Uchiha Katsuya

Kakashi, Itachi y Naruto se encuentran en la sala de espera, sentados en el piso, formando un círculo y dejando un hueco en medio. Cada uno sostiene un juego de cartas y en el hueco que hay en medio de los tres hay algunos yenes junto con varias cartas.

Sobra decir que Naruto solo viste su bóxer, su traje de reno se lo ha ganado Kakashi al igual que gran parte del dinero que cargaba, la otra parte del dinero se lo ha ganado Itachi.

A decir verdad Naruto ha sido el único que va perdiendo, Kakashi e Itachi tienen ganancias y no han perdido ni un solo yen.

Sentada en una de las sillas se encuentra Mikoto quien lee tranquilamente una revista de chismes que traía en su bolso, está muy picada con la lectura.

En cuanto Jiao esta recargada en la pared frente a las sillas, tiene sus brazos cruzados a la altura de su pecho y sus ojos están cerrados, ignorando todo su entorno, en especial las quejas chillonas de Naruto por ir perdiendo que van acompañado de alegatos sobre que sus rivales le están haciendo trampa, etc.

Unos pasos acercándose hacen que los cuatro dejen de hacer lo que estaban haciendo—a excepción de Jiao que ni siquiera abrió uno de sus ojos— para alzar la mirada viendo a Sasuke caminar hacia ellos, teniendo sus manos metidas en los bolsillos delanteros de su pantalón, su expresión muestra que está enojado.

Atrás de él va caminando Sakura quien tiene una vena hinchada en la frente, expresión sombría y aura siniestra rodeándola.

- Así que mi bebita estaba con el elegido pervertido. –Kakashi entrecierra sus ojos de forma recelosa hacia Sasuke. –No te mato elegido de quinta solo porque al parecer la volviste a cagar e hiciste que vuelvan a pelear, además por lo que veo fuiste lo suficiente caballeroso para darle tu suéter a mi bebita que seguro se moría de frio… ¡ah! Y tampoco lo hago porque después no habrá quien salve la humanidad.— Kakashi asintió dándose la razón a sí mismo.

- Sakura-chan ¿por qué traes puesto el abrigo del teme? –Naruto fulmina con la mirada a Sasuke porque el muy canijo le tome delantera dándole el abrigo a Sakura quedando él como un caballero, ya se monto su novela de como Sasuke haciéndose el chulo se lo entrego a ella.

En cuanto Itachi y Mikoto muestran una mirada insinuante hacia la pareja, imaginándose una escena romántica entre ellos mientras el varón le da su abrigo para que su amada no muera de frio.

Sasuke y Sakura detienen su paso, notando la mirada recelosa de Kakashi, la furiosa de Naruto y la insinuante de Itachi y Mikoto, estas últimas los hicieron sonrojar, olvidándose por un momento del coraje que tenían hacia el otro, para después mirarse entre sí provocando que regrese toda furia que sienten hacia la persona que ven.

Sakura de forma brusca se quita el abrigo de Sasuke, sin importar lastimarse el brazo enyesado en el proceso y se lo avienta de forma brusca sobre la cara, pero con la fuerza bruta que posee Sasuke sintió ese golpe en la cara como si se lo hubieran dado con una toalla mojada.

Kakashi sonrío con mofa extendiendo su mano derecha hacia Naruto en quien el choco con él sonriendo de forma zorruna. Itachi hizo una mueca de dolor, por como oyó el fregazo está seguro que dolió, pero ese brillo en los ojos muestra que se está divirtiendo.

- El amor entre los adolescentes es tan tierno—Mikoto se muestra conmovida al verlos.

- ¿Qué demonios te pasa maldita frentona violenta? –Sasuke se quita el abrigo de la cara dejando ver lo roja que le quedo ante el fregazo y la fulmina con la mirada.

- Te regreso tu asqueroso abrigo, si lo acepte haya afuera es porque moría de frio, pero ya no lo necesito… tener puesto algo que huele a ti es realmente asqueroso. –Sakura lo mira de forma despectiva.

- ¡Uuu…! –Kakashi, Itachi y Naruto abuchean mirando con burla a Sasuke que se le ha hinchado un vena en la cabeza y ha afilado más su mirada hacia la peli-rosa.

- Eres una maldita mal agradecida, yo que todavía me compadezco de ti dándote mi abrigo para que no te de hipotermia, aun arriesgándome que le pegues tus asquerosos gérmenes de frentona y asqueroso olor a una de mis prendas… –dice indignado y ahora es a Sakura quien se le hincho una vena en la cabeza y lo fulmina con la mirada.

