"Hello Everyone" Sé que tarde Muuuuucho más de lo habitual pero no tuve tiempo en la semana, así que llegué a la decisión de que ahora actualizaría los Sábados, y en fin los dejo con esto
-Blu, Blu por favor no lo hagas, por favor no te vayas- Suplicaba Perla entre llanto y sollozo, rogando por un poco de clemencia, la cual Blu se negaba a darle.
-Apártate de mí- Era lo único que Blu respondía, lo hacía de una manera fría, cruel e insensible, no mostraba a Perla nada más que indiferencia.
-Por favor… Me equivoqué, no sé lo que pasó solo…. No sé yo…-
-¿Tú qué eh?- Interrumpió Blu mirándola a los ojos -¿Vas a decir que no sabes por qué lo hiciste? ¿Que no era tu intención?-
-Yo… Solo….-
-¿Cuántas mentiras me has dicho hasta ahora Perla? ¿Algo fue real? ¿Todos estos años juntos fueron reales?... Dime… Aquella disculpa hace 3 años ¿Fue real? ¿O simplemente no soportabas la idea de quedarte sola?-
Perla ya no sabía qué responder a eso, las palabras de Blu en verdad la habían lastimado, no quería perderlo, no quería que Blu la dejase, pero ¿Cómo responderle ahora? En cualquier aspecto ella era culpable.
-Voy a dejar algo muy en claro Perla… No me interesa lo que pase aquí… No me interesa lo que hayamos vivido… No quiero volver a verte jamás…- Esas palabras fueron como una flecha atravesando el corazón de Perla de un lado al otro –Ya arruinaste tu amistad con Matt y Ahri… Nuestros hijos te odian… Pero descuida, aun puedes acostarte con Roberto las veces que te plazca- Dijo Blu con frialdad y odio para luego irse volando del lugar, dejando a Perla irrumpiendo en el llanto y la desesperación. Solo se cubría con sus alas, temblaba y no había consuelo alguno… Se había quedado completamente sola.
Mientras tanto, y después de un largo rato de estar inconsciente. Matt finalmente despertó, desorientado y confundido. Un grupo de guacamayos azules lo rodeaban, al parecer eran los encargados de cuidarlo.
-Matt, tranquilízate- Dijo una de las aves azules a su alrededor. Se trataba de Bia, ella y sus hermanos se encontraban en el lugar.
-¿Bia? Dónde… ¿Dónde están mis hijos? Tengo… Tengo que ir por ellos- Dijo tratando de levantarse solo para volver a caer.
-Hey tranquilo, ya nos encargamos de eso- Respondió Tiago al mismo tiempo que Felipe entraba en el árbol, aunque siendo vigilado por todos los azules presente.
-¿Qué?-
-Roberto accedió a dejarlo entrar siempre y cuando lo hiciera solo, o bueno casi solo- Explicó Carla. Matt dirigió su vista hacia Felipe quien llevaba consigo a Yaqui y a Leo. Al ver a su padre, rápidamente corrieron hacia él.
-¡Papá!- Exclamaron las dos pequeñas aves, al mismo tiempo que se lanzaban sobre él.
-Niños, me alegra saber que están bien- Respondió Matt aliviado –Gracias Felipe-
-Todo un placer pero… ¿Dónde está Ahri?- Preguntó confundido, mirando a su alrededor sin encontrar a quien estaba buscando. Matt solo bajó la mirada, dándole a entender que la había perdido.
-Por favor dime que no la tiene Eduardo- Dijo Felipe angustiado.
-Lo siento… Ella me obligó… No dejó que me quedara- Explicó apenado.
-Pero…-
-Tranquilos- Dijo Roberto entrando en el árbol –Yo me encargaré de eso-
-¿Cómo planeas hacer eh?-
-¿No se enteraron? Hay humanos talando la selva entera… Eduardo movilizo a sus aves, seguramente para evacuar el lugar, aprovechando eso puedo entrar sin que me vean- Explicó decidido.
-En verdad ¿Lo harías?- Preguntó Felipe incrédulo.
