Siempre Tuya - Trovador

·Luka· Jueves 11:00 am

Sentía un dolor en el pecho, como si me oprimieran contra una pared. El dolor era real...

No debería afectarme tanto.

Adrien me había advertido, yo concordé con él, pero es que no encajaba nada. Mi mente solo me llevaba a una conclusión: Marinette y él me habían estado engañando todo éste tiempo ¿Qué otra explicación habría si no?

Recordé lo sucedido cuando Marinette y yo terminámos, apenas unos días atrás. Esa mariposa invadiendo una de mis pulseras y a Hawk Moth hablándome en mi cabeza: " Déjame ayudarte para que puedas saber la verdad", decía.

¿En verdad puede hacer eso?

Solo una cosa tengo clara y es que necesito saber qué fue lo que pasó. Necesito saber si es verdad lo que temo.

Me encaminé hacia mi cuarto y me encerré en él, tomé mi guitarra y comencé a tocar lo que salía de mi corazón; una melodía lenta y triste que al poco tiempo se volvía caótica y desesperada.

- Quiero saber, necesito saber... Ayúdame y te ayudaré - Dije, sabíendo que una mariposa morada revoloteaba cerca de mi.

- Te daré el poder necesario para hacerlo, solo tienes que...-

- Entregarte los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, lo sé. No será complicado -

·Marinette· 1:30 pm

- Tranquila, todo va a salir bien, Luka tiene un temple increíble, dudo mucho que lo akumaticen -

Las clases habían pasado muy tensas para mi, y ni qué decir de Chloe, quién me dedicaba miradas asesinas de vez en cuando y peor cuando salía algún comentario de felicitación para Adrien y para mi... puf, si la gente supiera, ellos simplemente piensan que Adrien y yo nos hemos dado una oportunidad después de que rompí con Luka, pero no saben el engaño que hay detrás, si lo supieran, estoy segura que incluso Juleka me odiaría.

Y ahora me encontraba con Alya, Nino y Adrien...y era precisamente él quién intentaba calmarme con respecto al tema, pues si, realmente me preocupaba que Luka fuera akumatizado, incluso me había planteado ir a verlo en cuanto pudiera.

- Adrien tiene razón, niña. Yo también creo que es muy difícil que Luka se deje akumatizar, al menos no sin dar batalla antes -

- ¡Ánimo, podemos ir a verlo todos juntos! - Dijo Nino, intentando también ver las cosas positivamente.

- Gracias, Nino, pero quizás sea mejor que solo vayamos Adrien y yo, se lo debemos -

...

- ¡Marinette! -

Las piernas me temblaron y tanto Nino, Alya y Adrien se quedaron de piedra; Luka se acercaba a nosotros como si nada hubiese pasado, con una sonrisa de oreja a oreja y saludándo de lejos con la mano.

- Ok... ésto es raro - Dijo Adrien. Si, era evidente que Luka se mostrata tan feliz después de lo sucedido en la mañana.

- Lu-luka, hola... ¿Estás bien? -

- Oigan, Nino y yo ibamos a ir al cine ¡Se nos hace tarde! ¡Nos vemos!... ¡Que bueno verte, Luka! ¡Bye! -

Alya y Nino se retiraron a toda prisa, sabían que en este momento no pintaban para nada aquí así que como siempre, mi amiga reaccionó rápido para dejarnos solos.

- Hasta luego, chicos. - Contestó Luka, despidiéndose de nuestros amigos - Ah...y si, estoy bien - dijo, mirándome directamente - No te preocupes, creo que mi reacción fue exagerada ésta mañana - giró hacia Adrien - Perdón, no quise responderte de esa manera -

- No, está bien...lo entiendo - Dijo Adrien, encogiendose de hombros.

- De hecho quería invitarlos a por algún helado o golosina cualquiera, creo que es bueno que hablemos un poco y aclarar algunas cosas ¿no creen?-

Tanto Adrien como yo asentimos, mirándonos mutuamente. Ambos intuiamos que algo no andaba bien, digo...además de lo obvio. Tan solo una mirada era necesaria para saberlo, algo que me maravilló...pero antes que pensar en ello, debía pensar en qué podría estar mal... Al menos tuve un alivio al ver que Luka no había sido akumatizado, lo único raro que podía notar en él era ese aparente bienestar y el hecho de que llevaba la guitarra de su padre a sus espaldas, aunque bien podía suponer que había estado tocándo fuera de casa.

