Capítulo 21 - Un brillo de esperanza.

Gokuh apoyó una rodilla en el suelo, esta acumulación de energía sobre él se estaba volviendo pesada, aspiró fuertemente e intentó transformarse en ssj3, pero su cuerpo no respondía de la misma forma y aunque le costó, consiguió su propósito. Pero esto tampoco ayudaba más, parecía que al haber acumulado la energía para esa transformación, hubiera echo mella en ellas y hubieran elevado su poder.

Gokuh gruñó con rabia.

-¡¡MALDICIÓN!!..-gritó con furia.

-¿Y por qué Kakarotto?..-le preguntó la voz suave de Eros..-¿ya te rindes?,¿dónde está ese amor que tanto defendías, ha muerto?.

Gokuh desvió su mirada al Dios, que permanecía sentado y ansioso por el espectáculo que estaba presenciando, si Vegeta estubiera aquí, habría más balanza.

-¡¡Milk, Bulma deteneros!!..-alzó su voz el saiyan...-¡esto no lo queréis hacer!.

Y rieron las mujeres, estaban ansiosas de acabar con sus vidas.

-¡Morirás!..-exclamó Milk.

-¡Cómo Vegeta!..-sentenció Bulma.

Una luz brillante asoló la sala y con una velocidad imparable, el príncipe de los saiyans se llevó por su camino a Bulma, haciéndola estrellar contra la pared y él parándose en el suelo, apoyó ambas manos en el y miles de gotas de sangre resbalaban por sus brazos. Escupió sangre y saliva a la vez, levantó su mirada a la nube de polvo.

-¡VEGETA!..-exclamó con alegría Gokuh...-¿estás vivo?.

Este le observó de reojo y gruñó.

-Casi ni lo cuento, maldita sea Bulma..-susurró con rabia..-es más peligrosa de lo que pensaba..-se levantó pero sus piernas le temblaban..-me ha pillado desprevenido.

El saiyan se giró y concentrando energía, la empotró contra el cuerpo de Milk, tanta energía sobre ella minimizó su fuerza, que sucumbió al desastre, emprotándola contra la pared.

Gokuh volvió a su estado normal y salió hacía su amigo, cuando estuvo lo bastante cerca.

-Vegeta esto es imposible, si no luchamos de verdad, ellas acabaran con nosotros..

-Hump...-le devolvió el gesto, lo miró y se mordió los labios...-ya lo sé, ¿y qué pretendes, matarlas?.

-Yo...-agachó la cabeza...-no lo sé, pero si no hacemos algo, será al revés.

Unos ruidos devolvieron a los saiyans a la realidad, para ver como Eros se acercaba a ellos y aplaudia ante la escena, se acercó a ellos y nuestros saiyans se colocaron en posición de defensa, no se fiaban ni un pelo de este tipejo.

-¡Fantástico!..-exclamó con humor...-¿os rendíis?.

-¡NO!..-gritaron a la vez.

-Entonces que siga el juego, pero sabéis de sobras que no viviréis, ¿por qué atrasar el momento?..-les dijo...-¡dejaros morir y no sufriréis!

La nube de polvo se alejó de la zona donde las mujeres estaban y ellas aparecieron, atrayendo nuevamente la atención de sus esposos y de Eros que esperaba ansioso el final de esta lucha. Los saiyans chasquearon sus dientes y gruñeron, esto no iba a acabar hasta que alguno de ellos muriera.

Mientras tanto, Trunks y Goten estaban heridos en el suelo, mientras Gohan se interponía entre los ataques violentos de Yamsha, esto no iba por buen camino. Su amigo les estaba destrozando, estaba más agresivo que antes. El mayor de los jóvenes desvió su mirada a los pequeños, ellos estaban bastante mal y él debía aguantar, pero no sabía hasta cuanto.

-¿No me ibáis a destruir?..-dijo Yamsha con enfado..-¡menudos fanfarrones!.

