Hola aquí les traigo otro capítulo de esta historia. Por ahi...¬¬ bueno por ahí no, me cometaron que como estoy tardando mucho en actualizar debo hacer los capítulos mas largos y en cuanto a eso quiero recordarles que espero no volver a tardar tanto, asi como recordarles que no fue 100% mi culpa. Ahora sin mas que agregar les dejo para que leen no sin antes pedirles que me manden poquita inspiración por que ando semi-bloqueada. jijiji

Los personajes que aparecen aquí no son míos, pertenecen a Naoko Takeushi.


Volver a amar


Capítulo 21


¡Odio la lluvia! Sobre todo si esta viene con truenos, cada vez que un trueno ilumina el cielo mi cuerpo temblaba. No era algo de lo que cualquiera pudiera estar orgulloso y mucho menos yo, por eso quería llegar a casa tan pronto como vislumbre las nubes grises al salir del súper.

Por más que corrimos Darien y yo no pudimos llegar a casa antes de que la lluvia nos cayera encima. Además de que él estaba actuando extraño…me miraba bastante y eso me ponía los pelos de punta.

— ¿Seguro estas bien? — pregunté cuando el no salió del ascensor.

—Yo…sí. En cuanto me acostumbre al horario estaré bien. —encogí los hombros restándole importancia.

—Pasa por favor, lamento el que tengas que ayudarme con eso—señalé las bolsas que traía en sus manos cuando entro en mi casa—Puedes dejarlo en la barra.

Caminamos hasta la cocina y el miraba alrededor.

—Las pinturas son hermosas.

—Gracias.

— ¿Dónde las compraste? Me gustaría conseguir algo para decorar el lugar.

—Ohhh no las compré, algunas las pintó Michiru—él se sorprendió mucho—Su madre es una reconocida pintora y su padre es músico…ella lo lleva en la sangre y siempre que está molesta o preocupada por algo…pinta.

—Pues son realmente hermosas.

—Todos tenemos cuadros de ella en nuestras casas, talvez si haces méritos con ella te regale uno. —ambos sonreímos.

—Es mejor que vaya a mi apartamento, tengo que bañarme o pescaré un resfrío.

—Sí, gracias por la ayuda. Te debo una cena. —a la mención de comida su estómago gruñó en protesta y yo no puede evitar reír.

—No es gracioso, estuve todo el rato en el despacho con Drew y solo nos llevaron un pedazo de pastel y café, en la mañana no desayuné es todo lo que pude comer hoy.

Su cara estaba completamente roja y yo tuve que respirar varias veces para conseguir dejar de reír.

—Ok, la cena será hoy. Ve báñate y vuelve aquí. Dejaré la puerta abierta.

—Eso es peligroso cualquiera podría entrar.

—Nadie puede entrar a este edificio sin su código y cada piso tiene… —me quedé callado de inmediato al ver sus ojos—Vamos ve a bañarte. Yo no tardaré, ya tengo algo preparado.

—Ok, no tardo.

En cuanto se fue corrí escaleras arriba y entré directo en la ducha, mi odio por la tormenta que estaba azotando la ciudad pareció quedar olvidado por completo. Ahora por extraño que pareciera me encontraba entusiasmado.

.

.

—Te veías hermosa con ese traje.

Juro que si hubiera dicho eso cuando estuviera parada en alguna intercepción lo habría golpeado, pero al ir en marcha no pude hacerlo. No es que tuviera algo contra él, solo que nunca fui buena para recibir halagos.

—Gracias…—contesté para nada agradecida y completamente sonrojada.

—Aunque debo decir que te veías mucho mejor anoche.

Gruñí y la sonrisa de bobo solo creció.

—Lo pensaré y tal vez mañana me ponga mi bata de dormir para ir a clases.

—No…—ahora ya no sonreía para nada— No deberías salir a la calle así…además la ropa normal es mejor para la calle… —fue mi turno de reír.

—Mmmm…sabes que pienso, también te quedaría mejor mi uniforme de mesara, puedo conseguir uno para ti…ya que tanto te gusta. Al igual que la bata.

—Oh, no lo hagas puede que llene el lugar con bastante clientela. —dijo de forma arrogante.

—Entonces lo arreglaré para cuando las remodelaciones estén terminadas.

—No creo que eso le guste al dueño.

—Oh no, yo sé que a Drew le encantará.

