- Buenos días, niña –

Sana sale de su habitación, completamente despierta gracias al gran ejercicio matutino que es ponerse el uniforme de U.A decentemente. En la sala principal Kazuhiko se sienta, sostiene una revista con una mano y un cigarro prendido con la otra, frente a él hay un café con unas rebanadas de pan. Ella responde asintiendo, sabe muy bien que no le ve pero aun así lo hace por cortesía, se desploma en la silla y toma el café que le han preparado, y la mujer que lo ha hecho no tarda en aparecer.

- Buenos días, Sana – Su abuela Hisa se acerca con su propia taza de té que deja en la mesa sentándose entre su nieta y su hijo - ¿Cómo que niña? Es tu sobrina –

- Ella me entiende -

Y a primera hora del día ya están comenzando a discutir una vez más.

- Esa no es excusa, Kazuhiko, sabes muy bien que debes tratar a las mujeres con respeto ¿Qué acaso le hablas así a tu mujer? –

- No, mamá, además no es mi mujer –

- ¡Debería! ¿Cuándo vas a presentárnosla? –

- La ultima en conocerla serás tú, mamá –

Mientras siguen con su conversación, que es más una queja constante de parte de la anciana y respuestas cortas con irritación en la voz por parte de Kazuhiko, Sana se sonríe soplando su café.

Los dos Arashi siempre se han llevado así, al menos desde que ella tiene memoria, Hisa se queja constantemente de cada pequeña cosa que hace su hijo y él responde de maneras varias, no son peleas feas ni provocan un ambiente tenso, dan risa, como dos personas tan disparejas pueden convivir siempre será un misterio. Al final del día Sana sabe que son parientes y se quieren, aunque no lo digan, y eso le hace disfrutar las pequeñas peleas aún más.

Especialmente si ella puede sacar provecho de ellas.

- Significa que me la presentarás a mi ¿No tío? –

- Como si fuera a… - Cuando Kazuhiko apunta para dar una bocanada a su cigarro lo encuentra apagado, la punta completamente mojada, en la mano de su madre hay un rociador que ella no intenta esconder - ¡Ya te dije que dejes de hacer eso mamá! –

- ¿Hacer qué? ¿Salvar tu vida? –

- Salvar mi vida – Escupe él con desdén – Menos minutos en esta tierra contigo mejor –

Entonces un rociador le golpea en la cabeza - ¡No digas esas cosas! –

Desde la llegada de Hisa los desayunos se volvieron mucho más animados, la casa que suele ser toda murmuro y chistes por lo bajo se convierte en un manojo de risas y gritos familiares. Sana deja su desayuno a medias al notar la hora y sale en busca de su mochila.

Una vez equipada se para frente a la puerta y la abre, se despide en voz alta captando la atención de los otros dos Arashi.

- ¡Nos vemos luego! –

- Ten cuidado niña – Kazuhiko ha encendido otro cigarro y, apenas termina de hacerlo, es rociado - ¡Que pares! –

Es una familia rara y pequeña pero es su familia, se despide de ellos con la más grande de las sonrisas, es una familia rota pero es lo mejor que tiene.


Capítulo 21: El Tigre Blanco del Este


La entrada a la escuela es más animada que de costumbre, incluso después de dos días sin clase todo se resume con un tono alegre, los ánimos han sido restaurados y hay un bullicio más grande de lo normal comentando sobre lo que han hecho en las diminutas vacaciones o los resultados del festival llevado a cabo unos días atrás.

Sana llega temprano al predio, todavía unos minutos quedan antes de entrar, va contra su yo usual donde llega a último momento corriendo, no es que le moleste ninguna de las dos cosas. El día está lluvioso y, aunque dicha lluvia es tenue, ella se alegra de haber traído su confiable paraguas color negro para que le tape la cabeza.

No llega a buscar a sus compañeros antes que un tirón de su uniforme casi haga que se caiga hacia un lado, se aparta del gran arco de metal que detecta a los recién llegados y es arrastrada hacia un lugar apartado, suspira porque sabe exactamente quién es la que la arrastra, ya le parecía que se había mantenido callada por mucho tiempo.

- Hola, pequeño bebé, maltratado y tirado como si fueras basura… - Su mano metalica pronto encuentra un rostro adornado con unas gafas demasiado ostentosas y unas mejillas que se refriegan contra ella.

