Tengo meses que no me paso por aquí, pero hoy al tratar de escribir algo, si... lo estoy intentando xD me di cuenta que jamás termine de subir todo lo que tengo para este espacio, así que aquí va, espero que a alguien le guste y les sirva para pasar un poco el rato :)
"¿Qué hacer?"
¿Qué hacer?
Levantar la cara con valentía y soportar el dolor que te ataca. Sonreír con hipocresía aparentando la inexistente felicidad.
¿Cómo actuar?
Como si lo que ahí se festejara también a ti te hiciera dichosa. Como si ese compromiso no te estuviese robando la vida.
¿Qué decir?
Vacías palabras de camarería hacia aquel que tiene tu corazón en sus manos y sin darse cuenta mata poco a poco. Mentir descaradamente hacia aquellos que no tienen idea del secreto que desde hace años, guardas tan celosamente.
¿Qué sentir?
Tratar de buscar aquella chispa de alegría que te causa que por lo menos él sea feliz, de lado quedaba el dolor que sin piedad se abría paso sobre tu pecho poco a poco.
¿Cómo sobrevivir?
¿Podrías soportar aquella agonía que a partir de ese día vivirías? ¿Serias lo suficientemente fuerte para soportarlo? ¿Acaso, acaso era tiempo de buscar nuevos horizontes? Y es en ese momento al ver como él la abraza y al ver como la mira, que sabes, no podrás.
— Me voy de viaje.
Para nada te importaba lo que con ese viaje dejarías atrás, a segundo plano pasaba tu soñado trabajo como auror. Lo inesperado de tu declaración logro que el ambiente de festejo se esfumara de golpe. Decenas de miradas curiosas y confusas tratan de encontrarle el chiste a tu comentario. Incluso él desvía la vista de aquella chica para interrogarte con la mirada, inmediatamente la desvías, no puedes darte el lujo de que él adivinara cual era la verdadera razón de tu huida. Porque si, lo podía hacer, para tu desgracia ese amigo tuyo te conocía tanto como tú a él. En ese momento no pudiste más que maldecir esa conexión especial que siempre tuvieron.
— ¿Estás de broma?
El tono de burla de tu amigo pelirrojo sólo ocasiono que algo molesta rodaras los ojos, mientras para tu mala suerte lágrimas amenazaban con recorrer tus mejillas, dejándote vulnerable.
— No es broma, me voy de Londres.
— Pero ¿Y la boda?
Te muerdes la lengua para no gritar esa era la razón por la que te ibas. No puedes más que negar lentamente con la cabeza y sonreír mientras sigues luchando con las lágrimas que siguen necias a salir.
— No me la perdería por nada del mundo.
Mentira, lo harías, al momento de que dejaras ese lugar sabias nunca más lo volverías a pisar.
Tu declaración sirvió para que aquellas cejas enarcadas volvieran a su posición original, después de eso las típicas preguntas de ¿Cuándo te vas? Y ¿Por cuánto tiempo? Todas contestadas con falsedad, sabias después te odiarían por mentir de esa manera, pero, para cuando lo hicieran, tú no estarías ahí para verlo.
Y es en ese momento al contestar alguna pregunta de alguna persona que sientes como una mirada de estudia a detalle, no puedes evitar un estremecimiento de pies a cabeza, sabes de quien se trata; así que tragando saliva y sacando fuerzas de donde puedes levantas la vista topándote con esa verde esmeralda que tanto daño te hacía.
Le sonríes a tu buen amigo no obteniendo respuesta alguna, su rostro serio no hace más que enarques una ceja, ¿Por qué tenía esa cara? No lo entendías, ya que estando al lado de su futura esposa siempre habías visto muestras de evidente felicidad y ahora no era así, es entonces que con miedo ves como él gentilmente se aparta de su prometida para caminar hacia ti con la vista aun clavada en tu rostro mientras aprieta la mandíbula, en ese momento que sientes la urgencia de salir de ahí, lo conocías a la perfección y sabias estaba molesto.
— Si me permiten.
Dejas a tus amigos con la palabra en la boca mientras rápidamente das media vuelta y sin que nadie se dé cuenta abandonas aquella casa que por años consideraste también tu hogar. Te recibe la fría brisa de noviembre, no puedes evitar tiritar un poco mientras maldices no haber podido tomar tu abrigo, con pasos apresurados y quitándote los molestos tacones te dispones a huir; lamentablemente y como sospechabas no pudiste hacer mucho; al instante unas fuertes manos tomaron tu brazo impidiéndote continuar, entrecierras los ojos al dolor mientras inhalas profundamente buscando las fuerzas para aquel necesario adiós. Dibujas la ensayada sonrisa en tu rostro y te giras hacia aquel que por siempre amaras.
— Harry, me has tomado por sorpresa.
Que el moreno no mostrara signo alguno de haberte escuchado y el que solamente se dedicara a observarte ocasiono que dieras un paso hacia atrás.