- ¡Uuu…! –vuelven abuchear los tres varones, ahora mirando a Sakura.

- …pero ¿qué puedo esperarme de una mujer poco femenina como tú? –Sasuke sigue sonriendo con burla y mirándola de forma despectiva. –Me das lastima, así que solo por eso te consejo que cambies o sino seguro te quedaras solterona.

- ¡Uuu…!

Sakura inclina su cabeza hacia abajo y cierra el puño de su mano sana haciendo tronar sus dedos de forma amenazante en cuanto Sasuke ignorándola voltea hacia su madre quien se ha cruzado de brazos y ha cerrado sus ojos.

- Madre por favor cuando laves este suéter le pones mucho cloro para matar toda bacteria frentona que se le haya pegado. Y también le pones mucho aromatizante para quitarle el asqueroso olor de esta frentona. –dice extendiéndole la prenda a su madre quien abrió los ojos y Sasuke al verle esa mirada provoco en él que muestre miedo en la mirada y retroceda un par de pasos.

- Creo que seré hijo único. –Itachi sonríe burlón.

- Uchiha Sasuke yo te he educado para que seas un hombre de bien. Y te he enseñado a tratar a las damas… ¿Qué te he dicho de insultarlas? –pregunta tétrica.

Sasuke sudo frío alejándose otro par de pasos. Naruto e Itachi se abrazaron a si mismo temerosos, y mostrando algo de trauma en la mirada, y es que ver así a Mikoto y oírla hablar de esa forma hizo que ambos recuerden cosas, por ejemplo que Naruto recuerde hechos traumáticos con su madre cuando lo castigaba e Itachi recuerde los mismos hechos pero con esa mujer que tiene ahí castigándolo.

- Tal parece que no tendré que ensuciarme las manos. Mikoto-san hará el trabajo sucio por mí. –Sakura sonríe satisfecha mirando con admiración a Mikoto, entre mas conoce a esa mujer, mas quiere ser como ella cuando sea grande.

- Lo… lo siento. –tartamudea temeroso, caminando otro par de pasos hacia atrás.

- Al menos sabes disculparte hijo. –Mikoto detiene su paso y sonríe de forma maternal, pero eso más que tranquilizar a Sasuke lo hizo casi orinarse en los pantalones, conoce esa sonrisa y la conoce bien al igual que los otros dos que están muy abrazados y temblando como gelatinas, los tres saben que significa esa sonrisa. –Pero como madre es mi deber reprimirte como se debe cuando haces cosas malas… crema mi amor lo hago por tu bien. –dice toda amorosa y sin borrar esa terrorífica sonrisa para los adolecentes, esa sonrisa que para los que no la conocen la hace ver amorosa y tierna, esa sonrisa que es tan grande que le cierra los ojos a la mujer.

Sasuke siendo lo suficiente inteligente y poseyendo un maravilloso instinto dio media vuelta y corrió, huyendo como su instinto se lo pidió.

Es una lástima que Uchiha Mikoto haya adquirido de repente la habilidad del hombre elástico y haya estirado su brazo con facilidad tomándolo del cuello de su playera, atrayéndolo a ella mientras Sasuke patalea intentando huir, mas la mujer con toda la facilidad del mundo se lo llevo a rastras a siguiente pasillo, ese que esta la doblar la esquina, a ese donde minutos antes le dio su merecido castigo a su otro retoño.

- ¡Mikoto-san solo no lo mate, que aun tiene que salvarnos! –le grita Kakashi mostrando diversión y deleite en sus ojos al mirar hacia haya y oír los gritos de mariquita que se está aventando Sasuke siendo secundado por fuertes golpes.

Otra que está disfrutando el sonido como si estuviera oyendo un maravilloso concierto es Sakura quien mira como drogada hacia donde provienen los gritos.

Itachi y Naruto ya están tirados en el suelo, en posición fetal, meciéndose y chupándose un dedo. Esos gritos hacen que el rubio recuerde como Namikaze Kushina castiga y que Itachi recuerde como Uchiha Mikoto castiga, ¡válgame!, si no hace más de una hora que fue víctima de ello.

En cuanto Jiao se mantiene en la misma posición, ni siquiera ha abierto los ojos.


Sasuke todo mallugado está sentado en una de las sillas de la sala de espera, tiene mueca de dolor mientras su madre que esta frente él inclinada le limpia las heridas que ella misma le hizo… ¡si! Tan linda ella, primero los lastima y luego los cura.

- El puto de Hidan no me hizo nada, pero me madre casi me mata. –Sasuke frunce el seño mostrándose indignado.

Kakashi e Itachi siguen intentando dejar en banca rota a Naruto, digo, siguen jugando con el rubio, incluso Sakura se les unió l juego.

