CAPITULO 21.- AMOR DESCAFEINADO

Eran cerca de las nueve de la mañana y todos los amantes del café de Hillwood y uno que otro curioso, se encontraban reunidos en la gran feria internacional del café, se sabia bien que era un orgullo que la feria se estuviera llevando a cabo en Hillwood, los estantes estaban llenos del mejor café, los mejores comercializadores, los tostadores en excelencia y los directivos mas sobresalientes de la mafia americana.

-Hablar de Expo Café, es hablar de café de calidad, del café de Colombia el cual a lo largo de éstos años de explotar temas relacionados con su clasificación, selección, industrialización, comercialización y consumo, se muestra como el mejor café del mundo. –Estas palabras se escuchaban a gran voz por el representante que Helga había contratado, sabia que estaba ligada con los traqueteros más pesados, era un hecho que no podía mostrarse tal cual, había decidido ir disfrazada con Amber y Rhonda, a las cuales les había advertido bien que tuvieran cuidado al hablar, cualquier detalle les podría costar la vida y más en momentos como esos, que no tenían idea si las vigilaban o no.

Apenas y podía recordar lo pesado de esa mañana, era un domingo y a las primeras horas Rhonda estaba alistando a las chicas para asistir a la feria.

FLASBACK

-No te muevas Amber, se regara el rímel.

-Lo siento si no sabes maquillar, me has lastimado el ojo dos veces.

-¿Qué no se maquillar? ¡No seas insolente, maquillo mejor que tú!

-¡Yo también lo haría si faltara a clases y pagara a los maestros!

-¡No seas tan perra!

-¡Hey basta par de caninas! Sus gritos retumban en la casa de Phoebe –Helga había entrado a la habitación de estas dejándolas impactadas, les había dicho que sería irreconocible pero… el verla vestida así, realmente las sorprendió -¿Qué piensan chicas? Sé que es algo muy diferente, pero…

-A mí me parece que se ve espectacular –Dio Phoebe en un tono dulce mientras reía.

Helga había decido llevar unos leggins color negro tipo cuero, una blusa de tirantes negra y sobre esta un saco de piel color negro con mangas tres cuartos, un toque sutil de dorado en un hermoso reloj que Alan le había regalado en su cumpleaños anterior y unas plataformas negra que la hacían ver aún más alta. La peluca negra combinaba bien con el atuendo al igual que su maquillaje, había usado pupilentes cafés para evitar llamar la atención con sus llamativos ojos azules.

-¿Tu look es un intento de roquera principiante o prostituta dark en un concierto de Nirvana?-Bromeo Rhonda mirándola de pies a cabeza.

-Muy graciosa tonta, vete al diablo-Gruño -Así iré y punto. Nadie me reconocerá.

FIN FLASBACK

-Cobra uno reportándose, todo ha comenzado muy bien, no lo arruinen y por favor pasen desapercibidas princesitas –Dijo caminando lentamente y hablando por un discreto micrófono en forma de un hermoso dije colgado en su cuello. ¿Cobra dos?

-Entendido Gerli, iré por un poco de café caliente y nos vemos en el punto acordado, cambio.

-Perfecto, ¿Cobra tres? ¿Cobra tres?... ¡Princesa!-Dio impacientemente al notar que su amiga no contestaba.

-Aquí estoy, ¿Han notado al chico del estante de México? Iré a probar su café y nos vemos más tarde.

-¡Creí haberte dicho que nada de chicos!

-Tranquila, quizás tenga un hermano, te lo presentare en tal caso.

-¿Me lo puedes presentar a mi si lo tiene?-Pregunto Amber con incertidumbre.

-¡Basta par de tontas! –Dijo esta vez llamando la atención de algunas personas que estaban alrededor suyo, a la cual solo se limitó a sonreír y salir por la vergüenza que acababa de pasar –Escuchen, rodeen el lugar y habrán bien los ojos por si ven algo fuera de lugar.

-¿Algo quizás… llamado Arnold?

-¿Phoebe?

-¡Cobra cuatro reportándose!-Dijo con entusiasmo.

-¿Qué rayos haces aquí Phoebe? Creí que habíamos hablado ya de esto.

-Lo se Helga, pero Amber me dijo que no había problema si las acompañaba.

-¿Tú le has dicho eso baratija de princesa?

-Vamos Gerli, además la pobre estaba muy aburrida en casa.

-Es peligroso que nos acompañes.

