Karen182r: Gracias a ti por pasar a leer y comentar. Yo también soy muy sensible y la verdad casi lloró al escribirlo, pues tengo que echar mano de mis propias experiencias, y es doloroso a veces, pero es reconfortante para mi usar esta historia como vehículo para convertir mis penurias en algo más que sólo eso.

Lara Grey: It is complicated all this, but what can I said? People likes ruin the beautiful things. In a world like this, always we have to fight for it that we love. Our dear Korra is through a complex moment and she made a mistake. Thanks for comment, I send you cheers!

Xion191: Wow es genial poder conocer tus emociones al respecto, siéntete con la libertad de expresarme todas tus ideas e inquietudes, pues me ayudan a tener una perspectiva más amplia y sensible de la trama. Es muy acertada tu apreciación de este embrollo; La gente nunca para de juzgar, y poner etiquetas a diestra y siniestra, les ayuda a sentir que tienen el control sobre lo desconocido o sobre lo que les puede representar una amenaza. El orgullo y el miedo has dominado en Korra, Asami y Bolin por eso es difícil que puedan pensar y actuar con claridad, pero veremos si el amor puede ser más fuerte que todo lo malo que le ha pasado (y que les va a pasar) a nuestros protagonistas. Gracias por pasar a comentar.

Maria Sato: ¡Hola! ¡Me siento muy feliz por leer nuevamente un comentario tuyo! Gracias por tu recomendación; En general no me representa un problema mantener el ritmo de escritura porque ya está estructurada la historia y porque me gusta mucho escribir, sólo que a veces no logro encontrar ni una hora al día para escribir. ¡Saludos!

Chicako-Aika: Amiga gracias por seguir leyendome y por escuchar mis historias.


XXI

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POV DE KORRA

Bolin fue a dejarme hasta la Isla, pero le pedí que no me acompañara hasta el templo porque necesitaba tiempo para ordenar mis pensamientos y emociones. No espere a que él zarpara de regreso a la ciudad. En cuanto baje del ferry me encamine al templo, esperando que la larga caminata me ayudara a enfriar mi cabeza. Bolin había estado secretamente enamorado de mí y sólo Asami lo sabía; Ellos eran amigos desde hace muchos años. Y no le importo en absoluto, me quedo muy claro que Asami no se detenía a considerar los sentimientos de los demás, sólo le importaba poder satisfacer sus deseos.

Era una hermosa manipuladora y yo había perdido la razón por ella, o tal vez yo también era una mala persona, pues en vez de entristecerme por lo que estaba pasando mi amigo, me concentre en aprovechar el enojo que él sentía para que yo pudiera sacar la mayor información posible del pasado de Asami y seguramente fui muy obvia porque no conseguí saber nada más. Él la cubrió hasta el último momento porque no menciono a Iroh ni por error, a pesar de que yo le insistí en que tenía sospechas de que me engañaba con un HOMBRE, Bolin escogió cubrirla a ella.

Bolin era un verdadero y leal amigo con Asami, pero no conmigo. Él era su mejor amigo, su guardaespaldas ¡por supuesto que sabía de su relación con Iroh! y yo no pude evitar sentirme traicionada también por Bolin. ¿De dónde iba a sacar las respuestas que necesitaba? ¿En quién podía confiar de ahora en adelante? ¡¿A caso a Bolin no le importaba lo mucho que yo iba sufrir al descubrir el engaño de ella?!

Llegue a casa peor de como me fui, Pema lo notó nada más verme entrar. Ya me era insoportable seguir aguantando el llanto y mi voz se escuchó quebrada cuando le pedí que no me esperaran para cenar. Subí a mi cuarto y no paso mucho tiempo antes de que la puerta se abriera nuevamente. Rogué a los espíritus porque Pema no me interrogara, pero por suerte era Opal.

–¿Qué te hizo?– preguntó en su estilo sobre protector.

–Nada. No obtuve nada de Asami– Eso también formaba parte de mi decepción del día; Había sacrificado mi tarde de sexo con Asami por información que no obtuve.

–Te dije que esa tipa no tiene escrúpulos.

