Lamento la demora de verdad, llevo unos meses complicados en los que no he podido ponerme a escribir, mucho estrés y cosas que hacer, pero bueno, aquí estoy de vuelta, no abandonaré este fic. Pienso llegar hasta el final. Muchas gracias a todos por sus comentarios, y espero que sigan leyéndome, que es lo que principalmente me anima a seguir escribiendo.
Dragon Ball no me pertenece. Es obra original de Akira Toriyama. No obtengo absolutamente nada con este escrito, sólo la satisfacción de que la gente lo lea.
La fusión
Cuando llegué a la torre de Kamisama Piccolo se encontraba sentado en su típica posición de piernas cruzadas, parece que estaba esperando a que Kamisama se quisiese fusionar con el. Creo que mi aterrizaje no alegró a nadie en ese recinto, Kamisama ni se dignó en mirarme, y Mr. Popo me dirigió una mirada que me decía claramente que no era un momento propocio para estar allí, y por supuesto la fulminante mirada que me lanzó el príncipe de los demonios que no me daba la bienvenida precisamente. A pesar de todo me acerqué a él con sigilo aunque sin dirigirle la palabra, sabía que estaba muy tenso como querer hablar conmigo, así que solo me dirigí a sentarme unos metros detrás de él, esperando a que la fusión se efectuara. Piccolo trató de ignorarme pero creo que mi simple presencia le estaba irritando.
- ¡Ya me has colmado la paciencia! - Dijo Piccolo levantándose hecho una furia. - ¡¿A qué demonios has venido? ¡Deja de seguirme a todos lados!
- No pienso hacer nada. Sólo quiero estar en el momento de la fusión. - Mi respuesta lo hizo estremecerse.
- Y.. ¡¿Como demonios lo has sabido?
- Prometo que lo sabrás una vez que te fusiones con Kamisama, el es el único que conoce mi secreto. - Esto lo dejó algo inquieto. Piccolo dirigió su mirada hacia Kamisama para ver si asentía, aunque parecía ser que el no se había percatado de mi presencia siquiera. Piccolo se vio meditando un poco con mi respueta.
- Haz lo que quieras, pero no te me acerques. - Y así se quedó de pie, esperando la respuesta de Kamisama. La cual vino unos minutos más tarde.
- ¡Quién rayos será ese mounstruo! - Kamisama gritó. Ambos nos giramos a ver lo que estaba pasando, bueno, yo me hice la interesada ya que sabía exactamente de que se trataba.
- ¿Un monstruo?, ¡¿Que está pasando?, ¡Contesta! - Gritó Piccolo muy nervioso.
- Cuando nos fusionemos podrás saber todo lo que yo se, no hay necesidad de que te lo explique.
- Vaya, hasta que aceptaste. Pero dejas mi cuerpo tal y como está, ¡Entendiste!
- Si, ya entiendo. Tu eres más joven y más fuerte. Cuando nos fusionemos, adquirirás toda mi sabiduría e incrementarás tu poder. Además, Yatziri no querrá que te conviertas en un viejo decrépito. - Vaya, Kamisama conserva algo de sentido del humor en estos momentos, o quizá será porque sabe que lo se todo y que todo va a salir bien.
- ¡No es momento de bromas absurdas! ¡El futuro de la tierra está en peligro!
- Si, está bien. - Se giró un segundo a mirarme. - Yatziri, quiero que cuides cuides de Piccolo por favor.
Era mi imaginación... ¿O el viejo Kamisama me acababa de dar su bendición para estar con su contra-parte? Quizá había pensado que el hecho de tener a alguien en su vida iba a hacerlo menos obstinado, o simplemente le haga feliz ver que el malvado Piccolo no estaría sólo, pero sean los que sean sus motivos, esa persona ahora viviría dentro de Piccolo, eso podría actuar a mi favor, en fin, para que darle tantas vueltas, simplemente asentí con gusto al dios de la tierra.
- Vamos de una vez. ¡Deja de decir tonterías! - Piccolo gritó ya desesperado.