- Si. Creo que podría ser buena idea, aun que quizás sea mejor ir a un lugar más tranquilo - Propuso Adrien.

- Si.. ¿Qué tal el parque? Entre semana está muy tranquilo - Ésta vez propuse yo.

- Claro, donde sea me parece bien -

·Adrien·

Algo no cuadraba en ésta escena, tanto Marinette como yo lo sabíamos...y conforme avanzabamos en el camino, más y más crecía ese sentimiento en mi interior.

- ¿Qué van a querer? - Preguntó de pronto Luka tras un rato de silencio.

- Ehm...así estoy bien. Gracias, Luka - Contestó mi querida azabache.

- Yo también, al menos no por ahora -

- Por cierto, Adrien... ¿No tienes una de esas actividades extracurriculares que sueles tener ahora mismo? -

- Ah...demonios -

Era cierto, seguramente Nathalie no tardaría nada en llamarme a modo de regaño por no encontrarme en el lugar en dónde supuestamente debía esperar a Gorila para una reunión importante antes del día del shooting al cuál Marinette estaba invitada.

Estuve a punto de sacar mi celular para llamar antes de que Nathalie lo hiciera pero no muy lejos de nosotros vi estacionarse una camioneta ya bien conocida; la del canal de noticias de Nadia Chamak. Vi perfectamente cómo se bajaba ella y su equipo para dirigirse directamente con los chicos de la escuela que aún deambulaban o platicaban cerca, entonces uno de ellos señaló justo a nuestra dirección.

Demonios... Me buscaban a mi y seguramente también a Marinette.

- Luka, ve al parque con Marinette y traten de pasar desapercibidos, yo debo irme y distraer a la gente del noticiero, no quiero que acosen demasiado a Marinette -

- ¿No debiste pensar en eso justo antes de decidir gritar a los cuatro vientos que Marinette es tu novia? - Dijo Luka con una sonrisa en los labios. ¿Se está burlando?

- No necesito que me lo digas - Contesté lo más calmado que pude pues definitivamente me causó desagrado la forma en que él me lo dijo. - Me encargaré de arreglarlo. Cuida bien de Marinette -

Rocé por un segundo la mano de mi hermosa novia para intentar darle un poco de seguridad y en seguida salí corriendo hacia la escuela nuevamente, pero solo para asegurarme de que Nadia me viese. Justo en ese momento Gorila llegaba, estacionándose cerca de la escuela pero alejado de la camioneta, perfecto lugar para escaparme y subir inmediatamente al auto familiar.

- ¡Arranca! - Ordené, a lo que Gorila obedeció al instante al notar que el canal de noticias tenía la atención en nosotros.

Bien, al menos era seguro que dejarían en paz a Marinette ya que hasta ahora nadie sabía, o eso quería creer, cómo era el aspecto de la "novia de Adrien Agreste".

Bueno... Creo que ahora si la armé en grande ¿No?

No diré que me arrepiento, pero debo encontrar la manera de arreglar cualquier asunto que surja a partir de ésto, y uno de esos asuntos...seguramente será mi padre.

Por ahora solo espero que Luka mantenga segura a Marinette.

·Marinette·

Chaton=w=: Está todo bien, hermosa?

Momentos después de que Adrien subiera al auto, recibí ese mensaje en dónde preguntaba por mi bienestar. Tan desinteresado como siempre...

Mari: Creo que si, estamos en un lugar en dónde los árboles tapan un poco la vista, de todos modos la señora Chamak y su equipo ya se fueron. Creo que van detrás de ustedes. Cuidado.

Chaton=w=: No te preocupes, todo estará bien

- ¿Marinette? -

Mari: Perdón, Gatito. Creo que no podré seguir contestando. Quiero prestar especial atención al asunto con Luka. Está bien?

Chaton=w=: Por supuesto, entiendo. Yo estaré seguramente ocupado con éste asunto y con una junta en la empresa de mi padre. ¿Te veo en la noche?

Mari: Claro, te mando un mensaje cuando esté en casa...aun que no me puedas contestar.

Chaton=w=: Perfecto. Te amo!