Jiao sigue en la misma posición de hace unos minutos, pareciendo una estatua.

Sasuke pasea su mirada por el lugar hasta que se topa con la silueta de su guardián fuego.

- Jiao.

Ante el llamado la chica abrió sus ojos en muestra de que tiene su atención.

- ¿Qué no se supone que Jiao estaba ignorando su entorno para que su entorno la ignore a ella? –Naruto le susurra a Kakashi que hace mueca de asco y cubre sus cartas, tener al enemigo cerca no es conveniente en un juego de cartas y le da asco que el enemigo varón le susurre en el oído.

- Y así es. –dice con fastidio, alejando su rostro con asco del rubio.

- Entonces ¿por qué no ignora al teme?

- Porque es Sasuke. –responde con indiferencia y como si eso explicara todo haciendo que el rubio se rasque la nuca porque no entendió, le es más fácil la tabla del cero que esa explicación.

Sakura que escucho todo al igual que Itachi al estar cerca, frunció el seño y apretó sus puños mostrándose furiosa, mas al no saber porque siente ese ardor en la boca del estomago.

- ¿Te han dicho algo de Suigetsu?

- Sigue en cirugía. –responde con tranquilidad.

Sasuke asintió con entendimiento por lo que Jiao volvió a cerrar los ojos, mientras Sasuke posa su mirada en Kakashi.

- Oye Kakashi deberías decirnos más sobre las habilidades de Hidan para estar preparados para la próxima vez que peleemos contra él. –dice serio, mirando al peli-plata que suspiro con pesadez mientras los demás lo miran prestando atención, incluso Jiao se mantiene atenta aunque sus ojos estén cerrados.

- Por lo que recuerdo… —hace una leve pausa, cerrando sus ojos como si intentara recordarlo mejor. –Hidan hace una especie de rituales, orándole a una extraña Deida. Con su guadaña dibuja en el suelo un circulo con un triangulo superpuesto usando su propia sangre. –Sasuke recordó el símbolo que dibujo el peli-plata mientras peleaba contra él. –Terminado el símbolo intenta herir a su contrincante con su arma. Al conseguirlo y mientras permanezca dentro del circulo todo ataque que sea hecho en él afectara a aquel quien de quien tomo sangre con su guadaña. –Kakashi abre su ojo mostrando seriedad al igual que los demás.

- Debiste decirnos mucho antes que uno de nuestros enemigos poseía esa habilidad. –todos miran a Jiao quien ha abierto los ojos mostrando resentimiento hacia Kakashi, como si lo estuviera culpando de lo que le paso a su hermano.

- Lo sé. Me disculpo por eso, simplemente lo olvide y lo recordé en el momento que vi la pelea de Sasuke. –dice serio.

- ¿Cómo pudiste olvidar algo así? –Jiao frunce su ceño.

- Pelee contra ellos hace muchos años, siglos. Es normal que no recuerde todo.

- Cosas así no deberías olvidar. –Jiao se endereza y le da la espalda, comenzando a alejarse de ahí ante la mirada seria de los demás.

- No me culpa a mí, pero esta culpando a Kakashi. –Sasuke frunce el seño mirando por donde se fue su guardián, sintiéndose más culpable.

- Supongo si hubiera sido mas cuidadoso esto se pudo evitar. –Kakashi suspira con pesadez.

- Es imposible que recuerdes todo, como tu dijiste peleaste contra ellos hace mucho tiempo. –Sakura mira seria a Kakashi quien la mira conmovido porque le de ánimos, haciendo que a Sakura le dé un tic nervioso, pensando que no debió decir nada. –Me retracto, tú tienes la culpa de todo Kakashi, incluso de agujero en la capa de ozono. –el mencionado baja la cabeza mostrándose desolado.

- Yo más bien pienso que Jiao-chan se culpa a sí misma, e intenta descargar su culpa en alguien más. –Mikoto se soba la barbilla pensativa. –Como Kakashi explico que jamás culpara a Sasuke-chan… —el mencionado siente una daga clavársele en el pecho y el peso de la culpa caer encima de él. –Culpa a Kakashi-san como forma de descargarse.

- Palabras sabias madre. –halaga con orgullo Itachi y Mikoto se rasca la nuca apenada.

- ¿Por qué me molesta que Jiao se muestre así con Sasuke? –Sakura frunce más su seño.

- Ya que estamos con eso de explicar cosas quiero que me expliquen cómo es que ustedes parecen saber mucho sobre esto mamá. –Sasuke mira con seriedad a su madre. –Y como es que tú pareces dominar bien tu elemento –Ahora mira a Itachi que le sonríe de forma socarrona.

