Estar enfermo es malo...en especial si es gripa, quiero escribir pero me lloran los ojos, me siento cansado y las ideas se me salen por la nariz...almenos finalmente termine este capitulo que traia arrastrando desde hace un rato, espero les guste y ya veremos que pasa en el siguiente.
noa vemos en el proximo capitulo!
De vuelta en Canterlot
El sonido de la locomotora resonaba suavemente en los vagones del tren, Crimson Star solo se limitaba a observar atravez de la ventana con un semblante despreocupado, incluso aburrido. Shining Armor por su parte se mantenía sentado frente a una pequeña mesa acompañado de Trixie quien solo lo miraba.
-se que has pasado por una situación difícil, pero cualquier información que puedas proporcionarnos seria de gran utilidad – el joven capitán de la guardia le miro por un momento en silencio esperando que la chica tuviera ya la suficiente claridad mental para hablar, esto sin embargo parecía no ser el caso pues la chica solo se limito a ladear la cabeza con la mirada un tanto perdida.
- Trixie – dijo lentamente, como si la mención de su propio nombre fuera algo totalmente nuevo para ella.
- sí, ese es tu nombre…Trixie – respondió amablemente Shining Armor – puedes recordar algo Trixie? – repitió nuevamente el muchacho, la chica por su parte solo ladeo la cabeza por segunda vez en la dirección contraria.
- Trixie… - repitió nuevamente, Shining Armor se froto levemente entre los ojos un tanto frustrado, realmente no conseguiría nada de la chica al menos no en la situación en la que se encontraba, Trixie por otro lado comenzó a girar el rostro lentamente observando sus alrededores hasta que se topo con la figura del muchacho que observaba por la ventana. El sol pasaba atravez del cristal iluminando su rojizo pelaje a lo cual Trixie respondió.
- Trixie… recuerda – Shining Armor redirigió la mirada hacia la chica de inmediato ante sus palabras, con suerte algo la había hecho recordar algo importante – el…salvo…Trixie – dijo suavemente, Shining Armor sacudió la cabeza y se encamino hacia la ventana a poca distancia de Crimson Star.
- que le hicieron para que terminara así – Crimson Star apenas le dirigió la mirada por el rabillo del ojo ante su pregunta.
- tengo cara de adivino?...te lo dije…la piedra que tenía en la cabeza la controlaba…es todo lo que pude sacarle al camaleón…- ante sus palabras Shining Armor no pudo evitar dirigir la mirada hacia el vagón que tenían justo detrás de ellos.
- en verdad…era necesario? – Crimson Star solo gruño entre dientes, savia perfectamente a que se refería pero esto no hacía que fuera menos molesto responder a sus preguntas.
- si no estás dispuesto a hacer lo necesario niño renuncia – Crimson Star entonces le dirigió la mirada por completo, dejando que los draconicos ojos se posaran en los contrarios, Shining Armor parecía dispuesto a responder pero antes de que pudiera el muchacho lo corto en seco con sus palabras – estas tratando con mercenarios entrenados para matar y hacer TODO lo necesario para cumplir con su trabajo…eso incluye mentir robar y quitar a quien se les ponga en su camino…sea potro yegua, joven o anciano…- dicho esto el muchacho dio media vuelta echándose perezosamente en un sillón cercano desplomándose sobre el mismo.
- Crimson Star comprendo lo que dices y entiendo tus motivos…pero el…-Shining Armor pareció tener dificultad con lo que intentaba decir para después dejarlo salir sin más rodeos – casi matar a todo un grupo es demasiado…lo mismo para el preso en los calabozos… obtuviste la información que requerías…pero no te hace mejor que ellos…solo te pone a su nivel y hay métodos para hacerlos hablar sin recurrir a un nivel de violencia tan extrema - Crimson Star entonces levanto la cabeza lentamente de su lugar, su mirada se volvió salvaje al tiempo que se incorporaba de su asiento dándole su atención a Shining Armor.
Es obvio que no tienes la más remota idea de con quién tratas soldadito – el muchacho comenzó a caminar en su dirección, Shining Armor por su parte no pudo evitar sentir un escalofrío que le recorría la espalda – en verdad crees que alguno de ellos te extendería la mano amablemente? – En el rostro del muchacho entonces se dibujo una sonrisa sínica – cualquier de ellos te metería una daga en la espalda en la primera oportunidad...despierta soldadito…este es el mundo real – Shining Armor sacudió la cabeza levemente ante sus palabras.
- no dudo que hay criaturas viles afuera…pero no podemos recurrir a los mismos métodos que ellos usan…eso solo nos hace igual a ellos…por eso es que existen las leyes…los juzgados y juicios…para traer justicia imparcial sin necesidad de llegar a la violencia – Crimson Star entonces soltó una carcajada.
- lindas palabras…estúpidas y sin sentido pero lindas, es una lástima que en el mundo de los mercenarios no valen absolutamente nada…bueno tal vez si…una daga en la garganta – dijo secamente, Shining Armor frunció el entrecejo mostrando su molestia ante sus palabras.
- sostengo lo que digo Crimson Star… - reitero el capitán de la guardia firmemente.
