Capítulo 21: -Sisifo, gracias a la ayuda del Cid, finalmente he podido encontrar el camino hacia ti. Dijo Athena, quien dejó su Alma el cuerpo de ella, metiéndose dentro del e Sisifo para poder salvarlo. Justo cuando estaba por caer al piso, Hakurei detuvo la caída.
- Señorita Athena, por favor, tenga mucho cuidado. Pidió el peli blanco de que tuviera mucho cuidado y de que no bajara la guardia por nada en el Mundo.
Dentro del Portal, Athena se encontraba metida en los Sueños del Caballero, buscando la forma de poder despertarlo de aquel hechizo de una buena vez.
- "¿Este es...el sueño de Sisifo?" Sisifo, como pensé, sigues...[Dijo ella, apareciendo en las calles de aquella Ciudad de Italia.]obsesionado con ese día. [Pensó ella, mirando a aquellos niños tan familiares, los cuales corrían felices por las calles del Pueblo Natal.]
- ¡SÍ!. Exclamaba Tenma, lleno de alegría, mientras que lo seguían, corriendo, Sasha y Alone, sin saber que por los callejones iba caminando un conocido personaje vestido de negro.
Cuando salieron de aquellas callejuelas, siguieron por las principales.
- ¡Espera, Tenma!. Le pidió Sasha de que no fuera tan rápido.
Y del Callejón Este, salía Sisifo de Sagitario, el cual iba con su "Pandora´s Box" en la espalda, con la vista clavada en Sasha, la cual se divertía con sus amigos. En ese momento, el cuaderno con los bocetos de Alone cayó al piso.
- Alone, ten cuidado. Pidió Tenma.
- Sí, estoy bien. Respondió el rubio.
- Hermanito Alone, ¿estás bien?. Preguntó Sasha, cuando en ese momento, al voltearse, se quedó con un cara a cara con Sisifo, el cual depositó en el piso su "Pandora´s Box".
- La he buscado tanto y al fin la encuentro, Diosa Athena. Dijo el castaño, quien se arrodilló ante ella.
- ¿Diosa? ¿Athena?. La pequeña no podía salir de la sorpresa ante semejantes palabras.
- Exactamente, usted no debía haber nacido en este lugar, por favor, le suplico que me acompañe, se lo suplico, Diosa Athena: La Guerra Santa dará comienzo. Le informó al respecto.
- ¿"La Guerra Santa"? ¡¿Acompañarlo adónde?!. Quiso saber ella, abrazando a Tenma, el cual reaccionó.
- ¡¿Y tú quién rayos eres?! ¡¿Por qué quieres llevarte a Sasha?. Preguntó el muchacho, desafiante.
- ¡Entiendo cómo deben sentirse, pero ahora debo decirles que ya no debemos perder más tiempo! ¡Hades va a despertar muy pronto, e intentará destruir nuestro Mundo! Si ustedes permanecen aquí, estarán en un grave peligro. [Gritó y luego se fue calmando.] Por favor, se lo suplico. Pidió Sisifo.
Poco después, Sasha se iba con el castaño, tomada de la mano y en dirección al Santuario.
- ¡Sasha!. Gritó Tenma, quien la siguió.
- ¡Tenma! Gritó ella.
- ¡Tenma!. El castaño llegó hasta la chica junto con Alone.
- ¡Espera, no te vayas!. [Pidió, pero en ese momento, Alone tropezó contra el piso.] ¡Alone, ¿estás bien?! ¿Te lastimaste?. Preguntó su amigo y al voltearse, ya Sasha se había junto con Sisifo.
- Si no me la hubiese llevado, habría tenido una vida llena de felicidad y armonía, pero...era mi deber como Caballero, es lo correcto. Por el Bien de la Tierra. Dijo Sisifo, cuando en aquel momento, todo se congeló.
- No, estás equivocado. [Dijo Sasha y todo el Pueblo comenzó a arder bajo el fuego.] Solo has estado interfiriendo con la Voluntad de los Dioses, este es el resultado, Sisifo lo que hiciste fue lo que provocó todo esto. Remarcó la peli lila, mirándolo de esa forma tan amenazante.
- ¿Lo que hice?. Preguntó Sisifo, mientras que sus ropas negras eran quemadas y aparecía con su Armadura Dorada de Sagitario.
- Lo viste, ¿no es cierto?. Aquel que es la Reencarnación de Hades, mi hermano Alone. Respondió ella, dando a conocer el nombre del Emperador del Inframundo.
- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!. Gritó Sisifo.
- Fuiste tú. Lo señaló como el culpable.
- ¿Yo?. Se preguntó, sin poder salir de la sorpresa, mientras que su Armadura Dorada se iba, quedando sin protección.
- ¡FUISTE TÚ QUIEN PROVOCÓ ESTA GUERRA SANTA!. Sentenció Athena y la propia Armadura de Sagitario apuntó su Flecha Dorada contra él.
- Sí, yo soy el culpable de todo esto. No merezco ser llamado Caballero, ¿tú piensas lo mismo, Sagitario?. Sí, así es: ¡ATRAVIESA MI CORAZÓN POR PIEDAD! [Preguntó y la Armadura disparó el proyectil, el cual dio contra el pecho de Sisifo.]
Todo esto estaba siendo visto por Athena.
- ¡SISIFO!. [Gritó ella, al verlo en ese Anillo de Fuego.] "¡Qué terrible, se rehúsa con despertar de su Sueño y todo esto...¡es a causa de tantas dudas, ha vivido este sueño una y otra vez, atormentado por tanta culpa! ¡Además, el Poder de Hades lo tortura!. Exclamó ella.
- Le suplico que me perdone, Señorita Athena, Pegaso, Alone, Abraham, ¡CABALLEROS Y TODO EL MUNDO ENTERO!. Gritó, sacándose la Flecha y una marea de Oscuridad salió de su pecho.
- ¡NO, NO LO HAGAS, SISIFO!. [Pidió ella, yendo al rescate.].
Todo quedó en calma, pero de inmediato, el color negro comenzó a teñir su Armadura Dorada, cambiando el color de la bandera por la que luchaba y ahora estaba del otro bando, el del enemigo.
- Una Sapuris está cambiando el color de su Armadura: ¡Sisifo, no debes culparte a ti mismo!. Le pidió ella, logrando que reaccionara.
- Señorita Athena, se lo ruego...¡OLVÍDESE DE MÍ!. Pidió Sisifo y lanzó una enorme ofensiva, la cual estalló en toda la Ciudad, levantando densas columnas de humo.
Athena había logrado salir de aquella explosión, pero toda la Ciudad estaba en llamas.
- Soy el Pecador que provocó la Guerra Santa, no tengo derecho a ser un Caballero, no lo merezco. Dijo Sisifo, quien se hallaba en los techos de un edificio.
- "Al parecer, su Cosmos me rechaza, pero también se rechaza así mismo, sin embargo, él aún..." Sisifo, si la Guerra Santa comenzó, no fue por tu culpa, de todos modos...Le trató de hacer entrar en razón, Athena, pero Sisifo se sacó la Flecha Dorada de su pecho.
- ¡Suficiente, ya no quiero escuchar nada más!. Ordenó, apuntando con su Arco y Flecha hacia Athena.
- Tú eras muy bondadoso, además siempre creíste en la Justicia, si has caído tan profundo en la Oscuridad, ¡entonces yo también cumpliré con mi papel como la Diosa de la Guerra! ¡HAZLO, SISIFO, TE ORDENO DE QUE DISPARES ESA FLECHA! ¡DISPARA!. Le ordenó ella a él.
Sisifo respiraba muy nervioso, no sabía qué hacer, ¿cómo hacerlo? No podía dispararle a la propia Diosa, pero ante aquel último grito, lanzó el proyectil contra el pecho de la chica, tiñendo de sangre su vestido blanco y cayendo herida al suelo.
- Ahora siento el dolor que tanto has soportado, sentiste una profunda tristeza por haberme alejado de mis amigos, Sisifo...perdóname. Se disculpó con él.
- Señorita...Athena. Dijo el castaño.
- Fue por culpa de mis decisiones que sufriste de este modo. Reaccionó ella.
- ¿Tu culpa? No, Athena, no es culpa tuya, no lo es...¡No merezco ser un Caballero, NO SOY DIGNO!. Exclamó él y toda la Ciudad quedó en blanco, mostrando el Amanecer, aún con las columnas de humo elevándose, ya que los incendios habían consumido todo a su paso.
Athena lo estaba abrazando, dándole esa energía para continuar y volver a su bando.
