Capítulo 20: querer
Milo parpadeo ante la luz del sol, estaban en el descanso, y él se había saltado las clases de la mañana estando en la azotea, a su lado Kanon le comentaba con voz triunfal que Shaina al fin había aceptado salir con él, Shaina era una jovencita de larga cabellera esmeralda, conocida por ser una belleza fría, en todo sentido, puesto que rechazaba a todo el que se interesara en su persona, por otro lado no entendía porque ella le habría aceptado, Kanon no era precisamente la mejor opción, cerró los ojos rendido, no quería saber nada, por mucho que intentara pensar en cualquier otra cosa la imagen de Camus parecía decidida a quedarse en su memoria por tiempo indefinido, recibió un golpe y miro mal a Kanon…
-podrías al menos fingir que me escuchas –se quejó el joven para luego mirar alrededor- mi hermano me abandono para ir a rondar a Shaka, de nuevo, realmente no entiendo que le ve a ese oxigenado –murmuro como un niño y milo sonrió, pensando que como lo suyo con Camus, lo de Shaka tampoco tenía mucho sentido, pero bueno, un dolor se instaló en su pecho al recordar al Camus de aquella mañana, aquel tono había sido horrible, Camus pudo mostrarse más amable, Kanon le miraba, busco componer su expresión y le sonrió.
-yo tampoco –se rio un poco, sin muchas ganas, Kanon asintió.
-y oye, como les va en la obra ¿eh? –pregunto con una sonrisa burlona.
-bien, de hecho muy bien –se rio un poco, Kanon era el único entre sus amigos que tenía una idea acerca de "de que" iba la obra, y se lo había tomado con filosofía comentando que iría a torturarlo con su fantástica presencia, a ver el estreno.
-¿en serio? –el otro elevo una ceja- no puedo imaginarme que nada vaya bien si están ustedes, por Zeus si se llevan re mal – se rio un poco más callo al ver la expresión de milo- ¿o no? –pregunto con curiosidad, tanteando terreno.
-pues sí, con Camus, pues las cosas van bien -cerro los ojos de nuevo ante la imagen de Camus en su recuerdo ¿Por qué se habría ido con afrodita?, hacía poco, si, al bajar de la azotea los había visto subir, ¿Que hacían esos dos juntos?, más bien ¿Que hacia Camus con Afrodita? ¿Que acaso no notaba como Alessandro los veía? Apretó los labios en un gesto de frustración.
-¿oye que pasa? –pregunto de nueva cuenta Kanon sin duda sorprendido por la multitud de expresiones que había paseado por su rostro, le miro, tenia el nudo en su garganta los celos, el miedo y la sensación de ser el imbécil más grande del planeta.
-matame kanon –pidió en un tono medio dramático, medio dolido y quizás algo más profundo que Kanon no podía descifrar aun, no se rio, porque el cumulo de sensaciones de milo le había golpeado sin darse cuenta, ¿Qué estaba pasando? Le miro.
-Milo –lo nombro buscando en aquellos ojos color turquesa un rastro de lo que ocurriera, aunque no supiera muy bien que era, los chicos llevaban poco menos de un mes haciendo las prácticas para la obra, y él podía jurar que la primera semana, no había estado mal, aunque Milo había comentado que nunca habría pensado que Saori fuera ese tipo de persona, luego había entendido que en la obra se hablaría de dos romances prohibidos, uno de ellos entre un gentil y un príncipe y otro variaría en una especie de triángulo amoroso entre un hermano una hermana y un asesino al servicio del hermano, con todo sabia también que milo se había escapado del instituto con los otros tres, a un parque de diversiones, también Milo el había contado que había ocurrido algo en casa con su padre, aunque no le había dicho que, pero no parecía contento por eso, eso había sido hace una semana, y hasta entonces le había parecido tranquilo, que había pasado en tan solo, bien ayer estaba bien, ¿Que había pasado de ayer a hoy que lo había puesto tan mal?
-estoy bien –contesto el otro con cierta sequedad a su pregunta silenciosa.
Ninguno de los dos dijo nada más en todo el descanso.
Para milo la idea de no asistir a la práctica de aquel día, había sido muy tentadora, pero tampoco quería que Kanon sospechara más, así que fue corriendo, con Kanon pisándole los talones y antes de ingresar el otro le había dicho con cierto sarcasmo.
-no puedo ingresar a este templo –se habían mirado a los ojos, el sin captar la burla y Kanon sospechando- pero te deseo suerte con tu reina del invierno –dijo antes de darse vuelta y salir corriendo a las clases, milo se quedó cinco segundos allí antes de entrar confundido, ¿reina del invierno? Busco con la mirada alguna ventana, ¿estaban cerca del invierno? Saori le paso el traje que usaría en la obra, es decir el disfraz de gitano, ((usaría cosa de cuatro o cinco trajes diferentes en la obra, pero Saori le había elegido el de gitano, porque era la que mas usaría, y debía acostumbrarse para no tropezar en el escenario con la larga bufanda, se dio vuelta y corrió a vestirse.