-Por su puesto… Se lo debo a los dos. Matt tu descansa, yo iré por ella- Roberto parecía muy confiado en que tendría éxito. Sin más qué decir salió volando del lugar. Matt y Felipe no lograban creer lo que estaba pasando, Roberto en verdad volvería a arriesgarse por salvar a Ahri, aunque ellos no tenían ni la menor idea de lo que acababa de pasar con él y Perla, tal vez lo hacía solo por culpa, o en verdad buscaba la paz con Matt y Felipe.
-No puedo creer esto- Decía Matt mirando hacia afuera del árbol. Había pasado poco tiempo desde que Roberto se había ido. Ahora los dos se encontraban solos en aquél árbol.
-Sí… ¿Quién lo diría no?- Respondió Felipe –Oye… Bueno… No tengo ni la menor idea de cómo decir esto pero…-
-Si vas a pedirme perdón te golpeo en la cara… No es necesario-
-Claro que lo es… Después de todo lo que pasó… Hace 5 años-
-Eso es el pasado… Ya no importa-
-Claro que sí… Ahri siempre te tuvo mucho afecto, y tú la ayudaste cuando yo no podía hacerlo… A pesar de que estabas desobedeciendo a Eduardo-
-Sí… Lo sé… Tuve cicatrices de esos días por mucho tiempo… Ocasionadas por ti… Por Eduardo y por Roberto…-
-Es bueno ver que finalmente sanaron… Aun después de… Bueno ya sabes lo que pasó hace 3 años… Cuando escaparon de aquí-
-Sí lo sé… Pero aun las recuerdo como si la herida siguiese abierta-
Ahri lloraba en silencio, recargada contra uno de los muros de nido, temblaba y sollozaba, constantemente limpiaba sus lágrimas con sus alas sin lograr calmarse. Habían pasado dos días desde su traumática experiencia en la selva, sin embargo aún no lograba superarlo.
-¿Qué hacer? ¿Qué hacer?- Se preguntaba el padre de Ahri una y otra vez.
-Ya intenté de todo, no quiere salir, casi no quiere comer… Al menos no rechaza la compañía- Decía Felipe mirando a Ahri en el fondo del árbol.
-(Suspiro) Por lo pronto no hay más que podamos hacer… También tenemos responsabilidades con la tribu hijo… Pero no quiero dejar a tu hermana sola-
-Yo tampoco puedo quedarme… Tengo que guiar a los recolectores… Y Ahri no quiere ver a nadie de sus amigas… Solo…-
-Hola- Dijo Matt aterrizando en el lugar, siempre manteniendo un semblante humilde. Mientras que el padre de Ahri y Felipe parecía feliz de que hubiese venido. Felipe solo le dirigía una mirada de indiferencia.
-¿Qué haces aquí?- Cuestionó Felipe.
-Solo… Vine a ver cómo está Ahri- Respondió con la mirada baja.
-¿Qué te hace pensar que te necesita ahora eh? Mejor…-
-¡Felipe!- Exclamó el ave adulta –De hecho Matt legaste en buen momento… Necesito que cuides de Ahri mientras Felipe y yo no estamos… ¿Crees que podrías hacerlo?-
-Claro que sí- Respondió sonriente, listo para entrar en el árbol, aunque fue detenido por Felipe centímetros antes de la entrada.
-Si le haces algo… Lo que sea… Te voy a hacer sufrir- Murmuró Felipe cerca de su oído. Matt solo tragó un bulto y entró en el hueco del árbol, una vez adentro, fue rápidamente a ver a Ahri.
-Hey- Dijo con una pequeña sonrisa. Al escuchar su voz Ahri solo lo miro de reojo, sus ojos estaban rojizos y las lágrimas no paraban de brotar de ellos -¿Cómo te sientes hoy?-
Ahri no respondió, solo cubrió su rostro con sus alas, no dejaba de temblar y tampoco quería hablar.
