Hola a todos y bienvenidos al capítulo 21 de mi fanfic.
Aquí lo tienen. Sé que es han pasado cuatro días desde que escribí y publique el capítulo anterior y que es un poco temprano para subir otro, pero valió la pena.
Sin nada más que decir. ¡Comencemos!
Capítulo 21: La Reunión:
Cuando recupere la conciencia, sentí como si mi cabeza estuviera dando vueltas. Manteniendo los ojos cerrados, alcé las manos y acuné mis orejas, deseando que mi cabeza se quedara quieta. Cuando me moví, sentí que algo suave se movía debajo de mí. Abrí mis ojos.
Una gran cantidad de árboles y hojas verdes estaban suspendidas por encima de mí, y apenas eran visibles a través de los últimos rayos de la puesta de sol que apenas iluminaban el cielo de lavanda. Me senté lentamente y mire a mí alrededor. Estaba recostado en medio de un claro en una gran y exuberante jungla. Había estado acostado sobre un gran montículo de hojas, que se habían movido cuando me moví.
Millones de preguntas inundaron mi mente. ¿Cómo llegue aquí? ¿De dónde salieron estas hojas? ¿Por qué tengo un pequeño paquete de plátanos a mi lado?
Me tensé ante este último pensamiento. Mis ojos se detuvieron en el suculento y exquisito banquete a mi lado, y mi estómago gruñó de hambre intensa. Por un momento, no estaba seguro de si lo que estaba viendo era real. Luego, salvajemente, me lancé hacia los plátanos y comencé a devorarlos uno tras otro. Medio segundo después, me los comí todos, el hambre feroz fue completamente saciada.
Por primera vez en más de dos años, me sentí completamente alimentado y saciado. Ya podía sentir algo de mi energía recuperándose.
Recuperándome de mi momento instintivo primitivo, me puse de pie y miré a mí alrededor. A través del dosel sobre mí, la noche estaba cayendo lentamente a medida que las estrellas comenzaron a salpicar los cielos. Ninguna cosa se movió o altero en el follaje circulante. En algún lugar a la distancia podía escuchar los claros sonidos de una cascada. Provocó la realización de lo seco que estaba. Tendría que tomar algo pronto.
Este lugar era tan tranquilo y hermoso. En pocas palabras; era el paraíso.
"¿Estoy muerto?"- Dije en voz alta.
"Aun no"- dijo una voz suave detrás de mí.
Jadeé cuando me sobresalté ante la inesperada voz. Girando rápidamente, vi a una leona color canela en frente mío.
"¿Nala?"- pregunte incrédulo con el corazón exaltado, mientras respiraba varias veces para calmarme. -"¿Qué demonios haces aquí?"-
Ella sonrió brevemente. -"He estado aquí durante las últimas dos horas. Deberías calmarte o te desmayarás otra vez"-
-"¿Otra vez?"- pregunte confusamente. -"¿Pero de que estas...?"-
Mi cabeza había comenzado a girar lentamente de nuevo por la repentina sacudida.
"Kevin",- dijo Nala, abriendo sus ojos ante mi falta de atención. -"Has estado inconsciente durante tres días"-
Quede boquiabierto.
"¿¡Tres días!?"- Pregunte incrédulo.
Ella asintió solemnemente. -"Te encontraron inconsciente en el desierto. Te trajeron aquí y te cuidaron. Estuviste MUY cerca de morir. Tienes suerte de que te encontraran"-.
El recuerdo me golpeó como un muro de ladrillos, y recordé que estaba tendido en el desierto, con toda mi energía agotada.
"¿Qué le pasó a tu cara?"- Pregunto Nala.
Puse mi mano sobre mi cara y pasé dos dedos sobre la cicatriz que corría desde mi ojo hasta la parte inferior de mi mejilla opuesta. Apreté el puño cuando mi mano recorrió toda la cicatriz.
"Zira"- respondí con enojo.
La expresión de Nala cambió de curiosidad a ira. Rápidamente le conté los eventos que siguieron a los nacimientos de Kovu y Vitani y de mis acciones valientes, pero estúpidas después. La boca de Nala quedo abierta cuando terminé.
