En el capítulo anterior:
-¿Sabes algo de James?-preguntó Lulu.
-Si, me han estado enviando cartas de que todo fue un malentendido, … que los Slys tendieron una trampa a James para que perdiese el tren...
-Tú le has contestado¿verdad?
-¿Qué¿Por qué?, no se, soy yo la víctima¿por qué nadie me entiende?
-Tú la víctima¿de qué?, en todo caso la víctima sería James, no creo que sea plato de gusto que te tiendan una trampa, pierdas el tren en el que te espera tu novia y encima ella luego se enfade, él no tiene la culpa de nada, por favor Lily, no seas egoísta.
-James olvidarse de alguien no están fácil como crees.-dijo Sirius.
-Lo sé, pero tengo que intentarlo, no puedo seguir así, no puedo seguir enamorado de una persona que no confía en mí y se cree antes lo que le diga cualquiera antes de lo que le diga yo.
- Carla ¿Se puede saber que te pasa?-preguntó Sirius
-…a mi nada ¿Por qué?
-¿Por qué¿lo dices en serio?, lo de la reunión, el que no me mires, el que tenga que hacer esto para hablar contigo.
-No se de que me estás hablando, yo no he cambiado.
-Si que has cambiado desde que te dije lo de mi licantropia no has...un momento¿Es eso verdad?
Carla no contestó.
-Déjalo, ya me voy.-Remus se fue.
-Pero Remus…
Carla que veía como acababa de romper una amistad de siete años por un error estúpido.
CAPÍTULO 21
Regreso al Castillo.
4-Enero-1976
Allí estaba, en la puerta del castillo. Lily acababa de llegar y estaba bajo el umbral, pensando que iba a hacer: iba a hablar con James inmediatamente o subía a su habitación y se hacía un poco más la dura. Lo que no sabía era que James había tomado una decisión y no tenía pinta de cambiarla muy fácilmente.
Remus estaba furioso, no podía creer que Carla, su amiga de toda la vida no confiara en él, le había decepcionado. Se sentía como si los siete años de amistad que tuvieron, no hubieran servido para nada. En aquel momento llegó hasta sentir odio hacia ella. Los hechos eran muy recientes y es bien sabido que las decisiones tomadas en sangre caliente no son buenas.
Carla se había arrepentido, aunque no se fue de ella el pensamiento de que quizás nunca más se sentiría segura con él, los dos a solas. Era todo muy abstracto, además la Gryffindor no estaba atravesando una buena racha, su cabeza era un hervidero de pensamientos, iba, venían, estaba cansada. Gracias a Dios las vacaciones de navidad aliviaban la tensión de los estudios.
Sirius quedó solo en la sala común después de la reunión, todos se había ido. Por primera vez en su vida se sintió solo, él nunca tuvo una familia que le quisiese, quitando la de James o la de Remus, pero no eran su verdadera familia. Eso nunca le preocupó, siempre tuvo a sus amigos, pero poco a poco iba viendo como la pandilla se fragmentaba, cada vez eran más los problemas, Carla y Remus, y por consiguiente Carla y Mery; Lily y James…muchas cosas habían pasado en séptimo curso. No podía evitar pensar que en el caso de perder la amistad con James o Remus, no le quedaría nada. Aparte, nunca volvería a ser el inocente niño de primer curso, el revoltoso gamberro de tercero o el seductor galán de quinto y sexto.
En ese momento Jane bajó la escalera de caracol vestida en sus vaqueros y su camiseta lila por la cual se podía apreciar un pequeño aumento en su vientre, se sentó encima de su novio y se recostó sobre su hombro. Sirius olvidó al instante todo aquello, era cierto que ya nada volvería a ser lo mismo, pero tenía una novia estupenda a la que amaba con locura y la cual había conseguido que estuviera con una chica más de un fin de semana, además estaban esperando un niño, un pequeño Black. Una enorme sensación le invadió.
-Cielo, levanta.-dijo Sirius ayudando a Jane a levantarse.
-¿Qué pasa?
Sirius no se levantó, si no todo lo contrario, se puso sobre una rodilla y cogió la mano de Jane.
-Jane, puede que no sea el mejor momento para hacerlo, además no tengo anillo y he puesto la rodilla sobre una peladilla y me la está destrozando…-Jane tiro del brazo del chico haciendo que avanzara dejando atrás a la malvada peladilla.-…Jane, te quiero y… quiero saber si…Jane¿Quieres casarte conmigo?
Jane tardó un poco en contestar.
-Si, quiero.
Los dos se sumergieron en un gran abrazo. Sirius había madurado.
OoOoOoOoO
James estaba tumbado en la cama de su habitación, estaba jugando con una pelota de tenis tirándola contra la pared, alguien llamó a la puerta.
-¡Adelante!
Lily entró en la habitación. Vaciló antes de hablar. James ni siquiera se giró cuando esta entró.
-Hola, James.
-Hola.
