Cosas de familia

Capítulo 21: El sonido de los truenos

Caminamos en silencio por el oscuro pasadizo, apenas iluminado por las inextinguibles antorchas, a pesar de que intentábamos hacer el menor ruido posible, el eco de cada sonido retumbaba en las oscuras paredes de piedra.

"Milo tu ve por allá"- le indiqué una de las puertas, mientras este asentía- derecho por este camino sales a mi habitación, si las cosas no se complicaron demasiado Edith está allí, es muy importante que la traigas, ya que ella es quien sabe donde están las demás"

"Muy bien, los veo en la sala del trono"- aseguró con una sonrisa seductora antes de alejarse

"Nosotros tomaremos la sala del trono- les expliqué mientras nos dirigíamos por otro camino- allí debe estar el líder, luego vamos terminando con los soldados"- mis amigos asintieron en silencio, en el momento que aquel panel apareció frente a nosotros, alisté mi arco y tome una flecha, mientras le hacía señas a Hyoga para que moviera la palanca que nos daría la entrada

Milo siguió por el pasillo tal y como le había dicho Artemisa, cuando llegó al final pudo escuchar los quejidos de Edith a través del panel que los separaba

"Tarde o temprano nos vas a decir que tiene que ver tu diosa con Athena"- decía una voz masculina- " y si no lo haces ella va a caer por sí sola"

"Sabías que la última vez que fue vista estaba a punto de morir?"- dijo otro hombre con sarcasmo- "tal vez tu estas aquí sufriendo y ella ya está muerta ¿no sería eso algo estúpido?"

"Pensalo, puede que te convenga ayudarnos"- murmuró el primero justo antes de escuchar la puerta cerrarse

Milo corrió el panel para encontrarse con un terrible espectáculo, la sacerdotisa lo miró sorprendida e intento alcanzarlo, pero ni siquiera pudo levantarse de la cama por la falta de energía; el chico de escorpión se quedó de una pieza al verla ¿dónde había quedado esa chica fuerte y alegre con la que le gustaba discutir? Lo que había frente a él era una sombra de lo que él recordaba, su cara estaba deformada a causa de los golpes y la falta de alimento, su hermosa piel rosada parecía de un color verde grisáceo, y su escultural cuerpo se había transformado en un palillo a punto de romperse a causa del viento.

Sintió la ira inundar su cuerpo, quien era capaz de hacer una cosa así, de no haber sido por la leve cosmoenergía que emanaba no la hubiera reconocido

"Qué haces aquí?"- preguntó la joven con debilidad en el momento en el que él se sentó a su lado

"Soy tu escuadrón de rescate"- explicó con tono de burla haciendo una mueca

"Creí que enviarían algo mejor"- anunció la chica con una sonrisa, Milo sonrió, ya no había dudas, obviamente era ella, y no había perdido el sentido del humor, la tomó en sus brazos con un suspiro

"Ya tenes que dejar las dietas o vas a desaparecer en cualquier momento"- se burló mientras la chica le hizo una cara fea

"Bájame no estoy invalida "- se quejó, a lo que Milo obedeció de inmediato, pero al intentar caminar cayó de rodillas

"Muy bien señorita terquedad, como vera está muy débil para andar caminando- le indicó el escorpión volviéndola a tomar en sus brazos- así que no se queje porque sino nos quedaremos de por vida aquí"

" Quien demonios eres tu?"- preguntó una voz masculina, al instante el caballero y la sacerdotisa volvieron su vista hacia él

"Soy Milo de Escorpio- anuncio el santo dejando a la chica en el piso- y lo último que vas a ver en tu vida- continuo dándose la vuelta- Aguja Escarlata!"

Contra todo lo esperado la sala del trono estaba desierta, aunque en un instante me costó reconocerla, los hermosos frisos de las paredes estaban manchados con un extraño color negro y estaban casi cubiertos, el trono de platino, también estaba oscurecido y parecía de titanio, todo en aquel lugar era negro y triste, totalmente distinto a lo que yo recordaba de mi hogar

"no puedo creer todo esto"- aseguré a Camus quien permanecía a mi lado- "este lugar era hermoso, una de las siete maravillas del mundo antiguo y ellos lo arruinaron"- Camus puso una mano en mi hombro, y me sonrió para darme ánimos, la verdad es que en ese instante tenía ganas de llorar, era totalmente frustrante ver mi lugar destruido

"Estamos atrapados aquí"- indicó Saori intentado abrir la puerta

"Eso se soluciona fácil- anunció Shaina- A mí Cobra!"- la puerta salió volando en pedacitos- "ves que no era tan complicado"- comentó sonriente la amazona a su diosa mientras salían de la habitación y veían a los guardias que habían quedado desmayados a causa de los pedazos de puerta

"Pero podrías haber hecho algo menos ruidoso"- le increpó la amazona de Águila mientras percibía aquellas cosmoenergías acercarse