"Conque eso fue lo que pasó..."- susurro ella con incredulidad. -"Scar nos dijo que intentaste matar a Zira, pero nunca menciono nada sobre las razones por las que..."-
No me sorprendió que Scar no hubiera dicho nada de los pequeños detalles de mi ataque. La pregunta del millón ardía en mi mente cuando finalmente pasó por mis labios.
-"¿Cómo me encontraste Nala?"-
Su rostro se ilumino y sonrió un poco.
"Dejé las Tierras del Reino una horas después de que lo hicieras". Respondió ella. -"Scar estaba furioso cuando descubrió que escapaste. Envió hienas a través de las tierras para buscarte. Sarabi decidió que ya no era seguro para mí permanecer allí. Así que ella me envió a buscar ayuda. Dejé las tierras rápidamente, y luego me topé con tu olor"-.
-"¿Y me encontraste y me trajiste aquí?"- Pregunté.
"No"-, respondió ella, mirando a través de los arboles algo que no podía ver. -"Fue él"-
"Él"-Pregunté, entrecerrando los ojos hacia donde estaba mirando.
Los momentos previos a mi desmayo quedaron perfectamente claros ahora. Me acordé de tropezar y caer de plano en el desierto. Recordé no tener fuerzas para seguir y...
Entonces recordé al león que se había detenido delante de mí; aquel que me resultaba extrañamente familiar.
"¿Mufasa?"- Dije en voz alta.
"¿Qué?"- Dijo Nala, mirándome y frunciendo el ceño confundido. -"No, no Mufasa. Fue..."-
"No",-dije en voz baja, interrumpiéndola. -"Vi a Mufasa justo antes de desmayarme. Estoy seguro de que era él. Caminó hacia mí y se detuvo frente a mí"-
Nala soltó una carcajada.
Irritado, la fulminé con la mirada. -"Oye, dijiste que estaba a punto de morir. Tal vez tuve una alucinación o algo por el estilo, pero sé lo que vi"-.
"No, claro que no"- dijo Nala, todavía riendo entre dientes. -"Viste a Simba"-
Cada pensamiento y pregunta en mi cabeza se detuvo. Me quedé muy quieto y miré a Nala, seguro de haber escuchado bien.
"Q-qué..."- tartamudeé. -"¿Quién dijiste que me encontró?"-
"Simba"- Respondió ella simplemente.
Me tomó un momento volver a encontrar mi voz.
"Nala"-, dije solemnemente, -"Simba está muerto. Murió hace dos años y medio"-
Me miró fijamente, con total sinceridad en sus ojos. -"No, Kevin, Simba está vivo. Ha estado viviendo aquí en esta jungla desde que desapareció"-.
Un choque puro y blanco me golpeó como un rayo. ¿Simba estaba vivo? Todo este tiempo, lo dimos por muerto, cuando en realidad estaba perfectamente bien en este paraíso de jungla.
Ahora sabía lo que estaba mirando detrás de ella. Simba debe de haber estado más allá de esos árboles.
Sin pensármelo dos veces, me levanté y caminé rápidamente a través de los árboles. Nala me llamó, pero no le preste atención. Todo mi enfoque fue desviado a ver a Simba. Tenía que verlo con mis propios ojos.
Nala se lanzó hacia adelante y bloqueo mi camino.
"¡Kevin!"- dijo con severidad: "¡Acabas de despertar después de tres días! ¡Necesitas recuperarte!"-
"Solo necesito un trago de agua y estaré bien"- Dije con impaciencia, tratando de rodearla. -"Tengo que verlo por mí mismo. ¿Dónde está?"-
Nala suspiro y dejó de intentar de bloquearme.
Ella suspiro: -"Esta más allá de esos árboles, junto a la cascada. Al menos lo estaba. Él y yo tuvimos una discusión, y nos separamos. No sé a dónde fue"-. Luego añadió casi enojada: -"Pero no iré contigo. No voy a tratar de convencerlo de nuevo ahora"-.