La escena de la fusión la recordaba tal cual, Kamisama entró en el cuerpo de Piccolo, aumentando enormemente su fuerza y llenándolo de sabiduría. Tras recuperarse por unos minutos, Piccolo se incorporó aunque algo cambió en ese momento de la historia, si no lo recuerdan Piccolo se dirigía al bordillo de la torre, teniendo una charla con sobre su nueva identidad, pero no esta vez, esa aura tan épica fue cambiada por una cara de sorpresa al mirarme, Piccolo al fin se había dado cuenta de todo. Sin embargo esa cara de asombro cambió radicalmente, lo que había ahora era furia en su mirada y, sin darme cuenta, el se acercó a mi rápidamente, y cogiéndome del cuello, me tumbó fuertemente contra el suelo tratando de asfixiarme con su mano, estaba siendo tan bruto que sentia que moriría alli mismo.
- ¡¿Desde cuando estás jugando conmigo? - Me dijo fuera de si. - Todos estos años preparándonos para esta batalla y tu sabiendo exactamente lo que iba a ocurrir, jugando a entrenar para acercarte a mi. Esta vez pienso acabar contigo. ¡Me da igual tu estupido planeta!
Piccolo levanto su brazo preparando el puño que acabaría conmigo, sin embargo, se quedo ahi, sin ser capaz de finalizar su amenaza, creo que a pesar de todo la contraparte de Kamisama estaba jugando a mi favor. Me quedé mirándolo fijamente, esa cara llena de confusión mientras apretaba mi cuello, aunque de un momento a otro, bajó el brazo y me soltó lentamente el cuello, dejándome respirar nuevamente. Piccolo estaba aturdido, creo que debía decir algo.
-Piccolo... lo siento mucho, pero no puedo cambiar lo que debe ocurrir en este mundo. - Piccolo se separó de mi para dejarse caer al lado mío sobre su trasero. - Al fin pude incorprorarme, Piccolo me había hecho bastante daño, pero aún así sabía que era un shock para él. - Todos ustedes deben convertirse en grandes guerreros y no puedo impedir que eso ocurra. Ademas, eso me ha ayudado en mi entrenamiento, ya que asi he podido crecer yo misma como guerrera.
- Si es verdad que no querias cambiar nada de este mundo, entonces... ¿¡Porque demonios... - Esa frase no la termino, simplemente hizo un gesto de enojo hacia si mismo, creo que estaba bastante furioso, aunque creo que la parte de Kamisama le estaba recordando al horrible monstruo al que debiamos enfrentarnos. Así que tratando de controlar sus emociones, se quedó ahí, inmovil unos segundos, sentado en el suelo, apoyando su mano en su frente, meditando, hasta que finalmente se incorporó.
Piccolo se levantó y emprendió el vuelo hacia donde se encontraba el nuevo enemigo, esta vez sin despedirse de Mr. Popo, yo me quede allí mirándolo mientras veía su silueta alejarse del palacio, me quedé unos segundos sin habla, aún me dolía el cuello. Afortunadamente Mr. Popo se acerco a mi para sacarme de ese trance en el que había caído con lo ocurrido.
- Senorita Yatziri, creo que debería ir tras el. Ese monstruo parece que es muy poderoso y el señor Piccolo va a necesitar refuerzos.
-No te preocupes. - Le conteste despreocupada. - Piccolo sabrá que hacer, como ustedes saben, se lo que va a ocurrir a continuación. Además, él ahora está fusionado con Kamisama, por lo que ahora tendrá mas templanza.
- Espero que no se equivoque. - me dijo, ya que a pesar de la fusión, no se veía muy centrado en estos momentos.
- Eso es mi culpa, creo que soy el motivo de su estrés. Pero iré a verle, se cuando es el momento adecuando de aparecer en escena. - Dije mientras me dirigia al bordillo, aunque antes de saltar, me gire para ver al sirviente del dios de la tierra. - Solo queria decirte que esto no tendria que haber ocurrido, el Kamisama dentro de Piccolo se hubiese despedido de ti antes de ir a la batalla. - Y diciendo esto me fui volando, dirigiendome a Kame-House, donde se que en poco tiempo me encontraria nuevamente con aquel namek recientemente fusionado.
Continuará...
