hola de nuevo el capitulo que tanto habian esperado espero no os decepcione, gracias por seguir leyendome y por vuestros comentarios aqui os dejo el nuevo cap bastante rapido, lo he reescrito un monton de veces XD espero y os guste.
mayeli85 gracias por seguir leyendome y me alegro que no se te hiciera pesado, NatachaParedes espero que este te resuelva tus dudas, farren norieli uno de tus deseos se cumple aqui,Love Girl ajaja me rio demasiado con tus comentarios, ya veo que aprecias a Graham, gracias por seguir aqui conmigo n.n, gencastrom09 me alegro que no fuera tan obvio, kykyo ya imagino tu reaccion con este cap, 15marday tratare de no hacer pactos que os dejen sin contis tan seguido XD, Guestespero lo que veas aqui no te deje sin ganas de seguir leyendo.
sin mas dilación que comiencen los juegos del hambre XD
Capítulo 21
El timbre sonó, en medio de la música Emma estaba ofuscada sentada en su sillón en el rincón a donde lo había castigado su mejor amiga. Mientras tanto negaba con la cabeza viendo a más de veinte personas en su piso, amigos de Ruby o eso parecía.
Seguía atenta a todo lo que ocurría, el nuevo novio de Ruby había terminado con ella en la fiesta, una novedad que a la mujer le había sentado cual doble bofetada, y ahora estaba sentada junto a Emma mirando como su día terminaba como menos había imaginado.
-nunca pensé que terminaríamos así. - dijo seguido de un suspiro.
-lo peor de todo es que encima en mi casa- refunfuño la rubia.
-debería ser lo peor de todo que me dejaran roto el corazón ¿no te parece? - dijo la joven fingiendo un tono afligido.
-oh vamos, si has invitado a tu ex a la fiesta solo para regodearte-
Su compañera no pudo evitar asentir.
-¿pero así como me voy a burlar?-ahora se había apoyado en el respaldar del sillón cruzándose de brazos.- seguro la nueva novia es un bombón y yo mientras tanto aquí más sola que la una…- resoplaba.
-gracias por lo que me toca guapa-
En medio de aquella conversación el sonido que recalcaba la llegada de nuevo invitado, saco un quejido de Emma.
-jo ¿más gente? - la rubia se levantó inmediatamente dirigiéndose a la gran ventana de su piso. - voy a tirarme, mi carta de suicidio esta en medio de las papitas que están en la mesa- dijo ahora la joven acusándola con la mirada, mientras aún seguía sentada en su maravilloso sillón.- fuera de ahí no te mereces el amor de mi pequeño-
-ya…ya vamos a abrir, seguro con mi suerte y ha decidido venir mi ex
-pues si lo invitas es normal que aparezca, y ya enserio de dónde has sacado tanta gente y lo que es peor, que cosa es esta música-criticaba en lo que llegaba a la entrada con una amiga que había perdido todas las fuerzas tras ser cortada en medio de su propia fiesta.- vamos no pongas esa cara, seguro hoy conoces a alguien mejor que ese idiota, ya te dije que ese tipo es un desquiciado, un mago sin magia ni carisma.-
Ruby asentía. La puerta se abrió, dando paso a un joven apuesto de pelo negro y ojos azulados, que logro llamar la atención de la pelirroja que al verlo puso su más falsa sonrisa recuperando un estado de ánimo del todo exagerado.
-oh Erick que bien te veo- decía Ruby lanzados a darle un abrazo que ni el propio Erick espero.
-lo mismo digo, veo que te va bien sin mí- dijo Erick en un susurro que la pelirroja solo pudo recibir con una sonrisa sutil al ver de golpe a dos mujeres más detrás de él.
Por su parte Emma palideció.
-Emma ¿estás ahí? - decía su amiga mientras le daba un codazo
Emma seguía en shock, pero sin quitar los ojos de aquella bella mujer que había logrado atraparla una vez más, "di hola…tu puedes di hola…mi nombre es Emma…mi nombre es Emma… ¿cómo me llamo?" pensaba, pero lo único que hizo fue tender su mano hacia Regina. La morena observo la escena, aquella rubia le sonaba mucho, pero ¿Por qué solo le había tendido la mano a ella? ¿desde cuándo se saluda así?
-yo…yo…soy Emma-pronuncio finalmente la rubia.