-(Suspiro)- "Debe haber algo que pueda hacer" Pensó Matt preocupado, en los dos últimos días, Ahri seguía exactamente igual, todo lo que él intentaba fracasaba, hasta que algo nuevo le cruzó por la mente. Por un momento salió del lugar con el cuidado de no llamar mucho la atención. Ahri a penas y noto su ausencia, pues aun divagaba en lo que le había pasado.
En un par de minutos Matt regresó al nido con algunas ramas, hojas, plantas y un par de frutas aunque Ahri no le dio mucha importancia, de hecho ni siquiera se molestó en mirarlo, hasta un poco de curiosidad comenzó a surgir en ella, al escuchar a Matt moviendo las hojas y las ramas, así mismo aplastando algunas de las frutas. Ahri no lograba entender lo que pasaba, más aun ya que no se animaba a ver lo que Matt estaba tramando, pasaron varios minutos antes de que nuevamente él la llamara.
-Oye, sé que no estás de humor… Y que lo que pasó fue… Bueno horrible, pero ignora eso, solo quiero mostrarte lo que hice- Dijo sonriente, a lo que Ahri finalmente decidió responder. Limpiando las lágrimas de sus ojos alzó la mirada hacia donde Matt le indicaba, al hacerlo se llevó una gran sorpresa al ver 3 dibujos diferentes en los muros de su "Habitación" -¿Recuerdas todo esto?- Preguntó sonriente –El día que me quede atrapado de cabeza entre las lianas, duré más de 20 minutos ahí hasta que llegaste- Empezó a decir mostrando una pintura perfectamente detallada de sus recuerdos con Ahri –Hehe, recuerdo que creí que tenías una gemela ese día-
Poco a poco Ahri empezó a embozar una sonrisa, recordando esos buenos tiempos a lado de su mejor amigo.
-Y ésta de nuestra pequeña guerra de barro… Tardé dos días enteros en limpiar mis plumas, pero aun así te vencí- Lentamente Ahri se levantó del suelo y fue junto a Matt a ver la última de las pinturas –Por último este día fue…-
-Fue el día que cumplimos un año de ser amigos- Interrumpió Ahri. Matt se sorprendió al escucharla, siendo que en los últimos días no había dicho palabra alguna –Acordamos juntar comida y festejar todo el día… Es… Uno de los recuerdos más felices que tengo contigo- Dijo Ahri con una sonrisa, derramando una pequeña lágrima, solo que en esta no era de tristeza.
-Sí, igual yo… Ahri… Sé que lo que te pasó fue horrible, no puedo decir que entiendo cómo te sientes, pero sí puedo decirte que sin importar nada, voy a seguir siendo tu mejor amigo-
-Gracias Matt, gracias por todo- Dijo abrazándolo fuertemente, ambos sin darse cuenta de que los estaban observando.
-¿Ahri?-
-¿Papá?-
Al ver que el guacamayo adulto entró en el lugar, Matt rápidamente se separó de Ahri.
-Tranquilo, no voy a hacerte nada-
-Sí señor-
-Mi nombre es Erick por cierto, deja de llamarme señor, me haces sentir viejo- Dijo con una pequeña sonrisa –Ahri ¿Estás bien?-
-Sí… Mejor al menos- Respondió aun con esa pequeña sonrisa en su rostro, para luego ser abrazada por su padre –Mi pequeña niña-
Matt solo veía complacido aquella escena, al igual que se había percatado de que ya era un poco tarde para que él siguiese ahí, sin más qué hacer se fue del lugar, dejando a Ahri con su familia, él ya había logrado animarla, ahora ellos debían encargarse del resto.
Después de un rato Felipe también regreso al árbol, al entrar finalmente pudo tranquilizarse, Ahri estaba conversando felizmente con su padre.
-¿Ahri?-
-Hola Felipe- Respondió con una sonrisa.
-Te ves mucho mejor-
-Me siento mucho mejor, gracias-
-¿Qué fue lo que pasó?- Preguntó curioso.
Mientras tanto en la tribu azul, Eduardo y Roberto ya habían notado la ausencia de Matt.