- Bueno, creo que ha llegado el momento de hablar sobre eso. –Mikoto suspira con pesadez haciendo que su hijo menor la mire con interés. –Todo comenzó cuando le di la noticia a tu padre que estaba embarazada… —Mikoto se muestra seria y algo melancólica mientras habla. –Él en vez de mostrarse feliz como lo haría una pareja de recién casados ante la noticia se mostro preocupado e incluso horrorizado…

- ¿Quién no lo estaría si como hijo tienes un Itachi? Como que mi padre presintió que su primer hijo seria una desgracia. –Sasuke cerró los ojos y asintió dándose la razón a sí mismo.

- … ante su reacción lógicamente yo más que ofenderme me entristecí… ¿Por qué se caso conmigo si él no quería tener una familia? ¿En verdad no me ama y esta noticia lo amarra más a mi? Esos y muchos otros fueron mis pensamientos cuando vi como tomo la noticia. –Itachi y Sasuke fruncen el seño, mostrándose furiosos al ver la tristeza que reflejan los ojos de su madre. –Lógicamente nos pelemos, discutimos y nos dijimos muchas cosas que en verdad no sentíamos. –la pelinegra sonríe sin ganas, mostrando más tristeza en sus ojos. –Ante esa discusión yo tome la decisión de regresar a mi casa, sin importarme que no estuviera en el mismo estado. Entonces, cuando estaba preparando mis maletas mientras lloraba, Fugaku entro a la habitación. Ya no se le veía furioso como estaba cuando discutíamos, más bien se le veía arrepentido y culpable. –Sasuke e Itachi alzan ambas cejas mostrándose extrañados, conocieron lo suficiente a su padre como para jamás verlo mostrarse así, pero también son consientes que su padre solo se mostraba tal cual se sentía solo enfrente de Mikoto.

Uchiha Fugaku contando con apenas veinte años de edad se encuentra recargando su espalda en la puerta de la habitación matrimonial que desde hace unos meses comparte con la que ahora es su esposa.

El hombre viste un pantalón de color café oscuro, una camisa color blanca y botones con cuello polo, encima de esta trae puesto un suéter de color beige con cuello formando una "v", y calza unas sandalias para estar dentro de casa.

En cuanto Mikoto teniendo solo un año menos de edad esta al costado de la cama echando de forma desacomodada la ropa de ella misma que minutos antes ha sacado del ropero que está en la pequeña habitación que ahora comparte con quien es su esposo desde hace unos meses.

Se le ve furiosa, aun así lagrimas no dejan de resbalar por sus mejillas. El vestido sencillo y lizo de color rosa que lleva puesto marca si figura al llevarlo ceñido. Le llega a media rodilla y cubriendo sus pies lleva unas sandalias de casa.

- ¡Vete! –exclama furiosa, sin dejar de meter su ropa en la maleta no viendo como su esposo tiene su cabeza inclinada hacia abajo, por lo que su flequillo le tapa la mitad de la cara. – ¡Que te vayas! –grita furiosa justo en el momento que avienta una prenda a la maleta y lo voltea a ver furiosa.

- Tengo miedo. –no alzo el rostro, pero su tono de voz fue claro, por lo que la pelinegra mostro sorpresa en sus ojos, no sabiendo si lo oyó bien.

- ¿Ah?

- Tengo miedo de que por culpa de mi sangre ese niño que esperas sea como mi hermano mayor.

Fugaku siguió sin alzar la cabeza, y Mikoto llevo inconscientemente sus manos a su vientre, como si intentara protegerlo mientras sus ojos muestran sorpresa porque su esposo diga eso, en especial porque mencione al hermano de él siendo que nunca le ha hablado sobre él, solo sabe su existencia, más nunca lo ha conocido.

- ¿Qué tiene que ver tu hermano mayor en esto?

- ¡Todo maldita sea puesto que es mi hermano! –exclama alterado alzando su rostro, pero al ver que la forma en la que hablo la asusto se mordió el labio inferior e intento calmarse. –Lo siento. –su tono de voz fue más calmado, pero firme.

- No te entiendo Fugaku, solo sé que no quieres a nuestro hijo. –dice mostrando tristeza.

