Disclaimer: Nada de esto me pertenece, todo es de la genial mente de S. Meyer.

Summary: Había tres cosas de las cuales estaba completamente segura: Una, soy la persona con menos suerte del instituto. Dos, estoy enamorada de Edward Cullen. Tres, él me ve como su mejor amiga… (UA. TODOS HUMANOS).

Nota de la autora: las palabras que aparecen con asterisco, esta su explicación al final del capítulo.

Capítulo 20: Primeras y últimas.

El estadio era un hervidero de gente, los gritos y la emoción a mi alrededor era algo verdaderamente asombroso, había estado antes en partidos de final pero creo que nunca había estado presente la efervescencia de aquella noche, y es que no era cualquier partido, si nuestra preparatoria ganaba, se adjudicaba por tercer año consecutivo el campeonato interestatal de secundarias, y el partido lo jugábamos como locales.

Alice saltaba en su asiento blandiendo un enorme cartel, aún no entendía cómo se las arreglaba para sostener algo que parecía medir y pesar más que ella, a mi otro lado Rose observaba atenta a la aparición de los chicos en la cancha, en ese instante sólo las porristas se encontraban frente a nuestra tribuna, animando al público, por mucho que Rose nos obligara a odiar a todas las porristas –sin darnos la real razón para aquello- debía reconocer que eran buenas, de sólo verlas me daba vértigo con esas volteretas y saltos en el aire.

- ¡Imprégnate del espíritu del equipo Bella! – chilló Alice mientras sin que me diese cuenta sus pequeños dedos habían rozado mis mejillas con lo que parecía ser pintura azul rey.

- ¡Hey!- mis dedos automáticamente iban a tocar mi rostro cuando las pequeñas manos de Alice me dieron un suave-pero severo- golpe que me hizo detener.

- No te la toques, boba, esta fresca.

Sonreí al ver como Alice tenía también las mejillas con dos líneas azules.

- A mi no me quieras convertir en un mal intento de indígena norteña.- terció Rosalie mientras se alejaba de Alice, quien sólo la miró con cara de pocos amigos antes de volver a blandir el enorme cartel.

Fue entonces cuando el clamor ensordecedor de la multitud me hizo prestar atención a la cancha, el equipo estaba saliendo al campo y todos parecían perder sus gargantas gritando, mis ojos buscaron inmediatamente a Edward, Jasper lideraba la marcha del equipo, Alice lanzó un agudo chillido mientras hacía que la persona junto a ella sostuviera el letrero para ella levantarse sobre la silla y blandir las manos, parecía imposible pero fui testigo de cómo Jasper miraba en nuestra dirección conectando inmediatamente con Alice, ese tipo de entendimiento que tenían mis dos amigos era realmente impresionante.

- ¡Patéales el trasero, Emmett!- bramó Rosalie haciendo que la mirase sorprendida.- ¡Demuéstrales cómo te ganaste la maldita beca!

¿En qué minuto mis amigas se habían transformado en acérrimas hinchas del equipo de fútbol americano? Juro que jamás las había visto así, parecía que... Oh, Dios…Mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando lo vi… su cabello de inigualable color que parecía brillar bajo las luces de los focos, Edward portaba el casco en su mano, le vi mirar hacia las graderías buscándome, Jasper se situó a su lado y apunto en nuestra dirección, sonreí.

- ¡Salúdalo, no seas boba!- Alice tomó mi brazo y lo alzó al cielo mientras yo sonreía algo avergonzada, así parecía que me obligaban a saludar a mi perfecto novio cuando la realidad era todo lo contrario, mi parálisis era por lo jodidamente guapo y perfecto que lucía, le vi reírse y por segundos deseé estar a su lado para escucharlo reír.

Agité la mano –esta vez por mi cuenta- y le vi imitar mi gesto. Alice apretó mi mano de puro nerviosismo, y la entendía, ella era la novia del mariscal de campo, del capitán del equipo, en sus hombros estaba gran parte de la responsabilidad.

A los pocos minutos el equipo contrincante salió a la cancha y el otro lado de las galerías estalló en júbilos, me removí nerviosa en mi asiento, de pronto yo también me sentía demasiado involucrada en el partido al igual que mis amigas, tal vez toda la efervescencia se debía que además de muchas otras cosas ese era nuestra última oportunidad de ir a un partido estando en el instituto, lo cual lo hacía emocionante y a la vez un poco nostálgico.

En ese instante la banda se unió al show de las porristas, por lo que luego todos en el público nos vimos inundados de los ritmos dictados por el enorme bombo y los gritos de las porristas, Alice parecía que tenía un exceso severo de cafeína por la manera en que saltaba, gritaba y apretaba mi mano casi triturando mis dedos. Alcé mi vista al frente y vi como todos ya portaban sus cascos, no pude evitar ponerme ansiosa.

Vimos a Jasper adelantarse hacia la mitad de la cancha, lo mismo que otro miembro del equipo contrario, las galerías parecieron silenciarse al momento de ver enfrentados a los dos capitanes, Alice tenía los ojos clavados en su novio y lo cierto es que yo también, vimos cómo se lanzaba la moneda al aire para definir todo, Jasper pareció hablar con el referee*, este señaló al equipo local y entendimos entonces que nosotros comenzábamos la ofensiva, eso me puso más nerviosa aún, luego de Jasper que era el quarterback*, se podría decir que en Edward recaía el mayor peso, era el wide receiver* por lo que su coordinación con Jasper debía ser total.

