Si encuentran por ahí una cara, es mía, se me ha caído de la vergüenza u.u Bueno, creo que... lo primero de todo es pedir perdón por este ENORME retraso, y además sin avisar ni nada u.u Pero yo no tengo la culpa. Eran las fiestas patronales de mi pueblo, (Viva San Roque, etc, etc...) y con toda sinceridad, han sido una mierda de fiestas. Tal vez por la compañía, reencuentros con errores del pasado, amigas-que-apuñalan-por-la-espalda... cosas de esas, vamos, lo que le pasa a cualquier adolescente de mi edad (estoy deseando que se me acabe la edad del pavo, joder...) He tenido una gatita, pero mis padres no me dejaban quedármela T.T Buñuelito... TToTT Y por otra parte, los reviewers han desaparecido... ToT apenas tengo dos reviews del capítulo anterior. Estoy deprimidísima. Voy a dejar de plazo hasta el 15 de septiembre para mandar los reviews (es el día que yo empiezo las clases) y hacer el especial. De veras que quiero hacerlo, me hace ilu T.T Respecto a este último capítulo, es triste. Me molan los finales trágicos. Y éste lo es como el que más. Última escena inspirada en FMA. ¡Minna! ¡Por fin aparece alguien a quien todos queremos mucho! Ya nadie me menciona el GaaHika en los reviews. Lo siento, Gaara, te has quedado en la Arena xD Son contados los votos para el KawaHika, y masivos para el ItaHika. Puede pasar de todo. Y aún nos queda una segunda temporada por delante, gente. Ahora, por favor, pido que leáis al final. Responded a las preguntas para que yo pueda hacer el especial. Y, sinceramente, me gustaría recibir muuuchos reviews. Porque últimamente no hay ninguno. Y creo que todos los autores lo notamos. Un beso, nos vemos abajo!


Capítulo 20: Lo siento.

Esquivó de nuevo, o al menos lo intentó. El impacto le alcanzó en el estómago y escupió la sangre que se había amontonado en su boca.

-Sabes que no tienes ninguna posibilidad.

Con la vista nublada por el dolor y tratando de olvidar que estaba tirado en un charco de sangre alzó la vista y se cruzó con los ojos que le miraban fijamente, sin denotar ningún sentimiento.

-He luchado antes contra otros como tú. No tienes ninguna posibilidad –Repitió.-

Pero no iba a darse por vencido. Trató de ponerse en pie, pero el dolor se lo impedía. Sentía las lágrimas al borde de los ojos, y no podría retenerlas mucho más.

-Escucha, Kawa. –El hombre de la túnica negra con nubes carmesí se agachó a su lado, con un suspiro.- No tengo nada en contra tuyo. No quiero hacerte daño. Por eso te estoy diciendo que me escuches. –Kawa calló, pero no por su orden, sino porque el dolor le impedía hablar.- Akatsuki te busca. Eres un jinchuuriki. Y yendo de un lado para otro no estás seguro. Si a ti te pasa algo, ella…

-¿Me estás diciendo que debería haberme quedado en la Cascada? –El hombre cerró los ojos.- ¿No crees que es más seguro para ella que yo esté lejos?

-¡No si la estás haciendo daño!

Kawa miró al shinobi que tenía enfrente. Estudió su rostro demacrado y sus ojos negros como el azabache, al igual que su larga melena, recogida en una coleta en la nuca.

Cerró los ojos con fuerza y se echó a llorar.

Itachi se sentó en el suelo, a su lado, y esperó a que cesara el llanto.

-¿Por qué estás haciendo esto? ¿Aún eres capaz de preocuparte por alguien, aun con todo lo que has hecho?

El Uchiha cerró los ojos con cansancio y suspiró.

-Así que lo sabes…

-Claro que lo sé. El famoso clan Uchiha exterminado por su heredero. Todo el mundo lo sabe. Incluida ella. –Itachi apretó un puño. El rubio le observó, compungido.- Ni siquiera sabe quién eres, Itachi.