- No es eso. –el hombre aprieta los puños con fuerza. –Katsuya, Uchiha Katsuya, ese es el nombre de mi hermano. –dice serio, diciéndole por primera vez el nombre de su hermano mayor. – Cuando Katsuya nació aparentemente era normal… —Mikoto alza ambas cejas no entendiendo del todo. –… tal vez resulte difícil de creer, pero Katsuya no es un humano normal. No sé a qué edad fue cuando mis padres se dieron cuenta, solo sé que desde que él era un niño mis padres notaron que mi hermano podía hacer cosas que un simple humano no podría hacer. –Fugaku se pasó una mano por el cabello, viéndose angustiado y Mikoto mostro más curiosidad al verlo. –Él podía crear energía, sacarla y manifestarla como le plazca, no solo eso, él podía crear fuego de su cuerpo, no un fuego normal, sino un fuego negro, pero que quema igual o peor que el fuego normal. –Mikoto se mostró sorprendida e incluso incrédula, sino conociera a su esposo pensaría que le está mintiendo, pero sabe que él no es de los de mentir, no sobre algo como eso. –Si lo pensamos eso no es tan malo, se podría incluso considerar como alguien que tiene un don, pero Katsuya… —Fugaku hizo una pausa, como si se le dificultara decirlo. –… Katsuya parecía no ser humano en todo el sentido de la palabra. Él no tenia compasión, lastima ni mucho menos sentía amor o algún sentimiento bueno. Mi madre me conto después de que Katsuya se fue de casa que cuando supieron el don que poseía lo habían llevado con un monje para que les explicara o les ayude a que Katsuya pueda tener una vida normal, tengo entendido que eso fue cuando Katsuya era un bebé aun; el monje no los quiso ayudar, solo dijo que ese niño poseía energía demoniaca y que era maligna. –Mikoto escucha atenta, mostrándose cada vez mas sorprendida. –Recuerdo que cuando era niño solía ver a Katsuya torturar animales hasta matarlos y podía ver en su rostro disfrutar el verlos sufrir, mas grandes, cuando estábamos en la escuela logre ver como tortura e intimidaba de forma sádica a nuestros compañeros de clase, si no fuera porque varias veces lo detuve creo que incluso también los hubiera matado. –Mikoto se tapa la boca ahogando un grito horrorizado. –esos chicos jamás se quejaron con sus padres por miedo a Katsuya, y mi hermano era lo suficiente listo como para no hacerles daño en lugares visibles. Cuando Katsuya aun era un niño digamos que mis padres o yo aun podíamos controlarlo, no dejarlo que se exceda, pero cuando creció se volvió aun peor…. Cuando Katsuya cumplió trece años violo y mato a una compañera de clase. –Mikoto ensancha los ojos horrorizada. –No se logro probar nada y él escapo, ni siquiera regreso a casa, pero sabemos que fue él, la mujer tenía en el cuerpo quemaduras extrañas, quemaduras que solo haría el fuego que él podía crear. –los ojos de Fugaku muestran lo duro que es para él recordar eso. –Yo tampoco soy normal Mikoto, después de todo Katsuya y yo somos mellizos, yo aunque no tenga los mismos poderes de Katsuya, yo puedo ver cosas que los humanos normales no verían, puedo ver las energía de las personas, puedo ver seres que ya murieron y ya no están en este mundo… mis ojos pueden ver muchas cosas que sencillamente alguien normal no vería… si antes jamás hable de esto contigo es porque no quería que sintieras miedo hacia mí, hacia la persona que fue mi mellizo. –los ojos del hombre muestran dolor y los de la mujer muestran tristeza. –Tengo presente que mi sangre esta maldita, por enden mi descendencia lo estará. Sé que hay la posibilidad de que uno de mis hijos sea como Katsuya, no importa como lo eduques, si esta en él ser así, lo será, como paso con Katsuya…Aun sabiendo eso fui un egoísta por casarme contigo, pero es que me gano el deseo de tenerte solo para mi. –Mikoto lo miro conmovida porque sabía que esa es la forma de su esposo de decirle que la ama.

Mikoto se pone de pie y camina hacia él, deteniéndose cuando la punta de sus pies toca la punta de los pies de su esposo, y toma el rostro de él entre sus manos, acunándole las mejillas, intentándole trasmitir todo el amor que siente hacia él con la mirada.

- Nuestro hijo no va a ser como Katsuya, va ser como tú, te lo puedo asegurar…

- ¿Cómo puede….?

Mikoto poso uno de sus dedos sobre los labios de su esposo para que no siga hablando, para después tomar una de sus manos y guiarla a su vientre que aun esta plano.

- Él está dentro de mí y créeme no puedo sentir nada maligno viniendo de él. Sé que será especial, pero no será malo… no dudes de mis sentidos, te recuerdo que diciendo de familia de monjes. –Mikoto le guiña un ojo divertida y Fugaku le dedica una leve sonrisa, que mas que felicidad mostro cierta resignación, pero sus ojos muestran esperanza porque lo que diga su esposa sea verdad.

