Incoherente corazón.

Cáp.21¿Nueva relación?


No pudo evitar sonreír con malicia a pesar de las palabras de Fausto.

"- ¿Entonces ella esta bien? – preguntó Ren como si no le escuchase enserio."

"- Agradece que no haya daños mas graves."

Ren no respondió. Ella estaba bien y francamente le había hecho bien a él tocarla de nuevo.

"- Si hay mas problemas, llámenme pronto – Fausto le miró molesto. – espera por lo menos seis semanas más – le retó."

Ren pareció ignorarlo aunque pudo escucharlo a la perfección.

"- Tu hermana me espera abajo – dijo al mirar la puerta de la habitación de Tamao – más vale que hayas escuchado mi advertencia."

Ren asintió en un suspiró y entró a la habitación. Estar en la sala junto a Usui no había ayudado en nada y Jun, quien le avisó que todo había concluido había llegado justo a tiempo a detener lo que se iniciaría como una pelea más.

Tamao se mostró aliviada en cuando todo había terminado, pero al ver la figura de Ren en el marco de la puerta no pudo más que ponerse nerviosa.

"- Fausto dice que estas bien y con ello, estoy seguro que en lo demás estas perfectamente estable – Afirmo."

"- ¿C-Como estas tan seguro? – respondió desviando un poco su mirada."

Ren sonrió con arrogancia.

"- Acabo de examinarte ¿recuerdas? – dijo sin avergonzarse, lo cual era lo contrario que sucedía con la pelirosa – estas bien."

"- ¿Cómo dices eso cuando tengo todas estas...? – no terminó y se sintió incomoda."

Ren no había comprendido, hasta ese momento, porque Tamao le quería detener al principio cuando se estaban acalorando. Parecía que ella le avergonzaban aquellas cicatrices en su cuerpo.

"- Estas...bien – dijo en tono molesto debido a lo que a ella parecía incomodarle – ni si quiera me di cuenta de ellas."

Tamao desvió su mirada. No creyéndole en absoluto y provocando que este suspirase frustrado.

"- Supongo que Fausto no quedó en silencio cuando te vio – negó con su cabeza al recordar las palabras del médico."

"- Pues espero que te haya dicho mucho más a ti – respondió ella apenada."

"- No tienes que dudarlo – dijo casi sin importancia – Por lo menos sé que no deberé acercarme a ti cuando estés sobre una cama."

Tamao le miró sin comprender, haciendo que Ren continuase.

"- ¿Por qué crees que estoy aquí? – dijo alzando una ceja – los dos queremos lo mismo, así que si nadie se detiene te lastimaré de nuevo."

Tamao se ruborizó y no pudo evitar mirarle con atención.

"- N-No es para tanto."

"- ¿ A no? – preguntó mirándole directamente."

"- Bu-Bueno... – murmuró apenada. - ¿No tenias que irte? – preguntó de presto, aunque deseo haberse mordido la lengua, no tuvo mas opción que desviar la conversación."

"- Ah... es verdad – Exclamó como si no lo recordara."

"- Ya estoy bien... puedes irte – murmuró algo cabizbaja."

"- ¿Y dejarte con el idiota de Usui? – preguntó con ironía haciendo que Tamao se sorprendiese – tu iras conmigo."

"- ¿Q-Que? – preguntó incrédula."

"- Que me acompañaras. Después de todo mi abuelo te aprecia mucho."

En ese instante pudo sentir como su corazón se aceleró. Era la primera vez que Ren decía algo así, sin embargo era muy extraño.

"- No puedo... – murmuró."

"- ¿Por qué no?."

"- Pues porque... si rechazo al joven Usui... deberé esperar a..."

"- ¡Al diablo con eso! – dijo molesto - Si otro sujeto se acerca le sacaré a patadas."

"- ¡No puedes hacer eso!- exclamó Tamao espantada al ponerse de pie."

"- ¿Dime porque no podría? – preguntó arrogante al acercarse solo un poco. – esta es mi casa."

"- Yo también opino aquí."

"- ¿A si? – preguntó sin darle importación."

"- ¡Claro que si¡Soy tu esposa!."