–Lo sé, pero me duele. Yo quería saber porque ha llevado todo esto tan lejos, si lo único que quiere es sexo, pudo haberlo dicho desde el principio– Inmediatamente recordé que fui yo quien la presiono para que le pusiera nombre a lo que teníamos. Eso era.

–Es una mente retorcida, nunca vas a comprenderla.

–Hoy hubo varios momentos en los que estuve a punto de decirle que lo sabía todo y ahora me arrepiento de no hacerlo. Necesito gritarle en la cara todo lo que se merece.

–O lo que en verdad quieres es confrontarla para que ella te pida perdón y te vuelva a enredar con sus mentiras– Dijo Opal cruzándose de brazos. ¡Maldición! ¿Era demasiado obvio?

–No es así, yo sólo quiero saber la verdad– Dije con timidez –Porque hay algo en su manera de mirarme que me hace sentir que de verdad me quiere. Nadie puede fingir algo así.

–¡Korra! Mírate estas hecha una mierda. Estas sufriendo como un adicto en abstinencia, estas débil. Si la encaras ella te manipulara para que vuelvan ¡es muy astuta! ¿Qué vas a hacer si te pide otra oportunidad?

–¡No lo sé!

–No te hagas mensa.

–¡De acuerdo! De acuerdo, si ella insiste en lo nuestro eso me haría pensar que tal vez sí siente algo por mí.

–¡Ves! Serias una presa fácil. No lo puedo creer.

–Opal tú no sabes todo lo que hemos pasado. Nadie puede fingir tanto, algo debe de quererme.

–Tal vez no sepa lo que vivieron, ni lo especial que te hizo sentir, pero lo que sí sé es que le ha arruinado la vida a varias personas con sus artimañas. Personas que son muy queridas y cercanas para mí.

–Dime quien.

–-Mako, Kuvira, y no me corresponde andar contando su desagradable experiencia con Sato, pero no puedo permitir que tú seas la siguiente. Puedes preguntarles si no me crees– Me dijo y saco su teléfono móvil. Mire el aparato dudando un momento.

–Cuéntame– Me rendí. Quería saberlo y no saberlo. Opal tenía razón, yo no quería saber la verdad de nada, sólo quería buscar motivos para quedarme con Asami. Prepare mi corazón para lo que vendría.

–Korra… Odio tener romper tus ilusiones, pero ella es una psicópata que le ha dañado a personas que quiero mucho y por eso sé que no te dejara, hasta que se aburra de ti.

Después de que Opal me contará como Asami había jugado con los sentimientos de Mako, con el honor de Iroh y con la lealtad de Kuvira, yo termine siendo un torbellino de sentimientos dolorosos que oscilaban entre la indignación y los celos. Obviamente necesitaba conocer la versión de Asami sobre todo esto ¿Pero me diría la verdad? ¿Podía yo creerle? ¿Realmente quería conocer la naturaleza cruel y manipuladora de la mujer que amaba? No lo tenía claro, sólo el tiempo me ayudaría a aclarar mi mente y mis sentimientos. Para no seguir dañándome, opté por huir de todo esto.

Le escribí sufriendo en cada palabra, aquello que pensé que jamás le diría a la dueña de mi palpitar. Después de apagar mi móvil para no estar tentada a contestar su llamada, intente convencerme a cada minuto que estaba haciendo lo correcto. Aunque dolía mucho hacer lo correcto, tal vez si nadie mirara mis acciones seguiría manteniendo mi relación con Asami... Opal tenía razón no estaba pensando con cordura. Ella era una droga y yo necesitaba alejarme por mi bien, aun en contra de mi voluntad.


POV DE ASAMI

Bolin me conto sobre lo que hablo con Korra y cómo es que terminaron disgustados. Él me confeso que estaba molesto, pero que nunca haría algo para lastimarme. Lamente haber dudado de él. Él en verdad es mi amigo y siempre me daría su apoyo, nos conocíamos desde niños, vivíamos juntos así que notó de inmediato el cambio que tuve, como de pronto yo me volví más feliz.

