-Men eleneku menu o bepap opetu ezirak…-Apenas esas palabras salieron de su boca, Nymeria vio el cambio inmediato en Thorin, aunque momentáneamente le fue visible un rastro de duda en sus ojos zafiro, la miro como tanto había anhelado.
Con un oscuro y salvaje deseo.
Y antes de que se detuviera a pensar en sus movimientos, él estuvo sobre ella con su boca brutalmente pegada a la suya, asaltándola inmediatamente con su lengua arrancándole un sonoro gemido de placer que solo sirvió para aumentar la pasión del rey.
Encantada y se aferró a su ancho cuerpo, feliz de tenerlo nuevamente entre sus brazos se deleitó con la sensación de sus labios y la barba cosquilleándole sobre la piel. Con gran emoción le devolvió el lujurioso beso, pegando su lengua a la suya en su ardorosa batalla, saboreándolo y disfrutando de su caliente humedad. En ese momento Thorin le agarro el cabello y ladeando la cabeza busco más profundidad, mientras sentía su otro brazo rodearla por la cintura y atraerla a su cuerpo completamente, para después meter la mano bajo su camiseta y acariciar la parte de su espalda con sus ásperos dedos. El calor en ella solo aumento sensibilizando aún más cada terminación.
Casi lloriqueo cuando él le dejo para recuperar el aliento, mareada del placer de su beso lo miro notando la leve sonrisa en formada en sus enrojecidos eh hinchados labios.
-Eres una mentirosa… -Le dijo roncamente haciendo su cabeza hacia atrás exponiendo su cuello-Una total mentirosa, dijiste haberte cansado de mi…pero me besas igual que la primera vez…-inclinándose mordisqueo su piel, sintiéndola temblar entre sus brazos-Tiemblas bajo mi toque aun después de negar tu interés en mí…-Utilizando la lengua recorrió su cuello descendiendo hacia su clavícula suavemente con ondulantes movimientos, saboreando la sedosidad de su blanca piel-puedo apostar que entre tus muslos estas toda húmeda para mi…
-Eres un creído-Gruño ella. No obstante su respuesta solo confirmó lo ciertas que eran sus palabras.
-No te dejare sin castigo Nymeria Blackwood, recuerdo perfectamente habértelo dicho en la cueva de los trasgos, solo que ahora será el doble. Sin embargo y primero que nada quiero saber la razón detrás de toda esa sarta de estupideces que me dijiste esa mañana. Me lo debes-Exigió agarrando su cabello con algo de fuerza.
Ella se lo diría, pero no de esta forma. No cuando su mente estaba totalmente centrada en él, lejos de pensar en cualquier otra cosa que no fuera donde sus cuerpos se tocaban. Lentamente y sin que se diera cuenta bajo la mano dirigiéndola a la parte delantera de las gruesas capas de ropa de Thorin, metiéndola suavemente en la abertura inferior para alcanzar su entrepierna y agarrar a través de sus pantalones su abultada erección. Sintiéndolo temblar él gruño, empujándose a sí mismo contra su mano mientras lo abarcaba tanto como le era posible.
-Alguien está contento por tenerme…-Dijo sedosamente. Acariciándolo suavemente, recibió unos jadeos en su cuello. Después Thorin la empujo contra un árbol y apartándole la mano empujo sus caderas contras las suyas moliendo su erección en su núcleo, acunándolo en la unión entre sus muslos, rozándole a través de la ropa sobre el inicio de su sexo enviando sensaciones por todo su cuerpo.
-Eres una zorra descarada-Jadeo Thorin mordiendo la piel de su cuello debajo la oreja.
-Y tu un viejo pervertido-Con un gruñido el enano le mordió fuertemente la piel arrancándole un gemido de gusto. Alzando una pierna la envolvió alrededor de su cintura empujándolo más a ella sintiéndolo con más profundidad necesitado urgentemente del contacto su enano, lo más cerca posible, deseando poder fundirse con él y experimentar los placeres de ser uno solo.
-Sacas lo peor de mí, haces que quiera hacer cosas que jamás se me hubiera ocurrido siquiera pensar. Debería buscar un refugio para mi gente, pero… aquí estoy deseando desnudarte y joderte contra este maldito árbol y que grites mi nombre para que todos te oigan…-Su voz ronca y espesa la hizo vibrar excitándola por la fuerza de sus palabras. Tuvo que morderse el labio cuando sus callosos dedos se metieron por debajo de sus shorts acariciando su lugar más sensible, llena de emoción y anticipación lo espero, envuelta en el calor de su toque y la agitación de su cuerpo excitado. Una vez que llego al su centro de placer él la obligo a mirarlo a los ojos, sus brillantes zafiros le miraban con lujuria, pasión y… amor. Lo último acelero su corazón a full golpeando en su pecho furiosamente-Detenme… detenme si tu corazón no siente nada real por mí-En su voz había un rastro de duda y desesperación-Dime que soy algo más que una diversión para ti…
Como podía seguir pensando eso Thorin, cuando era para ella lo más hermoso y preciado que existía y tenía. Su cuerpo reaccionaba inmediatamente a él en su cercanía y en su mente siempre estaba presente en todo momento.
Tendrás que ser sincera si quieres recuperarlo.
Las palabras de Galadriel resonaron en su mente en ese momento recordándole todo la estupidez que había cometido a causa de su debilidad. Todo tipo de emociones le invadieron como un remolino, dudas tenia por supuesto, pero consigo misma, no por lo que sentía por Thorin. Sus sentimientos por el estaban intactos, tan sorprendentes y abrumadores como siempre, dispuestos a estallar en cualquier momento.
-Thorin yo…-Estuvo a punto a decirle Te Amo, pero una gota cayendo cerca de su ojo la tomó por sorpresa, sobre todo después cuando comenzó a caer una fuerte eh interminable lluvia sobre ellos.