"- Puedo preguntar entonces ¿por qué dejaría que un sujeto cortejara a mi esposa?. – preguntó frunciendo el ceño."

"- Eso es porque ya no deseas que lo sea – dijo como defensiva."

"- ¿Cómo puedes estar segura? – preguntó molesto para luego darse cuenta de cuanto había dicho en aquella pequeña discusión."

Tamao le miraba estupefacta. Con el corazón en un puño mientras no le perdía de vista.

"- Tu iras conmigo – afirmó en tono seco – No dejaré que un idiota te esté cortejando si puedo hacerlo yo – exclamó furioso al salir de la habitación de inmediato."

"- ¿Hacerlo tu?... – se preguntó Tamao en un murmullo mientras sus mejillas se sonrosaban ante la incredulidad de haber escuchado eso."

Se sentó para serenar sus pensamientos. ¿Ren cortejando?, no pudo evitar sonrojarse por aquella imaginación. Él era tan frívolo que...

Por un momento se quedó de piedra ¿qué no era Ren quien le había dado todas aquellas cosas de jardinería sin mencionar la flor?. ¿Esa era su manera de cortejar?. Pues, esa parecía una manera bastante lógica aunque... también ella podría estar sacando conclusiones aceleradas.

De pronto se sintió ansiosa. No deseaba que él se marchara, pero que de pronto le pidiese que fuese con ella hubiese sido un gesto único si no se lo pidiese tan descortésmente.

La sorpresa fue inmensa en cuanto Jun supo que se irían.

Horo Horo le miró con atención, pensando que la pelirosa iba con punta de pistola. Sin embargo, aunque lo pareciese, ella estaba encantada.

Tamao había tenido problemas, porque deseaba negarse a ir en un principio , pero Ren tomó la riendas y le pidió a alguien más que empacara sus cosas.

"- E-Eres incorregible – le había dicho molesta cuando se dio cuenta que sus cosas estaban empacadas."

"- Puedes irte así. No hace falta que cambies de ropa – dijo sin escucharla."

Era como tratar como un niño, se dijo, siempre hacía lo que quería y aquello le enfadaba y se enfadaba porque al final terminaba cediendo. Su problema era que consentía demasiado a los demás, y consentir a Ren Tao no era buena idea.

"- ¡No iré! – dijo por fin después de pensarlo."

"- Iras – afirmó Ren quien ya abría la puerta de la habitación."

"- S-Si voy... – dijo ella como ultimo recurso – te fastidiaré tanto que no harás nada. Fastidiaré tanto que el abuelo nos echará – Exclamó luego. Sabía que era demasiado, pero Ren también debía saber que aquello no tenía que ser obligado."

Ren se giró a ella y sonrió de una manera tan arrogante que se miraba mucho mas apuesto haciéndola sonrojar de inmediato.

Se acercó a ella, aquella era una de las pocas veces en que su esposa le retaba y ciertamente le parecía mas excitante de aquella manera, mientras el rubor coloreaba aquellas mejillas pálidas y se dejaba notar aun mas brillo en aquellos ojos femeninos.

"- ¿Me fastidiaras? – preguntó incrédulo al tomarla por la barbilla y acercarla a él.- Créeme... – murmuró contra sus labios dejándola indefensa – que tengo ciertas ideas en la cabeza con las cuales podría tranquilizarte. Todas ellas... – continuó – solo podré hacerlas en cuanto te recuperes del todo, así que es mejor no tentar al destino."

Tamao tenía su cara coloreada y su respiración agitada. ¡Ren Tao la estaba seduciendo! y ¡lo hacía demasiado bien!.

Aquello era demasiado increíble. Él toque de él no era áspero, sino todo lo contrario, y parecía divertirse poniéndola nerviosa.

Tamao se soltó de su agarre y desvió su mirada. ¿Qué le había pasado a Ren de pronto?. Parecía mas interesado en ella que de costumbre y todo aquello... después de haber estado muy "Juntos" , algo que la hizo sonrojar al recordarlo. Tampoco podía obviar que aquello podría ser otra extraña fachada.

Al volver al presente, se encontraba en la sala de pie, aun mirando el rostro sorprendido de Jun y la mirada desconfiada de Horo.

"- ¿Por cuánto tiempo estarán fuera? – preguntó Jun extrañada."

