Antes que nada gracias por darle al clik y pensar en leer este fic, cualquier critica constructiva es aceptable siempre y cuando sea con el debido respeto y si tengo suerte con mi fic y me dan reviews contestaré de inmediato, ¡espero les guste tanto como a mi me gustó escribirlo!.
NOTA: No es que me crea gran cosa pero se de casos en los que plagian el fic, asi que agradeceria que no lo atribuyan como suyo y si lo usan me den credito, muchas gracias e intentare publicar un nuevo capítulo cada semana o mes, segun la inspiracion aunque no se cuantos capitulos le hare...Mi saludos y disfruten.
DISCLAIMER: Diabolik Lovers le pertenece puramente a la compania Reject, solo los uso para mi diversion y lo unico que es obra mia es esta historia de mi pervertida mente, quien lo imaginaria, un otome siendo yaoi...Dios.
ADVERTENCIA: Relacion hombre por hombre, si no te gusta te invito gentilmente por tu bien que no lo leas, si es lo contrario ¡A disfrutar Fujoshi/Fundashi!, y si nunca leiste nada de este género, hazlo, es lo mejor que hay.
Ayer había sido un dia realmente agotador. Su cerebro habia trabajado mas de lo que usualmente lo hacia, es más, podria asegurar con exactitud que unas mil veces mas de lo normal. Las idas y vueltas cual carreras maratonicas dentro de su mente lo habian derrumbado energeticamente a varios desiveles. La indecisión habia reinado en el por mucho tiempo, años inclusive, y deshacerse aunque sea ese dia de esas cadenas habia sido el trabajo mas duro que habia realizado en su vida. Pero la recompensa fue grande, el precio a pagar por un poco de paz y estabilidad habia valido la pena, y es mas, tener a quien amaba al lado haciendolo sentir tan completo era algo digno de atesorar. Todo habia cambiado tan drasticamente para el, tan súbito y repentino que aun no se lo terminaba de creer, pero luego analizaba la situacion y sabia que todo se habia desarrollado a su paso, que Shu siempre tuvo la razón: Le habia enseñado. Y mucho cabia destacar, a conocerse mejor, a admitir sus sentimientos aunque sea solo una vez, a amar. Lo habia echo desde mucho antes que tenga conciencia de ello. Era todo tan predeterminado que lo hacia creer en el destino. Cada detalle siempre estuvo ahi, construyendo lo que seria un amor mutuo en el correr del tiempo.
Se sintió enredado, acalorado y agotado. Ya lo habia intentado despertar miles de veces sin obviamente ningun resultado. Y es que por un momento habia olvidado que a quien trataba de hacer abrir los ojos era el vago y bello durmiente Shu Sakamaki. Intentó removerse un poco, en busca de lo que se conocia como "espacio personal", pero solo halló que los brazos del rubio lo apresaban mas por la cintura, y las piernas largas por su altura se enredaban entre las suyas como enredaderas de hierro que cobraban vida y no lo dejarian escapar mas. La fuerza aumentaba a pasos agigantados cada vez que con sutileza poco caracteristica suya, intentaba escapar del cazador catalogado como "novio". Bufó molesto, bastante en voz alta como para que por casualidades del destino el rubio decida levantarse. Lo que menos logró fue eso. Sencillamente podria usar su descomunal fuerza, pero le daba cierta lastima levantarlo de manera tan brusca cuando se veia así de tranquilo y solemne durmiendo. Sin contar que a pesar de todas las molestias era muy dulce la forma en la que su hermano se aferraba a el con tanto entusiasmo. Solo habian dos pequeños problemas, muy muy pequeños. Hoy era de esos locos dias en que el calentamiento global decia "hola" y decidia hacer acto de presencia con un inmenso calor sacado del mismisimo averno. Ni siquiera su frialdad de vampiro podria contra esos treinta y ocho grados que calculo a ciencia incierta, por eso es que el cuerpo del contrario no favorecia en nada a la temperatura. Por otro lado...Una creciente ereccion estaba siendo rozada contra su pierna derecha. Estaban acostados uno frente al otro, él del lado derecho de la cama acostado sobre su brazo izquierdo y entumecido por no poder moverse y todo el peso de su cuerpo encima. Y su nuevo y primer novio estaba campante como si nada sucediese. Tragó saliva, rogando que algun sonido del exterior lo despierte y pueda librarse. Mientras, la luz que se filtraba por el balcón y las cortinas flameando con el viento le hacia entrecerrar los ojos o desviar la mirada hacia la decoracion minimalista del hotel ahora iluminada por el sol, donde se habian quedado desde la noche anterior. Ignoró los objetos presentes y se dirigió hacia el semblante pacifico de Shu. Una respiración casi inexistente, unas pestañas largas y doradas sellaban sus hermosos ojos azules. ¿Cuando despertaria?. Sus labios entreabiertos dejaban mostrar su naturaleza de vampiro. El blanco marfil de su piel brillando a la luz con un peculiar atractivo. Intentó acomodarse un poco mas, pudiendo apoyar su cabeza por sobre ese cabello con hilos de oro. Sonrojado cerró los ojos y recordó. Ayer había sido un gran y vergonzoso dia. ¿Como lo miraria luego de todo lo que hizo? ¿Como habia echo ayer siquiera para tomarlo de la mano por la acera?. Sacudió la cabeza contra el cabello provocandose leves cosquillas en el rostro. Se permitió reir levemente mientras el sonrojo aun persistia.