Él le devolvió una mirada llena de misterio. Se puso en pie y se quedó de espaldas al joven, tal vez para ocultar las lágrimas que Kawa imaginaba en sus ojos.

-Es mejor así. Pero un día, tarde o temprano, ella se enterará. –Se giró y miró al chico que estaba en el suelo, con el sharingan activado.- Y entonces él irá a matarla.

Kawa apretó la mandíbula, que minutos antes tenía rota, pero que gracias a su sobrenatural chakra se había curado como si nada.

-¿Por qué te marchaste?

Kawa se sorprendió por el brusco cambio de tema de Itachi.

-Supongo que por lo que me dijiste. Lo de que no podría ocultarlo durante mucho tiempo. Cuando me hablaste de la única opción que quedaba…

-¿Y pensaste que era alejarte de su lado?

-¡Oye, no sé qué fue lo que pensé para marcharme, ¿vale?! ¡Simplemente lo hice, y ya está! –Se levantó, con la mayoría de las heridas ya curadas, y fue hasta su lado, observando con él el atardecer.- Parece imposible que ya haya pasado un año…

-A veces el tiempo pasa demasiado deprisa. –Estuvieron unos minutos en silencio.- No has vuelto desde entonces a tu casa, ¿no? –Kawa asintió, pesaroso.- Deberías regresar. Tu madre…

-No voy a volver, Itachi. –El Akatsuki vio en sus ojos la decisión, o mejor dicho la tozudez, y suspiró.- Si quieres proteger a Hikari, tendrás que hacerlo tú solo.

-Sabes que no puedo hacerlo sin ti. Tan sólo quiero verla feliz…

-Eres un asesino, Itachi. Has matado a tu propia familia, ¿con ello has conseguido lo que querías?

Itachi se quedó en silencio, pero fue suficiente.

-¿Cómo lo sabes?

Kawa sonrió.

-Yo también tengo una hermana pequeña. Tal vez por eso comprendo lo que hiciste.

Ambos se quedaron en silencio, evaluándose mutuamente.

-Tengo que marcharme. –Itachi se colocó el sombrero. Kawa se preguntó de dónde coño lo había sacado.- Piensa en lo que ha pasado.

-¿En la sarta de ostias que me has dado?

Itachi sonrió burlonamente. Era un Uchiha, después de todo.

-Idiota… -Le miró fijamente.- En lo que te he dicho.

-No voy a volver. Hikari puede ser feliz sin mí. Seguro que encuentra algún tío cojonudo como tú para enrollarse con él, verás que rápido se olvida de su hermano mayor.

Itachi sonrió y negó con la cabeza.

-No dejes que te capturemos.

-¿Estás de coña? Soy invencible, a ver si te enteras de una vez.

Itachi se dio la vuelta, dejándolo por imposible.

-Ne, Itachi… -Volvió a encarar al rubio.- Hasta la próxima.

El moreno le miró con una sonrisa.

-Hasta la próxima.

Y despareció de allí, sin más. Kawa cerró los ojos y suspiró. Cada vez que se encontraba con él por casualidad o no, le parecía más extraño. Pero estaba seguro de que, en otras circunstancias, Uchiha Itachi y él hubieran sido muy buenos amigos… como lo fueron de pequeños.

Suspiró de nuevo. Abrió los ojos, saliendo de aquellos recuerdos que le parecían tan lejanos. Escuchó un gemido a su lado y miró a su derecha.

Hikari cambió de postura, colocándose de lado, mirando hacia él. Kawa sonrió melancólicamente y acarició su cintura con ternura.

Notó como se la erizaba todo el vello del cuerpo y se encogía en sí misma. Finalmente, optó por abrazarle, pegando su cuerpo al de él todo lo que pudo.

Kawa sonrió y la pasó un brazo por la cadera. Acarició su espalda desnuda, ya que la sábana había quedado olvidada en su cintura la noche anterior.

La puerta se abrió y él alzó la vista.

Se encontró con Sasuke boquiabierto, mirando a Hikari con los ojos como platos. Tal vez fuera porque estaba desnuda. Kawa chasqueó la lengua y agarró la sábana para taparla por completo. Se incorporó y se enfrentó a la mirada acusadora y a la vez asombrada del Uchiha.