Ruby miraba de su ex, a la rubia espectacular que lo acompañaba, "dios mío yo que he hecho….si es una modelo….maldita sea" pensaba por su lado la joven alegre que estaba perdiendo la fuerza de voluntad. Sin embargo lo que más la tenia sorprendida de todo esto , era su amiga, estaba más ida que de costumbre, aunque eso no era lo más preocupante ¿Cuándo Emma había saludado a alguien con la mano? Si normalmente solo dice hola o asiente con la cabeza, y lo que aun la chocaba más es que solo fue con esa mujer, su cara le era familiar pero ahora mismo sus pensamientos estaban en varios sitios a la vez.
Regina se decantó por sujetar aquella mano que la saludaba, a pesar de su confusión inicial.
-yo soy Regina- respondió la morena aun en aquel leve encuentro de ambas manos, Emma la agarro tan suavemente que Regina no pudo sino sorprenderse ante tal gesto, por un instante, una electricidad las acorralo y ambas tuvieron que soltarse mucho más rápido de lo que le hubiera gustado a Emma -auch- se escuchó muy bajito.
-hola a todos, pasad-finalmente la rubia se reponía de su estupefacción y abría la puerta, pero antes de que erick entrara Emma puso su brazo en medio del paso- pero deberían entrar las damas primero-dijo con una sonrisa que descoloco a Ruby.
-esto es nuevo- añadió ruby al oído de su joven amiga.
-calla…- dijo entre dientes Emma- en que os puedo ayudar, ¿qué deseáis? -dijo ahora dirigiéndose a los nuevos tres intrusos, pero mirando únicamente a Regina, que estaba perdida ante tanta atención.
- ¡ya te recuerdo! - se escuchó finalmente, la voz de Kat, que había logrado llamar la atención de los demás. - eres la camarera de aquella vez- ahora fue kat quien tendió su mano a la otra rubia.
Ruby estaba casi por gritar asustada, Emma había bebido o algo porque esto no era normal.
La rubia con su mejor sonrisa respondió a aquella mano, claro que con mucha más rapidez que con su compañera.
-si me alegro que me recuerde- la sonrisa se la habían pegado. No podía negarlo su noche había mejorado solo con verla a ella en su puerta.
-es verdad-agregaba ahora Regina que había levantado una ceja ante la memoria de su amiga.
-que deseáis tomar, aquí mi amiga nos ha surtido de suficiente alcohol como para que nos denuncien los vecinos- otra vez su sonrisa.
Regina sonrió, de alguna manera se estaba sintiendo bien con aquella mujer y eso que recordaba que en su momento no le había caído demasiado bien, tal vez debería dejar de ser tan brusca con la gente o más bien dejar de pagar sus desdichas con lo demás, eso se dijo mentalmente.
-ustedes pidan que seguro aquí la organizadora lo tendrá-dijo señalando a su amiga. -
-disculpadnos un momento debemos acudir a la ayuda de la cocinera, que es más bien otra amiga, la hemos dejado allí encerrada-dijo con tanta naturalidad que no se notó que lo que realmente quería era secuestrar a Emma a la que arrastro a la cocina.
Emma seguía muy alegre. Bella ya no estaba allí por lo que solo había un grupo de cuatro personas que eran amigos de otros amigos, Ruby hizo una seña para que se largaran de ahí. - ahora si ¿te has drogado?-dijo mordiéndose el labio inferior, y lanzándose a la cara de la joven, para mirarle los ojos- sí, te han drogado, pero a qué clase de gente he invitado ahora mismo reviso esas bebidas, ¿qué bebiste por cierto?-
-refresco-dijo dándole un golpe a las manos de su amiga que estaban abriéndole los ojos- quita que me sacaras un ojo… tía loca-dijo dándose la vuelta para regresar a la fiesta.
-¿pero dónde vas?-
-a la fiesta donde más, además que me gustaría guiar a los nuevos invitados para que no se sientan incomodos-
- ¡Emma! Que es mi ex, que se busque la vida, y su noviecita igual… pero que hierba te has fumado, porque yo también la quiero, si hace nada estaba casi encadenada en el sillón. Parecías parte de el…-
-Ruby cari… ¿no querías que fuera más sociable? -
- ¡oh mierda! ¡esto es una venganza! ¿cari enserio?, mejor dime: guarra,maldita , me has llenado la casa de gorrones alcohólicos", pero no cari por favorrrrrr.-exageraba.