-Busquemos el refugio rápido-Le dijo Thorin tirando la capucha de su sudadera sobre su cabeza para después tomar su mano y recoger las armas.
Rápidamente se movieron siguiendo las pisadas y los rastros de los bandidos que todavía no eran borrados por la lluvia. Tomándoles algunos minutos encontrar una cueva cubierta por hojas y musgo, revisando en el interior encontraron los rastros de una fogata, unas cuantas mantas y sobras de comida. La cueva no era demasiado grande pero cabrían todos si se acomodaban todos juntos.
-Iré a buscar a los demás-Dijo Nymeria saliendo, la mano de Thorin sostuvo su brazo con brusquedad.
-Quédate aquí, es mi deber.
-No empieces ahora por favor, yo soy más rápida-Dijo entregándole en la mano el teléfono con la linterna activada-Cuídalo-Y robándole un rápido beso se alejó corriendo.
Después que ella hubo desaparecido entre los árboles, Thorin miro el aparato brillante en su mano era bastante suave al tacto. Todavía le sorprendía que algo tan pequeño tuviera tantas funcionalidades. Girándose a la cueva ilumino el interior con el objeto mientras entraba, con un suspiro se sentó en un rincón con una palpitante, dolorosa y nada agradable erección. No se arrepentía de nada de lo que había hecho, pero de no ser por la compañía habría llegado hasta final con Nymeria en ese mismo lugar con o sin la maldita lluvia.
Esa mujer estaba enloqueciéndolo. Le imposible resistirse y estos días… había sido insoportable no tenerla junto a él. Ni siquiera la furia desvaneció sus inapropiados deseos. Cada palabra que le había dicho le había dolido, pero algo dentro de él le dijo desde ese momento que no eran ciertas.
No entendía porque le había dicho todo eso, con qué razón lo haría ¿Qué quería probar? ¿Acaso era tan poca cosa que no podía aceptarlo como su único? Ahora no tenía oro ni joyas para ofrecerle y cortejarla correctamente como mandaba la tradición. Pero una vez recuperada la montaña la bañaría en finas joyas y gemas, adornaría sus cabellos con brillantes diamantes y su cuello con preciosos collares dignos de una reina.
Sus afectos eran sinceros, reales. Pero sus palabras… estas contradecían siempre sus acciones.
Que Mahal lo ayudara.
El solo quería recuperar esos felices y pacíficos momentos que había tenido con Nymeria antes de que todo esto sucediera. Quería compartir cada segundo de este viaje junto a ella dejándose llevar por todo lo que le hacía sentir. Quería que le distrajera y le hiciera olvidar todo lo malo de su pasado, aun ahora y de lo que les esperaba al final de esta aventura.
Su hermana se reiría de él si lo viera ahora mismo, desesperado y ansioso por el amor y los afectos de una mujer.
Todavía recordaba las veces en que Dis había jugado de casamentera cada vez que pudo, presentándole damas enanas nobles y plebeyas criadas para la familia y el hogar. Según ella que alguna podía ser una compañera para alejar su soledad y calentar sus noches frías. Como varón pudo serle alguna vez una oferta tentadora, pero como rey solo habría sido un estorbo para sus planes de recuperar su hogar robado. De todas formas rechazo a cada una de ellas no solo por ello, también por que no hubo ningún interés de su parte en tal intención. Su familia siempre había sido suficiente y así lo pensó hasta que una rebelde mujer le enfrentó con sus seductores ojos brillantes y su afilada lengua de minero.
Ahora no sabía en que habían quedado después de lo sucedido, Nymeria le debía una gran explicación y de un modo u otro iba a obtenerla.
Nymeria regreso poco después con la compañía, quienes empapados y con frio se acomodaron rápidamente uno cerca del otro dentro la cueva, Gloin y Nori prendieron una pequeña fogata para calentar el ambiente debido a la falta de mantas mientras Bombur y Lilian repartieron los trozos de carne asada sobrantes del desayuno. La falta de comida desanimo a los enanos, además de que habían perdido sus pertenencias en la ciudad de los trasgos, con mantas y todo.
Sentada junto a Gandalf Nym observo a Bilbo y Lilian, ambos sonreían y reían de lo que veían en el teléfono de Lil. Le pareció que estaban demasiado cerca y de vez en cuando Bilbo la miraba de forma extraña. Aunque no desconocida para ella, los ojos del hobbit brillaban con anhelo mientras miraba a la chica.
-Nuestro querido Bilbo parece haber encontrado a su compañera-Dijo el mago a su lado con un deje de diversión en la voz.
-¿Piensas hacer algo al respecto?-Sacando su teléfono puso la cámara para sacarles una foto.
-Creo que van muy bien, no necesitan mi ayuda por ahora… a diferencia de ciertas personas…
-No seas metiche, además me dijiste que perfectamente podíamos solucionarlo Thorin y yo.
-¿Y lo han solucionado?-Ella sin poder contestar miro a otro lado-Solo están perdiendo el tiempo con su estúpido orgullo. Si él no cede, hazlo tú. Después de todo tu empezaste esto. Ya eres consciente de lo que realmente sientes por él, no sé qué te detiene.
Quizá el miedo… era gracioso, había enfrentado y visto todo tipo de cosas horribles y repugnantes y a lo único que le temía era confesársele a alguien. Le asustaba no hacerlo bien, no poder decirle las cosas correctas… Balin le había dicho que las tradiciones eran algo importante y sagrado para su raza y en lo que respectaba a la unión de una pareja estas tenían mucho significado.
Ya había pensado en ello y si quería hacer suyo a Thorin debía conquistarlo de alguna manera y si era a través de sus tradiciones estaba dispuesta a hacerlo sin dudar.
