Capitulo 20 "huyendo de Alice"

La semana se estaba pasando extremadamente rápido, Bella estaba muy nerviosa con respecto a la fiesta de graduación y la loca de mi hermana no ayudaba en mucho, la traía de un lado a otro diciendo: "vestidos, graduación, preparativos, hermosos, tiempo, zapatillas, maquillaje". En fin eran tantas cosas que lo único que hacíamos era no interponernos en su camino, claro si querías pasar un día entero en el centro comercial entrando y saliendo de las tiendas, entonces podías ir a buscarla y ofrecerte a ayudarla, realmente compadecíamos a Bella y aunque no me gustaba estar en las garras de mi hermana por ella lo haría. El sonido de la puerta me saco de mis cavilaciones, ahí es cuando vi a un hermoso ángel cruzar la puerta, si era ella, aquel ángel hermoso que decidió entrar en mi vida hace poco mas de 7 meses, me estaba dando la espalda así es que decidí acercarme y saber que era lo que se le ofrecía

-Bella – después de eso solo escuche un grito y sentí unos golpes débiles en mi pecho, la había espantado, tanto fue el susto que empezó a derramar lagrimas, no me gustaba verla así – tranquila pequeña, soy yo, Edward

-eres un tonto, me espantaste – después de eso me abrazo muy fuerte, si después de cada susto iba a abrazarme de esta manera, tendría por seguro que lo haría muy seguido

-perdón, no era mi intención, es solo que te vi entrar a mi recamara y me sorprendió que te quedaras de espaldas y ni siquiera me voltearas a ver – le ayude a secar las pequeñas lagrimas que había derramado

-perdón, es solo que trataba de huir de Alice – no pude evitar soltar una pequeña carcajada, que lo único que logro fue ganarme una mirada envenenada – si búrlate, como tú no eres el que sufre la tortura de las compras, además de que no eres su maniquí por eso te causa gracia verdad? Ya te quiero ver en mi lugar haber si es cierto que te sigues riendo – su cara era tan graciosa, pero tenía razón, entendía lo que era estar en su lugar

-perdón mi niña, es solo que no pude evitarlo, pero dime, ahora que quiere hacer la duende como para que estés huyendo de ella? – al hacerle la pregunta en su rostro apareció inmediatamente un gesto de miedo, lo cual me indicaba que realmente no era nada nuevo lo que la duende trataba de hacerle

- quiere llevarme a pruebas de maquillaje, sabes qué es eso, quiere meterme a no sé cuantos salones en manos de no se quienes solo para saber quien me conviene para que me maquille el día de la graduación. Sera muy tu hermana pero realmente está loca – me daba mucha risa su gesticulación, pero sabía que si me comenzaba a reír, lo único que lograría era hacerla enfurecer aun mas, y lo que seguiría era verla salir del cuarto echando chispas

-que te parece si nos vamos de la casa a pasear y así nos olvidamos de mi hermana y su histeria por un día

-estas seguro de poder enfrentar la rabia de tu hermana? – por ella estaba dispuesto a enfrentarme ante el mundo entero

-claro, aunque sería mejor dejar los teléfonos, mejor prevenirnos y no lamentarlo

Ella solo asintió y dejamos los teléfonos en mi cama, tal vez era algo tonto pero con Alice en busca nuestra era mejor ser prevenidos, aunque en ocasiones para ella no había imposibles

Salimos del cuarto de la manera más silenciosa posible, era demasiado difícil hacerlo sabiendo que los Cullen teníamos el don de escuchar perfectamente, salimos poco a poco de mi habitación, era extraño ver como dos personas huían de un pequeño duende, pero mi hermana era de temerse, sujete la mano de Bella y nos aferramos a nuestro agarre, al pasar por la habitación de mi hermana escuchábamos sus gritos dando indicaciones por teléfono, si que era de temer. Me sorprendió el estremecimiento de mi ángel, realmente era de temerse mi hermana pero no creí que fuera para tanto.