La empujé y aceleré el paso. Miré hacia atrás y vi que Nala se había acostado en el pasto donde ella había estado parada. Una sola lágrima escapó de sus ojos cerrados. Por un breve instante, una imagen de Gwen vino a mi mente, pero lo ignore.
Seguí avanzando, y pronto alcance el claro con la cascada a la que se refería. Mire a mi alrededor con esperanza, pero no había señales de Simba. Suspiré decepcionado y me incliné hacia el agua. Tome un puñado y lo sorbí todo. Se enfrío y calmó mi garganta reseca, y rápidamente tome otro puñado. Repetí esto varias veces hasta que mi sed quedo saciada.
Rejuvenecido, me puse de pie y miré a mí alrededor.
Si Nala decía la verdad, entonces Simba estaba por aquí, y tenía que encontrarlo. Necesitaba verlo con mis propios ojos.
El instinto me dijo que fuera a la izquierda, y lo hice. Seguí la orilla del agua hasta llegar al final del claro. Observando agudamente, vagué por los arboles durante un rato hasta que terminaron abruptamente. En el borde de la jungla había una gran pradera que podía ver y me condujo al desierto donde me encontraron.
Miré a mí alrededor varias veces, explorando todo el prado en busca de alguna señal de algo peludo y dorado.
...pero no estaba por ningún lado.
Lamentablemente, salí a las praderas. Había perdido la oportunidad. Simba estaba cerca, pero lo había perdido. Y Nala dijo que se había enojado, por lo que la idea de que no regresaría era posible.
Deambulé por las praderas durante bastante tiempo. Después de aproximadamente un cuarto de hora, sentí que mi fuerza regresaba completamente a mí. De vez en cuando, escaneaba el perímetro para ver si podía localizarlo, pero en vano.
Media hora después, me senté en la hierba y me perdí en mis pensamientos.
Todos estos años, Simba estuvo vivo. ¿Pero cómo? Había visto sus huelas sobre el acantilado. Ese acantilado conducía a un gran parche de espinas. Incluso si sobrevivió a la caída, ¿cómo diablos pudo haber sobrevivido un cachorro atravesando aquellas espinas?
A medida que profundizaba en mis pensamientos, el viento comenzó a levantarse a mí alrededor. Sopló y crujió la hierba. Parecían olas en un océano verde. El sonido era calmante y pacífico.
Un extraño fenómeno atrajo mi atención. Un pequeño camino hacia el sur, un bulto luminoso de nubes comenzó a congregarse rápidamente en una forma muy distintiva. Me puse de pie u comencé a caminar hacia el suceso a un ritmo veloz.
Las nubes se solidificaron repentinamente en una forma muy familiar, y mi corazón di un vuelco. La oscura silueta de Mufasa estaba claramente parada en las nubes. Estaba mirando a algún objeto solo un poco hacia el sur. Uno de color dorado marrón.
Mi ritmo se aceleró a medida que la emoción y la maravilla me recorrían. Mufasa y Simba estaban allí. Me llenó de alegría de verlos a ambos. Cuando me acerqué, la figura de Mufasa habló con una voz profunda y resonante, y deje de correr.
"Simba...me has olvidado". Dijo Mufasa. No era una pregunta, sino una afirmación.
Aunque estaba demasiado lejos para saber lo que Simba estaba diciendo, todavía podía ver que estaba mirando la imagen de nuestro padre.
La visión continuo: -"Olvidaste quien eres y así me olvidaste a mí. Ve en tu interior, Simba. Eres más de lo que eres ahora"-. De repente, se volvió severo, y aunque no entendía del todo a qué se refería, el poder y la emoción de la afirmación golpearon mi corazón. Mis ojos se llenaron de lágrimas cuando miré el rostro de mi padre.
Mufasa terminó: -"Toma tu lugar en el ciclo de la vida"-.
Una voz que nunca había escuchado antes gritó: -"¿Cómo puedo regresar? no soy el mismo de antes"-.
La última declaración de Simba estuvo llena de súplicas y culpa. Esto me desconcertó, y definitivamente lo cuestionaría cuando tuviera la oportunidad.