-Nunca pensarás en levantarte eh...- El volumen de su voz era casi como el de una radio apagada.
-Un beso.- Respondió sobresaltando al menor, que de no ser porque estaba aferrado por los brazos de su hermano hubiera saltado hasta practicamente el techo.
-¿E-estabas despierto?- Su voz aun era baja, por primera vez teniendo consideración por sobre los oidos del hermano.
-Solo podré despertar con un beso.- Insistió.
-Shu, no jodas...
-¿No eres mi novio acaso?- Una sonoridad ronca y apagada por haber dormido tanto fue lo que formuló esa pregunta.
Luego de un silencio decidió responder como se debia, procurando no mirarlo a los ojos, despues de todo no le agradaba que el mundo lo vea avergonzado.
-Si, si lo soy.- Trató de asegurar decidido, pero su cuerpo se encogió avergonzado y solo quedó mas adorable de lo que era, si es que eso era posible para él.
-Zzzzzzzzzzz.
-¡Oi!
-Zzzzzzzz. No te soltaré...Zzzzzzzz.
-M-maldito seas...- Bociferó por lo bajo.
Tomó un poco de aire y trató de parecer seguro, sin mucho éxito pues siempre tuvo esa especie de maldicion inquirida por los dioses de sonrojarse o delatar nerviosismo. Inclinó su rostro hacia abajo ya que el estaba mas arriba acostado en la cama y acercó sus labios a los de su pareja, cerrando los ojos lentamente en el proceso. Hoy no habia visto la mirada azul de su hermano, era hora de que el bello durmiente despertara de una vez. Rozó sus labios con los ajenos y los hizo suyos en un suave beso que se fundia con lo aterciopelado de sus bocas. Su respiración se fue y el mundo fuera de ese cuarto no existió mientras contenia sus ganas de huir avergonzado por haber iniciado otra vez el. El contrario, evadiendo las leyes de la fisica lo atrajo mas hacia el, no dejando ningun espacio vacio entre sus desnudos cuerpos por el baño de la noche anterior. El beso se extendió hasta que Subaru decidió dejarse llevar por un pequeño gemido, en donde los miembros de ambos se habian rozado. Sabia que vendria lo inevitable, ya que el estaba empezando a sentirse igual que Shu. Y con manos, caricias y demostraciones de afecto y lujuria dejaron transcurrir nuevamente las horas hasta que se hizo el medio dia.
La ropa estaba limpia y seca en el baño para su muy grata suerte. Luego de una ducha por la actividad reciente en la cama, procedió a vestirse correctamente, aunque su ropa desgarrada no podia hacer alardeo de la palabra "vestirse correctamente", pero aun así estaba en mejores condiciones que Shu, quien poseia una camisa totalmente sin botones. Quizo reir ante la situación, en pleno calor Shu deberia recurrir a usar su saco cerrado y morirse de calor. Bueno, morir en sentido figurado claro. Evadió totalmente al espejo que poco le interesaba y abrió la puerta hacia la habitación donde Shu estaba cambiandose.
-Apúrate, debemos ir a la mansión, Reiji debe de estar preguntandose en donde estamos.
-Ya estoy vestido.
Alzó una ceja. ¿Como iba a estar vestido si tenia la camisa abierta y los sacos en la mano?
-Me refiero a que aun no te has puesto el saco.
-Ah...No.
Y abrió la puerta rumbo al pasillo. ¿Como iba a salir así?, le tomó de la mano y con una moderada fuerza lo empujó hacia adentro.
-Parece que sigues dormido ¡Te has olvidado colocarte el saco!- Lo miró confundido.
-Ah...No.
-¡Ya dijiste eso!
-No, no me pondré el saco, hace mucho calor ¿No lo sientes?
-¿¡Ah!?, ¿Vas a ir de desnudista por Japón?
