Capitulo XX
La lapicera, o mejor dicho, la punta de la misma, volvió a repiquetear en la superficie del escritorio. Lily levantó su mirada un segundo y se dio cuenta que una de sus compañeras la miraba interrogante y hasta algo fastidiada por el sonido.
.- Lo lamento.- susurró al darse cuenta y dejó el objeto sobre la superficie. Sus manos intranquilas pasaron a tomar unos papeles que debía hacer firmar.
No era ninguna estúpida y sabía perfectamente que su nerviosismo con gotas enormes de histeria no eran más que una reacción tardía por lo que había acontecido hacia dos noches en la casa de James.
Cómo él le había impedido que se fuera, tomó la decisión de volver al trabajo sin que lo supiera. No se lo dijo, pero esa mañana después de que se llevara al pequeño a la guardería, agarró sus cosas lo más rápido que pudo y antes de que llegara Nora, se fue. Dejando una simple nota de que saldría.
De esa forma James no sospecharía y no seria capaz de irla a buscar al trabajo para meterla nuevamente al departamento, aunque cómo iban las cosas de secas con él, dudaba que le interesara mucho.
Las cosas habían cambiado y mucho, ese simple beso desmoronó la conexión que ambos levantaron durante esos años de conocerse. Una pared impenetrable se establecía entre los dos con la fuerza suficiente como para que el dialogo mas largo que hayan tenido en esos dos días fuese:
.-Harry ya comió.-
.- Ah, bueno. ¿Hay que bañarlo?
.- No, ya lo bañó Nora y ahora esta durmiendo.-
.- Ah…bueno.-
.- Si.-
.- Entonces-
.-Hasta mañana.-
Definitivamente, no sé ustedes, pero eso mas que dialogo parece monologo y de los malos.
Pero ya que.
Lily por su parte creía que estando fuera del departamento podría olvidarse un poco del dolor de pecho que venia padeciendo desde aquella noche y cómo no tenia a nadie a quien visitar (Thomas aun continuaba perdido en sus vacaciones) y Elis trabajaba sus posibilidades de divertirse un rato eran mas que reducidas.
Debía conseguirse nuevos amigos, alguno que no necesitara trabajar o que fuera lo suficientemente inconsciente como para abandonar uno en cualquier momento.
Suspiró y el reloj marcó las tres menos cuarto.
Su mano herida palpito un poco y se dio cuenta que se había pasado la hora de tomar el calmante recetado. Se levantó y caminó hasta el pequeño cuartito en donde un fregadero, una diminuta mesada y el expedidor de agua descansaban.
Una pastilla, hizo una mueca, sabia muy amargo, pero con la valentía de alguien que quiere que una dolencia se vaya lo mas rápido posible, trago y bebió algo de agua.
Estaba a punto de volver a su lugar cuando se cruzó con Jack.
Ese mismo hombre que hacia varios meses había vuelto a la empresa después de una larga ausencia. Ese mismo que con ánimos todas las veces que podía intentaba entablar algún tipo de conversación con ella.
Jack había cambiado en muchos aspectos, y a Lily le constaba luego de pasar junto a él todo ese tiempo después de su regreso. No es que sintiera nada especial por Jack, dudaba que alguna vez lo hubiese sentido, simplemente pertenecía a un pasado algo lejano.
Cuando todavía ella era libre y lo único que importaba era su trabajo y sus logros personales.
.- ¿No era que estabas de licencia?- preguntó con algo de asombro. Se pasó una mano por el cabello, típico de él cuando tenía algo de calor.
.- Estoy, sólo que no puedo con mi genio. Soy adicta al trabajo.- mintió a medias. Jack sonrió de lado, comprendiendo en parte a lo que se refería. La conocía lo suficiente como para saber que eso no era toda la verdad.
Lily siempre fue una mujer de mirada penetrante y de ver siempre a los ojos cuando uno habla con ella y justo por ello, cuando no esta diciendo la verdad o dice una a medias se notaba. Su relación anterior terminó muy mal, pésimo por así decirlo. Pero eso no había evitado que al tener que trabajar nuevamente cómo compañeros la cosa no se modificara aunque sea algo.
