Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, RuthlesslyYours escribió esta historia y yo sólo traduzco.
Capítulo Veintiuno
Aclarando
BELLA
"¿Así son todos?"Edward me susurró mientras veíamos a Levi y a sus amigos prestarle intensa atención al guía turístico que les estaba enseñando todas las criaturas. Eran como pequeñas esponjas absorbiendo información a cada paso. Levi estaba sentado junto a Toby, orgullosamente luciendo su sombrero de cumpleañero.
"Todos ellos. Algunos se concentran más que otros en las cosas." Le murmuré de vuelta, sonriendo cuando Levi tocó el vidrio. Tan pronto como lo hizo, la tortuga marina nadó directo a su mano. Él sonrió, mirando hacia nosotros y lo saludé, al igual que Edward.
"Estuvo genial todo esto que hiciste, no creo que alguna vez haya estado en un acuario." Dijo Edward, mirando un banco de peces que se dirigía hacia nosotros.
Las muchas cosas que él nunca ha hecho, siempre me asombra; "Gracias. Admitiré que es algo lindo tener la capacidad de simplemente hacer las cosas y que la gente te obedezca."
"Isabella Swan, ¿Estás diciendo que disfrutas el hecho de tener dinero?" Sonrió burlonamente.
Empujándolo, me crucé de brazos; "Primero, es Elena y segundo, sí, disfruto el hecho de poderle darle cosas que quiere y necesita y de tener el dinero para hacerlo. No es como si lo usara para otra cosa."
"Siempre estará el jet."
Quería gruñir. "¿Qué pasa contigo y los jets?"
Se encogió de hombros; "Es simplemente una mejor manera de volar."
Levi corrió directo hacia mí, con Toby a su lado. Toby tiene cinco años con cabello color castaño claro y sonrientes ojos marrones.
"Mami, ¿podemos partir el pastel ya?" Levi suplicó.
"Como tú quieras, cumpleañero." Respondí antes de que él chocara la mano con Toby.
"¡Esto es tan genial Levi!" Toby sonrió mientras corrieron hacia otro ventanal de vidrio, observando a las mantarrayas.
Me di la vuelta pero Edward me detuvo; "Yo iré por el pastel, es lo menos que puedo hacer ya que tú planeaste todo."
"Edward, no tienes que-"
"Quiero hacerlo." Besó mi mejilla antes de irse.
Sentí un cosquilleó recorrer mi columna y envolví mis brazos a mi alrededor; acercándome más al vidrio. Logré ver un calamar gigante mientras nadaba agraciadamente sin ninguna preocupación en el mundo.
"¿Elena?" Me giré para encontrarme a Mara Ashford, la madre de Toby, parada detrás de mí.
"Hola Mara, ¿está todo bien?" Le pregunté mirando hacia los niños quienes aparentemente estaban embelesados con la información del guía sobre los peces luciérnagas.
"Sí, por supuesto, hiciste un gran trabajo con todo esto," Se rió mirando alrededor.
"Gracias. Levi ama a los animales." ¿Por qué tenía la sensación de que algo más estaba por venir?
"Oh, a caso no lo sé yo. Todos los días es "Mami, Levi está aprendiendo a tocar piano', 'Levi va a ir al zoológico', Toby simplemente adora a su mejor amigo."
"Oh, creí que así sólo Levi se sentía. Él también adora a Toby. Habla de él todo el tiempo." Me sentí mejor sabiendo que la amistad la apreciaban ambos y como que me avergoncé de pensar que un niño de cinco años de edad estaba tratando de hacer que Levi se sintiera mal.
Ella sonrió y se giró cuando Edward trajo el pastel de Levi y lo puso en la mesa. Como abejas atraídas por la miel, todos los niños corrieron hacia él, rodeándolo con avidez. Sus ojos se abrieron desmesuradamente y sabía que estaba incómodo. Edward en realidad no era una persona que le agradaran los niños, a excepción de Levi, pero tenía el presentimiento que dentro de poco tiempo eso iba a cambiar.