-Dónde demonios se metió- Decía Eduardo caminando de un lado al otro "Seguramente regresó al territorio de los rojos… Maldición, se está dejando engañar, en cualquier momento Erick va a usarlo para acabar con nosotros" Pensaba molesto y a la vez angustiado"
-¿Alguna señal de él Eddy?- Preguntó Roberto al aterrizar frente a él.
-Negativo… ¿Tú encontraste algo?-
-Para nada… Tal vez debamos organizar una búsqueda y…-
-Hey ¿Me perdí de algo?-
-¡¿En dónde estabas?!- Cuestionó Eduardo de inmediato, intimidando a Matt.
-Es… Es mi día libre señor- Respondió retrocediendo un poco.
-Eso no contesta mi pregunta-
-Solo estuve en la selva, le juro que no hice nada más-
Después de eso Eduardo se detuvo a pensar un poco, tal vez estaba siendo un poco paranoico, después de todo, Matt nunca había desobedecido alguna de sus reglas u órdenes.
-(Suspiro) Bien, lamento haber tomado esa actitud… Es solo que tú y Roberto son mis aves más importantes, no puedo permitirme perder a ninguno de los dos-
-Lo sé señor, le aseguro que no hago nada fuera de las leyes de la tribu-
Finalmente Eduardo dejó ir a Matt y a Roberto, aunque aún con sospechas de lo que estaba haciendo.
-Oye Matt, sinceramente ¿Qué estabas haciendo?- Preguntó Roberto mientras volaban.
"Es mi mejor amigo, pero también es el mayor confidente de Eduardo, si le digo seguramente va a delatarme… A menos que" –Bien te diré la verdad… Yo… Estuve con una chica- Respondió desviando la mirada.
-Wow ¿Tú? ¿Con una chica? ¿Y no me invitaste? Amigo me siento traicionado- Respondió Roberto a manera de broma, manteniendo una pequeña sonrisa en su rostro.
-Sí bueno, no iba a arriesgarme a que tú te quedaras con ella- Dijo Matt tratando de disimular, lo que a decir verdad, estaba siendo demasiado fácil.
-Y dime ¿Es linda? ¿Tiene una amiga?-
-Roberto tienes cerca de 3 novias diferentes, al menos deja que yo me divierta esta vez-
-Bien, bien, solo porque eres mi hermano-
Después de ese largo día, Matt finalmente pudo regresar a su nido en la tribu. Ya podía gozar un poco de la tranquilidad de la soledad, para estar un rato con sus pensamientos.
-Debo tener más cuidado… Si sigo yéndome en las tardes van a descubrirme… Lo mejor será ser discreto y salir de noche… Y lo más importante, dejar de hablar solo-
Dicho así, por los días siguientes Matt aprovechaba casi todas las noches para salir de la tribu, al principio era un problema evitar a los vigilantes, pero con el tiempo se volvió un juego de niños. En la tribu de los rojos Erick siempre lo esperaba, al igual que Ahri, Felipe por su parte realmente no quería ni verlo, aunque admitía que le alegraba ver a su hermana tan feliz junto a él. Cada noche estaba siendo mejor, Ahri comenzaba recuperarse y a los ojos de Erick Matt empezaba a ser como de la familia, a tal punto que una idea que jamás pudo concebir en el pasado le cruzó por la mente.
-Hahaha, eso es trampa- Decía Matt entre risas al ver a Ahri llevarse dos nueces de Brasil.
-Trampa o no yo gané- Respondió sonriente.
-Bueno entonces, ya tengo que irme, nos vemos mañana-
-Hasta luego Matt, no olvides traer más nueces para poder quitártelas hehe-
-Sí claro-
Matt estaba listo para irse, solo que en esa ocasión inesperadamente fue detenido.
-Matt ¿Puedo hablar contigo un momento?- Dijo Erick.
-Claro ¿Qué pasa?-
-Veras, ha pasado ya un tiempo desde que te conocí, más importante aún, desde que tú convives con todos nosotros-
-¿A dónde quiere llegar con esto?- Preguntó Matt confundido.
