Capítulo 21
Sebastián intentaba no reír al ver a los patos corretear a Blaine después de que les diera de comer, Kurt reía junto a Adam mientras estaban sentados en el parque.
-Por alguna razón, hay un cartel que dice, no alimentar a los patos.- dijo Sebastián. -Agradece que me quede sin batería en el celular, la imagen la habría colgado en tu oficina.-
-Acaba de morderme uno!.- dijo Blaine acercándose a ellos.
Kurt río fuerte y palmeo un lugar a su lado para que se sentara su novio, quien lo abrazo ni bien se sentó, Adam estaba sentado entre las piernas de Sebastián, aunque no habían oficializado su relación era más que obvio que no eran solo amigos.
Habian transcurrido casi dos meses de todo lo sucedido, desde el secuestro de Kurt y el gran escándalo de la vinculación de lo políticos con el caso Hamilton, Blaine se había quedado dos semanas en la casa de los Hummel, luego volvió a su departamento, se veían con su novio los fines de semanas nada mas, Kurt comenzó a concurrir a las clases en la academia aunque seguía viviendo con su padre.
-Recuerdas la primera vez que vinimos, fue ese o ese pato el que se quería robar la tarta?.- pregunto Kurt sonriendo mientras señalaba los patos.
Blaine sonrió ante el recuerdo.
-Vamos a ir a un club esta noche, quieren venir?.- pregunto Adam.
Blaine miro a su novio.
-No, tenemos otros planes esta noche.- dijo Kurt con un tono rojizo en su rostro.
Sebastián observo a Blaine quien sonreía con picardía.
-Van a tener sexo, es eso.- dijo Sebastián.
Blaine lo miro sin creer lo que había oído y Kurt estaba abochornado.
Adam sonrió al verlos así, al igual que Sebastián.
-No sé de qué se ríen, somos novios y no lo negamos, no como ustedes que se pasan el tiempo en la cama del otro y creen que nadie se da cuenta que se mueren de amor.- dijo Kurt con una ceja alzada.
Blaine sonrió, y Adam se quedo con la boca abierta al igual que Sebastián.
-Te dije que era una perra cuando quería.- dijo Adam a Sebastián.
Blaine río a carcajadas al ver a su amigo acalorado.
La tarde se les hizo corta entre risas y anécdotas, Sebastián contó con detalle cada cosa que le sucedió a Blaine en la academia de policía, desde que alguien lo encerró en el baño, hasta cuando él, le puso tintura de un color platinado en el shampoo, le había sacado una foto pero Blaine prometió no volver a hablarle si no la destruía.
Adam subió al auto de Sebastián con total familiaridad, se despidieron con la promesa de volver a salir de paseo el próximo fin de semana, Blaine le abrió la puerta a su novio quien le sonrió con cariño, pasarían el fin de semana juntos, era el primero después de lo sucedió, y necesitaban privacidad, más allá que Burt no tenía problemas en que Blaine se quedará a dormir en su casa, no podían hacer nada más que besarse mientras supieran que Burt estaba en la habitación contigua.
En el departamento de Blaine había una maleta con ropa que llevo Kurt, aunque no tardaron mucho en quedar desnudos cuando comenzaron a besarse.
-Extrañe mucho ésto.- dijo Blaine mientras besaba el torso desnudo de su novio.
-Yo también.- dijo suspirando Kurt.
-Iremos a tu ritmo...lo que quieras hacer estará bien para mi.- dijo Blaine mirándolo a los ojos.
-Quiero me hagas el amor Blaine, te necesito, mucho.- dijo con una sonrisa traviesa Kurt.
Blaine sonrió y lo beso con ternura y pasión, volvió a besar su torso, haciendo fricción entre ellos mientras acariciaba sus piernas, deseando mucho mas al sentir la excitación de Kurt.
Se tomaron su tiempo adorando el cuerpo del otro, Kurt beso y acaricio cada pulgada del cuerpo de su novio, dejando pequeñas marcas, adornando sus costillas y cuello, Blaine lo recostó, busco el lubricante y se coloco el preservativo, beso el miembro de su novio mientras comenzó a prepararlo.
Kurt no dejaba de gemir, Blaine lo estaba volviendo loco y necesitaba sentirlo dentro de él.
-Blaine...Blaine por favor...- dijo Kurt entre gemidos.
Blaine se incorporo y se posiciono entre sus piernas totalmente excitado y necesitado, lo beso mientras lo penetraba muy despacio, ambos gimieron por lo bajo cuando estuvo dentro de él, Blaine lo miró a los ojos esperando que Kurt se acostumbrara, entre suspiros y besos comenzaron a moverse lentamente, disfrutando, hasta que aceleraron el ritmo y el placer nublo la mente de ambos llevándolos al límite, gimiendo por lo alto, dejándose llevar hasta quedar exhaustos en los brazos del otro.
-Te amo.- dijo Kurt con una media sonrisa y totalmente relajado.
-Yo también te amo...mucho...mucho...mucho.- dijo Blaine dándole pequeños besos en los labios.