"Así que, ¿de dónde conoces a Edward Cullen?" Allí estaba el tema que veía venir. Pasé saliva cuando Edward cargó a Levi, quien se rió antes de envolver los brazos alrededor de su cuello.
"Parece ser alguien muy cercano a Levi." Presionó.
"¡Disculpen!" Angela salió de la nada. "Lo siento, pero en verdad necesitamos a Elena para partir el pastel."
Y me tomó del brazo, alejándome lo más rápido posible de Mara.
"Te debo un favor muy grande." Le murmuré.
"¿Cuándo no es así?" Me guiñó el ojo.
Agarrando las velas de la mesa, tomé dos antes de entregarles las otras dos a Edward, sabiendo que uno de los padres le tiene fobia a los gérmenes y odia la idea de que los niños soplen sobre el pastel. Todos los padres hacen esto mejor. Ben vino con la cámara y Edward me miró extrañamente pero se arrodilló junto a mí. Cuando todos comenzaron a cantar, los ojos de Levi se abrieron desmesuradamente mientras respiró profundamente.
"Vamos." Le dije y le sopló tan fuerte como pudo sobre las velas que Edward y yo sosteníamos.
"¡Feliz cumpleaños Levi!" Todos gritamos, abrazándolo y besando su mejilla.
"Te amo, osito."
"Yo también te amo, mamá osa." Se movió de mí hacia Edward. "te amo también, papá oso."
Me habría gustado concentrarme en ellos, pero en lugar de eso, miré a Mara, cuyas cejas se arquearon cuando escuchó lo que Levi dijo. Girándome hacia Levi, nos movimos hacia el pastel tratando de ayudarlo a partir sobre el glaseado verde.
"¿Pediste un deseo?" Le pregunté.
Me miró y sonrió; "Sí, pero no puedo decírtelo mami. Porque no se va a cumplir."
Hice un puchero; "Está bien."
Me alegraba que se estuviera divirtiendo, era satisfactorio para mí verlo en este entorno, especialmente al lado de su padre. No estaba segura si Edward estaba bien, sólo podía imaginar lo que el día de hoy significaba para él. Parecía estar bien, pero no estaba segura de qué esperar. Una vez más, él me atrapó mirándolo y meneó la cabeza mientras sonreía.
"Levi, ¿después de esto, quieres ir a ver a los tiburones?" Le preguntó.
"¡Por supuesto!" Levi jadeó y yo sólo pude reírme.
¿Qué otra cosa podría haber respondido?
EDWARD
He llegado a creer que todos tenemos días oscuros y es así como la vida es. El mío, hasta este día, había sido el 14 de marzo. Todos los años bebía hasta estar tan borracho que no podía permanecer de pie y luego bebía sentado para que el día pudiera pasar sin que tuviera un solo pensamiento coherente. No quería recordar nada, ver a nadie o estar en ninguna parte. Sin embargo hoy, pasé mi día rodeado de pequeñitos seres humanos, todos ellos demasiado inteligentes para su edad, comiendo pastel y observando a los peces nadar. Ni una vez recordé lo que hoy significaba, aparte de que era el aniversario del nacimiento de mi hijo.
Era como si alguien hubiera presionado el botón de 'restaurar' en mi vida y ahora no estaba seguro de qué hacer conmigo mismo. Era tarde, y Bella ya había acostado a Levi y me encontraba sentado en el piano. Trataba de luchar la oscuridad que estaba encontrando su camino de vuelta a mi mente, pero me podía sentir cayendo de nuevo en ella.
"¿Papi?" Ni siquiera me había dado cuenta que estaba tocando hasta que él habló y me detuve.
"Levi, ¿qué estás haciendo despierto?" Mi giré hacia él…se parecía tanto a mí.
"No puedo dormir." Frunció el ceño.
Caminando hacia él, lo cargué; "Bueno, vamos a tener que intentarlo de nuevo, ¿está bien?"
"Está bien, pero no va a funcionar." Hizo un puchero.
"Me quedaré contigo para funcione." Contesté, abriendo la puerta de su habitación.