-¿En Konoha no os enseñan a llamar a la puerta antes de entrar?

Sasuke no respondió. Entró en el cuarto, cerrando la puerta tras de sí con suavidad para no despertar a la kunoichi, y miró al rubio con el ceño fruncido.

-¿Qué diablos ha pasado?

Kawa se encogió de hombros, para desesperación del muchacho.

-Nada. Nos dimos un baño.

-¿Desnudos? –Kawa asintió, dejándolo por la cosa más obvia del mundo.- ¿Y luego os fuisteis a dormir sin más o antes estuvisteis en sesión de cariñitos?

El rubio le miró burlonamente, exasperándolo.

-Tal vez.

Sasuke hinchó el pecho con la ira acumulada.

-Eh, tranquilízate. Era broma. –Sasuke se relajó, aunque aún mantenía cara de mala leche.- No pasó nada. Volvimos de la laguna y nos fuimos a dormir. No queríamos despertaros.

-Y todo eso sin ropa, ¿verdad?

Kawa rodó los ojos.

-Deberías saber que Hikari no se avergüenza por nada. –Miró por el rabillo del ojo el contorno de su cuerpo tapado por la tela blanca y sonrió de medio lado.- No tiene por qué hacerlo.

-Eres un maldito pervertido.

-Lo sé.

Sasuke negó con la cabeza y se volvió para salir de la habitación.

-Dile a Hikari cuando despierte que vaya haciendo la maleta.

Kawa frunció el ceño.

-¿Cuándo os vais?

-Al ponerse el Sol. Está haciendo mucho calor, y será mejor que viajemos de noche. Queremos estar en Konoha mañana al mediodía. –Observó el rostro compungido del chico.- Si quieres… -Kawa le miró fijamente. Él suspiró.- A ella le gustaría que vinieras. Recuerda que tienes sitio en nuestra casa, tenemos un sofá-cama increíble. A veces se te clavan los muelles, pero con cambiar el colchón…

-¿Cómo que "nuestra casa"? –Citó.-

Sasuke sonrió, arrogante.

-¿Ah, no lo sabes? Vivo con Hikari.

Kawa palideció del asombro y abrió la boca todo lo que su mandíbula le permitió. Sasuke rió socarronamente y salió de la habitación.

El rubio miró a Hikari y ésta se movió suavemente. Comenzó a abrir los ojos, y al ver a Kawa volvió a cerrarlos y se los frotó con un puño. Luego se estiró, alzando los brazos, y en vez de volverlos a bajar se colgó del cuello de su compañero.

-Buenos días. –Le dio un beso en la mejilla haciendo que Kawa se sonrojara.- ¿Has dormido bien?

Sin que ella lo advirtiera, Kawa echó un fugaz vistazo al cuerpo de la kunoichi, que bostezaba en ese momento. Sonrió tristemente.

-Mejor que nunca. –Observó como la chica se levantaba y comenzaba a vestirse, con unos pantalones vaqueros cortos y una camiseta de tirantes que reposaban en el respaldo de la silla del escritorio de la habitación de Kawa.- Acaba de venir Sasuke. Se ha quedado de piedra al vernos desnudos.

Hikari se sonrojó levemente.

-Pues será por ti. Conmigo ya se ha acostumbrado.

Kawa levantó una ceja.

-¿Acostumbrado a qué?

-A verme desnuda. Vivimos juntos desde hace casi dos meses.

-¡¿Y te ha visto desnuda?!

Hikari le miró, como si ver todos los días a tu compañera de piso sin ropa fuera la cosa más normal del mundo.

-Pues claro. Cuando salgo de la ducha, cuando me cambio, cuando…

-Ya, ya vale. –Kawa negó con la cabeza, pensando un plan para dejar ciego a Sasuke.-

-¿Y qué quería?

Kawa la miró fijamente en la puerta. Desvió la vista hacia una fotografía que había colocado en el escritorio, en la que aparecían ellos dos con Kasumi cuando eran niños.

Sonrió con tristeza y volvió a mirar a la kunoichi.

