"Los primeros para luchar por el bien /
y construir el poderío de la Nación /
y la Armada camina /
orgullosa de lo que ha hecho /
luchando hasta que la batalla está ganada /
y la Armada camina."
A medida que Soldier iba pasando y llenando los platos de sus compañeros, las caras de éstos iban adoptando las más variadas muecas, pero todas con algo en común: el asco. Y es que la comida que había preparado no tenía muy buena pinta, de hecho, tras dudar un momento, Spy levantó la mano ligeramente.
- Soldier...
- "La Armada está en camino"...¿Qué?-Soldier dejó de cantar y se volvió hacia el francés mientras su mano se hundía en la olla.
- ¿Te importaría aclararme, si no es mucha molestia...qué es esto?-preguntó Spy, señalando su plato.
- Puré de patatas al viejo estilo-respondió Soldier con orgullo, y sacó un buen montón de dicho puré para plantárselo en el plato a Pyro, quien se echó un poco hacia atrás, acercó la cabeza a la comida y luego volvió a alejar su cuerpo lo más posible.
Medic alzó una ceja y hundió la cuchara en su parte. El puré tenía un color grisáceo y hacía ruidos no muy halagüeños al moverse. Tenía multitud de tropezones verdes y marrones que ni siquiera sabía qué eran, probablemente restos de ingredientes que no habían sido correctamente triturados.
- ¿...De la Gran Depresión o allá por la época de las hambrunas?-musitó.
- Joder, macho, te lo has currado, ¿eh?-protestó Demoman, quien ni siquiera había tocado la cuchara.
- Gracias-respondió Soldier.
Ya que había terminado de servir a los demás, se llenó el plato a sí mismo, dejó la olla en la encimera, se sentó y comenzó a comer con tanto gusto que sus compañeros no pudieron evitar contemplarlo con asombro. Era tal el silencio que Soldier notó que era el único que estaba comiendo y alzó la cabeza.
- ¿A qué esperáis? ¿No teníais tanta hambre?
Heavy decidió aventurarse. ¡Qué demonios! Él y su familia habían sobrevivido durante años con carne de cualquier animal, raíces y lo que habían podido llevarse a la boca, ¿cómo no iba a aceptar algo comestible? Tomó su cuchara, la hundió en su plato y trató de no dudar antes de metérselo a la boca. Los demás le miraron expectantes.
Y vieron cómo el ruso saboreaba el plato durante unos segundos antes de que su cara se volviera un poema y tragara con dificultad. Se bebió toda el agua que tenía en el vaso de unos cuantos tragos rápidos y no volvió a probar bocado. Aquello fue suficiente para los demás para que no se aventurasen.
Soldier ya iba por la mitad del plato cuando fue a servirse otra cerveza y vio que sus compañeros estaban atacando el pan y la bebida pero sus platos estaban intactos.
- Pero bueno, ¿qué os pasa? ¿Es que no os gusta?
Se volvió hacia Scout, quien había decidido llenarse el estómago con el gas de las tres latas de Bonk! que llevaba, más la cuarta que se estaba abriendo cuando su compañero le miró. El chico se quedó inmóvil y volvió los ojos hacia los demás unos segundos antes de coger aire por la nariz y decidirse a no prolongar más el mal rollo y ser claros:
- La verdad, Soldier, es que la cocina no es lo tuyo. No le daría esto ni a los BLU.
Soldier frunció el ceño.
- ¿Qué?
- Pues...Que te puedes quedar mi parte, yo ya comeré otra cosa.
- ¡Ah, muy bonito, gusano desagradecido! ¡Me paso toda la mañana preparando la comida para que el señorito la rechace! ¡Cómo se nota que no has estado nunca en una trinchera luchando sin descanso contra los nazis, sin tiempo para llevarte la más miserable migaja a la boca ni poder descargar el esfínter en otro sitio que no fueran tus pantalones!
- ¡Qué dices, si tú tampoco has estado ahí!
Aquello terminó con la poca templanza de Soldier, quien se puso en pie de un salto y se abalanzó sobre el muchacho para estrangularlo. Le habría estrujado como a un limón de no ser porque Engineer y Sniper se lo impidieron corriendo.
- ¡Soldier! ¡Suéltalo! ¡Sólo está diciendo lo que pensamos todos!-exclamó Engineer.
- ¿Qué pasa? ¿Ahora todos os habéis vuelto unos delicatessen?-dijo Soldier, ofendido.
- Sólo pedimos algo comestible. Admítelo, Soldier, tú sabes calentar latas de comida y basta-respondió Sniper.
- ¡Y me lo dice el que se come cocodrilos crudos!
- ¡Ya estamos con los cocodrilos!
- ¡Haya paz!-atajó Spy, poniéndose en pie-. Soldier, si tanto te gusta tu...puré, puedes guardar nuestras sobras y comer cuanto te plazca. Yo voy a pedir una pizza.
- ¡Ey, eso es otra cosa!-sonrió Scout, aún con la mano en la garganta.
- ¡Perfecto, la quiero Cuatro Quesos!-pidió Demoman.
- Eso, eso, llenaos el cuerpo de grasa...Yo prefiero lo nutritivo y que da energía de verdad-y se metió la cuchara en la boca para luego seguir hablando-. ¡Y BUEFTAF FIFZAS ZE FONDRAN BOBOZAZ Y EZTO AÚN EBTARÁ DE EFFFUPETE!
- ¡Que sí, scheiße, pero deja de hablar con la boca llena! ¡Qué asco!-protestó Medic, tratando de limpiar los escupitinajos de Soldier en su camisa.
Soldier se llevó otra cucharada a la boca y miró a Pyro, quien contemplaba dando palmitas el contenido de su plato arder con unas llamas que pronto se volvieron bien altas.
- ¿Veis? ¡A Pyro le gusta!