Mari: Yo te amo a ti

- ¿Marinette? ¿Con quién hablas? -

No es que no me diera cuenta que Luka me estaba llamando, pero de ahora en adelante tendría toda mi atención y consideraba importante dejar tranquilo a Adrien.

- Con Adrien, Nadia lo está siguiendo y seguramente más reporteros de otros canales se les unirán a dónde sea que vaya -

- ¿No fue algo desconsiderado al exponerte así? Es decir...él es famoso y...-

- No, en lo absoluto. Más bien creo que soy yo la que está causándole problemas a él y no al revez -

·Luka·

¿Por qué lo defiendes de esa manera? ¿No ves que él es el culpable de éste mal rato?

¿Tanto le amas?...

Yo nunca te haría pasar por nada ni remotamente parecido. ¿Por qué, Marinette? Todo estaba muy entre nosotros.

- Trovador ¿Qué crees que estás haciendo? No pierdas más tiempo -

Esa voz... Qué entrometido ha resultado ser Hawk Moth. No puedo responderte si no querémos que Marinette sepa que me he dejado akumatizar.

- Mi nombre es Luka, no voy a aceptar que me llames como te pega en gana - Susurré, aprovechando la distracción de Marinette al guardar su celular en su mochila.

- Perdón ¿dijiste algo? - Preguntó ella un tanto confundida al mirarme.

- Vamos a sentarnos - Dije, para que no pareciera muy obvio.

- Chico insolente. Puedo quitarte tus poderes en cuanto me venga en gana y no habrás podido usarlos siquiera para tu propósito personal -

Y tu no pareces ser muy listo, Hawk Moth... ¿Que acaso no sabes lo que es un plan? No todo se puede apresurar solo por tu desesperación por obtener algo que no has podido en años, a todo esto, no sé porqué no se ha rendido.

Marinette y yo nos sentamos en el pasto sin prisa alguna, era el momento de saber la verdad.

- ¿Y bien? ¿Me dirás toda la verdad? - Pregunté sin más, intentando mantener mi habitual serenidad al hablar.

- Yo...-

- ¿Me dirás...- Llevé mi mano derecha al mango de mi guitarra para acomodarla frente a mi, ésta entonces dió un leve destello que por un segundo esperé que ella no hubiese notado - ...desde cuándo... - comencé a tocar la misma melodía que apenas unas horas atrás toqué cuando esa mariposa revoloteaba en mi habitación - ...me engañabas con Adrien Agreste? -

Noté cierta resistencia en ella, pero era tarde, la magia estaba surtiendo efecto, pronto ella, literalmente, cantaría toda la verdad aun que no quisiera.

·Marinette·

El pánico me invadió desde el justo momento en que Luka tomaba su guitarra, quise moverme pero desde el primero rasgeo en las cuerdas de su guitarra sentí mi cuerpo paralizarse, aun no estoy segura si se trataba de mi mismo miedo o si era obra de algún tipo de encantamiento.

- ¡Marinette! ¡Es un akuma! - Tikki gritó desde mi bolso pero no salió, era obvia la razón; Quizás Luka ya sabía que yo era Ladybug pero aún cabia la remota posibilidad de que no se lo hubiese revelado a Hawk Moth, por lo que era impensable que se exhibiera así como así.

- Que lista - Dijo Luka, sin dejar de tocar - Pero creo que tu amiga se dió cuenta muy tarde como para lograr advertirte -

- Luka...Por favor, no hagas esto, eres más fuerte, contente. - Aquellas palabras no eran exactamente las que quería pronunciar, había algo en mi que me hacía rimar, aun que era muy diferente a lo sucedido con Rossignoble.

- Es momento de hacerte cantar - Luka sonrió de una manera que jamás había conocido, daba miedo. - Cuéntame, mi querido cielo ¿Cuántas mentiras me has hecho? -

Pude sentir cómo Tikki atravesaba mi pequeño bolso y por un segundo sentí alivio, pues sabía que ella buscaría ayuda lo más pronto posible.

Suspiré y entonces las palabras salieron de mi boca sin que siquiera las pensara. Sabía que esto lastimaría aún más a Luka, pero en primera fue la razón por la que fue akumatizado, por ocultar verdades de las cuales él solo quería y tenía derecho a saber.