-Aun no hemos perdido..-murmuró Gohan...-nos queda tiempo para destruirte.

-¡Te estás mintiendo a tí mismo!..-exclamó Yamsha que se detuvo y encogió los hombros..-váis a perder y yo os materé, dejarós de hacer los valientes.

Gohan entrecerró su mirada, él tenía razón, no podían contra su adversario.

-Si queréis puedo decirle a Eros que os haga sus exclavos..-les propuso y abrió sus brazos..-es un gran Dios y hay que estar en el bando de los ganadores.

-¡NO!..-soltó Gohan...-¡JAMÁS!.

Yamsha sonrió y bajo sus brazos, prefería morir como un perro, que vivir bajo las órdenes del Dios más poderoso de todo el Universo. Suspiró con resignación, por lo menos se lo había propuesto.

-He sido bueno, pero ahora seré malo...-emitió una gran bola de energía..-os he propuesto ese pacto pero no lo queréis, entonces es que sois más tontos de lo que pensaba...-juntó ambas manos y Gohan cerró los ojos, debía impedir que esa energía fuera al cuerpo de los pequeños, aunque tubiera que morir en ese intento.

La sonrió malvada de Yamsha era bastante notoría, iba a destruir a esos saiyans y uno de ellos, era el descendiente del maldito que le robó a su Bulma. Por fin iba a ser feliz y tendría una familia con la mujer que amaba, hijos suyos.

-Siempre has sido un fanfarrón Yamsha...-habló una voz en toda la sala..-tienes la lengua muy grande y algun día te la van a cortar.

La bola que tenía el humano desapareció y miró por ambos lados para encontrar al dueño de la voz, Gohan sonrió y también estuvo mirando por todos lados, había venido en su ayuda, era su mejor amigo. Unos pasos les hicieron mirar hacía la izquierda para ver como Piccolo estaba apoyado en la pared y sonreía, sus brazos cruzados dejaban al descubierto que estaba muy seguro de si mismo. Gohan cogió a los pequeños en brazos y se fue al lado del namekiano.

-¿Cómo has...?..-intentó preguntar.

-El vórtice sigue abierto, así que he decidido entrar...-empezó a quitarse la ropa que le sobraba.

-No podemos Piccolo...-comentó Trunks.

-Es muy fuerte...-advirtió Goten.

Piccolo escupió saliva.

-¡Y la fusión!..-exclamó...-¿la habéis echo?..-vio la negación de los pequeños...-¡¡pues hacedla!!.

-Pero será más poderoso y no nos dejará que la hagamos tranquilamente..-explicó Trunks.

El namekiano sonrió.

-Pues habrá que despistarlo ¿no?..-se volvió más málvada...-debéis fusionaros y llegar al ssj3.

-¿Y cómo le despistamos?...-preguntó Gohan.

-Yo me encargaré...-avanzó un paso el namekiano...-Gohan reponte y vosotros niños hacer la fusión cuando os de la orden...

-¡Pero no podrá con él!...-exclamó Goten...-¡¡le matará!!.

El guerrero se detuvo y desviando su mirada a sus amigos. Colocó su dedo en su cabeza.

-Os olvidáis que soy más listo que el palurdo de aquí enfrente y que enfurenciendo al enemigo, a parte de que puede acumular más energía, su vista se ciega de la rabia.

Y así como dijo, el namekiano se colocó enfrente de Yamsha, y el humano reía, este guerrero no era rival para él.

-¿Tú me vencerás Piccolo?..-le señaló...-soy más fuerte que tú.

-Pero más tonto que Gokuh..-le devolvió el saludo...-me enfrentaré a tí, tal vez no te gane, pero lo que si voy a hacer es fastidiarte un buen rato..¿te animas?.

Y se lanzó contra el namekiano, este tono de voz era muy común en Vegeta, pero también había que decirlo, Piccolo era más listo que todos y si había dicho eso, era por algun motivo especial, alguna idea le estaba rondando en la cabeza.

