengo, Fausto me lo presto.
- Mi hermana no se detuvo en pensar en las molestias que podía causar.
- No es para tanto, además fue la excusa perfecta para aprovechar y surtir la alacena- hablo haciendo referencia a las bolsas de centro comercial en los asientos de atrás.
- Ya veo, supongo que sin Tamao no te quedo de otra más que cocinar.
- Si es cierto, pero no tenías por qué decirlo de esa manera, no seré apasionada de la cocina pero al menos lo que hago es comestible.
- Como saberlo nunca la eh probado- hablo con mucha naturalidad y sin el más mínimo remordimiento.
- Si, pues imagínatelo, ya que dudo que tengas algún día el privilegio de hacerlo.
- No quise ofender tus habilidades gastronomías- sonrió con un poco de burla.
- No me ofende, nunca ha sido un ámbito donde sea competitiva y menos si la crítica es de alguien que seguramente es peor que yo.
- Sabes que podrías estar muy equivocada- reto con una arrogante mirada.
- Como saberlo- sonrió ante el herido ego del chico- no eh tenido ninguna referencia de que lo hagas.
- No quiere decir que no sea capaz de hacerlo.
-Demuéstralo.
- No tengo por qué hacerlo.
- Imagine que dirías eso, pero no importa, hemos llegado, supongo que quieres descansar.
- De hecho tengo hambre y con esta lluvia la comida a domicilio tardaría mucho y estoy seguro que no cuento con los ingredientes necesarios en mi departamento para una comida decente.
- Lo siento pero no puedo resolver todos tus problemas, consigue tus propios víveres- una sonrisa traviesa adorno sus labios- a menos claro que esto sea una insinuación de querer usar los ingredientes que traje y demostrarme lo increíblemente buen chef que eres.
- Para nada, yo solo trataba de ser sutil y esperaba que tú te ofrecieras a cocinar para mí.
- Pierdes tu tiempo, ¿enserio crees que podría desear cocinar para ti?
- Y por qué no, prometo no exigir demasiado y puedo aceptar si lo pides de una forma más amable, ¿qué dices? no se te antoja un poco de comida hecha en casa.
En los labios de la rubia apareció una sutil sonrisa mientras deliberaba su decisión.
El aroma que se percibía era realmente agradable y la habilidad que mostraba al cocinar era aún más agradable y por mucho admirable.
-Nunca me imaginé que supieras cocinar.
- Es una de las pocas ventajas de vivir solo por mucho tiempo y de una educación altamente concentrada en la autonomía y por lo tanto evitar en lo más posible el depender de los demás- dijo el chico mientras agregaba un poco de salsa de soja a los fideos.
- Pues yo fui dependiente de mi abuela, de Elisa, de Tamao y claro de la comida rápida- hablo la chica mientras acababa de partir las zanahorias.
- Si, pude notarlo-
Hablo con un poco de gracia pues tan pronto estuvieron en ese espacio de la casa era por más obvio que ella no pretendía cocinar y aún más la poca destreza que tenía en cortar los vegetales.
- Oye agradece que te estoy ayudando, además yo seleccione y compre los ingredientes sin contar que los traje hasta aquí, lo mínimo que podías hacer era cocinar.
- Bien- se alzó de hombros y tomo las verduras partidas que la chica tenia- supongo que es lo justo.
Minutos después ambos se encontraban sentados y degustando la comida. Anna no pudo estar más sorprendida ante la buena imagen que tenían los fideos frente a ella y sin mencionar el delicioso aroma, sin embargo no estaba dispuesta a elevar el ego del chico así que solo se dedicó a agradecer por la comida e ingerirla.
-No entiendo, si tienes departamento por que vives en un dormitorio compartido.
- Supongo que la soledad me canso, además durante su estancia en Japón Jun vivía aquí ¿recuerdas?
- Si, ese día al igual que hoy llovía muy fuerte, tu hermana en verdad es agradable.
- Que esperabas después de todo es miembro de la familia Tao.
