Hermione apareció en la sala de la que solía ser su casa, tenía un año sin pisar aquel lugar y estaba exactamente igual a como lo había dejado ya que ella fue la última persona en estar ahí, sin duda muchas cosas habían cambiado desde entonces.

Ella caminaba por toda la casa como si se tratara de un lugar extraño al que iba por primera vez, la verdad es que no se había detenido a pensar en visitar su antiguo hogar hasta esa noche, ya que lo único que deseaba era estar sola y lo primero que pasó por su cabeza fue aquel lugar el cual contenía los recuerdos de toda su vida hasta hace un año.

Cuando llegó no pudo evitar pensar en sus padres, imaginarse a ella junto a su padre sentada en la sala leyendo o hablando de cualquier cosa mientras su madre preparaba café en la cocina, eso sin duda era una tarde al estilo Granger, bueno eso hasta que las cosas se complicaron.

Hermione luego de dar un vistazo a la planta baja decidió subir a las habitaciones entrando primeramente a la de sus padres, muy pocas veces entraba en ella pero sin duda necesitaba estar ahí aspirar el olor de ellos que había quedado impregnado e incluso ver las fotografías sobre la mesa en las cuales estaba su favorita, y era una que salían ellos tres en Francia cuando era una niña, se veían felices y eso la hacía sin duda una foto hermosa.

Luego de derramar unas pequeñas lágrimas dejó la foto en sus sitio y caminó hasta su habitación, al entrar ahí y recostarse sobre su cama no pudo evitar sentirse como la Hermione antes de la Guerra, aquella chica que cuando regresaba a casa para las vacaciones ansiaba con que terminaran para volver a Hogwarts con sus amigos, la chica que estudiaba y leía mucho, y sin duda la chica que cada vez que tenía la oportunidad pensaba en Ron. Aquello se sentía tan lejano.

Se levantó de su cama para explorar y admirar de nuevo su cuarto y se acercó a la cartelera que estaba colgada en su habitación, esa cartelera contenía muchas de las cosas que la hacían realmente feliz, tales como fotos con sus padres, sus abuelos, algunas medallas que ganó en varios concursos de la primaria, su carta de Hogwarts, banderines del Equipo de Quidditch de Gryffindor, y sin duda fotos mágicas con sus amigos a lo largo de los años, incluso tenían una del primer día del segundo curso, estaban realmente pequeños y parecían despreocupados a pesar de que el curso pasado ya habían tenido varias de sus peligrosas aventuras, pero aquellas aventuras fueron el comienzo de un ciclo de momentos significativos en sus vidas.

-Quien iba a decir que terminaría enamorada del niño odioso de la nariz sucia – pensó ella sonriendo mientras miraba a Ron en la foto, así lo había apodado cuando lo vio en el tren por primera vez y aún no sabía su nombre. Vale, aún no lo había aceptado en voz alta pero sin duda desde hace tiempo ella sabía que el pelirrojo era especial para ella, desde hacía tanto tiempo que lo miraba con otro ojos y el hecho de que actualmente ellos tuvieran una hija parecía irreal para ella, a pesar de que aún no hubiesen hablado de sus sentimientos.

Con aquellos recuerdos llenándole la mente decidió recostarse en su cama y cerrar los ojos para disponerse a dormir en la paz y silencio de su casa, pero no sin antes pensar en una última cosa –Sólo quiero que las cosas mejoren – y con este pensamiento fue cayendo de a poco en los brazos de Morfeo, aunque sin duda alguna los brazos que necesitaba que la envolviesen en ese momento eran los de Ron, como cada noche desde que Rose nació y habían compartido la cama en el Refugio, y aunque fuera contradictorio ya que ella misma le dijo que quería estar sola, lo necesitaba.

A la mañana siguiente Hermione despertó gracias al sol que entraba por la ventana y le daba en la cara, por un momento había olvidado que se encontraba en su casa e incluso de asustó al casi no reconocerla. Perezosamente se levantó de su cama y se dirigió al baño para cepillarse y tomar un baño antes de decidir qué haría.