- Yo le amaba, lo sabías, más te prometí quererte a ti. Perdóname, Luka, no quise, no quería lastimarte. Tu padre murió y Adrien se me confesó. No pude decir no, mi corazón no me lo permitió. - Mi voz cantaba sin que yo lo consintiera, era un fenómeno por lo más curioso.

- ¿Desde cuándo? - Entonó Luka.

- A solo unas semanas, la sesión fotográfica... - A cada nueva frase, el ritmo de la canción de volvía más caotico, lo extraño era que al parecer nadie de los que pasaban cerca parecían percatarse ni siquiera del sonido de la guitarra, era como si solo nosotros pudieremos escuchar - La petición de un beso actuado se volvío en uno real. Me besó, lo besé y supe que mi amor por él... jamás se esfumó -

- Y no terminaste conmigo, me engañaste -

- ¡Nunca fue mi intensión! Quería hacer las cosas de la mejor manera, sin embargo la noticia de tu padre frenó toda idea. No quería lastimarte más, eres una persona sin igual, me mataba pensar que si te lo decía terminarías muy mal -

- Te entregaste a él mientras jugabas conmigo -

Cerré los ojos un momento, suspirando y sabiendo que de mi boca saldrían solo verdades que le lastimarían más y más.

- Yo siempre le había pertenecido, mi cuerpo y alma eran de él desde un principio. Perdóname, Luka, juro que quería decirtelo. Sabes que no puedo mentir, yo también te quise a ti, es por eso que no pude, no me atreví... No quería más dolor dentro de ti ¿Por qué haces ésto? Sabes que te diría la verdad aún sin necesidad de...-

- Lo sé -

Luka dejó de tocar de golpe e inmediatamente después sentí como si me hubiesen soltado de unas cadenas.

- ¿Entonces...porqué? ¿Por qué te has dejado akumatizar? -

- Soy el único que sabe la verdad de...todo. Tu amiga habrá ido a buscar ayuda ¿No? -

Es cierto, Tikki huyó hace un tiempo ya, quizás para buscar al maestro Fu o a Adrien...

No puedo dejar de pensar en que Luka sabe que yo soy Ladybug ¿Por qué no me ha expuesto ante Hawk Moth? Le sería tan fácil. De la misma manera en que le sería sumamente sencillo intentar hacerme hablar para decirle quién es Chat Noir.

- ¿Qué tanto estás dispuesta a sacrificar para salvar a las personas que amas? - Preguntó de pronto, ayudándome incluso a levantar del piso.

Noté que miraba mis pendientes y un frío recorrió todo mi cuerpo. Quizás me equivoqué al pensar que Luka aun podía mantener algún pensamiento bueno, pero se encontraba akumatizado y de esa forma era practicamente imposible hacerlo razonar.

- ...No solo a las personas que amas, si no a todo París...-

·Luka·

¿De qué manera podré hacerle entender sin levantar sospecha? Debo conservar mi condición de akumatizado...

Y para que la parte básica del plan funcione... ella debe entregarme sus Miraculous.

Hay algo que noté unos minutos atrás pero no sé que tan cierto sea y es que Hawk Moth al parecer se ha retirado, sin embargo ¿qué tan arriesgado sería actuar pensando que no puede verme? No quisiera averiguarlo y al final equivocarme.

Debo esperar el momento justo...

·Adrien· 2:40 pm

- ¿En qué estabas pensando, Adrien? -

Tan pronto como terminó nuestra reunión con el equipo creativo de mi padre, él no tardó ni un minuto en reñirme por el pequeño hecho de que tuvo que ser él quién se encargara directamente del montón de reporteros que llegaron junto conmigo a las oficinas.

- ¿En qué momento creíste que era buena idea decirle a todos lo de tu...novia? -

- ¡Precisamente porque es mi novia es que lo hice! ... Padre, no quiero vivir escondido del mundo -

- Si te dije que debías mantenerlo en secreto no fue para reprimirte, fue por tu propio bien y el de la señorita Dupain. Ahora no solo estarás detrás de ti los reporteros, sino también de tu novia -

Me cuesta creer que mi padre me hubiese prohibido algo de tanta importancia para mi por algo que no fuera de su propio interés.

