Disclaimer: La historia le pertenece a xxlostdreamerx, yo solo traduzco, y todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling…
---- Esperanza Perdida ----
La Sala del Trono:
Remus Lupin, hombre lobo del lado de la Luz, maldijo por lo bajo cuando apareció una multitud de mortífagos. Una vez más, se maldijo a sí mismo por dejarse ser capturado. Fue por culpa de un solo movimiento Gryffindor que ahora estaba frente a Voldemort. Suspiró suavemente, por otro lado, había salvado la vida del nuevo recluta.
"Traigan al hombre lobo."
La voz, esos silbidos y siseos, causaron que se le pararan los pelos de la nuca. Remus reconoció al hablante como al mismo Lord Voldemort. Antes de que su mente pudiera comenzar a analizar la situación, un mortífago cercano levantó su varita torpemente e intentó levitarlo.
Un encantamiento que obviamente falló.
Remus tuvo un segundo para reaccionar antes de que saliera disparado hacia una de las paredes. Suprimiendo un gesto de dolor, Remus cerró los ojos y se preparó para el dolor que sentiría cuando chocara de frente con la pared.
…solo que, gracias al cielo, dicha colisión no ocurrió.
Abriendo un ojo para asegurarse de que no sería una especie de broma cruel en la que el mortífago lo estamparía contra la pared una vez que se relajara, Remus se dio cuenta de que los mortífagos estaban en silencio y estaban observando, como hipnotizados, una puerta…
"Parkinson, debo admitir que estoy sorprendido," anunció una voz de niño, mientras cruzaba el marco de la puerta. "Ya ha pasado un año y aún no has logrado dominar un simple encantamiento levitador."
Remus, ahora sintiendo curiosidad, torció su cuello (tanto como le permitían las cuerdas que lo ataban) y miró al recién llegado. El niño estaba vestido con una túnica azul medianoche con orillas plateadas y unos pantalones negros. La capucha le cubría la cabeza y una máscara plateada cubría sus facciones. El niño era exactamente igual a un mortífago recluta, excepto por la máscara plateada. Concluyó que no había nada especial sobre el chico. El niño presentaba un aire de aristocracia, algo que no era raro en los círculos pura-sangre de Voldemort.
O eso pensaba él.
Como si sintiera la mirada de Remus, el niño se volvió para evaluar a la nueva víctima y se congeló. Cuando Remus levantó los ojos y se encontró con los dorados del niño, no pudo evitar sorprenderse. No sabía como, pero conocía al niño. Esa mirada, la había visto antes. Y si tomaba en cuenta el comportamiento del niño, Remus sabía que el niño también lo conocía a él.
"¿Quién eres?" rugió un mortífago enmascarado, levantando su varita amenazadoramente. "¡Respóndeme!"
Una sonrisa burlona apareció lentamente en la cara del niño.
Un segundo mortífago salió del círculo y se paró al lado del primer mortífago. "Será mejor que escuches lo que te decimos," dijo inflando su pecho arrogantemente. "¡Somos tenientes del cuarto escuadrón de las filas exteriores del Señor Oscuro! ¿Escuchaste? ¡Somos tenientes!" repitió golpeándose el pecho. "Así que si sabes lo que te conviene, ¡responderás la pregunta!"
El niño levantó una ceja y bostezó falsamente. "¿Cuarto escuadrón, eh?" dijo arrastrando las palabras, pareciendo aburrido. "Entonces no eres nadie."
Las caras de ambos mortífagos se pusieron moradas y sus ojos se oscurecieron con odio. Nadie, jamás, los había insultado en su cara. ¡Y especialmente no un niño!
"Maldito mocoso," rugió uno de ellos, mientras se abalanzaba contra Alex queriendo matar al niño con sus propias manos. Sin embargo, antes de el hombre pudiera dar un paso, Alex ya había sacado su varita y había conjurado varios escudos. El segundo siguiente, Alex desarmó y petrificó a ambos mortífagos.