-Nada… No es nada.

Hikari frunció el ceño, confundida. Acabó encogiéndose de hombros y saliendo de la habitación.

Kawa se quedó mirando la fotografía unos instantes más.

-No voy a volver. Hikari puede ser feliz sin mí. Seguro que encuentra algún tío cojonudo como tú para enrollarse con él, verás que rápido se olvida de su hermano mayor.

Se puso en pie y cogió la fotografía enmarcada. Kasumi sonreía mientras les abrazaba a ambos. Se la hicieron el día que Kawa se graduó en la academia, con una puesta de Sol de fondo. Hikari, con diez años, reía jugando con la bandana de Kawa. Él estaba levemente sonrojado, porque su hermanita le acaba de decir que estaba muy guapo con la cinta puesta.

-Un día, tarde o temprano, ella se enterará. Y entonces él irá a matarla.

Alzó la cabeza y miró hacia el hueco vacío del umbral de la puerta. Escuchó a reír a Hikari, tomando el pelo a Naruto. Caminó hasta allí con paso lento y la fotografía en la mano. Se asomó al pasillo y vio a Hikari y a Sakura sentadas en el sofá, observando cómo Naruto les contaba algo que debía ser divertido, ya que ambas reían. Sasuke pasó por detrás y se inclinó sobre Sakura para besarla en los labios. Hikari los observó con una sonrisa, y Naruto desvió la mirada, fastidiado. El Uchiha se apoyó en el respaldo del sofá y de un ágil salto lo pasó por encima y se sentó entre las dos chicas, que rieron enseguida. Sasuke agarró a Hikari por la cintura y le dio un beso en la mejilla. Hikari se lo devolvió. Entonces Naruto se tiró encima de ellos, en sus rodillas. Se estiró todo lo que pudo, molestando a los tres. Los cuatro rieron, sentados en el sofá.

Una lágrima cayó sobre el cristal que cubría la imagen, y Kawa apretó la mano con la que la sujetaba, intentando reprimir el llanto en vano.

Recordó la conversación que tuvo con Sasuke en el porche.

"-Antes la has mirado… no sé, casi… con lujuria."

"-Tal vez ella no piense lo mismo."

Sonrió sarcásticamente, mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas.

"No podía haberse enamorado de Hikari."

Qué jodidamente estúpido había sido. Cómo no se había dado cuenta antes.

Estaba ciego. Totalmente ciego.

Sí, se había enamorado de ella.

Loca y perdidamente enamorado.

¿Pero quién era él para joder la vida de Hikari? Sólo un idiota enamorado de ella que había jugado durante demasiado tiempo a ocultar lo que sentía, a ser sólo un hermano mayor.

Si ella había sido feliz esos cuatro años en Konoha, podría seguir siéndolo.

Sin él.

º-º-º-º-º-º-º-º-º

Sakura se ajustó la mochila a la espalda y repasó mentalmente todo lo que llevaba, intentando no olvidarse nada. Cuando terminó su examen, asintió y miró a Sasuke, que estaba sentado en las escaleras del porche mirando las aguas del lago, que habían tomado un color grisáceo, ya que pese al atardecer, las nubes amenazaban con lluvia. A su lado estaba su mochila, ya preparada para marcharse.

La pelirosa se acercó y se sentó a su lado. Sasuke la sonrió y la atrajo hacia sí cogiéndola por la cintura.

A lo lejos se escuchó un relámpago.

Sakura lo besó.

-¿En qué piensas?

-En Kawa. No lo he visto en todo el día.

Sakura frunció el ceño. Era verdad. No había comido ni desayunado con ellos. Ahora acababan de comer algo para tener fuerzas para el viaje, pero no sabían nada de él.

La puerta de la casa se abrió detrás de ellos y ambos se giraron para ver salir a Naruto, mochila a la espalda.

-¿Ya estáis listos?

Los dos asintieron, y Sasuke cogió su mochila.

-¿Dónde está Hikari?

-Dentro. Ha ido a por su mochila.

