Capítulo 21: El rugido de Mega Salamence.
—Tú... —Yuuki se encontraba en su típica pose salvaje de pelea, tragando salivar de manera nerviosa al ver a quién tenía en frente—. Tú eres... Redford...
El viento soplaba sacudiendo el cabello de todos alrededor, con un silencio incomodo o atemorizarte mejor dicho, de parte incluso de los dos niño que se ocultaban detrás de Yuuki sin la intención de salir. Aquel hombre, Redford, de la manera más tranquila posible tomó lentamente una de sus PokeBall, provocando que ambos niños retrocedieran un poco más mientras que Yuuki se mantuvo aún más firme que antes aunque al parecer que se encontraba más nervioso de lo que parecía, por otra parte, Mance se encontraba gruñendo a Redford de la manera más amenazadora posible, por lo cual éste lo observo con una sonrisa maliciosa, utilizando la PokeBall que tomó nada más para regresar al Swampert que lo acompañaba.
—Me gusta tu Salamence... es... interesante... —Redford finalmente dirigió la palabra con rebosante tranquilidad, aunque Yuuki no le quitó la mirada ni perdió su firmeza en ningún momento.
— ¿Qué quieres decir? —Sin quitar esa mirada seria de su rostro, decidió preguntar el por qué haber alagado a su Pokémon en un momento como este.
—Esa furia inminente que resalta en esos ojos llenos de rencor, una mirada impenetrable que me gusta. Muy diferente a todos los Pokémon que les he visto a ti o a otro dueño de ese artefacto llamado Pokedex. ¿Sabes? Salamence es un pokémon que me gusta mucho.
— ¿Ah sí? No me digas...
—Me gustan esos Pokémon capaces de destruir todo a su paso y que todo su ser represente a una peligrosa criatura. Los colmillos en en especial las garras de Salamence son un arma muy peligrosa ¿No crees? Cualquiera que es alcanzado por las garras de un Salamence quedaría con una cicatriz de por vida.
— ¡CÁLLATE! —Tras esa última frase Yuuki reaccionó con una potente ira exaltada, agregada con una mirada en sus ojos que le darían miedo a cualquiera. Tras esa reacción, Mance, su Salamence, fue a atacar directamente a Redford.
Ante el ataque directo de Mance, Redford retrocedió unos simples pasos para esquivar y luego colocó su mano en el mentón de Mance para tenerlo alejado de él.
—No me interrumpas mientras hablo... pequeña sabandija —Ahora es Redford quien observó a Yuuki con una mirada que logró intimidarlo bastante—. Me gusto esa mirada en tus ojos —Se alejó bastante de Mance sacando la mano del mentón de éste mientras que continuó gruñendo de ira—. Fue increíble, hasta llegaba a dar miedo.
— ¡No he venido aquí para escuchar tus halagos!
—Me parece divertido atacar de esa manera a aquella persona que podría controlar a tus Pokémon para usarlos en tu contra.
—Ah... —Yuuki reaccionó un poco ante eso, acercando su mano hacia la PokeBall de Mance de manera dudosa.
—Tranquilo... no tengo planeado controlar a tus Pokémon para derrotarte. No necesito algo así.
—Con que me subestimas... —Yuuki gruñía poniéndose por fin de pie.
—Supe que entrenaron con las Megaevoluciones ¿Usarás eso contra mí?
— ¿Qu-?
—Sí... la Megaevolución... ¿Sabes tú el origen de algo tan grandioso?
—No lo sé.
—Que lástima... pensé que lo sabrías siendo proveniente de Hoenn... pero bueno, ¿Qué esperas para Megaevolucionar a tu Pokémon?
—Grrr... no necesito que me digas algo así... ¡Mance!
Tras la orden, Salamence voló hasta aterrizar delante de Yuuki para poder comenzar la batalla con él, mientras que Redford esperaba con bastante confianza a aquel Pokémon que sería el que Yuuki elegiría para Megaevolucionar en esta batalla. Obviamente es Absol el único en el equipo de Yuuki pero... ¿Acaso es chico de ojos zafiro podría planear utilizar a algún otro Pokémon que no sea Absol? Eso era lo que Redford esperaba descubrir.
