Gui: Hola de nuevo y tan pronto.... ^^ es que la inspiración ha venido a visitarme y me ha dicho que se queda una semana... ^^ Enfin, agradezco a Abbey Black (a ver si esto es de lo que podrías imaginar... ) Pabaji (por uno que no comentes, no pasa nada... estás siempre! ¿por qué pobre fudge? yo no creo que le haya ido mal...) Courtney Briganti (que bien, enganchar así a la gente... ^^ y bueno, una lagrimilla... ¿no es demasiado? quizás no...)

Y gracias a todos los que lo van a leer y que pondrían un review pero a los que me he adelantado (algo como Miky (siempre presente, me tienes que comentar mas a menudo eh! jaja) o Tita (aunque no te veo nada...) o Danny (que no va a tener que esperar más... ^^), los que estan siempre al inicio, vamos...). ¡! Vale, esta es largaa! aunque no creo que sea ningun problema...

Disclaimer: He intentado robar todos los libros de HP para que sean solo mios, pero hay tantos...


Por segunda vez, con vistas al futuro.

Volvemos al expreso de Hogwarts por segunda vez. La primera excursión nos permitió encontrar a cuatro grandes magos, a un traidor (o dos) y a una gran madre. Hoy también es 1 de septiembre, también nos aventuramos en la magia hacia una Ceremonia decisiva en la que los magos muestran su interior y son separados y unidos de distintas formas. Otra vez, volvemos para descubrir quién se encuentra esta ven en los vagones del tren.

En el primero, un futuro auror está pensando en su hermana pequeña. Ella es rubia y tiene los ojos verdes. No se parece a él, sino a su madre. El es de pelo castaño oscuro, un color que siempre le ha parecido indefinido pero que en el futuro no vendrá a cuento. Esta experiencia de la Ceremonia de Selección le hará estar en alerta. Alerta permanente. Desde pequeño. Once años, pensando en su hermana.

En el cuarto vagón hay una mago de una sangra limpia, pura, purísima que combatirá no pocas veces contra el primero porque, de hecho, será mortífago. Uno de esos mortífagos de los cuales desconocemos el nombre y solo nos han proporcionado el apellido. Este mago, o maguito, está sentado junto con otro nuevo mago de familia pura, pero no tan conocida como la de su compañero. Y de este conocemos el nombre y la condición. Pero también será mortífago, o dominado por la maldición imperius. Todo puede ocurrir. No hablan del Lord Oscuro, eso vendrá luego.

Más atrás en el tren, un chico está perdido. Tiene la piel oscura y los ojos negros como dos pozos y la chica que acaba de pasar por su lado ha pensado que es muy guapo. El chico está perdido porque no está en su país natal. Y porque es mago, dicho sea de paso. ¿Cómo es eso de que es mago? Ni idea pero en frente tiene a otro chico, del mismo color que no parece perdido y parece pensar que eso de ser mago es algo completamente normal.

Estos cinco chicos son cruciales para el futuro del mundo mágico pero no lo saben. Siempre se vive mejor sin conocer el futuro. ¿Morirán? ¿Vivirán? ¿Con quién se casarán? ¿Serán solteros? Esto, todo hay que explicarlo, es un pensamiento normal en magos. Están chapados a la antigua. Todo lo demuestra el esplendoroso colegio al que van. Hogwarts es un castillo medieval.

Llegan de noche y van allí en barcas. Las puertas principales son de roble macizo. Y por allí entran. Y no muy lejos, por los pasillos, han llegado al lugar de la decisión. El Gran Comedor. Las puertas se abren como en un sueño. El chico perdido, el mago hijo de muggles, ese que ha salido de su país y no sabe qué hace allí encuentra todo eso espeluznante. Inquietante. Pero brillante, sí.

Como no se me ha revelado la fecha de nacimiento de estos jóvenes futuros grandes magos y sólo sabemos que ahora tienen once años, no se puede proporcionar el nombre del director ni de los profesores del momento. Pero uno de ellos tiene una lista en la mano y está junto a un taburete de cuatro patas. Un taburete muy conocido.