- Sé que no me creyó, que siguió pensando que nuestro hijo seria como Katsuya, pero y no estuvo aliviado hasta que Itachi nació y pudo ver él mismo que no era alguien maligno como su hermano. –Mikoto sonríe levemente mientras cuenta la historia. –Aunque mientras esperaba a Itachi él intentaba no pensar en lo que podría ser, y me seguía mimando y consintiendo. –dice melosa. –en ese tiempo estuvo estudiando e investigando mucho, para por si nuestro hijo nace con habilidades especiales él poder ayudarlo. Fue así como le hizo ese amuleto que Itachi-chan usaba, ese que no dejaba que los demás sintieran su poder, e incluso ese amuleto sellaba su poder en él mientras lo trajera puesto. –la mujer se soba la barbilla pensativa.

- Eso es muy útil cuando no puedes controlarlo, como me pasaba cuando era un bebé, pero desde los cinco años padre se encargo de entrenarme, él investigo mucho como dijo mamá y supo cómo ayudarme para que yo controle mis poderes y los pueda usar para defenderme y defender a mamá. –Itachi les guiña un ojo de forma juguetona.

Sasuke mas sorprendido no puede estar, jamás supo eso sobre su padre y ahora entiende cómo es que Itachi controla tan bien su elemento, él al igual que Sakura y los gemelos fue entrenado desde niño.

- Ahora entiendo porque papá e Itachi solían salir mucho a las montañas y quedarse varios días. –murmura Sasuke sorprendido.

- Si. Y tú sintiéndote celoso porque pensabas que papi me quería más a mí que a ti, que por eso no te llevábamos con nosotros. –Itachi lo mira burlón y Sasuke lo fulmina con la mirada.

- Es tu culpa, desde que tengo memoria cada que te preguntaba a donde se iban padre y tú me decías que a hacer cosas de Uchiha. Es normal que me enojara porque no me llevaban siendo que yo también soy un Uchiha. –Sasuke afila más su mirada e Itachi amplia más su sonrisa socarrona.

- No es mi culpa que padre no quisiera que te dijera. –Itachi le saca la lengua divertido y Sasuke gruñe furioso mientras que a los demás les resbala una gota de sudor en la nuca.

- Si, ya veo que padre no confiaba en mí. –dice de forma cortante Sasuke no mostrando lo dolido que se siente al pensar eso.

- No es que no confiara en ti Sasuke-chan, es que cuando tu naciste tu padre no sintió nada diferente en ti y eso lo hizo feliz, pensó que serias un niño normal, que no sufrirías el ser diferente a los demás. Para él eso fue una gran felicidad y por esa razón quiso involucrarte lo menos posible en cosas que podrían no dejarte crecer con normalidad. –dice seria Mikoto e Itachi asintió dándole la razón.

- Es normal que Fugaku-san no sintiera algo diferente en Sasuke porque él solo iba a despertar su poder cuando se topara con uno de sus guardianes. –dice con indiferencia Sakura.

- Te recuerdo que yo soy uno de sus guardianes y Sasuke-chan seguía tan normal hasta que llegamos aquí. –aclara Itachi apuntándose a sí mismo.

- Sakura tiene algo de razón, pero no del todo. Es verdad que Sasuke va despertando sus poderes conforme está en contacto con sus guardianes, pero Sasuke no despertaría esos poderes hasta que estuviera listo, ya que de esa forma mientras no lo esté está protegido mediante esa capa de normalidad para que sus enemigos no lo encuentren. –explica con seriedad Kakashi haciendo que los demás se muestren sorprendidos al saber eso.

- Hay algo que no entiendo. –Naruto se rasca la nuca pensativo.

- Que novedad. –murmuran de forma sarcástica Sasuke y Sakura.

- Si ese amuleto escondía los poderes de Itachi, ¿cómo es que los gemelos, Kakashi-sensei y Sakura-chan sabían de ellos? –el rubio los mira curioso.

- Lo admito; buena pregunta. –Sasuke mira al rubio como si le hubieran salido dos cabezas y es que, que él haya pensado en esa pregunta es tan extraño como si de pronto le hubiera salido una cabeza extra.

- El poder del amuleto se debilita con el tiempo, no da suficiente protección ni funciona como cuando se hizo. Cuando nosotros nos topamos con Itachi pudimos sentir un poco de su poder, como guardianes lo reconocimos con facilidad. –Sakura se encoge de hombros restándole importancia. –Así como él nos reconoció, nosotros lo hicimos. Si tú y Sasuke no sintieron ese leve poder que desprendía Itachi es porque aun no están lo suficiente entrenados como nosotros en esas cosas. –Sasuke y Naruto se sintieron unos idiotas, en el rubio es normal esa sensación, pero en el pelinegro… bueno digamos que es más frecuente sentirse así desde que conoció a su primer guardián.

