Hola a todos ! Gracias por los comentarios, de nuevo siento el retraso, pero ahora mismo me encuentro muy liada con unos asuntos personales. Cuidaros, y espero que os gusten.


Golpes


20. Regalos y Cena.

Respiré hondo, y entre en la cocina silenciosamente. Catherine se encontraba de espaldas a mí leyendo una receta en un libro de cocina que había sobre la encimera mientras que de vez en cuando sacaba alguna que otra cosa del frigorífico o la despensa para tenerlo todo preparado para más tarde. Miré de nuevo los dos dibujos que tenía en las manos. En ellos aparecía toda la familia Hale en la parte delantera de la casa. Se veía como el señor Hale abrazaba a su esposa por la espalda mientras esta tomaba en brazos a la pequeña Lili teniendo a la derecha a Jasper y a la izquierda a Rosalie. Uno de los dibujos estaba hecho en blanco y negro mientras el otro estaba a color.

- Alice cariño – me saludó alegre y me sonroje - ¿Pasa algo?

- Verás, Jazz me dijo que tenias como costumbre entregar los regalos personalmente durante los días antes al día del navidad, de esa manera es mas intimo o algo así – hablé nerviosa – yo, verás, yo, no tengo dinero…

- Eso no importa cariño, no necesitamos que nos hagas regalos.

- Yo… - suspiré y extendí los dos dibujos hacía ella.

Se secó rápidamente las manos en el delantal mientras miraba extrañada lo que le extendía, y cogió los dibujos mirándolos detenidamente.

- Hacía tanto tiempo que quería una foto en familia… - susurró mientras me estrechaba fuertemente entre sus brazos.

Doblé la camiseta y la metí en el cajo.

- Toc-toc.

- Emmett – le sonreí cuando lo vi en la puerta.

- ¿Podemos hablar? – preguntó tranquilo mientras se sentaba en la cama y yo junto a él.

- Claro.

- No pude evitar escuchar la conversación que tuvisteis la madrugada pasada Jasper y tu – habló serio y yo me tense – lo siento, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo, yo… te protegería enana.

Me lancé a sus brazos y él me abrazo fuerte.

- Bueno, bueno ya vale – me separó después de un rato – No queremos que Jasper se ponga celoso ¿verdad? – bromeó haciéndome reír.

- Tu siempre serás mi favorito – le dije de broma.

- Lo se – volvimos a reír – Pero bueno, también quería darte esto.

Sacó una caja rectangular muy bien envuelta en un papel de regalo rojo.

- Es de parte mía y de Rose, pero le he pedido permiso para dártelo yo a solas.

- No teníais que haberos molestado – dije mientras miraba de la caja.

- Vamos, ábrelo, lo elegí yo – me animó - pero lo ha envuelto ella. –agregó rápidamente segundos después.

Quité el papel de regalo intentando romperlo lo menos posible, me gustaba, y me podía servir para algo después, y vi que era un maletín de madera oscura.

- No me lo puedo creer – susurré mientras lo abría y veía todos los botes de pintura de óleo ordenados – Oh, dios, gracias. – dije mientras lo abrazaba mientras se me escapaban algunas lagrimas.

- Bueno no soy dios, pero da igual, de todas formas, mas quisiera dios ser como yo.

- Emmett – dije riéndome.

- ¿Puedo elegir ahora yo mi regalo? ¿Puedo? ¿Puedo? ¿Puedo? – hablo como un niño pequeño.

- Claro.

- Cierta enana me ha dicho que tienes un dibujo de Rose durmiendo – nos quedamos en silencio mientras él me miraba nervioso dando pequeños saltitos en la cama - ¡Lo quiero! – gritó impaciente.

Era la cena de navidad, y todos estaban sonrientes, felices. Jasper me daba la mano por debajo de la mesa, y ya llevaba un rato notando como de vez en cuando me apretaba suavemente la mano como si intentara tranquilizarme, cuando el que parecía nervioso era el. Le devolví el gesto y lo llamé suavemente sin llamar la atención de los demás.

- Dime, Allie.

- ¿Estás bien? – pregunte sonriéndole.

- ¿Qué? Claro ¿Por qué lo dices? – hablo rápidamente.

Oh dios, estaba tan mono cuando se ponía nervioso.

- No se, pareces un poco nervioso – le dije soltando una risita.

- ¿Nervioso? Para nada.

No, ya, si se nota… pensé sarcástica.

- Vale.

Entonces oí como mencionaban algo del instituto y decidí dejar tranquilo a Jasper, ya me lo contará cuando quiera. Levanté la cabeza y miré al padre de Jasper con una sonrisa.

- Y… ¿Cuándo se entregan las notas? – pregunté ilusionada.

- Se envían a casa para asegurarnos de que las ven los padres…

- ¿A casa? – me tembló la voz.

- Si, así pueden contactar con nosotros si tienen algún problema.

¿Mi reacción ante la posibilidad, o mas bien el hecho, de que posiblemente mi padre en estoy momentos este cogiendo un coche para dirigirse hacia el instituto y matarme a golpes?

Ninguna…

Me encontraba extrañamente tranquila.

Hacía media hora que la cena había terminado y nos habíamos dirigido a la sala para sentarnos en los sofás y seguir con las conversaciones. Lili saltaba de un lado para otro enseñándole a todo el mundo los regalos nuevos. Mientras que Emmett y el señor Hale mantenía una conversación sobre fútbol en la que de vez en cuando Jasper comentaba.

Era ahora él el que me mandaba miradas preocupadas por mi comportamiento callado y mi auto-aislamiento. Y no puede evitar sentirme culpable. Sabía que no tenía razón para tener miedo. Emmett me protegería si se diera la ocasión… Y Edward… y por supuesto, Jasper lo haría…

Pero, ¿y si, por protegerme uno de ellos salía herido? ¿Y si uno de ellos simplemente no salía?

Un escalofrío me recorrió por completo, y Jasper, que se encontraba bromeando con Emmett, se calló por completo de golpe y se puso serio llamando la atención de todos.

- Lo siento – murmuré solo para él, sabiendo que todo esto había sido causa de mi reacción – Voy al baño – hablé un poco mas alto para todos.

Me levanté torpemente y me dirigí al baño nerviosa. Me moje la cara intentando que se me fuera la sensación de agobio. Y acabé sentada sobre el borde de la bañera mientras respiraba hondo.

No sentí la presencia de Jasper hasta que me cogió las manos y me miró arrodillado frente a mí. Intenté reprimir el saltó por el susto, pero no lo hice bien.

- ¿Que va mal? – preguntó triste.

- Oh, por favor, no te pongas triste – dije acunándole la cara entre mis manos – Solo es una tontería, ya sabes que a veces me dan bajones. No me hagas caso.

Deposité un suave beso en sus labios y lo abracé enterrando mi cara en su cuello.

- Solo quédate un momento aquí con migo – supliqué en su oido.

- Siempre…

"El tiempo es muy lento para los que esperan... muy rápido para los que tienen miedo... muy largo para los que se lamentan... muy corto para los que festejan. Pero... para los que aman... el tiempo es eternidad."

William Shakespeare


viєws??

Anda... dejadme un review... cinco sengunditos... porfa...