-Abahan, Ailem

Lo que empeora la situación del joven mago de color desconocido, hijo de muggles, y perdido en este país que es Gran Bretaña es que es el primero de la lista. Junto con su hermana melliza, dicho sea de paso, que está igual de perdida que él, pero que aparenta calma.

-¡Hufflepuff!

El nombre es desconocido, pero le aplauden los de amarillo ¿Qué se supone que tiene que hacer? Sólo va hacia allá y hace bien, porque uno de los mayores le indica que ocupe un sitio.

-Abahan, Ailama

Para más confusión, su hermana tiene un nombre muy parecido al suyo. Sube erguida y esconde su miedo, ¿valerosamente?, ¿astutamente?, ¿inteligentemente?

-¡Hufflepuff!

Por suerte para ellos, el destino todavía no los ha separado. Y es que una palabra tan complicada como el nombre de una casa de Hogwarts, separa hermanos. Nuestros otros focos de interés siguen en el pasillo formado por las mesas un buen rato. No tienen apellidos con iniciales muy cercanas a la A.

El primero de todos, es quien tiene una experiencia no muy buena en la Ceremonia. Sigue pensando en su hermana. Tanto que no mira por donde pisa. Y no mira qué le han puesto en las escaleras algunos graciosillos (que iban delante de él por orden alfabético). Y cae cuando le llaman. Cae al suelo, resbala y queda en ridículo. La situación se traduce así:

-Moody, Alastor.

PAF

-MIERDA.

-¿Señor Moody? Venga aquí… El Sombrero.

-¡Gryffindor!

Asombro espantoso. Los aplausos tardan. Que patoso, se dicen unos. ¿En Gryffindor? se asombran otros. Y es que es una nimiedad, pero no puede uno subir escaleras pensando en su hermana. El próximamente apodado Ojoloco decide en este instante, que hay que ir alerta por el mundo. Estar en Alerta Permanente.

El siguiente en el orden alfabético de nuestros puntos de atención es el otro futuro auror. El chico para nada perdido ni incomodo que estaba en frente de Ailem Abaham en el tren. Futuro auror, hasta ahí bien. Futuro Ministro de Magia, requiere más práctica. Pero lo será.

-Sacklebot, Kingsley

El profesor lo ha pronunciado como ha podido y los asistentes no saben escribirlo bien, pero se llama así. Ya lo recordarán cuando llegue a ministro.

-¡Gryffindor!

Es extraño que dos grandes aurores como esos estén juntos en Hogwarts en el mismo curso. Pero hay cosas más raras, en Hogwarts. Como que el siguiente de la lista sea otro futuro ministro, por consideración del Lord Oscuro. Y es que ser mortífago – o estar controlado por maldición imperius – tiene sus ventajas.

-Thicknesse, Pius.

-¡Slytherin!

Sin complicaciones. El último aluno es otro gran mortífago. No es mano derecha de Lord Oscuro porque llegaron antes Bellatrix Lestrange y Lucius Malfoy, aunque para manos derechas, mejor ser zurdo.

-Yaxley, …

No revelamos el nombre porque no nos fue revelado. Sí revelamos en cambio, su paradero en esta historia.

-¡Slytherin!

Y es que dos mortífagos y dos aurores, en el mismo curso, en Hogwarts… ¿Qué piensan al encontrarse en el duelo futuro? En la Ceremonia de Selección, en las trastadas, en la clase de Pociones o la de Transformaciones, o la de Adivinación. En las clases que tuvieran en común. Nos alejamos del castillo feudal, de los mortífagos, de los aurores, de la sociedad mágica, de los magos en general y los muggles de su mundo… Pero volveremos a perdernos en ese mundo que tiene la maravillosa posibilidad de abrirse y cerrarse.


Gui: Vale... ahora sí que necesito un empujoncito... Podría haber esperado a que me saliese una idea y subir esto más tarde pero... ¡es que queria subirlo ya! jajaja así que me diréis... tengo varias opciones aunque no sé cual escoger...

1. Un diario de una niña rosa y mimada y cursi
2. una personita de once años con dos voces en la cabeza que comentan la Ceremonia...
3. alguna otra forma de narración para la de Teddy Lupin.

Gui
SdlN