"Gracias de nuevo por los regalos papi." Miró todos sus libros. Cuando estábamos en el acuario, le compré a Levi un Yoda parlante de su tamaño y lo había colocado en su habitación. Durante casi una hora, él se sentó allí haciéndole preguntas.
"De nada, ahora a dormir." Le dije, dejándolo en su cama. Se rió antes de meterse bajo las sábanas.
"Te tienes que quedar."
"Me quedaré. Me quedaré." Dije, quitándome los zapatos y recostándome en la orilla de la cama.
Pero él se recostó en su almohada, ni siquiera intentando dormir.
"Levi."
"Estoy dormido. Estoy dormido." Me imitó, cerrando sus ojos.
Cinco.
Cuatro.
Tres.
Dos.
Uno.
Justo en ese momento, sus ojos se abrieron y me le quedé viendo. Sonriendo, cerró de nuevo los ojos.
"¿Qué está pasando aquí?"
Me senté para ver a Bella, vistiendo un pantalón de chándal y una de mis camisetas, mirándonos a los dos.
"Levi no quiere dormir."
"Estoy durmiendo." Fingió estar roncando.
Riéndose, Bella se acercó y se recostó en la cama al otro lado de él; "¿Quieres ver algunas de las fotos de tu cumpleaños?"
Se levantó de golpe; "Sí."
"Creí que estabas durmiendo." Le dije.
Frunció el ceño; "Me engañaron."
Sacando la cámara, Bella sonrió; "Podemos ver las fotos de todos modos. Recuérdame quién es cada uno."
"Allí estamos Toby y yo, por supuesto." Señaló.
"Por supuesto." Bella y yo lo imitamos, pero él ni siquiera se dio cuenta. No pasó mucho tiempo para que se pusiera cómodo. No mucho tiempo después de eso, algunos bostezos se escaparon de su pequeña boca mientras Bella continuaba pasando las fotos, y sonreí debido a su genialidad. Era maravillosa como madre y ni siquiera se daba cuenta.
Poco tiempo después, Levi se había dormido y ninguno de los dos hicimos por levantarnos.
"Edward."
"¿Sí?"
"Ya es 15 de marzo." Susurró antes de cerrar también sus ojos. Efectivamente, miré mi reloj y era 15 de marzo. Mi día oscuro había acabado y graciosamente, había sido uno de los mejores días de mi vida. Intentando ponerme cómodo en la cama, me giré para colocar mi brazo sobre los dos.
¿Quién había imaginado que nosotros íbamos a acabar aquí?
BELLA
"¡MAMI!" Levi gritó y me tomó dos segundos darme cuenta de que estaba en su cama y él no estaba allí.
Brincando, corrí tan rápido como pude.
"¿Levi?" Grité, bajando aprisa las escaleras y lo vi en la puerta mientras una docena de cámaras tomaban fotos de él. "¿Qué demonios?"
"Isabella Swan, ¿es verdad?"
"¿Es usted la puta del Billonario?"
"¡Miren, es Edward Cullen!"
Cargando a Levi, Edward, nos bloqueó de la vista de todos; "¡Salgan de esta propiedad o juro que los demandaré hasta dejarlos ciegos!"
La puerta se cerró de golpe pero aún podía escuchar sus preguntas. Miré a Levi mientras temblaba y lloraba en mis brazos luciendo confuso, cansado y sorprendido.
"Shh bebé. Todo está bien." Le susurré, abrazándolo fuerte, creí que era él quien temblaba, pero en realidad era yo.
"¿Están todas las puertas cerradas?" Edward me preguntó, ya hablando por teléfono.
"No lo sé."
"¿Dónde-"
"¡No lo sé! ¡Quiero que se vayan Edward, quiero que se vayan!" Le grité, aferrándome a mi bebé mientras lo llevaba de vuelta a mi habitación.
Respira.
"Mami, ¿por qué esas personas me estaban gritando?" Levi preguntó cuando lo senté en la cama, y por alguna razón creía que él estaría más seguro allí.
"No lo sé osito, pero no volverá a ocurrir." Murmuré, besando su frente. "¿Todavía tienes sueño?"