"- Tiempo indefinido – respondió Ren al mirar con arrogancia al peliazul."

"- Bien – sonrió Horo con fingida derrota – supongo que si no soy yo... será el otro sujeto... – dio en el clavo haciendo que Ren se enfureciera."

"- Disculpe todo esto – exclamó Tamao rápidamente al notar el ambiente tenso."

"- No importa – dijo pasando a su lado – no será la ultima vez que me veras. Necesito arreglar cuentas con él – exclamó al mirar por encima del hombro a Ren.- de paso, puede que cambies de opinión."

Tamao le miró con sorpresa mientras el peliazul sonreía con amabilidad solo para ella.

"- Matare a ese idiota si vuelve a poner un pie aquí – dijo Ren tratando de retener aquella furia creciente en él."

Jun miró a su hermano con curiosidad. Era sorpréndete imaginar que aquello sucedía.

Se alegró incluso cuando Horo Horo se fue y ellos se despedían de igual forma.

"-Esto es buena señal... – murmuró Jun en cuanto Tamao se acercó a ella – no estaría mal que todo se arreglara."

Tamao se ruborizó e inclinó un poco su cabeza.

"-Me parece...imposible."

"- Intentarlo no cuesta nada."

"-Pero... – levantó su mirada a la peliverde."

"- Ve – le dio un pequeño empujón – creo que aun no te das cuenta del poder que tienes sobre él – sonrió de manera enigmática – ¡que tengan buen viaje!."

Tamao asintió algo apenada y extrañada por aquel consejo en la peliverde. Miró al frente y pudo observar a Ren de perfil mientras hablaba con el conductor.

"-Intentarlo no cuesta nada... – repitió el consejo de Jun. Puede que hubiesen tenido problemas pero, talvez aquello podía mejorar."

Sonrió levemente al pensar en una posibilidad. Debía admitir que ella nunca perdía las esperanzas en algo y era aquella cualidad la que la hacía sufrir mucho.

Sintió como la pequeña sonrisa en su rostro se desvanecía. Debía estar segura de Ren. Debía estarlo ahora o no habría vuelta atrás.

Se sintió nerviosa cuando al auto estuvo en camino mientras ellos estaban en el asiento trasero. Ren parecía mirar el vació sin algún interés en especial mientras ella trataba de respirar normalmente.

"- ¿Acaso temes algo? – preguntó de presto haciendo que ella le mirase sorprendida mientras él seguía mirando el exterior."

"- ¿Qué?."

"- No has dejado de mirarme y luego mirar tu regazo – dijo sin emoción alguna."

"- ¿Cómo estas seguro de ello... si no dejas de mirar por la ventana? – preguntó con cierta duda en su voz."

Ren se volvió a ella e hizo que su mano se alargara para tomar la cintura de la joven y la atrajese a él.

"- Si en vez de la ventana, te mirara justo como ahora – dijo luego de alzar una ceja con arrogancia – estarías mas incomoda."

Tamao se sonrojó pero trató de mantener la calma.

"- No me siento incomoda."

"- No, solo temes estar cerca – dijo sin importancia, acercándola aun más."

"- Ren... – murmuró justo cuando colocó las manos en el pecho de este para no acercarse más."

"- Ya escuchaste a Fausto. No puedo tocarte... por ahora – le dijo al mirarla de reojo y tener aquel brillo malévolo que hacía que el corazón de ella se acelerara por la emoción y el suspenso. – solo por ahora – reiteró."

Tamao se sintió perdida por aquella cercanía. De pronto estaba emocionada por aquellas muestras de parte de Ren para ella. Al mismo tiempo estaba asustada al pensar que todo podría ser un sueño.

Aun así, era realmente excitante y algo vergonzoso que Ren fuese tan abierto con ella.

El resto del viaje, transcurrió silencioso. Tamao aun estaba al lado de Ren e intentó relajarse. Ren se mostraba distraído pero no le soltaba y ella no parecía poner resistencia, en realidad le encantaba sentirlo cerca.

Sin darse cuenta, quedó profundamente dormida y no despertó hasta que el auto se detuvo. Pudo sentirlo en cuanto Ren le observó.