- Hatsume… -

La chica de la división de apoyo está tapada con una chaqueta para la lluvia color amarillo que parece enorme sobre su cabello y sus gafas.

- Arashi, veo que has venido también –

- ¡Por supuesto que sí! ¡No va a venir mi brazo solamente! –

- Pues no sabía que esperar ¡Si lo has dejado tirado ahí al pobre sin ningún miramiento! – Todavía teniendo esa mano metálica entre las suyas Mei parece acariciarle lentamente – Estaba esperando que, si ya no lo quieres, puedes hacer una donación a mi taller –

Aunque su pregunta sale sin ninguna mala intención ella se sorprende, se había planteado dejar el brazo de lado para seguir adelante sola en algún momento, nunca le dijo a nadie y que Mei lo sepa significa que ha sido muy evidente hacia afuera. Ahora se siente algo estúpida por ser tan transparente, se pregunta si Hatsume es la única que piensa así de ella.

- He decidido quedármelo, es… parte de mí, me guste o no –

Y así, diciéndolo simple, lo admite en voz alta.

Le duele pero es la verdad.

Mei tuerce la cabeza tarda unos momentos en procesar la información, como si sus ojos se fijaran en cada movimiento en el rostro de Sana buscando por alguna señal de mentira o arrepentimiento, alguna señal de que puede apropiarse del brazo, pero al no encontrar nada se sonríe.

- ¡Me alegro! Ahora podremos trabajar en mejoras para este bebé –

Su entusiasmo borra todo rastro de dolor, Sana queda contagiada por ello – Sabes, eso suena como una buena idea… ¿Por qué no? –

- Ya tengo algunas ideas –

Sana se ríe al verla, tiene curiosidad pero, al mismo tiempo, miedo de preguntar – Cuan…-

Una risa fuera de su dúo le capta la atención, Sana voltea lentamente interrumpiendo su frase para ver pasar a dos chicas quienes les están mirando mientras comentan por lo bajo, no las conoce por lo que asume que deben ser de estudios generales o algún año superior, pero lo que suponen es obvio. La escena es ella y Mei juntas en un rincón, con la pelirrosa restregándose contra uno de sus brazos sin cesar y hablando en un tono bastante alegre, hasta alguien tan lenta como Sana puede captar lo que se ve hacia afuera.

Se gira de nuevo suspirando, su piel morena ligeramente teñida de rojo aunque esto no es un detalle que Mei nota.

- ¿Qué voy a hacer contigo? –

- ¿Qué? ¿Ahora qué hice? –

Sana suspira – Hatsume, eres un tesoro nacional –

- ¿Qué? –

Podría enojarse, lo haría con cualquiera pero tratándose de alguien con tan poca idea de todo solo le dedica una risa y un golpecito en la mejilla de revés con esa misma mano metálica.


Antes de comenzar la clase de Aizawa todo el grupo está en una charla general, Sana se apoya en su propio pupitre guardando el paraguas en una bolsa de plástico para evitar hacer un desastre, pone su mochila junto a la silla y apoya ambos brazos sobre la mesa para recostarse sobre ellos suspirando. Alrededor de ella varios de sus compañeros se encuentran eufóricos, escucha a Mina comentar que algunas personas le vitorearon de camino a la estación de tren, Hagakure menciona que le ha dado vergüenza ser tan conocida y Kirishima dice algo parecido a los primeros dos.

El festival deportivo tuvo su efecto más allá del grupo, Todoroki y Bakugo se quedan sentados en sus propios lugares, ella los inspecciona para escuchar algo sobre ese tema con ellos pero ninguno parece interesado en hablar, solo Kaminari se acerca al chico explosivo y ni siquiera tiene una reacción a pesar de intentar hablarle.

Mirando a su lado encuentra a un callado chico de pelos verdes que acomoda los libros en su mochila plácidamente, hasta que escucha su voz y le hace sobresaltar ligeramente.

- ¿Qué hay de ti Midoriya? ¿Algún fanático? – Le pregunta apoyada sobre sus brazos.

- Ah… unas personas en el tren… se sintió… fue raro ¿Qué hay de ti Arashi? –

Hasta a Deku le han reconocido, alguien tan poco sobresaliente pero con un quirk tan explosivo no pasaría desapercibido.