Los saiyans se habían decidido a atacarlas, no con la misma rabia que ellas demostraban pero con algo más de orgullo, mientras peleaban, miles de ideas se les pasaba por la mente, ninguna de ellas les solucionaba el asunto, si no, todo lo contrario. Pero no se iban a rendir, tenían que encontrar la manera de quitarles de la cabeza su obsesión por matarles, alejarlas del mal y acabar con el maldito Eros.

Justo en ese momento Gokuh se colocó detrás de Milk y la abrazó con fuerza, ella quería quitarse de encima al saiyan, pero el agarre era muy fuerte, así que optó por ir estrellándose contra la pared. Con cada golpe, Gokuh gruñía y escupía sangre, ahora se arrepentía de este ataque. Cerró sus ojos sorportando cada golpe con orgullo y al abrirlos y una gran verdad se le cruzó por la mente..

-Tienes razón Milk..-la mujer se detuvo de golpe.

El saiyan se mordió los labios y Eros se levantó de su asiento al ver la reacción que había tenido la mujer, eso no se lo esperaba. El Dios abrió la boca con asombro, no podía ser que aún hubiera amor en ella.

Pero Vegeta y Bulma no se dieron cuenta, seguían con su lucha. Y Gokuh siguió hablando.

-Siempre la has tenido, te he dejado en muchas ocasiones y siempre que he vuelto me has recibido con los brazos abiertos...-la mirada de la mujer se llenaba de lágrimas y Eros se asombró por la reacción..-me has querido y aunque yo también nunca te lo he demostrado..-aflojo su agarre.

Milk se movió unos centímetros para observarlo directamente, con los ojos llenos de lágrimas, mientras que el saiyan desviaba su rostro y cerraba los ojos.

-Te quiero Milk, más de lo que jamás te he demostrado.

La mujer negaba con la cabeza a las palabras de su marido, mientras que Eros apretaba los puños con fuerza, no sabía como lo había conseguido pero había llegado muy dentro.

Gokuh la miró.

-Lo siento.

El príncipe de los saiyans se detuvo al escuchar la última palabra de su compatriota, y se giró para verlo.

Gokuh se acercó a ella y alzando una mano, se la dirigió a su propio pecho, acumuló energía y la acercó a su cuerpo.

-Si con mi muerte, puedo salvarte y curar las heridas que te he echo...-sus ojos se volvieron nublados..-ten por seguro que lo haré, por que por ti Milk haría cualquier cosa.

-¡Te has vuelto loco Kakarotto!...-le gritó Vegeta...-¡¡NO DIGAS DISPARATES!!

Miró por el rabillo del ojo para notar como su mujer se tiraba contra él y los dos rodaban por el suelo. Donde el intercambio de golpes se hacía los reyes absolutos.

Milk miró a su esposo mientras las lágrimas le abordaban por sus bellos ojos negros, por que se detenía y no le atacaba. Su rostro se volvió triste.

Mientras Milk pensaba en eso, la bola que tenía Gokuh estaba agrandándose por momentos, pero el saiyan no dejaba de mirar a su esposa fijamente.

Eros negaba a cada acción.

-Esto no puede ser, ¿tan fuerte es?.

Continuará.

Holas! nuevamente vuelvo con otro capítulo de este fic, la verdad es que lo tengo un poco abandonadillo y no es por gusto mío, si no, que me cuesta más pensar en este fic, que en otro...¿por qué será? jejeje.

Bueno, el final se va acercando, aunque aún faltan unos cuantos capítulos.

Gokuh ha conseguido entrar en la coraza de Milk ¿conseguirá traer de vuelta a su esposa? y Piccolo está luchando contra Yamsha ¿tiene alguna idea más?. esto y unas cuantas cositas más, en los próximos capítulos.

muchas gracias por los reviews. nos vemos, saludos y de todo. chao.