"Cristal Wall"- ejecutó Mu en el momento en el que la horda de soldados y espectros llegaba frente a nosotros

"Obviamente Shaina no te enseñaron lo que es la discreción"-aseguró Ikki con sarcasmo mientras la amazona lo miraba furibunda

"Si nos quedamos detrás de la pared de cristal no vamos a obtener nada"- aseguró Aioria

"Aioria, Marin, Shaina e Ikki los de la derecha, Seiya, Shiryu, Saori, Afrodita y Shun por el medio, Camus, Hyoga Mu y yo los de la izquierda ¿entendido?"- ordené, todos asintieron con la cabeza- " a la cuenta de tres, uno, dos ahora!"

En ese instante comenzó la gran confusión, no sabía exactamente de donde, pero por muchos esfuerzos que hiciera mi cuerpo recibía todo tipo de golpes, aunque peleaba con todas mis fuerzas no podía definir donde estaban mis amigos en el terrible amontonamiento de seres que se encontraban en aquella sala de estar. Caí en la cuenta de que había estado peleando desordenadamente y que era hora de poner en práctica tantos meses de entrenamiento, como un susurro salió de mis labios, casi en forma inconsciente

"Polvo de diamantes"- al contemplar a mi alrededor la mitad de la habitación estaba congelada, al igual que muchos de nuestros enemigos. En ese instante pude ver a mis amigos que me veían sorprendidos, y con una sonrisa en los labios, a pesar de estar peleando Camus parecía estar absolutamente feliz, por lo que le devolví la sonrisa a la distancia, me sentía radiante al saber que mi maestro estaba orgulloso de mí ¿o era otra cosa? Esas ideas se esfumaron de inmediato al ver otra oleada de soldados acercarse

Después de un buen rato de pelea pudimos percibir que el número de rivales iba disminuyendo, al parecer finalmente las cosas estaban comenzando a calmarse; estaba luchando con un espectro, en el instante en el que este cayó frente a mí con pequeños agujeros en la espalda

"Nos costó mucho llegar hasta aquí- aseguró Milo con Edith a sus espaldas- todo esto está plagado de guardias"

Ya casi no quedaban soldados dispuestos a enfrentarnos, ya que los que no estaban muertos huían para proteger sus vidas, nos miramos unos a otros en la sala repleta de cadáveres de nuestros enemigos

"Están todos bien?"- quiso saber Mu mientras los demás asentían con la cabeza, pero algo estaba mal, faltaba alguien entre todos ellos, repasé sus rostros lentamente y pregunté

"Donde demonios esta Afrodita?"- todos me miraron sorprendidos y comenzaron a buscar por los alrededores mientras yo curaba a Edith

"Estas muy débil a causa de la mala alimentación"- le expliqué una vez curadas sus heridas- "yo puedo curarte, pero no puedo hacer nada por un principio de desnutrición"

"Puedes prepararme uno de tus deliciosos platos"- bromeo mi amiga con una sonrisa- "no te preocupes, si sobreviví esta semana puedo hacerlo unas horas más"

"Eso no lo dudo, pero no estas en condiciones de pelear ni con un hormiga, lo mejor será que te quedes aquí"

"Pero..."-

"Nada de peros- le interrumpí- no lo mejor es que te quedes aquí y punto, es una orden"- ella agachó la cabeza

"Sí princesa, como ordene"

"muy bien, ahora te vas a portar como nena buena y nos vas a decir donde están las demás"

"Las chicas están..."- comenzó, pero se vio interrumpida por aquel grito

"Lo encontré!"- anunció Shun con su tono melancólico señalando una hermosa estatua de hielo

"Creo que se me fue la mano con el polvo de diamantes"- acepté sorprendida- "Ikki descongélalo"

"Y por qué yo?"- se quejó obviamente el fénix- "ni siquiera me cae bien"

"Porque te lo estoy ordenando y punto- le espeté¿no querrás quedar como él?"- el fénix me miró de soslayo y con uno de sus ataques lo descongeló

"Que demonios?"- quiso saber Afro al ver a su alrededor

"Supongo que todavía no controlo muy bien mi cosmo con el polvo de diamantes"- anuncié mientras me miraba furioso- "vale, lo admito, se me fue la mano"

"Si no fueras tú ya estarías muerta"- me aseguró con una sonrisa

"Las demás están en la sala reuniones"- me explicó Edith- "las tienen encerradas en unos tubos"

"Lo mejor va a ser que te refugies en el laberinto- le expliqué mientras ella asentía con la cabeza- Milo, podrías llevarla hasta all� dudo que tenga fuerzas para hacerlo"