Ren sirvió un poco más de vino en su copa y se percató rápidamente que la copa de Anna estaba casi intacta.
-Veo que no eres amante del vino.
- A decir verdad prefiero tomar agua, después de lo que paso eh tratado de dejar cualquier clase de bebida alcohólica.
- Lastima, la Anna alcoholizada es bastante agradable- se burló- pero. . . ¿no creerás que pretendo embriagarte?
- Nunca se sabe- fingió seriedad- además creo que eh perdido el gusto por un buen vino.
-Tal vez eso se deba a que no has tomado los indicados.
- Si vas a presumirme de tu fino repertorio de vinos, olvídalo, siempre odie ir a las catas - una mueca de duda en la cara del chico la hizo continuar- mis padres tenían muy en mente que era más importante que yo supiera de vinos como un buen tema de conversación que una carrera en la universidad, tal vez por esa razón perdí el verdadero gusto por ellos.
-Pues no deberías reprimirte solo por contradecirlos, aún más cuando ellos no están aquí.
- Si tal vez- tomo la copa de la base y dio un sorbo- debo confesar que tienes un gusto muy bueno.
-Dime algo que no sepa.
- Y una arrogancia inquebrantable-agrego con burla.
El chico se levantó y después de unos segundos regreso con dos copas de vino.
-Supongo que lo has probado, es uno de mis favoritos y por los cuales mi padre se enfadara cuando sepa que lo saque de su bodega.
-Acaso dudas de lo que te digo y esta es la mejor forma que encontraste para comprobarlo.
-No, yo solo te doy la oportunidad de demostrarlo.
Tomo la copa, observo detenidamente el contenido, cada movimiento y descripción dicha denotaba muy bien que en verdad la chica sabía cómo calificar y probar un buen vino y por ultimo dio un sorbo.
-Petrus Pomerol.
- Nada mal.
-No deberías sorprenderte después de todo es una pequeña muestra de lo mucho que aprendí.
-Tan buena catadora te consideras.
- Haces mal en seguir dudando, pero cuando quieras te lo demuestro - hablo con arrogancia- y si te portas bien tal vez algún día te enseñe un poco.
-Y por qué no me lo demuestras hoy, ¿supongo que alguna vez has ido a una cata a ciegas?- pregunto con una sonrisa traviesa.
- Si, y supongo que también quieres probar que no te miento, sin embargo la falta de buena luz y el aroma a comida entre otros factores no nos ayudarían mucho.
- Pensé que seria suficiente con tu refinado sentido del gusto, incluso eso lo haría más interesante, sería una verdadera cata a ciegas.
- Es absurdo, estas saliéndote de todos los parámetros.
- Bien si no crees poder con ello- reto con burla.
-Claro que puedo.
- Demuéstralo.
- Acaso me estas retando.
- Acaso te cabe duda.
El juego parecía divertido al principio, sin embargo Ren no midió la gravidez de su idea. Tan pronto busco con que ocultar la etiqueta de la botella Anna objeto diciendo que no era necesario tapar la botella como originalmente se hacía y que podía confiar en ella, además que con todos sus cambios a las reglas ese sería solo una modificación mas, así que la chica se limitó a acomodarse en su lugar y cerrar los ojos.
Tan pronto Ren sirvió la primera copa y trato de colocarla en las manos de la chica, esta reclamo.
-Me siento ridícula haciendo esto yo sola- hablo aun con los ojos cerrados y ligeramente fastidiada.
- No podemos hacerlo de otra forma.
- De hecho- sonrió con malicia mientras extendía la copa para que Ren la tomara- si podemos, tú me ayudaras.
- Pero. . . – quiso reclamar mas la rubia lo interrumpió deliberadamente.
- Es lo justo ¿no?
Y así Anna se acomodó nuevamente en su lugar dejando que el apuesto chico se dedicara a darle de beber.