-Vamos Helga, todo estará bien. Además, soy muy precavida –Hablo en su tono dulzón y la discusión murió por la resinación de cierta rubia al notar que no cambiaría la opinión de su amiga. "En sus momentos suele ser más terca que yo" pensó Helga mientas recordaba la charla que había tenido con ella la noche anterior.

FLASBACK

-Ya veo, entonces, ¿eso quiere decir que ya has olvidado a mantecado?

-No Phoebe, no es tan fácil –Decía mientras sostenía en sus piernas una gran cubeta de helado de chocolate –Acepte salir con Alan con la esperanza de olvidarme de él, pero todo ha sido en vano… he sabido de ustedes a pesar de los años por el investigador privado que contrate.

-¡Lo sabía! –Dijo alegremente –Presentía que a pesar de todo, estabas muy cerca Helga.

-Bueno, ya vez… jamás olvidaría a mi mejor amiga –Sonrió – ¿Y qué me cuentas de ti y tu cabeza de cepillo? Por lo que yo sé, tienen casi un año saliendo juntos.

-Así es, pero las cosas no van bien entre Gerald y yo, el…-Suspiro mientras continuaba la charla con aire de decepción –El ya no es como antes… desde que le dije que no estaba lista para ya sabes…el… yo… ejem…

-¿Para tener relaciones?

Sonrojada por la respuesta certera de su amiga, asintió con la cabeza –Le dije que aún no es momento y él no me dijo nada al respecto, pero sé que muy dentro de él me lo reprocha, sin contar que anda de coqueto con otras chicas.

-¿Geraldo un Don Juan? ¡Por favor! Jajajajaja –Soltó una gran carcajada que por un momento incomodo a su amiga por la situación que esta estaba viviendo –Discúlpame Phoebe, jajajajaja ¡Es que de verdad no me imagino a ese zopenco saliendo con alguien que no seas tú!

-Aunque no lo creas Helga… a veces hasta pienso que esta con ellas antes que conmigo.

-Haber, haber… y según tú, ¿Exactamente con quien sale el idiota de Geraldo?

-Con Nicole, ella… es una de las más populares de la escuela, es bonita, parece modelo y además… es la mejor amiga de la novia de Arnold.

Este último comentario, logro que la rubia soltara la cuchara de helado y comiera de manera incomoda lo que tenía en la boca –Se de quien hablas… también sé que llevan años juntos –Su voz había cambiado drásticamente a un sonido de profunda tristeza.

-¿Creo que las dos estamos enamoradas de los prospectos equivocados cierto?

-Phoebe…

-¿Si?

-Mejor vamos a dormir, esta charla no me hace bien.

-Ok, vamos a descansar. Por cierto, ¿A dónde iras mañana tan temprano?

-Te lo diré para que estés tranquila –Suspiro –Iré a dejarle unas flores a las tumbas de Sid y Brainy…

-Ya veo… si de algo sirve –Dijo apagando la luz de la habitación –No fue tu culpa.

-Gracias Phoebe…

-¡Ah, casi lo olvidaba! Mañana te acompañare a la feria del café, ya tengo mi radio.

-¿Acaso es broma?

-No, es un hecho. Además no te estoy pidiendo permiso, te estoy avisando –Menciono entre pequeñas risas- Buenas noches "Gerli".

-Pheps…

-¿Si?

-Cierra la boca

-Cerrando…

FIN FLASBLACK

-Cobra uno, primer cliente a las tres en punto.

-Lo tengo Amber, acordare el lugar y negociaremos más tarde –Apresuro sus pasos entre la multitud y se acercó a cierto señor castaño de tez blanca, quien por su vestimenta parecía originario de Italia –"Quiero tomar un desayuno caliente señor"

-"Que mi desayuno sea frio señorita"-Respondió el atractivo joven.

-Entonces acompañe a desayunar –Dicho esto, ambas personas se dirigieron a ciertos cubículos que estaban cerca de sus estantes y cerraron la puerta. Phoebe le había mencionado en charlas anteriores que en esos negocios no estaría mal una recompensa después de ciertas toneladas, así el cliente tenía un sesenta por ciento de probabilidad de querer comprar aún más de lo planeado.