Salimos casi corriendo de la casa, afortunadamente mi carro estaba fuera del garaje, agradecía a mi flojera el no haber tenido ganas de meterlo en su lugar.

Cuando estaba arrancando el coche vimos a una enfurecida Alice salir de la casa, bella inmediatamente se encogió en su asiento y lo único que pude hacer fue acelerar, ahora lo único que esperaba es que no nos alcanzara, sabiendo que era capaz de eso y más.

-a donde vamos? – veía a bella ver cada 5 segundos voltear asia atrás para ver si no nos seguían

-tranquila, conozco el lugar perfecto y sé que no nos encontrara- maneje en dirección a aquel parque que había encontrado hace no más de 2 semanas, fue en una de mis tantas escapadas de mi realidad, era magnifico se respiraba un aire de tranquilidad perfecta, sabía que ese lugar nos caería como anillo al dedo a ambos. El día que lo encontré me propuse traerla aquí, en uno de mis tantos desplantes había decidido que aquí le propondría que fuera mi novia, pero desistí cuando decidí que se lo diría el día de su graduación.

Vi que bella comenzaba a tranquilizarse en el momento que comenzábamos a Salí de la ciudad, encendió el radio buscando una estación donde hubiera música que nos gustara, eso siempre lo hacía, por lo menos conmigo así era, odiaba imponerme música que según ella no era de mi agrado. Se detuvo en una canción que hace poco la había escuchado, no sé porque pero al momento de ponerle atención a la letra en mi mente habían llegado todos los momentos vivido a lado de esta hermosa mujer, porque así era, estar con ella era lo mejor que la vida me pudo dar

-te importa si le dejo a esa canción – pegue un pequeño brinco al notarme perdido en mis pensamientos

-no, claro que no importa pequeña, de hecho iba a pedirte que le dejaras – ella solo sonrió y subió el volumen inundando el espacio con la melodía y su voz en un tono ligero en el que creía que no la escuchaba, pero era mentira, el día que la descubrí cantando me quede impactado por su maravillosa voz

Estar contigo

es como tocar el cielo con las manos

como el primer día en verano

como en un cuento

estar contigo...

Estar contigo

desvelando uno por uno tus secretos

descubriendo todo lo que llevas dentro

lo dejo todo

por un momento

estar contigo

Yo siento que tu compañía

es el mejor regalo que me de dio la vida

la fuerza que me empuja a seguir adelante

de todo lo que tengo

es lo mas importante

Estar contigo

es como un sueño

del que no quiero despertar

cierro los ojos y no estas

Vivir contigo es mi deseo

es todo lo que quiero hacer

y a tu lado puedo ser

solo yo mismo (solo yo misma)

solo yo mismo (solo yo mismo)

Estar contigo

es que cada día sea diferente

siempre hay algo que consigue sorprenderme

es como un juego que me divierte

estar contigo

Siento que tu compañía

es el mejor regalo que me dio la vida

la fuerza que me empuja a seguir adelante

de todo lo que tengo

es todo lo que es importante

Estar contigo

es como un sueño

del que no quiero despertar

cierro los ojos y no estas

Vivir contigo es mi deseo

es todo lo que quiero hacer

y a tu lado puedo ser

solo yo mismo (solo yo misma)

solo yo mismo (solo yo mismo)...

Para siempre niña para siempre estar contigo

Estar contigo (estar contigo)

es como un sueño (es como un sueño)

del que no quiero despertar

cierro los ojos y no estas

Vivir contigo es mi deseo (es mi deseo)

es todo lo que quiero hacer (que quiero hacer)

y a tu lado puedo ser

solo yo mismo (solo yo misma)

solo yo mismo (solo yo mismo)

la canción describía nuestra relación, era extraño y nuevo para mí comparar mi vida con una canción, soy amante de la música pero siempre decía que las canciones eran experiencias de aquellos que las habían escrito, no me inmutaba por buscar el significado de cada expresión de la canción, pero como en todo ella había venido a darle un gran giro a mi vida, un giro que ni yo mismo me esperaba, en el transcurso de la canción la vi muy pensativa, como perdida en recuerdos que le provocaban escuchar la canción, metería si dijera que no me importaba su actitud, era extraño verla de esta manera, raramente se perdía en sus pensamientos cantando, siempre hacia gesticulaciones, que me causaban gracias, pero con esta fue totalmente distinto, era como si en su interior estuviera gritando el nombre de alguien, lo único que esperaba era que ese fuera el mío.