- y yo repito soldadito…lindas pero inútiles y estúpidas…realmente no durarías un día entre mercenarios con esa cabeza – Shining Armor sacudió la cabeza levemente, realmente esta conversación no llegaría a nada por lo cual solo giro el rostro hacia la ventana guardando silencio, Crimson Star por su parte solo regreso a su lugar sonriendo sínicamente.
La siguiente hora en el tren paso lenta y pesadamente, los guardias iban y venían del vagón trasero en descansos cronometrados para comer y descansar siempre manteniendo la guardia en los prisioneros. Para esos momentos la tensión entre los dos muchachos había disminuido un poco gracias entre otras cosas a Trixie quien por momentos parecía reconocer algún punto en el paisaje señalando con su pata para momentos después solo seguirlo con la mirada, Shining Armor no pudo evitar observarla con lastima, tenia vagos recuerdos de la chica gracias a cartas que Twilight enviaba continuamente en ese tiempo. Crimson Star por otro lado se encontraba en el vagón comedor, su estomago demandaba algo de alimento a lo cual y con calma esperaba al encargado, momentos después el mismo apareció con un plato lleno de sándwiches recién preparados.
- disfrútelos señor – dijo amablemente el mesero quien tras dejar el plato en la mesa hizo un leve gesto retirándose, Crimson Star solo respondió con un leve asentimiento concentrando su atención en el alimento. El pan era crujiente dándole una textura grata al tiempo que el heno tenía un toque picante, el muchacho disfruto de su comida tranquilamente solo observando por momentos atravez de la ventana, ciertamente seria un viaje largo considerando el lugar donde se encontraban.
El tren se detuvo lentamente en la primera parada del día poniville. Los apretados pasajeros que tuvieron que ser movidos en los vagones decido a la emergencia militar salieron de sus lugares un tanto molestos al tiempo que Shining Armor se disculpaba personalmente con cada uno de ellos. El tren tras algunos minutos quedo completamente vacío mientras los soldados distribuían a los presos cuidadosamente de manera que el contacto que tuvieran entre ellos fuera mínimo, después de todo y dada la forma en la que Crimson Star hablaba de ellos Shining Armor no quería arriesgarse de ninguna forma.
- los camaleones han sido separados en pares según las ordenes capitán – dijo rápidamente un unicornio tras dar un saludo marcial a Shining Armor, este a su vez asintió con la cabeza levemente girando su atención hacia el maquinista que se encaminaba en su dirección.
- le agradezco nuevamente el apoyo, realmente nos saco de un apuro – el maquinista solo sacudió la cabeza levemente sonriendo por detrás de su poblado bigote.
- es un placer ayudar a los soldados, estaremos listos para partir en una hora mientras recargamos los víveres necesarios y combustibles para el viaje a Canterlot – ante sus palabras Shining Armor asintió suspirando levemente de alivio.
- es bueno saberlo…- sin decir más el joven capitán regreso su atención al soldado.
- no tengo que repetir lo importante que es mantener nuestra atención en los mercenarios…no les quiten los ojos ni un solo minuto hasta que estemos en marcha y podamos comenzar con los cambios…- Shining Armor entonces se detuvo por un momento pensativo, finalmente y muy probablemente no requerirían de tantas precauciones dadas las condiciones de los mercenarios, Crimson Star había hecho todo un numero en ellos dejándolos fuera de combate por un tiempo indefinido.
- creo que…seria pertinente traer un medico a que los revise ahora que lo pienso…especialmente en su líder…sus quemaduras se ven graves – el soldado asintió en un gesto serio, durante todo el viaje el mercenario había estado quejándose continuamente de las quemaduras y golpes al tiempo que balbuceaba incoherencias incomprensibles.
- que pudo haber hecho Crimson Star – dijo por lo bajo Shining Armor, el soldado de inmediato suspiro rascándose la cabeza con cuidado.
- no lo sé capitán…pero lo que haya sido lo…dejo muy perturbado…solo habla de fuego pesadilla y monstruo…acaso Crimson Star – mientras decía estas palabras por detrás de ellos los cascos de alguien resonaron, al girar el rostro tanto el soldado como Shining Armor notaron que el muchacho estaba a poca distancia de ellos con Trixie siguiéndolo silenciosamente. Crimson Star no dijo nada, aun así el capitán de la guardia supo que el muchacho los había escuchado pues al pasar a su lado este solo le gruño mirándolo fijamente al rostro para después seguir con su camino.
- Crimson Star…partiremos en una hora…necesito que regreses antes de ese tiempo…hay cosas importantes que discutir en Canterlot – Crimson Star no dijo nada, del pecho del muchacho solo se escucho un sonido gutural lo cual el capitán interpreto como una afirmación, cuando los dos jóvenes desaparecieron por el pasillo el soldado solo sacudió la cabeza levemente.
- se…que el muchacho nos ayudo en el castillo pero…realmente me pone la carne de gallina…cada vez que está cerca tengo la impresión que comenzara a rugir y lanzar fuego sin razón alguna – Shining Armor no respondió por un momento antes de regresar su atención a los asuntos que tenía que supervisar.