Mirando a Thorin el parecía dormido a simple vista, pero la tensión de su cuerpo revelaba lo contrario. Se veía bastante incomodo apoyado en una piedra sobresaliente. Sin embargo, Dwalin a su lado le taladro con mucha hostilidad, advirtiéndole con la mirada.
Tampoco podía culparlo, sabia lo cercanos que eran Thorin y él y el que lo protegiera no la molestaba, no obstante, no iba a soportar sus amenazas por más que apreciara a Dwalin como más que un compañero.
Desviando la mirada de él, observo al resto de la compañía. Algunos dormían otros simplemente estaban silencio o hablaban entre sí, Bofur parecía entretenido tocando una suave melodía con su flauta, Fili afilaba sus espadas mientras Kili revisaba sus flechas. Dori estaba junto a Ori quien este último parecía bastante triste sosteniendo en su regazo aquel libro que siempre portaba y el cual escribía los sucesos de esta aventura. Dori parecía intentar calmarlo pero no estaba funcionando.
-¿Paso algo Dori?-Le pregunto al enano quien le miro inmediatamente.
-Nada importante señorita Nym, Ori solamente ha perdido su carboncillo.
-Se me debió caer con los trasgos-Dijo Ori con tristeza.
-Oh, ya veo…-Abriendo su bolso rebusco rápidamente sacando del fondo un pequeño estuche verde. Poniéndose de pie camino con cuidado entre los pies de todos para llegar a Ori agachándose frente a él. Abriendo el estuche se lo tendió-Ten, aquí hay un montón de lápices, hay de carbón y de colores, incluso de tinta. También hay una goma para borrar y un saca puntas-Menciono mostrándole los objetos-puedes quedártelos, después de todo tu les darás un mejor uso que yo-Le dijo colocándole el estuche en las manos.
-¿De… de verdad?-Pregunto el joven enano mirando el estuche como si fuese algo muy preciado.
-Sí, te los regalo-Ori la miro de una forma que le causó mucha ternura.
-Muchas gracias señorita Nym, los cuidare con mi vida-Le agradeció mirándola con aprecio.
-Son solo unos lápices Ori, pero me alegra que te gusten-Con una sonrisa dejo a los hermanos y volvió a su lugar junto al mago quien le sonrió misteriosamente-¿Qué?-pregunto arqueando una ceja.
-Nada querida…-Al ver su ceño sonrió aún más-Es solo que me alegra ver la bondad de tu corazón-Respondió viendo a Dori y Ori mirar y descubrir con emoción los objetos que Nym le había dado.
Con un leve sonrojo Nym aparto la mirada del mago solo para encontrarse los ojos de Thorin mirándola con intensidad, pero la conexión se perdió cuando Dwalin le dijo algo a Thorin haciéndolo mirarlo con el ceño profundamente fruncido.
Molesta se acomodó con su iPhone y colocándose los audífonos se sumió en su propio mundo escuchando su música favorita.
Unas cuantas horas después les fue posible salir de la cueva, el cesar de la lluvia les permitió continuar el viaje a través de los húmedos caminos bajo un nublado cielo con la amenaza de un próximo aguacero. Sin embargo eso no los detuvo por las próximas y largas horas de caminata.
Ya al anochecer se permitieron parar para descansar y comer. Estableciéndose en un sitio rocoso cerca de unas montañas bajo unos cuantos arboles dispersos. Gloin el encargado de la fogata se alejó junto a Bofur para ir por madera mientras Thorin y Dwalin iban a cazar algo para cenar.
-¿Qué es lo tan urgente que querías decirme?-Preguntó Thorin sosteniendo el arco de Kili en una mano y unas cuantas flechas en la otra.
-Es sobre Nymeria, no sé qué fue lo que te hizo, pero estas dándole demasiada libertad.
-¿Qué quieres decir con eso?-Soltó Thorin frunciendo el ceño.
-Que consientes todo lo que hace. Permites que haga lo que quiera contigo. Puedo entender que te guste es una mujer muy inusual, sabe pelear, es atractiva y hermosa con sus curvas en los lugares correctos, pero revolcarte con una humana no va llevarte a ning…-Un fuerte empujón de Thorin le impidió continuar, golpeándose la espalda contra una roca tuvo las flechas pegadas a su cuello mientras le agarraba la ropa gruñéndole con ferocidad mientras sus ojos le taladraba con furia.
-¡Cómo te atreves! De no ser porque eres como mi hermano te cortaría la lengua por hablar así de mi única-Rugió con ira golpeándolo contra la roca.
-Esa humana te ha nublado la mente, dices que es tu única pero solo veo el daño que te está haciendo. ¿Acaso vale la tanto la pena como para permitirle jugar así contigo?
-Nymeria… Nymeria no es humana-Gruño Thorin al borde de perder el control.
-¿Qué?
-Es la hija de un mago y una enana, Nymeria es parte de nuestra gente y la trataras como tal-Demando jalando de sus ropas-Te lo diré por última vez, ella es mi única y lo que suceda entre nosotros no es asunto tuyo. Además, ha ayudado a esta compañía y me ha salvado la vida desinteresadamente, como puedes siquiera hablar de Nymeria de esa manera.
Dwalin mirando a Thorin con vergüenza, trago grueso-Solo eh estado furioso con ella, por cómo te afecta y lo que es capaz de hacer en ti. Eres mi mejor amigo ¿Crees que me gusta verte sufrir…? y sé que es tu única, Nymeria es la primera mujer que conozco que ha sido capaz de causar reacción en ti. Veo como la miras, como si fuera lo más precioso que has visto y desearas tenerla desesperadamente en tus manos, incluso cuando peleabas con ella. Cuando está a tu alrededor eres distinto…
-¿Eso es un problema para ti?-Gruño Thorin.
-Claro que no…
-¿Entonces?