Conciente del mar de ojos fijos en él, Alex se encogió de hombros y una sonrisa burlona apareció en su cara aristocrática. "¿Todos los mortífagos son así de débiles?" preguntó, mirando a su padre por primera vez. "¿O solo estos?"
Los mortífagos se congelaron como uno solo cuando escucharon reír a su Señor. "La arrogancia será tu caída, mocoso," replicó, señalándole a Alex que se acercara. El Señor Oscuro se recargó en su trono con la mirada perdida, "Pero por Salazar, que vida tan gloriosa te dará la arrogancia."
Alex bufó. "Tu confianza en mi es sorprendente," dijo secamente.
"Pero realista," respondió su padre, fijando su atención en sus mortífagos atónitos. Poniendo una mano sobre el hombro de Alex, Voldemort se levantó del trono y todos los mortífagos cayeron de rodillas. Ojos rojo rubí exploraron el perímetro de la sala, incomodando a los mortífagos.
"¡Inclínate y muéstrale respeto al Señor Oscuro, niño!" gritó un mortífago cualquiera, observando a Alex con una mezcla de horror y asombro.
Al ver el brillo de anticipación en los ojos de Alex, Voldemort suspiró. Su heredero tenía un extraño don para hacer enojar a la gente. Dirigiéndole una mirada al desafortunado mortífago del círculo exterior, Voldemort vio necesario responder en lugar del niño. Por el momento.
Después de todo, no le haría bien dejar a su heredero participar en su juego de matanza verbal. Voldemort le dirigió otra mirada al mortífago. No, ninguno de ellos, a excepción de su círculo interno, podría sobrevivir a la ágil lengua de Alex con su orgullo o su vida intactos.
"Crucio," silbó, dirigiéndole su irritación al mortífago incompetente. Voldemort observó con expresión neutral al hombre retorcerse y gritar de dolor. Después de mantener la maldición por un minuto, lo dejó ir. El mortífago, sudando, se acercó a gatas al Señor Oscuro.
"M'Lord, perdóneme…" murmuró temblorosamente, besando el borde de la túnica de Voldemort. "…no volverá a suceder."
Voldemort sonrió burlonamente a la figura a sus pies. "Asegúrate de que así sea," dijo peligrosamente, pateando al hombre en la cara. El hombre silbó de dolor cuando se rompió su nariz y la sangre comenzó a salir a chorros. "No seré tan indulgente en el futuro," terminó fríamente.
El mortífago asintió rápidamente, sangre y todo, y regresó a su posición en el círculo.
'Miedo,' concluyó Alex, al ver a su padre instruir a sus mortífagos. Así que así era como su padre los controlaba. Voldemort proyectaba una imagen de poder y prestigio, una que superaba a todos sus mortífagos, y controlaba a su ejército con mano de hierro. Una vez más, Alex recordó las palabras de Nagini. Los mortífagos harían lo que fuera por poder, e incluso si se les daba la iniciativa correcta, traicionarían a su Señor (solo si podían escapar con vida, claro). Una sonrisa oscura cruzó su cara. Si así era como los mortífagos querían jugar, tendría que enseñarles quien mandaba.
"Mortífagos," silbó Voldemort. "Hoy darán la bienvenida a otro en nuestras filas," dijo fríamente, su sonrisa creciendo al ver que los mortífagos temblaban. "Esta no es una iniciación cualquiera…" El Señor Oscuro pausó mientras sus ojos rubí examinaban toda la sala, antes de regresar a la figura orgullosa que era su heredero. Una emoción extraña lo invadió. ¿Orgullo? Un brillo de confusión se reflejó en sus ojos. ¿Qué era este sentimiento? Nunca antes le había importado la vida de alguien, pero… no podía negarlo. Estaba orgulloso del chico. Y fue esta emoción la que lo llevó a decir sus siguientes palabras. "…sino la iniciación de mi hijo."