Kurt sonrió y Blaine se recostó a su lado, se abrazaron sintiéndose completos y llenos de amor.
-Kurt?...- pregunto sereno Blaine.
-Mmmm.-
-No te gustaría quedarte aquí a vivir conmigo?.- pregunto Blaine.
Kurt abrió sus ojos y lo observo, una sonrisa se dibujo en su rostro.
-De verdad quieres que me mude aquí?.- pregunto Kurt con un brillo en su mirada.
-Sí, mucho, quiero compartir mi vida contigo, toda mi vida.- dijo Blaine mirándolo con mucho amor.
-Yo también quiero compartir mi vida contigo.- dijo Kurt y beso a su novio.
-Eso es un sí?.- pregunto Blaine sonriendo entre besos.
-Si!, si, si, si, si...- dijo Kurt dando pequeños besos en todo su rostro.
Blaine sonrió y lo abrazo, Kurt lo miro a los ojos y se mordió el labio, Blaine conocía esa mirada y no le asombro cuando éste subió a su regazo y lo besó más intensamente moviendo su cadera sobre su pelvis, Blaine gimió en la boca de su novio, mientras Kurt se movía haciendo fricción entre sus miembros, alcanzo con su mano un preservativo y se lo colocó a su novio, para Blaine era lo más erótico que podía existir, acaricio sus piernas mientras éste subía a su miembro cerrando sus ojos y gimiendo, Blaine movió sus caderas para penetrarlo aún más, Kurt hizo un sonido que lo encendió completamente incentivándolo a moverse más, comenzó a subir y bajar sin un vestigio de vergüenza, sintiendo como disfrutaba su novio así como lo hacia él, en cuestión de minutos Blaine estaba dejando su alma en un nuevo orgasmo junto a Kurt.
El fin de semana se quedaron en el departamento haciendo el amor y disfrutando de la compañía del otro, hablaron con Burt quien no estaba de acuerdo con que Kurt se mudara tan pronto, pero Blaine lo convenció diciéndole que llevaría a Kurt a la academia, luego Burt lo llevaría a su casa, Kurt estaba indignado porque sentía que lo trataban como a un niño pero después de lo que le sucedió, ninguno de ellos lo dejaría solo nuevamente.
No eran muchas las pertenencias de Kurt, a media semana comenzó la mudanza, Adam les ayudo y donde estaba Adam estaba Sebastián, asique terminaron los cuatro cenando en el departamento de Blaine.
-Entonces...saben que la rutina es la primer causa de separación no?.- preguntó Sebastián limpiándose la boca con una servilleta después de comer una porción de pizza.
-Recién se mudan...es una lástima que creas eso, sabes?.- dijo algo molesto Adam.
-Porque ibas a invitarlo a vivir contigo?.- pregunto Blaine con una ceja alzada.
-Tal vez, pero ahora sé que no le interesa.- dijo Adam mirando hacia la mesa con cierta molestia en su voz.
Sebastián quedo mirándolo sin saber que decir con la boca entreabierta, Blaine y Kurt lo miraron molestos.
-Bueno...no a todo el mundo le pasa, hay parejas que son...son felices así, les gusta, o no se...- dijo Sebastián nervioso y mirando a Adam de reojo.
Blaine giro sus ojos, Adam se mordió el labio y miro de soslayo a Sebastián.
-Estoy seguro que a Blaine y a mí no nos pasará, seremos felices.- dijo Kurt sonriéndole a su novio.
Blaine le dio un pequeño beso sintiéndose muy feliz.
-Soy el hombre más afortunado de la tierra.- dijo Blaine cerca del rostro de Kurt.
-Mmmm...yo también.- dijo Kurt y volvió a besarlo.
Adam y Sebastián los miraban con una media sonrisa, notaron que estaban demás allí.
-Ok, es hora de irme...te llevo a tu departamento, me queda de paso.- dijo Sebastián a Adam.
-Vives hacia el otro lado.- dijo Adam.
Sebastián le hizo un gesto con sus labios que Blaine juraría no haber visto jamás en su amigo.
-Ok.- respondió Adam con algo más que entusiasmo en su voz.
Kurt no notó nada hasta que llego a la puerta y despidió a su amigo y a Sebastián, las miradas entre ellos y las sonrisas que tenía en sus rostros le dieron la idea de que estarían bien.
-Están locos sabes.- comentó Blaine mientras se sentaba en el sillón con Kurt a su lado.
-Creo que son el uno para el otro.- dijo Kurt acomodándose entre los brazos de su novio.
-Como nosotros.-
Kurt sonrió, y giro su rostro para ver a Blaine.
-Te amo, con toda mi alma.- dijo Kurt.
-Yo también te amo, eres lo mejor de mi vida.- dijo Blaine y sello con un beso, todo el amor que ambos sentían.
Kurt volvió a acomodarse entre sus brazos, ese era su lugar favorito, en la seguridad que significaba Blaine, el amor que ambos sentían, y la promesa de un futuro próspero.
La vida que comenzaban estaría llena de momentos que construirían juntos, día a día, con amor y paciencia, superando de a poco los malos momentos pero apoyándose y confiando en el otro.