-Solo quiero que tengas cuidado, Nymeria es peligrosa. Como pelea, las armas que usa… estoy seguro de que oculta más de lo que deja entrever. Si vuelve en contra de nosotros, no tendríamos ninguna oportunidad…piensa en lo que te digo…
-Se de lo que es capaz-Espetó Thorin soltándolo y alejándose-Soy con consiente de quien es y de lo que puede hacer. Pero eso no va a cambiar lo que significa para mí. Ya deberías entender que las acciones de Mahal son incuestionables, el me la envió tal cual es, por alguna razón.
-Demasiado distinta a tus preferencias-Menciono Dwalin frotándose el cuello-Recuerdo perfectamente a las tranquilas, sumisas y morenas doncellas que se inclinaban ante ti, sonrojadas por una noche con el rey…
-¿Y que después corrían a tus brazos?
-Bueno, alguien debía consolarlas. Después de todo el rey fue demasiado frio con todas ellas.
-Tonterías del pasado. No viene al caso recordarlas.
-Por supuesto que no, si tienes a una ardiente pelirroja para calentar tus noches frías…-Ante la furiosa mirada de su amigo alzo las manos en modo de rendición-Hey, tranquilo, lo digo de buena manera. Pues visto que te mira como si quisiera devorarte y que decir de las veces que la pillado sobre ti…
-Guárdate para ti todo lo que veas-Gruño Thorin, antes de girarse rápidamente y seguir caminando.
Dwalin no pudo evitar sonreír ante la incomodidad de su amigo, Thorin siempre había sido correcto en todo los sentidos, había sido criado así. Pero era evidente que eso desaparecía con Nymeria. Ella sacaba de Thorin todo lo que él se esforzaba por ocultar. Era realmente divertido.
Con un suspiro, se apresuró para alcanzar a Thorin. Le debía una gran disculpa. Él no quería hablar mal de Nymeria, solo había querido probar a su amigo con respecto a sus sentimientos.
-Thorin…-Colocando la mano en su hombro siguió su paso-Discúlpame, no eh tenido ninguna mala intención respecto a todo lo que eh dicho, yo solo…
-Ya no importa. Sin embargo, no te consentiré que hables otra vez así de Nymeria, la próxima vez no tendré reparos en hacerte pagar, hermano o no.
-Lo entiendo… aunque podrías explicarme eso de que no es humana y porque lo ha mantenido en secreto todo es tiempo.
-Decir detalles no me corresponde, eh hecho una promesa-Colocando una flecha en el arco, tenso la cuerda al captar movimiento.
-Como sea, vuelve pronto con ella. Porque parece que se murió alguien desde que se pelearon-El gruñido de Thorin casi lo hace sonreír.
-Ocúpate de tus asuntos Dwalin…
-Ya eh dicho yo que tener una mujer es un problema, que Mahal me libre de eso, estoy perfectamente bien como estoy-El gruñido de Thorin lo hizo reír-Tal vez te pueda dar algunos consejos para complacer a tu chica, después de todo tengo bastante experiencia en el tema como ya sabes…
-Por Mahal, quieres callarte-Espetó Thorin perdiendo la paciencia, bien sabia él la reputación que tenía Dwalin con las mujeres, la raza no le era un problema mientras tuviera voluptuosas curvas y buena disposición.
-Bien, pero puedes preguntarme si lo necesitas, estoy siempre para ayudarte…
-¡Dwalin!
La risa de su amigo solo logro exasperarlo por el resto de la caza y de regreso al campamento.
-Ten…-Lilian tomo el trozo de carne en un palo que Bilbo le ofreció, antes de sentarse a su lado.
-Gracias-Soplando la carne para enfriarla, le un pequeño mordisco. No estaba tan mal, pero comer carne todos los días y más de dos veces empezaba a aburrirla. Extrañaba el café con crema en las mañanas, una Coca-Cola bien fría, los pasteles, el chocolate… sobre todo el chocolate.
-¿Qué es lo que sucede?-Al oír la voz preocupada de Bilbo, lo miro intentando sonreír.
-Nada importante yo solo… recordaba algunas cosas de mi mundo-Admitió al ver en los claros ojos del hobbit su sincera preocupación, inspirándole completa confianza, sintiéndolo así desde la primera vez que lo vio. Bilbo era demasiado bueno eh inocente, jamás podría haber mal en él, siempre era tan atento y amable… y cuando le hablaba de las plantas y Bolsón Cerrado, se le iluminaban los ojos de emoción.
-Oh, entiendo, extrañas tu hogar-Le dijo antes de darle una mordida a su carne.
-No es que sea mi casa en sí, solo extraño las comodidades de mi mundo y dulces y postres que allí hay.
-Es difícil olvidar todo esas cosas, yo todavía anhelo el té de las tardes con unas deliciosas galletas de mantequilla recién horneadas…
-Suena estupendo…-Le dijo con sinceridad, recordaba que en las películas la comarca se veía tan agradable y pacifica con la belleza de los verdes campos.
-Puedes ir a bolsón cerrado cuando quieras-Invitó Bilbo sonriendo-Cuando todo esto termine puedes ir conmigo de vuelta a la comarca y quedarte todo el tiempo que quieras…-Al darse cuenta de lo que había dicho el hobbit se sonrojo-Lo siento, no quise ser atrevido…-Colocando la mano sobre la de Bilbo le sonrió.
-Me encantaría ir-Recuperando la sonrisa Bilbo apretó suavemente su mano.
-Hey, Fili, ¿No crees que la inocencia se está perdiendo en esta compañía…?-Al oír la alta voz de Nymeria la miraron, encontrándola abrazada a Fili. Ambos los miraban con una maliciosa y pícara sonrisa.