- Los días que pasé como Ser Humano junto a Tenma y mi Hermano Alone, eso fue lo que más atesoré, todos esos días de infancia fueron importantes para mí, pero debes entender que no tienes por qué atormentarte por eso, Sisifo: Mi propio nacimiento fue una Profecía de la Guerra Santa y era inevitable. Las Estrellas del Mal ya habían despertado y los Dioses Gemelos trazaban sus Planes Malignos, sí tú no hubieras venido por mí, seguramente habrían llegado a mí con facilidad. Yo debo agradecerte por mantenerme con vida. Dijo ella, contándole todo.
- Entonces, ¿yo te protegí?. Preguntó.
- Sí. Respondió Athena.
- Tanto hice lo correcto, ¿verdad, Athena?. Volvió a preguntar.
- Claro que sí, necesitamos de todo tu poder para proteger a la Tierra de la Maldad de Hades. ¿Acaso ya no recuerdas tu promesa, Sisifo? La Promesa que le hiciste a Tenma ese día. Le hizo recordar Sasha ese día.
- Mi Promesa. Recordó.
Flashbacks: - Alto. Les detuvo una voz, la cual se hallaba en aquel árbol del arroyo.
- ¡Tenma!. Lo reconoció Sasha al muchacho, el cual se hallaba en la copa del árbol.
- Casi todos los días pasamos hambre en el Orfanato y cuando enfermamos, casi no tenemos dinero para comprar medicinas. Quizás debería ser que alguien cuidara de todos nosotros, así que, ¡¿puedes prometerme que cuidarás bien de Sasha?! ¡Respóndeme!. [Le lanzó su pregunta, pero Sisifo no respondió.] Si no prometes que estará bien, entonces no dejaré que te la lleves. Advirtió al castaño.
- Escucha bien, niño: No puedo prometerte nada, lo lamento, es posible que esté alejando a Athena de un Futuro lleno de paz y felicidad. Fue la respuesta del Caballero de Sagitario.
Esas palabras hicieron enojar a Tenma, quien se lanzó contra Sisifo y le dio un golpe en la cara.
- ¡¿EN SERIO CREES QUE TE LA LLEVES POR DECIR ESO?!. [Preguntó furioso.] ¡Ay, me lastimé! ¡No me subestimes por ser pequeño!. Le desafió, mientras que Sisifo apoyaba su "Pandora´s Box" en el césped.
- No espero que me entiendas, eres como su hermano y te ruego que nos concedas tu permiso. Permita que nosotros cuidemos de ella. Pidió el Caballero, arrodillado ante Tenma, como si fuera un Rey o un Emperador.
- ¿Nosotros? ¿A qué te refieres? ¡¿Quiénes son "nosotros"? Quiso saber el castaño.
- Ella...Ella enfrentará muchas dificultades en su vida, sin embargo, puedo prometerte esto: Estaré siempre a su lado para protegerla. Le dio Sisifo su palabra.
- ¿Hablas enserio?. Preguntó Tenma.
Sisifo lo afirmó con la cabeza, él estaría siempre protegiendo a Sasha y no permitiría que nada malo le pasara a la Futura Diosa.
- ¿Lo prometes?. Volvió a preguntarle Tenma.
- Lo prometo. Juró Sisifo, mientras que el castaño lo miraba a los ojos y dentro de él podía verse al Universo, lo que lo dejó sorprendido.
Finalmente se levantó y decidió dar su acepción.
- De acuerdo, no puedo decir como pero sé que dices la verdad. Dijo Tenma.
- ¿Por qué dices eso?. Preguntó Sisifo.
- Porque pude ver el Universo en tus ojos. Fue su respuesta y dejó sorprendido al Caballero.
- "¡El Universo! Entonces él..." Pensó.
- Sin embargo, siento que Sasha estará muy triste adonde quiera que vaya. Así que cuando sea muy fuerte, iré a buscarla para estar juntos de nuevo. Hasta entonces, yo te la encargo. Depositó el muchacho sus Esperanzas en el joven Caballero.
Fin del Flashbacks: - Y por esa Promesa te pido que pelees a mi lado, Caballero. Pidió Athena y en aquel momento, sucedió el Milagro, ya que una mágica lluvia comenzaba a caer y la Armadura Sapuris era destruida para volver al color Dorado suyo.
- "Tenma...No, Pegaso, te lo juro, cumpliré...mi Promesa" [Se dijo para sus adentros y Sisifo volvió a la normalidad, arrodillándose ante Athena.] ¡La protegeré con mi vida, incluso aún después de la Muerte. Yo siempre protegeré a la Diosa Athena!. Exclamó el muchacho, volviendo a las filas del Santuario.
Ahora era el momento de regresar allí.