Justo en ese momento escucharon el ruido de un cristal romperse. Sakura y Naruto miraron hacia la puerta de entrada, pero Sasuke dirigió su vista hacia una ventana.

La habitación de Kawa.

Frunció el ceño y se puso en pie, con un mal presentimiento.

Sakura y Naruto entraron en la casa, seguidos por Sasuke.

Naruto apresuró el paso y llegó antes que los otros dos a la puerta de la habitación del rubio de Taki. Sus ojos se abrieron al máximo.

-¡Hikari!

El jinchuuriki entró corriendo a la habitación, seguido por Sakura y Sasuke.

El Uchiha se horrorizó al ver trozos de cristal esparcidos por el suelo, al lado de Hikari, que estaba arrodillada.

Pero más se asustó al ver sus manos ensangrentadas, con las que sostenía un pequeño trozo de papel.

-¡Hikari! ¿Qué te pasa?

Naruto se había arrodillado al lado de la kunoichi y la miraba con pánico.

Fue entonces cuando Sasuke se percató de que estaba llorando. Vio la fotografía en el suelo, con el cristal del marco roto. Frunció el ceño aún más y fue a acercarse a Hikari, pero la kunoichi se levantó de súbito y salió corriendo de la habitación, dejando caer el papel.

Los tres componentes del equipo siete miraron la hoja intrigados y aterrados.

Sasuke soltó una maldición y salió de la habitación corriendo, siguiendo a Hikari. Sakura y Naruto tardaron un poco más en darse cuenta de lo que estaba ocurriendo. Se miraron, anonadados y atemorizados, y siguieron a Sasuke y a Hikari lo más rápido que pudieron, dejando atrás la fotografía rota y la nota, en la únicamente se podían leer dos palabras.

"Lo siento"

º-º-º-º-º-º-º-º-º

Cuando llegó al cementerio, ya había comenzado a llover. Los rayos daban desde el cielo un concierto que perfectamente podía haber anunciado el Día del Juicio Final. Las descargas eléctricas de los relámpagos habrían hecho estremecerse al más valiente.

El color plomizo del cielo le nublaba la vista, ya de por sí impedida por las lágrimas que no habían dejado de salir de sus ojos desde que encontrara la nota al lado de la fotografía.

Pero aún así pudo ver la silueta de Kawa. Hikari reconoció el bulto que había a su espalda desconsolada.

Su mochila. La misma que se había llevado la última vez.

Estaba frente a una tumba en la que descansaba un ramo de flores blancas.

Eglantinas.

Se lo había enseñado Kasumi. A ella siempre le había gustado decir las cosas con flores. Tenía de todo tipo, plantadas por toda la casa, repartidas en macetas y jarrones de distintos colores y tamaños.

Pero ahora ya se habían secado. Las únicas que se mantenían como siempre eran esas, las eglantinas que Kasumi tenía plantadas en una maceta en la repisa de la ventana de su cuarto.

Siempre que visitaba la tumba de su marido le dejaba un precioso ramo que tal vez le llevaba semanas conseguir.

Las eglantinas siempre habían sido sus preferidas. Tal vez por su significado.

"El amor y el sufrimiento siempre van unidos"

Kawa se dio la vuelta, y Hikari no pudo distinguir si estaba llorando o no. La lluvia caía en su rostro y se llevaba con ella esas gotas transparentes que nacían en sus ojos.

-¿Qué haces aquí?

Hikari sonrió tristemente. Estaba segura de que él si que se había percatado de que ella estaba llorando. Bajó la cabeza.

-Sabía que no podías irte sin despedirte de tu madre. –Le miró, intentando hacerle saber su dolor. Sollozó.- No puedes… hacerme esto… -Él cerró los ojos con pesadez.- No otra vez…

Escuchó un chapoteó en el suelo a unos metros de tras de ella. Kawa miró por encima del hombro de la kunoichi.

El rubio se mantuvo impasible ante la mirada acusadora de Sasuke.

-Kawa… por favor…

Volvió a centrar la vista en Hikari, que le miraba con una mano en el pecho, ya que la dolía por el intento de retener las lágrimas.