- Y yo los sentí a ellos, creo que debido a esa cosa de guardianes me sentí en confianza con ellos. –Itachi se soba la barbilla pensativo.

- Es lógico. –Kakashi se muestra nuevamente aflojerado. –los guardianes entre sí tienen un lazo especial debido a sus vidas pasadas, pero es aun mas fuerte su lazo con su máster. –el peli-plata agita una mano restándole importancia. –Bueno cuando supimos de Itachi y fue cuando le contamos todo a él y a tu madre, para que sepan que tu eres el elegido, quien Itachi debe proteger, que sepa su misión y la razón de ello, pero Itachi quiso que no te dijéramos nada vaya a saber por qué razones.

- Para joderme seguro. –dice entre dientes Sasuke e Itachi le sonríe de forma socarrona. –hay algo que me está dando vueltas en la cabeza. –Sasuke suspira con pesadez y los demás lo miran con atención. –Katsuya, el hermano de papá, por lo que dicen él podría ser…

- Si Sasuke, él probablemente es Madara, eso pensé cundo tu madre nos conto esto. –Kakashi suspira con pesadez.

- Si fuera así, quien imaginaria que tanto elegido como Madara serian de la misma sangre. –Sakura se muestra algo sorprendida al igual que los demás.

- Si lo ponemos así les recuerdo que mi hermano y yo también llevábamos la misma sangre que Madara. –Kakashi los mira con aburrimiento. –Si se dan cuenta de la coincidencia, Madara también era tío nuestro, y mi hermano era el elegido. –al recordar ese detalle todos ensanchan los ojos mostrando sorpresa en ellos mientras los Uchiha aprietan los puños con fuerza.


En la recepción del hospital se encuentra Jiao sentada en una de las sillas que están ahí, tiene su cabeza inclinada hacia abajo haciendo que su cabello le caiga sobre el rostro.

- Jiao.

La mencionada alza el rostro al oír la voz de su abuelo, viéndolo de pie frente a ella mirándola con la tristeza reflejada en sus ojos.

- Cuando Kakashi me aviso vine lo más rápido que pude. –Jiraiya quien viste una larga gabardina negra que lo cubre del frio se pone en cuclillas para quedar a la altura de ella. – ¿Cómo esta?

- No lo sé. –dice en un susurro que por la cercanía el peliblanco apenas escucho.

- ¿Cómo estas tu? –el hombre la mira preocupado.

Jiao toma a su abuelo de las solapas y se acerca a él escondiendo su rostro en su pecho. Jiraiya sonrío con algo de tristeza y la rodeo con sus brazos, dándole un fuerte abrazo, sintiendo como su abrigo es mojado por las lágrimas de su nieta.

- Estos niños son muy fuertes sentimentalmente, pero cuando algo le pasa a uno de ellos, el otro debilita completamente su carácter. –Jiraiya apoyo su barbilla en la cabeza de su nieta. –Todo va a estar bien. Suigetsu es un chico fuerte y va salir de esta, además es un cabezón de primera al igual que tu… estoy seguro que hará lo que sea para regresar con su querida Jiao. –susurra solo para que ella lo oiga y Jiao asintió levemente manteniendo su rostro escondido en su pecho.


Después de un rato de sacar el dolor que sentía llorando en el pecho de su abuelo se ve a Jiao caminar por la recepción en compañía de su abuelo quien le pidió lo llevara a donde están los demás.

La peli-violeta tiene los ojos enrojecidos por el llanto al igual que su nariz.

- ¡Jiao!

Ambos alzan la mirada al oír el grito de Sasuke viéndolo correr hacia donde están ellos.

- ¡Jiraiya-san! –exclama algo impresionado al verlo acompañado de la chica cuando se detuvo frente a estos.

- Hola. –el peliblanco sonríe amigable.

- ¿Cuándo llego?

- Hace un momento.

- ¿Qué pasa máster? –Jiao lo mira tranquila y Sasuke deja de mirar al peliblanco, para mirarla a ella notando lo rojo que tiene los ojos haciendo que su culpabilidad regrese porque sabe el motivo por el que están sus ojos así.

- Pasaron a Suigetsu a una habitación. Ya está fuera de peligro, pero sigue inconsciente. –Jiao ensancha los ojos. –solo permiten entrar una persona a verlo… está en la habitación diez.