-Verás, siento no haber contestado tus cartas, es solo que estaba tan enfadada…-Lily esperaba algún tipo de respuesta, pero James no se la dio.-…entiendo que te haya sentado mal¿Pero aquí estoy no?-James seguía sin contestar.-…vale mira te dejo que me pidas disculpas y…
-Un momento…-James la cortó.-… ¿Que tu me dejas qué¿Quién te crees que eres para dejarme pedirte disculpas?, Aparte ¿Quién ha dicho que tenga que pedir disculpas?
-James me has dejado plantada y tenido que soportar las ironías de Olivia y de mi familia, me has dejado sola delante de todo el mundo, han sido las dos semanas más horribles de toda mi vida.
-¿Y te crees que para mi no lo han sido?, me atacaron tres Slytherins por la espalda, me dejaron inconsciente, no pude ir con mi novia de vacaciones, encima esta se enfada conmigo, después mi mejor amigo creyó que estaba liado con su novia y mandó una carta a la mía, que se enfadó aún más, más tarde mi querida y desconfiada novia no me contesta las cartas que le mando y finalmente viene a mi habitación dejándome pedirle perdón, si Lily he tenido unas vacaciones idílicas.
-James, estás siendo tan injusto.
-¡Yo estoy siendo injusto¿Y tú qué Lils¿Tú no verdad?, tú estás siendo la dama de la justicia.
-¡No tengo la culpa de que los Slys te tendieran una trampa!
-¡Claro la culpa es totalmente mía!
-¡Yo no he dicho eso!
-No, pero lo piensas que es peor.
-¿Cómo puedes decir eso?, yo no pienso que tengas la culpa, todos sabemos como son los Slytherins.
-¡No!, vamos a llamar las cosas por su nombre, no fueron los Slytherins, fue Malfoy, fue Lucius Malfoy el que ha hecho esto.
-¿Qué diferencia hay?
-Sabes de sobra la diferencia que hay, no se si sientes algo por él o no, y en estos momentos tampoco me importa, pero no creo que le haya quedado muy claro el que le odies, ya que después de que salieras con él y te pusiera los cuernos delante de todo el colegio, te pidió otra cita y la aceptaste, aún así, aceptaste.
-James, si aquel día en la biblioteca le dije que si a Malfoy fue por…, fue porque os vi a Olivia y a ti, justo enfrente mío, tan felices, tan…No sabes lo que me dolió, te quiero muchísimo James, muchísimo, y no puedo siquiera pensar en aquel momento otra vez porque me dan ganas de volver allí y matar a esa zorra rubia.
-Lily, yo también te quiero mucho, pero las relaciones no son así, no basta con querer a alguien, yo no puedo estar con una persona que ni siquiera confía en mí, no puedo. Y tú tampoco puedes estar con alguien en quien no confías, no está bien.
-Pero James tienes que entenderme, yo estaba en Londres, no tenía ningún tipo de perspectiva, no sabía que había pasado, no sabía si creerte, James yo…cometí un error.
-Lo sé, y probablemente yo esté cometiendo uno ahora mismo pero…, Lily creo que lo mejor es…
-No por favor no termines esa frase. No puedo creer que después de siete años deseando estar conmigo lo vayas a tirar todo por la borda.
-Lily, precisamente por eso, llevo siete años arrastrándome, besando el suelo por donde pisabas, pero para mi servía, porque cada vez que pensaba en el día que lo consiguiera, estaba seguro de que entonces, me respetarías y seríamos felices. He conseguido algo, a ti, y eso es una sensación indescriptible, te quiero mucho, pero hay algo que no he conseguido, el respeto. Necesito esto, necesito ser yo mismo, necesito la autoestima que me quitaste estas navidades, además, y quizás lo más importante de todo es que… Lily, yo ya no tengo once años.
Hubo un doloroso silencio.
-Así que esto es todo ¿no¿Se ha acabado?-Lily no pudo contener la lágrima que escapó de la comisura de su ojo.
-Lo siento.
Lily asintió dolida, se dirigió a la puerta y se giró hacia James.
-Yo también, y no te preocupes que no te voy a robar más autoestima, adiós.
Lily abrió la puerta, detrás de ella se encontraban: Sirius, Jane, Remus, Hugo y Carla. Jane estaba llorando en el hombro de Sirius y Carla estaba apoyada en el marco de la puerta apunto de empezar mientras Hugo abrazado a ella la consolaba. Lily no dijo nada subió las escaleras que llevaban a las habitaciones de las chicas, Jane y Carla la siguieron. Los chicos entraron en la habitación.
Lily entró directa en la habitación y se echó a llorar, sus amigas la consolaron.
-¡Me ha dejado!, no puedo creerlo, James me ha dejado.
-Lo se, cariño, no pasa nada.-Carla la consolaba.
-Lily, daos un tiempo, unas semanas hasta que todo se calme.-añadió Jane.
-Pero es que aún no entiendo por qué me ha dejado, parece que todo es culpa mía.
Jane comenzaba a mirarla algo extraño, no estaba de acuerdo con ella.