Las nubes a su alrededor se arremolinaban y él estaba ganando color. Comenzó a parecerse cada vez más a Mufasa hasta que, finalmente, parecía que simplemente estaba parado en las nubes ante nosotros. Una vez más, habló en voz alta y poderosa.
-"Recuerda quien eres. Tú eres mi hijo, el rey verdadero"-
Las nubes comenzaron a retroceder y la cara de Mufasa comenzó a perder color. Se estaba encogiendo nuevamente en las nubes.
-"Recuérdalo...recuérdalo...recuérdalo"-
De repente, la figura de Simba salió de su lugar y corrió tan rápido como pudo para tratar de alcanzar las nubes.
Su voz sonó mientras corría y había verdadera tristeza en ella. -"¡No! ¡Padre! ¡No me dejes!"-
De repente sentí que mis pies golpeaban contra el suelo mientras yo también corría tras Simba y Mufasa. Ver a mi padre de nuevo fue un sentimiento maravilloso, y sin embargo, verlo irse fue como perderlo otra vez. La sensación de hundimiento que temía cada vez que la tragedia me estaba acaeciendo, y no quería que se fuera. Tuve que tratar de llegar a él antes de que se fuera.
Pero fue demasiado tarde. Las nubes habían desaparecido por completo en la nada. Dejé de correr y miré hacia arriba. Miré con nostalgia a cielo sin nubes, deseando que Mufasa apareciera de nuevo. Necesitaba su guía ahora más que nunca. Con su reino en la ruina y mi incapacidad para tomarlo, quería algún tipo de dirección hacia dónde ir.
Las preguntas rebotaban en mi mente mientras me preguntaba qué había pasado exactamente. ¿Por qué Mufasa había venido a recordarle a Simba que recordara quién era?
Simba...
La realización de mi situación actual me golpeó, y aparté mi mirada del cielo y miré a quien estaba buscando. La figura solitaria de Simba se quedó en silencio, mirando hacia el cielo. No podía ver su rostro, pero sabía en mi corazón que él también deseaba con ansias que Mufasa regresara. Di un paso adelante para ir hacia él.
De repente, una voz fuerte e inesperada sonó justo fuera de mi vista, y me sobresalté. Habría reconocido esa voz en donde sea.
-"¡¿Que fue eso?!"-
Mis ojos se agrandaron cuando Rafiki, el chamán de la manada y el maestro de Rachel, apareció a la vista y se paró al lado de Simba. Simba lo miró y simplemente escucho. Miré a Rafiki, que estaba haciendo gestos con su bastón. Sin embargo, no pude escuchar su conversación.
La absoluta confusión se apoderó de mí. ¿De dónde salió? ¿Acaso me había seguido a Nala y a mí? Estas y más preguntas rebotaron en mi cabeza, y como un idiota, simplemente me quedé esperando que las respuestas se presentaran.
Como si la situación no fuera lo suficientemente desconcertante, Rafiki hizo algo que me confundió aún más. Golpeó a Simba con su bastón. Un fuerte -"¡Ay!"- hizo eco, mientras Simba retrocedía por el dolor, frotando el lugar donde Rafiki lo golpeo. Comencé a acercarme, sin saber qué hacer con la situación. Como lo hice, solo pude distinguir lo que estaban diciendo.
"¿Por qué hiciste eso?"- gritó.
Rafiki sonrió, y con esa mirada de loco que sabía que estaba bien pegada a su cara.
"¡No importa! ¡Está en el pasado!"- Él se rió maniáticamente.
Simba todavía se frotaba la cabeza con dolor. -"Si, pero me dolió"-
Me acerqué lo suficiente a donde, si hablaba una palabra, me oirían, pero no lo hice. Me agaché hasta quedar oculto entre la hierba.
Por un breve momento, lo miré fijamente. No había visto hierba verde en años, y verla ahora era casi una bendición.