Vimos a los equipos tomar posiciones…

Y el partido dio inicio…

Decir que no sufrí fue quedarse corto, sobre todo al ver como dos inmensos gorilas se lanzaban sobre Edward y parecían no querer salir de él, me puse pálida de puro susto, la pequeña mano de Alice tomó la mía, me giré a observarla y me percaté que sonreía.

- Tranquila, Bella… eso pasa todo el tiempo…

Lo sabía, pero eso no significaba que estaba feliz por ver como unos idiotas pretendían convertir a mi novio en una estampilla.

- ¡Touchdown*, maldita sea TOUCHDOWN!- Rose parecía perder cualquier vergüenza al gritar como desaforada la anotación de nuestro equipo, nuestra galería pareció remecerse mientras Alice me obligaba a hacer un extraño baile de la victoria que me tenía claramente avergonzada.

El primer cuarto del juego terminó con un 7-0 arriba nuestro equipo lo cual por cierto nos tenía a todos saltando como locos, incluyéndome, que ya en ese punto me había rendido a contagiarme de la efervescencia de mi alrededor. El segundo cuarto fue más duro y Alice parecía querer cortar cabezas cuando Jasper sufrió en carne propia un horrendo tackle, despiste de los cinco Offensive Tackle*, por lo que Rosalie parecía que al que ella quería asesinar era a Emmett.

- ¡Concéntrate, maldita sea!

Estoy segura que ese grito se escuchó en toda la cancha, Rosalie parecía realmente enfadada con su novio, cuando se percató que la miraba con los ojos como plato pareció darse cuenta de la situación y se encogió de hombros de manera despreocupada.

- Emmett es un excelente jugador, se que puede hacerlo mucho mejor que lo que lo esta haciendo ahora…- explicó.

El segundo cuarto de juego terminó con un 19- 12 lo cual era una posición complicada, quedaban dos cuartos aún.

- ¡Eh! ¡Aquí! ¡Queremos hot dogs!

Fue el turno de mirar a Alice con los ojos como platos, tanto Rose como yo la observábamos con clara impresión. ¿Alice… la perfecta-sana-preocupada-por-estar-en-forma-y-no-comer-porquerías estaba pidiendo un hot dog del señor del estadio?

- Bueno… los nervios me han dado hambre…- se excusó sola al ver que tanto Rose como no le quitábamos la vista de encima.

- Esto tengo que fotografiarlo…- comentó Rose mientras sacaba la cámara y comenzaba a sacar fotografías a Alice con el hot dog en la mano.

- ¡Rose!- chilló mi pequeña amiga por lo que me reí.

- Oh, vamos, este momento es para la posteridad- replicó Rose con una sonrisa.- anda, Bella…únete.

De mala gana- con lo poco que me gustan las fotos- me uní a las fotos, aunque luego Rose le pasó la cámara a una chica que se encontraba a su lado para que nos fotografiase a las tres, no pude evitar morir de risa ante algunas de las poses y situaciones en las que fuimos fotografiadas, como cuando Alice simuló estar comer de tres hot dogs al mismo tiempo, o Rosalie salía mascando el suyo de manera muy… ok… eso fue vergonzoso, jamás me hubiese atrevido a hacerlo, y menos en una galería llena de gente de la escuela mirándola y escuchándola gemir de… placer, pero parecía que mi rubia amiga mandaba al carajo a todos y pretendía hacer lo que quisiera en sus últimos días de escuela… por cierto, no había pasado desapercibido para nosotros las constantes desapariciones a media mañana que tenía con Emmett en esa última semana, para luego aparecer todos abochornados…

El partido siguió en juego y en cada jugada me ponía más y más nerviosa, era la final, no era cualquier partido, sonreí al ver a Jacob corriendo como un loco por el campo, su figura se distinguía fácilmente, él y Emmett eran de los más corpulentos del equipo, por otro lado Edward me impresionaba con su rapidez al correr, realmente creo que nunca lo había visto correr como lo estaba haciendo esa noche.

- ¡Vamos, Jasper! – gritó Alice a todo pulmón con su voz extremadamente aguda.

El último cuarto y nuestro equipo tenía una diferencia de 12 puntos con el equipo rival, lo cual no era mucho, dos touchdowns y esa diferencia se reducía a un empate, lo cual no convenía para nada.

El último cuarto de juego fue el más estresante, creo que terminé con la mitad de pelo menos de pura histeria, no fue hasta que el referee dio por finalizado el encuentro dándonos por ganadores que me permití aflojar mis manos del fuerte agarre y unirme a la celebración en general.

- ¡Ganamos, ganamos! ¡GANAMOS!- Alice chillaba abrazándonos y gritando en nuestros oídos.- ¡Jasper! ¡Jasper! ¡Jasper!- gritaba como loca y yo no sabía si reírme o unirme a sus gritos desaforados.