-Pues sí, el tiempo pasa muy rápido me temo, ya como termine este viaje estoy seguro que habrán pequeños humanobbits en camino-Fili y Nym, al ver la cara roja y avergonzada de Lilian y Bilbo se echaron a reír a carcajadas. La pequeña pareja se separó mirando a otro lado, pero solo logro aumentar la risa.
-¡Basta!-Espetó Kili-Que no tiene nada malo-Defendió ceñudo. Fili y Nymeria cesando su risa se miraron entre si antes volver la vista hacia Kili quien parecía molesto. Ambos lo empujaron echándose nuevamente a reír. Kili enojado se levantó, Fili parándose rápidamente agarro a Nymeria instándola a ponerse para alejarse corriendo.
-¡Gandalf ayúdame!-Pidió Kili siguiéndolos. El mago con un imperceptible movimiento de su bastón uso su magia para su diversión.
Nymeria corriendo de la mano con Fili escuchaba las quejas Kili tras ellos, pero de repente su pie se trabo y tropezó soltándose de Fili. Solo pudo atinar a agarrarse a lo primero que encontró para amortiguar la caída.
Los pantalones de Fili.
El enano termino de cara al suelo con los pantalones bajados.
Las carcajadas estallaron entre toda la compañía, Kili termino en el suelo apretándose el estómago de tanta risa. Lilian y Bilbo lo tomaron como una dulce venganza mientras se reían sin poder parar.
-¡Hey, Fili, tapate tus vergüenzas, que vas a espantar a todos!-Gritó Dwalin entre risas
-Sí, sí muy gracioso-Espetó Fili girándose para tirar de sus pantalones de vuelta a su lugar, encontrándose con la mirada divertida de Nymeria. Con una mueca vio más allá que su tío también se estaba riendo de él. Casi estuvo a punto de reclamarle a Nym, pero al ver el resultado simplemente lo dejo pasar, aunque pensándolo bien, le pareció divertido también.
-¡Ori, tienes que escribir esto!-Pidió Nymeria riéndose.
-Por supuesto señorita Nym-Contesto Ori abriendo su libro con una sonrisa.
-¡¿Qué?! No, claro que no-Exigió Fili levantándose y sacudiéndose la ropa. Pero Ori ya estaba plasmando rápidamente lo acontecido en las finas hojas de papel-¡Ori!
Levantándose con la ayuda de Kili, Nymeria se sacudió la ropa y se acercó al rubio príncipe susurrándole algo al oído. El enano emocionado la agarro de la mano y se la llevo prácticamente corriendo.
-Hey yo también quiero. Sea lo que sea-Grito Kili siguiéndolos, desapareciendo entre unas rocas y árboles.
Un rato más tarde de que sus sobrinos regresaran y cayeran inmediatamente dormidos, Nymeria regreso con el pelo húmedo y comiendo una fruta. ¿Qué habían estado haciendo los tres? Se lo había preguntado un montón de veces después de que Fili y Kili volvieron bastante contentos.
Ella dejo sus espadas junto a su bolso antes de buscar algo en este sacando una manta enrollada, extendiéndola se acercó a Fili y Kili quienes dormían abrazados para obtener calor. Cubriéndolos con la manta, les quito el cabello del rostro suavemente, acariciando suavemente su mejilla, viendo a Kili sonreír levemente en su sueño.
Aquel gesto acelero su corazón, mientras veía a su única cuidar de sus sobrinos con cariño. Fili y Kili podían ser sus sobrinos pero para él siempre serian como sus hijos. Los ha cuidado y criado desde que eran apenas unos pequeños niños, después de que muriera su padre en un derrumbe en una mina. Él tomo la responsabilidad de padre, ayudando a su hermana mientras ella enfrentaba el dolor de la pérdida de su pareja. Y de lo cual aún no se recuperaba, eran demasiadas las veces que escucho a Dis llorar por las noches, la ausencia de su marido.
La pérdida de un único podía ser letal para un enano, su hermana tenia a sus hijos para apoyarse por eso no cedió al dolor o de otro modo habría terminado muerta en vida y él no haría podido soportar ver a su querida hermana perdida en aquel estado.
Se preguntó si sería lo mismo para él sin la presencia de Nymeria.
Pensarlo solo hizo que su pecho se apretara de miedo, no quería siquiera imaginarlo. Dudaba que fuera capaz siquiera de soportarlo. Se había acostumbrado a cada cosa de ella, su enfado, sus reclamos, su lengua afilada, su risa y descaradas sonrisas… sus caricias y dulces besos…
Mahal… él no podría vivir sin ella. Nymeria estaba tan profundamente metida en su corazón y bajo su piel, que solo la idea de no volver verla, le aterro.
Había pasado demasiado tiempo solo, guardándose para sí mismo todos los dolorosos recuerdos, todas sus penas y pesares, sus cargas de ser rey de un desterrado pueblo, el odio y el rencor de la traición y la destrucción… todo eso pesaba en él más de lo que se veía y en Nymeria encontró quien podía comprenderlo, quien podía entender el dolor de la traición. Ella sabía lo que era luchar hasta el agotamiento y no necesitaba preguntárselo para notarlo. Había una sabiduría en sus ojos que solo se podía conseguir experimentando en carne propia las desgracias y golpes de la vida. Por eso era capaz de sentir paz en sus brazos, porque podía ser él mismo sin ser juzgado por sus acciones y decisiones, porque Nymeria solo le veía a él y no al rey.
Ella veía solamente, a Thorin escudo de roble.
-Nymeria…-La llamo inmediatamente al verla recoger sus cosas. No quería que se fuera a ningún lado, ni tampoco perderla de vista. Ella le miro y extendiéndole la mano le pidió venir. El alivio y la alegría le invadieron cuando Nymeria comenzó a caminar hacia él.