No es que se llevaran genial, es mas, apenas si se hablaban. Pero la pelirroja ya no lo miraba de soslayo ni ponía los ojos en blanco cuando debía hacer algún trabajo con él.
.- Ah- fue lo que atinó a contestar.
O-o-o-o-o-o-o-O
El silencio era protagonista de aquella inexistente conversación. La luz del sol, apagada de vez en cuando por las nubes a lo lejos, entraba en el despacho con algo de timidez franqueando las blancas cortinas.
Sirius carraspeó solo un poco, para cortar aquel molesto malestar que sentía al ver a su amigo còmo trapo de piso. A su estilo, obviamente, pero no dejaba de verse fatal.
Su cabello mas desalineado de lo normal daba por hecho que James se la pasaba despeinándose, y eso ocurría solo cuando estaba muy nervioso. Los anteojos de fina montura parecían acentuar de manera misteriosa las ojeras establecidas bajos los ojos castaños.
Estaba al tanto de la situación desde esa mañana temprano, demasiado si se pudiera decir. Lo primero que pudo soltarle apenas James había terminado su relato fue un: idiota. Seco, sincero, hasta malvado. Remus tuvo que ponerse entre ambos por que la actitud amenazante de James daba por hecho que no discriminaría al momento de quitarse la frustración y que no dudaría en usar a Sirius como bolsa de boxeo.
.- Y…-
.- ¿Qué?- por suerte, antes de que Sirius pudiese responder, Remus entró cargado con un par de papeles. Suponía que deban estar juntos. Cuanto mas nervioso estaba James, mas curioso estaría Sirius, por consecuente, los encontraría juntos. Y como ambos no eran muy compatibles cuando estaban molestos, lo mejor seria estar en el medio, aunque después le agarrasen jaquecas.
.- El contrato con Jefferson esta terminado. – aportó a la situación. Se sentó junto a su amigo y miró a James con comprensión. Con el paso de las horas parecía más desgastado. Lo más triste es que intentaba ocultarlo.- Únicamente quedan detalles de estilo burocrático de los cuales se encargara Jonathan.
Silencio nuevamente. No era de perder la paciencia fácilmente pero que ninguno de sus amigos hiciera ademan de ayudarlo para cortar con esa tensión le estaba poniendo algo molestito.
Fue en ese instante en que cayó en un pequeñísimo detalle.
.- Sirius.-
.- Mmm- Black apenas si lo miró, estaba entretenido jugando con un clip.- ¿No tienes algo que decirnos?
El aludido negó lentamente, hasta que supo por donde iba la mano. Se acomodó en su asiento lo mejor que pudo y se aclaró la garganta. James no era el único que había hecho locuras en esos días.
La pregunta venia a su desaparición desde hacia dos noches, después de encontrarse con Elis.
.- Tengo una leve sospecha y por que no, un par de informantes.- el castaño agregó para dar pie.- Aunque espero que no sea cierto. No por que no me guste la idea sino por que creo que no funcionaria.
Sirius le miró desafiante sintiéndose insultado. La mayoría de sus ideas funcionaban ¿Por qué esta no lo haría? Además, ya estaba hecho.
James agradecido por no ser el centro de toda esa energía, comenzó a escuchar disimuladamente mientras fingía estar metido en unos gráficos.
.- Bueno…- se rascó la nuca, incomodo. Fue en ese instante en el cual James en una mirada fugas fue capaz de ver la realidad de las cosas.
.- ¿Qué demonios llevas en tu mano?- se le escapó. No podía con su genio, no había forma. Su ojigris compañero sonrió más que nervioso.
.- Adivinen.- soltó sintiéndose mas que estúpido. No podía culparse, no del todo, no podía siquiera decir la palabra antes de que le entrara un ataque de pseudo pánico, menos podría soltarles la verdad de una.