-en que piensas – su pregunta me hizo salir de mis pensamientos, realmente lo agradecía, no sabía hasta que punto era capaz de llegar mi cabeza

-perdón, es solo que me gusta esa canción, hace poco la escuche y fue algo extraño, me sentí tan bien al escucharla – una sonrisa triste apareció en su rostro, no entendía el porqué, estaba a punto de preguntarlo cuando su voz se adelanto

-lo sé, a mi me paso algo similar – después de eso no menciono nada más, me sorprendió su actitud, solo esperaba que no fuera nada malo

Bella Pov

Realmente me espantaba la actitud de Alice, sabía que graduarse era un hecho importante pero jamás me imagine que fuera para tanto, agradecí internamente a Edward por arriesgarse solo para salvarme de la tortura de un día a manos de Ali.

En el trayecto sucedió algo muy extraño, fue como entrar una dimensión extraña, iba buscando una estación donde poner la radio, no encontraba nada interesante, por lo menos no algo que nos gustara a ambos, odiaba cuando me decía que pusiera lo que yo quisiera, es que no entendía que era un momento de ambos, aunque yo disfrutaba hasta el silencio más profundo a su lado, no me gustaba imponer nada, al ir cambiando de estaciones me encontré con una canción que hace poco había escuchado, era extraño lo que me hacía sentir, era como si mi vida estuviera pasando por ello e inmediatamente se identificara con ella, no sé el porqué pero al escucharla apareció inmediatamente su rostro, habían pasado todos y cada uno de los momento vividos con él, era como un recuento de este tiempo juntos, no lo podía negar mas, el me gustaba y lo quería de una manera inexplicable, e de aceptar que no era como a un hermano, eso claro estaba, sentía ese cariño por Emmett y no se parecía en lo mas mínimo a lo que sentía por Edward, un cariño de amigos, tampoco era, sentía eso por Jasper y al igual que lo que sentía por Emmett no se parecía en lo más mínimo, lo que sentía por él era único, era como si mi vida dependiera de ello, me sentía atada a él, como si su presencia fuera más que suficiente para seguir existiendo, en un principio me reprendía a mi misma por pensar en la manera en que lo quería, pero llego el momento en el que no podía continuar ocultándolo, claro estaba no lo iba a gritar a los cuatro vientos diciendo que quería a Edward de una manera única y especial. Iba cantando muy bajo solo para mí, temía que me escuchara cantar. Me sorprendió mucho ver los gestos que hacia al escucharla, era como si el sintiera lo mismo con esa canción, como si una experiencia en su vida reviviera al escucharla, temí al momento de pensar que esa canción le hiciera pensar en alguien, alguien de la cual estuviera enamorado, sé que es algo que no tendría que importarme, no sabiendo que eso lo haría feliz y aunque eso me destruyera el alma tenía que aceptarlo, yo no había hecho nada para demostrarle lo que sentía así es que no tenia porque interponerme ante ello.