Una vez aquí dejo sus cosas a un lado y tomo su mano-¿Sucede algo, vida mía?-Preguntó ella agachándose a su altura.
Su corazón solo corrió más rápido por sus últimas palabras. Complacido por ello solo la atrajo a su cuerpo atrapándola entre sus brazos dejándose invadir por su calidez y dulce perfume que tanto adoraba.
-Solo quiero sostenerte Habanuh, mis brazos se sienten vacíos sin ti…-Suavemente busco sus labios tomándolos entre los suyos en un lento y apasionado beso, recibiendo la hambrienta respuesta que tanto quería, profundizando el beso mientras sentía su pequeña mano frotarle la barba con suavidad. Acomodándola entre sus piernas la atrajo lo más posible dejándose embriagar de su dulce boca hasta perder el aliento-No vuelvas a separarte de mí…-Exigió depositando pequeños besos en su mejilla, moviéndose lentamente hacia su cuello-Tu lugar está a mi lado…siempre.
-No hay otro lugar donde más quisiera estar que junto a ti-Contestó Nym alzando la mano para alcanzar su cabeza y enredar los dedos en su oscura cabellera acariciándolo suavemente.
-Nymeria… Habanuh yo…-En ese momento Nymeria se tensó entre sus brazos, al verla ella tenía los ojos cerrados frunciendo levemente el ceño-¿Qué pasa?-Ella dejo sus brazos levantándose en un parpadeo-¿Nymeria?
Sin contestar ella tomos sus armas y se alejó corriendo, con preocupación se puso rápidamente de pie tomando a Orcrist para seguirla, corriendo por el suelo irregular se encontró con algunos cadáveres de orcos cortado a la mitad en diferentes secciones.
¡Azog los había alcanzado!
¡Bastardo!
Enfurecido siguió los cuerpos de los orcos alcanzando a Nymeria, quien rodeada de huargos y orcos se defendía con maestría, evitando, desviando y devolviendo los ataques. Uniéndose a la lucha para ayudarla, desenvaino a Orcrist blandiéndola contra el primer orco maldito que se le atravesó.
Entre los dos redujeron rápidamente el grupo, cubriéndose las espaldas el uno al otro se deshicieron de los orcos y bestias dejando un reguero de cadáveres a sus pies. Thorin, terminando con el último orco después de haber clavado a Orcrist profundamente en su pecho, quito la espada del cadáver sacudiéndola para quitar la repugnante y negra sangre de la hoja.
-¿Cómo lo has sabido?-Le preguntó acercándose a ella quitándole un mechones de cabello del rostro
-Puedo sentir la oscuridad, el mal y estos bastardos están llenos de esa mierda…
Nymeria al sentir otras presencian venir a gran velocidad, empujo a Thorin con fuerza apartándolo a un lado al ver venir una gran sombra hacia ellos por entre los árboles. El rey vio al caer al suelo sobre su trasero, la gran bestia pasar frente a sus ojos directamente sobre Nymeria. Enviándola violentamente al suelo. Empujándola una gran distancia de donde estaba anteriormente, cerniéndose sobre ella con la intención de devorarla. Sin embargo unos fuertes ruidos resonaron repetidamente haciendo eco en aquella zona. La bestia cayó fulminada en Nymeria quien enfada empujo al huargo para poder ponerse de pie con una de sus pistolas en mano.
-Mahal… ¡estás loca!-Grito Thorin al alcanzarla apretándola entre sus brazos, besándola profundamente en los labios preocupado y asustado por ella-¡Quieres matarme de un susto, no vuelvas a hacer a algo así!
-Mmm, si de nada-Dijo ella con sarcasmo, con un gruñido el rey la tomo del rostro mirándola con preocupación y enfado-No me mires así, te dije que te iba a proteger. Aun con mi propia vida-Incapaz de responder Thorin la atrajo abrazándola con fuerza tomando su boca nuevamente, sintiendo que la inmensa emoción del amor que sentía por impulsiva y arriesgada reina solo aumentaba.
Por Durin, como la amaba…
Su lealtad y devoción eran algo maravilloso para él, no habían dudas ni vacilaciones en sus palaras y acciones. Le hacía sentir tan…débil y aunque le confiaba su vida y mucho más, las cosas deberían ser al revés. Él debía protegerla y brindarle seguridad, cuidarla de todo…
-Nymeria…
-No empieces con tus cosas de macho-Dijo Nymeria notando en su mirada que rebatiría algo-Tu vida es valiosa para mí y voy protegerla te guste o no…-Callándola con un beso no pudo evitar sonreír al separarse-Tho…
-Te amo.
Ya no pudo seguir callándolo, no había razón para seguir haciéndolo. Era un hecho que la amaba, con su corazón y su ser. Estaba irremediablemente enamorado de su única y desde el primer momento en que la vio, pese a que en un principio no lo quiso ver.
Que Mahal lo ayudara, porque no quería separarse de ella. Quería permanecer junto Nymeria para siempre, aun si su destino al final de este viaje no era favorable para ellos, iba a tomar cada momento para vivirlo como si fuera el último en compañía de su hermosa Haban. Por eso se esforzaría en ser lo suficientemente fuerte para ella, para poder protegerla y cuidarla como se merecía.
Nymeria, en shock, estaba entre los apretados brazos de Thorin. Sus palabras se le repetían una y otra vez en la mente, como un disco rayado. Podía sentir entre su sorpresa su propia agitación, pese a que contenía el aliento su corazón golpeaba furiosamente en su pecho mientras sus mejillas ardían.
A pesar de que Gandalf y Balin le habían dicho de los sentimientos de Thorin hacia ella, oírlo directamente de él era algo muy distinto. Aun le parecía irreal, como un sueño. Nadie la había amado antes… y ahora…
Sentía que su pecho iba a estallar de la emoción que sentía.