Al cabo de un rato ya había hecho todo aquello, tenía algo de hambre pero eso tendría que esperar ya que la casa estaba abandonada hace un año y por lo tanto no habría comida en la despensa y tampoco tenía dinero muggle, su estómago tendría que aguantar por un rato más.

Hermione decidió ir a la biblioteca que estaba justo al lado de su cuarto ya que la noche anterior no entró en ella. Al estar en ese lugar se percató de inmediato del olor a libros que desprendía y la hizo recordar las tardes de lectura que solía tener en las vacaciones, sin duda eran de sus momentos favoritos.

Se acercó al enorme estante y pasaba sus manos por los lomos de los libros mientras leía los títulos que se sabía de memoria, habían desde cuentos de su infancia hasta los libros más complejos que había llegado a leer en su vida, una larga travesía que se encontraban entre las páginas. Pero, entre la sección de libros pertenecientes a su padre y que ella rara vez miraba encontró algo muy particular, hizo un espacio sin desorganizar y sacó de ahí una carpeta que contenía varios papeles que nunca había visto.

-¿Qué será esto? – pensó ella con curiosidad mientras se acercaba al escritorio para leer aquellos papeles tan curiosos.

Lo primero que encontró fue el acta de matrimonio de sus padres a lo cual sonrió nostálgicamente ya que cuando les cambió las identidades y les borro la memoria tuvo que hacer otra de esas actas con sus nuevos nombres, ese papel sin duda la alegró mucho.

Dejó eso a un lado y siguió leyendo encontrando actas de nacimiento de sus padres y además de ella misma, entre tantas cosas también logró conseguir los papeles de su actual casa y los del automóvil que se encontraba en el garaje desde hace un año. Pero sin duda, lo último que encontró fue algo inesperado.

Se trataba de un sobre color amarillo que se veía bastante viejo, por lo tanto decidió abrirlo con cuidado sacando varios papeles, al principio no entendía mucho de lo que decía pero entre todo aquello habían varias fotografías de un edificio que ella logró reconocer.

-Es el departamento al que se mudaron mamá y papá recién casados, recuerdo que mamá me contó que viví como 6 meses ahí antes de que nos mudáramos aquí – pensaba ella mientras ojeaba las fotos del pequeño apartamento y los documentos del mismo –Quizás solo se quedaron con unas copias, no es nada – pensó ella despreocupada mientras recogía los papeles para guardarlos en el sobre de nuevo, pero descubrió una última cosa en ese sobre de la cual no se había percatado hasta ese momento, se trataba de unas llaves.

Hermione las sacó y las miró por un momento tratando de sacar algo con sentido, y entonces fue cuando recordó un dato importante que le dio su madre cuando le contó acerca de ese departamento donde ellos vivieron hace muchos años – Mamá me dijo que nunca lo vendieron, lo dejaron cerrado para alguna emergencia y si la llave y los documentos están aquí es porque aún es así –

Al darse cuenta de aquel descubrimiento a Hermione no le cabía la emoción e incluso temblaba al ver esa oportunidad frente a ella. No pudo evitar empezar a leer los documentos para averiguar dónde estaba ese departamento, luego de ubicarlo no dudó en anotar la dirección y guardarla en el bolsillo de sus jeans junto con las llaves.

Hermione recogió todos los documentos y salió de su casa caminando ya que al parecer el departamento se encontraba cerca de ahí aunque no sabía exactamente dónde. Ella se dispuso a caminar por las calles de Londres y de vez en cuando preguntaba por el edificio cuando pasaba por un local o veía personas de la zona, hasta que por fin encontró el lugar.

No era lujoso pero tampoco un basurero, en realidad estaba bastante bien, por fuera parecía un edificio clase media de esos que puedes pagar no mucho de alquiler, pero para su suerte aquel lugar ya era de sus padres y por lo tanto no tendría que pagar nada. Entró al edificio decidida y subió las escaleras hasta el tercer piso, logró divisar el pasillo donde estaba la puerta con la inscripción "3-F" que era la que buscaba y se dirigió a ella. Al estar ahí sacó sus llaves y rogándole a Merlín de que encajaran, las fue probando hasta que para su suerte una de ellas abrió la puerta.

