Capítulo 20: Una decisión difícil

Rock había aceptado servir en la tripulación de Cervantes.

Así estaría cerca de sus objetivos, porque estaba seguro de que si Cervantes no tenía aún Soul Edge, iría en su busca.

Pronto averiguó, mediante sus compañeros, lo que les había pasado.

Cervantes murió en un combate y fue resucitado por Soul Edge. Una vez resucitado, se dio cuenta de que ya no podía morir. Pero había perdido la espada, a manos de un guerrero.

Así que se buscó una nueva tripulación y, cuando consiguió a los hombres que creyó adecuados, los mató a todos, usando el poder que había dentro de él para convertirlos en zombis inmortales.

Pero por supuesto, había una manera de destruirlos a todos.

Si Soul Edge era destruida, todos los zombis y el propio Cervantes desaparecerían con ella.

Por eso, Cervantes busca la espada incansablemente, antes de que alguien la encuentre y la destruya.

Rock comprendió entonces que Soul Edge no era un arma normal, y que tenía que destruirla para acabar con todo.

Pero también comprendió una cosa mucho más desagradable.

Cervantes estaba comprobando las cualidades de Rock como tripulante.

Si lo consideraba merecedor de un puesto en su tripulación, lo mataría y usaría su poder para convertirlo en zombi. Si no era así, probablemente lo asesinaría y tiraría su cadáver al mar.

Rock sólo tenía dos opciones: Huir o encontrar y destruir Soul Edge antes de que Cervantes decidiera qué hacer con él. Y, desgraciadamente, no sabía cuál de las dos opciones sería más difícil.