Mi atención volvió a aparecer cuando Rafiki dijo solemnemente: -"Oh, sí, el pasado puede doler. Pero según lo veo puedes, o huir de él...o aprender"-
Sus palabras fueron sabias y verdaderas y volví a recordarme el por qué Mufasa confiaba tanto en Rafiki. Ahora sabía que no importaba cómo Rafiki había encontrado a Simba. En ese instante, entendí en qué consistía la situación.
Simba, por alguna u otra razón, se sintió culpable y esa culpa era lo suficientemente fuerte como para impedirle regresar a su hogar. Pero aparentemente Simba se lo había tomado muy en serio la lección, porque se agachó a tiempo para evitar ser golpeado por segunda vez.
Rafiki soltó una carcajada u exclamó: -"¿Ves? ¿Y qué es lo que vas a hacer?"-
Con aire de suficiencia, Simba dijo: -"Primero, te quito el bastón"-
Rápidamente se inclinó, arrebato el bastón de la mano de Rafiki, y lo lanzo a mi dirección. Me moví para evitar que me golpeara. Aterrizó a dos pies a mi izquierda, y levanté la vista de repente mientras Rafiki corría hacia él gritando. Vi que sus ojos se lanzaban hacia mí, y una pequeña sonrisa curvo sus labios.
Se giró y grito: -"¡Oye! ¿A dónde vas?"-
"¡Voy a regresar!"- grito él.
Un shock recorrió mi cuerpo, y al instante me puse de pie y corrí tras Simba. Detrás de mí, oí a Rafiki aullando y animando alegremente.
Aceleré cuando Simba comenzó a correr a toda velocidad, disparando hacia la distancia, Su figura comenzó a encogerse mientras corría más y más lejos de mí.
"¡Simba!"- grité con desesperación. -"¡SIMBA!"-
Para mi completa alegría, se ralentizó y miró a su alrededor. Dejé de correr para recuperar el aliento. Me apoyé en mis rodillas por un momento y respiré fuerte, rogando que me hubiera visto. Lo miré y vi que se había dado la vuelta y se detuvo. Le sonreí mientras me levantaba de nuevo.
Dio un paso vaciante hacia adelante, y se detuvo. Vi su boca formar mi nombre en un silencioso susurro.
Luego se echó a correr hacia mí y una sonrisa apareció en su rostro. Sin embargo, la sonrisa se borró de la mía, ya que el león adulto me atacaba a toda velocidad. Retrocedí un poco mientras se acercaba cada vez más y me preparé para el impacto. Disminuyó un poco la velocidad y choco contra mí. Caímos y dimos un salto mortal por un momento hasta que caí de espaldas.
Respirando con dificultad, comencé a dar vueltas, pero me detuve bruscamente mientras estaba atrapado en el suelo. Simba había puesto sus patas en mi pecho y me estaba acariciando y ronroneando alegremente.
"¡KEVIN!"- exclamó: -"¡Estas vivo! ¡Estoy muy feliz de verte! ¡Pensé que no lo lograrías!"-
"¡Simba!"- Grité cuando una gran presión se hizo evidente en mis costillas, -"¡No lo estaré por mucho! ¡Me estas asfixiando!"-
"¡Oh, perdón!"- dijo abruptamente, y rápidamente se bajó de mí. La felicidad que se mostraba en su rostro irradiaba como un faro en la oscuridad, y mientras me levantaba, no pude evitar sonreírle. Simba estaba vivo, él estaba conmigo ahora.
Lo miré por un momento, solo para ver a mi hermano perdido desde hacía mucho tiempo. Aunque solo había trascurrido dos años desde su desaparición, Simba había crecido rápidamente. Su melena pelirroja cubría todo su cuello y se extendía hasta su parte superior del pecho. Varias cerraduras cayeron perezosamente en su rostro alrededor de sus ojos. Era muy musculoso, aunque no era tan grande como su padre. Y sin embargo, se parecía mucho a Mufasa. En general, era un león joven muy apuesto y de aspecto saludable.
Sin pensarlo más, di un paso adelante y abracé a Simba.
"Te he extrañado, hermanito"-. Susurré.
"Igual yo"- Respondió mientras ponía su pata sombre mi hombro y me abrazaba también.