Hermione entró ahí un poco temerosa, pero la puerta estaba cerrada y la única llave estaba en su casa, por lo tanto nadie entraba ahí desde hace mucho tiempo. Se encontró primero con la que suponía era la sala, y al caminar un poco más adelante consiguió la cocina y el pasillo que dirigía a las dos habitaciones y a los dos baños.

Vale, era pequeño y necesitaba muchos ajustes ya que se veía bastante abandonado por la ausencia de habitantes tantos años, pero sin duda era perfecto para aquella situación, era una casa.

La chica sonreía mientras admiraba el lugar que a pesar de que tuviera polvo por todos lados y estuviese bastante abandonado le parecía la mejor casa que haya visto jamás. Estaba tan emocionada que incluso olvidó el enojo con Ron y en ese momento solo quería ir a la Madriguera y darle la noticia.

Estaba un poco nerviosa ya que por ese momento pensó en que tal vez todos estuvieran preocupados por ella porque se fue a mitad de la noche y nadie sabía dónde estaba. Suspiró profundamente y se preparó para pedir disculpas y aceptar el enojo de Ron ya que se lo merecía. Luego de esto salió del departamento cerrándolo con llave, miró a los lados para asegurarse de estar sola y de un momento a otro desapareció.

-¿Qué demonios hiciste ahora Ron? – dijo Ginny enojada.

-¡No hice nada! – respondió él enojado mientras le daba papilla como desayuno a Rose.

-¿Nada? ¿Y por nada Hermione se fue sin decir a dónde? – preguntó Molly evidentemente enojada también con su hijo.

Ron suspiró resignado, esa mañana se encontraban desayunando en la cocina, Ron avisó a George que llegaría tarde ya que se ocuparía de Rose y además tendría que explicarles a su hermana, a Harry y a su madre que Hermione se había ido anoche porque pelearon, lo cual no había caído nada bien a ninguno de los presentes.

-Ella se enojó conmigo.

-Eso no es una novedad Ron – dijo Harry.

-Pero cuando se enoja contigo no se va sin decir a dónde Ronald – dijo la pelirroja – Le hiciste algo.

-No le hice nada, solo peleamos por algo que no te incumbe Ginevra.

-No me digas así – respondió enojada al escuchar su nombre completo.

-No me digas Ronald entonces, y no te metas en lo que no te importa.

-¡Eres un…! – pero Molly harta de la pelea los interrumpió.

-¡Basta los dos! Parecen unos niños, no le dan un buen ejemplo a Rose – dijo la mujer mientras veía como su hijo le daba de comer a la niña – Ron debió ser algo fuerte para que ella fuera así.

-No lo sé mamá – dijo él preocupado – Ella estaba muy frustrada y enojada, la pelea lo complicó más y ella malinterpretó algo que dije, incluso me quedé esperándola en el porche hasta las 2:00 de la mañana, pero nunca apareció, hubiese esperado hasta el amanecer pero tuve que ir a ver a Rose.

-Es muy extraño, ella no escapa de los problemas – añadió Harry preocupado.

-Lo sé y es lo que más me aterra – dijo Ron mirando a su hermana y a su madre – ¿Y si escapó y se fue para siempre? ¿Y si se fue con Krum porque nada de esto le pareció bien?

-Ron estás diciendo tonterías – respondió Ginny enojándose de nuevo – Sabes que ella jamás abandonaría a Rose ni a ti.

-Ella tiene razón Ron, estás exagerando – dijo Harry – Quizás solo quería estar sola.

-Exacto, me dijo que quería estar sola y que no la buscara pero tengo el presentimiento de que no debí dejar que se fuera así.

-Ella desapareció – dijo Molly – Por más que quisieras no podías hacer nada al respecto más que esperarla.