- regresa a tu puesto…ya lo enfadamos lo suficiente hablando a sus espaldas y necesitamos que regrese con nosotros, es imperativo obtener su informe – sin decir más el soldado saludo siguiendo su orden regresando al tren con sus compañeros.
La estación del tren no era realmente muy grande, además de algunos asientos y la ventanilla para la venta de boletos había unas cuantas mesas y butacas para esperar. Crimson Star se acomodo perezosamente en una de ellas acompañada de Trixie quien de igual manera se sentó, su mirada sin embargo parecía esta vez mas enfocada, como si algo en el lugar llamara su atención, ante esto el muchacho ladeo la cabeza levemente en su dirección gruñendo con suavidad, Trixie tras unos momentos dirigió su atención al muchacho.
- as estado en poniville cierto? – la pregunta del muchacho fue casual y sencilla, Trixie regreso la mirada a la estación observándolo lenta y metódicamente, tras unos minutos la joven unicornio solo asintió muy despacio.
- Trixie…estuvo aquí…- el muchacho solo sacudió la cola levemente la cual colgaba en su asiento.
- recuerdas algo más? – nuevamente la chica recorrió el lugar con la mirada, esta vez sin embargo tras algunos minutos solo sacudió la cabeza.
- no …- sin más los dos jóvenes solo se mantuvieron en su lugar en silencio, Crimson Star con los ojos cerrados mientras Trixie miraba por fuera de la estación a los ponis que pasaban frente a esta.
El tiempo paso relativamente rápido, a pesar de la falta de algo que hacer los preparativos para el viaje llegaron a su fin. El vagón de carbón estaba lleno al tope, las provisiones cargadas e incluso un medico había logrado acudir al lugar para realizar las revisiones básicas necesarias a los detenidos. El doctor trato las quemaduras de Trag primariamente con algunos vendajes y ungüentos para mitigar el dolor, aun así sus palabras fueron suavemente específicas en cuanto al tratamiento que tendría que realizársele al llegar a Canterlot.
- por el momento los vendajes y el ungüento serán suficientes, aun así requerirá cuidados constantes para evitar que las heridas se infecten – el doctor cerro su maletín echando un último vistazo al paciente – pero dado que se dirigen a Canterlot se que no habrá gran problema...tienen doctores capacitados allá – tras el asentimiento de Shining Armor el doctor se retiro acompañado de su asistente. Shining Armor observo al camaleón quien solo se limito a regresarle una mirada descontenta, sin decir más el joven capitán salió del vagón observando por fuera de la puerta notando que tanto Crimson Star como Trixie ya se encaminaban de regreso acompañados del sonido del silbato que chillaba anunciando la partida del tren.
Las puertas se cerraron momentos después acompañados de un pequeño jalón de la locomotora, el humo de la chimenea se hizo notar con un nuevo pitido del silbado y la gran maquinaria empezó el viaje hacia Canterlot.
El sol comenzaba a ponerse en el horizonte, los rayos del sol pintaban los cielos en una hermosa combinación de matices rosados y rojos. Trixie observaba el espectáculo multicolor maravillada, como si fuera la primera vez en mucho tiempo que observaba algo así, Crimson Star noto su sorpresa haciéndolo gruñir muy levemente por lo bajo, realmente le habían afectado severamente si algo tan cotidiano la hacía reaccionar de una manera así. Shining Armor apareció por detrás de la puerta del vagón dando un vistazo rápido a los dos jóvenes, de inmediato y con paso tranquilo el joven capitán de la guardia se poso a poca distancia llamando la atención del joven pegadrake quien lo miro por el rabillo del ojo.
- llegaremos en unos minutos estén listos para bajar – dijo simplemente, Crimson Star regreso la mirada a la ventana mientras que Trixie solo asentía levemente notando en la distancia la ciudad de Canterlot, la chica asomo la cabeza por la ventana por un momento sintiendo el aire fresco en el rostro, su melena se sacudió bailando en el viento para momentos después meter la cabeza.
- ciudad…- dijo levemente, Shining Armor notando esto se acercó un poco llamando su atención.
- así es, Canterlot es una ciudad y también tiene el castillo de las princesas – Trixie ladeo la cabeza levemente pensativa, como si algo reaccionara ante sus palabras, esto sin embargo pareció perderse tan rápido como pudo de su mente al escuchar el sonido de la locomotora que comenzaba a disminuir la velocidad.
- parece ser que llegamos…estén listos para bajar…aun tenemos mucho que hacer – dicho esto Shining Armor se retiro en dirección al compartimiento donde alojaban a los camaleones. Crimson Star solo suspiro muy levemente, de su nariz una muy leve cantidad de humo salió desapareciendo momentos después en el aire, Trixie solo observo el extraño acontecimiento resoplando por su nariz un par de veces, tras notar que no salía nada la chica se acerco un poco observándolo más de cerca.
- como…-pregunto levemente, Crimson Star levanto la ceja un segundo no muy seguro de que preguntaba, ante la chica le toco la nariz resoplando a la vez mientras repetía la pregunta – como … - entendiendo el joven aparto su pata suavemente mirándola directamente.
- es natural para mi…solo yo puedo hacerlo – al decir esto el muchacho resoplo nuevamente dejando salir una diminuta cantidad de humo la cual desapareció en el aire, Trixie siguió la dirección del humo hasta que desapareció regresando su atención al muchacho.
- magia…-dijo levemente. Crimson Star sacudió la cabeza.
- no, no es magia…- el muchacho dio un paso atrás, su cabeza se levanto un poco y tras abrir la boca una muy diminuta llamarada salió hacia arriba, Trixie la observo detenidamente mientras la misma dejaba tras de sí una nueva nube de grisáceo humo – el fuego viene de adentro de mi – Trixie ladeo la cabeza y le observo el pecho por un momento, parecía dispuesta a hacer otra pregunta pero el tren se detuvo levemente con un suave jaloneo al tiempo que la campana anunciaba el arribo del tren a la estación, la voz del maquinista se dejo escuchar lejanamente anunciando que el viaje había terminado. Shining Armor salió del vagón continuo seguido de los guardias quienes mostraban un semblante serio, los camaleones eran escoltados en parejas.
- pongámonos en marcha soldados, recuerden no perderlos de vista ni un momento…apenas salgamos de la estación un carro de prisioneros no está esperando así que mantengan la línea y no permitan que los civiles se acerquen…estoy seguro que ya está todo preparado pero no podemos correr ningún riesgo...entendido? – todos los soldados golpearon el suelo con la pata al unisonó acompañado de un asentimiento vocal, los guardias entonces comenzaron a avanzar llevando a los camaleones fuera del vagón.
Fuera del tren el área había sido acordonada temporalmente para el transporte de los presos, los ojos curiosos de los ponis no se hicieron de esperar al tiempo que la comitiva encabezada por Shining Armor escoltaba a los camaleones mercenarios fuera de la estación. Justo como el joven capitán había mencionado a las afueras de la misma un gran carro de madera con dos fuertes puertas reforzadas los esperaba rodeada de un nuevo escuadrón de guardias, estos continuaban manteniendo a los curiosos a raya mientras los mercenarios eran metidos al carro asegurándolos a las argollas de metal ribeteado en el suelo junto con las esposas que llevaban en las manos, tras asegurarse meticulosamente que los mercenarios estaban asegurados las puertas del carro se cerraron comenzando el viaje directo a los calabozos del castillo. Shining Armor observo el carro alejarse por un momento antes de dirigir su atención tanto a Crimson Star como a Trixie.
- eso salió bien…ahora tenemos que movernos nosotros también – dicho esto un nuevo carro apareció a los pocos momentos jalado por dos grandes guardias, estos solo asintieron levemente mientras los tres presentes entraban en el carro el cual al igual que el anterior desapareció de la vista rápidamente dejando tras de sí un grupo de curiosos preguntándose qué había sucedido.
Las lámparas exteriores del castillo ya estaban iluminadas cuando el carro de prisioneros arribo frente a las puertas del castillo, los guardias perfectamente formados esperaban a su capitán quien momentos después apareció por el segundo carro, apenas había bajado del mismo dos guardias se posaron justo detrás del as puertas del carro abriendo las mismas ante la orden silenciosa de Shining Armor. Los camaleones comenzaron a salir lentamente de su lugar, los guardias no pudieron evitar hacer algunos sonidos de sorpresa al notar tanto lo golpeados que se notaban como el último de ellos quien salió en una camilla sostenida por dos guardias. El grupo tras observar que el ultimo de los prisioneros fuera bajado del carro se formo de tal manera que creaban un muro de armaduras doradas, los camaleones solo sisearon y observar en derredor al tiempo que los guardias los guiaban dentro del castillo y directamente hacia los calabozos, Crimson Star observo en silencio desde su lugar, siempre atento a cualquier movimiento que los mercenarios pudieran intentar, aun así y para desgracia de os mismos estaban demasiado golpeados y heridos como para intentar cualquier cosa.
La princesa Celestia se mantenía observando por fuera de su ventana meditativa, para esos momentos Shining Armor debía estar de regreso tras la misión asignada, para momentos después un suave golpeteo regresarla a la realidad.
- adelante – al instante Shining Armor atravesó la puerta seguido tanto de Crimson como de Trixie.
- la misión fue un éxito princesa…y como lo solicito traje a Crimson Star ante usted – la princesa asintió con una sonrisa gentil girando el rostro hacia la chica que los acompañaba.
- veo que encontraron a alguien más en el camino – Shining Armor asintió levemente.
- estaba en el escondite de los mercenarios…según las palabras de Crimson Star la tenían bajo su control – ante esto la princesa dirigió su atención al joven pegadrake haciéndole la pregunta en silencio, este a su vez solo asintió levemente.
-ya veo…puedes retirarte Shining Armor, espero tu reporte a primera hora de la mañana – Shining Armor hizo un rápido saludo marcial antes de retirarse del estudio de la princesa quien observo nuevamente al muchacho, esta vez sin embargo parecía haber sensaciones entremezcladas.