- No busco fastidarte la vida, hijo - Mi padre se acomodó los lentes y me miró de manera seria pero serena. - Espero que pronto entiendas que todo lo que hago, lo hago por tu bien -

Ok, eso fue un golpe bajo. No es justo que juegue de esa manera con mis emociones ¿Cómo espera que crea eso si cada decisión que toma por mi solo hace que mi vida se vuelva cada vez más y más como una prisión?

- Lo siento, padre... Pero el daño ya está hecho y estoy seguro de que Marinette me apoya. A mi no me afecta en nada... ¿A ti? - No puedo evitar estar a la defensiva, por mucho que quiera controlarme, poco estoy logrando...

- Discutiremos ésto más tarde. Tengo asuntos que atender -

- Por supuesto, porque siempre hay asuntos más importantes que tu propia familia ¿No es así? -

Él ya se disponía a irse pero se detuvo para mirarme. Nunca antes me había atrevido a alzar la voz en contra de mi padre, supongo que es normal si en verdad se enfada ahora mismo.

- Escucha bien, Adrien... Todo lo que hago, lo hago por mi familia, y eso obviamente te involucra directamente a ti. Pude prohibirte ahora mismo el seguir viendo a esa novia tuya, pero no lo hice ¿Eso no te dice algo? -

Me quedé mudo, era cierto, para él era fácil simplemente ordenarme terminar con Marinette y encerrarme en mi habitación, pero nunca hizo mención de ningún tipo de castigo, tan solo me llamó la atención, pero fue todo...

Bien, ahora si me siento terrible.

- ...Perdóname, padre. -

- Señor Agreste, se está haciendo tarde para su próxima junta - Nathalie había irrumpido en el lugar sin siquiera llamar a la puerta, supongo que no se esperaba encontrarnos todavía juntos.

- Dame unos minutos más, Nathalie, estoy hablando con mi hijo -

Ella nos dedicó una mirada a ambos y antes de salir pude ver que sonreía.

- Claro, señor. Les diré que llegará un poco tarde - Dijo Nathalie antes de salir y cerrar nuevamente la puerta.

- Dime, hijo ¿amas a esa chica? -

Esa pregunta me tomó con la guardia baja, descolocándome un poco, sin embargo pronto me hice retomar la postura para mostrarme seguro.

- Padre, es el amor de mi vida - Respondí, sin temor alguno.

- Soy tu padre, no tu juez, hijo. Si tanto la amas, no soy quién para separte de ella, sobre todo por que sé que aun que lo hiciera, seguramente tu harías hasta lo imposible por estar con ella ¿Me equivoco? -

Asentí, a lo que él me sonrió de lado.

- El único problema aquí, radica en el posible acoso que ambos recibirán a partir de ahora y por un buen tiempo más. Tienen que estar preparados y saber sobrellevarlo -

- ¿Tú lo viviste con... mi madre? - Sabía que atreverme a hablar de mi madre era algo casi insultante para mi padre, pero... era la primera vez en muchísimo tiempo en la que se mostraba receptivo, tenía que intentarlo.

-...En nuestro caso...- Apretó un poco los labios antes de continuar hablando -... Ambos eramos famosos, ella una modelo y actriz reconocida, y yo, un diseñador de modas en pleno ascenso. Ella trabajaba para mi y además era menor que yo por varios años, como ya lo sabes. Fue todo un escándalo... Y en esa ocasión fue tu madre quién decidió exponer al mundo nuestra relación... En eso son muy parecidos ella y tú... - Dió un ligero suspiro, volviendo a acomodar sus lentes - Fueron meses de continuo acoso a nuestra privacidad... Y no es algo que hubiese deseado para ti, quería ahorrarte ese mal trago -

Suspiré ¿En verdad se estaba preocupando por mi de tal manera?

- Entiendo. Pero...padre, esa no es tu decisión-

- Ahora lo sé. Ya no eres un niño y tienes el derecho de tomar tus propias decisiones. Tienes que entender...que todos estos años solo he querido lo mejor para ti -

Por la forma en que actuaba, es difícil creerlo, pero... si uno lo ve por el lado retorcido del asunto, entonces es cuando comienza a tener sentido.

- Lo entiendo - Dije, ganándome así una sonrisa de su parte, algo muy raro, si me permiten aclarar.