Ron suspiró resignado sin decir una sola palabra mientras seguía alimentando a Rose –Demonios ya me tiene demasiado preocupado, ella no es así, no dormiré bien hasta que ella vuelva, no puede dejarme así, simplemente no puede… No creo soportarlo – pensaba él frustrado al no poder hacer nada más que esperar. Hace unas horas había tenido la idea de buscarla en varios lugares, pero Hermione era una chica lista, si quería estar sola escogería el lugar que Ron menos podría imaginar.

-¿Ya consideraste la idea de buscarla en el Callejón Diagon? – preguntó Ginny sacándolo de sus pensamientos.

-¿O en el caldero Chorreante? – Añadió Harry.

-Sí, pero no será tan fácil, puede estar en cualquier lugar.

-Es una chica lista y sabrá defenderse, también es muy fuerte – Añadió Molly – Admiro su fuerza desde que nos contó que tuvo que desmemorizar a sus padres y enviarlos a Australia para que estuvieran a salvo.

Entonces como si una Bludger le pegara en la cabeza Ron reaccionó haciendo sobresaltar a su madre, a su hermana, a Harry y hasta a su propia hija – ¡Eso es! ¡Mamá eres un genio! Ella debe estar en casa de sus padres porque los extraña y como no quería verme anoche fue hasta allá para estar sola.

-Ron me das tanto miedo a veces – dijo Ginny tomando a su sobrina entre sus brazos para limpiar su boca ya que estaba sucia.

-Hijo tómalo con calma ¿estás seguro de que Hermione está en el Londres Muggle? – preguntó Molly.

-Sí mamá. Tengo que ir por ella ahora… ¿Pueden cuidar a Rose?

-Ron sabes que te apoyaremos en todo pero… - empezó a decir Molly pero luego fue interrumpida por su hija.

-Hermione te dijo que quería estar sola y que no la buscaras.

-Eso fue anoche Ginny, tal vez ya se le pasó, además quiero hablar con ella – dijo Ron.

La pelirroja iba a decir algo pero escucharon un crack proveniente de la sala y sin pensarlo fueron hasta allá encontrando en medio del salón a Hermione un poco desorientada y evidentemente apenada.

-Hola – dijo ella avergonzada – Por Merlín disculpen si los preocupé.

-Oh cariño que bueno que te encuentres bien – dijo Molly acercándose a la chica – ¿Tienes hambre? Hice desayuno.

-Gracias señora Weasley, de verdad que si me gustaría desayunar pero antes necesito ver a mi pequeña – respondió Hermione.

-Sabía que estabas bien – dijo Harry sonriéndole a su amiga.

-También es bueno verte – respondió ella.

-Qué bueno que no llora al no verte – dijo la pelirroja acercándose a su amiga con Rose – Sé que querías estar sola pero al menos debiste dejarme una nota, no voy a decirle a Ron – respondió ella guiñándole el ojo.

-¿Se despertó por la noche? ¿Ya desayunó? – preguntó Hermione refiriéndose a su hija.

Pero recibió respuestas de la persona a quien aún no había dirigido la palabra – Se despertó una vez pero logré dormirla como siempre, y acabo de darle su papilla.

-Gracias Ron – dijo ella apenada por la pelea de anoche mientras caminaba para quedar frente al chico.

-No tienes por qué darme las gracias, soy su papá y también me gusta hacer esas cosas por ella, no me arrepiento de nada – respondió el chico evidentemente dolido por lo que le dijo la noche anterior.

Hermione sabía que estaba enojado y era momento de enfrentarlo – Ron de verdad lo siento, no debí decirte eso, fue un momento difícil y solo pude decirte cosas malas.

-No quiero pelear contigo ni que te sientas inútil, tú tienes días bastantes agitados cuidando a Rose por más que la pases aquí en la Madriguera, no eres para nada inútil.

-Me costó verlo así, pero no estaba enojada contigo, solo conmigo. Disculpame por gritarte, fui una tonta.

-No eres una tonta, fue un momento de debilidad y yo no debí decirte que eras una niña asustada.

-Me lo merecía.

-No es cierto, es solo que me haces enojar y digo las cosas sin pensarlo. Aunque si me sorprendió que te fueras así de la nada.

-Bueno lo cierto es que en serio quería estar sola, y eso trajo algo bueno – dijo ella sonriendo.

-¿Estabas en casa de tus padres cierto?

-¿Cómo lo supiste? – preguntó ella sorprendida.

-Mamá fue la que inconscientemente me dio la idea – dijo Ron mirando a su madre con una sonrisa – Ya iba a buscarte allá.

-¿Por eso no has ido al trabajo cierto? – Dijo ella severamente – No debes preocuparte por mí de esa manera, yo sé cuidarme sola.

-No puedo evitarlo – respondió con simplicidad – Explícame como tu escapada tuvo algo bueno.

-Estuve en casa de mis padres, estaba demasiado nostálgica y por eso fui ahí. Dormí en mi cuarto como en los viejos tiempos, esta mañana fui a la biblioteca y entra tantas cosas conseguí esto – dijo ella sacando las llaves y mostrándoselas a todos.

Los presentes se encontraban confundidos y Ron en el mismo estado preguntó – ¿Unas llaves?

-No son solo unas llaves – dijo ella sonriendo y dispuesta a explicarles todo – Cuando mis padres se casaron compraron un pequeño departamento en la ciudad, de hecho mi madre me contó que llegué a vivir ahí pero solo unos meses antes de mudarnos a la casa.

-No comprendo Hermione – dijo Ginny confundida.

-Tiene razón ¿qué tiene que ver? – preguntó Harry.

Pero Hermione no dejaba de mirar a Ron – Mis padres nunca vendieron ese departamento, simplemente lo cerraron y guardaron las llaves junto con los documentos, fui a ese lugar hace rato y en efecto estaba cerrado y ahí no había nadie.

Ron estaba impresionado y su cerebro no procesaba mucho, por eso necesitaba escucharlo de sus labios – ¿Qué quieres decirme con esto?

-Tenemos una casa Ron – dijo ella sin poder contener la felicidad.

-¿Hablas en serio?

-Sí, digo está abandonada y necesita varias mejoras pero es una casa y…- pero no pudo terminar de hablar ya que Ron la abrazó con fuerza hasta que la levantó del suelo haciéndola sonrojar.

Tanto Harry, Ginny y Molly se encontraban felices al escuchar aquello y no pudieron evitar reírse ante el acto de Ron.

Hermione completamente roja habló – ¿Esto quiere decir que ya me perdonaste?

-¿Bromeas? Me has dado una noticia maravillosa, como cuando me dijiste que estabas embarazada – dijo él sin pensarlo.

Cuando ambos cayeron en cuenta de ello se pusieron bastante rojos y también por la posición en la que se encontraban frente a los presentes, sin embargo, ellos disfrutaban aquello, y Ginny aún con Rose en brazos decidió hablar.

-Hasta su hija se emociona al verlos así – dijo ella resaltando que desde que sus padres se habían abrazado Rose se había emocionado y estaba sonriendo.

Ron bajó a Hermione y ambos se acercaron a dónde estaban los demás para ser felicitados por su nuevo hogar. Sin duda lo que había comenzado como una mañana de preocupación y angustia se había convertido en una escena llena de felicidad y entusiasmo, Hermione de reojo miraba a Ron quien jugaba con Rose y no pudo evitar sonreír y pensar de que tal vez si había futuro para ellos, solo que debían ir despacio y sin duda aquello era el primer paso.

N/A: Hola chicos! Por lo que veo quedaron bastantes intrigados por el capítulo anterior y me disculpo por eso, por acá les dejo un capítulo donde sin duda las cosas mejoran bastante para nuestra querida pareja por más que aún no se hablara de sus sentimientos, espero que les guste y que sigan comentando, un beso enorme para todos, cuídense!