Nada que Ren Tao no pudiera hacer perfectamente, sin embargo la situación era bastante comprometedora, pues acercarse lo suficiente a la chica para ayudarla a tomar el contenido de la copa era un tanto incomodo sin mencionar el hecho de que los roses de mano eran inevitables, incluso juraría que la forma de probar el vino era demasiado provocativa, pues tan pronto ayudaba a poner la copa en los delineados labios de la chica sentía una rara pero nada desagradable atracción y las traviesas gotas que a veces escurrían por sus labios debido a la inexperiencia del chico en lo que hacía, provocaba que ella los lamiera de una forma bastante tentadora.
A estas alturas Ren admitía que se encontraba como un idiota totalmente fascinado ante la hermosa rubia frente a él.
- Creo que ya es suficiente, en verdad me has demostrado lo que dijiste- hablo tratando de apartarse de la chica.
-Espera- hablo aun sin abrir los ojos- puedo dar un último sorbo a ese.
El chico no pudo repelar ante la prueba que él había comenzado después de todo no tenía argumentos para no hacerlo, acerco torpemente la copa a los labios de la chica, al sentir el ligero movimiento desconcertado Anna tomo la mano del chico para ayudarlo a dirigirla a su propia boca, dio un muy pequeño sorbo y ante su duda no pudo evitar morder su labio inferior con lo cual a estas alturas ya mantenía ligeramente perturbado al dueño del departamento.
El tenue sonrojo que apareció en las mejillas de Anna probablemente como resultado de las pocas pero significativas degustaciones que había hecho no paso por alto ante los felinos ojos del chico, lo cual aunque odiara admitirlo era una imagen bastante interesante.
Era magnetismo, atracción o simplemente los recuerdos avivados de un pasado, Ren realmente no sabía qué diablos era esa sensación de quererse acercarse más a los atrayentes labios de esa chica, y aun en contra de sus propios pensamientos sus impulsos ganaron, sin embargo. . .
Debió rehusarse a tan tonta prueba, pero el solo saber que podía hacer que Ren admitiera que ella era mejor era suficiente razón para proseguir, una vez más su maldito ego hacía de las suyas, sin embargo no podía evitar sentir un ligero sentimiento de incomodidad al saberse ser el único punto de atención en estos momentos, y el sentir la penetrante mirada del chico sobre ella no ayudaba mucho, su temperatura subió tan pronto dio el tercer sorbo mas no estaba segura si era por el vino o por la cercanía de Ren con ella, y su sonrojo se acentuó más al sentir la inquietante sensación de que Ren se acercaba más hacia su rostro, así que en un rápido impulso hablo. . .
-Montrachet- delibero la rubia, sacando de su trance al chico de dorados ojos.
- Muy bien- hablo tan rápido como se separó de la chica.
Anna no pudo evitar un ligero sobresalto al sentir como Ren apartaba su cálida mano de la de ella. Y sintió aun más incomodidad cuando al fin abrió los ojos y el chico ya estaba a espaldas de ella y alzando los platos y tazones de la comida.
Ahogo un suspiro tan pronto lo vio alejado de ella, seguramente todo se resumía a que su imaginación le hizo una mala jugada.
-Déjame ayudarte.
-No es necesario.
- No seas obstinado- y termino por arrebatar los platos de las manos del chico.
Anna se dedicó a lavar los trastes mientras Ren acomodaba las cosas, ambos en completo silencio.
-Es estúpido ¿no?
- ¿Eh?.
-El que mis padres sientan orgullo solo porque se de vinos- dijo acabando con todo el contenido de la copa- sin embargo la última vez que fui con ellos y falle en todos a propósito- una sonrisa apagada se marcó en sus labios- dijeron que hasta en eso era tonta.
-Obviamente no lo eres- dijo mirándola a los ojos con una mirada llena de comprensión.
- Si lo soy- hablo dolida mientras se volvía a sentar y tomaba la copa de vino que había abandonado durante la comida- desperdicie mucho tiempo en contradecirlos y al final cedí a sus caprichos.
- ¿De qué hablas?