Le pedí perdón por mentirle, le dije que tuve miedo de perderlo otra vez si le decía la verdad, y también le confesé que lo que sentía por Korra fue más fuerte que yo y por eso no pude hacerme a un lado. La cara de Bolin se deformaba por la sorpresa y conmoción conforme yo le iba contando mi historia con Korra. Me sorprendí a mí misma de lo hermoso que sentía al recordar tantos detalles. Al final termine llorando por la felicidad que sentía al poder compartir con mi amigo algo de lo más importante de mi vida y también llore por el miedo que me daba al pensar que ya la había perdido. Mi amigo me abrazo fuerte:

–Tengo una botella de mezcal– Me dijo con sus ojos llorosos cuando nos separamos. Yo reí.

–Tú siempre tienes las palabras adecuadas para animarme.

–Espera– Se levantó del sofá y fue corriendo a su habitación. Luego volvió con la botella que le habían regalado sus primos cuando se conocieron, luego que el investigador privado encontrara a su familia paterna en el Reino Tierra.

–Oh no amigo, eso es muy preciado para ti, es un obsequio de tu familia.

–Tú eres mi familia también– Dijo dedicándome una cándida sonrisa.

Consumimos la botella a la mitad porque la embriagues nos dejó sumidos en un sueño profundo hasta casi el mediodía del domingo. La cabeza me dolía horrible, aún estaba algo ebria y no podía huir de la turbación que me provocaba la actitud de Korra. Comprobé los mensajes de mi celular para asegurarme que no era una pesadilla lo que estaba viviendo. No lo era, intente llamarle otra vez, pero el teléfono seguía fuera de servicio. Me duche y me encamine a la Isla del templo del Aire. Bolin me acompañaba porque estaba dispuesto a interceder a mi favor en caso de que Tenzin se me pusiera difícil.

Lo más sensato hubiera sido comer un poco y dejar que se nos quitara la embriagues, pero tenía una sensación terrible, un presentimiento que me decía que el tiempo jugaba en mi contra, que tenía que hablar con Korra lo antes posible. Ella había interrogado a mi amigo, algo sospechaba y yo tenía que ser muy cuidadosa para descubrirlo antes de que yo misma terminara delatandome.

Al llegar me vi tentada a irrumpir en su habitación, pero si Tenzin ya estaba al tanto de todo, yo empeoraría más mi situación. Pema me recibió. Le presente a Bolin y a pesar de su amabilidad de siempre, me pareció que me miraba de una manera extraña. Tal vez ella ya lo sabía, así que sin más rodeos le dije:

–Venimos a hablar con Korra ¿Esta en casa?

–Está entrenando con Tenzin, pero esperen aquí, ahora le aviso– Dijo y se marchó apresuradamente. Efectivamente algo sabía ya. Me quede fría cuando vi acercarse al maestro.

–Buenas tardes, Maestro– Lo reverencie, él me contesto con una ligera inclinación de cabeza –Quiero presentarle a Bolin, mi mejor amigo, casi mi hermano– Ellos estrecharon sus manos.

–Mucho gusto– Dijo mi maestro.

–El gusto es mío– Respondió Bolin.

–¿Les puedo ofrecer algo de tomar?

–No gracias, veníamos a hablar un momento con Korra si nos permite.

–No va a ser posible.

–¿Por qué? Maestro, sólo quiero hablar un momento con ella, le aseguro que seré breve.

–Yo no tengo problema, pero ella no quiere. Por favor discúlpenla, sigue afectada por todo lo que paso en la arena de Pro-control.

–Discúlpeme por eso. No la cuide bien– Dije agachando mi mirada mientras me escocían los ojos y el alma.

–Eso no fue tu culpa– Contesto con suave voz mi maestro. Sí, sí lo era, deliberadamente la expuse a ese monstruo y pudo haber muerto.

–No quiero seguir importunando. Disculpe por todo– Dije.

–No eres inoportuna, esta es tu casa ven cuando gustes– Dijo el maestro poniendo su mano sobre mi hombro. Asentí y me gire, ya ni siquiera podía mirarlo a los ojos.