—Yo no lo creo.

—Ya antes había planteado esa idea…pero Mal, Sam y Ruberus se opusieron por lo que al ser mayoría no pudimos hacerlo. Pero estoy seguro que contigo de nuestro lado podremos llevarlo a cabo.

La antes sonrisa en su rostro se congeló y tragó en seco al ver que no había rastro de broma en mis palabras.

— ¿Es en serio? ¿Por qué propondrías algo así?

—Claro que es en serio, Drew en un principio quería transformarlo en un café estilo cosplay…y cada día tendría una temática diferente.

— Gracias al cielo no fue así.

— ¿Porque?

—Bueno creo que podría atraer gente que pudiera propasarse con las chicas y eso…

—Exacto, esa fue una de las razones por las que decidió dejarlo del modo actual. Lo único que cambió fue el concepto de uno más maduro a uno más juvenil.

— ¿Hace mucho que tiene el café?

—Drew tuvo que hacerse cargo del café cuándo sus padres murieron. De hecho estaba tan ahogado en deudas que dejaría perder el café para pagar los estudios de las locas.

—Y por eso son socios, porque tú lo ayudaste para que no lo perdiera. ¿Cómo lo conociste?

— ¿Perdón? — ¿Por qué rayos quería saber cómo lo conocí? Lo miré extrañada pero solo desvió su mirada—El padre de Mal es parte del equipo técnico de mi padre y le conozco desde siempre, él trabajaba ahí por lo que siempre que nos juntábamos yo iba ahí…cuando pasó todo yo quise ayudar. Tenía ahorros y estaba cansada de mi trabajo anterior…Ruberus era novio de Esmeralda y un…emm fotógrafo del lugar donde trabajaba y tenía ahorros.

—Entre los tres pagaron la deuda…solo eso.

—Sí, ¿Qué más podría ser?

—Eso es bueno…Mañana… ¿A qué hora sales de clases? —eso sí que me tomo desprevenida por lo que al verlo a él no vi a tiempo que la luz cambiaba…frené en seco.

Por suerte no había carros pero aun así casi hago que nos maten. No podía creer… ¿Acaso me estaba invitando a salir?

— ¿Qué paso? ¿Estás bien?—realmente estaba preocupado.

— ¿Estás tratando de invitarme a salir?

.

.

Estaba en la puerta de mi oficina esperando por la Doctora. Ayer había mandado un mensaje diciendo que hoy vendría por lo que después de la reunión de ayer yo realmente estaba de buen humor. El comunicador sonó y la voz de mi asistente anunció la llegada de la doctora.

—Hazla pasar, por favor.

—Enseguida jefe.

La puerta se abrió y dio paso a una mujer que no había visto en mucho tiempo.

—Pase por favor.

—Lamento tardar tanto en traer esto, pero me resultó imposible venir antes.

—No se preocupe Dra. Tome asiento por favor, ¿gusta una taza de café? —la doctora negó con la cabeza y se sentó en la silla frente a mi escritorio.

—Temo que no le traigo buenas noticias.

Me detuve al instante y la miré molesto, pero no con ella. Dejé la taza de café sobre mi escritorio y caí pesadamente sobre la silla.

—No me pidió nada fuera de lo normal.

—Aun cuando le dijo que había sido transferida.

—Si, al principio alzó la voz claramente molesto, ni siquiera se contuvo cuando vio su firma en los documentos donde él cede todos los derechos a Artemis Moon. No me amenazó o me pidió algo indebido, de hecho solo pareció confundido y guardo silencio…después solo se fue.

Eso realmente me resultaba extraño, que alguien tan impulsivo pudiera controlarse…era algo sorprendente.

Después de que negarme a que me entregara una copia de la grabación, la doctora se fue dejándome a mí y a mi equipo con una extraña sensación de retroceso.

— ¿Ahora qué Jefe?

—Por ahora, solo nos queda esperar a que ellos cometan un error.

—Genial, entonces yo volveré al edificio para compartir los últimos eventos al guardia.

—Viluy.

—Sí, señor.

—Estén al pendiente. No debemos bajar la guardia.

—Sí.

.

.

Entré a mi apartamento avergonzado, mi estómago no había dejado de hacer ruido, pero al mismo tiempo me sentía nervioso. Desde que me fui a vivir al edificio me había resultado completamente extraño el exceso de seguridad en este lugar. No es que estuviéramos en una zona insegura, de hecho era una buena zona.