- No que yo haya notado, pero mi trayecto es más corto, supongo -

Por dentro Sana agradece que no la han reconocido, al mismo tiempo que le resulta extraño, pero perdió fugazmente después de todo.

Cuando piensa en la prensa y en todo lo que los héroes tienen que pasar para mantener su imagen como pilares de la sociedad le da dolor de cabeza ¿Cómo hará todo eso? Ni siquiera puede soportar estar parada cerca de los reporteros cuando están haciendo algún reportaje cerca. La prensa le parece de lo más molesta… sin mencionar innecesaria ¿No deberían ser los actos los que hablen por si mismos? No los votos de la gente.

- Buenos días… -

En un segundo la silueta oscura del profesor Eraser Head se aparece y todos los alumnos parecen transportarse por arte de magia a sus asientos, cada uno tratando de verse más serio que el anterior, Sana solo se endereza en su asiento.

- Profesor Aizawa, parece que se ha sacado las vendas ¡Me alegro de que pueda ver! – Asui es la primera en hablar con el cansado profesor.

- Esa vieja fue demasiado dramática con el vendaje - Él se rasca uno de sus ojos, se le notan marcas de su encuentro con Nomu todavía, una fea cicatriz bajo su ojo derecho es la más evidente y no parece pasajera como el resto de las marcas – Pero eso no importa, hoy nuestra clase será un poco diferente. Es tiempo de que tengan sus nombres en clave, sus nombres de héroe –

Y con eso el grupo estalla con felicidad, eso es solo por un segundo antes de que la amenazante mirada del profesor los vuelva a sentar a todos al mismo tiempo.

- Las nominaciones de este año tienen que ver con el nombramiento, aunque será en el segundo y en el cuarto año donde juzgaremos su experiencia y su habilidad de combate, las nominaciones ahora mismo son como una expresión de interés hacia su futuro potencial – Aizawa continua con su explicación, sus cabellos se calman y su expresión se relaja – No es raro que ese interés desaparezca antes de la graduación o que simplemente sea olvidado –

- ¡Las nominaciones son más como un obstáculo propio! ¿No? –

- Sí, actualmente la cuenta es esta… -

En la pizarra electrónica aparecen los nombres de algunos de la clase A, cada uno con una barra y un número de cuantas nominaciones han tenido. Aizawa menciona lo obvio, el festival deportivo estuvo centrado en Bakugo y Todoroki y por eso es que ellos tienen literalmente miles de nominaciones cada uno, sorprendentemente el ganador del evento en segundo lugar esta vez. Debajo hay varios nombres, en orden descendiente Tokoyami con 360, Iida con 301, Kaminari con 272, Yaoyorozu con 108, Kirishima con 68, Uraraka con 20, Ashido con 3 y…

Arashi, con una solicitud.

Las últimas dos son una sorpresa, pero Sana abre sus ojos entreabiertos cambiando esa mirada aburrida al observar su apellido, allí junto al resto, a pesar de todo lo que hizo para sabotearse alguien logró apreciar sus habilidades. Tiene una solicitud, alguien se ha interesado en ella, un héroe o heroína profesional…

Le vienen tantas preguntas a la cabeza, preguntas que ahora mismo no puede hacerle ¿Por qué la eligió? Principalmente.

- ¡Decidan el nombre ahora y vean el infierno desde allí! Puesto que los nombres que elegirán podrían terminar siendo sus nombres profesionales –

La profesora Midnight hace su triunfal entrada, como siempre muchas de las miradas se dirigen hacia ella y su elección de traje tan particular, ajustada también es otro adjetivo que la describiría bien. Sana es una de las que mira con algo más de sorpresa, hasta siente un poco de vergüenza ajena, no podría usar algo así ni en un millón de años, además que no tendría como llenarlo.

Aizawa explica que tendrán quince minutos para elegir sus nombres y, después de una pequeña explicación sobre la naturaleza de estos, todos se ponen a ello, cada uno tiene una tableta de color blanco donde escribir su apodo de héroe.