Emma lanzo un besito volado a ruby provocando que esta la golpeara en el hombro.
- ¿ya en serio que tienes? -
-nada de verdad, solo que he me he dicho, un día es un día ¿no? - la otra estuvo de acuerdo- pues a disfrutar, que solo se vive una vez, aunque tú te reencarnaras en piedra como no limpies mi casa mañana-dijo todavía tan eufórica que Ruby no daba crédito.
Regina no sabia como pero había acabado sentándose, en aquel sofá, seguida por una rubia que había estado atendiéndola, incluso la había guiado al baño, "como si fuera a perderme" no pudo sino sonreir.
-Señorita Swan, ¿no piensa bailar? - pregunto girando su cabeza para mirarla atentamente.
-no a menos que tú quieras hacerlo-dijo encogiéndose de hombros.
-dios no, esto es reggaetón ¿no? - dijo regañando la nariz.
-a no no…no me mires así que soy inocente, fue Ruby quien insistió en modernizar esto…-conto señalando a la joven que estaba bailando con alguno de sus amigos huyendo de su nuevo ex que ahora la estaba siguiendo, se había emborrachado y con ello se había arrepentido… Mientras que Kat estaba viendo como Erick hablaba con otra mujer a la que parecía lanzar sus muchos encantos.
La morena sonrió.
- ¿y entonces que te hubiera gustado poner? -
-heavy metal-contesto la rubia moviendo su cabeza de atrás hacia delante, descolocando su cabello, la morena aguanto la risa. - oh venga, trato de que salga de esta casa con una sonrisa, y si era una broma. -
- ¿entonces ha sido obligada a celebrar? -
-si es mi castigo por ser tan yo-dijo haciendo un puchero que nunca espero Regina.
-debe ser difícil-dijo en un tono de burla,- creo que ahí viene otro a pedirle su mano para un baile-dijo Regina al ver que un hombre de pelo castaño y ojos del mismo tono, se acercaba hacia donde estaban ellas.
-le apuesto a que viene a sacarla a usted- dijo en un tono claro de desafio.
La morena no pudo resistirse.
-de acuerdo si viene a por usted como el anterior, ¿que me dara?-
-lo que tú quieras…incluso quemare ese cd- dijo con un guiño de ojo.- pero si yo gano, también quiero algo-
- ¿el qué? -pregunto la mujer ahora con curiosidad.
-que le diga que no y que me acompañe a huir de aquí. – dijo con sus mejores ojos de súplica.
-hecho- consintió la morena que también deseaba salir de allí.
¿Cómo habían llegado allá arriba?, Regina no lo entendía, pero allí estaban en la azotea de aquel edificio, con unas copas de piña colada que la rubia había decidido que debían agarrar para no llamar la atención.
-asi que, has venido para acompañar a tu amiga, quien además ha venido por su novio, el que quiere presumir delante de su ex, que es a su vez mi amiga. - resumió la rubia.
-lo se suena a locura, pero yo me vi aquí metida, y tu amiga está fatal peor que la mía, o eso me atrevería a decir, a quien se le ocurre invitar a Erick. - dijo estirando sus preciosas piernas que quedaban casi desnudas por ese vestido, estaban en el suelo ambas la una al lado de la otra, apoyadas a su vez a la pared, que servía de techo para las escaleras por donde habían llegado.
-mejor conocido como don cangrejo- se burló Emma
- ¿don cangrejo? - pregunto la morena.
-si es que cuando estaban saliendo, era un pelín tacaño. -
La morena rio en alto.
-ya se a lo que te refieres, eso de pagar a medias, o cuando habla de ahorrar o de guardar los centavitos. - no pudo controlarse la risa fluía sola.
-un don cangrejo en todo su esplendor- decía acompañando a la morena.
El frio empezó a hacer mella en Regina quien no pudo controlar un temblor que la recorrió.
-soy una estúpida, voy por una chaqueta ahora mismo- aseguraba ya de pie la joven.
-no, en serio, no hace falta…- pero fue interrumpida por la mujer rubia que se agacho quedando justo frente a frente con ella.
-estas temblando, iré y no está sometido a votación-sonrió. - no te vayas iré por tu chaqueta, por suerte tu bolso si lo agarraste-dijo antes de abandonar la compañía que tanto había soñado, bajo las escaleras tan rápido que pensó que se caería pero no. estaba como desesperada tratando de llegar a su piso, nunca se le había hecho tan grande esa distancia como hoy, solo por la compañía, se estaba perdiendo cinco minutos del preciado tiempo junto a Regina.
