Diclaimer: Harry Potter le pertenece a J.K Rowling.

Advertencias: Spoilers de Deathly Hallows.

Pareja: Albus Severus/Scorpius.

Palabras: 452

Aclaración: Serie de viñetas ó drabbles independientes sobre Albus Severus y Scorpius. Momentos en la vida de ambos, y en su relación. Orgullo Slytherin, corazón de serpiente. Rompiendo el odio y la tradición.

Suave

La mañana del sábado tenía pinta de ser una tan común como los otros sábados, con algunos durmiendo hasta alcanzarles el mediodía (sobre todo, los cursos de primer y segundo año) y otros despertándose incluso antes del amanecer. El dormitorio de los chicos de cuarto curso de Slytherin no era la excepción. William aún seguía dormitando, con las cortinas cerrada y seguramente con un hechizo silenciador en su cama; todos concluyeron que no se despegaría de las sábanas hasta muy tarde, y que por lo tanto no les acompañaría al pueblo de Hogmeade.

Albus fue el primero en levantarse, seguido de Daniel a los pocos minutos. Por lo tanto, y a las siete en punto, ya los dos estaban listos para ir a desayunar. Phil apenas se desperezaba, en su cama. Tenía la marca de la almohada plasmada en la mejilla, y sus claros cabellos tan desordenados como los suyos. Albus se preguntó si también iría a Hogmeade, y con quién. Phil no parecía tener ningún amigo en Slytherin, y no estaba seguro si en las demás casas tampoco. Aunque no era que le interesara saber los planes de Phil para ese día, no cuando le esperaban Regulus y Rose, y estaría junto a Scorpius y Daniel en todo momento.

Scorpius se metió al baño, y Albus luchó contra la tentación de seguirle. Podría aprovechar ese espacio para estar solos, nadie podría molestarlos¿cierto? Aún así, sería un problema si Phil o Daniel querrían usarlo o si en verdad Scorpius querría bañarse (aunque, pensándolo mejor, no era un problema en realidad). Ni modo, y a pesar de que tuviera la oportunidad, Daniel lo esperaba para salir juntos, y quería ser el primero en ver a Regulus.

Sería en otra ocasión, o tal vez en la noche si no se planeaba nada en Slytherin, cuando otra vez tuviera a Scorpius junto a él. Tocando, friccionándose entre sí. Le gustaba sentir la piel cálida, porque el resto del tiempo –cuando se mostraba lejano- parecía fría; tan blanca como la nieve. Albus podía decir que su toque era lo único capaz de calentarla, ruborizarla.

Sí, a falta de poder en el día trataría de buscarlo en la noche. Haría lo posible.

Se acarició las manos, mientras le daba un último vistazo a la puerta del baño, recordando como esas ásperas manos tenían el permiso para acariciar esa piel que pecaba por ser tan suave. Sin duda, la mejor textura que había tocado en toda su vida era el cuerpo de Scorpius. Se giró hacia Daniel, le dijo un "vamos, que Regulus ya debe de estar allí" y se dirigieron hacia el Salón Comedor.

Estaba seguro que ese sábado disfrutaría tanto el día como la noche.

-

¿Reviews?