Sosteniéndolo en mis brazos, tocándolo realmente, parecía limpiar cualquier sombra de duda en mi mente. Sabía que esto no era una alucinación o un espejismo. Simba estaba aquí. Toda la tristeza y el dolor que estaba dentro de mí se apaciguaron mientras apretaba con fuerza su melena.
Después de lo que pareció ser una eternidad alegre, finalmente nos separamos y nos miramos el uno al otro.
"¿En dónde te habías metido?"- pregunte.
Simba me miró fijamente por un momento. En sus ojos rubí había un inicio de vergüenza.
"He estado viviendo en la jungla durante los últimos dos años y medio"-. Respondió. -"Escape después de..."- se calló.
"¿...La estampida?"- Termine por él.
El asintió. -"¿Scar te lo contó?"-
"Sí"- Dije, -"Pero Simba, ¿cómo sobreviviste? Vi tus huellas sobre ese acantilado. No había forma en la que sobrevivieras a esa caída en ese parche de espinas"-
Él me miro. -"¿No viste la cornisa a medio camino?"-
Fruncí el ceño y sacudí la cabeza.
"Había una pendiente..."- dijo lentamente, recordando aquel día. -"Choque y caí en otra cornisa. Pero seguí rodando y caí en las espinas"-
Él me miró de nuevo. -"Supongo que la cornisa frenó mi caída. Y como era tan pequeño en aquel entonces; podía moverme fácilmente para salir de las espinas hacia el desierto"-
Lo miré por un momento, procesando lo que me estaba diciendo. Luego sonreí y dije: -"Me alegra. Estás vivo, y eso es lo que importa"-.
Él sonrió y luego dijo: -"Bueno, este es ciertamente un giro diferente de los acontecimientos. Si no te importa, tengo un par de preguntas que hacerte"-
Me sorprendió que este león adulto, que se parecía tanto a su padre, todavía fuera el curioso cachorro que conocí hace mucho tiempo. Y todavía...
"¡Por Supuesto!"- Le respondí alegremente.
-"Nala me contó todo lo que pasó después de que me fui. Aunque no fue mucho. Lo único que sé es que Scar y Zira permitieron que las hienas entraran en las tierras, y que ahora no haya comida ni agua. Pero ¿Podrías contarme lo que paso?"-
Sentí que mi corazón decayó un poco. Me fue difícil hablar de lo que me pedía. Me había enfrentado a tantos horrores y me habían lastimado física y mentalmente tantas veces que apenas tenía palabras para describirlo.
"Voy a tener que sentarme para esto."- Suspiré. Me senté en la hierba, cruzando mis piernas. Simba se acostó y me miró fijamente.
Durante el siguiente par de horas, conté casi todo lo que había sucedido en los últimos dos años y medio. Le conté que Scar había dejada entrar a las hienas, cuando convirtió a Rachel como su sirvienta, la pelea de Gwen y Zira, donde Sarabi tuvo que intervenir, que resultó en la muerte de Talib y la muerte de Sarafina. Le conté de los horrores ocurridos cuando llegó Sekou y del castigo que Scar había decidido por Kala.
Simba no habló hasta que llegué al nacimiento de Kovu y Vitani y cómo Zira me dejó inconsciente.
"Eso explica de donde vino esa herida"- Dijo con amargura. Asentí, pasando un dedo por la cicatriz. Una imagen de Scar vino a mi mente, y me enojó que él y yo nos perezcamos de alguna manera.
Ignorando mis pensamientos, continué con el relato del reinado de Scar. Cuando comencé a contar de la muerte de Kala y las acciones posteriores, la boca de Simba se abrió. Sentí una absoluta vergüenza por mi fracaso, y no hice nada para ocultarlo.
Deje de lado el embarazo de Sarabi. Sarabi no habría querido revelarlo, y la única razón por la que lo sabía era porque me había enojado con ella. Si Simba se enterara del embarazo de su madre, ella debía decírselo, no yo.
Cuando terminé, suspiró. -"No era de extrañar que mi padre viniera a recordarme quién soy"-.