Negó con la cabeza, abrazando su elefante; "¿Qué van hacer tú y papá?"
"No te preocupes por eso, osito. Voy a traernos algunas golosinas y nos quedaremos aquí y veremos películas."
"Pero no es jueves." Se enderezó un poco más.
"No, no es jueves, pero mami está cansada y realmente quiero pasar tiempo contigo. ¿Está bien?"
Sonrió; "¡Sí!"
"Está bien, iré a traernos algo de comida. Quédate aquí y puedes usar mi baño. No te asomes a la ventana, ¿está bien?" Le entregué el control remoto.
Me miró confundido antes de dejarse caer sobre las almohadas mientras le cambiaba a la televisión. Besando su cabeza por más tiempo de lo que era necesario, me alejé para encontrar a Edward esperando en la puerta. Ninguno de los dos habló, ni siquiera podía formar palabras. Caminé hacia la cocina y aún podía escucharlos afuera.
Yendo hacia el refrigerador, lo abrí pero no vi nada que deseara. Cerrando la puerta, mi mano fue hacia mi boca mientras la tempestad se desataba, traté de contener las lágrimas, pero fue inútil.
"Bella." Edward susurró viniendo detrás de mí y halándome entre sus brazos y yo lo dejé. No estaba lista para esto, no era así como se suponía mi vida debía ser. "Yo-"
Me apretó más contra él; "Bella esto no es tu-"
"¡Yo escribí el libro y ahora todos lo saben! ¡Fue en la fiesta! Ni siquiera estaba pensando con claridad y luego la mamá de Toby te conoció y yo no le caigo bien. Todo esto es-"
Tomó mi rostro entre sus manos; "Bella, te hiciste cargo de ti y de mi hijo…de nuestro hijo. Viviste en tu auto. No tenías nada y a casi nadie. Gracias a Dios que escribiste este libro o jamás te hubiera encontrado y ni siquiera me quiero imaginar lo que hubieras tenido que hacer para sobrevivir de no haberlo escrito."
"Es sólo que me siento –no estoy lista para esto." Pasé las manos por mi cabello, frustrada hasta más no poder.
Besó mi cabeza; "Vamos a tener todo el tiempo que necesitemos."
Me aferré a él con fuerza.
"Edward, están afuera de mi puerta." Susurré en su pecho.
Tomó un profundo respiro y dio un paso atrás mientras comenzaba a hablar; "Tengo un plan, pero no te va a gustar."
"Tiene que ser mejor que esto." Señalé la puerta de entrada.
Se apoyó en la isla de granito; "Tenemos que irnos. Ya tengo listo el jet y mis guardaespaldas estarán aquí en un par de minutos. Si tú y Levi empacan sus cosas, podemos irnos a mi casa de Seattle por el momento."
"Edward no podemos empacar nuestras vidas e irnos. Vivimos en Vermont." Me quejé, deseaba halarme el cabello. Caminando hacia la ventana de la cocina, miré y había un mar de periodistas esperando. Todos ellos con sus cámaras y micrófonos, invadiendo nuestras vidas como si fuéramos terroristas y no personas comunes y corrientes.
"No será permanente. Pero tu casa no tiene la seguridad necesaria Bella, no quiero presionarte. Sé que esto es demasiado en tan corto tiempo. Sin embargo, necesito asegurarme de que estés protegida. Que Levi esté protegido. Por favor permíteme cuidarte, una vez que estemos seguros lejos de todo esto, podemos hacer lo que tú creas conveniente. Si necesitas espacio, me mudaré al ático. Tan sólo déjame hacer esto."
Podía sentirlo detrás de mí y asentí, recargándome en él.
"¿Vamos a mudarnos al penthouse?" Murmuré, relajándome ligeramente porque no deseaba lidiar con esto.
Me abrazó y besó el costado de mi cuello; "Me deshice del penthouse."
"¿Tú qué?" Mi giré para mirarlo.
"Te fuiste y se sentía extraño estar ahí. Tengo otra casa en las montañas, jamás la he usado, pero es segura y puedo arreglar para que alguien lleve cualquier cosa que tú necesites allí."