- Debo irme, hijo. Supongo que al ser el director no pasará nada si llego tarde, pero mejor es no dar un mal ejemplo -

- Claro -

No quise decir nada extra a lo ya dicho para no tener que retrasarlo más de lo que ya había provocado, a fin de cuentas me encontraba tranquilo y...

Esperen un momento... ¿Tikki?

Justo en ese instante yo me encontraba mirándo hacia el gran ventanal de la oficina al cual mi padre le daba la espalda, por lo que solo yo pude ver como la kwami de mi novia entraba a toda velocidad transpasando sin problema el vidrio y escondiéndose tras una de las sillas ejecutivas, haciéndome señas.

- Quizás te vea para cenar - Dijo mi padre, girándose para dirigirse justo hacia dónde se encontraba Tikki, pues justo en una de las sillas de a lado se encontraba su saco.

- ¡Ooook! Si... ¡Yo te ayudó con eso! - Y rápidamente corrí a su lado para ser yo quién le pasara la prenda en cuestión a lo que él me miró de forma extraña.

- Ehm... Gracias, hijo. Nos vemos -

- Claro, padre... Si no llegas para la cena no hay problema, no te preocupes - Posé ambas manos sobre uno de sus hombros para darle media vuelta y así empujarle "suavemente" hacia la puerta. - Apresurate, ya es tarde para tu siguiente junta ¡Suerte! -

¡Pum! cerré la puerta tras de si cuando al fin logré sacarlo de la oficina.

- ¿Qué está pasando? ¿Y Marinette? - pregunté inmediatamente, sabiendo que Tikki me escuchaba.

- ¡Es terrible! ¡Un akuma ha impedido que se transforme! - Dijo la pequeña, saliéndo al fin de su escondite y volando hasta mi lado, a lo que Plagg hizo lo mismo.

- ¿Un akuma? ¿Cuándo? - Preguntó mi kwami, quitándome las palabras de la boca.

- Tendrá apenas una hora. No pude llegar antes, lo siento... no siempre puedo sentir tu presencia, Plagg -

La pequeña kwami se tapó la boca con sus manitas, se le veía a punto de llorar y era evidente que se estaba conteniendo.

- Tranquila, solo tienes que decirnos en dónde está - Dije, intentando tranquilizarme a mi mismo.

- ...en...el parque - Respondió, como temerosa y entonces inmediatamente supe la grandeza del problema.

- ¿Luka? - La voz me tembló ¿Él también había caído ante las garras de Hawk Moth?

Tikki asintió en silencio, con una mirada preocupada y a la vez avergonzada.

- ¡Lo siento! ¡No pude darme cuenta antes! Pero él ya estaba akumatizado desde mucho antes de que lo viesemos por segunda vez en el día -

- ¿Qué...? Pero... lucía completamente normal, no es el típico akuma disfrazado y evidente -

- Lo sé -

- Ésta vez Hawk Moth fue muy astuto al disfrazar a uno de sus akumas en...nada, literalmente - Comentó Plagg.

- No sé si aún sigan en el parque. Él no parecía querer hacerle daño pero... ella no podía moverse y mucho menos transformarse frente a él... pues...-

-...Hawk Moth también sabría que ella es Ladybug - Le completé, horrorizado.

Luka sabe la identidad de Ladybug ¿Y si a estas alturas ya le ha quitado los pendientes? Demonios... ¡Demonios!... La gran incógnita es ¿En dónde están?

- Si quiere mi Miraculous, tendrá que hacer algo para llamar la atención para que yo vaya hasta él...- Dije, pensando en voz alta.

- Eso es correcto, muchacho. Quizás sea buena idea ir al parque o incluso a case de ese chico - Es evidente que ese fue Plagg hablando ¿verdad?

- Un momento... ¿Tikki?... -

Algo se me vino a la cabeza, quizás un poco de esperanza o quizás estaba siendo muy ingenuo, no lo sé.

- ¿Si? -

- Tu, sigues aquí... ¿Eso quiere decir que cabe la posibilidad de que Marinette aún conserve sus pendientes? -

Hubo un silencio general, creo que hasta el momento nadie lo había considerado.

- ¡Es cierto! ... Tienes razón, Adrien... Si se los hubiese quitado y dado a alguien más, yo habría desaparecido inmediatamente para regresar a los Miraculous. ¡Eso quiere decir que aún está todo bien! - Gritó, emocionado al caer en cuenta de mi deducción.