- Crimson Star…-dijo pensativa, Crimson por otro lado solo gruño levemente sacudiendo la cola tras de sí.
- guárdate los sermones…- la princesa levanto la cabeza genuinamente asombrada, era extraño que alguien la desafiara de tal manera – hice lo que hice porque tenía cuentas que ajustar…es todo – dicho esto el muchacho se sentó en el suelo perezosamente, sus alas estirándose por un momento antes de que comenzara a mover el cuello relajándolo. La princesa suspiro levemente, no podía adivinar cuáles eran sus varaderas intenciones y aun cuando loables habían causado cierta conmoción.
- agradezco el apoyo que nos has brindado, aun así debes comprender que lo que hiciste no es correcto…en equestria no creemos en la violencia y tortura…tus intenciones no son malas…pero los medios por las cuales las realizas no pueden ser permitidas – Crimson solo suspiro y gruño nuevamente, su mirada posándose sobre la contraria dejando ver su fastidio ante la plática.
- y crees que eso les importa a ellos? – pregunto haciendo una obvia mención hacia los mercenarios.
- Crimson Star, los mercenarios son un punto aparte…en este momento discutimos tus – antes de que pudiera terminar la frase el muchacho soltó un sonido gutural fuerte.
- al diablo con esa basura! – Celestia solo frunció el entrecejo endureciendo su postura, aun así el muchacho no se detuvo dando un paso al frente desafiante – a los mercenarios les importa un rábano la misericordia o las leyes…ellos roban matan y mienten a cada oportunidad…ella – dijo apuntando con la pata en dirección a Trixie – no tengo idea de cuánto tiempo pero la esclavizaron!...la usaron y aun así te importan sus miserables vidas!? – Crimson parecía furico, leves lenguas de fuego escapaban a su boca mientras la princesa se mantenía inamovible en su lugar, tras un segundos el muchacho solo dio media vuelta en dirección a la puerta dispuesto a salir de la misma.
- serán juzgados por sus crímenes – dijo en un tono calmado – acorde a las leyes las cuales están para salvaguardar el equilibrio de nuestra sociedad…comprendo que te sea difícil aceptarlo, pero tienes que entender que no puedes continuar realizando estas acciones por tu cuenta…- Crimson solo desvió la cabeza levemente, dejando que apenas el verde brillante de sus ojos fuera visible.
- o que harás…me condenaras como a cualquier criminal?...haz lo que tengas que hacer….yo hare lo que tenga que hacer – sin decir más el muchacho abrió la puerta, esta sin embargo no parecía dispuesta a ceder ante el brillo mágico que la rodeaba.
- si tengo que hacerlo lo are Crimson Star – dijo en un tono que arrastraba un muy leve tono de pesar – nadie está por encima de la ley – reitero rápidamente, el muchacho sin embargo solo soltó una carcajada cínica en respuesta.
- no…nadie lo está…solo a los que no les importa romperlas para cumplir sus fines… al final los que pagan el precio son los que quedan en medio del camino…- Celestia no pudo refutar esa afirmación, momentos después la princesa avanzo un par de pasos por detrás de su escritorio observando a la confundida unicornio que desviaba su mirada entre el joven y la princesa.
- es verdad lo que menciona Crimson Star? – pregunto suavemente la elegante alicornio, Trixie la observo silenciosamente por un momento antes de con un gesto simple ladear el rostro.
- el…ayudo…Trixie – dijo lentamente, como si el recordar lo que había sucedido horas atrás fuera un recuerdo lejano. Celestia acerco su cuerno a su cabeza tocándolo con suavidad mientras un suave brillo le rodeaba la cabeza, al instante Celestia pudo ver aunque nubosamente los recuerdos de la joven en la caverna, las imágenes se arremolinaron entre sí desplegando un tapis de recuerdos roídos y difusos, Celestia pudo notar que su mente estaba sumamente alterada y llena de lagunas lo cual apenas le mostraba fragmentos de sus recuerdos, tras unos momentos Celestia retiro su cuerno por sobre la cabeza de la chica suspirando pesadamente.
- Crimson Star dime algo…-la voz de la princesa se había suavizado, el joven suspiro intentando suprimir sus impulsos agresivos mientras observaba a Trixie quien parecía fascinada por la princesa – que fue lo que paso en la caverna…que te motivo a hacer lo que hiciste…pude ver a los mercenarios desde aquí…dime que te motivo a dejarlos en tan mal estado, a causarles tanto dolor – el muchacho solo gruño entre dientes, le parecía totalmente impresionante que aun con lo dicho y mostrado la princesa aun considerara su bienestar tan importante, aun así estaba seguro que la alicornio no lo dejaría en paz fácilmente por lo cual con desgano se dio media vuelta acercándose un poco. Crimson dio su versión de la historia, relatando en su mayoría las conversaciones que había logrado captar entre los camaleones, era fácilmente notorio el desprecio que sentía hacia el particular intento por abusar de Trixie quien al escuchar las palabras parecía reaccionar desagradablemente, su cuerpo sacudiéndose al tiempo que su rostro denotaba incomodidad. Celestia escucho las palabras del muchacho atentamente, notando continuamente su lenguaje corporal el cual solo demostraba que despreciaba los viles actos de los camaleones, muy a su pesar Celestia comprendió que el muchacho no solo hacia las cosas de la manera en las que las realizaba por la dura vida que había llevado, sino también por un desprecio que sentía y demostraba por la forma en la que operaban los mercenarios. Los minutos pasaron y el relato llego a su fin, Crimson aun así había omitido la mención del mensajero.