Cuando termino la canción nadie comento ni dijo nada, cada quien iba perdido en sus pensamientos, tenía miedo de que tal vez los de él estuvieran dedicados a alguien que no fuera yo, pero si le hacía feliz, lo sabría acepta. No pude más y le pregunte

-en que piensas – vi como su mirada regresaba de aquel lugar en el que se había perdido

-perdón, es solo que me gusta esa canción, hace poco la escuche y fue algo extraño, me sentí tan bien al escucharla – no pude evitar sonreír de manera triste, algo dentro de mi me decía que había alguien para él, gire mi rostro ante el paisaje del exterior, se veía hermosísimo, pero no podía evitar imaginármelo con alguien más, tenía que aceptarlo, solo esperaba que esa persona sintiera lo mismo por él, realmente se lo merecía

- lo sé, a mi me paso algo similar – lo dije mas para mí que para él, dude el que lo haya escuchado, espero que no haya sido así, no estaba dispuesta a resolver las dudas que su mente ingeniara

El resto del trayecto nadie dijo nada mas, era un silencio de esos que solo existía entre él y yo, esos en lo que no importaban el tiempo que pasara, nos sentíamos a gusto con la presencia del otro, no intentando llenar estos silencios con palabras que se las llevaría el viento.

Después de un rato me percate de que entrabamos a un pueblito pequeño, se veía poca gente en las calles, aunque en realidad no los culparía, hasta este momento no me había percatado del frio que hacía, nos detuvimos enfrente de una parque era enorme para ser sincera pero se veía realmente tentador entrar a él.

Hemos llegado espero que te guste, aunque lamento mucho el frio que está haciendo, no me imagine que estaría así – logre callarlo antes de que continuara diciendo tonterías, coloque mis dedos en sus labios, y yo pude evitar el impulso que me hizo recorrer cada parte de sus labios

-shh, shh, shh, tranquilo, no importa, realmente me gusta, quiero bajar – me extendió su chamarra, lo vi con ojos asesinos, odiaba que hiciera eso, si sé que es egoísta porque si estuviera en su lugar yo lo aria, pero no era el caso

-ni me veas así, ponte ese abrigo o te doy este que traigo puesto, tu decide – no sé en qué momento se había puesto su abrigo, realmente necesitaba poner más atención a las cosas

-está bien, pero ya vamos a bajar, no sabemos cuánto tiempo nos podamos ocultar de tu hermana – el soltó una leve carcajada, aunque sabía que tenía razón, lo mejor era bromear sobre el momento.

Al bajar del coche el aire nos golpeo en la cara, se sentía exquisito sentirlo pasar por nuestros rostros, Edward sujeto mi mano y me dirigió a una banca que estaba cerca, yo solo me negué

-podemos recorrerlo – el solo asintió y comenzamos con nuestro recorrido, extrañaba hacer esto pero, desde el incidente con De.., con ese tipo, no me atreví a hacerlo nuevamente. Me encantaba ver y apreciar las actividades mas mínimas de la gente, aunque prefería ver a los niños, era maravilloso ver sus sonrisa, ver sus miradas dedicadas a sus padres, como me hubiera gustado poder tener a alguien que me dedicara esa mirada que con solo verla te decía el profundo amor que te procesaba, si me hubiera gustado, es algo que decidí hace mucho tiempo, no estaba dispuesta a traer a nadie al mundo, esperaba no cambiar de opinión, mis motivos se que eran egoístas de mi parte pero no estaba dispuesta a traer a alguien al no estar consciente de cuánto tiempo podría estar con él. La vida da giros incontrolables, hoy estamos aquí, mañana quien sabe, el deseo de adolescente era tener mi propia familia, ver a mis hijos crecer, esperar a mi esposo a comer y sentarnos juntos como familia hablando del día que paso, pero tenía miedo, si era una cobarde, pero no estaba dispuesta a pasar por una muerte mas, y mucho menos estaba dispuesta a dejar sufriendo a alguien por mí.

-en que piensas – nuevamente no me percate del momento en el que nos habíamos detenido

-nada de gran importancia – en su rostro se marco la duda y sabia que no descansaría hasta que le dijera que, así es que antes de que me preguntara algo que no sabría que responder le diría parte de mi pensamiento – es solo que extrañaba esto, el caminar por el parque y esto, disfrutar de los pequeños detalles de la vida

- lo sé, yo también los extrañaba, por eso cuando encontré el lugar, decidí revivir esos momentos

Continuamos caminando por el parque, realmente era maravilloso, trataría de hacerlo más seguido

-te apetece un café – yo solo asentí y nos acercamos a un señor con un puesto que estaba instalado en una parte del parque

- que se les ofrece – nos regalo una mirada cálida, brindándonos confianza al instante

-me da un capuchino, tu quieres un malvachino verdad – sonreí indicándole que si, sabia mis gustos y un malvachino era de lo mejor que me podía ofrecer.