Se vistió y salió al teatro mirándolo todo, a su lado Alessandro se vistió con su traje de…. Bueno lo cierto era que el traje era pantalones negros por lo que se veía, llevaba una capa color negro que le cubría al completo, además de una máscara tipo fantasma de la ópera, aun lo miraba cuando Saori dijo.
-creo Alessandro que deberías usar un antifaz, la máscara no deja ver tu cara, y así nadie va a entender cómo es posible que afrodita –la miraron – bueno dante se enamore de Ángelo, así que… ponte el antifaz –señalo un antifaz color gris –así al menos se adivina que eres un tipo atractivo –internamente Milo se preguntó como Seiya podía tenerle tanta paciencia.
Estaban esperando que afrodita y Camus se dignaran aparecer y si Alessandro se había colocado el antifaz, la puerta se abrió dando paso a Camus y Afrodita, Afrodita sonreía, Camus parecía preocupado, no preocupado no, al borde la histeria era mejor… ¿Qué habría pasado?
Se miraron un segundo, y la sensación de ahogo volvió a aparecer, sonrió rápidamente apartando su mirada y mirando alegremente a Esmeralda que le decía algo, aunque realmente no sabía que era.
Observo atento a Afrodita y Alessandro realizar la escena, preguntándose de manera ahogada que pasaba entre ambos, mas allá de la obvia posesividad del italiano con el sueco, posesividad que al parecer afrodita no notaba, o simplemente había asumido con naturalidad, les observo atento, cuando Alessandro acerco el cuerpo de afrodita al suyo, cuando afrodita mostro aquella expresión simplemente se preguntó que pasaba realmente allí, o si, simplemente el otro joven estaba realmente actuando, porque era demasiado real, la sensación de ahogo desapareció , ahora simplemente le venía una especie de mal presentimiento, le corrió el frio por la espalda al ver a afrodita caer, como si , aquello , aparto la mirada sorprendido al escuchar a Saori gritar con voz emocionada.
- -¡perfecto! – Observo a afrodita salir del escenario- lo han hecho muy bien, Afrodita como siempre has logrado meterte en tu personaje, y Alessandro… tú también lo has hecho bien, esa mirada ha sido ¡única!– la observo, y respiro tranquilo, si Saori decía que afrodita solo se había metido en su papel no ocurría nada amalo, debía ser una tontería suya, respiro aliviado y escucho que los llamaban, fue al escenario, y miro a Camus, siguiendo ya su papel le cogió del brazo sin mucha fuerza pero con un agarre autoritario en apariencia, pero la mirada de Camus volvió a desencajarle .. . que pasaba, Saori grito de nueva cuenta diciendo algo acerca de un beso, mientras los ojos de Camus le miraban fijamente, se miraron fijamente durante apenas tres segundos, Camus fijamente como si estuviera al borde de un acantilado y no supiese que hacer, milo con la sensación de querer que la tierra le tragara, y la seguridad de que Camus era demasiado cruel, suspiro rindiéndose ante quien sabe qué cosa y jalo a Camus en un abrazo hundiendo el rostro en el cuello de Camus, perdiéndose en el olor de su cabello (¿cómo se las arreglaba para oler a vainilla y laboratorio al mismo tiempo?) y susurro quedamente.
-Te quiero –no noto a Camus decir nada más, una sonrisa amarga se formó en sus labios, aceptando que si el mismo era un imbécil, Camus era también alguien demasiado cruel, demasiado cruel para ser una persona de verdad* y se alejó asintiendo ante el peli aguamarina y sonriéndole.
Era su culpa después de todo, quizás Camus solo intentaba solucionarlo todo, o simplemente se había equivocado de escena, no importaba realmente, lo que importaba era que aquellas dos palabras sencillas e inocente como pocas, le habían herido.
Se volvió a Saori
-lo siento Saori, estamos horrorizados con esta idea tuya… pero vuelve a dar el visto y haremos la escena- sonreía exultante el joven peli azul y solo por aquella sonrisa Saori volvió a asentir.
Por otro lado milo buscaba en su interno una actitud capaz de mantener el alma tranquila y nada más.
Notas Finales: hola! Que tiempo de no verles ((no se a mi me dio la sensación de que habían pasado siglos, así que decidí actualizar hoy dia, me puse a escribir esta mañana y los termine me parecio necesario saber que habia ocurrido con milo y como habia tomado las cosas, y kanon hizo su aparición especial del fic xD no estaba en el borrador u_u)))
*siente eso . n_n en realidad no pretendo quitarte los derechos, pero la frase quedaba, en todo caso gracias por haberme dicho eso alguna vez al final pasara como parte oficial de la historia.