- Es verdad no lo sabes, pues tú serás el primero en saberlo, el primero en saber que estoy compro . . .-el vibrar de su celular en su bolsillo la interrumpió- ¿qué pasa Fausto?. . . ¿estás seguro que no lo necesitas? . . . bien entonces te lo llevo mañana, gracias por todo y salúdame a Elissa- termino con la llamada y depositando una mano en su frente agrego- sabes, pienso que realmente querías embriagarme.
- Yo te serví la copa, el que tu necesitaras más de un trago fue tu responsabilidad- reclamo con fingida molestia – además si lo hubiera querido lo hubiera hecho con vodka o whisky, sabes que odio desperdiciar el tiempo.
Anna al igual que el chico sonrió.
-¿Que te hicieron en ese viaje Tao?- no pudo evitar mirarlo con una mirada dulce- regresaste mucho más agradable.
- Solo digamos que recibí buenos consejos y esta vez estoy dispuesto a tomarlos, además –sonrió- eh experimente la libertad que jamás sentí.
- Yo necesito un poco de esa libertad, durante toda mi vida me dedique a seguir reglas y órdenes y siempre con esa sensación de inconformidad y vacío, quisiera sentir por una vez un poco de libertad, pero sin remordimiento-dijo alejando la copa de ella.
- ¿Te arrepientes de todo lo que hiciste esa noche?
- NO, ciertamente no recuerdo todo lo que hice pero estoy segura que consciente o inconscientemente fueron cosas que en verdad desee hacer.
Ante esa declaración Ren no pudo evitar perderse en esas palabras y divagar por unos segundos.
-¿Dije algo malo?
- Ven- hablo parándose de golpe.
-¿Qué?
- Solo ven
Sin preguntar más, camino tras él y tan pronto el chico abrió la puerta que conducía hacia la terraza, una oleada de frio se coló por todo su cuerpo.
-Es la mejor vista en todo el edificio.
El cielo sumamente gris hacia que se apreciaran aún más las luces pertenecientes a los edificios y negocios contiguos, lo cual hacían de la vista un verdadero espectáculo.
-Y las noches de luna llena son las mejores- agrego mientras se recargaba en el barandal de cristal y su mirada se perdía entre el horizonte.
Anna no pudo evitar observarlo, el ver los rasgos varoniles combinados con esa aura de tranquilidad y relajación que lo rodeaba lo hacía atractivo, incluso aun más de lo que ella conscientemente sabía que era, pocas veces tenía la oportunidad de ver esa faceta relajada en Ren y la verdad era algo que le resultaba bastante difícil dejar de admirar, no pudo evitar voltear su rostro de golpe al sentir que ya había sido demasiado tiempo el que había dedicado a analizarlo y aun más cuando el chico volteo a verla para invitarla a acercarse más hacia el barandal.
En cuanto se asomo pudo ver la fascinante imagen que formaban los pequeños reflectores sobre el agua de la piscina y lo insignificantemente pequeño que se veían los automóviles en la carretera.
Una pequeña ventisca hizo que la brisa de la noche bañara su rostro haciéndola estremecer ligeramente sin embargo no pudo evitar cerrar los ojos y disfrutar del pequeño regalo de la naturaleza.
Un repentino escalofrió recorrió todo su cuerpo y no fue provocado por la ligera lluvia, más bien fue producido por las masculinas manos sobre sus hombros, manos pertenecientes a su ahora acompañante, pues Ren se había tomado la molestia de depositar sobre sus hombros un abrigo que en estos momentos Anna ignoraba en qué momento había ido por el.
-No puedo permitir que mi visita de esta noche, pesque un resfriado- murmullo con dulzura a poca distancia del oído de la chica.
La reacción de Anna fue inmediata, sintió el calor expandirse desde sus mejillas a todo su rostro, y una sensación paralizante recorrer cada musculo de su cuerpo, "que diablos le estaba sucediendo", y como si fuera poco a toda esa absurda cadena de reacciones se agregó su acelerado corazón que casi juraría podía escucharlo.
-No tienes por qué ser tan buen anfitrión- hablo con tono molesto y volteando su rostro para evitar toparse con el rostro del chico.