-Lo que quiero decir es que quiero tu ayuda-
-¿Para qué?-
-Para convencer a Eduardo de terminar con esta absurda rivalidad- Respondió Erick con una mirada seria, la cual solo puso a Matt más nervioso de lo que ya se encontraba.
-E… ¿Es enserio?- Preguntó incrédulo.
-Lo es… Tú eres la prueba de que es posible-
-Espere, créame la mentalidad que yo tengo es muy distinta a la de Eduardo… Es imposible convencerlo de algo así- Explicaba Matt.
-Pero vale la pena intentar… Escucha las dos tribus tenemos problemas, ya sea por territorio, comida, agua o lo que sea… Si nos ayudamos entre todos, la vida aquí podría llegar a ser muy diferente. Por favor Matt, necesito que nos ayudes-
-Yo… Yo… ¿Qué quiere que haga?- Aunque le daba miedo admitirlo, muy en el fondo Matt anhelaba lo mismo que Erick, siendo que ya lo había hablado anteriormente con Ahri, una vida sin diferencia entre las dos especies en la selva, sería el lugar ideal para todos, o al menos eso es lo que él pensaba.
-Solo quiero que lleves a Eduardo a reunirse conmigo, de ahí en más yo me encargo del resto… Sería incorrecto pedirte más después de todo lo que has hecho por mi hija-
-Bueno, supongo que puedo hacer eso- Respondió Matt sintiéndose más tranquilo -¿Cuándo?-
-Mañana mismo, cerca del río del Este-
-Bien, ahí lo veremos-
Después de eso Matt finalmente regresó a su tribu, pensando en que tal vez podría sr cierto que pueden alcanzar la paz, y así finalmente podría ver a Ahri todos los días sin preocuparse por nada más.
A LA MAÑANA SIGUIENTE
-¿A dónde nos dirigimos?- Preguntaba Eduardo mientras volaba por la selva junto con Matt.
-Al río Este, creo que encontré otra arboleda con nueces de Brasil, lo apropiado sería reclamarlo antes de que otra tribu lo haga-
-Suena bien… Pero estoy seguro de que había mandado a Roberto a esa zona antes y no encontró nada-
-Sí… Bueno no buscó bien hehe-
Entre más se acercaban a su destino Matt se ponía cada vez más nervioso, hasta que finalmente llegaron, para su amarga sorpresa, no había nadie más en el lugar.
-Matt ¿De qué va todo esto?- Cuestionó Eduardo un tanto molesto.
-Am verá señor lo que pasa es que…-
-¡Traidor!- Gritó una voz entre los árboles, al mismo tiempo que alguien se abalanzaba sobre Matt, golpeándolo fuertemente en el rostro.
-Maldición- Dijo con la voz ahogada, tratando de levantarse.
-¿Roberto? ¿Qué demonios haces?-
-Eduardo tenemos que salir de aquí… Matt acaba de entregarte a los rojos-
-¡¿Qué?!-
-Claro que no- Replicó Matt.
-Ah sí, ¿Entonces qué hace Erick volando hacia aquí eh?-
-El…-
-No te molestes en tratar de explicarlo Matt… No lo entenderán- Dijo Felipe aterrizando frente a todos.
-Lo ves, nos traiciono- Dijo Roberto con un gran odio hacia Matt.
-No lo puedo creer… Después de todo lo que hicimos por ti-
-Esperen, esto no debía pasar, este no era el plan- Dijo Matt angustiado.
-Lamento haber echado a perder tu alianza con los rojos Matty… Ahora será mejor terminar con el enemigo rápido…- Dijo Roberto listo para abalanzarse sobre Felipe, en cuanto lo hizo, Matt no iba a permitir que lo lastimasen, era el hermano de Ahri. Sin pensarlo dos veces, no dudo en interponerse entre él y Roberto, aunque no salió bien.
-¡GRAAAAAAA!- Gritó Matt al sentir las garras de Roberto clavadas en su cintura, para después sentir cómo las movía de un lado a otro, desgarrando su piel -¡Ahhhhh!- Matt no podía dejar de gritar, el dolor era inmenso –Tsk… ¡Ahhhhh!-
-Hmp, eso te pasa por meterte en el camino… Ahora Felipe vas a…-
-¡Alejense de él!- Finalmente Erick había llegado.