Esperamos a que nuestras bebidas fueran preparadas, cuando no las entrego nos regalo una sonriso y nos dijo algo que nos desconcertó a ambos – disfruten su café y del lugar, permítanme decirles que hacen una pareja maravillosa – al instante nos miramos Edward y yo regalándonos una sonrisa sin desengañar al señor, es que acaso quería que esto fuera real.

Se estaba dirigiendo a una banca cercana pero yo tenía otros planes

-que pasa, acaso ya te quieres ir – yo solo negué

-solo sígueme – el asintió manteniendo presente la duda, su sonrisa se incremento al ver que me dirigía a un césped en el que podíamos acostarnos y ver el cielo

-con que aquí querías venir – una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios, de esas que lograban sacarme suspiros

-si, me gusto muchísimo en el momento en el que pasamos, y pues se me hizo reconfortante venir a acostarnos aquí, claro si lo prefieres nos podemos ir a la banca

-no seas tontita, ven vamos – me jalo de la mano y nos sentamos en el césped, comenzamos a hablar de tonterías que a su momento giraban y cada instante se hacía más reconfortante la plática, al terminar nuestro café, nos recostamos uno al lado del otro. Era maravilloso estar a su lado, realmente adoraba cada momento junto a este maravilloso hombre, no sé en qué momento habíamos cambiado de posiciones solo estuve consiente cuando él me abrazaba y yo recargaba mi cabeza en su pecho, me gustaba estar de esta manera, y aunque nuestra relación no era lo que me gustaría que fuera, apreciaba cada instante de su cercanía.

De un momento a otro cerré mis ojos perdiéndome en mis pensamientos, su aroma me mandaba a un mundo que no sabía si existía pero me gustaba estar en el, comencé a escuchar voces lo que me hizo abrir los ojos

-hola, perdón que la despierte, no era mi intención – su sonrisa demostraba su gran inocencia y aunque su manera de hablar demostraba su madures no podía evitar los estragos de su edad. Enfrente de nosotros estaba un niño como de unos 8 años con un gran ramo de rosas en sus manos y una cálida sonrisa en su rostro

-no te preocupes … , perdón cuál es tu nombre

-me llamo evan y usted se llama

-bella, mucho gusto, el es Edward, ahora dime, en que te podemos ayudar – sus mejillas se tiñeron de rojo, se veía muy tierno, era como si estuviéramos viendo una parte de mi en el, me recordaba mucho a mi infancia, aunque sus ojos eran verdes y muy expresivos, era como un pequeño ángel

-bueno en si le decía a su novio si no quería comprar algunas flores para usted – nuevamente lo decían, cuanto me gustaría que eso fuera verdad

-yo le decía que si, en ese momento despertaste – no sé porque no lo aclarábamos, no me molestaba en lo mas mínimo, pero tampoco quería crearme falsas esperanzas

-cuantas quiere? – su pregunta me saco de mis pensamientos

-todas, dámelas todas – al niño inmediatamente se le iluminaron sus ojitos, era como si le acabaran de dar un juguete, aparecieron en ellos un brillo que estaba segura no aparecía en años

-está hablando en serio – seguía sorprendido al igual que yo, no sé porque Edward lo hacia

-claro que hablo en serio, haber toma – lo vi sacar unos billetes de su cartera, sabía que era más de lo que esas flores costaban, seguía sin comprender

-gracias, pero esto es más de lo que valen- su inocencia asia que se negara a recibirlo