En la fiesta alguien más estaba viviendo lo que nunca pensó que pasaría. Ruby estaba en el cuarto de baño con la puerta cerrada y con papel higiénico en la mano. Y sentada encima del retrete estaba Katherine la novia de Erick.
-vamos no llores, él siempre ha sido un estúpido, por eso lo deje, me tenía agotada con tanta perversión y eso que disfruto mucho con ciertas cosas-dijo para tratar de aliviar el ambiente.
-pero …. Lo has visto, está ligando con otra tipa y encima me dice que lo hace por mi…-dijo mientras se sonaba con el papel que le había dado la otra mujer. - me hizo venir solo para verte y presumir que estaba bien sin ti…-más lloraba. - yo no quiero ningún trio…-murmuraba lloriqueando.
Ruby se sentó en el suelo quedando enfrente de la otra mujer.
-para ser justos yo había querido presumir igual, pero mi novio me dejo hoy, erick siempre ha sido un maldito engreído…-eso consiguió captar la atención de la rubia.
- ¿y porque te dejo? -
-al parecer se siente asfixiado-empezó a reír en alto confundiendo a la compañera-es que es una tontería pero si vive en el quinto pino y soy yo la que va a visitarlo, como puede sentirse ahogado si casi no me ve.-negó con la cabeza ante tal locura.
-son unos cabrones- agregaba la rubia que había dejado de llorar.
-dímelo a mí. -
Ruby estaba ya en pie tendiéndole la mano a la otra mujer, quien la sujeto para levantarse.
-no, no puedes salir así, lávate la cara. -dijo la pelirroja apuntando con su dedo índice el lavamanos.
- ¿tan mal estoy? -pregunto preocupada.
-mal no estas, desde luego ,pero ahora mismo se nota que has llorado. -
La rubia se lavó su cara, un par de veces hasta que se vio menos mal, Ruby busco en un mueble cercano del baño una toalla que le paso a la otra mujer quien la acepto agradeciendo con la cabeza, y se secó lentamente, la cara.
Puso la toalla en el lavamanos y se dio la vuelta para toparse con Ruby quien la sujeto por la cintura la atrajo hacia sí misma, que además agarro con su mano derecha su barbilla, para obligarla a que la viera a los ojos.
-recuerda que no debes llorar por alguien que te hace sentir así, te conozco poco, pero mereces que te traten con respeto, no hagas nada que no desees, y sé que puede llegar a ser tentador al principio, pero luego si no lo haces de verdad porqué quieres se vuelve una tortura. -
-gracias-
-eres preciosa, así que sal ahí y demuéstrale que te importa un comino lo que haga con su vida-
Algo sucedió en ese momento, algo que la propia Ruby no hizo queriendo, aquella cercanía había creado la atmosfera más rara que jamás había sentido.
La boca de Ruby que en un inicio solo pretendía dar palabras de ánimo y consuelo, habían rozado los labios de la otra mujer, la vio tan vulnerable, tan linda, "tan apetecible, ¡si no meto la pata no soy yo!" el beso fue muy leve, pues se había dado cuenta, de lo que estaba por hacer.
Katherine abrió los ojos sorprendida, aquella chica había tratado de besarla o al menos había estado casi casi al borde de un beso.
Se quedaron mirándose, como tratando de poner un nombre a eso que había medio sucedido, Katherine tomo une decisión y ahora fue ella quien sujeto la cintura de la otra mujer y la atrajo hacia su propio cuerpo, su mano izquierda fue al cuello de esta, y sus labios se apoderaron de los de su adversaria, su lengua invadió completamente la boca de la otra, y a la inversa, aquel beso había propiciado que se pegaran a la puerta del baño.
-se supone que debería…estar compitiendo contigo…-susurro la rubia en aquel beso que parecía no terminar.
Pronto Ruby participo más activamente en ese juego, y cambio su posición con Katherine que ahora estaba de espaldas a la puerta.
-calla…-pronuncio Ruby que ahora estaba dejando ir sus manos por lugares que no debería, estaba tocando la cintura de la rubia con su mano derecha y con la izquierda atraía su cuello con el único fin de que sus labios se unieran.