-¡Matt!- Exclamó Ahri al ver lo que le habían hecho –Tranquilo, tranquilo vas a estar bien-
-¿Este es tu plan? Poner a los míos en mi contra, qué bajo has caído- Dijo Eduardo con un semblante agresivo.
-Mis intenciones jamás fueron estas… Quería llegar a un acuerdo contigo a través de Matt… Nada más que eso-
-Sí claro… Quédate con él… La próxima vez que lo veamos, lo mataremos- Dijo Roberto para después empezar a volar lejos de ahí junto con Eduardo.
-Matt…- Decía Ahri con lágrimas en los ojos, verlo sufrir así era demasiado para ella.
-Duele… Duele… Mucho…- Decía con la voz ahogada tratando de no pensar en el dolor.
-Esto es mi culpa… No debí pedirte que hicieras esto- Dijo Erick acercándose a él –Tenemos que llevarlo a la tribu, no vamos a dejarlo aquí-
-Después de eso, las cosas solo se pusieron peor- Dijo Matt con la mirada baja.
-Sí… Y yo solo me encargué de lastimarte más-
-Ya te lo dije, no importa-
-Matt, tengo que regresar a mi tribu, en cuanto Ahri regrese, por favor házmelo saber- Dijo Felipe preparándose para irse.
-Lo haré, tranquilo-
Mientras tanto en la tribu de los azules, tal como había dicho Roberto, todo era un caos total, aunque la prioridad para Eduardo era otra.
-¿Para qué me quieres aquí? Matándome solo harás que Matt se enfurezca- Decía Ahri tratando de defenderse.
-No tengo interés alguno en matarte- Respondió Eduardo aun sin dirigirle la mirada.
-¿Qué? Entonces ¿Por qué no me dejas ir?-
-Te necesito para obtener algo… Matt es la mayor amenaza para lo que quiero lograr aquí… Mi única condición para dejarte ir, es que los dos se larguen de este lugar para siempre, solo es cuestión de tiempo para que él venga a buscarte-
-Eduardo tenemos problemas- Dijo un guacamayo azul aterrizando frente a él.
-Ahora qué pasa-
-Encontramos a uno de los azules que buscas-
-Llévenme con él, y tú, no hagas nada estúpido- Dijo mirando a Ahri para después irse del lugar.
"Bien, al menos sé que seguiré con vida" Pensó aliviada, para luego dirigir su atención hacia los arbustos de los cuales provenían sonidos extraños -¿Quién anda ahí?-
Sin respuesta y de la nada Roberto apareció. Ahri sintió en cierta manera alivio por verlo, siendo que seguramente estaba ayudando a Matt.
-Te estuve buscando por todas partes- Dijo Roberto aterrizando frente a ella.
-Nunca creí que diría esto pero… Me alegra verte ¿Cómo está Matt?-
-Él está bien, y seguirá así- Respondía mientras se acercaba a Ahri –A él lo necesito más que nunca… En cambio a ti…- Todo fue confusión en ese momento, Ahri solo sintió un punzante dolor en su abdomen, seguido por la sensación de la sangre recorriendo su piel, al mirar hacia abajo solo vio las garras de Roberto clavadas en ella.
-Qué… (Tosiendo) Yo no… tú…-
-Sí, soy un gran actor ¿O no? Ya logré que Blu y Perla se separaran, solo me faltaban ustedes dos, a mis ojos tu relación con Matt es una aberración… Pero a él sí que lo necesito- Dijo Roberto, al mismo tiempo que sacaba sus garras del cuerpo de Ahri, dejándola caer al suelo –Y sin ti… Ya no habrá ninguna distracción- Roberto solo se fue del lugar, dejando a Ahri desangrarse lentamente. Las lágrimas brotaban de sus ojos al igual que la sangre de sus heridas.
-Matt… Per… Perdoname…-
Y eso fue todo, Qué les pareció? ahora es cuando las cosas se ponen más intensas
"See you next time"