Remus agachó su cabeza negando, incapaz de creer que su amigo hubiese actuado de esa forma tan…impulsiva. James por su parte había llegado a su estado máximo de lividez, reconocía el tono Sirius y lo que se venia era mas que grande. Como si fuese una declaración de Guerra con un enemigo imaginario…aunque con demasiado poder.
.- Dime que no es cierto.- articuló con la boca seca. Black se encogió de hombros en un intento vano de quitarse la frustración. – Sirius…madre santa.
.- No es para tanto.-
.- ¿Casarte sin avisarnos no es malo?- preguntó James con voz fina.
Esto era demasiado, para todos.
La verdad era, que lo que acaba de hacer Sirius Black era más que una locura. Una pendejada de adolescente le vendría cómo anillo al dedo, además, si tomamos en cuenta que por más años que pudiera tener Sirius, su eterna inmadurez en menor o en mayor grado siempre va a darle un aire a irresponsable.
.- ¡No me miren así! Remus ni te atrevas, tú me diste la idea.- el castaño no pudo más que cerrar la boca, aunque no estaba seguro de que su amigo comprendiera la palabra: planeamiento.
Eso era lo que le faltaba a todo eso. Casarse con quien se casase no seria valido ante los ojos de los Black si no tenia un fundamento, el cual debía ser, por demás fuerte. Había veces que el ojigris lo sorprendía con su impaciencia y tendencia de hacer todo: YA.
.- Te dije que consiguieras a alguien, pero ese se suponía que era el primer paso. Mal supuse que debías haberte dado cuenta que después de ese venían unos cuantos mas.- intentó defenderse.
.- ¿Cómo me iba a dar cuenta? ¿No se supone que mis padres querían a su hijo mayor casado? Ahí tienen, me ate, ya esta.- se notaba que además de nerviosismo lo que tenia Sirius era un fastidio de aquellos. Nunca se imaginaron que pudiese conseguir a alguien tan rápido.
.- Ya, espera. Dudo que te hubieses enamorado tan de pronto.-
.- ¡Por dios, no!- reclamó el centro de la conversación, horrorizado.- Únicamente conseguí a alguien para que entrara en el juego, lo suficientemente maduro como para tolerar lo que se nos viene encima.
.- ¿A quien engatusaste?- indagó James sin tacto.
.- No engañe a nadie, la persona que se casó conmigo esta al tanto de la situación. Pero quien dice que el amor no se compra con dinero esta muy equivocado.-
.- Sirius, habla claro.- cortó el de anteojos. Remus se mordió el labio inferior presintiendo lo que se vendría.
El silencio se hizo nuevamente presente.
.- Bueno…- miró de forma aleatoria a ambos.- ¿Elis Brox les suena?
Tengo entendido de que a Sirius hay neuronas de madurez que le fallan muy seguido, por que esto que escuche y que plasmare a continuación dan razón a mi afirmación primera.
Sirius mantuvo una larga conversación con Elis, tediosa, más que nada. Al llegar al departamento de la misma se sentaron y bebieron café. Y digamos que la cosa se puso pesada por que Black no sabía como plantear la situación de una. Jamás había tenido que pedirle algo a una mujer, sobre todo a una tan complicada cómo Elis.
Lo soltó todo de una cuando ella, cansada, espetó un: Al grano que tengo sueño.
La pregunta fue, en concreto: ¿En donde esta tu hermana?
Ya, ¿por que habría de costarle tanto algo tan simple como conseguir la dirección de Vanessa? después de todo, él había tenido cierta afinidad con la misma, pero el problema surgió cuando buscando en su agenda, la misma constaba con la antigua dirección.
Vanessa, una de sus más congraciadas e inteligentes "compañeras" de ratos, era una mujer exitosa, con cultura y estilo. Sofisticada y recatada. Esa clase de mujer era la que estaba seguro sus padres aceptarían sin ningún problema. Su carácter era maravilloso, era decidida y arriesgada.
¿Qué más podía pedir?