De pronto me di cuenta que eran varios los que gritaban el nombre de mi amigo, y entonces lo supe, Jasper llevaba por tercera vez consecutiva a nuestro equipo a ser campeón, coronándose históricamente como el mejor Quarterback que había pisado la escuela en todos esos años. Sonreí y vi como Rosalie apuntaba su cámara hacia la cancha sacando fotografías, de pronto toda la galería parecía unirse en coro nombrando a Jasper quien era alzado sobre los hombros de los otros miembros del equipo, la risa de Emmett era perfectamente oída por todos y Edward no se quedaba atrás, parecía que tenían una broma en particular, vi el rostro de Jacob quien distinguía con su enorme y perfecta sonrisa desde lejos.

- ¡Tengo que bajar a verlo!- chillaba Alice.

- ¡Espera que les entreguen la copa de campeones, Al!- espetó Rose entre risas mientras miraba orgullosa hacia el frente, y no era para menos, Emmett había jugado un partidazo finalmente.

La ceremonia fue por completo emotiva, parecía que la galería iba a caerse por todo el estruendo que metíamos todos, los miembros del equipo no paraban de reír entre ellos y darse abrazos de pura felicidad, en todo ese tiempo no quité mis ojos de Edward que parecía más guapo que nunca. Sólo cuando terminó la ceremonia pudimos bajar a la cancha, Alice prácticamente voló y a los pocos segundos estaba colgada como un koala a su bambú con Jasper, lo cual por cierto se llevó varias risas y otra tanda de fotos por parte de Rosalie. Necesito fotos de todos nuestros últimos días.

Sonreí cuando vi a Edward separarse de algunos miembros del equipo e ir a mi encuentro, su sonrisa torcida inmediatamente causó estragos en mi ritmo cardíaco.

- ¿Qué tal te ha parecido, preciosa?- preguntó mientras tomaba mi cintura delicadamente y acercaba su rostro al mío.

No me resistí a besarlo en aquel mismo instante, y es que su apariencia era francamente… deliciosa… sus mejillas algo rojas por la agitación del juego, su cabello completamente mojado ya que Emmett había tenido la genial idea de usar el bidón de agua para mojar a todos, sus ojos verdes más brillantes que nunca y ese traje…

Ok, debía poner pausa a mis pensamientos antes que mis revoltosas hormonas me hicieran hacer cosas… inmorales…

- Que sexy verte tan abanderada por nuestro equipo…- comentó mientras sus dedos rozaban lo que supuse eran las líneas de pintura azul sobre mi rostro, me abochorné un poco, tanto por su comentario como por el suave toque de su mano.

- Han jugado genial…- comenté mientras lo abrazaba, le sentí besar mi cabeza.

- Jasper lo ha hecho perfecto.- dijo él.

- Todos lo han hecho…- me separé un poco para mirarlo y sonreírle- Tú has estado fantástico…

- ¿Eso crees?

Volvió a acercarse a mi y me obligué a no perder la compostura. Por favor un poco de dignidad a la chica castaña de la chaqueta azul. Sí, mi mente solía hacer comentarios extra en momentos como esos.

Asentí en silencio.

- ¿Has escuchado los gritos de Alice y Rose?- pregunté e inmediatamente Edward soltó una carcajada fresca y espontánea mientras buscaba con la vista a las aludidas.- Dime… ¿alguien las podría no haber escuchado? Especialmente Rosalie… a veces me da un poco de miedo.- comentó en son de broma, me reí con él asintiendo.

- Pobre Emmett.- bromeé.

En ese entonces fue cuando divisé a Jacob a unos metros, charlaba con un hombre mayor y por los gestos de su rostro parecía estar un poco en shock. Me separé de Edward y apenas siguió mi mirada asintió mientras se iba junto a Jasper quien era rodeado por una multitud de estudiantes que pasaban a felicitarlo.

A pocos pasos de llegar hasta Jake el hombre que lo acompañaba se alejó, fue entonces que mi enorme amigo se palpó la cabeza como si estuviese realmente en shock, aunque su pose cambió apenas me vio cerca, su sonrisa socarrona se posó en su rostro.

- ¿Vienes a pedirme un autógrafo, Swan?- preguntó con voz excesivamente arrogante, aún cuando su enorme sonrisa me decía obviamente que sólo bromeaba.

- ¡Oh, sí! ¡Por favor!- dije mientras le seguía el juego.

Inmediatamente me acerqué a abrazarlo y a felicitarlo por el juego, al parecer todos esos meses castigado habían servido para algo: Jake destacaba notoriamente como los mejores del equipo, no había que ser demasiado experto en el tema para darse cuenta.

- Oh, pues apuesto a que en un par de años valdrá millones ese autógrafo…- comentó Jake siguiendo con la broma de un principio- Me quieren fichar…

Dos segundos de silencio mientras asimilaba sus palabras antes de separarme del abrazo y chillar de emoción.

- ¡Oh, dios mío, Jake! ¡¿Estas de broma?

Su mueca de completa felicidad y asombro me confirmó que mi amigo hablaba en serio.

- El hombre que acabas de ver es uno de los caza talentos de los Seahawks…

Abrí los ojos de la impresión, no podía creerlo, era demasiado irreal, los Seahawks eran el mejor equipo de futbol americano de Seattle.

- ¡Es grandioso!- chillé mientras lo abrazaba nuevamente.

- Aún no les he dicho que si…- comentó entre risas Jake.

- ¿Qué acaso piensas negarte? – pregunté escandalizada- ¡Ni se te ocurra Jacob Black!