Como si de un golpe se tratara, ambas se dieron cuenta de lo que estaban haciendo, se escandalizaron casi a mismo tiempo, Ruby se separó y la rubia dio un paso hacia delante apartándose de esa puerta.
- ¡estamos borrachas! - aseguro en alto la rubia.
Ruby parecía pensar pues estaba con la mirada perdida, hasta que pareció reflexionar y atar cabos, en ese momento acepto la afirmación de la rubia.
-si… es lo más posible, yo… a mí no me gustan…-"definitivamente Ruby si esto es lo que puedes ofrecer mejor ahógate en la bañera" se auto flagelaba.
-si a mí tampoco…no…solo ha sido…yo llorando, tu consolando, y mucho mucho alcohol…uff- Katherine ahora se estaba abanicando con la mano.
esto provoco que Ruby la mirara con deseo, trataba de no hacerlo, pero ahí estaba no podía dejar de mirarla. la atraía, acaricio con la punta de sus dedos sus propios labios.
-deja de hacer eso-seguía abanicándose. -debo salir e irme, sí creo es lo más conveniente y lo más cuerdo, porque…tu y yo…no somos …no debí venir-Ruby confirmo con un movimiento de cabeza de arriba a abajo.
Katherine ya iba a abrir la puerta cuando sintió un brazo atraerla, hacía atrás.
-eres demasiada mujer para él, no lo olvides- afirmo Ruby cerca de su oído.
Un escalofrió recorrió a ambas y finalmente la rubia de ojos azules abandono su escondite. Erick la estaba buscando, pero ella solo quería encontrar a Regina que no aparecía por ningún lado.
Ruby seguía en aquel baño ahora había cerrado la puerta y había apoyado su frente contra la misma, no podía entenderse, ella no es que fuera precisamente una mujer cerrada, para que negarlo, pero nunca había hecho esto con una mujer, es más se consideraba muy hetero, pero le había gustado tanto que ya ni le importaba que le hubieran cortado, definitivamente debía dar más fiestas así, o al menos eso pensó.
Estaba confusa ahora, ¿debería ir tras Katherine?,¿ deseaba volver a verla?, " claro que sí", ¿y bueno podrían ser amigas? "amigas ja, un par de copas y estaríamos más liadas que unos espaguetis". Sintió la necesidad de llamar a su amiga, Emma, si tenía que hablar con alguien cuerdo, ella era la voz de la sensatez, siempre le hacia ver sus locuras y hoy necesitaba al grillo de pinocho, claro que sí.
En la azotea un teléfono vibro, Regina saco su móvil para comprobar que no fuera el suyo, pero no, no lo era, siguió buscando y ahí en el que era asiento de Emma junto a la copa estaba un aparato idéntico al que ella tenía.
Lo tomo en sus manos impresionada por la casualidad, "sí que había ofertas del mismo modelo" pensó justificando la situación. Lo dejo en el sitio de Emma.
Esa llamada le había recordado algo que había olvidado, encendió su móvil, lo desbloqueo y decidió escribir un mensaje.
Regina: al final no ha sido tan malo.
Envió el mensaje y una nueva vibración del móvil que ahora estaba más cerca de ella, consiguió su atención, lo volvió a sujetar en sus manos, un aviso salió en la parte superior, *al final no ha sido tan malo*, esto extraño aún más a Regina, así que puso otro mensaje.
Regina: ¿y tú qué tal?
Con la otra mano observaba el otro móvil que volvió a vibrar con un nuevo aviso de mensaje, *y tu que tal*.
"no Regina, no, es solo, una coincidencia escribe de nuevo, escribe de nuevo. Algo que no deje dudas" se reprendía.
Regina: soy Regina.
*soy Regina* ahí estaba la prueba definitiva que tanto había temido, no era verdad, no lo era, no… S.A. era una mujer, "UNA MUJER" no daba credito, "esto ha sido un juego, un juego cruel, se ha estado burlando de mi, si, me ha estado viendo la cara de idiota."
La puerta de la azotea se abrió dando paso a Emma que traía el abrigo de Regina y ya su chaqueta puesta.
-ya la he traído, he tenido que hacer malabarismos, para entrar en mi piso. -dijo sonriente, la morena estaba de pie mirándola intensamente, Emma hubiera jurado que era rabia lo que observaba en sus ojos, de repente vio una lagrima perdida en su cachete, alargo su mano para secarla, en ese preciso instante Regina, la aparto de un manotazo con la mano izquierda, dos minutos después y con la derecha una bofetada sonó en medio de aquel silencio que hace nada era cómodo, dejando a Emma sorprendida.