Alex logró mantener su máscara pasiva. Aunque por dentro, sus pensamientos se estaban volviendo locos. Era extraño, pero esta era la primera vez que su padre lo llamaba así. Se sentía extraño, pero no pudo evitar sonreír (aunque su sonrisa estaba escondida por la máscara plateada). No sabía porque, pero las palabras de Voldemort lo hicieron sentir cálido y feliz.
Su padre lo quería.
Los susurros comenzaron. Muchos de los mortífagos se quedaron petrificados y otros sonreían con aspecto sombrío. ¿Un heredero? El niño no parecía tener más de diez años. Sería presa fácil.
El Señor Oscuro pausó por un segundo, considerando si debía mencionar la posición del chico. Un poco de crueldad se expandió por sus venas, destruyendo cualquier otra emoción. Los ojos de Voldemort se oscurecieron. Si el niño no podía sobrevivir a los mortífagos del círculo exterior, entonces no duraría un segundo contra el círculo interior, o 'de confianza'. Se encogió de hombros. Si el niño quería ser su heredero, debía ser lo suficientemente fuerte. "Alex tomará una posición en mi círculo interno," dijo fríamente, al tiempo que sus ojos se paseaban por el mar de mortífagos. "Sus obligaciones le serán explicadas después."
Los mortífagos le dirigieron una sonrisa inocente a su amo. 'Que comience la cacería.'
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Remus Lupin estaba en un estado de incredulidad extrema. Un hijo. ¡Maldición! Un ligero tinte verde apareció en su cara cuando se le ocurrió algo. Lo enfermaba. Era realmente molesto. Era algo que le daría pesadillas a Remus por el resto de su vida. Se acababa de percatar de que El Que No Debía Ser Nombrado era capaz de procrear.
El pensamiento en si le causaba nauseas.
En su imaginación pudo ver una manada de mini-Voldemort siguiendo al Señor Oscuro con sonrisas crueles en sus caras infantiles. Volvió a estremecerse. La imagen dejaría una cicatriz en su mente. Remus estudió la sala cuidadosamente. ¿Podría Voldemort tener más de un engendro? ¿Tal vez escondido entre los mortífagos? Sinceramente esperaba que no.
Después de todo, las consecuencias serían horribles. Un mortífago desconocido podría evaluar la lealtad de sus compañeros con facilidad. Los ojos de Remus se agrandaron. Snape. ¿Qué si uno de los engendros de Voldemort había descubierto que Snape era un espía? ¡Eso sería terrible! Snape era la única persona en la Orden que podría salvarse. Por primera vez en su vida, Remus se encontró rezando por que Snape fuera tan antisocial como siempre y no hubiera dicho nada accidentalmente.
"Alex," silbó el Señor Oscuro, sacando a Remus de sus pensamientos. "Como nuevo recluta, te daré la oportunidad de torturar al hombre lobo primero," dijo con una sonrisa vengativa. "Hazlo pagar, niño," silbó suavemente, para que solo Alex lo escuchara. "La venganza es dulce…"
Los ojos de Alex se agrandaron con horror. Era todo lo que podía hacer para no gritar ante la injusticia. Gritarle a su padre que Tío Remus no lo había lastimado. Que el hombre era el único que se preocupaba por él en ese entonces. La primera persona en amarlo…
…pero se mantuvo callado.
Estaba frente a un mar de mortífagos quienes, ante cualquier signo de debilidad, le partirían la garganta. Alex tragó saliva. Por primera vez, se dio cuenta de lo que era ser el heredero del Señor Oscuro.
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Nota: Hola! Sé que me quieren matar por no actualizar hasta ahora, pero se me atravesaron algunas cosas en fin, hasta aquí llega la historia en inglés…ya no tengo otro capitulo para traducir! Ahora dependemos completamente de xxlostdreamerx…'¬¬ Dice que va a subir otro capítulo antes de vacaciones de invierno, pero luego se va a ir en un tour por Europa, así que no sé si vaya a poder actualizar… esperemos que si… Gracias a los que mandaron reviews y a todos los que están leyendo esta historia! Ciao!