Jiao no lo pensó dos veces y comenzó a correr en busca de dicha habitación dejando a ambos varones que miran por donde se fue.

- Ella estuvo llorando. –Sasuke mira de reojo a Jiraiya.

- Si. –Jiraiya sonríe con algo de tristeza.

- Yo… lo siento, fu…

- No tienes porque disculparte. Suigetsu solo cumplió con su deber. –Jiraiya le sonríe amigable y Sasuke baja la mirada, apretando los puños, no le gusta que nadie lo culpe.

- Jiao me dijo lo mismo. –dice frustrado.

- Supongo te sentirías mejor si Jiao y yo te gritamos, insultamos y culpamos. Pero no esperes eso, tanto ellos como los demás guardianes, Kakashi y yo estamos conscientes de que lo primordial es tu vida. –dice con seriedad y Sasuke aprieta con más fuerza los puños. –Vamos elegido, llévame con los demás… no podre ver a mi nieto hasta que dejen que entre más de una persona y es seguro que Jiao no saldrá de ahí sino es junto Suigetsu. –Jiraiya sonríe divertido.

Sasuke solo asintió y sin apretar los puños ni alzar la mirada comenzó a guiar al peliblanco hacia donde están los demás.


- Sasuke estúpido…. Jiao, Jiao, Jiao… nada mas piensa en ella, yo también soy su guardián y le vale mierda como me sienta… el muy estúpido solo le dijeron que Suigetsu está en cuarto y corrió gritando que buscara a Jiao… estúpido… ¿Por qué cojones me molesta eso? –Sakura que está sentada junto con los demás es rodeada por un aura asesina que hace que los demás se alejen temerosos, no sabiendo la razón pero ni locos se acercan a ella estando asi, capaz les rompen los huesos.

Unos acelerados pasos hacen que salga de sus pensamientos viendo solo una ventisca de aire pasar frente a ellos.

- ¿Esa era Jiao? –pregunta curioso el rubio.

- Si mis ojos tapatíos no me engañan, si lo es. –Itachi sonríe divertido.

- ¿Y el teme? –el rubio se rasca la nuca extrañado.

- Ahí viene. –Itachi apunta hacia donde viene Sasuke haciendo que todos volteen viéndolo en compañía de Jiraiya.

- ¡Jiraiya-san! –Kakashi se pone de pie acercándose al mencionado mientras que Mikoto e Itachi lo miran curiosos.

- Hola. –saluda amigable, sonriéndole a Kakashi.

Jiraiya desvía su mirada hacia donde están los Uchiha, y sus ojos se ensanchan, a los pocos segundos están frente a Mikoto tomando sus manos entre las suyas.

- Bella dama ¿no le gustaría tener un hijo conmigo? –pregunta galante.

Kakashi sonrío divertido y Sakura cayó estilo anime. Naruto y Mikoto lo miran incrédulos mientras que ciertos pelinegros tienen una vena hinchada en la nuca.

- ¡Aléjese de mi madre viejo! –Sasuke furioso le da un zape en la cabeza.

- Bien hecho Sasuke. –Itachi lo felicita alzando su pulgar de la mano derecha.

- Sasuke-chan eso no se hace. –regaña Mikoto con desaprobación y Jiraiya quien tenía su cara estrellada en el suelo alza el rostro mirando embobado a la pelinegro, pensando que lo defiende porque ya lo ama y le demostrara su amor en algún cuarto del hospital.—A los ansíanos no se les trata así.

- ¿Anciano? –murmura incrédulo Jiraiya convirtiéndose en piedra al instante, es el peor insulto que puede recibir viniendo de una femenina.

Sasuke, Sakura e Itachi lo miran burlones, mitras que Naruto se retuerce de la risa y Kakashi niega divertido.


Jiao entra a la habitación cerrando la puerta tras de sí, teniendo su cabeza inclinada hacia abajo se acerca a la cama donde está su hermano acostado boca arriba y teniendo los ojos cerrados.

Jiao comienza a quitarse todo los abrigos que trae puestos y bufandas, dejándolos caer en el suelo, quedando solo vestida con ese extravagante disfraz de duende, para después acostarse alado de su hermano, acurrucándose con él.

- Suigetsu tienes que despertar pronto, sabes que no me gusta estar mucho tiempo sin ti. –le susurra cerca de su oído, para después darle un beso en la mejilla y cerrar sus ojos, acurrucándose más a su lado.

Continuara

primero que nada; lo siento, en vdd lamento mucho la demora, se que fueron muchos dias sin actualizar, pero enserio que no tenia cabeza para escribir, mi mente estaba muy ocupada en otras cosas :(

spero les haya gustado el cap

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS