- ok. Ahora vamos a empezar. Connor empieza.
- ¿Qué empiece qué?
- Empieza des de el principio.
- Al principio no había nada y nuestro señor (Ángel se levantó y dio 6 duras nalgadas a Connor, Spike no pudo evitar reírse de lo estúpido que había sido Connor). Ay Ay Ay Ay Au Auuuuuu.
- Connor, aun no hemos llegado a la parte del castigo, sino quieres llegar con el culo rojo como un tomate, te sugiero que dejes esa actitud ahora mismo. Empieza a hablar. ¿Cuánto hace que dura lo de los portales?
- Bastante (Ángel se volvió a levantar). Cinco meses.
- ¿Cómo conociste la librería?
- Unos demonios me lo dijeron.
- ¿Y de donde sacaste el dinero para pagar a Cristina? No parece del tipo de los que den cosas a cambio de nada (Connor se quedó mudo, esperaba la charla por lo de ir de caza pero no contaba con que tuviera también lo de su fuente de ingresos). ¿Connor? Te he hecho una pregunta.
- Lo sé, papá (dijo bajando la cabeza)
- Entonces, mírame a los ojos y responde.
- No puedo
- ¿No puedes? ¿Porqué no puedes, hijo? (la bruja le había contado todo, pero Ángel quería oírlo de la boca de tu hijo).
- Porque te vas a enfadar mucho (sonando como un niñito de cinco años que ha roto un jarrón por jugar con la pelota dentro de casa)
- Hijo, ya estoy muy enfadado y si he de jugar a las 50 preguntas no voy a estar más feliz
- (Connor miró a su padre y después a Spike y de nuevo a su padre y con un hilito de voz finalmente le contestó) Con el dinero de las apuestas.
- ¡Qué! (Spike gritó) Te dije que solo era en caso de emergencia (Spike no se lo podía creer iba a estrangularlo cuando Ángel habló de nuevo).
- Spike ¿Me puedes explicar como mi hijo de 15 años ¡UN NIÑO! se dedica a las apuestas? (Spike tragó saliva, estaba frito, Ángel no paraba de repetirle que no quería que él se involucrara en apuestas y ahora había metido a Connor también. Claro que cuando le enseñó a apostar le hizo prometer que solo lo haría con él o en caso de vida o muerte. ¡Adolescentes! Uno no se puede fiar de ellos).
- Solo le enseñé, por si había una emergencia y(Spike empezó aunque sabía que estaba frito)
- ¿Qué tipo de emergencia puede tener un niño que necesite de apuestas? dime, William, ¿cuál? (Ángel gritaba casi escupiendo. Spike intentó hacerse pequeño, pequeño, pequeño, casi invisible, pero no funcionó).
- Ninguno, sire.
- Exacto, ninguno, cualquier problema de dinero que pueda tener Connor acudirá a mí, su padre. Y Connor lo sabe y sé que tú, William, también lo sabes. Así que, dime ¿sino fue para pavonearte para que demonios le enseñaste a apostar? (Ángel estaba furiosísimo con sus dos chicos).
- Lo siento, sire (está vez fue Spike el que sonaba como un niño de 5 años que era regañado por su papi).
- ¿Lo siento? ¡Oh, si! ¡Y tanto que lo vas a sentir! Lo vas a sentir ahora, mañana, pasado y pasado y pasado...lo vas a sentir durante toda una puta semana (Ángel acababa de blasfemar ¡Ante Connor y Spike, ni más ni menos!, si la amenaza de una semana entera de azotes no era suficientemente aterrador, aquello acabó de hacer que los chicos se murieran de miedo).
- Sire, por favor, no podré con el gato toda una semana (Ángel miró la cara de pánico de Spike y se le ablandó el corazón)
- No habrá gato (Spike hubiera respirado aliviado si tuviera respiración) Pero no te equivoques, chiquillo, no voy a ser fácil contigo.
- Gracias, sire.
- ¿Gracias, sire? ¿pero que coño hay de malo en ti? ¡Acaba de decirte que te va a zurrar cada día durante una semana y le dices "gracias, Sire"! (Connor no entendía esa sumisión y mucho menos de Spike)
- ¡Connor! (Ángel le espetó)
- ¡Qué! Vale la he cagado, pero de ahí a que te vaya a dar las gracias porque me vayas a zurrar...
- Connor, a menos que quieras duplicar tu castigo cierra el pico. (Connor obedeció) Spike, espérame en mi despacho...adecuadamente (Spike se levantó y bajó al despacho).
- ¿Adecuadamente?
- Si, hijo. Spike es un vampiro y yo soy su sire y entre vampiros hay ciertas formalidades. Afortunadamente, tú no lo eres, pero sigues teniendo 15 años y sigues siendo mi hijo por lo que no te equivoques no te vas a salir de rositas de ésta. Muy bien. Continuemos. ¿Cuantas veces ha utilizado los portales?
- 14
- ¿14 veces? (levantando la ceja)
- 30 veces.
- 36 veces, Cristina tiene un registro (sacando una libreta) Y hace tres semanas, jueves 11, 10:20 horas, mira quién solicitó un portal a Sunnydale, un tal "destructor". ¡No tan solo me has desobedecido escapándote para ir a cazar todo tipo de monstruos, sino que encima te has reído de todos nosotros! ¡Llevamos más de 2 semanas investigando el asesinato de ochos demonios y resulta que fuiste tú! Debes de haber visto la foto del colgante al menos una decena de veces y no dijiste ni media palabra.
- Fuiste tú el que me prohibió participar en vuestras investigaciones.
- No me tomes por idiota, jovencito. También te prohibí ir de caza. También te prohibí salir del hotel cuando nosotros salíamos, también te prohibí saltarte las clases, también te prohibí mentirme ¿Quieres que continúe, hijo? (Ángel estaba a escasos centímetros de la cara de Connor)
- No, señor.
- Estoy tan furioso y decepcionado contigo que no puedo lidiar contigo ahora mismo. Ve a la cama, Connor. Hace horas que deberías estar durmiendo. Mañana después de desayunar trataremos con tus malas decisiones.
- Papá.
- A la cama, hijo (dándole un beso en la cabeza y sintiéndose totalmente derrotado).
- No creo que pueda dormir sabiendo que mañana me vas a...ya sabes.
- Te diré lo mismo que a tu hermano, mañana, pasado, pasado y pasado, durante toda una semana, así que si, si puedes ir a dormir (dándole una palmada en el culo para mandarlo a la cama).