En las primeras horas de la mañana Helga había atendido a la mayoría de sus clientes, todo marchaba de manera discreta y a la perfección. Habiendo tratado con el último cliente del día, se dispuso a tomar un descanso, había tres cosas que la estaban matando. La primera, la incertidumbre y el miedo de toparse con Arnold, dos, el hambre insoportable que tenía y tres, esas malditas plataformas que se había comprado en Sevilla… ¡Sentía que sus piernas estaba a punto de quebrarse!

-Cobras, me dispongo a tomar un descanso, después de un rato nos vemos en el lugar acordado.

-Te copio, pero… hay un último cliente que te espera, luce una chaqueta de piel café y unos lentes oscuros, dobla a tu derecha y lo encontraras.

El comentario de Phoebe le sorprendió demasiado, "Ella no conoce a los clientes" pensó, quizás Rhonda o Amber le habían indicado el sujeto.

-Voy para allá -Sonaba enfadada.

Al doblar, noto a cierto sujeto con la chaqueta. Decidida se acercó a él y comenzó su trabajo -–"Quiero tomar un desayuno caliente señor"

-¿Disculpe?-Interrogo el sujeto.

Noto que en ese preciso momento, que lo que había dicho había sido un gran error… ¿Por qué esa voz le sonaba tan familiar?

-"Quiero tomar un desayuno caliente señor", respondió prácticamente de manera inmediata sin pensar lo que salía de su boca.

-¡Oh! Se refiere a nuestra cafetería Arnold, te dije que el anuncio publicitario serviría.

A unos cuantos metros de distancia se encontraban las autoras de dicha escena la cual les estaba carcomiendo hasta el último centímetro de su suave piel, sabían bien que era un gran riesgo hacerlo lo que planeaban, pero la conocían bien, ese encuentro sería lo mejor que le puede pasar a su amiga antes de irse de Hillwood… ellas sin pensarlo dos veces, le habían dado el mejor regalo para su triste corazón, el encontrarse con su querido Arnold.

¿Quiere usted que la conduzcamos a la cafetería señorita?-Pregunto con entusiasmo Lucas, ya que habían puesto volantes por toda la feria para promocionarla.

El corazón de Helga latía muy rápido, sus ojos miraban profundamente los de él, observaba esa sonrisa tan única, tan suya… esa sonrisa que la enamoraba a cada instante, esos labios que moría por besar. No podía respirar, habría caído en sus brazos sin importar lo que todos pensaran, estaba loca por quitarse ese disfraz y decirle que había regresado… que lo seguía amando, nunca había podido dejar de amarlo, que ese enfermizo amor hacía que la sangre le hirviera…

-¿Se encuentra bien?-Pregunto Arnold con preocupación al notar que esta no respondía a su amigo. En cuanto se posó en sus ojos, sintió una sensación extraña… como si un aroma peculiar le recorriera el cuerpo, esas facciones, esa voz… ¿Quién era ella? ¿Por qué justamente fue hacia él? Sentía una atracción hacia ella sin ni siquiera saber quién era. ¿Por qué? ¿Por qué estaba sintiéndose así?

-¡Hola Arnold! Veo que ya han conocido a mi amiga de intercambio –Dijo Phoebe interrumpiendo aquella aurora que los había rodeado durante algunos segundos.

-¿Tu amiga de intercambio?

-Si Arnold, viene de España, ya sabes cómo son mis cursos de lengua extranjera. Arnold, te presento a Cloe –Dijo mirando a su amiga y pidiéndole con la mirada que le siguiera el teatrito mientras esta reaccionaba y lograba salir de su trance.

-Mucho gusto Cloe –Estiro su mano y firmemente la estrecho con la suya –Él es mi amigo Lucas.

-Es un grato placer conocerlos, los amigos de Phoebe también sois buenos amigos míos –Fue en ese momento que agradeció el haber vivido tanto tiempo en Sevilla, podía manejar el acento de España sin ninguna dificultad.

-Tienes un hermoso acento, sé que el tiempo que estés en Hillwood será muy reconfortante para ti.

-Gracias Arnold, espero no causar le a vosotros algunas molestias tíos.

-¡Claro que no será así! Tu estancia aquí será inolvidable, te lo aseguro –Las palabras de Arnold aceleraron aún más el corazón de Helga y más aún, el de su oriental amiga que pensaba en cómo sacarla del lio en que la habían metido.


-¿Y qué tal si nos aplica alguna llave? ¡Te aseguro que Gerli estará furiosa!

-¡Ya cállate Amber! ¡Me pones de nervios!