- Es extraño, pero es algo que no puedo evitar hacer contigo- declaro con naturalidad provocando nuevamente que Anna no pudiera evitar sentir cierta sensación extraña en su estómago y aún más cuando el chico la tomo de la mano.
- Vamos adentro, debes quitarte la ropa lo más antes posible.
-¡Que!- casi grito la chica, con el rostro totalmente sonrojado, mientras se soltaba de la mano de Ren con molestia y le dedicaba una mirada asesina.
- Lo que oíste, tienes que. . .-Ren reacciono un poco tarde al analizar sus propias palabras y un sonrojo tan marcado como en el rostro de Anna se hizo presente en el suyo- No quise decir eso- desvió su ahora rojo rostro- te vi temblar cuando salimos así que fui por tu sudadera y pude percatarme de lo húmeda que estaba, por eso imagine que tu ropa también lo estaría- volvió a enfrentar la menos molesta mirada de la chica-por dios Anna deja de verme como a un maldito depravado.
-Pues si no hubieras sonado como uno.
- Debo confesar que nunca creí que alguna chica reaccionara tan negativamente ante una proposición como esa de mi parte- hablo con presunción.
-Pues te equivocaste de chica- contesto molesta- yo no soy tan fácil.
- Lo sé- declaro con honestidad.
- Creo que es mejor irme antes de que mi cuerpo resienta el frio.
- ¿Estas segura?
- Si, además ya es tarde- quito el abrigo de sus hombros y se lo entrego al apuesto chico- eres un gran cocinero en verdad disfrute de la cena, , buenas noches Ren-
Camino hacia la puerta del ascensor y espero a que las puertas se abrieran, pero antes de que esto sucediera Ren la llamo.
-Espera.
En cuanto Anna volteo, Ren camino hasta quedar frente a ella y sin despegar su felina y penetrante mirada de los ojos de la chica, con un movimiento pausado y delicado deposito su abrigo nuevamente sobre los hombros de la rubia e inconscientemente deslizo sus manos de los hombros hacia los brazos de la rubia.
Anna permaneció estática ante los suaves y seguros movimientos del chico y no pudo evitar perderse en los dorados y hermosos ojos de Ren.
-Creo que lo vas a necesitar- dijo con una casi nula sonrisa y aun con sus manos sobre los brazos de la chica- la cena estuvo bien, pero debo decir que disfrute aún más la compañía.
Y después de esas palabras ambos permanecieron inmóviles y aparentemente sin deseo de romper el contacto aun existente entre ellos, e inevitablemente sus labios se buscaron mutuamente, el espacio se acorto lo suficiente para sentir sus respiraciones mezclarse, ambos inclinaron ligeramente su cabeza y cuando sus labios estuvieron lo suficientemente cerca, el molesto y aturdidor ruido del teléfono hizo hueco en la habitación, causando el sobresalto y la inevitable separación de sus rostros.
-Yo- trato de articular palabras.
- Es mejor que contestes, debo irme ahora, no quiero que comience a llover nuevamente.
- Pero. . .
- Buenas noches Ren.
Y sin más entro al elevador apretando rápidamente el botón para poder salir de ahí, y en cuanto las puertas cerraron se dejó recargar pesadamente en una de las paredes tratando de relajarse y preguntándose "que rayos había sido eso"
Las puertas se cerraron y un apenas apreciable "buenas noches" se escapó de sus labios, sin embargo volteo con molestia y camino hacia el teléfono.
-Bueno.
- Estaba ante un debate mental de hablarte o no, espero no haber sido inoportuna.
Ren sonrió ante la ironía en las palabras de su hermana.
-¿Por qué lo hiciste?- pregunto el chico.
-¿Acaso te molesto?
-¿Por qué ella?
-Me creerías si te digo que no pude pensar más que en ella, debo confesar que fue mi primera y única opción.
-¿Que pretendes Jun?
- Solo echarte una manita en donde puedas necesitarla.
- Si crees que Anna y yo.
- Me gusta creerlo pero me gustaría más verlo-corto la queja de su hermano- bromeo, solo llame porque me sentí culpable ante la mala forma en que podías recibir su ayuda.