En ese instante vi cómo Emmett se acercaba hasta nosotros abrazando a Rosalie.

- ¿Es cierto, Jake?- preguntó Emmett con creciente emoción en la mirada.- Acabo de escuchar al entrenador hablar con un caza talento de los Seahawks… te nombraban…

- ¡Lo quieren en el equipo!- chillé de emoción- ¡Y apenas es un crío!

- ¿Para el puesto de mascota?- preguntó Rose mientras sonreía de manera odiosa, tanto Emmett como yo rodamos los ojos, esos dos no se cansaban de picarse con comentarios del tipo, Rosalie tratándolo casi siempre de "animal" y él burlándose de todas las maneras posibles por ser rubia.

Jake la miró de la misma forma.

- ¿Estas interesada en ello, Rosalie? Si quieres puedo recomendarte para ello, te verías perfecta llena de plumas de halcón, aunque probablemente por tu aspecto parezcas más un pollo desnutrido.

Dejamos a esos dos en sus discusiones típicas y nos unimos con Emmett al resto del equipo que aún vitoreaba y comentaba los pormenores del partido entre risas. Aquella noche la celebración continuó con todo el equipo y unos cuántos más en la casa de los Hale, no paré de reír con las bromas de Emmett, el constante intercambio de palabras entre Rose y Jake que cada vez se tornaba más original y por supuesto no daba más de dicha al tener a Edward a mi lado.

- ¿Quieres algo de beber?- preguntó cerca de mi oído, me volteé a verlo, puesto que estaba sentada en su regazo y alcé una ceja.

- ¿Me quieres emborrachar, Cullen?- bromeé.

Su risa cristalina me hizo sonreír.

- ¿Debería?- preguntó en un susurro. Me encogí de hombros haciéndome la interesante.- No lo creo…- se respondió luego de unos segundos- cuando te hago el amor me gusta que seas conciente de todo…

Me sonrojé hasta la punta de los cabellos, y para mi desgracia Emmett tuvo una vista preferencial del color de mi rostro.

- ¡Eh! La parejita… las cosas cochinas en otro lado por favor, aquí aún no queremos las cosas cachondas… ¡Son recién las dos de la mañana, joder!

- ¡Par de conejos!- acotó Rosalie sin ningún pudor.

La carcajada de Alice no se hizo esperar y pronto todos parecían reírse a costa de mi y Edward, y lo peor es que me sentía realmente avergonzada, aún cuando Edward sonreía como si nada.

- Eso lo dices, Emmett, porque seguro que te carcome la abstinencia…- comentó Edward filosamente.

No era secreto para el grupo de amigos que los últimos 4 días antes del partido, Rosalie se había negado a tener sexo con él para "no hacerle gastar sus energías". Emmett se largó a reír como condenado.

- La abstinencia se termina esta noche, ¿no, Rose?- preguntó Emmett mientras atraía con su mano la cintura de Rosalie quien no tuvo problemas en asentir con una enorme sonrisa en el rostro.

Se oyeron chiflidos y comentarios picantes mientras mi amiga alzaba una ceja de manera altanera… realmente a veces deseaba ser un poco más como Rose en ese sentido.

Y la celebración se alargó hasta casi las cinco de la mañana, aún cuando Rosalie y Emmett habían desaparecido hacía casi dos horas, Jasper se quedó de anfitrión, o más bien Alice, quien se paseaba entre todos los invitados con su energía habitual.

- ¿Nos vamos?- preguntó Edward.

- Creo que si…

Nos levantamos del sillón en dónde nos encontrábamos y nos despedimos de los que aún quedaban, Alice no pudo aguantarse el comentario de "usa condón" lo cual por cierto fue claramente incómodo, tomando en cuenta que Edward lo había oído completamente, ¿qué mis amigos no podían ser más discretos con ese tipo de cosas?

Al llegar a casa Edward detuvo el auto y me miró.

- Buenas noches…- susurró antes de darme uno de esos besos que me dejaban con unas cuantas neuronas menos… o al menos eso sentía yo con mi cabeza dando vueltas.

- ¿No pasarás?- pregunté en un respiro.

- ¿Y Charlie?

Alcé una ceja a manera incrédula, Charlie jamás había sido un impedimento para Edward. Unos minutos después y ya nos encontrábamos subiendo a mi habitación en completo silencio, cerré la puerta con cerrojo y fue el turno de Edward de mirarme a manera interrogante, reí bajito.

- ¿Qué?- pregunté.

- ¿Qué pretende, señorita Swan?- preguntó mientras se acercaba a mi, sus manos tomaron posesión de mi cintura mientras bajaba su rostro a la altura del mío.

- ¿Yo? Nada…- respondí antes de besarlo.

Suspiré antes de fundirme en otro beso más profundo aún, era inexplicable cómo todo mi interior se remecía sólo con sus besos, y más aún cuando sus dedos palpaban la piel de mi espalda de esa manera tan… sensual.

Me fui echando hacia atrás, atrayendo a Edward hasta mi cama, y ahí fue cuando él se detuvo, un poco inseguro.

- Bella… esta tu padre abajo…- comentó bajito.

Me mordí el labio de manera nerviosa, ¿por qué siempre él tenía que ser el maduro de la relación? Hice un mohín, enfadándome conmigo misma por ser tan… miré a Edward algo avergonzada.