De regreso al Santuario, la misión había sido un éxito, ya que el Báculo de Athena comenzó a brillar con una gran intensidad y de color Dorado.
- "Este Cosmos es, ¿acaso Sagitario ha vuelto?". Se preguntó Hakurei.
Y de allí llegó Athena.
- Hakurei. Dijo Athena.
- Señorita Athena, me alegra saber de que se encuentra a salvo. Sisifo, me alegra verte, por fin despertaste. Se alegró Hakurei de verlos a todos de vuelta.
- Sí, lamento haberles causado tantos problemas. Se disculpó el Caballero arrodillado.
- Oneiros se ha fusionado con los otros Tres Dioses, se ha convertido en una Amenaza Mayor. Le informó Athena al peli blanco.
- ¿Qué propones, Caballero?. Quiso saber Hakurei.
- El Cid, necesito de su ayuda. También quiero solicitar la ayuda de la Señorita Athena una vez más. Pidió Sisifo.
- Por la Victoria de mis Queridos Caballeros, lo que sea. Juró Athena en darle su apoyo.
- ¿Qué sucede? ¿No dijiste que ibas a destruir nuestras Almas, Caballero Pegaso?. Preguntó Oneiros, el cual no había recibido ningún daño y ahora estaba listo para matarlos a los exhaustos Guerreros.
- Oye, ¿Y el Caballero Dorado?. Preguntó Yato, mientras que se mostraba a El Cid herido y sin fuerzas.
- ¿Se encuentra bien?. Ya no puedo sentir su Cosmos. Quiso saber el General Skips.
- Él está bien, preocúpate por ti, no por los demás, entrometido. Le dijo Tenma.
- ¡¿Qué dijiste?!. ¡Mira quién habla, por tu culpa estamos así, Perdedor!. Gritó Yato y compartió con Tenma una mirada de furia.
- ¡Este no es el momento para perder el Tiempo por tonterías!. Les dijo Yuzuhira a los dos peleados.
- ¡Muy entretenido! Pero llegó su hora, solo les queda esperar la llegada de su Destino Final, amigos, me producen una profunda lástima. [Se burló Oneiros de todos ellos.]
- Jajaja, y pensar en todas las molestias que me tomé para darles Sueños Maravillosos; prefirieron regresar a su fea y aburrida Realidad, ¡Humanos Tontos!. Se burló Phantasos de ellos.
- ¡Cállate!. Le ordenaron Yato y Stan, el primero golpeó su Armadura con el puño cerrado.
- ¡Te atreviste a manipular nuestros corazones y nuestros Sentimientos!. Exclamó el Caballero de Unicornio.
- Tenma. Le dijo Yuzuhira.
- ¡Sí! ¡ESTA VEZ ATACAREMOS TODOS A LA VEZ!. Exclamó el castaño, encendiendo su Cosmos junto a sus amigos, lanzándose al asalto.
- ¡SÍ!. Exclamaron ellos.
- ¡"METEOROS DE PEGASO"!. Atacó Tenma.
- ¡"DANZA LUMINOSA INTERMITENTE"!. Atacó Yuzuhira.
- ¡"GALOPE DE UNICORNIO"!. Lanzó Yato su ofensiva.
- ¡"EJECUCIÓN DE AURORA"!. Atacó Abraham.
- ¡"FUSIÓN DE LAS CORONAS"!. Se unieron Stan y Ford.
- ¡"TORMENTA DE LOS CUERVOS"!. Atacó Burns.
- ¡"LANZA DORADA"!. Se unió el General Skips.
- ¡"CAÑÓN CUARZO"!. Atacó Rose junto con Perla, Garnet y Amatista.
Pero aún así, Oneiros estaba listo para defenderse y al momento de dar de lleno en sus ofensivas, hubo una enorme explosión, la cual, al disiparse, se encontraron que el Dios del Sueño no había sido destruido y rechazó los ataques.
- ¡Unos Simples Humanos no pueden hacer nada contra un Dios!. Les advirtió Oneiros a todos ellos.
En la Estatua de Athena, Sisifo junto Athena se hallaban listos para ayudara Tenma y a sus amigos de la amenaza de Oneiros, por lo cual tenía su listo su Arco y Flecha Doradas para ser lanzadas.
- ¿Se encuentra lista, Señorita Athena?. Preguntó el castaño y ella le dio de su Cosmos a la Flecha.
- Lista. Respondió y Sisifo lanzó la Flecha hacia el Oeste.