- ¡Te has estado burlando de mí!... tu eres una mujer, S.A. es una mujer, he sido tan estúpida…tanto- se secó esa lagrima fugas, se dio media vuelta, fue todo tan rápido que Emma solo vio como la puerta se cerró de un solo golpe.
-mierda-dijo en alto mientras acariciaba la zona que había recibido el impacto que para ella fue con duro como el golpe de un meteorito. Miro a su alrededor, vio el móvil en el suelo y lo comprendió todo, uniendo esas terribles piezas.
Abrió la puerta y comenzó a perseguirla. Ya podía verla estaba todavía en el último piso, había bajado un buen número de escalones, y la rubia se sorprendió de la rapidez de esta en tacones, se dirigía al ascensor, "una buena forma de huir".
Corrió tanto que pensaba que se caería, se felicitó mentalmente por su vestuario, pantalones negros de vestir y su camisa de siempre blanca, la que tanta tenia repetida más su chaqueta.
estiro el brazo lo suficiente para introducir la mano en el ascensor, que por suerte rápidamente abrió sus puertas, dejando entrar a la rubia que ahora se abría paso junto a la mujer de cabello oscuro, que la miraba con rabia, Regina trato de salir del ascensor, pero este se cerro dejándolas solas, allí atrapadas.
-odio los ascensores- declaro Emma que se mordió sutilmente el labio
-y yo te odio a ti- dijo la morena a la defensiva, cruzándose de brazos, observando fijamente los números del ascensor.
-lo siento- se viro la rubia para poder mirarla mejor, acercándose poco a poco.
- ¿lo sientes?- ahora fue la morena quien se había dado la vuelta para mirarla fijamente a los ojos, descruzo sus brazos para empujarla con su dedo índice que choco en el hombro de la rubia.- ¿todo se soluciona así no?, ¡quería conocerte por el amor de dios!, y eres… eres ¡una mujer!- llevo su mano acusadora hacia su persona dejándola junto a su cintura.
-sé que es difícil de entender, pero. Yo solo quería…quería…-
-me da igual lo que quisieras, solo te estabas burlando, me lo podías haber dicho si querías una amistad, ¡lo podías haber dicho! No hacerte pasar por lo que no eres, ¿en que más me has mentido?, porque seguro he sido un buen tema de conversación con tu amiga ¿no?, he hecho el maldito ridículo en esta historia que has armado- tomo aire después de desahogarse.
Repaso esa situación en su mente muchas veces y no comprendía como estaban asi, o eso juraría Regina, la joven rubia se había acercado más de lo políticamente correcto a ella, había tratado de empujarla para tener más distancia, no entendía que sucedía, cuando se vio atrapada contra la pared del ascensor.
-solo te he mentido en eso…-aseguro la rubia, con ojos tan apenados que Regina por un momento no pudo controlar un fuerte latido de su corazón.
Regina había enrojecido, "pero que significa esto".
- ¡aléjate! -advirtió la morena.
-quiero besarte- susurro Emma ahora en su oído- pero no quiero darte más motivos para odiarme. -confeso con tristeza.
Se separó de ella, Regina se quedó todavía pensando en lo que le había dicho.
-si menti, lo se estuvo mal, no suelo hacerlo nunca, pero necesitaba…- ahora la rubia miraba fijamente hacia la puerta que ya estaba abierta en el primer piso.
- ¿Qué necesitabas? -pregunto Regina que seguía sin moverse observando junto a la rubia lo mismo, las puertas abiertas del ascensor.
-una oportunidad…una esperanza-pronuncio tan despacio y en volumen tan moderado que la morena tuvo que esforzarse para oír todo.
-no lo entiendo-ahí estaba sin moverse "pero¿ que me pasa?".
-ya te dije una vez que no hay que explicarlo todo, Regi- su nombre dicho, así como solía hacer su anónimo para molestarla le saco una sonrisa, que pronto mato para volver a su temple serio.
Emma alargo su brazo y atrapo la mano de la morena, en la suya quien trato de apartarla al ver las intenciones de su acompañante. - tenemos que salir- esto fue más una súplica, con la que Regina no pudo dejar de estar de acuerdo.