Vió como el rubio omitió una leve risa y como adquiriendo una personalidad rebelde salió de todas formas así a paso rápido, mientras que en un juego de atraparse el uno al otro lo perseguía intentando no llamar mucho la atencion entre la gente, ya que en cualquier momento se pondrian a correr. Era molesto, y mucho. Cada mujer que veia por la calle observaba de reojo al rubio y su buen pecho descubierto por la rota camisa. Miradas lascivas de todo tipo se dirigian hacia su novio con descaro ¡mientras el no podia hacer nada!. Decidió correr y tomar a Shu con mas fuerza que la anterior vez a modo de advertencia. Hizo lo que podria ser una expresión de total desagrado y luego miró a una de las muchachas que caminaba junto con lo que parecia ser sus amigas. La chica de su edad mas o menos le estaba clavando la mirada directamente. Tal asi que parecia debatirse entre ir a hablar con el o quedarse con cara de idiota mirandolo hipnotizada. En ese momento sintió su cara transformarse en una de ira y auto control de no ir y golpearla porque era mujer. ¿Que tenia que estar observando?, y peor ¿Porque estaba tan molesto? ¿Nuevamente los celos lo estaban atacando?. Maldijo mil veces a la chica y al rubio por estar de exhibicionista ante todos.
-¡C-cubrete con algo, Shu!
Shu, por su parte, rió levemente y se colocó el saco del uniforme. Era adorable ver a su hermano -ahora novio- celoso y con esa expresion de lo que parecia ser preocupacion y rabia. Verlo con esa mirada amenazante a esa desconocida chica como protegiendo lo suyo se le hacia hasta gracioso. Acarició su mejilla una vez colocada la prenda, con el rio de multitud pasando alrededor de ellos. Notó como el albino se avergonzó preocupado de como lo veria su entorno, pero aun asi no se apartaba. Estaba siendo muy valiente. Le dedicó una sonrisa algo timida solo para el y luego miró a la adolescente con su mejor faceta de frialdad. Esta captó enseguida el mensaje mientras veia la mano de él en el rostro de Subaru. Refunfuñó molesta por no haberle salido la cacería del dia y se retiró, anonimamente tal y como habia llegado.
-Ah~- Fingió resignación. -Pero que celoso eres.
-¡N-no soy celoso!
Ambos se miraron, con un aura lleno de vida y dedicación hacia el otro que los hizo sentirse el uno para el otro en el momento. Sinceramente no queria volver a casa, no despues de haber logrado que quien amaba le correspondiera. Tuvo temor de que al volver a la mansión el hechizo se rompiera y que abriera los ojos descubriendo que todo solo fue un efimero y hermoso sueño. Por fin Ayato se habia alejado, Ruki dejando de conspirar y Subaru le habia dicho que lo amaba. Todo marchaba tan bien que hasta lo hacia dudar en ese oasis de felicidad que el albino le proporcionaba. Sacudió la cabeza en negativa y tomó la mano de su pareja, avergonzandolo aun mas de lo que estaba luego de la indirecta escena de celos. Fueron hablando, he indirectamente él lo iba desviando del camino a casa entre conversación y conversación. Y así, sin mucho esfuerzo, sorprendió a Subaru frenandolo de golpe frente a un enorme cine, que parecia innecesariamente enorme. Era una de esas tantas construcciones para presumir y ostentar, pero que aunque fuera muy reconocido y concurrido nunca podria ser llenado en su totalidad por lo increiblemente monumental. Notó la roja mirada posarse sobre el con la clara interrogante de que hacian alli.
-Vamos, aun es muy temprano, no quiero volver allí.
-Mmmm...
-Aparte, hay que tener aunque sea una salida de un dia como pareja oficial para celebrar.
Se puso a analizarlo. De todas formas deberian dar explicaciones ¿Verdad?, asi que llegar horas mas tarde, horas antes, era lo mismo, siempre y cuando estuvieran a tiempo para la escuela. Ya le debia un favor a Reiji y supuso que faltar dos dias seguidos a su propia casa donde el hermano de lentes se hacia cargo de todo era abusar mucho de esa gentileza que brindaba de vez en cuando. Un breve pensamiento de que Reiji era bueno si queria se le cruzó a la mente, pero antes de decirlo en voz alta y arruinar esa insual sonrisa de cuentos que poseia Shu en aquel entonces prefirió reservarse el comentario para sus adentros. Asintió con la cabeza y entraron. Parecia que al ser dia de semana habia mucha menos gente, asi que se tomaron su tiempo para mirar que habia en cartelera. Habia estrenos de ciencia ficción, romance, tragedia y demás, ellos escogieron una de terror y entraron a la sala.
-Si hubiéramos sido una familia normal desde un principio ahora estariamos todos en el cine.- Comentó reflexionando mientras elegia una de las butacas situadas en el medio. Muy adelante habia que levantar la cabeza hacia arriba, y muy atras la pantalla estaba mas lejos.
-Es mejor asi.
-¿Ah?, ¿Asi de locos todos?, yo creo que hubiese sido mejor que fueramos mas...Y-ya sabes, normales...Nunca hubiera sucedido nada de todo lo malo que sucedió con nuestras madres, el estúpido de Karl y demás mierda.