Por otra parte se encontraban nada más ni nada menos que los padres de Yuuki avanzando hacia quién sabe dónde para encontrar al rebelde chico, aunque como cualquier pareja tan dispareja como ese par, se la estaban pasando discutiendo por cualquier cosa, sin guardar silencio ni si quiera al momento de derrotar a los enemigos que se les cruzaban. Detrás de ellos los seguían Orange que estaba muy incomoda, su Pikachu de mote Thunder, el cual trataba de tapar sus dos largas orejas con sus patas, deseando no haber sido un Pokémon con tan buen oído, y por último Gin, que a diferencia de estos dos se encontraba completamente tranquilo mientras caminaba.
—Me sorprendes Gin... —Orange alagaba a Gin tratando de ignorar la discusión que se encontraba delante de ellos—. Esta mañana no parabas de quejarte sobre las peleas de Ruby y Sapphire pero ahora has caminado escuchando a ambos de manera muy paciente... —Terminando de decirle aquello espero por lo menos alguna respuesta pero al parecer nada—. ¿Gin?
—Oh, perdón ¿Dijiste algo? —Le preguntó Gin mientras se quitaba unos tapones que traía en los oídos.
— ¿Ti...? ¿¡Tienes tapones de oído!? ¿Por qué?
—Si vives con mi madre son muy necesarios, aunque este par de adelante ganarían un premio de una buena razón para tenerlos. Mira, como buen amigo que soy te prestaré otro par que tengo. —Gin le mostró otro par de tapones que traía en la palma de su mano.
—N-No necesito algo así. Puede ignorar las discusiones de ambos sin la necesidad de unos ridículos tapones.
— ¿¡Qué!? —De pronto es llamada la atención de ambos chicos al escuchar un enorme grito de parte de Sapphire—. ¡Repite lo que dijiste!
—Te lo repito —Respondió Ruby—. Fuiste tú la que me incitó el día en que hicimos a Yuuki, no lo niegues.
— ¡Yo jamás haría algo así!
—Claro que sí, mira, te contaré con lujo de detalle el como hicimos a Yuuki, lo que paso...
—Dame eso... —En un instante Orange cambió de parecer y le arrebato los tapones que le había ofrecido Gin para colocarlos en sus oídos.
Gin también se coloca nuevamente sus tapones de oído por lo que ambos jóvenes continuaron el camino así por un corto tiempo mientras que el Pikachu de Orange no paraba de observarlos con indignación y a la vez celos por no se capaz de utilizar de igual manera unos tapones para los oídos. De pronto en un rato Thunder saltó hacia el hombro de Orange quitándole ambos tapones mientras la llamaba.
—Ah... Th-Thunder... ¿Por qué hiciste eso? —Orange se enfadó un poco ante la acción de Thunder.
—Pika... —Thunder le respondió apuntando hacia adelante para que ella viera lo que pasaba.
—Oh, ¿Ahora te vas a enojar de nuevo por lo de la amnesia? Ya superalo —Ruby continuaba su discusión con Sapphire, aunque aparentemente ya todo se había vuelto más serio que antes.
—N-No es sólo eso —Sapphire lo observó con una gran melancolía en sus bellos ojos color zafiro, algo que llegó a afectar bastante al tipo—. Es siempre lo mismo, trato de ser lo más sincera contigo, pero siempre, siempre te burlas de mis sentimientos.
—Oh —Orange se quedó sin aliento durante unos segundos y en seguida sacudió a Gin de la manga de su chaqueta—. Gin... Gin...
—Ay... ¿Qué? —Gin se quitó los tapones con bastante desagrado para poder entender a Orange.
—Observa, esto se puso bueno —Le explicó Orange con voz baja.
—Te burlas de mis sentimientos como si fuera cualquier chiste, como si no te importara. ¿Sabes? Muchas veces he dudado si me quieres de la misma manera que yo a ti —Termina Sapphire de hablar dejando sin palabras a Ruby, al mismo tiempo que Orange, Gin y Thunder quedaron boquiabiertos mientras que Gin abría el paquete de palomitas que tenía guardado dejando que Orange y Thunder también saquen como si los tres fueran espectadores de una telenovela cualquiera
—Mira Sapphire, si no te gusta como soy ¿Qué demonios haces conmigo? —Por fin Ruby le dio una respuesta clara dejando a los tres espectadores que venían de atrás nuevamente boquiabiertos dejando caer algunas palomitas que iban a colocar en su boca.