Estaba perdiendo a Korra, se me escapaba como agua entre las manos. Posiblemente yo no era buena para ella, no la merecía, no era lo mejor, pero la amaba, y estaba segura que nadie la amaría de la manera en que yo lo hacía; Estaba dispuesta a reivindicar mi vida hasta que no hubiera nada que hiciera que Korra se avergonzara.


El celular de Korra seguía muerto para mí, así que el jueves me plante en su colegio, pero fue en vano, mis influencias no sirvieron esta vez porque Korra estaba castigada y había perdido el privilegio de recibir visitas. La poca paciencia que tenía se estaba ahogando en mi desesperación. Empezaba a pensar que Korra no tenía corazón porque si lo tuviera estaría sufriendo igual que yo. Me dolía amarla tanto y pensar que ella estaba dejando que ganaran los que nos querían separar. Aunque algo dentro de mí me decía que con tan sólo volver a vernos todo se arreglaría.


Estaba decidida a hablar con ella a como diera lugar, para recordarle lo mucho que nos amábamos. Me puse el vestido rojo que más me gustaba, me maquille con mucho esmero, recogí mi cabello en un peinado alto y sólo deje dos mechones ondulados caer a cada lado de mi rostro. Hoy domingo por la tarde es el cierre de campaña de Suyin Beifong y ofrecerá una gran fiesta en su casa. Korra estará ahí.

Llegamos en el auto más lujoso que tenía mi papá. El interminable borboteo de flashes no se hicieron esperar en cuanto me baje del vehículo. Del brazo de mi amigo Bolin camine altiva con la mirada al frente aunque los odiosos fotógrafos no cesaban de decir mi nombre y pedir que volteara. Al llegar a la entrada esperamos un poco a que comprobaran que las personas que estaban delante de nosotros estuvieran en la lista. Era un hecho que mi nombre no aparecería. Bolin discretamente puso en su mano el dinero que usaríamos para sobornar a los de seguridad, pero no fue necesario, al verme me reconocieron, yo les sonreí amablemente y ni siquiera revisaron la lista.

Adentro la situación era más compleja porque obviamente no teníamos una mesa reservada; Bolin fue a resolver ese detalle mientras yo me quede en la barra de cocteles, buscando a mi novia con la mirada. Pedí un Cosmopolitan para refrescar mi garganta y justo cuando estaba por darle el primer sorbo la ví, lleva puesto un vestido azul entallado en la parte superior, era la primera vez que la veía usando uno, estaba muy linda, pero se veía distraída y ausente. Me acerque a ella cuidándome de no ser vista y la tome por la cintura, ella respingo y volteo rápidamente.

–Eres tú– Me dijo asustada alejándose de mis manos.

–Perdón. ¿Esperabas a alguien más?– Mi voz sonó más ruda de lo que esperaba.

–¿Qué haces aquí?– Dijo en un susurro rompiendo el contacto visual.

–Tenemos que hablar.

–Ahora no.

–¡Ahora!

–¡¿Qué haces aquí?! No fuiste invitada. Me asegure de eso– Ahí estaba la nefasta de Opal.

–Suyin siempre ha dicho que soy bienvenida en su casa.

–Señora Beifong para ti. Y tú nunca serás bienvenida en ninguna casa decente– Se colocó a lado de Korra –¡Vete!– Me reí fuerte.

–No– Respondí tranquilamente.

–Hare que te saquen con lujo de violencia– Amenazo.

–Inténtalo y le arruinare la fiesta a tu madre. Sabes que lo hare– Puse mi mano en la cadera –Así que se buena chica y no molestes a los invitados distinguidos.

–Perra– Dijo por lo bajo, sonreí burlona, tome a Korra del brazo con fuerza y me la lleve al jardín.

–¿Por qué eres así?– Me dijo Korra zafándose de mi agarre cuando estuvimos solas.

–No fue enserio lo de armar un escándalo. Aunque no lo creas, respeto a Suyin. Sólo estaba fastidiando a la entrometida esa.

–Controla tus ímpetus.