Era la primera vez que lo escuchaba hablar de esos temas que parecian tan cercanos y ajenos a el al mismo tiempo. Su madre aun alli encerrada bajo el castigo inmerecido de su propia locura y su familia dividida cada uno en sus propios intereses. Aunque debia admitir que ultimamente todos parecian de alguna forma u otra estar mas unidos, ¿A que se deberia?. Subaru hablando mas con Reiji, incluso Kanato y Raito, Ayato mas calmo ya hablando con Subaru y él mucho mas normal...Podría decirse que Subaru era tormenta, un huracan destrozando todo, pero tambien podia llegar a ser una gran union. Era increible como con el paso del tiempo uno ve hacia atrás y las cosas cambian, como hay una historia que contar al respecto. Y que Subaru ahora hable mas sobre lo que siente y piensa era un alivio muy grande. Una muestra de confianza que realmente valoraba. Pero en algo ese albino se equivocaba, ¿Quien sabe que hubiese pasado de ser una "Familia normal"?, seguro ninguno de los dos se hubiese enamorado el uno del otro, y ahora todo seria extraño, o quizá alguno de los hermanos no hubiese nacido, ya que Karl se hubiese quedado con una sola esposa. No, definitivamente aunque tuviera que volver a transcurrir toda esa etapa oscura de su vida, lo volveria a hacer, para estar con Subaru. Pero no lo dijo, no era bueno con las palabras, mucho menos con unas que hasta para el resultaban extrañas y vergonzosas.
-Shhh, va a empezar la pelicula.- Y así concluyó la charla con su novio, y tambien el curso de sus propios pensamientos.
La pelicula inició, borrando todo rastro de voz en la sala que no sea la de los actores en la pantalla. La protagonista corrió por toda la enorme mansión, huyendo de los vampiros mientras sostenia idiotamente una cruz. Cada uno era muy aterrador, y terminaron degollando a la pobre e indefensa humana concluyendo asi con todo el film. A su alrededor todos lucian atemorizados y pálidos de las escenas que parecian tan reales, mientras que la pareja contenia la risa de verse semi reflejados en una ficcion. Sinceramente no los habia asustado para nada, todo era mas gracia que otra cosa. Verse en el espejo de los humanos y como estos los exageraban como a una especie de apariencia monstruosa era algo que si no los ofendia, los hacia pegar carcajadas al menos por unos minutos. Salieron, el sol iba despejandose a medida que Shu seguia desviando del camino a Subaru viendo distintos lugares, hasta que llegaron a una enorme tienda de electrodomésticos. Era variada, con su sector de plasmas, leds de distintas pulgadas, heladeras y por último, aquel sector que les llamó la atención al mismo tiempo: El de juegos. Diversas playstations, x-box y todo lo que un adolescente de la época moderna podria pedir. Habia un juego puesto a modo de muestra para quienes quisieran probarlo y experimentar las maravillas de tener un comando interactivo entre sus manos. Obviamente todo con el fin de comerciar y que todos terminen comprando el juguete mas caro inventado hasta el momento. Pequeñas estrellas en júbilo se hicieron notar en esos ojos, un par tratando de ocultarlo, y el otro adornado por un sonrojo en sus mejillas se acercó indeciso hacia el artefacto de ocio. Con discreción, como sino les interesara esa Playstation cuatro con el Mortal Kombat X dentro, fueron y se pararon justo al frente. "¿Desean probarlo?", creyeron escuchar de una bonita mujer que ofrecia atención personalizada. "Pruebame" "Yo se que lo quieres...Juro que no te arrepentirás", les decia el pequeño aparato negro acallando a toda duda que pudiera surgir en ese momento.
-Mmm...Podría ser.- El rubio tomó con aires de joven maduro el joystick numero uno, para luego mirar a su lado a Subaru. No queria aburrirlo jugando si el otro no queria. Pero su sorpresa fue que los ojos rojos del albino centelleaban en ganas de tomar el joystic dos y comenzar a jugar.
-¡Si!, dame eso mujer.- Con voz autoritaria le arrancó el Joystick a la mujer de la mano y esperó a que Shu se decidiera a elegir las correspondientes opciones.
¿Quien no conocia el Mortal Kombat?, estuvo desde muchas infancias catalogado como un juego de mucha violencia. Y aunque uno nunca lo haya jugado siempre su nombre era conocido. Podria decirse que era uno de los padres realmente aprobados del género que con el tiempo se dejó de discutir si era adecuado o no jugarlo. Sangre, decapitaciones y tantos modos de brutalidad visceral con el nombre de "Fatality" habian arrasado con las ventas, desde sus épocas de pixeles hasta esta nueva era donde las texturas eran mucho mas realistas. Un tiempo en que si mirabas al pasado el avance tecnológico habia aumentado grandes escalas a pasos agigantados. El albino se relamió sintiendose en casa. ¿Quien mejor adaptado a un juego de tan bruto calibre como la mismisima definicion de brutalidad?, ¡El era perfecto!, ahora destruiria a Shu utilizando a el tan legendario Scorpion y no habria nadie que lo frene. Dejó de cuestionarse como lo verian los demas asi de emocionado y como un niño sonrió empezando con su combo de ataques.