"-Hemos llegado – exclamó sin cordialidad o algo más. Siempre era con aquella expresión seria."

"- Ya veo... – dijo al frotarse un ojo y bajar del auto con la ayuda de Ren."

Al darle unas indicaciones al conductor, se dirigió al interior junto con ella. Tamao miró aquel lugar, le traía recuerdos extraños y algunos mas vergonzosos que otros.

"- Ren y... – escucharon de alguien que se acercaba."

Tamao sonrió al divisar al anciano de rostro elegante y encantador.

"- La jovencita ha vuelto... – murmuró el anciano – y esta bien. Es bueno que aceptara venir."

Tamao se sorprendió ¿acaso el anciano ya la esperaba?.

"- La traje como dijiste – exclamó Ren con seriedad ante el anciano – ahora ves que esta a salvo."

La joven abrió sus ojos aun más. Así que todas aquellas palabras de Ren...¿ Solo fueron una emboscada para que aceptara venir con él?

Tamao presionó sus manos. Parecía que siempre era la misma historia, y ella que comenzaba a...

"- Espero que hayas mejorado – sonrió el hombre."

"-Estoy bien, señor – exclamó con calma aunque omitiendo el daño que le había hecho la noticia ."

"- Disculpa los inconvenientes – sonrió el anciano – pero es que le pedí a mi nieto que te trajese a toda costa."

A toda costa... repitió ella en su cabeza.

"- Si, lo ha hecho – dijo ella al mirarlo y luego desviar su mirada."

Ren se sorprendió por aquella reacción. Tamao parecía triste y molesta.

"- ¿Ren te ha dicho porque debes estar aquí? – preguntó de presto."

"-N-No... – respondió con dificultad – pero... sea lo que sea... debo regresar – dijo con calma."

"- ¿Regresar? – preguntó el anciano mientras Ren le miraba con el ceño fruncido."

"- Mi familia eligió a alguien para mi. Debo conocerlo – dijo con firmeza logrando que el anciano aclarase su garganta y Ren se molestara."

"- Ya veo – comenzó el hombre de edad mayor – si lo desean, pueden pasar a la sala. Luego podemos hablar . -dijo el anciano quien se retiraba."

"- ¿Esperar a alguien mas? – preguntó Ren molesto aunque con calma peligrosa."

Tamao no respondió y decidió sentarse en el sofá.

"- ¡Creí que venias...!."

"- No se a que he venido... – murmuró Tamao – me has traído diciendo otras cosas."

Ren cayó en cuanta de inmediato. Al haber hablado con su abuelo por teléfono y que este le pidiese que la llevara consigo, le hizo negarlo profundamente pero luego de lo que pasó con ella justo cuando solo iba a despedirse, decidió que debía tenerla cerca. Sin embargo al ver al anciano no pudo evitar actuar con antipatía sin reparar en como tomaría ella sus palabras.

"- Escucha – comenzó este suspirando esto no..."

"- Quiero irme de aquí – dijo ella al desviar su mirada."

"- ¿Tanto es tu deseo de conocer a otro idiota? – preguntó molesto."

Tamao no le respondió. Le parecía que había subido muy alto y él volvía a bajarla de golpe.

Él estaba furioso, no podía negarlo pero notó como ella apretaba con fuerza su falda haciendo que sus nudillos se pusiesen pálidos.

Intentó tranquilizarse acercándose a ella y tomándola de la barbilla. Notó como sus ojos estaban cristalinos y luego de su sorpresa frunció el entrecejo. No estaba molesto, en realidad se había sorprendido que la sola imagen de ella en ese estado le había apaciguado de inmediato.

"- No te traje aquí solo por que el anciano me lo pidió."

"- No fue lo que dijiste... – dijo al apartarse de el agarre de él."

"- ¡Demonios! . dijo molesto – Te traje aquí para..."

"- Pronto traerán Te y algunas galletas – sonrió a la pelirosa – son para ti."

Tamao se limpió rápidamente y le sonrió forzadamente al anciano.

El anciano lo notó y luego de enviarle una mirada a Ren se volvió a ella sonriente.

Ren se molestó nuevamente ¿es que acaso todo conspiraba contra él cuando estaba decidido a decir algo que cambiaría su relación con ella?.