- Sí… lo siento…

- ¡Eh! No lo sientas…- susurró Edward mientras tomaba mi rostro.- Es sólo que… ¿te imaginas que pasaría si Charlie nos encuentra?

No quería ni pensar en esa posibilidad.

- Charlie duerme como una piedra…- aún así no me pude evitar ese comentario, y es que estaba tan extremadamente guapo esa noche, y simplemente yo quería… yo…

Me sonrojé y sentí sus labios posándose sobre los míos, me permití pensar que Edward dejaría de ser tan considerado y maduro por esa noche, sin embargo volvió a separarse cuando las cosas se ponían interesantes.

- Son casi las seis de la mañana…

- ¿Y qué?

- Bella…- Edward sonreía.

- ¿No quieres hacerlo conmigo o qué?

Su risa contenida llegó a mis oídos mientras negaba con la cabeza.

- A veces eres extremadamente cabezotas…- comentó.

- Y tú extremadamente… virginal…- repliqué a falta de otro calificativo que se me ocurriese para él en ese momento.

Vi la manera en que me observó y algo se removió en la mitad de mi abdomen, era una mirada desafiante, retadora, sexy…

- ¿Quieres ver que tan virginal, soy?- preguntó contra mis labios.

Y después de eso no hubo más palabras, o al menos nada más coherente que nuestros nombre susurrados en la semi oscuridad del amanecer hasta un buen rato más...

- Esta es la primera vez que lo hacemos en tu casa…

- Y con mi padre abajo…- comenté.

- Me gustan las primeras veces…- añadió en tono algo burlón mientras sus labios rozaban mi mentón.

Sonreí.

- Y aún nos quedan unas cuantas…

OoOoOoOoOoOoOoO

El tiempo pasó demasiado rápido, y los días se transformaron en semanas y ya había pasado la ceremonia de entrega de diplomas, no podía negar que la emoción del momento me llegó, lloré como una niña junto a Alice y Rose. Por supuesto Jasper sacó la mejor licencia de nuestro grado, además de ser él quien dio el discurso de despedida, Edward también fue galardonado como una de las mejores licencias, Emmett se llevó el premio del área de deportes, se lo daban cada año al estudiante más destacado en ello, por supuesto que no podía ser otro, era sabido por todos que era de los pocos que había logrado la beca deportiva para ingresar en la universidad.

Alice, como era de esperarse también fue premiada por su "abnegado espíritu de amor a la escuela", ¿quién más que Alice? había estado en todos los comités posibles, además de organizar innumerables eventos en la escuela, muchos incluso lamentaban la partida de Alice Brandon, quien ya era reconocida como la relacionadora pública de nuestro instituto. Me sorprendí cuando en el momento de premiar a los alumnos por el área de artes me llamasen al escenario, la verdad es que no lo esperaba, el señor Wright me entregó un diploma y me envolvió en un cariñoso abrazo que por supuesto correspondí, había sido gracias a la enorme ayuda de mi profesor de artes que me encontraba próxima a comenzar mis estudios en la institución de mis sueños.

Rosalie también fue premiada por la academia de teatro, no por nada había estado cuatro largos años en la academia de la escuela, siendo la alumna que más protagónicos había obtenido estando en la escuela.

En resumen la ceremonia no pudo haber sido más perfecta y emotiva, las fotografías, los recuerdos y el llanto estuvieron a la órden del día, y no hubo momento más emocionante que el lanzar mi ribete al aire junto a todo el resto de mis compañeros. Edward me sonreía emocionado mientras tomaba mi mano inundándome de su calidez…

Ese fue nuestro último día como chicos de instituto…

Y ahí me encontraba…

Estaba usando un vestido azul que había salido a comprar con Alice, era un vestido muy bonito, no podía negarlo, sin breteles y con una linda caída que llegaba hasta la rodilla, lo más impresionante de todo es que yo estaba usando unos bonitos y peligrosos tacones y parecía caminar a la perfección, la sonrisa en mi rostro me decía que todo era demasiado perfecto para ser real, pero el cuadro de perfección fue sublime cuando lo vi a él aparecer junto a mi.

- ¿Lista para ser mi compañera de baile?- me preguntó el con su típica sonrisa torcida que sólo lograba arrancarme un suspiro involuntario cada vez que sabía que él no me veía.

Observé sus ojos de color verde, hermosos y únicos, como lo era él completamente.

- No te prometo demasiado, te he dicho que no bailo bien…- respondí yo bajando la mirada algo sonrojada- "Maldito sonrojo"- me maldije interiormente.

Pero en esos momentos me paralicé al sentir sus finos tomando mi barbilla mientras enfocaba el increíble poder de su mirada sobre mi.

- Eres todo lo que podría desear de compañera de baile, Bella…- dijo comenzando a acercar su rostro al mío, repentinamente mi respiración se tornó acelerada y mi mano derecha se asió a mi vestido de puro nerviosismo.

Él iba a besarme…

- Bella…- dijo él nuevamente cuando estábamos a pocos centímetros.

Yo seguía observando sus ojos, perdiéndome en ellos y olvidando todo a mi alrededor.