–Creí que eso era lo que te gustaba de mí– Dije mordiendo mi labio. Korra desvió la mirada nerviosa. –¿Por qué me evitas?– Roce mis labios en su frente.

–Ya te lo dije– Se apartó de mí contacto.

–¿Por qué?

–Porque ya no quiere tener que verte la cara. No es obvio– Dijo Mako en voz alta mientras se aproximaba con Opal.

–No tienen algo parecido a una vida propia ¿Verdad?

–Deja de acosarla, ella ya no quiere nada contigo.

–No hables por ella tarado. Korra y yo tenemos muchos asuntos pendientes por tratar así que salen sobrando ustedes.

–Obedece a tu jefa– Le dijo Bolin burlón mientras se colocaba tras de mí.

–Esta no es mi jefa– Rebatió Mako.

–Es tu dueña. Es la dueña del equipo– Replico Bolin.

–Ya renuncie a su estúpido equipo. Los dos renunciamos– Dijo Mako abrazando a Korra.

–Mientes, yo no he autorizado nada– Dije.

–No fue necesario, Kuvira nos facilitó mucho los trámites. Es muy eficiente tu nueva madrastra– Me acerque para abofetearlo, pero Korra se interpuso, estiro ambos brazos para mantener la distancia entre Mako y yo.

–¿Es verdad?– Le pregunte a Korra tomando su mano que había extendido en mi dirección. Ella asintió y agacho la mirada.

–Como lo oíste, nos salimos del equipo, punto. No jodas más– Me contesto Mako sumamente agresivo.

–¡Cálmate Beifong! Esta es una linda mansión, sería una lástima que tuviera que mancharse con tu sangre– Lo amenazó Bolin, dio un golpe al suelo y una roca emergió violentamente para enseguida caer con fuerza sobre su propio peso.

–Lárguense– Dijo Mako.

–¡No se les ocurra pelear aquí!– Intervino Opal –Mako entremos por favor.

Opal prácticamente remolco a Mako hasta llevarlo dentro de la casa, mientras yo no hacía más que mirar fijamente a Korra, que rehuía mi mirada. Bolin se alejó a una distancia prudente para que pudiéramos hablar.

–¿Cuál es el verdadero motivo por el que dejas el Pro-control? ¿Es por mí?

–Es porque ya no puedo confiar en nadie… Especialmente en ti. Fue obvio como los árbitros favorecieron a los lobomurciélagos. Mako los demando para impugnar su victoria y ellos te acusaron a ti de haberlos sobornado para que perdiéramos.

–Mienten. Eso no tiene sentido ¿Por qué iba a querer que mi equipo perdiera? No puedes creerle al imbécil de Mako, él está en mi contra desde siempre.

–¿Por qué de pronto tienes tantos enemigos?; Los árbitros, Opal, Kuvira, Mako, Baatar. ¿Todos mienten menos tú?

–Me prometiste que no dejarías que nadie nos separara.

–Eso fue antes de saber que eras una mentirosa profesional– Sus palabras me dolían más que todo el silencio que guardo en esta última semana.

–No tienes derecho a juzgarme. No sabes nada… ¡Tuve que hacerlo! No podía permitir que ustedes estuvieran en la plataforma cuando Amon llegara. Todo lo hice para protegerlos.

–¿De qué hablas? ¿Tú sabias que Amon iría?...– Korra paso del enojo a la indignación cuando lo comprendió –Eres una igualitaria.

–Al principio…

–¡No! no me digas nada, no quiero escucharte– Me interrumpió, ella estaba tan alterada, que yo sólo pude parpadear mientras ella me dejaba ahí.

Bolin se acercó cuando me quede sola, me sugirió que nos fuéramos, él también había notado lo furiosa que estaba Korra, pero yo debía insistir un poco más, intentar que comprendiera los motivos detrás de mis acciones. Después de todo, apenas le había confesado el menor de mis pecados. Regresamos a la fiesta y Opal se plantó frente a nosotros:

–¿Se marchan tan pronto?– Quiso saber ella.

–Ni en tus sueños–Dije.

–Mi madre insiste en que nos acompañes a la mesa. Ambos.