Ambas chicas discutían en la casa de Phoebe, sabían que su jueguito de reencontrar a Helga con el rubio les podría traer problemas, su amiga no había reaccionado bien ante tal encuentro y temían que regresara esa noche furiosa hacia ellas.

-Ya es tarde y aun no llegan…

-¡Quieres calmarte! Apenas son las cuatro de la tarde, te aseguro que llegan en cualquier momento.

Sus nervios aumentaron más cuando escucharon que la puerta principal se habría.

-¿Phoebe? ¿Qué fue lo que paso? ¿Dónde está Helga?

Phoebe había llegado con una cara que se podía confundir fácilmente con una situación de horror, tardo en hablar un poco hacia sus compañeras, no sabía por dónde empezar. Lo único que pudo pronunciar, dejo atónitas a las chicas, las cuales sin duda esperaban la peor respuesta.

-Ella… -Suspiro –Creo que empeore demasiado las cosas.

-Phoebe… ¿En dónde está Gerli?

-En la casa de Arnold…

-¿Qué fue lo que paso? –Pregunto esta vez Rhonda quien no entendía nada de lo que pasaba.

FLASBACK

-Valla tío, esta cafetería es lo máximo-Expreso Helga aun algo nerviosa.

-Gracias, la decoración cuenta por Lucas. De donde es originario, el lugar luce así.

-Si… es una copia de San Lorenzo…

-¿Cómo sabes que Lucas es de San Lorenzo?-Pregunto con intriga al comentario que Helga acababa de hacer.

-Yo le comente en el camino que el venia de San Lorenzo, es que Cloe suele ser muy curiosa –Sonrió mientras su amiga le daba un pequeño golpe bajo la mesa.

-Así es chaval, Phoebe me conto que vosotros sois buenos amigos de infancia.

-Sí, nos conocemos desde el jardín de niños, ella es novia de mi mejor Amigo.

-Que interesante –No sabía que rumbo tomaría esa conversación y aun peor, mantener el acento español se dificultaba cada vez que miraba a Arnold… tenia tantas dudas hacia el que temía el hablar de más y que este comenzara a sospechar.

-Discúlpenme unos minutos-Phoebe salió corriendo del lugar con el teléfono celular en la mano. "Momento perfecto para que me dejes sola", pensó la rubia que aún se sentía muy intimidada en ese lugar.

-¿Cómo es tu vida en Sevilla Cloe?

"Sin ti, es una completa desdicha", Helga debía de pensar bien que responder y dejar los nervios a un lado –Es muy grande, os contare es un lugar hermoso, pero… Hillwood me gusta mucho más…

-Ya veo, ¿No habías venido antes? No sé pero tengo la impresión de que nos conocemos de tiempo atrás, tus facciones me recuerdan a alguien…

-No, no lo creo… esta es mi primera visita a América- Intento bajar un poco el rostro pero Lucas había llegado con café y panecillos.

-Espero que les guste, están recién horneados.

-Lucas, le comentaba a Cloe que me ha parecido verla antes.

-Así es, lo mismo pienso yo, su cara me recuerda a alguien…

-Tengo un rostro mui común, a mí me pareces que vosotros estáis exagerando un poco.

-¡Lo tengo! ¡Se a quien se parece! ¿Cómo se llamaba aquella señorita que estudiaba contigo Arnold?

-¿A Helga?

-Sí, si… observa su nariz y la parte del mentón… son como los de ella.

Las miradas de ambos chicos se posaron sobre el rostro de la rubia quien estaba sudando frio, le temblaban las manos, tenía miedo a que la descubrieran, si Arnold se enteraba le haría muchas preguntas, no podía seguir arriesgándose tanto.

-Debo ir a atender a los clientes, no tardo –Lucas se retiró dejando solos a sus amigos.

-¿Sabes? Me has alegrado mucho esta tarde.

-¿Yo? –Pregunto con los ojos muy abiertos y algo sobresaltados.

-Sé que esto no te debe importar mucho, pero me has recordado a una chica que tengo años sin ver.

-¿Ah…? ¿Y esa chica… que es de vos? –Su corazón latía muy rápido, quizás esperaba la respuesta que desataría por completo su corazón.

-Ella… era una muy buena amiga, muy especial para mí. Y cuando te vi hace unos momentos, podría jurar que… no, mejor olvídalo…

-Vamos tío, sé que apenas nos conocemos, pero puedes confiar en mí. Quizás hasta pueda ayudarte.

-Te lo agradezco, pero ella se fue hace mucho tiempo de aquí.