-Acaba de irse- soltó con desgano.
-¿Estaba contigo?, genial eres más rápido de lo que pensaba hermanito, espero no haber interrumpido nada.
- Buenas noches Jun.
-Ren no seas cruel, cuéntame.
Sin embargo Ren termino con la llamada, después de todo tenia aún mucho en que pensar, observo detenidamente el lugar, una bolsa con algunos víveres al igual que una sudadera sobre la silla lo hicieron dejar escapar un suspiro, no sabía que carajos había pasado, pero tampoco sabía por qué demonios ahora solo pensaba en encontrar una excusa perfecta para volver a ver a la chica rubia.
-Bien Ren al parecer ahora si te Jodiste- hablo para sí mismo mientras apagaba la última luz de la habitación.
Continuara. . .
Lamento la gran demora, pero ya dije y lo sostengo No abandonare por ninguna razón mis fic de que los acabo los acabo solo por fis suplico paciencia pues en verdad se me han presentado algunos contratiempos pero son cosas que no deseo dejar a un lado, gracias a todos aquellos que leyeron mi reedición del fic y a aquellos que se agregaron en el transcurso.
Im Killjoy : ya muy pronto se resolverá la duda que te surgió sobre el hijo, por ahora como veras el amor se respira en el aire jejej, no sabes lo feliz que me sentí al saber que leerías mi fic reeditado, es la clase de apoyo que me mantuvo con las ganas de hacerlo, solo espero haber hecho un buen regreso, amiga mia mil gracias por seguir conmigo, yo también estoy que espero tus actualizaciones, espero que estés muy bien y te haya gustado el capítulo y claro que recompensare la espera con mucho, mucho renxanna.
Caprica: capri…ahora si te tome la palabra aunque creo que tome tiempo de mas jejej solo espero que todo haya salido bien y haberte complacido un poco en este capítulo, mil gracias por las palabras de apoyo sobre volver a repetir esta historia y por darme a entender que aun seguías pendiente de ella, ya sabes capri que al igual que tu yo disfruto del tierno gatito que estoy segura Ren lleva dentro, trate de no alejarme de la esencia de los personajes pero no pude evitar pensar que Ren sería muy caballeroso y con lo perfecto que es seguro hasta cocinar sabría jejej tu que piensas, cuidate y espero te haya gustado.
Annita asakura: annita ¿dónde andas? Sabes eh llegado a pensar que ya te aburrió esperar mis actualizaciones y no te culpo pues la verdad eh tardado mucho pero no sabes qué alegría me dio saber que aun entrabas en este fic y te diste cuenta de que lo iba a reeditar, cuidate mucho y espero saber algo pronto de ti.
Rencitotkm: anna ya hará lo suyo pues Ren no debe sufrir más, bueno solo un poquitín más te parece, cuidate y gracias.
Forever: gracias por el apoyo que la verdad no sabes lo bien que hace leer ese tipo de motivaciones.
Rfjdk: mis actualizaciones son lentas pero es que trato de actualizar mas o menos al mismo tiempo mis otros fics, tratare de agilizar mas mis historias.
Kissy: que bueno que no se te hicieron pesados leerlos, a veces la inspiración llega y creo que escribo mucho ejejje, gracias por tus lindas palabras.
Akirane: no, no fue tu imaginación, yo y mis desordenes emocionales jejej pues decidí que mi fic necesitaba una manita de gato con urgencia, ojala no te hayas desesperado en la espera de la actualización.
Insane Potter Killjoy Way Tao: es bueno saber que ya lo habías leído pero me emociono aun mas el que hayas compartido tu opinión, gracias y espero seguir contando con tu apoyo.
XD: no fue pronta la actualización pero aun asi espero te haya gustado, gracias.
Sandy: si se a lo que te refieres eh leído tantas historias que merecen un premio por tan buenos diálogos ya ni muchas películas la verdad, pues gracias y espero seguir contando contigo.
Mil gracias por la paciencia ante esta pobre y mortal escritora.