El ambiente queda callado, los únicos sonidos son los marcadores escribiendo, las cabezas hirviendo mientras piensan y los ronquidos suaves del profesor que se ha tirado detrás de Midnight para una siesta rápida. Varios han terminado pero pasar a mostrarlo primero es todo un compromiso, exponer su interés frente a los demás, el nombre de un héroe tiene que ser personal pero, al mismo tiempo, algo público que inspire distintas emociones en la gente.

Sana queda en blanco, tanto como la tabla donde debería escribir, no tiene ni la menor idea de que poner.

- ¡Listo! –

Llamando su atención aparece Aoyama, el primero en pasar frente a todos, sostiene su cartel que está escrito en inglés, enseguida la morena levanta una ceja.

- ¡I cannot stop twinkling! –

- E-esa es una frase completa –

El nombre es demasiado largo, Midnight le ayuda a corregirlo y él está más que feliz de recibir indicaciones, aunque habla en francés y no se le entiende demasiado, es como si mezclara los tres idiomas en un dialecto inentendible para la mayoría.

- ¡Yo! ¡Yo soy la próxima! – Mina se aparece en el podio improvisado mostrando una gran sonrisa y un nombre no tan grande - ¡Ripley Hero! ¡Alien Queen! –

- ¿¡La cosa es que escupe acido!? ¡Ashido por favor déjalo ya! –

- Tcchh… -

Con cara decepcionada la chica rosa vuelve a sentarse y se pone a trabajar en su nuevo nombre, Sana le mira y juraría que también ve humo saliendo de su cabeza mientras piensa.

- Rainy Season Hero: Froppy –

Asui aliviana el ambiente de tensión y comedia poniendo un nombre adorable y que no requiere ningún tipo de modificación. Todos la aplauden, Sana se une al vitoreo, la verdad es que la chica se lo merece.

- Vigor Hero: Red Riot –

Y luego viene Kirishima con un nombre especial, explica que es el nombre del héroe que le inspiró a venir al curso en primer lugar, deberá trabajar duro para llegar al nivel de quien le ha inspirado.

Earphone Jack, Tentacle, Tail-Man, Sugar-Man, Pinky, Chargebolt, Creatie, Grape Juice, Tsukuyomi, Anima, Uravity.

Todos en la clase, uno a uno, pasaron con sus nombres haciendo gala de una creatividad que varía, Sana se apoya en su mano mientras mira como siguen mostrando sus nombres, todavía no sabe lo que quiere poner ni siquiera sabe que quiere ser. Dos de sus compañeros usaron sus nombres para ello, Shoto y Tenya, tal vez debería hacer eso puesto que nada se le ocurre.

Sana

Sería un nombre corto y fácil de recordar, no es que le importe tener alguno que sea fabuloso o que llame la atención.

Deku

Aparece Midoriya con su nombre en mano, hay dudas, el nombre es un apodo que Bakugo ha usado desde la secundaria con él, incluso antes. Desde que Sana conoce a Midoriya ha intentado evitar usar ese apodo con él por lo que significa ¿Por qué lo elegiría?

- Alguien cambió el significado de la palabra, me cambió completamente… estaba tan feliz –

Un apodo que cambió de perspectiva, no sabe de quién habla pero debe de ser alguien importante si ha hecho semejante cambio en la vida de Izuku.

Ahora solo resta ella y Bakugo, siente como las miradas de sus compañeros se concentran en ambos mientras escriben, en su caso hace como si escribiera pero la punta del marcador solo hace un punto más y más grande mientras lo apoya.

El nombre de heroína, nunca lo había pensado con detenimiento, nunca había pensado que lo elegiría en el primer año de su estudio pero ahora está aquí. Colgarse de su apellido sería demasiado, aunque comenzó su carrera de heroína con su padre en mente debido a los últimos acontecimientos no sabe si quiere ser como él, no quiere estar en un pilar sobre los demás, no quiere tener tantas responsabilidades, solo quiere ayudar a los demás…

¿Debería usar un apodo como Deku hizo? Nunca tuvo uno.

Piensa en su traje de heroína, ese traje estilo tradicional, la máscara inspirada en la que solía usar su abuelo pero con toques personales. Recuerda cuando comenzó a pensar en el diseño, su idea era combinar el estilo japonés que usaba su abuelo pero el traje lo copió de imágenes que encontró buscando ropas de estilo Chino, como su madre.