Por su lado, Shu solo queria jugar porque nunca habia tenido la oportunidad de tocar la tecnología en esa casa, recien ahora estaban adquiriendo la modernidad de la mano de Reiji cuando iba de compras. Y aparte de eso Beatrix nunca le dió muchas oportunidades de chico en su infancia para jugar. Si, podria decirse que hasta los trillizos tenian mejor infancia respecto a juegos que él o el mismisimo Subaru. Reiji nunca fue un compañero de juegos y Subaru tenia esa maldición o bendición de ser el hijo único. Miró al emocionado albino, ocasionandole una imagen enternecedora de alguien realmente dulce como un niño. Sonrió imperceptiblemente y cuando quiso darse cuenta, al mirar la pantalla ya estaba perdiendo. Subaru estaba como loco tocando cualquier boton haciendo increibles combos mientras él se situaba distraido mirando a su actual pareja. Bufó molesto ¿Como podia perder tan facil?. A pesar de su inexperiencia utilizó algo que el contrario no tenia: Paciencia, análisis y calma para manejar las cosas. Sabia que de todas formas perderia, asi que se dedicó a analizar bien cuales eran los combos y demás en la move list y procedió a memorizar, luego a aplicarlo sobre los botones. Obviamente perdió el primer round, pero ya para el segundo hizo notar su incremento de habilidad destrozando a su adversario con su personaje de metal Sektor. Internamente una expresión de satisfacción se presentó. Ya para el tercer round la victoria del de rasgos principescos era cantada. Subaru restregó sus dientes unos contra otros en señal de nerviosismo y exigió otra partida. Las personas adultas alrededor los miraban asombrados e indignados de los jovenes tan adictos a esos jueguitos. No habian adolescentes merodeando ya que todos seguramente estaban en el instituto a diferencia de ellos que eran los vampiros anormales entre humanos que estudiaban de noche. La partida fue nuevamente ganada por el rubio.
-Mejor suerte la próxima hermanito.
-Tu...Bastardo...
¡Pero si lo estaba haciendo bien!, o eso creyó, solo estaba apretando botones a lo loco demasiado extasiado con el movimiento de su personaje, la calidad gráfica y el ruido embriagador de una encarnizada lucha. ¡Como le hubiese gustado ser el el personaje y asi haber ganado a base de su fuerza!. Se cansó, pidió otra revancha. Y otra, y otra, y otra. Ya para la enésima partida de tres rounds cada una se habia empezado a cabrear mas de lo usual. Una vena en su sien indicó que estaría a punto de estallar en ira. Miró de reojo la divertida pero de apariencia pacífica cara de Shu y solo eso lo hizo enfurecer más. Estaba colorado de los nervios y con la mandíbula tensa esperando ganar aunque sea una sola partida. Hasta que el enojómetro rebalsó la capacidad permitida y el tan esperado desenlace se dió. Habia que decir que hasta ahora habia sido un milagro de los espectros que no haya roto nada hasta entonces en todo el dia. Pero las buenas rachas deben de romperse y alli estaba el para hacer cumplir esa ley. Las venas de sus manos comenzaron a ser actores de la funcion y sus dedos los protagonistas que destrozarian el joystick en sus manos. Contempló los trocitos rotos y negros de plástico en el suelo esparcidos por el pulcro suelo, tambien como la gente contemplaba entre asustada y alucinada esa inmensa cantidad de fuerza ejercida al punto de lograr romper el objeto. Notó la mirada de Shu con un claro mensaje de "Ya tenias que romper algo". Sus latidos aumentaban asustados por la llegada de unos tacos furiosos repiqueteando en el suelo pertenecientes a la chica que hasta hace unas horas los habia atendido gentilmente. Tragó saliva.
-No tengo el dinero para pagar eso...- Susurró el rubio.
-¿E-entonces q-ue haremos?
-1...
-¿Eh?
-2...
Sintió curiosidad y susto por todo, luego como su novio lo tomó de la mano, con suavidad para despues ir apretandola poco a poco mientras los segundos corrian y la mujer con cara de reprimenda se acercaba a unos centimetros de ellos.
-3.
-Espera, ¡Shu!
-¡Corramos!