- alguien los contrato para encargarse de nosotras – dijo mas en un pensamiento a voz que como una mención – y estaban preparándose para irse de equestria – Crimson solo asintió levemente con la mirada posada en los ventanales del cuarto, Celestia por otro lado observaba la mochila que se encontraba en el suelo con la armadura en su interior – esa armadura…debemos estudiarla para saber a que nos enfrentamos, si estas en lo correcto quien este tras el atentado tiene magia y artefactos de gran poder – dicho esto la alicornio centro su mirada en el muchacho quien solo se mantenía distante observando en la lejanía – no es solo el odio a los métodos de los mercenarios lo que te impulsa a actuar – dijo en un tono calmado y comprensivo – compartirías conmigo el verdadero motivo? – Crimson no dijo nada, su cola solo se sacudió tras de sí lentamente mientras sus alas vibraban con suavidad, el muchacho resoplo levemente dejando que un par de motas de humo se elevaran al cielo antes de girar el rostro hacia la princesa…insensible y frio como la primera vez que se habían visto.
- que te hace pensar que hay más – dijo secamente antes de comenzar a caminar hacia la puerta, Celestia solo bajo la mirada levemente, no podía forzar al muchacho a hablar por lo cual no insistió. La puerta se abrió y de inmediato el joven pegadrake se encontró cara a cara con Twilight quien dio un brinco hacia atrás sorprendida, la chica al reponerse se reincorporo para con una sonrisa cálida dirigirse a su amigo.
- Crimson volviste! – dijo jovialmente, el muchacho sacudió la cabeza levemente alejando un mechón de cabello que caía sobre su ojos asintiendo.
- hey –fue todo lo que dijo el muchacho, Twilight entonces frunció el entrecejo en una mueca molesta.
- porque desapareciste de esa forma…todos te buscamos…nos tenias preocupados – ante esto el muchacho solo sacudió levemente la cola.
- tenia cosas que hacer – respondió levemente antes de comenzar a caminar, Celestia por otro lado salió acompañada de Trixie quien de inmediato poso sus ojos sobre Twilight mirándola fijamente.
- twi…light …-al escuchar su nombre la unicornio giro el rostro para ladear la cabeza.
- Trixie?...que haces aquí…no te había visto en mucho tiempo – Celestia noto su reacción y de inmediato con una sonrisa cálida se dirigió a su estudiante.
- Crimson Star la encontró en el camino – dijo con calma mientras su semblante se volvía cerio – pero temo que ciertas circunstancias le han causado un severo caso de amnesia – al escuchar las últimas palabras Twilight se mostro preocupada.
- hay algo que podamos hacer princesa Celestia? – la princesa asintió levemente mientras la mochila de Crimson salía volando por dentro del estudio.
- es posible mi fiel estudiante, pero necesitare que primeramente estudies esta armadura…- Twilight observo la mochila por un momento antes de dirigir su atención a Crimson quien ya desaparecía por detrás de un corredor.
- el…está bien? – Celestia guardo silencio por un momento, meditando su respuesta para segundos después contestar.
-es complicado mi querida y fiel estudiante…-sin decir más tanto la princesa, Trixie y Twilight se encaminaron por el pasillo, había mucho que hacer.
Crimson Star gruño entre dientes aun frustrado, le parecía increíble la preocupación que tanto Shining Armor como la princesa Celestia mostraban para con los mercenarios, le era difícil comprender el porqué los trataban tan suavemente cuando lo único que ellos merecían era desaparecer, el muchacho apenas reparo hacia donde se dirigía antes de levantar la mirada y darse cuenta que se encontraba fuera del castillo en los jardines reales, la suave brisa le llego como un bálsamo fresco dándole un momento de quietud para meditar las cosas.
- misericordia – dijo pensando en voz alta, recuerdos de su infancia llenando su mente mientras los sonidos se repetían como si apenas hubieran sucedido en ese momento, las siluetas bailando frete a su rostro. Crimson sacudió la cabeza, su mente divagando por unos momentos antes de que simplemente resoplara, los recuerdos no le servían de mucho en ese momento y realmente no quería pensar más de lo necesario, con paso perezoso el muchacho comenzó a recorrer los jardines observando con cuidado las diferentes formas que llenaban el lugar. Abría pasado al menos una hora desde que el muchacho llego a los jardines, para esos instantes Crimson se encontraba en un área particularmente solitaria apenas retocada por algunos árboles decorados y matorrales, al centro del lugar se podía ver una estatua de brillante mármol en una amenazadora pose. La estatua de Nightmare Moon se mostraba majestuosa y a la vez siniestra en el lugar, el largo cuerno apuntando al cielo acompañado de las alas abiertas en toda su envergadura, Crimson leyó la inscripción que se encontraba al pie de la misma recordando la historia que la princesa Luna le había contado y más aun del Miasma.