"Está bien, sólo que no quiero lidiar con nada de esto Edward-"
"Sólo encárgate de empacar y yo me encargaré de todo, lo prometo." Dijo besándome rápidamente antes de marcharse.
Ni siquiera estaba segura si tenía maletas.
EDWARD
Había sanguijuelas por todas partes y quería verlos a todos arder. Era mi vida y ninguna cantidad de dinero que ganaba valía la pena si mi familia era puesta bajo el microscopio de esta forma. Levi lucía aterrado cuando ellos lo cegaron con sus cámaras.
"Señor, va a necesitar esto." Uno de mis guardaespaldas le dijo a Levi, entregándole un par de gafas para el sol.
Levi sonrió, mirando a Bella. "Mami, soy señor."
"Lo eres." Sonrió de vuelta, ayudándolo a ponérselos.
"¿Qué va a pasar con mi piano? ¿Hay uno en la casa de papá?" Me miró.
"Si tengo uno y si lo deseas, podemos pintarlo de verde."
Bella me miró irritada pero Levi sonrió meciéndose alegremente en los brazos de ella.
"¡Vámonos!" Bella le puso unos audífonos, y él la miró extrañado pero comenzó a mecer su cabeza al ritmo de lo que fuera que estaba escuchando.
"Está bien, quédate detrás de mí y agacha la cabeza." Les dije.
Bella se puso las gafas mientras los guardaespaldas, todos ellos, se movieron en una formación triangular frente a nosotros. Desafortunadamente, sólo había una salida…y este era otro de los problemas de esta casa. Era adecuada para personas normales…que mal que lo normal y yo nunca corríamos en los mismos círculos.
"Sr. Cullen, ¿qué declara al respecto?"
"¿Puede confirmar si ella es o no su amante?"
"¿Usted responde al nombre de Swan o Chambers?"
"¿Qué piensa su ex esposa de cómo la representaron en el libro?"
"¿Puede confirmar haber sido maltratado de niño?"
"¿Tiene algo que comentar?"
Cuando estuvimos en el auto, estaba más que agradecida de que Levi no haya escuchado nada de eso. Bella se recargó, peinando el cabello de Levi mientras lo sentaba en su silla de seguridad. Él estaba enfocado en el teléfono inteligente que traía entre manos.
"No me gusta cuando le presta demasiada atención a la televisión y los juegos de video sin sentido." Comentó al azar.
"Bella-"
"Estoy bien. Es sólo que…lo quiero fuera del ojo público."
Levi miró arriba; "Mami, tía Angela está llamando."
"Oh mierda, olvidé llamarla." Bella dijo tomando el teléfono de su mano. "Hola, ¿Angela? Sí, estamos bien. Vamos a quedarnos con Edward en Seattle. Sí, Seattle Washington. No, jamás me iría para siempre…podemos llamarnos por Skype y estoy segura que a Edward no le importará."
Me miró y asintió. Por mucho que odiaba admitirlo, me estaba comenzando a caer bien Angela y Ben…Angela más que Ben.
"Sí, todo está bien cerrado. Pero algunas personas irán por algunas cosas de Levi y mías. Si, te llamaré cuando aterricemos. Adiós." Colgó y guardó el teléfono en su bolso.
"¡Oye!" Levi gritó.
Bella sacó un libro y se lo entregó. Hizo una mueca pero lo tomó de todos modos, suspirando mientras se recargaba en su silla.
"Bella, necesito saber." Susurré, llamando su atención. "¿Vamos a estar bien? Dime que no huirás, porque yo estoy aquí y estoy para quedarme."
Tomando mi mano, me besó y me la apretó con fuerza; "Huí una vez y fue uno de los más grande errores de mi vida. No volveré a cometer el mismo error dos veces."
Me estiré, atrayendo sus labios a los míos. No la iba dejar irse. Jamás, ella lo es todo.
Dios, sabía tan bien.
"¿Cómo respiran?" Levi preguntó y nos separamos rápidamente.
"Papá te responderá eso." Bella sonrió.
Gracias.