Habían pasado al menos dos minutos, ya estaban fuera de aquella caja, no se escuchaba ni el más mínimo ruido. Aún no habían salido del edificio, cuando Regina se atrevió a romper aquel silencio.
-ya deberías soltarme- comento la morena. Cuando ambas ya estaban cerca de la puerta de entrada.
-si debería…debería tantas cosas- apretó más la mano de la morena, que ahora la miraba atentamente. - ¿me odias?-
Un bufido salió de los labios de Regina.
-si- esto consiguió la mirada fija de Emma a sus ojos, y un apretón más en su mano-vale no…no del todo…- solo eso consiguió una sonrisa encantadora de Emma, que para que negarlo la descoloco.
-menos mal, realmente golpeas duro- agrego con una sonrisa de medio lado. Causando la misma reacción en Regina.
Cada vez entendía menos, estaba en medio de la entrada de un edificio, hablando con Emma, que era realmente su anónimo. Había sucedido de todo, le había pegado una bofetada, había llorado, había gritado, incluso le dijo que la odiaba. y ahora estaba ahí parada pendiente de todas las reacciones de esa mujer de ojos verdes, la confundía y la intrigaba a partes iguales.
-tengo que irme Emma.- la joven parecía entender lo que decía, pero no soltaba su mano.
- ¿por qué? - pregunto como si fuera la cosa más estúpida e ilógica del mundo.
Esto hizo que la otra mujer levantara una ceja incrédula ante el comportamiento de la otra.
-porque… he descubierto que eres una mujer, y que me has estado engañando todo este tiempo- dijo como si fuera obvio.
-engañando todo este tiempo es muy amplio, solo he dicho que soy león cuando soy leona. - aclaro haciendo una regañina con sus labios.
Esto inmediatamente causo una cara de sorpresa en Regina.
-¡pero me has mentido! Y me…me hice ilusiones-confeso mirando ahora hacia el suelo, con su mano aun atrapada. Ambas paradas en frente de la puerta de salida que parecía burlarse de ella.
- ¿ya no las tienes? -pregunto suavizando su agarre.
-no- la negativa fue un balde de agua fría, para Emma que ya había soltado su mano.
-entiendo- encogió sus hombros-debí haberte besado cuando tuve la oportunidad- sonrió tristemente. -te acompaño a pedir un taxi. - apunto hacia la salida, para seguirla. - ¿no quieres esperar por tu amiga? -pregunto cuando ya estaban en medio de la cera, fijándose si aparecía o no uno vacío.
-creo que he tenido suficientes emociones por hoy- coloco un mechón rebelde en su sitio, debido al viento que aun hacía.
-es verdad…definitivamente no volveré a dar una fiesta en lo que me resta de vida-se quejo la rubia, que vio un taxi el cual paro con su mano. Poco después el coche freno, y Emma abrió la puerta del pasajero para que la morena entrase dentro.
-gracias- agradeció la morena que estaba a punto de subirse. Pero la mano de Emma provoco un retraso en su tarea.
-ya no…-tomo aire, como dándose fuerzas. - no quieres hablar más conmigo ¿verdad? - la falta de reacción de la morena, le dio su respuesta. -vale, lo entiendo, adiós Regina- pronuncio cerca de su oído antes que esta entrara en el automóvil. Emma paso a la ventanilla del copiloto, para darle al conductor dinero suficiente como para que llevara a casa a la otra mujer.
-cuando llegues a casa, mándame un último mensaje ¿si? - pregunto tan infantil que Regina no pudo negarse.
Momentos, buenos o malos, forman parte de la vida, eso hace que seamos cierto tipo de personas, Para Emma aquel adiós era definitivo, había perdido su oportunidad, si es que de verdad tuvo una, estaba tan decaída que fue directa al piso de su madre.
-cariño ¿qué tal la fiesta? -pregunto tan animada que a Emma hasta le sabia mal que su cara causara tanta preocupación. - ¿tan mal? -
-no, solo que es una larga historia-
-tengo tiempo-
-la historia ya no- contesto tan melancólica que su madre fue directa a la cocina luego de cerrar la puerta para hacerle un cacao, como ella lo llamaba.
Continuara…
este cap espero os haya sorprendido al menos con Ruby, XD. de nuevo creo es un pelin mas largo que el anterior espero no sea de lectura pesada, espero vuestras quejas XD
