NO ME MATES! NO ME MATES! NO ME MATES!
De verdad lamento el no haber podido subir nada en todo el verano. Me fui a casa de mi mamá por muchos días (mi mami no tiene internet) y por ello no pude ni actualizar nada de nada.
Por cierto, estoy trabajando en el nuevo capítulo de "El Sello del Mañana" (espero no te hayas olvidado de él) x3
Y otra cosa, a causa de ciertos problemas existenciales me estoy mudando de casa, y todavía tenemos que poner servicios como la TV y el internet (aunque de hecho, aún tenemos que comprar una nueva televisión). No te preocupes, no es tan serio como parece, son solo problemas técnicos. Espero estar de vuelta la próxima semana, mientas tanto, aquí te dejo una nueva historia :D
Mi no ser dueña de historia original. (Pertenecer a Limey404, es uno de sus mejores cómics en Deviantart)
Yo solo la traduje y convertí en fic por mera diversión :D
Avatar: El último maestro del aire no me pertenece.
Clasificación: K -Por "Kataang", duh...
(Ok, ese ha sido uno de los peores chistes que he dicho en mi vida)
-o-o
Día de coronación.
El joven Avatar llevaba unos cuantos minutos batallando con el nuevo atuendo de maestro-aire que se le había obsequiado, maldijo en voz baja al ponerse la complejamente diseñada camisa y se miró en el largo espejo frente a él por unos segundos. Su propio reflejo jugó con su mente al hacerle creer que tenía a su viejo mentor de pie al otro lado del cristal.
La puerta de la habitación se abrió lentamente.
-Te vez un poco perdido...- Comentó la joven maestra-agua. Una de sus manos sosteniendo la puerta.
-Hace tiempo que usé algo como ésto.- Respondió Aang. Su mirada desviándose avergonzado.
Katara se adentró en la habitación antes de tomar la corta capa que Aang sostenía en la mano derecha.
-Aquí...-Dijo Katara mientras acomodaba la prenda al rededor del cuello de Aang.- Puedo imaginar que olvidaras como luego de todo ésto.
-No es tanto el haberlo olvidado...- Respondió con una sonrisa. Sus mejillas enrojecidas mientras sus ojos buscaban a la chica a sus espaldas, misma que arqueó una ceja con curiosidad.- Es solo que los mayores utilizaban atuendos más complejos.
-Deberías probar con ropa ceremonial de la Tribu Agua algún día.- Comentó acomodando la parte trasera de la capa.
-Por cierto...- Respondió Aang dándose media vuelta.- ¿porqué tú no estás usando nada formal?
Katara soltó una irónica risa.
Idea de Sokka.- Dijo rodando los ojos mientras una sonrisa le cruzaba los labios.- Cree que nos vemos más heroicos en los atuendos con los que luchamos.- Agregó acomodando el cuello de la capa del joven maestro.- Solo está siendo perezoso por lo de su pierna.
Aang soltó una leve risa mientras Katara se acercaba al mueble al lado del espejo.
Tomó el medallón de los maestros-aire en sus manos, acariciando con una pizca de extrañeza el gran dije de madera. Tendría que acostumbrarse a ver el símbolo del aire colgar se su cuello de ahora en adelante.
-Ahí está.- Dijo colocando el collar de cuentas de madera al rededor del cuello de Aang, posicionando el dije en el centro de su pecho.- Ahora luces como el Avatar.
-Has crecido tanto.- Comentó. Las lágrimas comenzaban a acumularse en los azules ojos de la morena poco antes de compartir un dulce abrazo.- Estoy orgullosa de ti.
Katara le tomó de los hombros, desvanecieron el abrazo y sus ojos se encontraron. Las mejillas de la joven levemente ruborizadas.
-Oigan ustedes dos...- Dijo Sokka mientras entraba en la habitación con ayuda de la muleta bajo su brazo, una sonrisa en su rostro.- Ya casi es hora para que inicie la coronación.- Vaya...- Agregó acercándose a Aang. -Te ves tan...diferente.- Comentó provocando que las mejillas de Aang enrojecieran.- ¿Qué sucedió con ese niño tontorrón que sacamos del iceberg.
-Sigue aquí...- Respondió Aang, su mirada fija en sus manos.- Solo un poco cambiado.
Un veloz recuerdo se apoderó de la habitación por unos segundos, ¿era posible haber crecido tanto en tan solo un año?
-Bien, creo que volveré al patio con los demás.-Dijo el joven guerrero mientras se dirigía a la puerta.- Con suerte, papá este con ellos.
Sokka salió de la habitación, dejando detrás suyo a un par de jóvenes en un creciente e incómodo silencio.
-Entonces...-Dijo Aang, captando la atención de Katara.- Supongo que deberías ir con Sokka ahora, ¿no?
-Sí...-Respondió la morena con una tímida sonrisa. Su mirada se alejó de Aang a la vez que un profundo color rojizo se adueñaba de sus mejillas.- Pero hay una cosa más que hacer antes que eso...
-¿Qué?- Preguntó arqueando una ceja con cierta curiosidad.
Las cálidas manos de Katara encontraron las mejillas de Aang, quien no pudo evitar la sorpresa reflejada en su rostro ante la peligrosa velocidad en la que la distancia entre sus labios disminuía. El cosquilleo que se mantenía centrado en las mejillas de la morena aumentó al sentir sus alientos mezclándose, sus azules ojos se cerraron lentamente, el tibio roce de sus labios siendo el único dueño de su atención.
Fin.
-o-o
Se acabó. Ya sé, te debo mucho como para volver con ésto, pero mi mente ha estado medio distante últimamente; ya pasará, es cuestión de tiempo :3
Hasta la próxima!
Gracias por leer.