Más fuerza y convicción tenía ahora para protegerlo y resguardarlo de todo peligro. Sus hermosas palabras y aquella mirada llena de amor y aprecio valían todo para ella. Y mientras siguiera mirándola de esa forma ella le daría todo lo que él quisiera. Lo seguiría hasta el fin del mundo.
Cuando él le miro con una preciosa sonrisa llena de cariño, trago grueso incapaz de hablar. Quería gritarle que ella lo amaba también, pero de su boca nada salió. A excepción de un vergonzoso gemido que se le escapo cuando la beso de esa forma que tanto adoraba. Impetuoso y hambriento, derritiéndola totalmente.
-Ah, mi preciosa Nymeria… te haría el amor aquí mismo si no hubieran orcos persiguiéndonos ahora mismo-Depositando un último beso en sus enrojecidos labios, le tomo el brazo llevándola de regreso al campamento.
Nymeria simplemente se dejó guiar, con la mente aun en las nubes. Como una adolecente en su primer beso.
Al volver todos estaban despiertos y levantados claramente preocupados, Gandalf entre ellos corrió en su dirección al verlos acercarse
-Por los valar, que bueno que están bien, hemos oído disparos-Menciono mirando a la distraída Nymeria.
-Los orcos nos han alcanzado-Anunció Thorin-Debemos irnos ahora-Algunos asustados comenzaron a hablar entre sí.
La mayoría tembló al oír los cercanos aullidos, resonando por toda la zona.
-¡Avancemos, vamos!-Urgió Gandalf apresurándose hacia una dirección y encabezando a todo el grupo, la compañía inmediatamente siguió al mago corriendo tras él.
Bilbo, tomando la mano de Lilian la mantuvo a su lado intentando entregarle un poco tranquilidad, podía no ser fuerte como los enanos o Nymeria, pero él protegería a Lilian con su espada sin dudar.
Sin pensar en el tiempo, corrieron hasta que sus piernas ya no les dieron más, Gandalf al ver el cansancio de la compañía opto por parar un momento guiándolos hacia las rocas donde podrían sentarse. Uno por uno los enanos fueron cayendo sentados al suelo en su mayoría, agitados y sedientos.
-¿Qué haremos? ¿A dónde iremos?-Preguntó Bilbo después de recuperarse un poco, sentado junto a Lilian sin notar que aun sostenía su mano. La chica algo sonrojada por ello solo se mantuvo en silencio, pero desvió la mirada de Fili y Kili al notar que le sonreían con un claro significado mientras le veían.
Decir que no le gustaba el hobbit seria mentirse a sí misma. Aunque todavía le sorprendía lo rápido que se había acostumbrado a él y a su cercanía. Bilbo siempre le pareció muy tierno y amigable en las películas, pero en ese momento no sintió nada especial al verlo, al menos hasta que estuvo frente a él en vivo y en directo haciendo que su corazón martilleara en su pecho con una fuerza que en mucho, mucho tiempo no había hecho.
Sabía que significaba, no era tonta como para no darse cuenta, había estado enamorada antes. Pero Bilbo era tan diferente a sus gustos que no podía creer que realmente estuviera sintiendo algo por él. A ella siempre le habían gustado los chicos rebeldes eh impetuosos, que no seguían las reglas. Sin embargo eso solo la llevo al rechazo y al dolor, pero sobre todo a las burlas.
La confianza y tranquilidad que Bilbo le daba no tenía comparación a como sus ex novios la hicieron sentir. Sus desinteresadas atenciones y sincera preocupación la hacían sentir importante, la hacían sentirse apreciada.
No quería perder su compañía, sin él estaría sola. Nymeria era su amiga, pero tenía a Thorin y el amor que tenía por el rey enano era tal que dudaba por mucho, que se alejara de él aunque fuera un tiempo, solo por ella.
Bilbo era su refugio ahora y no estaba dispuesta a perder esa calidez interior que le hacía sentir, a pesar de haberse jurado tantas veces no volver a enamorarse, sabía que el hobbit estaba acercándose cada vez más a su herido corazón.
-Hay una casa, no muy lejos de aquí, en donde tal vez nos den refugio-Contestó Gandalf con seriedad
-¿De quién es la casa?-Preguntó Thorin con desconfianza-¿Amigo o enemigo?
-Ninguno, nos apoyara o nos matara-Declaro el mago.
-¿Y quién es?-Preguntó Bilbo preocupado.
-Se llama Beorn. Es muy fuerte, y un cambia pieles además-Respondió el mago.
-¡Qué! ¿Un peletero? ¿Un hombre que llama a los conejos roedores, cuando no puede hacer pasar las pieles de conejo por pieles de ardilla? -Preguntó Bilbo.
-¡Cielos, no, no, no, no!-Dijo Gandalf-No seas estúpido, señor Bolsón, si puedes evitarlo, y en nombre de toda maravilla haz el favor de no mencionar la palabra peletero mientras te encuentras en un área de cien millas a la redonda de su casa, ¡ni alfombra, ni capa, ni estola, ni manguito, ni cualquier otra palabra tan funesta! Él es un cambia pieles, cambia de piel: unas veces es un enorme oso negro, otras un hombre vigoroso y corpulento de pelo oscuro, con grandes brazos y luenga barba. No puedo deciros mucho más, aunque eso tendría que bastaros. Algunos dicen que es un oso descendiente de los grandes y antiguos osos de las montañas, que vivían allí antes que llegasen los gigantes. Otros dicen que desciende de los primeros hombres que vivieron antes que Smaug o los otros dragones dominasen esta parte del Mundo, y antes que los trasgos del Norte viniesen a las colinas. No puedo asegurarlo, pero creo que la última versión es la verdadera. A él no le gustan los interrogatorios. De todos modos no está bajo ningún encantamiento que no sea el propio. Vive en un robledal y tiene una gran casa de madera, y como hombre cría ganado y caballos casi tan maravillosos como él mismo. Trabajan para él y le hablan. No se los come; no caza ni come animales salvajes. Cría también colmenas, colmenas de abejas enormes y fieras, y se alimenta principalmente de crema y miel. Como oso viaja a todo lo largo y ancho.