- Te amo…

No podía creerlo… después de todo mis ensoñaciones se habían tornado completamente reales, ahí estaba yo, en el hall de mi casa, la noche de mi graduación, con el chico que amaba luciendo de la manera más perfecta y sublime que podía imaginar, sosteniendo mi mano y mirándome de una manera que me hacía sentir especial, querida, única…

- He traído esto para ti…- dijo mientras tomaba mi mano derecha y me ponía el ramillete de flores blancas en mi muñeca, que era precisamente igual que el que él lucía en su terno.

- Esta precioso…- dije con emoción, no podía evitar que mis extremidades tiritaran ante los acontecimientos de esa noche, todo era demasiado perfecto, Edward era mi compañero para la fiesta final y acudíamos como novio. ¿Qué mejor?

- Esme me ayudó a escogerlo…- reconoció algo avergonzado.- Sabes que a ella se le dan muy bien estas cosas…

Sonreí.

- Pues agradécele de mi parte tan hermosa elección.

- ¿Están listos ya?

Charlie apareció junto a nosotros sosteniendo una cámara de fotos, lucía claramente incómodo por la situación, y en parte lo entendía, su única hija se graduaba y asistía al baile de graduación con su novio quien por cierto aún no gozaba de toda su simpatía.

-Si…- respondió Edward.

- Bien…- Charlie se removió incómodo, me acerqué a él con una sonrisa.

- Unas fotografías estarían bien, ¿no?

- Claro...- dijo mi novio.

Edward me tomó de la cintura levemente mientras Charlie tomaba fotografías, lo cierto es que nunca había sido muy fanática de aparecer en fotografías, pero esa noche debía hacer una excepción, en realidad todo este último llevaba haciendo excepciones en cuanto a eso, quería los máximos recuerdos de mis últimos días de instituto, de mis últimos días en Seattle…

- Sonríe, Bella…- susurró Edward en mi oído, casi por inercia apareció una sonrisa que Charlie se encargó se enmarcar en varias fotografías.- ¿Qué te parece que te tome algunas con tu padre?- preguntó él mientras Charlie me miraba con una sonrisa algo tímida.

- Por supuesto.- respondí mientras me acercaba a mi padre, quien se sorprendió ante el cariñoso abrazo en el que me fundí con él.- Estas muy guapo así- añadí mientras mi padre se sonrojaba más incomodo aún, me reí por lo increíblemente parecidos que éramos; Charlie asistiría a la cena acompañado de Sue Clearwater y me alegraba por ello, si bien mi padre aún parecía reacio a decirme de qué iba su relación con ella yo estaba tranquila, no había que ser demasiado observadora para saberlo.

Edward nos tomó varias fotografías, y después de unos segundos de incomodidad, Charlie se encontraba tan a gusto como yo sonriendo para cada una de las tomas. Una vez que el ritual de fotografías terminó y de asegurarle a Charlie que me cuidaría esa noche de los potenciales borrachos al volante salimos de casa, Edward sosteniendo mi mano hasta abrirme la puerta de su flamante auto, y es que esa noche no era el volvo si no un lujoso y espectacular Mercedes el que aparcaba fuera de mi casa, nada más y nada menos que la última adquisición de los Cullen.

- Alice y Jasper ya se encuentran allá.- dijo Edward en el camino- antes de venir hablé con ellos…

Asentí en silencio mientras no podía quitar la sonrisa de mi rostro ni de admirar a quien estaba en esos momentos junto a mi, en un semáforo en rojo Edward se volteó hacia mi y me regaló una de esas sonrisas que me quitaban el aliento.

- ¿Te he dicho lo increíblemente hermosa que luces esta noche?

No pude evitar la sonrisilla boba mientras asentía.

- Unas cuantas veces…

- Pues te lo repito… hoy deslumbras, Bella…

Bufé y lo miré aún sonriente, se suponía que ese calificativo quedaba en Edward y no en mi. Al llegar al Hotel Plaza no hubo que esperar demasiado para encontrarnos con todos nuestros compañeros de instituto, la mayoría aún se encontraba en el hall del hotel tomándose fotografías y cotilleando sobre los vestidos que lucía cada chica.

- ¡Bella! ¡Oh por Dios! ¡Luces preciosa!- Alice me fundió en uno de sus efusivos abrazos que correspondí con ganas.

- Gracias, Alice… tú luces fantástica…¡Rose! – chillé sin poder evitarlo mientras mi rubia amiga aparecía con un precioso y ajustado vestido rojo, lucía despampanante, en realidad mis dos amigas lucían preciosas, Alice con un vestido color plata que le sentaba perfectamente bien.

- ¡Enana!- Emmett no pudo evitar su grito a mitad del hall al verme- ¿Eres tú?- como siempre excesivamente teatral- ¡Pero si ya no eres enana! ¿Edward? ¿Qué le has dado para que creciera así?

Edward rodó los ojos mientras me tomaba de la cintura acercándome a él.

- Es el efecto de Edward Cullen.- dijo finalmente a tono de broma.

- Oh, sí, claro.- acotó Jasper quien tomaba a Alice de la mano y me sonreía.

- ¡Quiero fotos de esto!- exigió Alice mientras llamaba a uno de los fotógrafos oficiales de de la graduación.

Pasamos alrededor de veinte minutos posando con nuestras respectivas parejas y luego haciendo fotos de grupo, tardamos más de lo que deberíamos sobre todo porque Emmett no paraba de bromear con Edward y Jasper, cuando finalmente Rose le dio un golpe en la nuca fue que mi enorme amigo dejó las bromas y decidió posar seriamente.

También se encontraba Jacob, quien había sido invitado por una de las chicas de mi generación, lo cual no era inesperado, en realidad Jake era tan popular en el instituto que incluso había sido invitado por tres chicas, aunque de todas formas asistía sólo en son de amistad, y es que aún cuando no fuese nada formal todos sabíamos que entre él y Michelle las cosas iban lentas pero a buen puerto, o al menos eso es lo que me comentaba él entre sonrojos nada típicos en él. Jake también se unió a las fotos e incluso se tomó varias conmigo sola, a lo que Edward no puso objeción, lo cierto es que del incidente de golpes entre ellos, curiosamente la hostilidad cesó, lo cual fue un enorme peso menos para mi, no me gustaba que entre uno de mis mejores amigos y mi novio hubiese hostilidad, además no podía dejar de agradecer internamente que fuese Jacob quien hubiese dado un giro tan inesperado en los acontecimientos… y por eso le estaba eternamente agradecida.

La cena estuvo deliciosa, compartí mesa con todos mis amigos, y es que gracias Alice y su increíble capacidad para estar en los comités de todo, logró organizar nuestra mesa de modo que todos los amigos quedásemos juntos, otro golpe más en la nuca hacia Emmett de parte de Rose para que su novio dejase de lanzar las papas duquesas como si fuesen proyectiles hacia la cabeza de Jasper, Edward y Jacob, aún cuando este último no se quedó atrás y demostrando una excelente puntería dio de lleno en el ojo de Emmett, sacando risas de todos.

- ¡Propongo un brindis!- dijo Rose alzando su copa y mirándonos a todos en la mesa.- Porque esta es nuestra última noche aún siendo compañeros…

Miré a Alice quien parecía ciertamente emocionada.

- Pero no dejaremos de ser amigos.- no pudo evitar añadir.

- Por supuesto que no.- corroboró mi rubia amiga.

- Porque lo que viene ahora sea más emocionante…- añadió Jasper.

- Porque no perdamos el contacto nunca…- dijo Rose.

- Porque lo que nos espera allá afuera este lleno de éxito.- replicó Edward.

- Porque estos han sido los mejores años junto a ustedes…- acoté mientras observaba a todos quienes se encontraban en la mesa junto a mi.

- ¡Porque somos los mejores!- dijo Emmett alzando su copa.

- ¡Salud!- gritamos todos antes de beber.

Y ese fue el pacto de nuestras vidas… porque podíamos tomar caminos separados, pero eso no quitaría nuestros destinos unidos por el inmenso amor que nos teníamos todos.

Luego de la cena comenzó la fiesta, y fue el momento de risas como nunca, aunque luego de una hora bailando con esos mortíferos zapatos que Alice me había obligado a usar me los quité y terminé bailando sin ellos.

- Hola, preciosa… ¿bailas?- preguntó Edward mientras me tomaba de la mano justo cuando acababa de dejar de bailar y reír con Emmett.

- Oh, no lo se… mi novio anda por ahí…- bromeé. Edward se hizo que buscaba por la multitud.

- ¿En serio? ¿Crees que se enoje si bailo contigo?- preguntó mientras me hacía girar en mi propio eje sacándome una sonrisa.

- Ya lo creo que sí…

- No soy celoso…- comentó acercando su rostro al mío y haciéndome sonrojar por lo increíblemente sensual que fue su gesto.- Creo que puedo lidiar con que tengas novio…- añadió.

Me reí mientras cruzaba mis manos tras su cuello y mis pies se movían ante la estruendosa canción.

- Eres bobo…- dije.

- No me pidas hablar cuerdamente si luces endemoniadamente apetecible…

Su sonrisa torcida casi hizo que mi corazón saliese de mi pecho al palpitar tan fuerte, ese momento, esa noche era un momento sublimemente feliz… no había manera de explicar la dicha. Esa noche era la noche, que enmarcaba una felicidad que era inefable… estando ahí, con el hombre que amaba, mirándome con amor y deseo y removiendo cada fibra de mi ser… con mis mejores amigos, riendo, bailando y charlando.

Con Jasper haciendo una perfecta imitación de Michael Jackson y su baile de Thriller.

Con Emmett haciendo pasos ridículos en la mitad de la pista y llevándose aplausos de todos a nuestro alrededor.

Con Alice quien hasta el último era tan… Alice, paseándose entre todos, charlando, bailando, preocupándose que toda la organización del baile estuviese correcta.

Con Rosalie sacando millones de fotografías y meciéndose al ritmo de la música como la gran diosa que siempre había sido.

Con Jake, inundando el lugar con sus estruendosas carcajadas y felicidad natas en él.

Con Edward sosteniendo mi mano como mi ancla a una felicidad que jamás creí llegar a sentir.

Ese momento era la dicha completa…

Y me sentía feliz de ser tan afortunada para vivirla…

Un tiempo de primeras y últimas experiencias, que me dejaba una sensación de felicidad mezcladas con la inevitable amargura de lo que todo aquel termino de etapa significaba.