- ¡Maldición, no me interesa saber si eres un Dios, no me daré por vencido! ¡La única Diosa en la que creo, es en la Señorita Athena, maldito!. Exclamó Tenma.
- ¡Así es, nosotros somos Caballeros de Athena y pelearemos sin temor, aunque el enemigo sea un Dios!. Agregó Yuzuhira.
- ¡Nos levantaremos cuantas veces sea necesario para derrotarte! ¡¿Oíste?!. Le dijo Tenma pero en aquel momento, él cayó al suelo.
- ¡Tenma!. Gritó Yato.
- Mi cuerpo se ha regenerado casi por completo y con el siguiente ataque, pienso liquidarlos de una sola vez. [Sentenció y se preparó para atacar.] Y ese Caballero Dorado también se irá con ustedes. Les dijo, listo para matarlos.
- "El cuerpo...no responde...a pesar de ser un Caballero Dorado...no soy capaz de mantenerme de pie, ¿acaso mi Espada estará...rota?" Pensó El Cid, cuando en aquel momento, apareció el espíritu de Sisifo.
- Cid. Le llamó y éste apretó los puños.
- ¡Sisifo, por fin despertaste!. Exclamó sorprendido.
- Luces terrible, Amigo Mío, peleaste valientemente por mí en el "Mundo de los Sueños". te lo agradezco. Agradeció el castaño.
- No estuve solo, el Caballero de Pegaso, mis hombres junto con Abraham y sus amigos me estuvieron ayudando. Respondió el serio peli negro.
- Muy bien, ahora es mi turno de ayudarte. Cid, lancé una Flecha Dorada con la ayuda de Athena, con ese poder conseguirán la Victoria en la batalla. Dijo Sisifo a su amigo, pero El Cid golpeó el suelo con su mano.
- ¡¿Victoria?! Ya entiendo, mientras haya un rayo de Esperanza, deberé luchar. Reconoció El Cid aquella fuerza.
- Así es, será como siempre lo hemos hecho. Le dijo su amigo.
- Aunque tenga poco tiempo, ¡convertiré mi cuerpo en una Poderosa Espada!. Juró el peli negro, levantándose y estaba listo para combatir.
Oneiros, por su parte, ya estaba listo para el ataque final contra Tenma y sus Camaradas.
- ¿Últimas palabras, Caballeros?. Preguntó el Dios del Sueño.
- Sí, yo: ¿Hay mujeres lindas en el Inframundo?. Preguntó Stan.
- A ti te estarán atormentando Verónica de Nasu y Phantasos, Stan de Corona Boreal. Le dijo Oneiros como respuesta.
- ¡NO, TODOS MENOS ESO, NO! ¡YA BASTA, MORIRÉ COMO UN HOMBRE!. Gritó Stan y se preparó para morir.
- Nunca creí que moriría así, a manos de un Dios. Dijo Ford.
- Oye, no te sientas mal, hermanito, morirás junto conmigo y pase lo que pase, siempre estaremos juntos, incluso en el Inframundo o en el "Mundo de los Sueños". Le animó Stan, mientras que le daba un coscorrón en la cabeza.
- Fue un placer haberte conocido, Abraham, nos veremos en la Otra Vida. Se despidió Burns.
- Allí nos veremos, Mi Viejo Amigo. Añadió el castaño.
Pero cuando Oneiros estaba listo para lanzar su ataque fulminante, algo le llamó la atención.
- Un Poderoso Cosmos se aproxima, proviene del Santuario. ¿Será acaso el Poder de la Diosa Athena? ¡Ya comprendo! Parece que ha depositado todas sus Esperanzas en ella. Hum, ¡ilusos, tan solo tres Caballeros de Bronce, un puñado de débiles y una Espada Oxidada! ¡JAMÁS PODRÁN DAÑAR NUESTRO CUERPO FUSIONADO, SOMOS CUATRO DIOSES EN UNO!. Sentenció Oneiros.
Justo en aquel momento, El Cid se volvió a levantar, gracias a las palabras de Sisifo, éste logró volver a ponerse de pie y enfrentar al peligroso rival.
- ¡¿Por qué se dio media vuelta?!. Quiso saber Yato.
- Hum, está bien, es un suicidio darle la espalda al enemigo en la batalla. Se burló Oneiros.