- No hay tiempo que perder, hay que encontrar a Marinette - Susurré, para después alzar la mano en la que llevo el anillo.

- Solo dilo, muchacho - Dijo Plagg, sabiendo lo que vendría después.

- ¡Plagg, transformame! -

·Luka·

Chat Noir aún no aparece y Hawk Moth tampoco me ha molestado en un buen rato ¿Podré arriesgarme?

Había llevado a Marinette a la casa barco de mi familia, pues para mi suerte, ni Juleka ni mi madre se encontraban allí y si todo seguía saliendo bien, entonces no aparecerían en un buen rato.

- ¿Por qué me trajiste a tu casa? - Preguntó Marinette, sentada sobre mi cama, sin ataduras, sin nada que le impidiese físicamente salir huyendo.

- Debo imaginar que si Chat Noir es suficientemente listo, entonces vendrá a buscarnos aquí -

Necesito una forma discreta para comunicarme, no estoy seguro de cómo es que Hawk Moth percibe a las personas que akumatiza ¿Acaso él puede ver lo que la persona akumatizada ve desde sus ojos? O... ¿Solo nos escucha? ... es complicado saberlo.

- Si, supongo que tienes razón... - Dijo ella, notablemente decaída, se notaba triste.

Rebusqué por mi habitación con la mirada hasta encontrarme con lo que buscaba; mi cuaderno de música, aquel en dónde escribo las melodías y letras que se me van ocurriendo y que creo lo suficientemente buenas para conservar.

- ¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan triste, linda? - Dije, llamándo nuevamente su atención, mientras que al mismo tiempo me encaminaba hasta el mueble en el cual reposaba mi cuaderno para tomarlo entre mis manos junto con un lapicero a su lado.

- Fue mi culpa...- Contestó, mientras yo me daba a la tarea de hojear rápidamente el cuaderno, subrayando algunas palabras en diferentes canciones.

- ¿Tu culpa? ... ¿Crees que fue tu culpa el que me akumatizaran? - Pregunté, curioso y a sabiendas de que eso era lo que le atormentaba, sin embargo nuestras conversación no detenía mi tarea con el lapicero.

Finalmente, y antes de que pudiese contestarme todavía, escribí la palabra "aretes" en la última hoja del cuaderno y "Lee/subrayado" en la primera.

- Bueno, si, tienes toda razón para sentirte así, por que...si, es obvio que fue tu culpa el que me encuentre así -

- ¿Por qué tu no has...?-

La interrumpí ofreciéndole mi cuaderno abierto en la primera página y apunté con mi dedo a las palabras que le indicaban lo que debía hacer de una forma muy ambigua, esperando que lo entendiera y también con la esperanza de que realmente Hawk Moth no me hubiese visto o que por lo menos, no hubiese dado importancia a mis acciones.

Ella empezó a hojear el cuaderno, abriéndo más y más los ojos a medida que avanzaba en su lectura. Cuando llegó a un punto en el que sabría que era seguro, me dispuse a seguir con lo inevitable.

- Si no me das tus Miraculous, te obligaré a cantarme toda la verdad...y con ello, me dirás todo lo que sabes acerca de Chat Noir para saber su identidad -

Ella levantó la mirada hacia mi por un segundo, completamente seria y concentrada, sin embargo la regresó al cuaderno para terminar de leer las últimas palabras subrayadas en éste para finalmente dejarlo a un lado sobre la cama e incorporarse para encararme.

- ¿Qué significa ésto, Trovador? -

Allí estaba, la voz de Hawk Moth nuevamente en mi cabeza y ese ridículo antifaz flotante sobre mi cara.

- ¡Es lo que escuchas, Hawk Moth! ¡Está chica frente a mi, es nada más y nada menos que Ladybug! - Proclamé sin vacilar y señalando a Marinette con el dedo.

- Marinette Dupain Cheng... ¿Ella es Ladybug? - Preguntó incrédulo y con una voz que fácilmente decía que estaba sorprendido.

- Dijiste que jamás me delatarías... - Dijo Marinette, con los puños apretados a los lados de su cuerpo.