- Nightmare Moon – dijo suavemente observando la estatua.
- así es joven Crimson Star – repitió una suave voz tras de sí, el muchacho giro el rostro levemente notando que la princesa Luna se encontraba a poca distancia de el, la alicornio de nocturnos tonos se poso al lado del muchacho observando la estatua mientras un semblante melancólico se dibujaba en sus finas facciones – a veces me pregunto si esto es un castigo – dijo observando su alter ego, Crimson al igual que la princesa mantuvo su atención en la estatua, observándola con detenimiento antes de levantarse de su lugar observando el cielo plagado de brillantes estrellas.
- no lo sé…- respondió sencillamente, Luna suspiro levemente bajando la cabeza.
- algunas veces despierto en el día…preguntándome si ella aun esta dentro de mi…esperando a resurgir y traer la noche eterna…- Crimson entonces dirigió su atención hacia la princesa un tanto sorprendido, parecía particularmente abierta a hablar con él – me pregunto…so mis ojos reflejan ese mismo odio…pero cada vez que me veo al espejo…no se qué pensar – Luna entonces se levanto de su lugar, sacudiendo la cabeza levemente con una risita apenada – lamento molestarte en tu caminata nocturna joven Crimson Star, te dejare con tus pensamientos – mientras decía esto el muchacho se acerco tranquilamente a la alicornio, su rostro deteniéndose a poca distancia del de la princesa quien sorprendida dio un paso atrás – acaso hay algo en mi rostro? – pregunto sorprendida, Crimson levanto la mirada observando la estatua para después regresar su atención a la princesa.
- ella está llena de odio – dijo moviendo la cabeza en dirección a la estatua – rencor y egoísmo – Luna bajo la mirada levemente, sintiendo una leve punzada de culpa en el pecho – tu por otro lado – ante esto la princesa de la noche solo levanto la mirada firmemente, dispuesta a escuchar las palabras sin importar cuales fueran – tu por otro lado no tienes nada de eso – respondió levemente antes de dar media vuelta estirando las alas en todo su esplendor, Luna no pudo evitar sentirse sorprendida, dado el carácter agresivo del muchacho esperaba una respuesta diferente, esta aun así la hizo sentir mejor.
- escuche que eres un peleador particularmente excepcional –dijo rápidamente la princesa.
- eso dicen? – respondió el muchacho girando el rostro en su dirección, Luna por su parte asintió levemente caminando en su dirección.
- así es joven Crimson Star, los guardias de palacio comentan con interés tus dotes de pelea, particularmente después de tu enfrentamiento con la manticora – el joven solo se encogió de hombros levemente en una seña de poco interés, ante esto Luna se poso frente al muchacho con una sonrisa divertida.
- tengo una petición que hacerte joven Crimson Star – el muchacho solo levanto una ceja levemente mirándola directamente a los ojos.
- solo Crimson – dijo rápidamente – y que es esa petición – pregunto sin rodeos, Luna entonces sonrió pícaramente en respuesta.
El choque del metal resonó suavemente en el silencio de la noche, un pequeño grupo de ponis alados observaban con interés el duelo que se realizaba frente a ellos. Apenas una hora atrás que el joven pegadrake y la alicornio se debatían en un amistoso combate cuerpo a cuerpo, Crimson ataviado con sus alas de combate las cuales repicaban en un sonido fino y poderoso contra la fina y elegante espada de la princesa de la luna. Crimson no pudo evitar sonreír cínicamente para sí mismo, realmente no espera una petición de este tipo, aun así y dados los eventos recientes le había caído del cielo tal actividad, su mente revoloteo solo por una fracción de segundo con aquella extraña pregunta en el jardín de la estatua.
- Crimson, me gustaría pedirte que tengas un duelo conmigo – Crimson levanto la ceja un poco más, ciertamente no esperaba algo de esa clase – veras, antes de mi exilio yo era una practicante de esgrima…siempre fue mi pasión…en aquel tiempo tenía un compañero de duelo…pero ahora – la mirada de la princesa mostro un leve dejo de tristeza antes de desaparecer rápidamente – aceptaras mi propuesta? – Crimson medito por un momento la petición, realmente no le molestaba del todo, a decir verdad le parecía una oferta tentadora dada su necesidad de liberar algo de estrés, aun así no estaba convencido de que él fuera el poni adecuado.
- que no tienes un "rival" "entrenador" o algo así real? – pregunto levemente el muchacho, Luna por su parte asintió levemente rascando con suavidad el suelo – ciertamente, pero si he de ser franca sus habilidades no son del todo…adecuadas – dijo al tiempo que Crimson no podía evitar reemplazar la palabra mentalmente con inepto en lugar de inadecuadas.
- y quieres pelear conmigo…por haber peleado con la manticora? – la princesa bajo la mirada levemente, no muy segura de si había expresado su deseo adecuadamente.