"- Estarán aquí por corto tiempo – dijo el anciano tomando asiento – así que su habitación ya esta lista."

"- Si, una sola habitación estará bien – afirmó Ren al notar la mirada dubitativa del anciano."

Tamao no opinó ante la mención de una habitación. ¿para que hacerlo?. Debía hacerse inmune a él y dejar de soñar. Ren siempre se encargaba de destruir algo que para ella era valioso.

Cuando una mujer llegó con una bandeja. Tamao se disculpó diciendo que estaba cansada.

"- Puedes decirle a ella que te muestre la habitación – exclamó el anciano."

Tamao dudó un poco para lo que el anciano agregó.

"- O si gustas... puedes mirar como ha crecido mi jardín."

Tamao no pudo dejar de mostrar entusiasmo. Le gustaban aquellas extrañas flores que siempre miraba en un pequeño vivero de ese lugar.

Cuando se hubo retirado, el anciano miró con seriedad a si nieto.

"- Pensé que se lo habías dicho."

"- Te dije desde un principio que no pensaba traerla – dijo cruzándose de brazos."

"- ¿Y que te hizo cambiar de parecer?."

Ren le miró directamente pero no respondió.

"- Ya veo – sonrió el anciano – es algo privado. Aun así si ella esta aquí, deberá actuar como si le gustase."

"- No creo que no le agrade – murmuró – le gusta tu jardín."

"- Hablo de estar contigo. Ya que por lo que pude ver, eso no parece estar bien."

Ren le miró con aire distraído haciendo que el anciano tomase con mas seriedad su comentario.

"- El tiempo corre y por lo que veo, nada mejora entre tu y ella."

"- El tiempo corre pero no se ha terminado."

"- Se espera que si tu esposa te acompañe, por lo menos tengan una fachada de estar bien frente a los demás."

"- ¿Quieres decir...? – comenzó Ren con desconfianza."

"- Si es posible. Finjan que llevan una buena relación."

"- ¿Cuándo vendrán esos sujetos?."

"- Son de nuestro gremio – le retó ante el tono mal educado – se supone que en algunos días."

"- Eso es ser una buena marioneta – sonrió con ironía."

"- Puede serlo – exclamó – pero como líder debes..."

"- Sé lo que hay que hacer – respondió molesto."

"- Me parece bien – dijo el anciano al ponerse de pie – si ustedes dos estarán aquí, espero que no la fastidies mucho."

"- No será a ella a quien fastidie – dijo Ren con altanería - ¿para que fastidiar a una mujer cuando puedo con todo un gremio?."

Ren dejó de cruzar sus brazos y se fue de ahí. El anciano suspiró.

Debido a sus pocas relaciones, debían tener una buena imagen pero... ¿cómo tenerla si su nieto hacía lo que quería?.

De pronto cayó en cuenta de algo. ¿era posible que aquella linda mujer influenciara en Ren?. Sabía que no se llevaban del todo bien pero intentarlo antes de ese día no estaba de más, después de todo, ellos estaban casados.


Cont.
N/a: Esta vez como notas no sé que poner. Mas que, estoy atareada con exámenes pero, en ratos de ocio me queda tiempo para escribir. Trataré de actualizar cada viernes, como lo hacía anteriormente. Esperando que el capitulo guste de quien quiera leerlo.

Tenshi no ai:. dark:.:.palin:.:.yuki en ciel:.:.akane tokugawa:.:.naomi shimamura:.:ady:.:ishi dora::.: alchemist souma.

Gracias por leer mi fic. Francamente se los agradezco y con respecto al comentario de ishi dora hehehe fue el mismo de una amiga. La razón por la que siempre pongo casados a estos dos, es porque la parejita me encanta muchísimo y tenerlos de tortolos me encanta para escribir. Heheh siento que es normal que se parezcan debido a que siempre son los mismo personajes (osea estos dos) y siempre son el mismo carácter.

Se que hay personas que les gusta leer cosas distintas (francamente soy una) pero para escribir de estos dos. Heheh este estilo me gusta y bueno para gustos hay colores hehehe.

Bueno con esto me despido hasta el otro viernes. Hasta luego.