"Si, y sobre eso..."- dije. -"¿Que fue todo eso? "Olvidaste quien eres y así me olvidaste a mí". ¿Qué quería decir con eso?"-
Simba miró por un momento y luego dijo: -"Había estado viviendo en esta jungla durante mucho tiempo, lejos de toda responsabilidad. Viví una vida sin preocupaciones. "Hakuna Matata". Significa: "Vive y sé feliz". Lo aprendí de Timon y Pumba. Un suricato y un jabalí que me encontraron cuando era un cachorro"-. Añadió cuando fruncí el ceño ante sus nombres.
"Entonces..."- dije lentamente, -"¿No regresaste porque querías evitar tus responsabilidades o algo así?".-
Él agacho la cabeza. "En cierto modo..."-
Lo miré por un momento. -Simba, por favor, esa no puede ser la ÚNICA razón por la que no regresaste"-
"Escucha",- dijo, levantando un poco la voz. -"Nala trató de que también se lo dijera. Personalmente, prefiero no hablar del tema. Tengo mis razonas por las cueles no regrese. Cuando llegue el momento, lo sabrás. Por ahora, alegrémonos de que estamos aquí juntos."-.
Suspiré y asentí.
Levante la vista hacia Simba y le dije: -"Quizás no haya tomado el reino, pero ahora te tenemos a to. Eres nuestra última esperanza para las Tierras del Reino"-
Me sonrío y me dijo: -"Lo sé. Justamente iba de regreso cuando me llamaste"-
Le devolví la sonrisa. Me puse de pie y él también.
"¿Quieres venir conmigo?'"- pregunto.
Yo dudé. Regresar significaría que Scar me mataría. Pero no solo íbamos a derrocarlos, sino que también íbamos a recuperar nuestro hogar.
Sonriendo, lentamente me hundí en una rodilla y me incliné ante Simba. -"Lucharé a tu lado hasta el final, mi rey"-
Simba se acercó hasta a mí y me empujó hacia atrás con la cabeza.
"Mi hermano",- dijo, sacudiendo la cabeza. -"En lo que a mí respecta, eres tan rey como yo. No te inclinas ante nadie. No cometeré el mismo error que mi padre"-
Al escuchar eso, las palabras de Rachel resonaron en mi cabeza.
Sé que tú podrás derrocar a Scar y salvarnos a todos. De eso estoy segura.
Después de eso, le sonreí mientras mi orgullo se hinchaba dentro de mí como un globo-
-"Además"-, agregó. -"Aun no soy rey. Todavía tenemos que tomar el trono"-
Se giró para que estuviéramos de lado a lado, Juntos, nos dirigimos al este. Las estrellas brillaban intensamente sobre nosotros mientras salpicaban el cielo nocturno.
"¿Estás listo?"- Preguntó, mirándome.
Entrecerré los ojos y sonreí. -"Listo"-
Me subí a su espalda y él salió disparado como una bala. Me incline sobre su cuello y lo agarré de su melena. Juntos, cabalgamos velozmente en el desierto.
A medida que avanzábamos, comenzó a crecer el miedo al inminente fracaso dentro de mí, pero lo elimine. El miedo no ayudaría esta vez. Íbamos a hacer algo que beneficiaría a las Tierras del Reino en los próximos años. Eso no era nada de que temer.
Juntos, recorrimos rápidamente el desierto. Simba no se detuvo en lo más mínimo, y su ritmo nunca disminuyo. Su determinación fue mía. Íbamos a retomar lo que era legítimamente nuestro.
Íbamos a casa.
Gracias por leer este capítulo, espero que lo hayas disfrutado.
¡EL próximo capítulo será el clímax del libro! ¡Así que no te lo pierdas! Sé paciente, y muy pronto, al igual que con Kevin, Simba muy pronto se reunirá con Alex, Gwen, y por supuesto Rachel. Mientras tanto, vas a tener que esperar y ver.
¡Y habrá UN capítulo más después de la gran escena de batalla! ¡Así que no crean que el siguiente será el último!
En fin, déjenme oír sus opiniones y nos vemos en el próximo capítulo.
Adiós.