Kawa avanzó hacia ella despacio. Sus pisadas en el barro y el estruendo de la tormenta eran lo único que se escuchaba, a parte de los sollozos de Hikari.

Se quedó a unos centímetros de ella y la miró desde arriba, dolido.

Lentamente se inclinó despacio y cerró los ojos. Posó sus labios sobre los de ella con cuidado.

Fue eso, nada más.

Sólo un roce, una caricia. Un beso suave, lento.

Un beso con más dolor que amor.

Hikari cerró los ojos con fuerza mientras sentía como poco a poco se separaba de ella. Sollozó de nuevo, dejando que las lágrimas se confundieran con la lluvia.

Kawa se acercó hasta su oído, rozando su mejilla con la de ella. Y de su boca escapó un susurro cargado de sufrimiento.

-Lo siento…

Hikari sintió el aire que desprendió al marcharse. Abrió los ojos.

Ya no estaba. Se había ido.

De nuevo.

º-º-º-º-º-º-º-º-º

-¿Crees que es lo correcto?

Kawa se quedó mirando fijamente como Sasuke recogía a Hikari, inmóvil y casi sin conocimiento.

-No.

Itachi le miró, dándose cuenta de que él sentía el mismo dolor que la chica a la que había dejado atrás.

-¿Qué vas a hacer ahora?

Kawa no contestó. El Uchiha mayor suspiró y echó un último vistazo a las figuras que se perdían entre la lluvia. Sintió una punzada al ver el símbolo grabado en la camiseta de uno de los jóvenes.

-Es curioso. –Volvió a fijar su vista en Kawa.- Al final los dos hemos escogido el mismo camino.

Itachi miró al frente, a tiempo para ver a Sasuke desparecer con Hikari en brazos.

-Cuando sólo te queda el dolor, es el único camino que hay.

Itachi se colocó el sombrero de paja y siguió con la mirada el recorrido de la última lágrima que cayó por la mejilla de Kawa.

-Si yo no estoy, no habrá nadie que pueda contarle el secreto de sus padres, ¿verdad?

Itachi cerró los ojos al comprobar que delante tan sólo tenía a un hombre con alma de niño. Kawa no contuvo los sollozos, dejando que sus hombros se convulsionaran repetidamente.

-Tarde o temprano se acabará enterando. Tiene que hacerlo.

Itachi se maldijo al comprobar que, en el fondo, él también deseaba que lo supiera todo. Que todos supieran todo.

Kawa se secó las lágrimas con la manga de su chaqueta mojada.

-Vamos.

-¿De verdad vas a hacerlo?

-No me queda otra opción.

-Sí, la hay.

Kawa miró a los ojos a Itachi, intentando descubrir qué le proponía.

Se encogió de hombros.

-Sea lo que sea, ya da igual. No hay vuelta atrás.

-Es peligroso.

-Aún así... -Kawa cerró los ojos unos instantes, para después volver a abrirlos.- Ya no me importa. Ya no importa nada.

Observó por última vez la villa que le vio nacer y ambos desparecieron de allí con una brisa de viento.

º-º-º-º-º-º-º-º-º

Las llamas lamieron la madera mojada, ignorando la lluvia que caía sobre ellas, tratando de extinguirlas.

Hikari tiró la antorcha a la descomunal hoguera y la observó, con la mirada vacía.

Cerró los ojos, sintiendo cómo el calor de las llamas intentaba, en vano, evaporar las gotas de lluvia que caían por su rostro.

Ahora eran ya sólo eso.

Lluvia.

Ahora tan sólo eran las lágrimas del cielo.

Tal vez la Cascada sabía lo que estaba ocurriendo. Tal vez aquellas nubes eran las mismas que han acompañado a Hikari toda su vida, desde el principio. Quizá son las que lloran cuando ella no quiere hacerlo.

A lo mejor son las mimas nubes que cubren en ese momento su corazón. Y quizás esas llamas son las mismas que lo abrasan.

Puede que todo eso tan sólo sea un reflejo de lo que ocurre en el corazón de Hikari, aquello que sus ojos no se atreven a mostrar.