-Lo lamento –Dijo Phoebe mientras se sentaba. Creo que debemos irnos Cloe.

-¿Por qué tan pronto señoritas?

-Es que…-Ambas chicas se miraron intrigadas

-Phoebe y yo debemos buscar un lugar donde os pueda quedar en mi estancia en Hillwood.

-¡Es su día de suerte señoritas! En la casa de huéspedes de Arnold, tenemos una habitación disponible.

-Es verdad –Dijo Arnold un poco pensativo y tocándose la barbilla –Hay una habitación desocupada y si tu estancia es corta, será más que perfecto para ti.

Helga sentía que la sangre le salía del cuerpo. ¡¿Quedarse ella en la casa de huéspedes de Arnold?! ¡Eso era más suicidio que el trabajo que estaba haciendo en Hillwood! Era cierto que había entrado miles de veces sin que el sospechara, pero a estas alturas, solo quería que la tragara la tierra, pero confiaba en Phoebe y sabía que su amiga no le podía fallar.

-Creo que es una buena idea, además el trabajo queda cerca de la casa de Arnold.

-¡Es una sorpresa! ¿En que trabajas?

-Ella viene de intercambio para hacer un informe de la feria del café, es muy buena escribiendo.

-¡Ah! De ser así, entonces creo que mi casa es la mejor opción. ¿No es así Cloe?

Helga solo se limitó a sonreír forzadamente mientras que su amiga no se dignaba siquiera a mirarla a los ojos, ¿Para qué lo hacía? De todas maneras sabía que estaba furiosa.

-En la noche llevare tus maletas a la casa de huéspedes.

-Perfecto, entonces ¿Me acompañas? –Estiro su mano hacia ella para conducirla hacia dicho lugar, acción que sorprendió a Lucas, Arnold solía ser caballeroso pero no a tal grado con una desconocida, quizás ese parecido a su antiguo amor le daba tal confianza.

FIN FLASBACK

El sonido de unos aplausos resonó en la habitación.

-¡Felicidades! ¿Te has dado cuenta de que has cavado tu propia tumba?

-Amber… yo… supuse que era lo mejor.

-¡Claro que es buena idea lo que has hecho, pero en cuanto Gerli esté presente no sabrá a quien comenzar a matar!

-Tranquila Amber, no es para tanto. Además –Dijo sonriendo-Esta puede ser una gran oportunidad para ella. Sería una tonta si no lo aprovecha.

-¿Eh? ¿A qué te refieres?

-A nada, eres muy tonta para notarlo. Y bien… ¿Qué empacamos Phoebe?

-Comiencen ustedes, creo que necesito tomarme una aspirina…


Habian pasado muchos años, la casa había cambiado mucho. Tenía una decoración tipo vintage que le sentaba muy bien. Sabía de antemano que sus abuelos se encontraban fuera y que ahora sus padres administraban la casa. ¿En qué lio se había metido? Estaba claro que por nada en su existencia podría olvidar a Arnold, ahora encima de todo, le estaba mintiendo.

-¿Siempre esta suele estar así de solo por aquí chaval?

-No siempre, pero dame unos minutos en lo que preparo tu habitación.

-¡Ok pero no tardes tío o comenzare a cabrearme!-Dijo algo impaciente.

-No tardare –Se alejó del lugar mientras recordaba ese acento y esa voz, su carácter por momentos le recordaba al de ella, esos apodos… ¿Por qué de repente llego esa chica a su vida? ¿Qué fin tenia?

Paseo unos minutos mientras observaba las fotos que estaban en un estante al fondo, había fotos de la familia, de Arnold en los partidos, una postal de los abuelos con una foto de Hawaii, casi al final se topó con una de Naya y Arnold, esta última le dio coraje, saco la foto del portarretrato y la rompió en pequeños pedazos. "Esa zorra", pensó… ¿Qué haría si se topa con ella? La odia, de eso está segura…

-¿Quién eres? –Escucho esa voz detrás de ella… y de inmediato empuño sus manos sospechando quien era.

-¿Os interesa?-Dijo sonriendo. En efecto, era Naya. La diferencia, es que ya no eran unas niñas…

-¡Te acabo de preguntar, contéstame!

-¿Y que si no quiero?

-¡Eres una insolente!

-Que sea la última vez que vuelves a gritarme –Dijo acercándose a ella, notablemente estaban de la misma estatura –Si quieres saber quién soy, pregúntale a Arnold.