Lo arrastró por toda el local, dejando la escena del crimen intacta y a el publico asombrado. Se sorprendió de lo rápido que podia correr si no habia ningun sillón cerca. Comenzó a reir junto con Subaru que ya le habia alcanzado el paso pero aun asi no habia soltado su mano, si no mas bien la estaba sujetando aun mas fuerte, pero con esa delicadeza que solo poseia para con el rubio y con cuidado de no romperla como hacia unos momentos habia roto aquel aparato del demonio. Miró por donde pasaba, empujando gente aun cuando ya nadie los perseguía. Caia la tarde y ya habian llegado a una fuente de cemento en el cruce de unas calles donde poder sentarse. Se miraron y mojaron el rostro con el agua que caia de alli.
-Muy mal dia para corretear...
-Mejor dicho, mal dia para romper cosas Subaru.
-¡Pero ese maldito coso del demonio no andaba! ¡Me hacia perder todo el tiempo!
-Claro, claro, excusas...¿Verdad?
-¡¿Ah?!, tch, allá tu si no me crees ¡Y-yo se lo que digo!
-Jajajaja, eres muy adorable.
El rubio se sentó mas cerca de su hermano, regalandole una mirada cargada de emoción. Tomó nuevamente su mano, ahora húmeda y acercó su rostro hacia el, con toda la lentitud del mundo para admirar los hermosos rasgos de quien tenia a su costado. El albino se removió algo incómodo. Una cosa era tomarse de la mano, incluso abrazarse, ¿Pero un beso en público?
-N-no...
-Vamos, ¿Acaso eres un cobarde?
Colocó su otra mano sujetando la barbilla del contrario y lo atrajo hacia el, mientras el otro se resistia y alejaba con sutileza para no llamar nuevamente la atención de todos los transeúntes presentes. Forcejeó un poco más, hasta que sintió un no tan leve empujón del contrario que casi lo hace caer en la fuente.
-¡Dije que no!
El silencio por parte del mayor delató enojo, encuadrado con su rostro de seriedad. ¿Porque no permitia algo como eso?, ya eran novios ¿Que importaba la sociedad, el que dirán?. Se dejó llevar por el mal humor que le habia provocado esa reacción y se levantó bruscamente, apartando su mano de la de su hermano. Ni siquiera lo miró de reojo y se dedicó a avanzar a paso rápido por la transitada acera. No podia ser que despues de todo lo transcurrido el menor no se dignara a darle un beso sea en el lugar que sea. ¿Que era eso? ¿Una burla o que?. No, aunque quedase como una mujer estúpida definitivamente tenia el derecho a enojare, o eso creia.
¿Porque se enojaba tanto?, no deberia de hacerlo según los pensamientos del oji-rojo. Despúes de todo habia echo ya demasiado y sentia que tantas presiones en un dia era demasiado. Realmente queria besarlo, tocarlo, mimarlo, amarlo sin prejuicios. Pero todo era un proceso de adaptacion, y como todo proceso esto llevaba su tiempo. Aun así no queria verlo de mal humor al contrario por su culpa. No después de haberse divertido tanto con el ayer y hoy. Desvió la mirada de esa espalda que no lo esperaba y vió a cada persona caminando. No, nadie que lo conociera, nadie que lo estuviera mirando en ese preciso instante. Todos rostros anónimos que caminaban hacia algun punto especifico, con cosas mejores que pensar que dos hombres besándose. Personas con obligaciones que quizás no perderian su tiempo parando de caminar solo para fijarse en una situacion de una pareja homosexual. No habia nadie alli, al menos a cuatro cuadras a la redonda que siquiera supiera que son hermanos. Va, hermanastros. Pero seguro, algun que otro detallista al pasar, si viera ahora el rostro de Subaru que habia vuelto a fijar su atención en la espalda de su hermano, hubiese notado el inmenso amor que este le profesaba con la mirada, y la indecisión en esos labios sellados y apretados en frustración.
-¡Vete a la mierda!- Gritó Subaru en medio de la senda peatonal con toda la gente pasando alrededor.
Shu volteó a mirarlo. ¿Ahora el se hacia el ofendido?, quizá lo estaba presionando demasiado. Quizá que se enojara desencadenaría en una pelea estúpida a recien un dia de ser pareja. Sacudió la cabeza, con resignación. Subaru ya habia echo bastante "Carpe diem", se dijo a si mismo. Tiempo al tiempo era la frase mas aplicable para su hermano. Estaba bien, el cederia en esta ocasión con su cuota de paciencia caracteristica. Caminó hacia quien amaba, mientras este sonaba como si se estuviera liberando de algo mas que insultarlo a el.
-¡Q-que me importa!
-No sé de que hablas.
-Eres un vago que juega sucio ¿Que mas piensas ganar?