Bilbo y los enanos tenían ahora bastante en qué pensar y no hicieron más preguntas. Todavía les quedaba mucho camino por delante.
Un fuerte ruido nada parecido a un huargo los alerto, decididos a averiguar de qué se trataba los enanos enviaron a Bilbo a revisar. Nervioso el hobbit camino por la rocosa ladera ocultándose tras las altas rocas a medida que avanzaba. Pero se detuvo de golpe algo asustado al ver en el otro lado de la montaña a Azog montado en un huargo de pelaje oscuro acompañado de unos cuantos seguidores suyos. Sin embargo eso no fue lo que le preocupo, sino más bien la enorme bestia negra que vigilaba unos metros más allá.
Con rapidez corrió de regreso para decirles a los demás.
-¿Qué has visto?-Preguntó Dwalin.
-A los orcos, están a un par de leguas nada más-Respondió Bilbo un poco agitado
-¿Te vieron?-Preguntó Gandalf-Te vieron.
-No, nada eso…
-Ven que les dije, discreto cual ratón-Declaró Gandalf con orgullo-Excelente para saquear…-algunos enanos rieron en acuerdo.
-¿Había alguna bestia por ahí?-Nymeria preguntó, recibiendo la mirada sorprendida del hobbit.
-Eh, si… ¿Cómo lo sabes?-Al tener la atenta mirada de todos sobre ella, Nym solamente se cruzó de brazos.
-No suena como orcos o huargos-Simplemente ella respondió.
-¿Qué forma tenia?-interrogó el mago-¿Tal vez de oso?
-Sí, pero más grande, mucho más…
-Debemos avanzar-Exigió Nymeria.
-Yo digo que volvamos-Menciono Bofur asustado.
-¿Y que nos atrapen los orcos?-Thorin soltó lejos de estar de acuerdo.
-Si nos quedamos aquí tarde o temprano nos van a encontrar-Nymeria dijo agarrando con fuerza la mano de Thorin.
-Es cierto, el grupo de orcos nos alcanzara si retrocedemos. Por ahora solo nos queda ir a esa casa-Declaró Thorin-Después veremos qué podemos hacer.
Al oír un fuerte y cercano rugido, nadie dudo en correr. Siguiendo al mago y a su líder avanzaron afanosamente ladera arriba y valle abajo adentrándose en unas extensas zonas de flores, atravesando un arroyo hacia unas colinas arboleadas. Los espantosos rugidos resonaban cada vez más cerca, mientras el mago los apresuro con urgencia. Al cabo de un rato llegaron a un terreno poblado de robles, altos y muy viejos que al atravesarlo quedó a la vista una enorme casa rodeada de un alto y crecido seto de espinos.
Cruzando la entrada una enorme la enorme bestia salió del bosque de entre los árboles que dejaron atrás yendo furiosamente en su dirección rugiendo salvajemente. Los enanos corrieron por el extenso jardín hacia las grandes puertas de las casa, encontrándolas cerradas.
-¡Abran la puerta!-Urgió Gandalf
-¡Rápido, ahora!-Grito Thorin. pero al ver que los demás no alcanzaban el seguro, se adelantó y empujo el metal que mantenía las puertas cerradas, para entrar rápidamente y cerrarle a la bestia que les alcanzo presionando las puertas con su pesado cuerpo. Los enanos uniéndose empujaron con toda su fuerza logrando cerrar las enormes puertas colocando un madero en medio para asegurarla.
-¿Qué era esa cosa?-Preguntó Ori con cautela.
-Es nuestro anfitrión-Declaro el mago en su respuesta-La bestia es impredecible, pero el hombre es razonable, sin embargo, no es realmente afecto a los enanos.
-¿Será seguro estar aquí?-Le pregunto Bilbo a Nym acercándose a ella, que estaba apoyada contra un pilar, notándola un poco pálida.
-Sí, no te preocupes. Y si algo saliera mal, te protegeré si algo sucede-Le contesto ella tocándole la mejilla. No pudo evitar sentirse más tranquilo con sus palabras. Tomando su mano le sonrió en agradecimiento.
-¡Nymeria!-Al oír el brusco tono de Thorin, le miraron. Notando su enfadada expresión mientras venia hacia ellos, arrebatándole la mano de Nymeria y llevándosela a un lado apartado.
Con un suspiro fue con Lilian pensando en lo celosos que eran los enanos.
-Duerman un poco todos-Pidió Gandalf quitándose el sombrero para acomodarse en algún un lugar-Aquí están a salvo esta noche…
Holiiiii XD
GRACIAS POR ESTAR AQUI NUEVAMENTE :)
SALUDOS Y AGRADECIMIENTOS A CLO24, STELLA DRAGNEEL, ALEXA618 , INVITADO, SUCUBOS Y DIANA BOLSON POR SUS INCREIBLES Y GENIALES COMENTARIOS :D
¡DIANA BOLSON BIENVENIDA! :D ME ALEGRA QUE ESTES AQUI ;)
DISCULPEN POR EL ATRASO, PERO YA VOLVIIII XD
GRACIAS POR SU HERMOSO APOYO, A TODOS LOS LECTORES QUE ME ACOMPAÑAN EN ESTA HISTORIA
LAS QUIERO MUCHO
¡Y FELIZ NAVIDAD!
QUE LA PASEN MUY BIEN, LES DESEO LO MEJOR A TODAS :)
PASEN UNA BELLA NOCHE
BYE :)