-Que yo le robo autoestima dice, que no confío en el, que le hice sentir mal…
-Lily, James tiene razón.-Jane empezó algo que no sabía como iba a acabar, definitivamente sus hormonas preparaban otra de las suyas.
-¿Qué?-Lily se levantó de la cama y fue avanzando hasta Jane.
-Lily no me mires así yo solo…
-¿Qué has dicho?
-Lily…
-¿Estás de su parte?
-Si.
-¡No puedo creerlo¿cómo puedes estar de su parte?, yo no he hecho nada y ha sido él quien me ha dejado a mí.
-Lily te estas comportando como una niña de seis años.
-¿Por qué nadie me entiende¿Por qué es como si estuvierais ciegos?
-Lily Evans quizás no se te ha pasado por la cabeza que eres tú la que estas cegada, o eres tan sumamente cabezona como para poder jurar y perjurar que todos los demás están equivocados
-No tienes ni idea.
-¿Qué no tengo ni idea?, eres tú la que no tienes ni idea, por si no te habías dado cuenta tengo he cumplido dieciocho años hace dos meses y estoy embarazada de tres, sé lo que es tener problemas, sabes, no eres la única que los tiene, lo que pasa es que a ti te encanta tener problemas, te encanta que todo el mundo esté pendiente de ti, lo más triste es que lo has conseguido.
-Mira Jane, lo que menos necesito ahora mismo es tener esta conversación y menos contigo, pero ya que la has empezado vamos a terminarla. Sé de sobra que tienes problemas, pero te los has buscado tu solita, no creo que te quedaras embarazada porque Sirius te tosiera encima, no, hiciste algo, yo no he hecho nada, no he sido yo la que dejó inconsciente a James en el pasillo.
-No, pero eres la que te has negado a reconocer la verdad, a reconocer que todo fue un error, reconoce que te equivocaste.
-Claro que me negué a reconocer la verdad, James y yo llevamos en una guerra permanente siete años¿Cómo podía saber yo que esta vez era distinto¿Cómo?
-¿Cómo?, Lily me parece muy bien que no confíes en él, tus razones tendrás, pero fui yo la que encontró a James inconsciente en el suelo, Lily esos cabrones me pegaron, también fui yo la que tuvo que buscar a James por todas las mazmorras para asegurarme de que estaba bien. Después de todo esto aviso a mi mejor amiga, de todo lo ocurrido, y no me cree¿Cómo te sentirías tú Lily?
Jane no dejó contestar a Lily se fue de la habitación. Lily se giró buscando a Carla pero esta no estaba hacia rato que había abandonado la habitación, obviamente no debía ser muy agradable escuchar aquello.
Carla se encontraba en el pasillo, una vez más. Se dio cuenta de que en aquello pasillos era donde mejor se sentía, lejos de sus "amigas", Carla se cuestionó su amistad, de todo el grupo probablemente era la que tenía el mayor problema, su vida corría peligro, era evidente que el MICEM sabía de ella de que estaba con Jairo, pero a nadie le importaba. Al fondo del pasillo vio una figura femenina muy alta y delgada vestida con una indumentaria verde botella y un gran gorro en forma de pico negro, la figura iba corriendo hacia ella. Era Minerva McGonagall.
-¿Qué ocurre profesora?
-Te estaba buscando, ha llegado una carta, es del ministerio.
Minutos más tarde estaban en el despacho de McGonagall. Carla estaba leyendo la carta.
-¿Qué significa esto?
-Eso significa que Jairo y su familia no son quienes dicen ser.
-¿Qué?
-Si, parece que ellos forman parte del MICEM sus padres son unos de los aurores insatisfechos con el sistema, por eso sacaron a su hijo de aquí, en cuanto supieron que Hogwarts esta en la orden contra el MICEM no tuvieron otra opción.
-Pero…no puede ser… ¿Cómo no se dio cuenta nadie?
-Los señores Eiriksonn so buenos, han hecho bien su trabajo.
-Entonces¿Jairo no está en peligro?
-No, pero usted y el resto de alumnos…si.
-¿Cómo?
-El MICEM sabe que Hogwarts está en la orden, no creo que hagan nada a los niños pero no podemos bajar la guardia, es posible que se realice algún ataque a los profesores, el director y yo tenemos que hablar…
Después de hablar un buen rato Carla salió del despacho, comenzó una conversación consigo misma. "Me ha engañado, se ha estado riendo de mi durante todo este tiempo, pero ¿Por qué¿Por qué vino el día de su cumpleaños a verme¿Para qué?, No entiendo nada". Carla no permitió que aquellas dudas la corroyeran, decidió ir a escribir una carta a Jairo ahora mismo.
CONTINUARÁ…
Hola, perdón por el retraso, gracias a todos los que me dejaron review, tengo un poco de prisa asi que eso es todo. GRACIAS, pronto el capitulo 22, ahora porfa ¡¡¡REVIEWS!!!...Se siguen admitiendo ideas para la chica que lo revolucionará todo...