— ¿Acaso uno elige cuando se enamora? ¡Dime!
— ¡Hay muchos peces en el agua! ¡Pudiste esperar a alguien que de verdad pudiera hacerte feliz como mereces!
— ¿Bromeas verdad...? ¿¡Estás jugando conmigo!? ¿¡Sabes cuanto esperé por quién me inspiró a ser fuerte!? ¿¡Lo sorprendida que estuve al pensar que alguien más pudo superar todo eso!? ¿¡Lo feliz que estuve al saber que se trataba de la misma persona!? ¿¡Cómo puedes decirme ahora que otro podría hacerme feliz si no eres tú!?
—Yo... Ehm... ¿Podemos volver al tema de Yuuki?
— ¡Ahí vas otra vez tomándolo como un chiste!
— ¡No quiero burlarme! ¿¡Pero qué quieres que haga!?
— ¡Olvídalo... sólo...! Sólo déjame sola... no quiero verte por el momento —Por fin Sapphire bajó altamente la voz, agachando la mirada.
—... Mira, hay dos caminos... —Ruby se detuvo mostrandole ambos caminos que se encontraban en frente—. Tú puedes ir por la izquierda... yo iré por la derecha.
—Sí... —Accediendo a la idea de Ruby, ella fue a tomar rumbo hacia el camino que se encontraba a su izquierda mientras que él fue por el camino de la derecha separándose por fin.
—Oh-Oh... —Orange miró los dos caminos sin saber hacia dónde ir—. Creo que se olvidaron de nosotros ¿Qué hacemos?
—Si me conoces sabrás mi respuesta —Le respondió Gin mientras guardaba su videocámara en la mochila.
— ¿¡Estuviste grabando!?
—Oye, algo tenía que heredar de mi madre. Además me regaló esto para mi cumpleaños y me pidió que por favor grabara este tipo de cosas... ¿cómo se dice...? "shipping" para ella.
— ¿¡Esto te pareció "shipping"!?
— ¿Conoces al fandom? Para ellos todo es "shipping"
—Bueno, eso no importa... ¿Dónde...?
—Por aquí —Gin se dirigió hacia el camino de la izquierda mientras que Orange lo seguía atrás de él.
— ¡Oye! ¿Así de simple? ¡Gin!
—Ya te de he dicho que Ruby me cae mal, además... —Se detuvo un momento con una mirada muy seria—. No comprendí mucho pero... odio a los hombres que tratan mal a las mujeres...
—Gin... —Orange se quedó observándolo con la cara sonrojada mientras colocaba su puño en el pecho.
Por lo tanto ambos jóvenes siguieron por aquel camino para ir junto a Sapphire en esta ocasión. Sin saber que posiblemente algún enemigo podría comenzar a acecharlos en cualquier momento.
—Grrrr... es idiota... —Sapphire se encontraba gruñendo con su típica cara de enfadada.
—Jeje... ¿Qué se le va a hacer? —Orange trataba de calmar la situación con una sonrisa bastante forzada.
—Lamento que hayan tenido que presenciar eso, ¡Pero en serio no lo soporto!
—Ehm... Sa-Sapphire-san... —De pronto Orange puso una cara de mucha preocupación—. ¿N-No estará pensando...?
— ¿Eh? Jaja no te preocupes. Es verdad que una pelea de este nivel no había pasado antes, pero como te he dicho, es Ruby con quien quiero permanecer toda mi vida.
— ¿Verdad? —De pronto a Orange le vino un hermoso brillo en sus ojos.
— ¡Claro! —Junto a Orange sujetaron sus dos manos teniendo las dos ese brillo en los ojos—. ¡Por eso Orange, no te preocupes de lo que pase en nuestra relación!
— ¡Yo siempre la estaré apoyando! ¡Por lo que siga adelante con su relación!
—Ay pero que cursis... —Gin pasó por delante de ambas, rompiendo todo es esquema que tenían provocando que las dos se suelten con la cara sonrojada y riendo—. Por cierto a las dos, ¿No se han dado cuenta de que por aquí todo está más tranquilo y ordenado?
— ¿Eh? Ahora que lo dices... —Orange observó a su alrededor—. Es como si por aquí no haya habido un ataque.