De todas las mujeres que pasaron por su vida ella fue una de las que mas le marcó en ese sentido.
La intrépida Brox podría convencer a sus padres y dar vida a la farsa que estaba planeando para que no le quitaran lo que le correspondía por esfuerzo y sudor. Si bien la familia Black siempre había sido adinerada, gracias a los manejos de Sirius y sus grandes inversiones, habían cuadruplicado su fortuna desde que él había comenzado a ayudar en las empresas cuando tenía diecisiete años.
El dinero le correspondía, aunque, digamos que todo esto lo hacia por orgullo. De alguna manera ellos siempre lograban salirse con la suya y esta vez no estaba dispuesto a que ocurriera.
Sabia que proponerle matrimonio arreglado a Vanessa funcionaria de alguna forma por todo lo anteriormente nombrado. Ella era lo suficientemente calculadora como para hacerle frente a su madre, que bajo de ese semblante de señora callada y autoritaria se ocultaba alguien mas domínate y desagradable, por lo menos para Sirius.
Walburga Black era, por sobre todas las cosas, una estratega, y que mejor que tener de aliada a una de su misma calaña en ese sentido para poder llevar a cabo su plan.
Pero algo no funcionó. Vanessa no aceptó.
Cosa que Elis ya le había advertido y que él tercamente no tuvo en cuenta. La hermana menor de su posible esposa, con cortas palabras, secas y verdaderas le trató de hacer entrar en razón. Pero cómo sabemos, Sirius no es de escuchar mucho, por lo cual, arrastró a Elis hasta el otro lado del mundo (Estados Unidos) para que le ayudase a encontrar a su hermana y en lo posible, intentar convencerla.
Esa era una de las razones por las cuales, Elis no había ido a la oficina ese día. En menos de dos días, había viajado atravesando el océano Atlántico, buscado a Vanessa y tenido una larga conversación con ella.
Y no es que a Elis le encantara la idea de tener cómo cuñado a Sirius, pero éste en un arranque de persuasión le había propuesto ayudarla con el primer pago de la universidad a la cual quería asistir, no pudo más que dejarse dominar por ese bichito de la oportunidad inconsciente. Es ilógico, lo sé, hasta yo cuando lo oí no podía créelo, Elis, la chica firme e incorruptible estaba haciendo un trato con el diablo, digo, con Sirius.
Pero ya. Supongo que sus razones tendría.
A lo que iba. De regreso, en medio del aeropuerto Sirius había tenido otra "gran" idea.
Allí mismo elegiría una chica y se la llevaría a Inglaterra. Suena loco y es desquiciante pensar que un hombre de su edad tan cerca de los treinta pudiera siquiera imaginar que algo así funcionaria, y eso es exactamente lo que formuló Elis en su cabeza. Su paciencia duró muy poco, sobre todo cuando le vio entrar en acción a punto de proponerle matrimonio a una cualquiera muy bonita que parecía que recién arribaba.
Palabras cómo: Estás loco, no seas chiquilín, ella es más grande que tu madre. No te comportes como un imbécil. Salieron a los tropezones de la boca de ella al verlo hacer el ridículo de esa forma (aunque mas de una de las que habían recibido la propuesta no lo dudarían en aceptar, Sirius podrá comportarse cómo un crio en ocasiones, pero nadie negara que fuese muy guapo.)
A lo que Black, contesto con un simple: ¿Y que quieres que haga? Déjame en paz, cuanto más rápido termine con esto, mas rápido estaremos en suelo Ingles.
Para que. El tedio de Elis, y su ya agotada paciencia dieron cómo resultado que acalorada y con ganas de ir al baño a lavarse la cara por que el sueño la estaba matando, soltara un: Si tanto te preocupa conseguir una maldita esposa, y si eso solucionaría el problema de que estemos parados como dos idiotas en un país extranjero, entonces hasta yo seria capaz de casarme contigo.