-¿Gan-
Su boca fue tapada casi con lo que hubiese parecido un golpe con la palma de la mano de su hermano. Este se le acercaba utilizando la mano vacia para tomar su saco y romperlo sin querer en el proceso. Lo arrojó hacia si tan fuerte que creyó que caeria sobre Subaru en el suelo antes de que el semaforo cambie de color. Un beso demandante, hasta con molestia se interpuso ante la otra pregunta que quizo formular. El albino era toda suavidad, todo lo que necesitaba. Era ese universo alterno en donde podia olvidar todo lo demás, una medicina mas fuerte que dormir y estar en el mundo de los sueños, mas fuerte que su música. Enfrente de todos, en medio de la calle, alli mismo habia ganado otra batalla importante. Sonrió contra los labios del contrario, quien al parecer era su punto debil que le hacia emerger las expresiones mas dulces. Dedicadas solo a su gran amor. Sintió un empujon nuevamente, esta vez siendo apartado y saliendo del delicado embrujo en que él lo habia metido.
-¡No creas que esto se va a quedar así!, ya veras...
Rió levemente, ahora con camisa y saco rotos caminando por la calle como el mas bello pordiosero. Ya iba a ser de noche, habian gastado horas en el cine, la playstation y caminatas, asi que ahora si era el momento de volver a la jaula. Caminaron en silencio y separados hasta la enorme reja que los separaba de la mole de cemento metros atrás de esta. Habia decidido dejarle espacio y menos presión a Subaru en el trayecto de vuelta. Entraron, y solo entonces Shu le robó un breve beso en la mejilla al menor. Unos pasos se oyeron. Eran los decididos y finos pasos de Reiji. ¿Como alguien podia imponer elegancia hasta en el sonido de su caminar?. Decidió que antes de que Reiji lo viera asi de desalineado y regresando con Subaru a esas horas despues de casi dos dias de desaparecido, se retiraria a paso veloz por las escaleras. Claro, el no sabia que Subaru ya tenia una buena conexion con el de lentes en donde aunque sean pocas cosas, ya le contaba sobre lo que con él sucedia.
El menor saludó a Reiji con cierto nerviosismo, tratando de sonar natural.
-Hola, Reiji.
-¿Y?
-¿Ah?
"¿Y?' ¿Que?", se preguntó el albino.
-¿Pudiste solucionar las cosas?
¿Acaso Reiji estaba preocupado por el?, se enterneció un poco, Reiji habia sido una muy buena persona en estos dias a pesar de sus chantajes y demás como los gritos y reglas estrictas que imponia. Sus mejillas se tiñeron de un leve rosado cuando pensó todo aquello y asintió con la cabeza suavemente, tratando de ocultar una enorme sonrisa de satisfacción al al fin haber alcanzado lo que seria el inicio de su felicidad.
-Bueno, supongo que me lo contarás ¿Verdad?, despues de todo me debes explicaciones por toda mi ayuda brindada, y más si no quieres que hoy padre se entere de todo.
-¡N-no!, no me chantajees Reiji. Tch, b-bueno, él y yo fuimos a un parque y hablamos...
-¿Ajá?
-Y pude decirle mis sentimientos...- Tomó el mechón suave de su cabello que servia de flequillo e intentó cubrir con eso su cara que cada vez se tornaba mas roja al recordar lo que siguió luego de eso. -Y...
-Ya sé, no necesito mas detalles, es obvio que ocurrió luego.
-¿¡Tanto se nota!?- "Que me trague la tierra ¡El universo mejor!"
-Ya, cálmate y ve a prepararte para el instituto ¿Quieres?
-¡S-si!- Comenzó a subir las escaleras.
-Ah, y Subaru...
-¿Si?- Volteó a mirarlo.
Una expresión nunca antes vista de alivio, empatia, orgullo y hasta cierto afecto cruzó la mirada detrás de unos vidrios que pertenecia a la de uno de sus hermanos mayores. La alegría interna que sintió por la comprensión de quien era su familia y ese acercamiento tan intimo y nuevo lo hizo sonreir de corazon.
-Me alegro por ti, hasta luego.- Y se retiró con un aura de tranquilidad.
Por su parte el se dedicó a subir hasta su cuarto y cambiarse de uniforme. Era increible como en casi dos dias no habia podido usar su ropa normal. Se recostó en su amado ataud, sintiendose mas comodo que la cama del hotel, pero a la vez mas solo. Sacudió la cabeza por el rumbo de sus pensamientos, sintiendose una protagonista de manga Shoujo. Luego al cabo de unas horas llegó Karl Heinz y se sintió atemorizado de que él se entere de algo, pero nada de eso sucedió, el odio hacia su padre venció y se dedicó a contener esa rabia que en cualquier momento lo haría golpearlo. Una mirada a su costado con total serenidad lo miró apoyandolo desde una distancia prudencial, que ahora parecia una lejania enorme para lo juntos que habian estado en estas horas. Se alivió con solo ese azul diciendole en silencio que todo estaría bien.