—Estamos llegando a las afueras del pueblo... tal vez no atacaron por aquí. Aunque te digo que sería más fácil saber el punto desde dónde comenzó el ataque.
—Hmmmm... ¡Ya sé!
— ¿Lo sabes?
—Con Ruby-san hablamos poco porque me daba miedo pero me mencionó a dónde íbamos. Al momento de partir le pregunté como sabía hacia dónde iría Yuuki y me mencionó que alcanzaron a ver de lejos el lugar en el cual comenzó el ataque
— ¿Desde dónde fue?
—Yuuki se fijó por su buena vista por lo que me contó Ruby. Fue cerca de la tienda principal del pueblo. Para llegar tendríamos que... devolvernos... para... para...
— ¿Para?
—...Era... Era el camino de la derecha... —Tras mencionar aquello con un tono decepcionante, todos guardaron un enorme silencio por varios segundos.
— ¡Ese idiota me engañó! —Sapphire gritó alto con tal ira que hasta se podía ver como salían llamas a su alrededor imaginando esa risa sarcástica de Ruby burlándose de ella—. ¡Ay no puedo creer que lo hizo otra vez! ¡Siempre va a hacer todo solo! ¡Maldición! —Rápidamente Sapphire tomó rumbo de regreso.
—Orange... —Gin miró a directamente.
— ¡Lo sé! ¡Soy una tonta! —Orange se golpeó varias veces su cabeza con su puños.
—Estás muy distraída ¿Qué te pasa?
—Snf... no es nada... sólo estoy triste... Gin, me preocupan mi mamá y mi papá. No los he visto en todo este tiempo...
—Oye...
— ¡Sal de tu escondite! —En un instante Sapphire saltó poniéndose delante de Gin y Orange en pose de un Pokémon salvaje mientras gruñía.
—Pero podemos hablar de esto luego Orange. Creo que la señorita de la selva encontró a alguien. —Gin tomó la PokeBall del bolsillo al captar que Sapphire había encontrado a alguien gracias a sus dotes salvajes. Sin tener alguna otra opción la persona que se ocultaba mientras espiaba a los tres salió de los arbustos caminando lentamente hacia ellos, esta vez Leonard se encontraba solo y listo para comenzar cualquier batalla en ese momento.
— ¡Con que es ese tipo! ¡El maldito que destruyó del techo de mi casa!
—Vuelvo a recordarte que ese fue tu hijo —Le mencionó Leonard sin perder la seriedad de su rostro—. Mi misión ahora era encontrar a esa niña. Pero tenía que estar con esta fea mujer con mal actitud y horribles colmillos que no le lucen en nada.
— ¿¡Qué dijiste sobre mí!? ¡Quiero que sepas que estoy de muy, MUY mal humor!
—Sólo mírate, ¿Qué es esa posición de pelea? Pareces un Pokémon salvaje de esos de mala actitud ¿No te da vergüenza?
— ¿¡Qué!? ¿¡Te importa este tipo de cosas!? ¡Para tu información yo aprendí a batallar en la naturaleza!
—No soy un afeminado quisquilloso como Pierre pero al menos me gusta que las mujeres sean algo sofisticadas y tengan clase. Tú eres precisamente el tipo de mujer que más odio. Hasta Elisa está mejor que tú.
— ¿¡QUÉ!? —Ahora sí que Sapphire explotó de ira al escuchar como era insultada—. ¡Gin, Orange! ¡No se preocupen, yo me encargaré de este bastardo mal nacido!
— ¿Se-Segura? —Le preguntó Orange aunque un tanto intimidada ante la ira de Sapphire.
— ¡Voy a desquitar mi ira con este tipo! —Les explicó Sapphire prendiendo ya un total infierno alrededor de ella, logrando aterrar tanto a Gin como a Orange, por lo que ambos accedieron, Gin guardando la PokeBall que había tomado con anterioridad y Orange regresando a Thunder para evitar que se meta dentro de la batalla en algún momento.
—Me parece perfecto. Por fin nadie interrumpirá otra vez que te castigue por lo de la última vez —Leonard hablaba mientras tomaba su PokeBall con una pequeña sonrisa en su rostro.