— Vuelve adentro, seguramente ya preguntan por ti.
Después de tales palabras, inútilmente tratas de zafarte de aquel fuerte agarre. Al momento que tu mano toca su piel, aquel amigo tuya suelta un pequeño suspiro y niega con la cabeza.
— ¿Un viaje?
Bajas la vista, no podías verlo a la cara porque tus ojos gritaban el dolor que vivías por dentro; sólo te limitas a asentir con la cabeza.
— ¿Cuándo planeabas decírmelo?
— Surgió de pronto, no es algo que tuviera planeado.
— Mientes.
Su inesperada declaración logro que bruscamente levantaras la cara, aun sin verlo puedes sentir el pánico grabado en tu rostro; el que él te viera de esa forma te lo confirmaba.
— Ahora dime la verdad y dime porque huyes.
Una histérica carcajada se dejó escuchar por el lugar mientras a lo lejos la música seguía sonando de fondo en la madriguera, donde todos estaban ajenos a la plática que se llevaba a cabo en sus propios jardines.
— ¿Por qué huyo? Yo no huyo Harry.
Aunque intentaste no llorar, sencillamente no lo pudiste evitar, las lágrimas desbordan tus castaños ojos y corren tu perfecto maquillaje, molesta, con la mano que tienes libre bruscamente las limpias de tu cara tratando ante todo evitar de nuevo levantar la vista.
— Te conozco más de lo que te conoces a ti misma, no me engañas.
Aquello fue la gota que derramo el vaso, fue como la chispa que desato el incendio, después de escucharlas, gruñes y otra carcajada escapa de tus labios, con furia te deshaces de aquella mano que impide tu huida, levantas la cara orgullosa y ante un sorprendido Harry ríes de nuevo.
— ¡Me conoces, ahora resulta que me conoces!
Sabias no estabas pensando coherentemente, sabías que mañana te arrepentirías por aquello, sabias que después de ese día nada iba a ser igual, pero también sabias que a partir de ahora nada importaba, después de todo ese sería el último día que verías aquel moreno.
— ¡No te atrevas a decir que me conoces cuando por años no te has dado cuenta de lo que siento por ti!
Y entonces la reacción que esperabas; la confusión y el terror ante tus palabras, un Harry que abría y cerraba la boca en varias ocasiones mientras negaba con la cabeza.
— ¿Tú no…?
En un rápido movimiento acortas la distancia que de él te separa y besas sus cálidos labios, podrías jurar que pasaron años desde el momento que sentiste su sabor hasta el momento que inesperadamente aquel chico te correspondió; pero sabias no debías hacerte ideas, lo hacía por mera cortesía, por lastima… por los años de amistad que los unían, así que haciendo un esfuerzo sobrehumano te separaste de él, contemplaste unos segundos su perfecto rostro al momento que él aún mantenía los ojos cerrados, en ese instante iluminado por la luz de la luna lucia como un perfecto ángel, después ese brillo esmeralda que te veía con infinito amor; amor, que no se acercaba para nada al que él sentía por la chica que en ese momento festejaba dentro de la casa.
— Yo…
Niegas con la cabeza y sonríes tristemente, lo abrazas con fuerza dejando parte de tu alma a su lado, no podrías dejar tu corazón ya que este agonizaba en tu interior, entierras la cara en aquel conocido pecho y no puedes evitar sollozar un poco, te separas lentamente y lo ves directo a los ojos; no son necesarias las palabras.
— Perdóname.
Das media vuelta sintiendo como a cada paso que das te desmoronas poco a poco.
— Hermione…
Tú nombre pronunciado por sus labios sólo empeora las cosas, no te detienes, así como él no te sigue, todo había quedado pactado en esa última mirada.
¿Qué hacer?
Dar media vuelta y continuar, dejar parte de tu vida con aquel que por siempre amaras.
¿Cómo actuar?
Con valentía, con coraje, buscando las fuerzas que día a día necesitarías, como si en ese lugar no hubiese muerto tu corazón.
¿Qué decir?
No eran necesarias las palabras, ambos lo sabían, ese primer y último beso seria lo último que ambos tendrían del otro, lo entendían, y aunque doliera sabían era lo mejor.
¿Qué sentir?
Tratar de dejar de lado el dolor, buscar esa paz que desde ese día buscarías.
¿Cómo sobrevivir?
Como lo has hecho hasta ahora, buscar en la vida un poco de sentido hasta que llegara el día de tu partida. Guardando y enterrando en tu mente ese amor que no le hacía bien a nadie. Ese amor que por el bien de todos debería quedar en el olvido; así como en un futuro, todos dejarían en el olvido a una tal Hermione Granger.
Fin
Drama para no perder la costumbre, lo que iré subiendo ya es viejo, pero bueno, tenía que subirlo, espero que les guste, ya saben que los comentarios son gratis y salvan un árbol.