Esto último lo dijo en un tono coqueto queriendo insinuar y alterar a la tipa. Era su némesis, eso lo sabía hace años.

-¿Qué pasa aquí? ¿Por qué estas gritando Naya?

-¡Esta tipa! ¡¿Quién es esta tipa?!

-Es una amiga y se quedara como inquilina aquí. ¿Qué es lo que te pasa?

-¡No la quiero aquí mi amor, que se vaya a otro lugar! –Se acercó a él y lo tomo por la camisa acercándolo a ella mientras le robaba un beso, cosa que hizo enfadar a la rubia.

-Escucha –Retiro sus manos de su camisa y se quedó mirando a Helga –Viene desde España, es amiga de Phoebe y no tiene donde quedarse, alquilara una habitación por un tiempo. Te guste o no, Cloe se queda.

-¡Has lo que quieras querido!, ¡Espero que a tu madre no le moleste que metas extrañas a la casa!-Enfadada subió a su habitación y se decidió a no salir el resto del día.

-¡Chaval parece que esa tía se ha cabreado con vosotros! –Intentaba no sonreír al dirigirse a él, había comenzado bien, quizás su estancia en la casa de huéspedes no sería tan mala después de todo.

-Sí, suele ponerse así diario…-Bufo enfadado –No le hagas caso y espero que te sientas como en casa, solo evítala…-Dijo poniendo su mano detrás del cuello.

-¿Es tu novia?

-Si… lo es…

-¿Y por qué ese ánimo? –Claro está que quería confirmar por su propia cuenta que no era feliz con ella.

-Es una larga historia… ¿Vamos a tu habitación?

Juntos subieron y una vez instalada en el pequeño cuarto, Helga observaba con detalle cada centímetro de la habitación, sin notar que el rubio la miraba detenidamente. Acción que la hizo voltear por un semireflejo.

-Lo… lo lamento, es… es solo que tú, tu rostro…

-¿Mi rostro qué? ¿Acaso te recuerda a un viejo amorío chaval?

-Creo que así se le puede llamar, es que quizás espero ver en ti a esa persona actualmente… ¿Qué edad tienes?

Esa pregunta era de alerta… Si respondía acertadamente las intrigas de Arnold podrían crecer más de lo que ya estaban. Para su mal gusto, las mentiras eran su única salida.

-Cumpliré veinte en un par de meses.

-Oh… ella… ella es de mi edad…-Tartamudeaba mientras Helga lo miraba con suspicacia.

-Mira chaval, mejor olvídalo, vuestros líos amorosos no debéis interesarme –Le guiño un ojo y se dirigió a la salida –Iré con Phoebe por mis cosas, os veré mas tarde, a ti y a la tía cabreada de tu novia.

Para su buena fortuna, se encontraba menos nerviosa que hace unos instantes. Iría a la casa de Phoebe por sus cosas, regresaría a Sunset Arms y encontraría la manera de poner en su lugar a esa zorra. Abrió la puerta y al ver la sorpresa que le esperaba, hubiera pensado dos veces el salir por la puerta principal.

-¡Ah por fin! ¡De vuelta en casa! ¡Hombre pequeño, tu abuelo ha regresado! ¡Hombre pequeño!

-¡Pequeña Eleanor! ¿Has decidido regresar a casa?-Grito la abuela al ver a Helga frente a ella.

Su cabeza estaba a punto de estallar, Puki… ella la había reconocido… era cuestión de momentos para que Arnold supiera que ella, que Cloe… era la misma Helga en persona que lo dejo hace muchos años atrás.


Un poco retrasadito para mi gusto pero lo prometido es deuda, no me gusta tardar mucho en publicar. Letifiesta! no tienes nada q agradecer, gracias a ti por seguir esta historia y darte unos minutos de tu valioso tiempo para leer, hel201 pues dejame decirte que el lugar a donde me mudare es mui trankilo, pero lo que en verdad me inspira a escribir son los comentarios de personas como tu, que dejan de hacer algunas labores solo por leer unos minutos, gracias por seguir la historia! sweet-sol! ni te imaginas lo que le espera a Gerald, Phoebe por su parte sufrira algo pero ya ves el dicho, no hay mal que por bien no venga, gracias por leer y espero este capi sea de tu agrado.

Si te gusta la historia y sientes algo mas que curiosidad por leerla, espero tu comentario! Bexos!