- lamento si te moleste, fue una petición tonta…te dejare con tus asuntos – Luna parecía dispuesta a retirarse antes de que un leve gruñido le hiciera girar el rostro.
- no tengo problema con eso…-dijo simplemente el muchacho, ante esta respuesta la princesa sonrió levemente levantando el vuelo.
- entonces no se diga mas, permíteme guiarte – dijo afablemente.
La estocada de la princesa salió disparada con velocidad, Crimson ante puso las alas lanzando el ataque por lo alto mientras daba un paso al frente lanzando una mordida hacia el cuello descubierto, Luna batió las alas fuertemente tomando distancia haciendo que la delicada espada flotara frente a ella en un destello azulado.
- impresionante – Luna estaba sonriendo genuinamente, sus guardias solo se mantenían en posición silenciosamente compartiendo la felicidad de su princesa mientras hablaban por lo bajo.
- nada mal – dijo uno de ellos acompañado de sus compañeros quienes estaban de acuerdo.
- no es fino…pero tiene habilidad el muchacho – dijo otro.
Crimson solo mostro los dientes en una mueca divertida, no podía negar que el simple hecho de luchar por luchar le parecía refrescante y relajante, no por sobrevivir o ganar, solo por el goce mismo del acto.
- para una princesa…no peleas nada mal – Luna sacudió su espada en un saludo elegante poniendo la misma paralela a su cuerpo en una pose de combate.
- viniendo de un joven que lucha con manticoras y mercenarios es un alago – respondió divertida la princesa, Crimson solo ladeo la cabeza mostrando los colmillos en una mueca presuntuosa al tiempo que las alas chocaban una contra la otra arrancándoles el suave sonido metálico.
- que puedo decir…de donde vengo era comer o ser comido – al decir esto el muchacho salió disparado en dirección a la princesa, esta entrecerró levemente los ojos centrando su atención en su oponente quien de inmediato dio un salto para momentos después girar sobre sí mismo, Luna ante puso la espada en una pose defensiva mientras las alas del muchacho golpeaban rápidamente en un movimiento continuo semejante a una rueda que gira sobre su eje, las chispas volaron por todo el lugar antes de que Luna se viera obligada a tomar distancia con las alas notando como el cuerpo del muchacho caía sobres sus cuatro patas causando un pequeño temblor ante la fuerza del impacto.
- impresionante movimiento Crimson…como lo llamas? – el muchacho solo sacudió la cola por detrás fuertemente haciendo que el polvo del suelo se levantara.
- no acostumbro poner nombres…solo necesito que sean prácticos – dicho esto la princesa sacudió su espada en el aire.
- es una lástima, un movimiento tan interesante merece un nombre adecuado – Crimson entonces solo dejo salir una leve llamarada de su boca.
- dale un nombre entonces – la princesa se mostro levemente sorprendida, aun así tras un nuevo movimiento de su espada se lanzo en una rápida estocada directamente hacia el muchacho.
- te tomare la palabra! – dijo acortando la distancia, Crimson dio un paso lateral anteponiendo el ala evitando el ataque, la princesa de inmediato antepuso su pata frontal en un giro cerrado al tiempo que sus patas traseras se lanzaban en una fuerte patada doble, Crimson apenas tuvo tiempo de agacharse evitando el ataque que paso silbando sobre su cabeza, el joven pegadrake de inmediato aprovechando menor tamaño se lanzo por debajo de la princesa mientras ambas alas salían disparadas hacia arriba, Luna logro notar su movimiento por el rabillo del ojo lanzando su espada en un arco cerrado sobres su costado. Los guardias se mantuvieron en silencio por un momento antes de hablar por lo bajo totalmente sorprendidos.
Crimson tenía ambas alas apuntando directamente al pecho de la princesa, las espinas que coronaban sus alas a pocos centímetros de su cuerpo, por otro lado la espada de la princesa flotaba elegantemente a su lado apuntando directamente al pecho del muchacho. Ambos contendientes se miraban directamente a los ojos con una sonrisa satisfecha.
- temo – dijo la princesa sin mover ni un solo musculo – que esto es un empate – Crimson solo gruño entre dientes levemente.
- supongo que sí – la princesa se retiro por sobre del cuerpo del muchacho quien de inmediato plegó las alas alejando sus armas de Luna, el muchacho se incorporo observando a la princesa sacudiendo la cola con tranquilidad – no estuvo mal para una práctica –dijo suavemente, Luna por su parte asintió levemente aun con una sonrisa satisfecha en el rostro.
- agradezco que aceptaras mi petición Crimson, realmente me da gusto poder practicar después de tanto tiempo – los guardias comenzaron a retirarse al notar la silenciosa orden de su princesa acompañados de los comentarios entre los mismos – espero si no te molesta practicar conmigo en otra ocasión – el muchacho sacudió las alas levemente dejándolas que se relajaran caminando en dirección al castillo.
- supongo que puedo hacerlo – respondió en un tono tranquilo, Luna asintió levemente caminando en la misma dirección.
- una promesa entonces – reitero antes de que las puertas se cerraran por detrás de ambos.