- Te equivocas, mi Sentido se ha afilado como nunca antes: Mis Compañeros lucharon conmigo en Pos de la Paz y la Justicia ¡y ahora mi Cosmos se ha encendido y lo he llevado hasta el Punto Más Alto!. Le dijo El Cid, listo y dejando sorprendido al rival.
- "Cumple tu Sueño, Cid" Le deseó Sisifo desde el Santuario.
El Cid se elevó en los Cielos.
- Ahora mi Espíritu es una Espada. Le dijo.
- "Lo lograste". [Le felicitó Sisifo a su amigo, quien cortó en Cuatro Fragmentos a la Flecha Dorada.] "¡Eres Excalibur!". Agregó y las Cuatro Flechas atravesaron las partes donde se hallaban las Almas de los Cuatro Dioses del Sueño en el cuerpo de Oneiros.
- Es...increíble. Admiró Yato, mientras que El Cid volvía a pisar tierra firme.
Oneiros no daba crédito a lo que estaba viendo, estaba totalmente cercado y ya nada iba a poder detenerle.
- No puede ser...En solo un instante era solo una Flecha Dorada, ¡pero ahora ha logrado conseguir atravesar a cada una de nuestras Cuatro Almas!. Gritó Oneiros y las Flechas estallaron por completo.
- "El Gran Amor es que puso Athena y con la Espada, se fusionaron en ese ataque. Me siento muy orgulloso". Pensó El Cid, dedicándole su victoria a sus Aprendices caídos, mientras que en un pueblo cercano podían ver las luces de la explosión.
- "Maldición, nos humillaron, le hemos fallado a nuestro Señor Hypnos, pero al menos...¡nos llevaremos el Alma del Caballero Pegaso!". Pensó para sus adentros y se lanzó al asalto, en un intento desesperado por cumplir con la misión, pero no se esperaba con una sorpresa.
El Cid saltó y se elevó en el aire con Oneiros.
- ¡CID!. Gritó Tenma.
- ¡TÚ...TÚ AQUÍ NUEVAMENTE! ¡NO LE TEMES A MIS HERMANOS, TAMPOCO A MÍ! ¡¿POR QUÉ DESAFÍAS A LOS DIOSES?!. Quiso saber Oneiros, mientras que se iban elevando más en los Cielos.
- ¡Ya deberías saber que si un Inocente corre peligro, lo protegeré, aunque eso signifique desafiar a los Dioses! ¡Para ustedes no somos más que basura! ¡Tenma de Pegaso, ese es el Camino que debe seguir un Caballero!. Le dejó sus consejos y buena suerte, el Caballero Dorado El Cid de Capricornio, mientras que moría junto con el Dios del Sueño Oneiros y las Almas de Phantasos de la Fantasía Siniestra, Ikelos de la Visión Bestial y Morfeo El Escultor.
Una gran explosión, seguida de las ondas sobre el Castillo de Hades, marcaron el final de la vida del Caballero Dorado y los Cuatro Dioses del Sueño.
- ¡CID, NO!. Gritó Tenma, sin poder hacer nada.
- ¡Es El Cid!. Sintió Athena de cómo desaparecía el Cosmos del Cabello de cabellos negros.
Por su parte, Sisifo de Sagitario permanecía en silencio.
- "No sentiré Tristeza, Querido Cid, cumpliste tu Gran Sueño y forjaste tu Gran Espada Excalibur. Aunque tu vida haya terminado, permanece en aquellos que seguirán el Camino que has trazado". Se despidió Sisifo de su mejor amigo, agradeciéndole por todo lo que había hecho por ellos.
- ¡MALDICIÓN!. Gritó Tenma, adolorido por aquella baja.
- "Cid, amigo, tu muerte no será en vano: El Castillo de Hades se encuentra justo frente a nosotros, iremos, derrotaremos al Emperador y terminaremos esta Guerra Santa. Te lo prometo, amigo, te lo prometo." Juró Abraham, poniendo la vista hacia el bastión del Emperador Hades.
Era el comienzo llamar a las tropas y de marchar hacia el Castillo. Esta vez no habría retirada, sería una batalla sangrienta y solo un bando triunfaría.
¡Otro gran capítulo y ya solo me quedan tres capítulo y ya termino la Segunda Temporada y de ahí vamos con el manga :D!. No se olviden de comentar y como siempre, gracias a FreedomGundam96 y lady-saintiasailor por las ideas :D. Lo mismo para El Cazador Argentino, Fipe2, aletuki01, Fairy of The Moon 1999 y los demás.
Cuídense y que tengan un buen Miércoles para todos ustedes.