Lo que vino a continuación fue lo que la descolocó dejándola a merced de Sirius, el cual no tardó en tomarla del brazo y arrastrarla aeropuerto afuera para conseguir una capilla.
Cuando uno esta completamente segado por la desesperación hace cualquier cosa, y cuando esta confundido, es aun peor.
La conversación en la puerta de la capilla (cuando consiguieron una no muy lejos de donde estaban) fue de lo mas delirante.
.- No quiero.-
.- Pero me lo propusiste.-
.- Estaba bromeando. Ni que estuviese loca para casarme contigo, fue un ejemplo.-
.- Pero dijiste que eras capaz de casarte conmigo con tal de volver a Inglaterra.-
.- Si pero...-
.- Vamos, que no es tan malo. Ambos sabemos que es una farsa de acá a la China, no eres ni de cerca lo que tenia pensado como mujer, ni siquiera una de mentiras- Elis no hizo ningún ademan de esconder el peligroso tic que le salió- Pero la verdad es que tu me necesitas.
.- ¿En serio? Ilumíname.
.- Necesitas dinero, yo una esposa. Saca cálculos.-
.- Es de telenovela, no podría casarme por dinero.- espetó algo asqueada.
.- Pero ni tú ni yo nos amamos, ¿que mejor que un matrimonio que ya desde el principio se sabe que es una farsa?- Elis no flaqueaba y había logrado librarse del agarre.- No durara mucho, solo hasta que estén los papeles en los que me designen a mi cómo unos de los herederos, después de ello no habrá drama.
.- Cómo es que estas tan convencido de que te creerán. No son idiotas, se darán cuenta que no nos queremos, que todo esto es una farsa que…-
.- No si la hacemos bien, mis padres tienen como talón de Aquiles el orgullo, podemos utilizar eso y darles donde más les duela.-
.- Sirius, no tengo nada contra ellos ¿Por qué les haría algo así?- él puso los ojos en blanco con actitud cansina.
.- Ya te lo dije, el dinero no es problema, pagare la universidad, te ayudare con todo lo que necesites…-
.- No me trates cómo si fuese una puta, por favor- masculló con desprecio al sentirse insultada.-
Sirius estaba a punto de rendirse cuando se le ocurrió algo.
.- Esta bien, cásate conmigo, pagare lo ya mencionado y tu me lo devolverás con el tiempo.-
.- No tiene sentido.-
.- Si lo tiene.- se calló un momento al ver a un grupo de personas no muy lejos, observándoles curiosos. Es que era medio raro estar teniendo una pelea justo frente a una capilla.- Tómalo como un préstamo. No soy idiota, se que estas teniendo problemas con tus cuentas y que eso esta a punto de impedirte que termines tu carrera.- ella iba objetar- déjame terminar. Una vez que herede nos separaremos y ya. Me devolverás el dinero como puedas.
.- No tomas en cuenta que casarnos en una capilla no es para nada serio, menos si es a las apuradas. Es como casarse en Las Vegas.-
.- Pero nos dará el tiempo suficiente para planear una boda por civil y eso ayudara a convencer a mi madre de que todo esto es verdad. Son lo suficientemente creyentes como para no ir contra votos en una iglesia.-
Elis no pudo replicar más. Esa pequeña loca adolescente que tenia dentro (y que solía ser) y dejaba salir de vez en cuando atinó a tomar control de sus sentidos y con una sonrisa un poco hipócrita y aún medio perdida por lo que estaba ocurriendo y pensando, logró articular un leve: acepto.
Propuestas de matrimonio eran las de antes si me lo preguntan.
Cuando Sirius terminó de contar todo, Remus no pudo más que negar en silencio y James se dio la cabeza contra el escritorio, dejándose caer esa gran explicación era un peso extra que no podía cargar.
O-o-o-o-o-o-O
Caminar por la calle no era algo a lo que ella estuviese acostumbrada, sin embargo, después del desplante sufrido hacia un rato, no tenía ganas de encerrarse en un auto. Le faltaba el aire y cómo mucha experiencia no tenía en auto calmarse, supuso que caminar le haría bien.