Se dio la vuelta, dando la espalda a la casa incendiada, y comenzó a caminar por el barro. Los otros tres shinobis tardaron unos segundos en seguirla, sobrecogidos por lo que podía llegar a hacer el dolor de una joven.

Desparecieron de allí tan rápido como desaparecieron las sonrisas de sus rostros.

En el interior de la cabaña, todo sucumbía ante el poder del fuego.

Los muebles lanzaban sus lamentos al aire, mientras ardían irremediablemente.

El fuego atravesó el pasillo, llegó hasta el umbral de una puerta abierta y la atravesó, descarado, y sabedor de que allí había mucho más que quemar.

Recuerdos, momentos, alegrías, risas, y felicidad.

Se lo llevó todo. Lo abrazó sin piedad, tragándose los buenos momentos.

Y entonces lo vio en el suelo. Una fotografía, con tres rostros sonrientes. Al lado de un papel.

Se acercó, con su risa malvada, aquel chisporroteo que congelaba la sangre.

El fuego derritió los cristales esparcidos por el suelo, y poco a poco comenzó a devorar la imagen.

Las dos palabras impresas en el papel sucumbieron bajo su poder abrasador. Y también la fotografía.

La casa lanzó un último lamento agónico, segundos antes de derrumbarse entre las llamas.

Sakura, Sasuke y Naruto, se volvieron para observar aquel espectáculo macabro, con una mueca de horror en el rostro.

Hikari no.

Ella dio la espalda a los restos de la casa, sin volverse ni un instante. Sin mirar hacia atrás.

Porque había decidido que detrás ya no habría nada.

Que aquellas llamas quemarían su pasado.


FIN

...

(de la primera temporada xD)

¡Tachán! Espero que el final les haya gustado n.n (Inner: ¬¬ Oh, sí, seguro que están dando saltos de alegría... -nótese el sarcásmo-) No me agües al fiesta u.u Por fin salió Itachi. Forsak, sé que el beso de Kawa te ha dolido, lo sé xD Pero tienes el consuelo de que al final sale Itachi, y echa un par de miraditas a Hikari. Bueno, a ver. Para todos los que hayan llegado ahsta aquí, me hayan dejado review antes o no, les dejo unas preguntas que me gustaría que respondieran todos los que han leído el fic. Por favor, que no cuesta nada dedicarme unas palabritas. Es para que yo pueda hacer el capítulo especial. En agradecimiento a todos vosotros. ¡Seréis los protas! ¿Qué más queréis? ¡Estaréis sentados en un escenario al lado de Sasuke, Hikari, Naruto, Sakura y todos los demás! Pero recuerda que tienes que dejarme un review ;) Ahí van las preguntas:

-¿Qué opinas de Lágrimas de Luna?

-¿Leerás la segunda temporada?

-¿Te gustan los OC's? Dime tu impresión de ellos.

-¿Qué capítulo te ha gustado más?

-¿Qué opinas de las parejas que se muestran en el fic?

-¿Cuál es para ti el momento más romántico? ¿Y el más triste? ¿El más gracioso?

-¿Cómo descubriste el fic?

-¿Te gusta la forma de escribir de la autora?

-Se admiten apuestas: ¿KawaHika, ItaHika, GaaHika, LeeHika, o la autora se sacará de la manga a un personaje muevo para emparejarla? ;) (Qué mala soy)

-¿Alguna sugerencia o petición para la segunda temporada?

Bueno, esas son. Si alguien quiere contarme algo más, será bien recibido. De veras que os agradecería que contestárais a las preguntas.

Desde aquí quiero felicitar a KougaGaru, ya que ayer fue su cumpleaños! FELICIDADES!! QUE CUMPLAS (y escribas xD) MUCHOS MÁS!! Esta tarde voy a comprar tu regalo y me pasaré por Cómic Castilla, a ver que novedades hay xD

Recuerden: Tienen hasta el 15 de septiembre para dejarme el review y salir en el especial.

Creo que no tengo nada más que decir, así que... Un beso! Sayo! Nos vemos! Os voy a echar de menos T.T!