Al principio había notado que para ingresar al edificio había una pantalla digital en la cual debía ingresarse un código, pero no me pareció raro puesto que muchos edificios implementaban esa clase de seguridad. Pero ahora Sam había casi mencionado que cada inquilino tenía un código, cuando lo común era que todos tuvieran el mismo. Además eso no era lo único raro, el elevador solo se activaba con la tarjeta que también era la llave de la puerta del estacionamiento y la de la puerta.

Intentando olvidar eso un poco entré en la regadera y en cuanto el agua tibia cayó sobre mi decidí pensar en algo más relacionado conmigo y no con la seguridad del lugar, ya que igual no me afectaba en lo más mínimo...así que sacando esas ideas de mi cabeza comencé a pensar en los nervios irracionales que sentía cada vez que estaba junto a Sam y el cómo estos aumentaban al saber que estaba a solo unos metros de distancia cocinando solo para mí.

El hecho de que sintiera tantas ganas de ver con mis propios ojos esa acción o el solo imaginarlo, hacía que mi corazón latiera tan aprisa que sentía que podría salírseme del pecho en cualquier momento.

— Realmente estoy jodido. ¿Creo que ya no puedo quejarme de Zafiro?

A pesar de regañarme mentalmente por reaccionar así, no pude evitar bañarme lo más rápido que pude. Me puse un pantalón algo suelto y una playera de dormir, después de todo…no tenía que arreglarme tan bien para cenar con un amigo. Pero aun así terminé dudando en si ir tan rápido o esperar un rato más y no parecer desesperado.

—Esperar, si debo esperar. No quiero verme como desesperado por verlo.

Caminé de un lado al otro del cuarto.

— ¡Mierda! — debía tranquilizarme, así que pensé en fumar un cigarro, un cigarro siempre me tranquilizaba.

Salí al balcón a pesar de la fuerte lluvia porque necesitaba aire…calmarme. Estaba prendiendo mi cigarro cuando un tatareo llamó mi atención.

— ~Kimichi hoy por fin comeré kimichi~ —

— ¿Kimichi? — sonreí al escuchar el tarareo del otro cuarto y terminé por asomarme—Mierda. —mi cigarro se cayó y me escondí tan rápido como la imagen dentro del cuarto me llegó de golpe.

.

.

Últimamente no había tenido esos sueños, por alguna razón habían desaparecido sin dejar rastro. Las imágenes borrosas, las frases que no alcanzaban a llegar a mis oídos…todo se había ido. Las noches volvieron a ser tranquilas para mí, tan tranquilas como hacía mucho no lo eran.

Cada mañana me levantaba más energética y salía de esta habitación con una sonrisa que pocas veces se borraba de mi cara. Poco a poco en este pequeño lapso de tiempo había dejado de tener esa sensación de salir corriendo, de ocultarme y encerrarme como hace tiempo lo hice. Yo aún no recuerdo el por qué tenía miedo de salir del lugar donde estaba, solo tenía tanto miedo que me resultaba imposible…luego lo había superado y pude salir del cuarto donde me encontraba y deambular por el lugar…pero aun temía salir a la calle y ser vista.

También ese miedo se esfumó con los días y gracias a eso pude ir casi a cualquier lugar. Por fin había tenido algo de libertad cuando el miedo había vuelto.

Pero esta vez el miedo a la noche también se había ido y esperaba no volviera nunca más.


Muchas gracias por leer y no olviden dejar su opinión.

Chat'de'Lune: hola gracias por el comentario y creo que eres de las única que lee entre lineas y la primera en mencionar o recordar la relación entre serenity y Hotaru. me encantan tus conclusiones las adoro. besos.

Goshy: ¿un infarto? eso es muy drástico chica. jajaja quiérelo poquito mas jajaja. besos.

Guest (sonrics) : espero durmieras bien y soñaras bonito :p gracias por el rw, espero que ahora que la historia esta entrando en una etapa donde no hay mucho tiempo o momentos divertidos te siga gustando, de hecho la razón por la que puse un capitulo tan "alegre" fue por lo mismo. besos.

A las que tienen cuenta les deje el día de ayer un PM. Sin mas me despido no din antes mandarles un beso, un abrazo y muchas bendiciones.

Matane.