Intercambie miradas con Bolin, sería incomodo, pero ya que más daba. Asentí y Opal nos condujo hasta la mesa redonda donde estaban: sus padres, Mako, Korra, Huan, y los gemelos. Suyin se levantó de la mesa en cuanto me vio acercarme.

–Gracias por acompañarnos querida– Dijo Suyin mientras nos saludamos besándonos ambas mejillas.

–Gracias a usted por invitarnos– Le dije a ella y luego me dirigí a los demás –Buenas noches– Todos los varones presentes (a excepción de Mako) se levantaron y me saludaron con un asentimiento de cabeza –Permítame presentarle a mi amigo Bolin.

–Es un gusto– Dijo Suyin sonriente extendiéndole su mano.

–El gusto es mío señora Beifong– Respondió mi amigo muy emocionado. Yo me permití sonreír por el efecto que tenía Suyin en los mortales.

–Por favor tomen asiento– Nos pidió amablemente. El señor Baatar dispuso la silla para que Suyin se sentara y Bolin hizo lo mismo conmigo.

–Luce esplendida esta noche– Le dije sinceramente a Su al tiempo que me sentaba. Inmediatamente los meseros empezaron a llenar nuestras copas.

–Eres encantadora, pero definitivamente hoy no puedo competir contigo. ¡Eres una visión!

–Una aparición diría yo– Comento Opal. Mako soltó una pequeña risa. –¿Por qué no trajiste a tu novio Asami?

–Yo no tengo novio, Opal.

–¡Oh sí ya recuerdo! Baatar me dijo que Iroh se tuvo que ir a una misión en su natal Nación del fuego. Y ¿Cuándo planean comprometerse?– Insistió Opal.

–Iroh no es mi novio– Le respondí fulminándola con la mirada. Korra también la miraba con atención, pero no pareció inmutarse ni un poco.

–Ya no lo niegues, todos aquí lo sabemos.

–Compórtate– Pidió Suyin.

–El amor no es para avergonzarse. Por ejemplo Korra y Mako también fueron muy discretos, pero hoy nos dieron la feliz noticia de que están juntos.

–Opal por favor– Dijo Korra muy nerviosa mientras me miraba fugazmente, mientras yo no le quitaba la mirada de encima.

–Amiga no te intimides, tu noviazgo con Mako es algo que vale la pena presumir. Es más, propongo un brindis por la feliz pareja.

Escuche las copas chocando y un par de bromas de los hermanos de Opal dirigidas a Mako por su noviazgo, pero cada vez se me hacían más lejanas todas aquellas voces. Mantuve mi mirada fija en la mesa porque tenía miedo de que al mover mi mirada en cualquier dirección, inevitablemente mis lágrimas se derramarían por mis mejillas.

–¿Te sientes bien Asami? Estas un poco pálida– Comento Opal divertida.

No pude moverme ni un milímetro. Intente mantener el aplomo, pero finalmente deje que el dolor me golpeara por completo, ahí frente a mis enemigos. Eso y más merecía por ser tan estúpida.

–Si me disculpan– Dije levantándome de la mesa.

Camine apresuradamente sin tener idea de a dónde iba, y cuando por fin me vi sola deje salir mis lágrimas. Escuche ruido de pasos que se acercaban hacia mí, apenas me gire unos brazos me rodearon para abrazarme.

–Vámonos de aquí Sami– Me dijo Bolin apretando su abrazo.

–Por favor quédense, la fiesta apenas empezó– Dijo Baatar jr.

–No molestes Beifong– Dijo Bolin.

–Necesitamos hablar Sato– Insistió. Lo mire con desprecio, di media vuelta y comencé a caminar –¿No quieres saber por qué Korra te estuvo utilizando?– Me detuve y volteé a verlo.

Muy a mi pesar seguí a Baatar, Bolin intento detenerme, pero yo lo seguí hasta que se detuvo frente a una enorme puerta, la abrió y dejo que yo pasara primero, tras de mi entro Bolin. Era un amplio estudio, que tenía un enorme escritorio metálico y tras él, estaba sentada Kuvira.

–Siéntense– Dijo ella.