Y bueno, despues de todo ese ajetreo solo vino mas caos, Reiji le confesó sus actos sadomasoquistas en el sótano. Como pago a todo tuvo que ir a limpiarlo y la experiencia no fue muy grata. Estar ahi le causaba una sensación desagradable, y el lugar era inclusive mas frio que su propia piel. Y eso que era un vampiro. Encima habia tenido que sacar de paseo a todos sus hermanos para que el aficionado por la vajilla no fuera interrumpido con el Mukami que sufria afeccion por los látigos haciendo la mezcla mas extraña y problemática que hubiese podido imaginar por su cuenta. Con eso en mente habian ido al Karaoke, donde todos tomaron copas de mas y tuvieron que esperar a dejar de estar ebrios para llegar presentable a la mansion a excepcion de Subaru que no bebia y Kanato que estaba en busca de los dulces perfectos en algun otro lugar. Pero eso seria algo que se encargaria de contar en algun otro momento. Habiendo cumplido con su trabajo y dejado al peso muerto de Shu en el Karaoke volvió con sus hermanos quienes descubrieron al mayor de los Mukami saliendo con dolor en su rostro, cojeando y ese aura de grandeza y hasta cierto olor a venganza. Por no hablar que tambien el olor a Reiji predominaba sobre el.
"Yo fui el seme", le dijo a Raito, quien abrió la boca en una perfecta "o" de asombro y dejó caer su sombrero al punto del desmayo.
Pero todo estaba relativamente calmado, hasta que recordó que habia encontrado un libro mientras limpiaba aquel lugar y fue a entregarselo a su respectivo dueño. Es entonces cuando tuvo una charla con Ruki, en donde le dijo que todo iba bien con Shu y en donde tambien se podria decir que hicieron las pases como personas adultas y como correspondia. Para cuando quizo irse de alli, vió que estaba llegando Shu con una cara seria. Al parecer los habia visto a Subaru y al de la otra familia hablando.
-¿Que te dijo ese Mukami?- Inquirió.
-Esta bien Shu, ya nadie va a molestarnos.- Y le sonrió calidamente, iluminandose la mañana, si es que se podia mas.
Entraron a la mansión, donde Ayato sostenía una serie de sobres rosa.
-Oh, que bien, veo que ya estan juntos.- Dijo sin rencores viendo como Shu se quedaba casi pegado al lado de Subaru mientras trataba de esconder su mirada de tonto enamorado. No lo negaba, le seguia doliendo un poco, no todos los sentimientos se podian borrar como por arte de magia y pensar que al que Shu podria estar mirando enamorado sea a él, le hacia sentirse algo mal. Pero si asi era el destino lo aceptaba, Ore-sama no podria ganarle a ese imbécil que escribia el transcurrir de sus vidas. Pero si podria vencer todo el resto de las cosas, como lo que traia entre manos.
-¿Y eso, correo?- Preguntó el rubio al pelirrojo.
-¿En esta casa?
Subaru preguntó con naturalidad y sonrojado por la deducción de su otro hermano mayor, pero se sintió entre incómodo y molesto de que esos dos mantuvieran una charla, pero luego recordó que en cierta forma Ayato lo habia ayudado a decidirse y que Shu no sentia nada por el. Aparte rumores de él con el idol estaban circulando y eso en parte lo hacia sentir mas calmado. Se dió un golpe en la cabeza por estar pensando en esas cosas y sintiendose inseguro, todo ante la atenta mirada de Shu quien no comprendia porque el golpe repentino.
La voz del conocido Ore-sama los sacó a ambos de su mundo de distracciones.
-Kou nos invitó a todos a su concierto.- Respondió.
AUTORA: MigLi-Chan
Tengo buenas excusas: Colegio. Bueno, disculpas, otra excusa es que empezé a ver un anime y eso tambien me distrajo mucho. Maldito Ergo Proxy ¿Alguien lo está entendiendo?, voy por el capitulo doce, lo entiendo pero hay ciertas cosas que no. En fin, ellos merecian su "cita" ¿No?, yo creo que si, despues de todo son la pareja principal.
Y como este cap dió pie a lo que sucederá con Ayato y Kou, deberé buscar devuelta entre los revs los votos y ver que decidieron...Y que a esperar a que llegue la inspiración.
¡Asi que no olviden votar las que aun no lo hicieron!
Bueno ¿Lo vieron?, mi fic sobre Reiji por su cumpleaños. Fijense si quieren, hay yaoi y está en mi perfil, clickean mi nombre y ya, o me piden el link, como deseen.
Luego quiero decir que me cree nuevamente mi cuenta de Ayato Sakamaki en Facebook, es: Barra (Osea, ponen la pag. en Face y la barra) y AllRolPlay2. Roleo de todo.
¿Les gustó? ¿Me perdonaran por la tardanza?, espero que si mis hermosas lectoras.
¿Revs?
Sayo~