— ¡Lo mismo digo! —Le contestó Sapphire tomando su PokeBall de manera más rápida y sacando a su Pokémon un segundo antes de que lo hiciera Leonard—. ¡Sal ahora Kiruru! —De aquella PokeBall que Sapphire lanzó apareció el Pokémon Gallade de mote Kiruru (NOTA: Como ningún traductor a cambiado el nombre de Kiruru como se ha hecho con los demás Pokémon en el team de Sapphire, utilizaré su nombre en japones nada más. NOTA 2: Si no sabías que Sapphire tiene un Gallade, lamento spoilear algún acontecimiento sucedido dentro de la saga ORAS)
— ¡Wow! —Orange quedó encantada al ver semejante Pokémon—. ¡Con que Gallade! ¡Es tan firme y fascinante!
Entonces todos son envueltos en una inminente tormenta de arena que salió de la nada logrando que entrecerraran los ojos mientras se cubrían con sus brazos.
— ¡O-Orange! ¡Trata de no alejarte! —En primer lugar Gin se aseguró de decirle a Orange que se le mantuviera cerca en todo momento.
—S-Sí... —Asintió Orange acercándose más a Gin—. ¿Pero de dónde vino esta tormenta de arena.
—Es Chorro de arena, la habilidad del Pokémon de ese bastardo —Le explicó Sapphire sin perder en ningún momento esa sonrisa de pura firmeza que tenía al encontrarse ya en batalla.
— ¿El Pókemon de Leonard...? —Orange trató de observar adecuadamente al Pokémon que se encontraba junto a Leonard y que al salir arrasó con aquella tormenta de arena—. ¡Oh! ¡Hippowdon!
—Así es —Leonard sonrió con confianza—. Y como podrás fijarte, gracias al objeto Roca suave de mi Hippowdon, esta tormenta de arena será bastante duradera durante esta batalla.
— ¡No le temo a una ridícula tormenta de arena! ¡Ve Kiruru, hazle saber de tu Psiocarga! —En seguida Sapphire envió a Kiruru a atacar directamente a Hippodown con una buena ración de Psico-carga—. ¡Eso Kiruru!
—Por favor... —De pronto Leonard regresó a Hippowdon sin razón aparente—. No perderé tiempo jugando contigo. Te derrotaré con el plato fuerte desde el principio —Cambiando de Pokémon, Leonard elige ahora al Pokémon Garchomp desde su PokeBall.
— ¿Eh? ¿¡Qué es ese cambio tan repentino!?
—Como te dije no perderé ningún segundo. Desde el principio iré con el plato principal —En seguida Leonard hace lucir aquella piedra activadora que se encontraba en una pequeña joya del piercing de la parte de arriba en su oreja, sorprendiendo a todos a su alrededor. En un instante activa la piedra logrando que su Garchomp se convirtiera en Mega Garchomp.
—Ya veo... no sólo es tu amiga Elisa... ahora todos ustedes manejan la Megaevolución.
—Así es y la mejor parte es la querida habilidad de mi Garchomp al megaevolucionar ¡Poder arena! Y para mostrarte comenzaré con un movimiento débil... ¡Ve con Cabeza de hierro!—En tan sólo un instante Garchomp se lanzó con todo hacia Gallade logrando empujándolo justo al borde de un acantilado en donde ambos Pokémon continuaron reteniéndose uno al otro—. ¡Sencillo! Tu Gallade no tiene ninguna posibilidad.
—Observa amigo —Sapphire observó a Leonard con una rebozaste sonrisa de confianza en su rostro—. Jamás subestimes a Kiruru.
De pronto y de manera rara, los codos, o más bien las cuchillas de los brazos de Gallade comenzaron a extenderse de manera extraña.
— ¿Qué pasa...? —Orange quedó boquiabierta al sorprenderse de aquel fenómeno.
—Observa Orange —Gin le mostró a Orange los datos dentro de la Pokedex que le dio su bisabuelo—. "Cuando quiere proteger a alguien, extiende los codos como si fueran espadas y lucha con fiereza."
—Ya veo. En verdad que Gallade es un Pokémon asombroso.
— ¡Dale con todo Kiruru! ¡A bocarrajo! —Sapphire gritó alto levantando su puño hacia el cielo, a lo cual Kiruru accedió a la orden y atacó a Garchomp con sus cuchillas sin parar en todo momento hasta mandarlo a volar directo hacia una roca.
— ¡Increíble!
—Definitivamente. No necesitó la Megaevolución para luchar a la par contra una —Al igual que Orange, Gin también alagó la fuerza de Gallade.