–¿Qué rayos haces aquí?– Pregunto Bolin.

–Quiero proponerles un trato.

–Baatar dime de qué demonios se trata todo esto–Dije impaciente.

–Tu padre planea un fraude para ganar las elecciones. Tienes que ayudarnos a detenerlo, y a cambio te haremos un favor– Habló Baatar. Bolin soltó una risilla.

–¿Qué tipo de broma estúpida es esta?– Dije a punto de perder la paciencia.

–Escucha. Korra fue muy torpe al encamarse contigo, pero tú lo fuiste más. Ahora, si no quieres que Mako proceda en tu contra por el delito de estupro, provocando un escándalo a pocos días de la elección, tendrás que ayudarnos.

–¿Ese es su gran chantaje? Eso es un bocadillo para mis abogados. Ustedes dos jamás en la vida estarán en posición de hacerme un favor.

–Tal vez a ti no, pero a Korra sí– Continuo Kuvira –Ella intento ayudar a Mako en una investigación encubierta para arrestarte por apoyar a Amon, pero como saben, le gano la calentura y hecho a perder la operación.

–No les creo ni media palabra– Dije con seguridad, sin embargo sentía que me faltaba el aire al recordar lo que le había confesado a Korra esa misma tarde.

–Por eso te boto ahora que Mako se enteró– Señalo Baatar.

–La demanda será un bocadillo para tus abogados, pero enfurecerá a tu padre que lleva una candidatura "impecable"–Kuvira me miraba atentamente mientras parecía deleitarse con las palabras que todavía estaban en su boca –¿Dejarías que Korra enfrentara la ira de Hiroshi? ¿Qué crees que le hará a la insolente jovencita que confabulo con la policía para encarcelar a su heredera y que además mancho su candidatura?

–No me importa lo que le pueda pasar. Ella no me uso, yo la use a ella.

–Te importa porque te enamoraste– Dijo Baatar sacando de un cajón un sobre lacrado, lo agito en el aire, y antes de que lo guardara nuevamente pude distinguir el sello de mi familia. Sentí que el corazón me iba a estallar en muchos pedazos – Cartas, mensajes y demás pruebas tenemos en tu contra. Pero si nos ayudas te las entregare todas.

–¿Qué quieres?– Dije.

–El día de la elección, Hiroshi va a lanzar un programa para alterar el conteo. Yo sólo pude ver la simulación, pero no tengo acceso a los archivos. Es un software de tecnología muy avanzada, eso es lo que queremos.

–Eres una traidora– Dijo Bolin enfurecido –¿Tienes idea de lo qué puede hacerte el señor Hiroshi cuando te descubra?

–Tienes idea de lo que te hará a ti cuando descubra que por TU culpa me pude infiltrar y qué no cuidaste a Asami del espionaje. Yo tengo toda la protección de los Beifong ¿Tu qué tienes?

–Está bien, lo pensare, pero si me causan un solo problema más me ocupare personalmente de hacerlos miserables.

–No vamos a seguir indagando en tu vida, ya nos reímos mucho leyendo la carta y los mensajes. Nunca imagine que fueras tan cursi. Korra experimento un poco contigo, pero ya volvió al buen camino. Si la quieres deberías estar feliz por ella y dejarla tranquila.

–Supongo que ustedes escorias, representan una mejor compañía para ella ¿no?

–Mako lo es. Cualquiera es mejor que tú– Me dijo Kuvira.

–Esto no se va a quedar así Beifong, te lo aseguro– Amenazo Bolin tomándome del brazo –Vamos, no soporto verlos ni un minuto más.

–Piénsalo Sato. En tus manos está el futuro de Korra. No todos los que se cruzan en tu vida tienen que terminar desgraciados.

Bolin me llevo fuera. El aire de la noche enfrió mis mejillas, y las lágrimas calidas sentía que me quemaban al escurrir por mi rostro. Una vez en el auto, Bolin intentaba aparentar serenidad, pero yo podía notar su nerviosismo a pesar de mi ensimismamiento; Todas las piezas encajaron con maldita precisión y aun me costaba creer lo que estaba pasando.