Segundos después el chico de Escorpio estaba a nuestro lado de regreso, silenciosamente nos dirigimos al lugar en el que se encontraban mis amigas, pero nos encontramos con un pequeño problema, al parecer los antiguos guardias de la entrada habían sido trasladados, ya que Thanatos e Hypnos estaban firmes uno a cada lado de la puerta

"Así es como se pelea con discreción"- le explique a Shaina preparando mi arco y tomando dos flechas antes de abandonar mi escondite y pararme frente a ellos. Las flechas silbaron imperceptiblemente y los heraldos de Hades cayeron inertes

"Buena puntería"- me felicito Seiya observando las flechas atravesando las gargantas de los hermanos

Al abrir la puerta me quedé helada, la sala de reuniones estaba repleta de esos extraños tubos criogénicos, iluminados por una irreal luz violácea

"¿Cuántas son?"- quiso saber Saori, sacándome de mi estupefacción

"Veintiséis- expliqué- seis ninfas de mar y veinte de ríos, son los equivalentes a caballeros de oro y plata"

"Estos tubos no se pareces a las tumbas de Albedrich?"- murmuró Shiryu contemplándolos

"Es cierto"- aceptó Shun con una sonrisa- "espero que no sean indestructibles como aquellos"

Poco después comenzamos a investigar aquellos tubos descubrimos por accidente que comenzaban a resquebrajarse a causa del frío, o sea, a los que Hyoga, Camus o yo le aplicábamos un poco de nuestra cosmoenergía comenzaban a rajarse, motivo por el cual decidimos elevar nuestro cosmo y enfriar la amplia habitación, poco a poco los tubos se fueron rompiendo y mis amigas estaban libres, y enteras, como si todo se hubiera tratado de un largo sueño

Luego de explicarles la situación, nos aventuramos de nuevo a la sala del trono, donde nos encontramos con otro problema

"Supongo que creen que van a poder huir así de fácil de aquí, no les va a ser tan sencillo"-nos aseguró Radamanthis frente a la entrada al laberinto

"Si vas a pelear con alguien va a ser conmigo"- aceptó Elisa, la más fuertes de las ninfas de los mares

"Esto es muy peligroso"- le increpé a la joven quien me miro con decisión

"Ustedes vayan, yo me encargo de él"- nos aseguró la ninfa con seriedad

"Está bien"- anuncie mirándola con tristeza antes de perderme en el pasadizo, haciendo seña a los demás de que me siguieran, el salón del portal era un total secreto del cual yo era la única enterada entre las que vivían en aquel templo, por lo que me toco hacer de guía a todos mis compañeros

"ES por acá"- anuncie abriendo por fin una de las puertas y haciendo señas para que entren, me quede junto al portal mientras veía como mis amigos venían corriendo y lo atravesaban - "vamos, vamos, los demás nos esperan"- los apuré en el instante en que lo vi frente a mí sus labios sellaron los mios y recibí el beso más hermoso que alguna mujer recibio jamás, sentí como sus manos tomaban mi cintura mientras nuestras bocas profundizaban aun más aquel beso, sentí como un rayo atravesaba mi espalda por la maravillosa sensación, era tan dulce y cariñoso que parecía ilógico, producto de mi turbada imaginación

"Te amo"- murmuró Camus al separarnos, antes de cruzar aquel vórtice dimensional, me quede helada sin entender lo ocurrido mientras intentaba comprender todo lo que estaba pasando, muchas de las ninfas me miraban extrañadas mientras yo intentaba descifrar que había sido todo aquello

Ya les dejo otro capi, y por si les interesa acabo de comprarme un chaleco antibalas, osea, no les va a ser tan facil matarme por el final del capi :P en realidad este capi se me hizo bastante difícil de escribir, aunque el final lo tenía pensado desde hace bastante, ni hablar, espero que les guste y no quieran materme

Shadir: para serte sincera, a mí tampoco me gusto el capi anterior, y me costó horrores escribirlo, pero era un intermedio necesario para lo que vendría despues, por lo que había que ponerlo, espero que te guste este capi

Misao CG: me alegra que te haya gustado la parte de MArin y Aioria, en realidad creo que podría haber sido un poco mas empalagosa pero me parecio demasiado, en cuanto al largo, si todo el mundo se queja demasiado, pero mis capis son siempre más o menos del mismo largo, desde el principio hasta el final de una historia, intenté hacerlos más largos, pero descubrí que me bloqueo y en verdad me quedan muy feos, por lo que prefiero cortos y buenos. Saludis

HAda: como veras yo ya cumpli mi parte en la tarea de actualizar, asique espero que seas buenita y hagas lo mismo, por lo pronto me alegra que te haya gustado el capi anterior y espero que te guste este. Namarië

Anfititre: Como veras Camus ya dio un pequeño paso en cuanto a la relacion P, pero no puedo contar mucho más, sería arruinar la sorpresa,en cuanto a HAdes, y su prole de inadaptados, como veras no van a terminar muy bien, espero quete guste este capi