-lo sé, pero tómalo, el resto es para ti – una lagrima se deslizo por su mejilla haciendo que ambos inmediatamente nos acercáramos a el

-que pasa, dije algo malo – Edward realmente se veía preocupado por la acción del pequeño

- no llores, dime que pasa – me dolía verlo así, aunque era un desconocido las lagrimas de un niño me mataban

-es que, no sé como pagárselos – continuaba llorando y no sabíamos que hacer, Edward se levanto y fue por algo a un puesto que estaba cerca, yo sostuve entre mis manos a ese niño y lo abrace, esperando que ese abrazo pudiera reconfortarlo

-toma – Edward le extendió un chocolate – no hay nada mejor que un chocolate para alegrarnos el día

-pero yo no estoy triste, estoy muy feliz, lloro de felicidad- con cada palabra que nos decía nos desconcertaba mas y mas

-pero por qué lloras, no entiendo

-sabe desde ayer he tratado de vender esas flores, pero no había podido vender una sola, estaba desesperado y triste porque mi hermanita está muy enferma y mi mamá está muy triste porque no tiene mucho dinero para los medicamentos, no tengo papá y mamá no puede sola con esto, hoy Salí desde temprano de casa a tratar de vender la flores, pero obtengo el mismo resultado, y ustedes estaba a punto de rendirme, pero mi dios me los ha mandado y no saben lo agradecido que estoy – lagrimas seguían saliendo de sus ojos, pero me percate que tanto Edward como yo estábamos igual, me dolía saber que este pequeño tubo que madurar a muy temprana edad, me dolía saber que en vez de estar en casa jugando, estaba aquí ofreciendo rosas para poder ayudar a su madre, esto me destrozaba el alma.

-como se llama tu hermanita – no pude evitar preguntárselo, tenía que saber el nombre de la niña que tenia a dos seres realmente valiosos

-estrella –Edward se levanto y lo tomo en brazos

-mira campeón lleva esto a casa y dale esto a tu mamá, dile que me llame, yo soy doctor y puedo ayudar a tu hermanita, dile que no se preocupe por nada, no les voy a cobrar por nada, ni siquiera por medicamentos, entendido – su sonrisa se amplió aun mas al escuchar eso, no tenía dudas, Edward era un maravilloso hombre

-gracias, muchas gracias, no sé como pagárselos – se bajo de los brazos de Edward y le entrego las flores, se giro y antes de marcharse dijo – espero que nunca se separes, los dos juntos hacen una sola persona, una persona maravillosa – después de eso solo vimos correr, nos dejo sin palabras, era la segunda persona en el día que nos insinuaba algo, en mi interior gritaba por que así fuera, ahora solo se lo dejaría al tiempo.

El camino de regreso fue en silencio, sabía lo que nos esperaba con la enana, pero ya no me importaba, había disfrutado ampliamente el haber estado junto a este magnífico hombre.


hola mis niñas, perdon por la tardansa y estoy conciente de que muchas quisieran asecinarme, pero la verdad es que no pretendo darle excusas, se que por mas verdaderas que sean muchas de ustedes no me creeran, asi es que solo espero poder continuar con su apoyo

hice un poco largo el capitulo esperando poder recompenzar parte de su espera

quiero compartir una experiencia magnifica que me paso en mi viaje que les comente

tube la fortuna de conocer a una mujer maravillosa, una mujer que cuento con la fortuna de decir que se a convertido en mi mejor amiga aun sin conocerla en persona, en este viaje pude verla y no saben el buen sabor de boca que me dejo, quiero a esta mujer como a una hermana, pero saben que es lo mejor de todo, la conoci por aqui, yo soy fanatica de sus fics, amo como escribe y ps que mejor conocer parte de ella

espero que pueda contar con la misma fortuna de conocerlas como paso con ella, realmente me encantaria ver a las personas que hay detras de todas aquellas que se toman el tiempo de dedicarme un comentario. de mi parte les ofresco mi amistad incondicional

bueno mis niñas, me voy

espero ser merecedora de comentarios