Tal vez no tomó en cuenta el hecho de que su persona llamaría mucho la atención. No era alguien que pudiese pasar desapercibido con ese cuerpo y ese porte.
Alison sonrió orgullosa de si misma, por que por mas que todos esos don "nadies" se atrevieran a mirarla con ese deseo en los ojos y que ni reencarnando otra vez pudieran tener una oportunidad con ella, su ego crecía petulante tras cada sueño imposible reflejado en sus rostros.
Ella era merecedora de terminar cómo esposa de un magnate, alguien de renombre y con el suficiente porte cómo para llegarle a algo más que los tobillos. Y no estaba de acuerdo con dilema a la que le enfrentaba esa presuntuosa.
¿Cómo se atrevía a decirle que era una manipuladora encaprichada? ¿Que sabía ella de su relación con su antiguo prometido para sacar esas conclusiones fuera de lugar? Marie era sin duda una desubicada.
En su despiste no notó que la luz no estaba para cruzar sino hasta que un automovilista molesto tocó bocina lo suficientemente alto para que subiera a la acerca perdiendo un poco de la enorme dignidad que soltaba.
Alison, mujer de la alta sociedad, hizo cómo si no hubiese pasado nada, pero internamente en su fuero, maldecía al conductor. Sin embargo, cuando su cabeza se ladeo un poco, esperando con impaciencia el corte de semáforo logró divisar del otro lado de la calle a alguien conocido por ella y detestado en gran medida.
Lily Evans, con su diminuta y desagradable existencia, hablaba animadamente con un hombre bastante apuesto. Ambos, se encontraban del lado de adentro de un café y por lo visto llevaban allí largo rato por que justo en ese momento el camarero llegó para retirar un par de cosas y dejar otras.
Alison sonrió satisfecha. Así que Lily Evans se veía con alguien…
Muy oportuno.
La luz le dio el paso y ella con más pedantería, cruzó la calle con una sonrisa satisfecha en su hermoso rostro.
Continuara
¡Regrese! Si, despues de un mes y algo. Lamento la demora, es que empece a trabajar y ando con el tiempo contado pero con las ideas apresuradas. Justo cuando no tengo tiempo la musa se le da por aparecer. No hay caso.
De todas formas, hoy, mi dia libre, pude terminar este capitulo. Como se habran dado cuenta, hay mucho Sirius- Elis. Lamento si esperaban una reaccion de James y Lily, pero me lo guardo para futuros capitulos. Algo que se veian venir muchos era lo del casamiento, pero ya, era obvio lo sé. Era la idea. Ahora a jugar con eso.
Harry apenas si aparecio, pobre, lo abandone, intentare meterlo mas la proxima. Amo escribir sus partes XD.
Ya, me voy yendo. Es tarde y tengo que irme a dormir que mañana toca trabajar nuevamente. Para el que pregunto cuanto falta para que termine, no sé, aun no. Tengo tendencia a dejarlo en 18 capitulos, pero con este me pase y fue por que la historia tomo vida propia y no se podia cerrar con tan pocos caps.
Nos vemos la proxima y muchisimas gracias por su apoyo, lamentablemente no podre contestar reviews, el tiempo no da.
¡Nos leemos!
Grisel
Muchas gracias y miles de entradas para el nuevo Show de los Gryffindor y Slytherin mas Sexies de la historia para: J0r, Alba Diggory-Black, Ely, RociRadcliffe, Ahgness Black, Joslin Weasley, katherinblak, Evasis, pau black, CaRmEn EvAnS, Vanesa-Salazar, allabouthim, Nixi Evans, Fran Ktrin Black, crisalide, Mrs Scorpius Malfoy, lilyy, Lily Evans, Victoria Balck, LilyMolly, Ceciss, Dianachan, kili Black, karlita.potter, Angelica, amymalfoy, Lamister, mimig2.
Antes de que me olvide, subi un fic de Crepusculo, .-. no se si les interese, es un POV.