- ¿Qué puedo decir después de que tu me mentiste tan cínicamente? Ni siquiera pudiste decirme la verdad por ti misma ¡Tuve que usar mis poderes para hacerte hablar! - Un fuerte sentimiento de ira iba creciendo poco a poco en mi interior...y tuve miedo, miedo de dejarme vencer por mis malos pensamientos y no ser capaz de controlarme.

- ¡Iba a hacerlo! -

- ¡Calla y llama a tu "amiga"! - Ordené - No me obligues a usar mis poderes ...-

- ¡Hazlo! ¡Haz que te diga de dónde está Chat Noir! - Gritó Hawk Moth, evidentemente emocionado.

- ¡Tikki! ¡Te necesito! - Ésta vez fue Marinette quién gritaba por la ayuda de ese pequeño ser que la convertía en la heroína de París.

Segundos después, una luz roja iluminó la habitación y cuando al fin se hubo discipado, se apareció en el centro la criatura que todos esperabamos ver.

- ¡Marinette!... ¡Ahora! - Gritó la kwami, dirigiéndose inmediatamente hasta su dueña.

- ¡Tikki, transformame! -

Un nuevo destello, ésta vez más intenso que el anterior y de color rosado me cegó por un instante. Sin embargo no perdí ni un segundo en tomar mi guitarra y empezar a tocar una melodía no muy pensada.

- Luka...- Susurró Marinette, o más bien, Ladybug, al encontrarse con la sorpresa de no poder moverse debido a mi poder.

- Fuiste rápida, cielo, pero no lo suficiente. Entrega tus Miraculous. -

El defecto de mi poder radica en el hecho de que no puedo dejar de tocar y eso requiere de mis dos manos, ella misma debía sacarse los pendientes y entregarmelos.

- ¡No seas idiota, Trovador! ¡Hazla hablar! -

- De nada servirá hacerle decir en dónde está Chat Noir, él mismo vendrá a mi, y para cuando eso pase, tu ya tendrás los pendientes en tus manos, Hawk Moth -

- De acuerdo. Asegurate de conseguirlos -

Sonreí.

- De acuerdo, Marinette... Tienes pocas opciones, dado que no te puedes mover -

- Tu tampoco - Cantó ella, debido a la influencia de mi melodía mágica - Necesitas de ambas manos, aún no has ganado -

- Oh, pero piénsalo, si sigo tocándo y llegase Chat Noir...- No pretendía hablar de más y así arruinar todo.

Ella cerró los ojos, resignada.

- Quitarte los pendientes y entregarmelos será lo único que tu cuerpo tendrá permitido hacer - le hice saber.

Sabiendo que no tenía más remedio, alzó sus manos y retiró ambos pendientes con total calma, aunque más bien su rostro denotaba derrota. Y así, tan fácil, Ladybug perdía todo su poder para volver a ser Marinette.

- Lo siento, Tikki - Susurró, caminando hacia mi y alzando la mano en la cual los resguardaba.

-¡Si! - Exclamó Hawk Moth. - ¡Son míos! - Lo hizo justo en el momento en que Marinette dejó caer los pendientes en mi propia mano, por lo cual tuve que dejar de tocar.

- No hasta que te los entregue en tu mano - Dije, con una amplia sonrisa en mi rostro - Dime dónde te encuentras -

Una serie de imágenes de calles y lugares bien conocidos por mi se colaron en mi cabeza hasta finalmente terminar su recorrido justo frente a la Mansión de los Agreste, haciéndome ver un lugar muy específico de ésta, ubicado a tan solo un costado; lo pude ver a él como si estuviera frente a mi y a sus ojos grises mirándome.

- Traémelos -

Estaba hecho. Hemos ganado.


Notas de la autora:

Done! Sinceramente no esperaba traerles éste capítulo "taaaan pronto" pero justo ayer tuve el tiempo suficiente para terminarlo :3 ¿Qué pasará?! Woooo, hasta yo estoy emocionada xD

No olviden dejarme su review, que aun que ya no tengo el tiempo de responder (snif snif :( ) Los sigo leyendo gustosa! Juro que su tengo el tiempo, responderé a los que me envíen en éste capítulo. Sé que en el anterior hubo un conflicto con la página y no dejaba que pusieran reviews :0 Espero que aquí no haya problemas.

Los leo en el siguiente! (Nuevamente sin fecha segura para actualización, puedo tardar de dos a tres semanas en publicar :0 No me mate! D: )