Su madre…

Ella era buena con los nombres, de hecho, recuerda algo que inmediatamente hace que escriba en el pequeño tablón blanco.


Recuerda una noche oscura, las luces de la ciudad se habían ido por unos problemas que tenían que ver con villanos, no recuerda exactamente qué edad tenía ni qué año era, solo recuerda la oscuridad y el frio momentáneo.

Su madre la tiene rodeada con sus brazos, ambas paradas en el patio de la casa, la pequeña estatura de Sana hace que Lien tenga que agacharse para abrazarla por detrás.

Sobre ellas hay estrellas, sin la luz de la ciudad parece haber una infinidad de ellas, como ojos mirando hacia abajo sobre la oscura Musutafu, sobre las dos morenas paradas en la oscuridad silenciosa del jardín, rodeadas del sonido de los grillos y los autos del centro sonando en el fondo.

- ¿Te gustan las estrellas? –

- Sí, papá dice siempre que prefiere las nubes pero… a mí me gusta el cielo despejado –

- Las estrellas son preciosas – Su madre hace una pausa, siente uno de sus brazos rodearla con algo más de fuerza al mismo tiempo que sonríe – Sabes, de donde yo vengo, las estrellas tienen nombre –

- ¡Esos son muchos nombres! –

- Bueno, no todas pero… mira – Una de sus manos apunta al cielo, a partes específicas de este pero Sana no presta tanta atención a lo que ve sino a la historia – Mi padre solía contarme casi todas las noches, el cielo nocturno está dividido en treinta y un partes –

- ¿Y te las sabes todas? –

La madre se ríe en voz baja – No, ya me he olvidado, pero sí recuerdo que veintiocho de esas partes son llamadas casas, como palacios en el cielo que brillan –

Mientras explica la chiquilla se ríe – Eso suena tonto –

- ¡Lo sé! Pero me encantaba verlo de ese modo – Sus dedos recorren el cielo sobre Sana, como si la madre tocara y moviera las estrellas, su voz llena de esperanza y anhelo, recuerdos de una tierra pasada – Cada siete de esas casas están cuidadas por un animal mítico, cuatro en total –

- ¿Cómo un dragón? –

- Sí, Qing Long, el dragón azul del oeste, Xuan Wu, la tortuga negra del Norte, Zhu Que, el Fenix rojo del sur, y el utlimo siempre me recuerda a ti, hija –

- ¿A mí? ¿Se llama Sana? –


Thunder Hero: Bai Hu

Cuando dice el nombre hay silencio, hasta la propia Midnight tarda en decir algo y camina para leer bien el nombre ya que no ha entendido lo que ha dicho. Escucha a varios de sus compañeros murmurar o directamente comentar sobre el nombre y que no saben lo que significa, no es japonés.

- Bai Hu es una constelación china… -

- El tigre blanco del este – Finalmente Midnight habla, Sana inmediatamente le dedica una mirada, tuerce la cabeza un poco habiendo escuchado justo lo que iba a decir – ¡Es un nombre con fuerza y que te representa bien! Felicidades, Arashi –

Asintiendo la morena baja su nombre y se dirige a sentarse, escucha a Mina decir que el nombre es muy apropiado y a Kirishima que afirma que es un nombre de lo más fuerte, ambos comentarios le hacen reir. Al sentarse mira el nombre directamente, mientras Bakugo trabaja en el suyo, el nombre que resuena en su mente cuando ve las estrellas.

- Bai Hu, el tigre blanco del este, representa el otoño, el viento y el trueno – Su madre continua hablando mientras apunto al cielo – Dicen que con solo su presencia rayos caen del cielo… y su fuerte rugido puede llamar temerosas tormentas… –


El nombre ha sido elegido y estamos listos para continuar con ese heroe o heroina que ha enviado la solicitud a Sana ¿Quien podrá ser? ¿Por qué quiere que venga con ella? ¡Todo eso y mas en el próximo capitulo!

Y no solo eso, me complace anunciar que no solo veremos el internado de Sana sino también alguien mas de la Clase 1-A quien no tuvo nada de tiempo en pantalla durante este pequeño Arc.

¡Gracias por leer! Espero les haya gustado, recuerden dejar un comentario debajo con sus opiniones.

¡Hasta pronto!