— ¿Qué te parece? Creo que la ventaja es mía —Sapphire se burlo de Leonard mostrándole es símbolo de amor y paz con los dedos mientras guiñaba un ojo.
—Uy... mujer despreciable... —Leonard gruñía manteniendo el puño cerrado de manera irritada.
Al mismo tiempo en ese momento había comenzado nada más ni nada menos que la batalla entre Redford y Yuuki aparentemente. Nuevamente se encontraba el Swampert ya herido con anterioridad de Redford siendo constantemente atacado por la Garra Dragón del Salamence de Yuuki, sin recibir ninguna orden hasta el punto de terminar cayendo ante los ataques de Mance.
—Oh... muy bien... —Redford regresó a Swampert sin ninguna preocupación.
— ¿¡Qué haces!? ¿¡Me prestaste a tu Pokémon como un saco de boxeo!? —Yuuki se enfadó hasta el punto de gritarle lo más que pudo.
—No, quería ver la manera de pelear de tu Pokémon y como Swampert ya había sido dañado con anterioridad no lo iba a utilizar en la batalla de todas formas.
— ¡Ya basta! ¿¡A qué juegas!?
— ¿Jugar? Lo que en verdad no quieres es que yo sí empiece a jugar —Redford lo amenazó mientras tomaba una Pokeball listo para elegir a su próximo Pókemon.
—Grrr... Mance atrás —Yuuki optó por no utilizar a Salamence esta vez—. Te guardaré para cuando entienda la estrategia de este tipo, mientras... —Tomo su PokeBall y la lanzó para utilizar al siguiente Pokémon justamente al mismo tiempo que la arrojó Redford hasta el punto en que ambas se abrieron al mismo tiempo y hubiera un choque entre ambos Pokémon que lo primero que hicieron al salir fue pelear sin siquiera poder ser notado los Pokémon que fueron elegidos por sus entrenadores. Luego de levantar mucha tierra debido a aquel choque por fin era posible ver lo que había pasado, por lo que Yuuki observó directamente hacia dónde estaba su Pokémon —. ¿Oh...? ¡Ah! ¡Poochy! —Al notar de mejor manera se fijó que el Pokémon que acababa de liberar había sido derrotado con a penas un golpe, algo de lo que vio en mejor perspectiva al correr hacia él para sujetarlo en sus brazos—. Poo... Poochy... ¿Quién...? —Al mirar hacia delante observó al semejante pokémon que tenía muy cerca de él, volando unos centímetros arriba del cielo con esas increíbles alas de color rojo, moviendo su larga cola con ganas de acabar con otro pokémon, mirando con unos ojos llenos de ira que provocaban puro temor...
—Jaja... Te lo dije, me gustan los Pokémon que representan a una poderosa criatura y este lo hace muy bien ¿Verdad? Me gusta tu Salamence, pero en cuanto habilidades del pokémon y por supuesto del entrenador... mi Salamence es mucho mejor.
—Sa-Salamence... —Yuuki no quitó esa mirada fija que puso en aquel pokémon durante ningún segundo, regresando a Poochy en la PokéBall.
—Sí. ¿Pero sabes? El que lo use contigo en primer lugar debería ser un honor al se mi pokémon más fuerte de hoenn ¿Y también porqué te lo digo sin problema? Es que tú no le vas a ganar...
En tan sólo un instante aquel Salamence rugió fuertemente levantando en alto sus garras para golpear a Yuuki con Garra dragón, algo que afortunadamente logró esquivar al reaccionar en el último segundo, llegando a rozarle sólo un poco el lado derecho de su frente.
—Ah... ah... —Después de ese salto que dio, a Yuuki le costó un poco mantener el equilibrio al pisar el suelo—. Fiuu...
— ¡Onii-chan! —Hibiki corrió junto a Kotomi hacia dónde estaba Yuuki—. ¿Estás bien...?
—S-Sí... —Le contestó limpiando el sudor de su frente—. Ok, lección aprendida: no vuelvo a amenazar al viejo con Salamence, ya entendí como se siente.
— ¡Yo peleo! Puedo luchar junto a Onii-chan.
—Sí claro. Los dos sólo quédense quietos y yo pienso cómo resolver esto.