- Sonríes…- comentó Edward mientras se movía junto a mi en la mitad de la pista.

- Tengo demasiados motivos para hacerlo… -repliqué observándolo fijamente a su perfecto rostro.

- ¿Estoy incluido en esos motivos?- preguntó socarronamente tomando mi rostro entre sus manos.

- Tú eres uno de los principales…

Nos quedamos observando unos segundos sin decirnos nada, las palabras sobraban en esos instantes, porque la magia del entendimiento de nuestras miradas lo era todo.

- Nos queda todo el verano por delante…- dijo Edward rompiendo el silencio al fin.

Asentí en silencio mientras me aferraba a su torso en un abrazo estrecho.

- Prométeme que será el mejor de nuestras vidas…- susurré obligando a mi mente a no pensar en lo que ocurriría luego de ese verano.

- Lo prometo…- replicó antes de acercar sus labios a los míos en un beso demandante y lleno de sentimientos.

Y eso era todo lo que quería… al menos en esos momentos…

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Quarterback (QB): En primer lugar el quarterback es el jugador sobre el campo que recibe directamente las instrucciones del entrenador sobre la jugada a realizar por radio a través de un pequeño altavoz dentro de su casco. El quarterback es el jugador que explica a sus compañeros de equipo la jugada que van a poner en práctica. Una vez formados, el QB se coloca siempre detrás del center para recibir el balón mediante un snap.

Offensive tackle: estos 5 jugadores conforman la línea ofensiva. Se destacan por su envergadura y peso (algunos pesan más de 150 kilos) y sus siluetas no son nada atléticas, sin embargo son ágiles y fuertes. El objetivo de estos hombres es simplemente formar una barrera para que ningún hombre de la defensa les sobrepase y llegue hasta el quaterback o el portador del balón.

Wide receiver (WR): son los encargados de recibir los pases del quarterback. Son jugadores que se alinean en las bandas y al iniciar la jugada inician la carrera hacia el campo rival esperando en el camino recibir un pase. Físicamente suelen ser altos y muy rápidos, no necesariamente los más fuertes.

Touchdown (TD): Es la forma más valiosa de anotación y se consigue cuando un jugador del equipo ofensivo, entra a la zona de anotación contraria con el balón o recibe un pase completo en ese lugar. Al equipo que consigue un touchdown se le otorgan 6 puntos.

Referee (R): Es el árbitro principal. Se coloca por detrás del quarterback y los corredores. Se distingue del resto de los árbitros en que lleva una gorra de color blanco (los otros árbitros llevan una gorra de color negro). Su misión es observar que la jugada sea legal, siguiendo todas las acciones del quarterback. En caso de desacuerdo entre los árbitros tiene la última palabra.

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Hoooooooooola mis queridas lectoras… bien, aquí estoy yo con un nuevo capítulo… como ven ya nos vamos acercando poco a poco al final… ¿Qué les pareció el cap? Debo decir que me sorprendió la poca cantidad de reviews del capítulo anterior en relación a otros… ¿Tan poco les gustó el famoso lemmon? jasjaksjajajjajaj anyway… espero que este capítulo si les haya gustado porque me esforcé por escribirlo bien y enmarcar muchas de las cosas que siento eran importantes en esta historia…

No se cuando pueda volver a actualizar, ya que tengo un asunto importantísimo para mi carrera durante los primeros días de Junio, y por eso estaré una semana fuera de la ciudad, por lo que tendrán que ser pacientes… es algo de suma importancia en mi vida profesional así que les pido sus buenas vibras para mi porque es realmente algo importantísimo y por lo que me he esforzado muchísimo… espero que me vaya bien, ya les estaré contando luego como me fue. ^^

Pasando a otro punto, QUERIA PEDIRLES UN FAVOR… me he postulado en un concurso de one shots, y he escrito uno de Alice y Jasper, que si pasan por mi perfil lo verán, se llama "Predestinados", ojala lo pudiesen leer y me dejasen un review, es realmente importante para mi su apoyo… aún cuando el concurso se define por votación que será abierta en Junio creo… pero AUN ASI ES IMPORTANTE PARA MI LEER SUS COMENTARIOS… vamos que casi nunca les pido nada… no sean malas… no sean como cuando les pedí que si alguien me tradujese una historia de fanfiction y un montón dijo que sí y luego nadie me quiso traducir la maldita historia y me dejaron con las ganas u_u

En fin… las leo en los comentarios… a todo esto, descubrí que disfruto tanto dejando reviews xD jajaja me hice adicta a una historia y dejaba review en cada cap y moría de risa con todo lo que se me ocurría escribir… no se porque la mayoría es tan vaga como para no querer comentar o limitarse a un review monosilábico cuando hay tantas cosas de las que hablar ahahahah

Mención especial a Kitzia A. Cullen Pattinson que me ha dejado un review muy mono y por eso hasta le di adelantos de este capítulo que acabo de publicar xD …. vamos no sean aburridas y déjenme reviews, me interesa saber de ustedes también, mis lectoras… el otro día hasta me puse a hablar en un review hasta de mi oftalmólogo que esta re dable y usa poleras de Joy Division (¿ jajajaj

En fin… me dejo de hablar tanto y me despido.

Un besazo lectoras mías.

Las adoro

Mademoiselle K.