—Grrrr... —Mance comenzaba a gruñirle al otro Salamence, listo para atacarlo.
—Espera Mance —Yuuki se lo impidió colocando su brazo frente a Mance para que no avanzara—. No vamos a atacar con la fuerza bruta, utilizaré una buena defensa —En lugar de utilizar a Mance, decidió sacar a Mud, su Swampert, de la PokeBall.
— ¿Eh? Yo esperaba una batalla de Megas... ¿Por qué no Absol? O tal vez Salamence... —Redford continuaba hablándole de manera extraña, diciéndole cosas que Yuuki no entendía el por qué.
— ¿¡De qué me estás hablando!? ¿¡Batalla de Megas!? ¿Puedes realizar la Megaevolución? —Traga saliva—. ¡Pues entonces muéstrame al Pokémon que usas para ello!
—Ooh... entonces no sabes.
— ¿No sé...?
—En ese caso que desperdicio. Que algunos pokémon decentes tengan entrenador tan mediocre —Colocó su mano dentro del bolsillo lo que activó exactamente el mismo poder que se hace al utilizar la piedra activadora. Viendo de mejor manera, Yuuki pudo notarlo, el Salamence de Redfor traía una mega piedra sujetada a su cola.
—N-No... —Yuuki alzó la vista a arriba para ver a Salamence, el cual tenía una sola ala en forma de media luna y escondía sus patas delanteras al elevarse en el aire—... imposible... Salamence no tiene Megaevolución... Si la tuviera Kotone me hubiera dado la Megapiedra como a los demás ¡Oh! —De pronto recordó las palabras de Kotone al entregar su mega piedra correspondiente a cada uno, ella había dicho que sólo había una que no logró conseguir—. No puede ser... de todas... ¡De todas Kotone! ¿¡Justo tenía que ser esa!? ¿¡No pudiste conseguir esa!?
—Doble Filo.
— ¿Qu-?
El Salamence de Redford obedeció moviéndose a una velocidad increíble, atacando directamente a Swampert dejándolo debilitado con un sólo golpe.
— ¡Mud! —Yuuki corrió para ver cómo se encontraba su Swampert—. ¿Pero cómo? ¿Tu defensa no pudo...?
—Autoestima.
— ¿Eh?
—La habilidad de mi Salamence. En el momento cuando derrotó a tu Mightyena, su autoestima aumentó y su ataque también lo hizo.
— ¿Acaso Salamence puede tener esa habilidad...? —Regresó a Mud mientras retrocedía lentamente.
—Luego Piel Celeste, su nueva habilidad. Convierte todos los movimientos tipo normal en tipo volador y por si fuera poco son potenciados un 30% ¿No es increíble? Supongo que ahora te das cuenta que cualquier defensa puede parar el inmenso ataque de Mega Salamence.
—Eh... Ehm...
—Onii-chan —Hibiki jaló el pantalón de Yuuki para llamar su atención—. Vas a ganar ¿cierto? Tú eres el más fuerte ¿cierto?
—Pero... Hibiki...
—Terminemos con esto. —Redford habló de manera tranquila para enviar a Mega Salamence para atacar directamente a los 3 chicos.
— ¡Hibiki, Kotomi! —Yuuki sólo optó por tomar a los dos niños y resguardarlos del golpe.
— ¡Roooooaaaaar! —Pero Mance no se quedó ahí parado como si nada logrando golpear un poco a Mega Salamence con todo su cuerpo para alejarlo de los chicos.
—Mance... —Yuuki volteó hacia su Salamence al ver lo que había hecho.
—Grrr... —Mance emprendió vuelo hasta arriba siendo seguido por Mega Salamence que obviamente era más rápido que él.
— ¡Mance! —Yuuki se quedó observando el cielo en el cual los dos Salamence planeaban combatir—. ¡No lo hagas! ¡Ven aquí ahora! Ah... Mance...
— ¡Sí Mance, tú puedes! —Hibiki se encontraba a un lado haciendo porras a Mance aunque no alcanzaba a verlo desde dónde estaba—. ¿Qué hacen? Todos necesitamos algo de apoyo.
—Ah... Sí... ¡Tú puedes...! —Inocentemente Kotomi también se unió a las porras, aunque con una cara no de acuerdo a lo que le gritaba a Mance.
—Pues con esa cara te recomiendo nunca ser consejera de suicidas. ¡Y tú Onii-chan! Es tu Pokémon, todos nuestros pokémon necesitan nuestro apoyo ¿verdad?
—Es que... —Yuuki continuó viendo arriba sin ninguna esperanza—. Oh... ¡maldición! ¿¡Qué haces Mance!? —Entonces alzó alto la voz—. ¡Como mi Pokémon más fuerte no puedes perder ninguna batalla! ¡Utiliza Garra Dragón! —Tras gritarle eso movió su mirada al suelo cerrando los ojos sin querer ver lo que iba a suceder, cuando de pronto lo escuchó, su buen oído detecto como un ataque de Garra Dragón había dado justo en el blanco seguido del grito de un Salamence. Esto hizo que volviera a mirar arriba con una sonrisa, una sonrisa que desapareció en tan sólo unos segundos al ver como el Salamence no megaevolucionado caía rápidamente hasta impactar fuertemente en el piso mientras que el Salamence megaevolucionado regresaba con una sonrisa junto a su entrenado.
—Hmph. —Redford nada más soltó una pequeña sonrisa
—Mance... —Yuuki se quedó atónito observando a su herido Salamence, viendo como no podía ni moverse, viendo como sangraba al recibir tal impacto desde tanta altura—. Mance... —Caminó de una manera muy lenta para acercarse a su Salamence hasta llegar junto a él, observándolo de cerca durante unos segundos y luego desplomarse en el suelo colocando ambas manos sobre su Pokémon.
— ¿Sabes? De todos los ¿Pokedex Holder se llamaban? bueno, de todos ustedes noté algo en particular contigo: Eres el más débil.
—Oh. —Tras esas palabras Yuuki reaccionó un poco abriendo más los ojos.
—Me temo que las batallas nunca estuvieron hechas para ti, sin embargo te mientes a ti mismo pareciendo fuerte. Me temo que una persona débil no dejará de serlo, no importa cuanto entrene. Tampoco creo que sea la primera vez que tus Pokémon reciben este tipo de paliza por tu culpa, sinceramente me das lastima.
— ¡Eso no es cierto! —Hibiki se paró junto a Yuuki levantando el puño—. ¡Onii-chan es el más fuerte! ¡Y también te ganará a ti! ¿Verdad Onii-chan? —Hibiki colocó su mano en la espalda de Yuuki notando que temblaba de forma rara—. ¿Onii-chan?
—Snff... Mance... Mance... —Yuuki recostó su cara en el lomo de Mance utilizando sus brazos para taparla, mientras lloraba desconsoladamente—. Lo siento... ¡Mance...!
—...Onii-chan...
Continuara...
¡Listo! ¡Capítulo listo y bonito! Lamento si algunos recibieron el mensaje del capítulo 21 con anterioridad, ese fue un error mío jeje...
Bueno, como esperaban y prometí será publicada las edades oficiales de este fic, con informaciones extra, espero les guste y aquí tienen n_n!
Kanto:
Red:Edad: 39 (en Años después)- 43 (actualmente) -Se nos envejece pero se ve bastante joven aún xD-
Ocupación: Campeón de la liga Pokémon.
Hija: Orange.
Green: Edad: 39-43 (actualmente) -lo mismo con Red-
Ocupación: Líder de Gimnasio en ciudad Viridian.
Hijo: Gin.
Blue: Edad: 39-43 (actualmente) -Otra vez el hada de juventud y lo mismo para todo aquel que tenga mucha edad xD-
Ocupación: No tiene, aunque a veces continua su profesión de estafadora o chantajista xD
Hijo: Gin.
Yellow: Edad: 37-41 (actualmente)
Ocupación: Enfermera (trabaja en el centro Pokémon de ciudad Viridian, atendiendo a los Pokémon más graves y hablando con Pokémon de comportamiento extraño, aquel centro Pokémon se convirtió en la envidia de los demás)
Hija: Orange.
Orange: Edad: 14-18 (actualmente)
Nació: 20 de Noviembre (dos años después del matrimonio de Red y Yellow)
Gin: Edad: 15-19
Nació: 14 de Enero (1 año después del matrimonio de Green y Blue)
Y eso, en otro capítulo continuo con los demás para no escribir tanto ahora xD Espero les guste el cap, espero ver su comentarios y gracias n_n
